7 de marzo de 2021

TROPEL 2 del 07.03.2021.

 

Es hora de desarmar los cimientos patriarcales de la Justicia

Más de 50 femicidios en apenas dos meses pusieron en el centro del debate al Poder Judicial y su nula perspectiva de género. Atravesada por la lucha entre la oposición y el oficialismo, la reforma judicial debe revisar su estructura patriarcal. Expertas del tema plantean los puntos claves del debate.
(Foto: Télam)
7 de marzo de 2021

El Poder Judicial está en la mira como nunca antes. Desde distintos ángulos, con cuestionamientos que llegan a todos sus niveles y fueros. Y la lucha de los movimientos feministas, que todo lo atraviesa, también incide aquí para exigir perspectiva de género en la casta judicial. El reclamo no es nuevo, pero se reavivó tras más de medio centenar de femicidios en lo que va del año que dejaron en evidencia falencias urgentes en un sistema donde muchas denuncias que podrían prevenir el peor desenlace caen en saco roto. ¿Qué implica hablar de reforma judicial feminista? ¿Es posible? ¿Por dónde empezar? ¿Sólo es pensable a largo plazo o pueden introducirse herramientas concretas y rápidas? Demasiadas preguntas y una sola certeza: así, no va más.

La lucha contra la violencia de género como política de Estado y una reforma judicial que incluya la perspectiva de género para evitar que los femicidios “se consuman sin que muchos jueces y fiscales hagan lo necesario para impedirlos” fueron parte del discurso del presidente Alberto Fernández en la inauguración del 139° período de sesiones legislativas ordinarias. “Algunos actores deben transformarse o irse del Poder Judicial si no incorporan la perspectiva de género”, dijo luego el ministro de Interior Eduardo “Wado” De Pedro. Mientras la reforma judicial es discutida y resistida desde el vamos, la meta de una transformación en clave feminista adquiere peso propio. Aunque no todas las miradas lo ven factible a mediano plazo.

“Pueden empezar por cumplir las leyes”

“La idea de reforma de justicia desde perspectiva feminista todavía es un concepto al que falta dotarlo de mayor contenido”, advierte Natalia Gherardi, directora del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA). “Hay que tener en cuenta los procesos de administración de justicia frente a las expresiones de violencia en diferentes fueros y eso lleva a un debate amplio y más complejo, que requiere mayor evidencia empírica sobre qué reformar y en qué sentido”, señala en diálogo con Tiempo. “Por ahora hay muchas consignas y poca precisión. Es sumamente importante acercar la justicia en términos de servicio a la población. Es central para la democracia”, remarca.

Pero, ante la urgencia que implica un femicidio cada 23 horas en lo que va del año, sí hay medidas que se pueden tomar en lo inmediato. “Pueden empezar por cumplir las leyes, cada uno en su competencia. El Poder Judicial tiene hoy la obligación de juzgar y considerar las pruebas y acompañar a las víctimas desde una perspectiva de género –enfatiza Gherardi- Ya tiene la obligación de tomar en serio las denuncias, creer las palabras de las mujeres, hacer esfuerzos investigativos para lograr la prueba de los delitos que denuncian, dictar medidas de protección y preocuparse por su cumplimiento”, detalla.

“La incorporación de la perspectiva debe ser estructural. Este eje de trabajo no es una cosa que pueda ser voluntaria –coincide Mariela Labozzetta, titular de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM)- Porque hay compromisos del Estado argentino al suscribir tratados internacionales”.

De todos los proyectos de cambio en curso –el del Poder Ejecutivo de ampliación de cargos, el de reforma del Ministerio Público, la implementación general del sistema acusatorio- la abogada considera que “la herramienta más potente de transformación es la del sistema acusatorio, porque desarma un poco la concentración de funciones, trae oralidad y eso implica mayor transparencia y participación de las víctimas”. En la lógica actual, señala, “hay un lugar que fue asignado a las mujeres en los procesos de muy poca escucha (…) En un sistema acusatorio tiene un rol súper protagónico”.

Pensar en la perspectiva de género atravesando todo el sistema judicial, en todos sus niveles, implica también pensar –en el orden federal- “en las expresiones de violencia de género que no son violencia doméstica o sexual o femicidios, como las mujeres imputadas en delitos de narcotráfico. Con perspectiva de género, pueden ser víctimas de trata o explotación”.

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(Foto: AboFem)

“Atravesar los muros del Poder Judicial”

“Es muy difícil atravesar los muros del Poder Judicial. Cuando decimos que tenemos que cambiar el paradigma, la perspectiva de género viene a decir que la complejidad del fenómeno social, la violencia, tiene una multidimensionalidad y no puede ser interpretada si no es a partir de la interdisciplina”, resalta Mila Montaldo, coordinadora de la Comisión de Género de la Asociación Civil Justicia Legítima, que le presentó su proyecto de reforma al Presidente, para transversalizar una mirada jurídica de género en la justicia federal, “descolonizar” el sistema de justicia y democratizarlo propiciando una composición igualitaria en paridad de género, cupo laboral trans, indígena y de personas con discapacidad.

Este abordaje de requiere, según Montaldo, de un “indicador único construido por un organismo que nuclee a los tres poderes, para dar una estadística cuantitativa y un insumo cualitativo para pensar políticas públicas, directamente relacionadas con las jurídicas”. Así grafica el problema: “Si elevo un oficio y digo que el dispositivo de asistencia de género de tal municipio tiene que darle asistencia a la mujer y darle un botón antipánico, pero si no tengo un hilo para ver si ese oficio llegó, si la mujer lo recibió, si no tengo un ida y vuelta sobre qué pasó con ese oficio y esa mujer, y qué medidas de protección se efectivizaron, caigo en el vacío”.

“Cuando las reformas se plantean como normativas, sin considerar qué prácticas hay que corregir, probablemente estemos en el mismo camino del fracaso porque el problema es estructural”, alerta Ileana Arduino, abogada especializada en violencia de género, directora del área de Feminismos y Justicia Penal del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP). “Las investigaciones muestran que lo que marca la diferencia para las personas que sufrieron episodios de violencia en el marco de la pareja es tener acompañamiento especializado, incluso operadores judiciales dicen que ven el proceso con una calidad mejor cuando las víctimas tienen ese acompañamiento. Pero en las estructuras del Ministerio Público y demás son marginales”, señala sobre una cuestión concreta a modificar. En la misma línea, trabajar sobre la identificación del riesgo, con evaluaciones específicas para saber cuál es el riesgo a evitar y cómo. “Si no hay un circuito claro de quién interviene, va a haber hermosos informes de fin de año pero poca capacidad de transformación”.

Así resume Montaldo las dimensiones de la transformación que se necesita encarar: “Los femicidios son crónicas de una muerte anunciada y ese anunciamiento lo tiene el Estado, que no está pudiendo dar respuesta. De la evidencia de los últimos casos, estamos hablando de la desidia del sistema judicial y la fuerza policial, los más refractarios a incorporar perspectiva de género y cambiar el modelo fálico que tienen de instrumentación”.

La formación de género como requisito excluyente

“La reforma judicial en su lógica habla de administración de justicia y unificación de fueros, y  consideramos que hay dos patas fundamentales aún más importantes: paridad de géneros y formación de postulantes”, plantea Melisa García, referente de la Asociación de Abogadas Feministas (Abofem Argentina). “Es un paradigma que hay que cambiar y la única manera es que haya formación cada vez más acorde para que no nos encontremos más ni con jueces ni con fiscales sin formación en género y termine pasando que muera una mujer cada 23 horas”.

Por eso, Abofem impugnó ante el Consejo de la Magistratura, el organismo que elige a los jueces de primera y segunda instancia, a 52 de los 138 secretarios, fiscales y abogados que se habían postulado a un concurso público, y tiene a otras postulaciones en la mira.

La formación, plantea García, es imprescindible para romper con prejuicios aún vigentes como la concepción de la “víctima estereotipada: una mujer desecha, que no puede rehacer su vida, sufriente, donde el Estado patriarcal tiene que venir a sacarla. Si rompe ese esquema, no es tan víctima. Como Thelma Fardín: rompe el esquema de la víctima que se espera que sea y se empieza a poner en tela de juicio su relato. La justicia busca esa víctima en sus preguntas. ¿Por qué estabas vestida de tal manera? Todavía está eso en las sentencias”.

Botón o tobillera

La impronta de cambio atraviesa al sistema judicial de punta a punta, desde la formación de los magistrados y magistradas hasta las medidas de protección más básicas que se definen en un juzgado. Como la asignación de botones antipánico. Así como hay casos en los que el recurso llega tarde –ocurrió con Úrsula Bahillo en Rojas-, se cuestiona además su efectividad y se propone que el monitoreo pase de la agredida al agresor, mediante tobilleras. Pero centrar el reclamo ahí también genera cuestionamientos.

“Las reformas que solo se dirigen a proponer ajustes cosméticos probablemente fracasen: en lugar de botón, tobillera. En principio es más eficiente, pero siempre estamos alrededor de una herramienta insuficiente”, advierte Ileana Arduino. Y señala que “si las víctimas no denuncian los incumplimientos el Estado no tiene idea, y muchas veces no se denuncian”. 

“Entiendo la idea de generar algunas consignas pero cuando pienso que viene asociado a la promoción de tobilleras además de pulseras o las denuncias a jueces porque no controlaron medidas, estamos todo el tiempo en el plano de la intervención posterior, bastante demagógica”, remata. Y propone que no se confunda “importancia con aumento de pena”.

La formación de género como requisito excluyente

“La reforma judicial en su lógica habla de administración de justicia y unificación de fueros, y  consideramos que hay dos patas fundamentales aún más importantes: paridad de géneros y formación de postulantes”, plantea Melisa García, referente de la Asociación de Abogadas Feministas (Abofem Argentina). “Es un paradigma que hay que cambiar y la única manera es que haya formación cada vez más acorde para que no nos encontremos más ni con jueces ni con fiscales sin formación en género y termine pasando que muera una mujer cada 23 horas”.

Por eso, Abofem impugnó ante el Consejo de la Magistratura, el organismo que elige a los jueces de primera y segunda instancia, a 52 de los 138 secretarios, fiscales y abogados que se habían postulado a un concurso público, y tiene a otras postulaciones en la mira.

La formación, plantea García, es imprescindible para romper con prejuicios aún vigentes como la concepción de la “víctima estereotipada: una mujer desecha, que no puede rehacer su vida, sufriente, donde el Estado patriarcal tiene que venir a sacarla. Si rompe ese esquema, no es tan víctima. Como Thelma Fardín: rompe el esquema de la víctima que se espera que sea y se empieza a poner en tela de juicio su relato. La justicia busca esa víctima en sus preguntas. ¿Por qué estabas vestida de tal manera? Todavía está eso en las sentencias”.



Tenemos ley: los primeros pasos tras la conquista del aborto legal, seguro y gratuito

La implementación de la ley IVE inició su recorrido por los hospitales y las clínicas. Si bien las consultas aumentaron, afirman que la situación no cambió respecto de otros años.
7 de marzo de 2021

El reclamo histórico impulsado por los feminismos en Argentina y que dominó la agenda de la lucha y reivindicaciones del movimiento de mujeres y disidencias en los últimos años ya es ley. Ahora queda la lucha por la implementación, que se sabe no será fácil. El aborto por causales, (ILE), que rige desde hace un siglo en Argentina y fue ratificado por el fallo FAL en 2012, fue obstaculizado innumerables veces, y el movimiento de mujeres de cada provincia tuvo que salir en infinitas oportunidades a exigir que se garantice el derecho a decidir. ¿Pasará lo mismo con la IVE? ¿Qué mecanismos se están implementando desde el Estado para garantizar el derecho a la Interrupción Voluntaria del Embarazo?

El 14 de enero fue promulgada la Ley N° 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo. A partir del 24 de enero, los servicios públicos de salud, las obras sociales y prepagas tienen  la obligación de garantizar la práctica en un plazo máximo de 10 días corridos desde la solicitud de las mujeres y personas con cuerpos gestantes que decidan interrumpir el embarazo. Ahora solo resta la reglamentación.

“Este va a ser el primer 8 de marzo con aborto legal y es un montón, todavía seguimos muy emocionadas y contentas por lo conquistado después de 15 años de lucha”, dice a Tiempo Yamila Picasso, integrante de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal. “La agenda de los derechos sexuales y reproductivos es enorme y la sanción de esta ley es un punto de partida. Aún hay mujeres presas por abortos o eventos obstétricos que tienen un vericueto muy perverso. Nuestro triple lema ‘Educación sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar y Aborto Legal para no Morir’ sigue vigente, con la diferencia de que ya tenemos las tres leyes. Ahora hay que seguir por la aplicación a estos derechos sexuales y reproductivos”, remarca.

Con la vigencia de la ley 27610, los llamados a la línea  de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud, (0800 222 3444), se duplicaron. El canal es una vía de consulta para el acceso a la IVE y también de denuncia ante cualquier obstaculización de acceso al derecho. “Las respuestas a las consultas realizadas a la línea 0800  en algunos casos se realizan a través de los equipos técnicos de la Dirección Nacional de Salud Sexual y Reproductiva; en otros se requiere de la participación de los programas provinciales, otros organismos y programas gubernamentales”, informaron desde la dirección.

Clara Noceti, médica e integrante de la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir, señala que si bien aumentaron los llamados a la línea, muchas consultas quedan en el camino. “Desde que empezó a regir la ley no cambió tanto la situación. Las instituciones que venían garantizando ILE ahora están garantizando IVE. Hay cambios y preguntas de los efectores de la salud en relacion a cuanto hay que preguntar o cuánto no, por el acostumbramiento a lo que era antes de enmarcar en una causa de no punibilidad del aborto. Esas son miradas que están en construcción”. Noceti relata la preocupación de les profesionales de la salud ante una notable sobrecarga del sistema público de salud, por la creciente demanda. Además, agrega que los efectores privados “casi no tienen protocolo propio”.

Otro punto que señala la profesional es la falta de métodos para el acceso a la IVE: “El misopristol solo tiene menos efectividad. No tenemos misopristona, que garantizaría abortos con menos dolor. Tampoco tenemos técnicas adecuadas al segundo trimestre como el AMEU (aspiración). Sí tenemos un marco legal que dice que el aborto tiene que ser garantizado por los estándares más altos de calidad y con técnicas adecuadas al segundo trimestre”. «

La lucha continúa: la liberación de las presas por abortar


A fines de 2020, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) en conjunto con la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito y otras organizaciones, presentaron el informe "La criminalización por aborto y otros eventos obstétricos en la Argentina". El estudio relevó 1532 causas por aborto y 37 por eventos obstétricos en 17 provincias del país. El informe detalla que la mayoría de las mujeres criminalizadas pertenece a sectores sociales vulnerables. A partir de la sanción de la IVE, las causas penales por abortos practicados dentro de las 14 semanas deberían ser sobreseídas automaticamente, pero desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito explican que la gran mayoría de las mujeres presas no tienen causa caratuladas por aborto, sino "homicidio agravado por el vínculo" o "abandono". Desde la comisión "Libres las queremos" están trabajando en articulación con el Ministerio de Mujeres y la Secretaría de Derechos Humanos para avanzar en la liberación de las mujeres criminalizadas.

Miso y la suba de precios

Para el 2021, la Dirección Nacional de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud incorporó al plan anual de compras de misoprostol, más del doble de lo previsto en 2020, equivalente a 80 mil tratamientos, que se distribuye mediante el programa Remediar. Según el último informe elaborado por el Observatorio Nacional de Acceso al Misoprostol, si bien registraron una suba de precios, a diferencia de otros años lo hicieron por debajo de la inflación. Esta suba “controlada” se debió a los acuerdos del Ministerio de Salud de la Nación con los laboratorios.

Fuente:TiempoArgentino



06.03.2021 / JUDICIALES

Tailhade sobre la necesidad de una reforma en la Justicia: “El Poder Judicial es el peor servicio público que brinda el Estado”


El diputado nacional del bloque Frente de Todos se refirió a la discusión sobre el papel de la Justicia en los últimos años. Bregó por una reforma en el sistema judicial pero se mostró poco expectante dada la actitud de la oposición. También tildó la causa Dólar Futuro como una “payasada”.

























“Es muy incierto el escenario”, dijo de manera contundente del diputado nacional del FdT Rodolfo Tailhade al referirse al panorama judicial actual y que guardan relación con lo que dentro del kirchnerismo denominan el “lawfare” contra algunos dirigentes políticos.

El legislador insistió en una reforma judicial al tiempo que consideró que dicha modificación será solo bajo el fruto del consenso político. “La política puede tratar algunas reformas que están frenadas como la judicial o la del ministerio público, pero la oposición no tiene ninguna intención de cambiar al poder judicial porque esta cómoda, la usa para perseguirnos a nosotros. No veo ninguna posibilidad de que se modifique radicalmente ese escenario de bloqueo”, indicó.

Y agregó: “Nosotros no tenemos mayoría, necesitamos de otros bloques que generalmente acompañan pero en estas cuestiones no”. “No digo Juntos por el Cambio, pero sí bloques como el de Córdoba que responde a Schiaretti o el de Lavagna, que son espacios que necesitamos para avanzar en estas iniciativas”, señaló Tailhade en declaraciones a Mundo Agradable de AM530.

También se refirió al alegato de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la causa Dólar Futuro. “Todo lo que planteó Cristina tiene que ser parte de la militancia, porque si no hay involucramiento de la sociedad no hay cambio en la Justicia”, señaló.

Para el legislador K, “lo que tiene que pasar es que anulen toda esta payasada, pero por cómo están las cosas no puedo decir que vayan a hacer lo que tienen que hacer”.

En línea con el presidente Alberto Fernández, insistió en la necesidad de una modificación en las reglas de juego de la Justicia ya que “el poder judicial es el peor servicio público que brinda el estado”. “Con todos los defectos que se le pueden hacer al estado, a la burocracia, al empleado público, el Estado argentino sigue siendo bastante eficiente. El poder judicial también tienen buen nivel de recursos humanos, pero no están en los cargos de poder decisivo”, recalcó.
Fuente:PoliticaArgentina




La caradurez de la derecha ante la represión de Insfrán

Bullrich, Espert, Carrió y otrxs dirigentes de derecha más rancia de la Argentina cargaron contra la brutal represión del gobernador de Formosa. ¿Y antes qué pensaban de la represión?

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