31 de marzo de 2021

El EAAF, pieza clave en la búsqueda e identificación de desaparecidos de la dictadura y NN de Malvinas.

El EAAF, pieza clave en la búsqueda e identificación de desaparecidos de la dictadura y NN de Malvinas


























Luis Fondebrider, antropólogo y miembro fundador del EAAF
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) es uno de los actores 
fundamentales de los derechos humanos en la Argentina y el sostén central 
del Estado en la búsqueda y recuperación de los cuerpos de desaparecidos.

Fundado en 1984 a instancias de Abuelas de Plaza de Mayo para buscar 

desaparecidos y recuperar niños apropiados, el Equipo lleva identificados 

más de 900 cuerpos sólo en la Argentina.

Su última intervención importante se produjo en enero de este año en 

Campo de Mayo, principal predio del Ejército Argentino y el más grande 

centro clandestino de detención del Primer Cuerpo en tiempos de la 

dictadura, para buscar restos de detenidos-desaparecidos que fueron vistos 

por testigos que luego declararon en juicios de lesa humanidad.

Para el rastrillaje de las 5 mil hectáreas, el Equipo aplicó por primera vez en 

el país la tecnología LIDAR, un sistema de escaneo láser aéreo que detecta 

anomalías en el terreno que pueden corresponderse con enterramientos 

clandestinos.

Una vez que la Universidad Nacional de La Plata termine de analizar los 

datos obtenidos y se detecten las 'zonas de interés', el EAAF iniciará la 

etapa de excavación, aplicando para eso técnicas de arqueología 

tradicional en la búsqueda de restos, que de encontrarse serán analizados 

y cotejados con la base de datos genéticos, para así identificarlos.

El Equipo fue pionero en el mundo en la aplicación de las técnicas 

arqueológicas a casos de violaciones a los DDHH, más precisamente en 

junio de 1984, cuando abrieron una tumba en el cementerio de Boulogne 

buscando a una desaparecida que no hallaron, pero que selló su 

compromiso con los principios de Memoria, Verdad y Justicia.

Casi cuatro décadas más tarde, el equipo sigue liderando la referencia 

mundial científica en antropología forense al punto de que su actual director 

ejecutivo, Luis Fondebrider, fue elegido recientemente para dirigir la Unidad 

Forense del Comité Internacional de la Cruz Roja, con sede en Ginebra.

Sólo en 2019 realizó115 devoluciones de identidad raíz de los análisis 

genéticos de los soldados desconocidos enterrados como NN en Malvinas, 

en el cementerio de Darwin

Fondebrider reemplazará al chileno nacionalizado argentino Morris Tidball-

Binz, también miembro fundador del EAAF y su primer presidente, quien en 

2003 dejó el Equipo para hacerse cargo de la máxima instancia forense de 

la Cruz Roja por, entre otros méritos, haber fundado justamente el EAAF.

Fondebrider, todavía director del EAAF aunque por poco tiempo más, llegó 

a la antropología de la mano del sociólogo, antropólogo y divulgador 

Guillermo Magrassi, quien lo vinculó con las expediciones arqueológicas en 

la Patagonia y le abrió el camino para su carrera posterior en la antropología

 forense.

El récord de identificaciones del Equipo se produjo en 2019, con 115 

devoluciones de identidad, a raíz de los análisis genéticos de los soldados 

desconocidos enterrados como NN en Malvinas.

LF es usualmente convocado por Gobiernos y fundaciones para que 

planifique intervenciones, como así también es para capacitar profesionales 

en todo el mundo como parte de la Escuela Latinoamericana de Ciencias 

Forenses y Derechos Humanos, que el EAAF fundó en 2017.

El récord de identificaciones del Equipo se produjo en 2019, con 115 

devoluciones de identidad, a raíz de los análisis genéticos de los soldados 

desconocidos enterrados como NN en Malvinas, en el cementerio de Darwin,

que yacían allí bajo una lápida que decía "Soldado argentino sólo conocido 

por Dios".

Un equipo interdisciplinario coordinado por la Cruz Roja inició los trabajos 

de excavación en Darwin en junio de 2017, en medio del invierno de 

Malvinas, para rescatar del anonimato a esos soldados que los ingleses 

habían inhumado en 1982, apenas terminada la guerra.

Con Tidball-Binz por la Cruz Roja y Fondebrider por el Equipo, se iniciaron 

las tareas que consistían en retirar el cajón con el cuerpo, tomar una 

muestra para ADN, relevar todos los objetos que pudiera tener guiándose 

por radiografías, para finalmente devolverlo a la misma tumba, con un 

nuevo envoltorio.

El procedimiento se desarrolló con absoluta fluidez y en poco más de un 

mes se habían relevado las 122 tumbas que correspondían a soldados NN, 

cumpliendo así con una deuda del Estado para con los familiares que, 

habiendo muchos viajado a Malvinas, no sabían dónde estaban enterrados 

sus familiares.

Por Felipe Celesia
Fuente:Telam

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