13 de abril de 2021

TROPEL 2 del 13.04.2021.

 

A 68 años del nacimiento Marlene 

Katherine Kegler Krug, detenida-

desaparecida el 24 de septiembre 

de 1976

























Por Monoco, Resumen Latinoamericano, 12 de abril de 2021.

Marlene nació el 13 de abril de 1953. Su ética revolucionaria la llevó a no doblegarse ante los criminales que la torturaban. Antes, en su vida de militante y estudiante, su moral revolucionaria estaba en pensar siempre en los demás: familiera, buena amiga, alfabetizando a los más vulnerables y luchando en las calles.

Foto de portada: Erica Voget

Detenida – Desaparecida el 24 de septiembre de 1976

Cuñata

El 24 de septiembre de 1976 Marlene, con sus 23 años, salió temprano de su casa, en la calle 125 Nº 148 de Berisso, para ir a cursar en la Facultad de Medicina de La Plata; donde era estudiante avanzada de Obstetricia. Y nunca regresó.

La desaparición de Marlene – «Cuñata», como la llamaban cariñosamente sus amigos – tronchó una vida plena y una carrera brillante, y hundió en la desesperación a su familia y seres queridos.

Marlene Kegler Krug nació 13 de abril de 1953, en el seno de una familia de origen alemán en la colonia de Hohenau, en el Departamento de Itapúa, Paraguay. Su familia era oriunda de Sajonia y había emigrado a causa de la pérdida de cosechas y la consecuente hambruna. Creció siendo bilingüe (alemán-español) junto a sus padres Helma Krug Schneider y Eitel Benedicht Kegler Scheller y sus cuatro hermanos, siendo ella la menor. Fue una activa miembro de la Iglesia Evangélica Alemana del Río de la Plata, en la Congregación Alto Paraná: participó del grupo de jóvenes y fue maestra de escuela dominical.

Cumpleaños de 15 de Marlene

Con un sólida formación cultural, que incluía el manejo del idioma inglés, además del alemán y el español, Marlene decidió su ingreso a Medicina en la Universidad Nacional de La Plata, en 1972; por ello vino a la Argentina.

De buen porte, delgada, facciones armoniosas, cabellos castaño claro cortitos y ojos del mismo color, vivaces y expresivos, Marlene se ganaba enseguida el aprecio de quienes la conocían; se destacaba por su sencillez, humildad y espontaneidad, por su alegría de vivir, por su risa contagiosa; los más allegados la definen como una persona de muy buenos sentimientos, solidaria y muy responsable de sus actos. Recuerdan su amor por la familia, el montón de fotos de sus padres y hermanos que siempre llevaba con ella, para mostrar a los amigos; la inclinación por los pequeños detalles: una hebilla con un nomeolvides de metal pintado de rosa, un sombrerito paraguayo de plata filigranada, colgando de una cadenita que llevaba al cuello y que le había regalado su papá; si olvidaba algo en casa de alguna compañera – anteojos de sol, un piloto de nylon -, lo dejaba de regalo, como si sospechara su destino y necesitara sembrar cosas suyas para que no la olvidara. Generosa y cálida, un amigo aún recuerda con nostalgia cómo, camino a la facultad, ambos se demoraban comiendo las moras negras que poblaban los árboles en noviembre, o compartían los sándwiches que le daban a ella, cuando salía de trabajar.

«La recuerdo como una persona solidaria, buena y dulce» Nelida Vidal, ex Detenida, amiga y compañera de vivienda de Marlene.

Pese a provenir de un hogar de buena posición económica y a que sus padres pretendían a toda costa pagarle los estudios, ella sólo aceptaba la mitad del dinero indispensable para cubrir sus gastos; el resto se lo ganaba haciendo tareas de empleada doméstica, porque consideraba que el trabajo es un derecho al que debe tener acceso todo el mundo.

Decía Marlene: «No puedo vivir tranquila, sabiendo que hay millones de personas que se mueren de hambre día a día.»

Profundamente sensible, Marlene no fue ajena a los acontecimientos que signaron el último tramo del gobierno constitucional justicialista. La preocupación por los sufrimientos del pueblo y por los problemas del ámbito estudiantil – el cierre de la Universidad y del Comedor Universitario, especialmente -, la llevaron a militar en una agrupación política estudiantil, vinculada al Frente Antiimperialista por el Socialismo (FAS).

El grupo se reunía en un salón de una Congregación de la Iglesia Evangélica Luterana Unida. Ella colaboraba con los compañeros que hacían pintadas callejeras pidiendo la reapertura de la Universidad, pegaban afiches y repartían volantes. Participó en algunos de los incontables actos relámpagos que generalmente se realizaban en el centro de La Plata y en los que, desafiando la represión, los estudiantes cantaban consignas y distribuían panfletos, antes de que llegara la policía. Además participaba de campañas de alfabetización en villas miseria.

«Ella tomó siempre decisiones, posiciones, de acuerdo a la coyuntura en que vivíamos, socio-política, no fue indiferente; siempre tuvo su compromiso revolucionario. Como iban pasando los años, Marlene, iba asumiendo los compromisos, siempre motivada por el bien de los más indefensos.», afirma Juan García Espino, compañero de militancia y amigo de Marlene.

Eran los tiempos de la impunidad para la Triple A, cuyos asesinatos prometían un sombrío futuro a quienes quisieran cambiar lo que era injusto. Dos de sus víctimas fueron los Secretarios Académicos Rodolfo Achem y Carlos Miguel, fueron secuestrados en La Plata el 8 de octubre de 1975, sus cadáveres aparecieron a las pocas horas en Sarandí, acribillados a balazos; el sepelio se convirtió en una impresionante movilización de dolor y protesta en la que Marlene participó, y que fue violentamente reprimida por la policía.

Entre tanto, Marlene Kegler Krug continuó con sus estudios, y en 1976 se especializó en obstetricia. El golpe de Estado el 24 de marzo dio comienzo, en forma sistemática, a la desaparición forzada y tortura de las personas que no eran afines a sus lineamientos, y que habían estado vinculadas a los movimientos sociales y políticos.

«Con ella charlábamos y habíamos llegado a una conclusión, que al recibirnos, íbamos a ir a trabajar a los lugares donde están los más  desprotegidos, a los lugares más inhóspitos.», recuerda Juan García Espino.

Además de trabajar, estudiar y militar, Marlene encontró tiempo para el amor, el joven que impactó su corazón, aún hoy no encuentra consuelo pensando que las cosas pudieron haber sido distintas, si no se hubieran separado por cuestiones del momento.

Detenida Desaparecida

Marlene fue secuestrada en la calle, mientras esperaba al colectivo, frente a la Facultad, en el Paseo del Bosque, avenida 60 entre 120 y 121. Tres de los cuatro hombres de civil que viajaban en un Torino, se abalanzaron sobre ella e intentaron introducirla en el automóvil, Marlene se resistió con fuerza, aferrándose a una columna de alumbrado público y profiriendo gritos de auxilio, pero no pudo evitar ser arrastrada hasta el Torino, a cuyo volante aguardaba el cuarto hombre. Varios transeúntes trataron de ayudarle, pero los secuestradores dispararon al aire e introdujeron a Marlene dentro del baúl. Finalmente, el auto partió a toda velocidad. Los testigos dijeron que tendría patente de Mendoza y que, en el forcejeo, a uno de los secuestradores se le cayó una credencial policial.

El diario «El Día» de La Plata informaba, 48 horas después,– aunque sin identificar a la víctima – que una joven había sido secuestrada al mediodía de ese 24 de septiembre. Las descripciones de los testigos que presenciaron el hecho, confirmaron que era Marlene. La credencial policial, encontrada fue entregada a los efectivos del ejército que arribaron al lugar casi de inmediato, para – según El Día – inspeccionar la zona en procura de los secuestradores. No hace falta decir que ese operativo fue infructuoso.

El decano de Medicina, Manuel García Mutto, se acercó al lugar y mintió sin más, que «Marlene no era alumna de la Facultad».

Días después, el domicilio de Marlene fue allanado por personas vestidas de civil, que lo inspeccionaron cuidadosamente, sin que esto trascendiera a la prensa.

En enero de 1977, una comunicación telefónica anunció a sus padres Ettel Benedicht Kegler Scheller y Helma Krug Schneider, que Marlene estaba detenida en una dependencia del Gran Buenos Aires.

Convencida y comprometida revolucionaria “Yo con el enemigo no hablo”

Marlene tenía una forma de ver un mundo y actuaba en consecuencia. Luego de ser secuestrada no cambió, aunque la quisieron doblegar, una y otra vez, con las peores torturas, inimaginables; no pudieron con ella.

Entre los «Fundamentos del fallo» que condenó a 23 acusados por el “Circuito Camps” está el testimonio de Juan  Guillermo  García Espino: «declaró  haber  conocido  a  Marlene  Kleger  Krug,  con  quien  tuvieron un gran lazo de amistad y de militancia. Recordó que estuvieron reunidos Marlene y dos o tres compañeros más en la habitación de su casa, al mes o mes y medio de la   caída   de   Mario   Roberto   Santucho,   leyendo   comunicados   de   distintas agrupaciones en homenaje a su compañero, tras lo cual acompañó a Marlene hasta la  esquina  de  2  y  40,  a  tomar el  micro  202,  entre  las  22  y  23  hs.  Explicó  que  al  día siguiente se comentó que habían secuestrado a una persona paraguaya, por lo cual se  contacto  con  uno  de  los  compañeros  que  habían  estado  en  su  casa  y  este  le confirmó  que  se  trataba  de  Marlene.    Recordó  haber  escuchado  comentarios  de personas que estuvieron detenidas con ella, entre ellos un médico que le contó, que tenía los ojos vendados y que un torturador le dijo que a la paraguaya con todas las atrocidades   que   le   habían   hecho,   no   le   habían   podido   sacar   ningún   dato; circunstancia que  afirmó el dicente estando  seguro de que se trataba de Marlene, pues,  manifestó  que  la  conocía  bien  y  que  de  haber  hablado,  él  hubiera  sido  el primero al que hubieran buscado».

Diversos testimonios prueban que Marlene Kegler Krug estuvo detenida en varios centros clandestinos de detención en el Gran Buenos Aires.

Pablo Díaz, un sobreviviente de «La Noche de los Lápices» la vio en el Pozo de Arana, donde estaba siendo brutalmente torturada: “Cuando estaba en la sesión de tortura, nosotros escuchábamos los gritos que se producían. En un momento dado hay un silencio, y los guardias empiezan a decir que ‘se les había quedado’. Se empezaron a jactar, y decían que ‘la tiraran a los perros’. Era generalmente el que comandaba ese campo. Otro represor dijo: ‘Entiérrenla en el fondo’. El caso es que Marlene no volvió más. Nosotros no volvimos a escuchar los gritos de la tortura de Marlene, por lo cual pudo haber sido el destino final los fondos del propio campo.”

Tiempo después fue vista en otro campo, «Puesto Vasco», de Quilmes. Ambos centros clandestinos de detención estaban comandados por la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Marlene también fue vista por Alicia Carminati en el Pozo de Banfield, y por Nilda Eloy en el Vesubio. Cuando Nilda la vio, tenía las marcas en las manos y en los pies y en la espalda de haber sido crucificada.

Otro sobreviviente, Walter Docters, declaró que aun bajo tortura Marlene cuestionaba a la dictadura.

Perla Diez, ex presa política, la recordó como a una chica que se destacaba por su fortaleza y resaltó la frase que todos los sobrevivientes recuerdan que les soltaba a sus torturadores durante los interrogatorios en Arana: “Yo con el enemigo no hablo”.

Procesos judiciales

Los padres de Marlene Kegler Krug exigieron el 7 de octubre de 1976 al Ministerio del Interior argentino informaciones sobre el paradero de su hija, pero no recibieron respuesta alguna. Al día siguiente presentaron una denuncia en la seccional policial de Berisso. Durante los años siguientes presentaron seis Hábeas corpus; todos fueron rechazados. En enero de 1977 se les informó telefónicamente que su hija se encontraba en un centro de detención en el Gran Buenos Aires. No tuvieron ninguna otra noticia acerca de su paradero.

El 29 de setiembre de 1983, poco antes del fin de la dictadura militar, con el auspicio de la embajada alemana, 41 familiares presentaron al juez federal Oscar Mario Salvi, una hábeas corpus colectivo a favor de 48 personas de origen alemán o descendientes de alemanes, detenidas y desaparecidas en la Argentina, durante la dictadura. Entre ellas se encontraba Marlene.

El caso de Marlene fue denunciado a la CONADEP, que lo incluyó en la causa «Provincia de Buenos Aires II», remitida al juzgado federal Nº 4 de La Plata, el 4 de diciembre de 1984. Las investigaciones fueron suspendidas con la promulgación de Ley de Punto Final de 1986 y la Ley de Obediencia Debida 1987.

El 22 de mayo de 2003, la Coalición contra la Impunidad en Argentina presentó el caso Kegler Krug ante la justicia alemana. En el marco del foro ecuménico 2003 de la Iglesia Evangélica en Alemania la ministra de justicia alemana Brigitte Zypries recibió el 28 de mayo a representantes de la Coalición contra la Impunidad en Argentina. Durante el encuentro, Arturo Blatezky del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) y Rolf Koppe, obispo de la Iglesia Evangélica en Alemania, una denuncia en contra de los secuestradores de Kegler Krug. La fiscalía de Núremberg-Fürth inició las correspondientes investigaciones, que se suspendieron el 12 de agosto de 2003, fundamentándose en el hecho de que Kegler Krug no era ciudadana alemana sino que contaba con un pasaporte falso, y que no sería posible averiguar detalles sobre su defunción. La Coalición contra la Impunidad en Argentina presentó una objeción. El 20 de octubre de 2004 los familiares de desaparecidos argentinos y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos publicaron una solicitada en la que se reclamaba a la justicia alemana que continuara con las investigaciones. Entre otros, la solicitada fue firmada por el obispo Miguel Hesayne y el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.

Todos los esfuerzos empeñados en obtener noticias sobre el paradero, fueron inútiles; Marlene sigue desaparecida y sus secuestradores, continúan impunes.

Homenaje

El 17 de noviembre de 2017 la Facultad de Medicina de la Universidad de La Plata inaugura un mural en su memoria. La obra fue creada por el célebre ilustrador Carlos Pinto, emplazada en un muro de 15×3 metros y que le llevó más de tres meses de labor y mucho estudio e investigación.

Además la inauguración estuvo acompañada de una muestra fotográfica de Érica Voget.

Escrito dedicado a Marlene

«TODOS SUS SUFRIMIENTO LOS LLEVO CONMIGO PARA QUE NO SUFRAN, AUNQUE VEAN EN MI LA MÁS EGOISTA Y MÁS AÚN TENGAN QUE ODIARME, ÚNICAMENTE ASI SABRE QUE HE VIVIDO Y NO VAN OLVIDARME, NO SUFRAN POR LAS MISERAS GOTAS QUE SANGRAN DE MIS VENAS Y MÁS AÚN SI A MI CUERPO DE USTEDES ALGÚN LO SEPAREN, !NO SUFRAN!»

Juan García Espino dijo: «Estas letras las escribí hace más de cuarenta años, y las leí al término de mi declaración como testigo en el juicio de la verdad, circuito Camps.«

y agregó:

«GRAN CORAJE, MORAL, ETICA REVOLUCIONARIA, SE LLEVO TODO CON ELLA , NO DELATO A NADIE, LA NOCHE ANTERIOR HABIAMOS ESTADO JUNTOS, COMO LO HACÍAMOS TODOS LOS DIAS»

Juan García Espino junto al mural de Marlene


En el transcurso de la vida, a Juan el destino lo llevó a la Puna de Atacama, a Paso de Jama, al Chaco, al Impenetrable, las Yungas de Orán y Tartagal a estar al lado de los más desprotegidos. Quizás, en la velocidad de los acontecimientos no se percató de algo que, con el tiempo volvería a vincular, tal vez de manera más espiritual, con los momentos y utopías compartidas con su amiga y compañera de militancia: «Pasaron los años y un día reflexioné. Esto era lo que habíamos hablado con Marlene.»




Organizaciones sociales convocan 

para este martes jornada nacional 

de lucha en repudio al FMI




















Resumen Latinoamericano, 12 de abril de 2021.

Varias organizaciones sociales están convocando para este martes una Jornada en todo el país para volver a exigir aumentos para sus cada vez más magros salarios. Se concentrarán en el Obelisco y desde alli marcharán hacia las oficinas del FMI.

COMUNICADO


MARTES 13/4: JORNADA NACIONAL DE LUCHALA CANASTA NOS APLASTA
¡SALARIO PARA VIVIR Y NO SOBREVIVIR!
– Movilizamos en todo el país.
– CABA11 hs Obelisco. Movilizamos a las oficinas del FMI respetando las medidas de distanciamiento

Los movimientos sociales realizaremos una jornada, para iniciar el plan de lucha a nivel nacional ante el aumento inflacionario que impacta aún más en los míseros salarios que recibimos como trabajadores cooperativistas.
¡Exigimos salario para vivir y no para sobrevivir!

Somos trabajadores y trabajadoras que llevamos adelante nuestras tareas todos los días, por un salario que apenas llega a los $10.800. Somos quienes garantizamos las tareas esenciales que ni siquiera son reconocidas. Quienes aseguramos un plato de comida para miles de familias en todo el país, quienes sostenemos comedores y copas de leche (que se han triplicado), quienes sostenemos postas de salud y cuidado desde el inicio de la pandemia, como también quienes acompañamos diariamente a mujeres y disidencias en situación de violencia machista y patriarcal. Sin embargo, nuestro salario es de indigencia.

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En este contexto de empobrecimiento sostenemos que el Estado no tiene que destinar un solo centavo al pago de una deuda fraudulenta contraída por el gobierno de Mauricio Macri. No se puede pagar la deuda a costa del hambre de millones de personas.
Vamos a movilizar a las oficinas del Fondo Monetario Internacional para denunciar el saqueo al que somete a nuestro pueblo, y para defender los intereses de los trabajadores y las trabajadoras de nuestro país, porque mientras millones nos empobrecemos cada día un poco más, un pequeño grupo de corporaciones y organismos internacionales se enriquecen vertiginosamente.

Mientras que el Salario Mínimo Vital y Móvil se encuentra en los $21.600, la canasta básica familiar supera los $54.207. Es decir, una familia necesita más de veinte mil pesos para no ser indigente. Entonces, ¿Cómo podemos alimentar a nuestras familias con $10.800?Desde los Movimientos Sociales denunciamos al Consejo Nacional de Salario, que acordó una suba salarial del 28% mientras que la inflación en 2020 cerró superando el 36%, siendo los alimentos, los productos que mayor impacto inflacionario sufrieron. Lo más esencial y necesario para nuestras familias.
Según el mismo INDEC durante febrero se registró un 3,6% de inflación, también mayormente en alimentos básicos e indispensables, mientras que el acuerdo del Consejo Nacional del Salario, compuesto nada más y nada menos que por las cámaras empresariales, los mismos que definen y forman los precios que nosotros pagamos, junto con las burocracias sindicales, más apuradas en negociar con las patronales que por defender los derechos de los trabajadores, estancó el salario mínimo en $21.600 (un aumento a otorgarse en pequeñas cuotas mensuales). Monto que se encuentra un 14.1% debajo de la inflación y se le suma un retroceso del 24% sufrido durante la presidencia de Mauricio Macri. En 5 años, el salario mínimo ya lleva acumulado un 32% de pérdida. ¡Y los trabajadores cooperativistas recibimos la mitad de ese salario por nuestras jornadas laborales! ¡Es imposible llegar a fin de mes!

Nosotros, nosotras queremos aumento salarial, porque luchamos por un trabajo con todos los derechos. ¡Queremos una vida digna! ¡Queremos salario para vivir, no para sobrevivir!



Movilizaciones en todo el país a un 

mes sin Tehuel de la Torre

























Resumen Latinoamericano, 12 de abril de 2021. 

Al cumplirse un mes de la desaparición del joven trans Tehuel de la Torre, desde Autoconvocadxs por Tehuel llaman a concentrar y movilizarse en todo el país para exigir su aparición con vida. Las principales consignas de la jornada son #UnMesSinTehuel, #DóndeEstáTehuel y #AparicionConVidaDeTehuelYa. En la Ciudad de Buenos Aires habrá una concentración desde las 16 en Plaza de Mayo, que se replicará en varios puntos del país, como San Vicente, Glew, Guernica, Lanús, La Plata, Mar del Plata. Santa Fe, Rosario, San Luis, Córdoba, Misiones, Trelew, San Juan y Santiago del Estero. Tehuel, de 22 años, se encuentra desaparecido desde el día que salió hacia una entrevista de trabajo para ser mozo en un evento. Hasta el momento hay dos detenidos, uno con antecedente de una condena por homicidio y abuso sexual y otro por violencia de género. La familia de Tehuel se reunió con el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires Sergio Berni y el jefe de la Policía Bonaerense, Daniel García, para solicitarles que la provincia ofrezca dinero a cambio de información sobre el joven trans, para acelerar su búsqueda. 


La convocatoria en la cuenta de Instragam de Autoconvocadxsportehuel, al cumplirse un mes de la desaparición del joven trans de 22 años Tehuel de la Torre: «nos organizamos activistas trans, travestis, no binaries, marikas, intersex, lesbianas, bisexuales, gays, organizaciones políticas, culturales, sociales, sindicales y educativas para seguir reclamando ¡Aparición con vida de Tehuel ya! Permanecemos en las calles, movilizades en todo el país para visibilizar que falta Tehuel entre nosotres, exigiendo su búsqueda activa, defendiendo nuestros derechos conquistados y levantando nuestros reclamos como colectivo Trans, Travesti, No Binarie», sostiene la convocatoria, que tendrá como principales hashtags las consignas #UnMesSinTehuel, #DondeEstaTehuel y #AparicionConVidaDeTehuelYa.

Aunque también se utilizarán otras consignas, como #QueLoBusquen#BastaDeJusticiaHeterocispatriarcal, #FueraBerni, #ElEstadoEsResponsable, #LosGobiernosSonResponsables, #BastaDeViolenciaCisexista, #NiUnxPibeTransMenos#CupoLaboralTravestiTransNobinarie#CupoLaboralTrans#Tehuel y #TehuelDeLaTorre.

Desde la autoconvocatoria, además, dan acceso público a recursos gráficos, como flyer, videos y reels, entre otros, para poder movilizar el reclamo en las redes sociales: https://drive.google.com/drive/folders/1xj8hlKUQ96i8855J_bCjE2fxrKvUQ0Xu

Mientras que en la Ciudad de Buenos Aires desde las 16 tuvo lugar una concentración en Plaza de Mayoel reclamo se replicará en varios puntos del país, como San Vicente, Glew, Guernica, Lanús, La Plata, Mar del Plata. Santa Fe, Rosario, San Luis, Córdoba, Misiones, Trelew, San Juan y Santiago del Estero.

Tehuel, de 22 años, se encuentra desaparecido desde el día 11 de marzo, cuando se despidió de su novia Luciana en su casa de San Vicente, al sur del conurbano bonaerense, y salió hacia una entrevista de trabajo para ser mozo en un evento en Alejandro Korn. Hasta el momento hay dos detenidos: uno de ellos reconoció haberse reunido con Tehuel el 11 de marzo a las 16.30 por una oferta laboral. Se trata de Luis Alberto Ramos, de 37 años y con una condena por homicidio y una denuncia por abuso sexual en 2020, y de Oscar Alfredo Montes, de 46 años, con una denuncia por violencia de género. Ambos se negaron a declarar hasta el momento.

En la casa de Ramos, que fue vaciada justo antes de los rastrillajes, se encontró la carcasa del teléfono de Tehuel y una campera que reconocieron sus familiares. También encontraron un equipo marca Motorola quemado similar al que usaba el chico trans. Además, no sólo la antena de telefonía ubicó a Tehuel en la zona de la casa de Ramos, sino que el testimonio de Luciana, la novia de Tehuel, también lo señaló como el hombre con el que se iba a juntar, ya que solía darle trabajos.

Por su parte, la familia y amigues de Tehuel se reunieron con el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires Sergio Berni para solicitarle que la provincia ofrezca dinero a cambio de información sobre el joven trans. También se reunieron con el jefe de la Policía Bonaerense, el comisario general Daniel García, con el mismo objetivo.

La causa es investigada por la fiscal Karina Guyot, de la UFI de San Vicente, que continúa con búsquedas más allá de los límites de Alejandro Korn, y también de la zona Sur del Conurbano. La familia, amigues y vecinos también hicieron sus propios rastrillajes.

Fuente: ANRed



Haitianas y haitianos residentes en 

Rosario denuncian racismo y acoso


























Resumen Latinoamericano, 12 de abril de 2021. 

Son más de 2.500 integrantes de la comunidad que estudian, trabajan y formaron su familia en la ciudad. Esta semana se movilizaron para pedir políticas públicas contra la discriminación. “El gobierno nacional y quienes legislan tienen que promover más políticas contra el racismo», dijeron.

A mediados de marzo, el ataque de una clienta a una vendedora haitiana se viralizó en las redes sociales y medios de comunicación. En un kiosco de Maipú al 1200 una mujer insultó, amenazó y arrojó mercadería al piso cuando la empleada no tenía para ofrecerle un cigarrillo suelto de la marca deseada. El violento hecho generó repudio de la comunidad que este martes a la tarde fue hasta la puerta del Ministerio Público de la Acusación a pedir Justicia y medidas políticas contra la discriminación y el racismo. Es que, según explicaron, no se trató de un episodio aislado, sino que fue un ejemplo de los maltratos y acosos que más de 2.500 haitianas y haitianos radicados en la ciudad sufren a diario.

“Si lo que pasó hubiera sido al revés, seguramente íbamos presos. Parece que el color de piel pesa distinto en la Justicia. Si no se frena hoy, mañana podría ser peor. Desde hace años sufrimos maltrato y acoso en la calle y los trabajos. Queremos gritar basta. Contribuimos a la sociedad ya que estudiamos, trabajamos y pagamos nuestros impuestos, pero queremos hacerlo en armonía, sin molestar a nadie”, dijo a El Ciudadano Gérard, uno de los integrantes de la comunidad y organizador de la manifestación.

Gerard contó que son numerosas las situaciones de racismo que viven a diario. “En Pedidos Ya nos acusan que comemos la comida y no quieren que seamos proveedores, a nivel académico algunos docentes se niegan a tomarnos exámenes diciendo que no tienen tiempo que perder con los negros, y a una compatriota la amenazaron de muerte estudiantes de la UAI diciendo que los inmigrantes no son bienvenidos y haciendo referencia a Hitler. Este tipo de agresiones puede frustrar y causarle problemas mentales al inmigrante ya que la discriminación mata”, señaló.

Desde la comunidad piden que el Estado intervenga con políticas públicas contra el racismo y la discriminación. “Somos agentes de paz, Argentina nos recibió muy bien y queremos aportar a la sociedad. No hay nada mejor que la diversidad cultural. Queremos concientizar y sensibilizar a la gente. Los políticos no tiene que dejarnos fuera de agenda”, agregó.

En primera

Gerard llegó al país en 2008 junto con otros 26 haitianos bajo la falsa promesa de una beca de estudios. Habían sido contactados por una supuesta fundación que les pedía entre 5 y 8 mil dólares para ingresar a una universidad. Pero cuando llegaron a Ezeiza descubrieron el fraude. Hicieron la denuncia judicial pero la causa no prosperó y perdieron el depósito. Un grupo volvió a Haiti, otro cruzó la frontera y hubo quienes se establecieron en el país. Eligieron Rosario porque tenían un contacto en la ciudad donde hoy estudian y trabajan.

Hace 13 años que Gerard no regresa a su país natal. Con 37 años, está a punto de recibirse de licenciado en comunicación social mientras trabaja en la industria hotelera. Está casado con una rosarina y tiene dos hijas de 6 años y 18 meses. Cuenta que al principio le costó adaptarse al cambio cultural pero hoy se declara argentino.

“Fue difícil vivir con los recuerdos de allá. Cuando dormía soñaba que estaba en Haiti. Me costó acostumbrarme a la cultura. Pero hoy el asado y el dulce de leche son mis pasiones”, contó.

Gerard, al igual que sus compatriotas, denuncia la discriminación que él y sus hijas sufrieron en la escuela y en ámbitos públicos. “Mi hija tenía un moretón en la frente porque un compañero de jardín la había golpeado. La docente dijo que como ella es morocha no lo había notado. ¿Por ser morocha puede no tener la atención de la maestra?”, cuestionó Gerard y ejemplificó con otro episodio en la administración pública: “Fui a tramitar el carnet de conducir y me pidieron un papel que no tenía. Cuando quise explicar, el hombre que me atendió se levantó y golpeó la mesa exigiéndome los papeles. Los compañeros suyos siguieron mirando el celular. Pienso que si yo hubiera sido alemán no hubieran hecho eso”.

“Forman parte de la clase media trabajadora y eso me choca. Cuando el racismo es estructural es un problema político. El gobierno nacional y quienes legislan tienen que promover más políticas contra el racismo en la educación y las instituciones públicas”, cerró.

Denuncia

Fuentes judiciales informaron que la unidad de salidas alternativas -buscan una mediación antes que una sanción penal- investiga la denuncia por amenazas y dichos racistas que la vendedora de nacionalidad haitiana realizó contra la clienta tras el violento episodio que vivió en el local.

Fuente: Cosecha Roja

Envio:RL

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