25 de abril de 2021

TROPEL 2 del 25.04.2021.

 

Pueblo Chorote en Salta denuncia: 

“La pandemia casi no la sentimos, 

porque siempre estuvimos solos”





















Resumen Latinoamericano, 23 de abril de 2021.

Fidelina Díaz es maestra bilingüe del Pueblo Chorote en Salta. Desde allí cuenta cómo se protegieron del COVID-19 con el trabajo en comunidad, impulsa el dictado de clases en las lenguas originarias y se plantea el futuro como un “proceso en el que hay que asimilar los cambios”.

“Somos interlocutores dentro del grado. Somos nexo entre el maestro de grado y los chicos, que tienen el castellano como la segunda lengua. Si no hay intérprete bilingüe es muy difícil que haya niños indígenas en la escuela. El maestro bilingüe es hablante de la comunidad”, dice Fidelina Díaz.

Fidelina es docente bilingüe del Pueblo Chorote, y trabaja en una escuela que está distante 6 kilómetros de su casa, en Santa Victoria Este, Salta.

En tiempos donde la presencialidad y la virtualidad de las clases están en discusión, en la Comunidad Pomis Jiwet (Lugar de los tambores), donde viven 63 personas, durante esta pandemia no tuvieron casos de COVID-19. La razón se debe a que el pueblo funcionó como una burbuja, se organizó de forma comunitaria y lo hizo naturalmente. Al decir de Fidelina: “estos meses  no fueron algo tan fuera de lo común, porque ya de por sí estuvimos solos siempre”.

“Se trata de la comunidad donde todos se ayudan. Mi comunidad ha mantenido desde siempre el compartir, por eso en la pandemia no lo sentimos mucho. Estuvimos solos pero juntos. Ya no se puede vivir de la supervivencia del monte, porque el monte ya no provee nada. Entonces tuvimos que organizarnos para juntar alimentos para proveer a las 63 personas que viven allí –cuenta la docente-. Y nadie se quedó sin comer. Lo poco que hay, se comparte. Se hace mucho sacrificio para llevar adelante un proyecto de vida en la comunidad, más allá de la pandemia y más allá de los gobiernos, para tener un proyecto a futuro”.

Estudiar en lengua propia

La importancia de su rol como maestra bilingüe quedó mucho más expuesta durante la cuarentena, como quedaron los egoísmos y las solidaridades. En Pomis Jiwet, que forma parte de la Comunidad Aborigen Chorote Wikinawos, durante la cuarentena fue Fidelina la encargada de dar clases presenciales trabajando con cartillas escritas en castellano que envían los maestros de grado, y de traducirlas al chorote para los chicos. También fue quien brindó clases de apoyo y distribuyó las copas de leche, fundamentales en un colectivo empobrecido. Sin embargo, para el Estado, su trabajo es más de traductora que de educadora.

“No hay una modalidad de enseñanza bilingüe dentro de las aulas. El maestro bilingüe tiene la capacidad de enseñar, pero no está implementado en el currículum del Ministerio, estamos muy lejos de esa realidad. La clase depende del maestro de grado, compartimos el trabajo –detalla-. ¡Qué gran logro sería poder decir ‘tengo mi planificación’! Porque yo planifico, puedo enseñar, pero el maestro bilingüe hoy sólo es intérprete”.

En el municipio de Santa Victoria hay 2.542 chorotes, lo que coloca a su cultura en el rango de “en peligro de extinción”. Los chicos de allí, según cuenta la maestra, hablan el castellano pero mal, y sin Fidelina no terminarían de comprender los contenidos.

“El rol de los maestros bilingüe es muy importante porque sin ellos el niño no es seguro y ahí se producen las deserciones. No solamente en el nivel primario sino en la secundaria –explica-. Salta alberga la mayor parte de las culturas originarias y se debería implementar la educación bilingüe. No estoy diciendo que se cambie el diseño curricular ampliamente, digo que son importantes las dos lenguas y enseñar en ambas porque es necesaria la socialización para poder intercambiar, para poder interiorizarse de la otra parte. Esto está en proceso y depende también de las mismas comunidades, que tienen la responsabilidad de poder asimilar los cambios”.

La lengua como origen

El valor de aprender en la propia lengua tiene que ver con la identidad y la memoria colectiva, un tema que Fidelina trabaja desde hace tiempo. Su lucha por visibilizar el lenguaje data de cuando ella tenía 16 años, y comenzó a participar en la radio hablando en chorote.

“Tiene el valor de saber que uno pertenece a algo, de saber quiénes somos, que tenemos nuestra propia historia, nuestra manera de pensar, nuestra manera de ver y de sentir. La lengua es símbolo de pertenencia y también abarca la cosmovisión en todo sentido. Valorar a nuestras culturas, reivindicar sus derechos, darle su espacio, escucharlos es importante porque es nuestro origen. Es lo que nos representa ante la sociedad”, sostiene.

Y agrega: “Hasta le fecha no hay libros bilingües que lleguen a las escuelas. Pero sí los maestros bilingües tienen sus trabajos hechos a pulmón, a veces financiados por alguna fundación. Mi último trabajo que presenté en la Secretaría de Cultura de la Provincia de Salta es una suerte de glosario chorote-castellano. Ojalá tuviéramos presupuesto para tener material didáctico para las escuelas”.

Fidelina también atravesó una lucha como mujer originaria por romper un paradigma que la ubicaba en su casan y que a lo largo de los años sus pares le han reconocido. Para ella, las mujeres tienen que ocupar espacios “donde se pueda debatir, en la cultura, en la educación, en las artes”.

Actualmente, planea un viaje a Buenos Aires, que ha sido pospuesto por la pandemia, para dar una charla abierta, con espacio para las preguntas y el intercambio: “Quiero hacer conocer mi experiencia, mi conocimiento, poder compartir con la gente que quiera escuchar una voz que habla chorote”. 

Fuente: La Tinta




La TV (no) Pública



























Por Roberto Marra, Resumen Latinoamericano, 23 de abril de 2021.


El manejo por parte del Gobierno Nacional de la comunicación en general, y de los medios estatales de comunicación en particular, no ha sido precisamente eficaz para enfrentar la andanada diaria de la agenda mediática hegemónica opositora, autodenominada “independiente”. La más clara demostración de esto se demuestra día a día en la pantalla de la TV Pública y también en los parlantes de Radio Nacional.
, ReEn la TV Pública ha sucedido un hecho de aparente corruptela, aún bajo investigación, pero de resultas del cual se han sucedido una serie de renuncias y nombramientos en cargos importantes, que reflejan la orientación ideológica de la Presidenta de Radio Televisión Argentina (RTA), la periodista Rosario Lufrano. O, al menos su apego a la reproducción de las taras propias de los medios dominantes, lo que se manifiesta con el pobrísimo contenido del canal en cuestión, convertido en mero repetidor de consignas vacuas y “programejos” desculturizantes.


Con la consigna principal de “no ser un medio oficialista”, ha llevado a semejante medio de comunicación estatal a la inutilidad absoluta para contraponerse al discurso único proveniente de las centenas de canales que el poder concentrado mediático posee en todo el País. Con esa estúpida disculpa pseudo-democrática, una estructura tan poderosa para dar a conocer otros puntos de vistas diferentes a los apañados por el Poder Real y la oposición política al Gobierno Nacional, pierde la oportunidad de convertirse en la voz del Pueblo, para atravesar las mendacidades cotidianas que debemos soportar en todas las pantallas.
Para profundizar tamaña incoherencia con las necesidades populares, ahora ha designado al frente de la emisora a un personaje cuyos antecedentes ya eximen de mayores opiniones. Se trata de Leonardo Flores, promovido al cargo de director ejecutivo de la Televisión Pública Argentina. Desde enero 2020, “Leo” Flores se desempeñaba ya como Gerente de Artística del Canal.

Pero el perfil ideológico de Flores lo ubica en las antípodas del pensamiento que desde un Gobierno popular se puede tener sobre los medios y sobre temas sensibles como: el caso Nisman, el chavismo, Cuba y sobre la propia Cristina Fernandez, que ha sido muy maltratada en los medios que Flores dirigió en Miami, donde residía durante los años previos a su regreso al país. Un ejemplo: en 2016, produjo la serie “Petare, la tumba del Chavismo”, una ficción donde se promovía la destitución por la fuerza del Presidente Maduro, ganó el Emmy Awards (en EEUU, claro).


Pero no quedó sólo allí la designación de funcionarios de dudoso pasado y franca oposición a las características que debieran poseer los integrantes de un medio que intente representar auténticamente los intereses populares. Veamos otros nombres que ahora han asumido o ya trabajan junto a la Presidenta de RTA:
Julio Postiglioni, ex subsecretario de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior (por entonces a cargo de Rogelio Frigerio), es el actual director de Asuntos Legales de RTA. Un dato no menor: Postiglioni fue Subsecretario de control de sustancias psicoactivas del Sedronar durante la presidencia de Cristina Kirchner, pero fue desplazado de su cargo por la actual vicepresidenta.


Agustina Zeballos, actual Directora de Comunicación de RTA, fue la encargada de la comunicación del PAMI durante los cuatro años de macrismo. A ella también se le cuestiona su paso por la Procuración del Tesoro con Bernardo Saravia Frías.
La secretaria de Lufrano, Mariela Santarelli Goñi, trabajó en el Ministerio de Seguridad para Pablo Noceti, ex jefe de gabinete de Patricia Bullrich, denunciado en agosto del año pasado por el actual Ministerio de Seguridad nacional por su responsabilidad en el operativo que llevó a cabo la Gendarmería Nacional el primero de agosto de 2017 y que derivó en la desaparición y muerte de Santiago Maldonado.
Guillermo Siaira, uno de los que fue despedido y se desempeñaba hasta hace horas como director de administración financiera de RTA, trabajó para la gestión de Hernán Lombardi.


El nuevo director de administración financiera de RTA es Martín Esteban Gutiérrez. Desde 2009, Gutiérrez pasó por diversos empleos en el Estado. A partir de diciembre de 2015, bajo la gestión de Mauricio Macri, Gutiérrez fue Director de Contabilidad y Servicios Auxiliares en Ministerio de Producción, Ciencia y Tecnología. Realizó esa labor hasta el 9 de diciembre de 2019. Seis meses después de la asunción del presidente Alberto Fernández, fue nombrado gerente de Administración y Finanzas en la Agencia Nacional de Noticias, Télam.

Rosario Lufrano: Más de lo mismo a la hora de dirigir un medio.


No se trata ya de “funcionarios que no funcionan”, sino que funcionan en la dirección contraria a la que se necesita, si de verdad se quiere transformar la Nación, buscando la realización de los paradigmas fundamentales que hacen a la reconstrucción de la cultura popular. Se trata de trazar la raya hasta donde nos podamos dar el lujo de permitir el avance de las peores lacras ideológicas, basadas en el odio y el resentimiento hacia una determinada ideología y sus líderes más representativos, que inundan el aire y las pantallas cada minuto de forma monopólica.


Prestigiar los medios de comunicación públicos, no puede hacerse a costa de impedir la voz de quienes gobiernan, en nombre de “escuchar todas las voces”. Casualmente, las únicas voces que el canal estatal no transmite, o transmite escasamente, son las de aquellos que a la señora Lufrano le parecen “negativos” para sus pobres objetivos de “pulcritud” ideológica. Una estructura semejante no puede reducir su participación mediática a la mera repetición de informaciones o la creación de programas de entretenimientos desvencijados. Es la última herramienta que le queda al Estado Nacional para hacer conocer sus proyectos, sus obras, sus intereses (que son o debieran ser los del Pueblo que lo sostiene).

Barajar y dar de nuevo. Esa debiera ser la movida siguiente, si la intención última es la terminar con el aislamiento de la ciudadanía con su gobierno, interpelado sólo por los enemigos del Pueblo, que sí saben defender sus intereses, con la perversidad a cuestas y la impunidad otorgada por la corrupción judicial. Ahora, ya mismo, ese monumental medio masivo de comunicación debiera cambiar su rumbo, orientar su destino al de las mayorías populares, ansiosas por tener su propia mirada sobre los hechos que cada día le inundan sus hogares con las fantasmagóricas imágenes de un País que no es.



Crisis sanitaria en Mendoza: 

hablan lxs profesionales de la 

salud


























Resumen Latinoamericano 23 de abril de 2021

Segunda Ola, el video que Suárez no quiere que veas. Los Profesionales de la Salud de Mendoza cuentan sobre el agotamiento, la falta de reconocimiento, el empleo en negro, el maltrato y la discriminación que ejerce el Gobierno de Mendoza en plena segunda ola de Covid 19. Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud, A.M. Pro.S.




Guardianas del Cerro y el agua: 

«jallalla cerro Aconquija»

Resumen Latinoamericano, 23 de abril de 2021.

Arrancó la caminata convocada por un grupo de mujeres y disidencias sexogenéricas autodenominadas Guardianas del Cerro y del agua, hacia Aldalgalá. La acción tiene como objetivo visibilizar la lucha antiminera en la región, repudiar la represión y las detenciones arbitrarias de luchadoras y luchadores ambientalistas en Catamarca. «Arrancamos la caminata. ¡Acompañen desde donde esten! ¡Abracemos a Andalgalá! ¡Jallalla cerro Aconquija!».

Tuve un sueño..
Que salimos los pueblos..
Que bajaban las almas y los ancestros del cerro..
Que brotaban los seres de sus vertientes..
Todxs juntos llenamos las rutas llegando a Andalgala..

Andalgalá es la primer ciudad catamarqueña en pie de lucha contra la megaminería. En septiembre de 2016 logró prohibir  mediante una ordenanza municipal, la minería a cielo abierto, el uso de cianuro y mercurio, como así tambien la utilización de cursos de ríos, vertientes o aguas subterráneas para la explotación extractivista.

Dicha ordenanza impidió el avance del proyecto Agua Rica de la Compañía canadiense Yamana Gold. Sin embargo en diciembre del 202o la la Corte de Justicia de Catamarca en un polémico fallo dejó sin efecto la ordenanza, permitiendo el avance de la minería en Andalgalá.

La lucha por la protección de los recursos y la tierra, llevó a un grupo de Mujeres y disidencias sexogenéricas a organizarse para luchar contra los proyectos extractivos.

Las Guardianas del cerro y el agua comenzaron hoy una Caminata por la ruta que llegará mañana a Andalgalá con el objetivo de visibilizar la lucha antimera, repudiar las detenciones arbitrarias de ambientalistas e impedir la destrucción de los recursos naturales.

“Una va llegando en la ruta a Andalgalá y lo primero que ve es al Aconquija apareciendo, sus cumbres nevadas, que antes eran blancas todo el año y que, desde que la mina empieza a operar y el calentamiento global avanza, cada vez queda menos nieve”, comentó al medio La tinta Marianela Gamboa, Feminista Antiextractivista del Sur, integrante del Observatorio Feminista de Catamarca.

Por medio de sus redes sociales difundieron los puntos desde donde salen las columnas. Belén y Colpes en Poman son los dos puntos de concentración desde donde partieron las caminatas.  Hoy tienen previsto avanzar 40km, y convocan a la población a sumarse a la caminata, a pie en vehículos para poder ingresar a Andalgalá mañana.

«Arrancamos la caminata. ¡Acompañen desde donde esten! ¡Abracemos a Andalgalá! ¡Jallalla cerro Aconquija!»

Fuente: ANRed



Patagonia. Intolerancia en aumento



Por Marcelo Valko*, Resumen Latinoamericano, 23 de abril de 2021.

            Un relieve donde se encuentran representados Rafael Nahuel, Carlos Fuentealba y Santiago Maldonado fue vandalizado por vecinos de la localidad de Junín de los Andes (Neuquén) que la emprendieron a martillazos contra sus rostros. La obra se encuentra en el Parque Vía Christi integrado a un conjunto de esculturas donde coexisten temas bíblicos y conexiones históricas, así encontramos escenas del evangelio, de la cosmovisión mapuche y aspectos históricos de la región, el país e incluso del resto del continente. Los visitantes pueden contemplar un conjunto escultórico donde aparece Cristo acompañado por la Madre Teresa de Calcuta, Martín Luther King, San Francisco de Asís, Mahatma Gandhi y el sacerdote Carlos Mugica entre otros.

            Las obras del Parque Vía Crucis fue encargada en su momento por los salesianos al arquitecto y artista plástico Alejandro Santana quien en el 2017 fue declarado ciudadano ilustre por la Legislatura de la Provincia del Neuquén, “por su aporte a la localidad de Junín de los Andes y a la Provincia a través de sus obras”. Vale aclarar que el parque se convirtió en un punto de atracción turística donde los visitantes no dejan de celebrar la mirada contemporánea del Paseo de Cristo ya que además de la inteligente mirada contemporánea los rostros de los distintos personajes muestran rasgos hispánicos, criollas y mapuches.

            Ahora bien el artista agregó a dicho paseo el mural donde se encuentra Nahuel, Maldonado y Fuentealba este último oriundo precisamente de Junín de los Andes. Evidentemente gente que no comprende lo que significa vivir en democracia no toleró dicha inclusión al espacio del parque, cuando la concepción del mismo es precisamente una mirada integradora que incluye las historias de unos y otros en busca de una sociedad mejor. A ello se suma la incomprensión del Concejo Deliberante local que esta por votar el retiro del relieve. Esperemos que la polémica suscitada por el acto vandálico e intolerante con la destrucción del mural y también la indignación por una votación que se sume y atente contra la libertad de expresión no se lleve a cabo. Es lento pero viene…


[1] Psicólogo, docente universitario, especialista en etnoliteratura y en investigar genocidio indígena, autor de numerosos textos como Cazadores de Poder, Pedestales y Prontuarios y Pedagogía de la Desmemoria.



La Comisión Interamericana de 

Derechos Humanos ordenó medidas 

cautelares para proteger a siete 

mujeres wichis embarazadas



Por Luciana Peker, Resumen Latinoamericano, 23 de abril de 2021.

La CIDH emitió una resolución para que se respeten sus derechos, se evite la violencia obstétrica y no sean revictimizadas. Alertó que tildarlas de “mentirosas” y perseguirlas para que nieguen que estaban escondidas en el monte solo acrecentará su miedo al sistema de salud.

El 16 de abril la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió la Resolución 32/2021, mediante la cual otorgó medidas cautelares a favor de siete mujeres indígenas que decidieron esconderse en el monte por miedo a ser separadas de sus bebés por el sistema de salud formoseño en base a la aplicación de protocolos especiales por COVID-19.

El temor de las mujeres no es nuevo y tiene como raíz histórica las prácticas de violencia obstétrica contra la cosmovisión del parto de las mujeres originarias. Pero se vio incrementado por conductas abusivas con las mujeres con la excusa de los protocolos de COVID-19 y, con la difusión de por lo menos, tres casos de madres que fueron separadas de sus bebés al nacer con la argumentación que la mamá tenía coronavirus y el bebé necesitaba ser trasladado para tener atención de alta complejidad.

A partir de esas situaciones muchas otras embarazadas se asustaron ante la posibilidad de ser separadas de sus hijos. Por eso, un grupo de mujeres wichí se escondieron en el monte por temor a que les realicen cesáreas innecesarias y forzadas (no necesariamente las cirugías llegaron a concretarse). Pero su miedo es una percepción que ya no se puede esconder.

En una cobertura televisiva de la señal TN se afirmó que había 86 mujeres embarazadas escondidas en el monte, en la zona de El Potrerillo. Esa cifra no se pudo comprobar y la localidad no era exacta: no se trata de Potrerillo, sino de Juárez. El informe televisivo no pudo verificarse en su totalidad. Se intentó desmentir y decir que se trataba de un “montaje” y que las mujeres habían hablado a cambio de dinero.

Sin embargo, la CIDH tomó como válido la situación de siete mujeres wichí (a pesar que pidieron que se reserve su identidad por temor a represalias). Y, por sobre todo, se baso en la discriminación histórica a las mujeres de pueblos originarios en Formosa.

La CIDH no quiso dirimir sobre el conflicto puntual, pero escuchó la versión oficial y la de los pueblos indígenas y dio por válido el temor de las mujeres y alertó sobre la necesidad de que sea respetada la cosmovisión indígena en el embarazo, parto y puerperio.

En algunos medios, a partir de la difusión de un informe de la justicia de Formosa, se afirmó que los testimonios pertenecían a “presuntas punteras” (en una demonización de los roles políticos y sociales de las mujeres que constituyen violencia de género mediática) y que los testimonios se debían al pago de 5 mil pesos.La CIDH reclamó al gobierno de Formosa que sea respetada la "cosmovisión indígena" en el parto y el puerperioLa CIDH reclamó al gobierno de Formosa que sea respetada la «cosmovisión indígena» en el parto y el puerperio

La decisión del organismo de derechos humanos no implica un respaldo a toda la información de la investigación televisiva (porque tenía errores y datos no comprobables), pero desacredita la idea de una operación orquestada, niega que las mujeres sean mentirosas y busca proteger a las wichí para que no continúen con un temor que las enfrenta a tener que esconderse sin hacerse controles pre parto, ni contar con agua potable y una alimentación suficiente.

El documento de la CIDH es cauto con la sentencia sobre los hechos que son denunciados, pero es claro en el respaldo de la voz y las percepciones de las mujeres wichí. La investigación escuchó todas las voces, pero no legitima la hipótesis de la procuración formoseña, sino que reclama mayores medidas de protección para las mujeres.

Ellas afirman que se esconden en el monte, a pesar de la precariedad de las condiciones de vida y de la falta de agua, vivienda y alimento, porque tienen miedo de ser sometidas a cesáreas forzadas y a que las separen de sus bebés. Pero que, además, después de contar su historia en la televisión tienen miedo de ser detenidas por la policía u obligadas a firmar un documento en donde tengan que decir que fingieron su testimonio en contra de su voluntad o que culpabilicen a la lideresa wichí Ercilia Agüero.La lideresa wichí Ercilia Aguero fue sindicada como "presunta puntera" por algunos medios y ella denuncia que fue perseguida por denunciar la situación de las mujeres. La lideresa wichí Ercilia Aguero fue sindicada como «presunta puntera» por algunos medios y ella denuncia que fue perseguida por denunciar la situación de las mujeres.

La resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos establece que el gobierno de Formosa tiene que reforzar la relación del sistema de salud con las mujeres indígenas y generar las condiciones culturales para que las mujeres que no hablan español puedan ser atendidas en su lengua y no desoídas en sus demandas.

La comunidad wichí tiene aproximadamente 20.000 integrantes, distribuidos en alrededor de 120 grupos y Ercilia Aguero, una de sus referentes en Formosa, denunció que fue perseguida y estigmatizada por contar en los medios de comunicación abusos a las mujeres embarazadas y arrestos con el pretexto de los protocolos para evitar la propagación de COVID-19.La CIDH emitió medidas cautelares el 16 de abril y le reclamó al Estado argentino que en 15 días informe del cumplimiento de las medidas a favor de las mujeres wichí. La CIDH emitió medidas cautelares el 16 de abril y le reclamó al Estado argentino que en 15 días informe del cumplimiento de las medidas a favor de las mujeres wichí.

¿Por qué el reclamo formoseño traspasó la frontera? La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Ameicanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA.

El reclamo llego a la CIDH el 12 de marzo, a través de un pedido motorizado por Félix Díaz, del Consejo Consultivo y Participativo de los Pueblos Indígenas de la República Argentina; Santiago Canton y Lucas Gómez. La resolución tuvo un ping pong entre el gobierno de Formosa y los representantes de los pueblos originarios de alta intensidad.

El 19 de marzo la CIDH recibió el informe del gobierno de Formosa. El 22 de marzo los solicitantes de la protección para las mujeres wichÍ enviaron información adicional. El 28 de marzo, respondieron al informe oficial.

La versión oficial que el gobierno de Gildo Insfrán envió a la CIDH es muy similar a la que se difundió en algunos medios que aseguraron, sin citar ninguna otra fuente (ni siquiera del gobierno nacional) que la noticia de las mujeres wichí escondidas en el monte era una “fake news” y un montaje para la televisión a cambio de dinero.

La versión oficial del gobierno formoseño es que se trato de un montaje televisivo conseguido a través del pago de 5 mil pesos a mujeres que se hacían pasar por embarazadas ya que un informe de la procuración asegura que hay un testimonio que da esa versión.Las mujeres wichí denunciaron que el gobierno formoseño las persiguió y amedrentó para que digan que se trataba de una noticia falsa que había embarazadas en el monte. Sin embargo, ante la CIDH se prueba que la noticia se había oficializado con anterioridad al informe televisivo.  Las mujeres wichí denunciaron que el gobierno formoseño las persiguió y amedrentó para que digan que se trataba de una noticia falsa que había embarazadas en el monte. Sin embargo, ante la CIDH se prueba que la noticia se había oficializado con anterioridad al informe televisivo.

Sin embargo, en la solicitud a la CIDH los representantes de los pueblos originarios dicen que no se trato de un montaje sino que la situación de las madres separadas de sus hijos e hijas había sido alertada desde enero de este año a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y denunciada, en febrero del 2021, por la Pastoral Aborigen.

El 29 de marzo el Estado contestó a los representantes de los pueblos originarios que expresaron que no confían en la independencia del Poder Judicial de Formosa. La mayoría de los medios no cubrieron el caso más allá del golpe de efecto a favor o en contra del gobierno provincial de Gildo Insfrán.

Los derechos de las mujeres no pueden quedar (otra vez más) tirados a la zanja de la grieta: hay formoseñas que tienen miedo de parir sin que sean respetados sus derechos. No hay necesidad de negar la realidad, ni de inflarla. La necesidad es la de las mujeres wichí.

No es solo la CIDH la que está preocupada. Incluso una comitiva de la ONU en Argentina iba a viajar a Formosa para interiorizarse de la situación. El traslado no pudo realizarse por los efectos de la pandemia y del agravamiento de la situación sanitaria. Pero se están llevando a cabo algunas reuniones virtuales por parte del organismo internacional.El dictamén de la CIDH dice que el gobierno formoseño no puede acrecentar el miedo de las mujeres al sistema público y que debe escucharlas y no perseguirlasEl dictamén de la CIDH dice que el gobierno formoseño no puede acrecentar el miedo de las mujeres al sistema público y que debe escucharlas y no perseguirlas

La CIDH no se refiere a la veracidad de los hechos denunciados y/o negados (si se separó o no a las madres de sus hijos o si había efectivamente 86 embarazadas escondidas en el monte formoseño). Pero sí alerta sobre el temor de las mujeres (tomando especial consideración su cosmovisión indígena) y destaca que, en Formosa, está quebrada la confianza de las mujeres en las autoridades.

La Comisión tuvo en cuenta “la condición de vulnerabilidad interseccional de las mujeres, embarazadas y pertenecientes a la comunidad indígena wichí”. En ese sentido, resaltó la importancia de que se respete sus pautas culturales y que también se generen formas de comunicación en la lengua originaria.

“El 16 de abril la Comisión Interamericana aceptó el pedido de medidas cautelares presentado por tres dirigentes indígenas a favor de siete mujeres del pueblo wichí en Formosa. Están embarazadas y tienen miedo de que se las traslade para parir en el hospital de Ingeniero Juárez, a unos 150 kilómetros de distancia, lejos de sus familias”, enmarca la antropóloga y Doctora en Filosofía del Derecho Morita Carrasco.La antrópologa Morita Carrasco documenta que hay una discriminación racial histórica hacía las mujeres wichí en Formosa por la cual son humilladas en el sistema de salud. La antrópologa Morita Carrasco documenta que hay una discriminación racial histórica hacía las mujeres wichí en Formosa por la cual son humilladas en el sistema de salud.

“En busca de protección de refugiaron en el lugar que mejor conocen: el monte, en el cual se sienten seguras. Allí nadie objetaría que estén acompañadas por sus maridos, padres, madres, hermanos, hijos, como sí sucede cuando ingresan en el hospital. Lo que para otras mujeres, es seguro, para ellas constituye una experiencia de sufrimiento debido a la discriminación racial de que son objeto por parte del personal sanitario”, contextualiza la investigadora.

Carrasco es integrante de la Red Latinoamericana de Antropología Jurídica (RELAJU) y actualmente trabaja con comunidades indígenas mbya-guaraní en Misiones. Pero fue pionera en la investigación, desde los años ochenta, con las mujeres wichí y fue testigo de la humillación que sufren en los partos. Ella relata: “Médicos y enfermeros/as las humillan por su apariencia física, les ocultan información acerca de su estado y el de sus hijos/as. Por tanto, nunca acuden solas, siempre son acompañadas por sus parejas, quienes, además de encargarse de atenderlas tienen la función de traducir al idioma propio lo que dicen los profesionales”.

En este contexto, la CIDH le reclamó a Argentina (no solo a Formosa) que adopte medidas para garantizar la atención médica adecuada con consentimiento previo, libre e informado de las mujeres y con una perspectiva de pertinencia cultural y lingüística, tomando en cuenta su cosmovisión indígena y con un enfoque de género.El gobierno de Formosa reconoció el caso de tres recién nacidos que fueron separados de sus madres al nacer por situaciones de salud. La CIDH pide que garanticen los derechos de las embarazadas en el partoEl gobierno de Formosa reconoció el caso de tres recién nacidos que fueron separados de sus madres al nacer por situaciones de salud. La CIDH pide que garanticen los derechos de las embarazadas en el parto

El estado formoseño alegó que hay dos causas abiertas, en el fuero común y en el fuero federal y que las autoridades llevaron a cabo una intensa búsqueda en los barrios y comunidades y que concluyeron que las denuncias serían “falsas”.

El gobierno reconoce que hubo tres casos de niños separados de sus padres por problemas de salud y, en otro caso, porque un bebé nació prematuro y con problemas respiratorios y la mamá tenía Covid y no podía ser trasladada junto a su hijo. Pero alegan que después se los volvió a unir con su familia. Y niegan que exista una situación de “separación parental” sistematizada que justifique un “temor fundado” por parte de las mujeres wichi.

Formosa alega que está en contacto con el Ministerio de Salud de la Nación y el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación. En el caso del Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable se le envió una misiva al gobierno provincial para que garantice el pleno consentimiento de las mujeres en la colocación de métodos anticonceptivos.

Mientras que la Ministra de Mujeres Elisabeth Gómez Alcorta hablo con las mujeres wichi, les dio su teléfono personal, las llamo “hermanas” y entendió que había una situación de temor a las autoridades, aunque no era comprobable la cantidad de casos denunciados en el informe televisivo. Pero en declaraciones periodísticas a radio Metro no tuvo una actitud demonizadora de las mujeres, ni negadora de todo el contexto, en una postura claramente diferenciada a la del gobierno provincial y de mucha más comprensión para ayudar a resolver los temores de las embarazadas formoseñas.

El Ministerio de Mujeres le señaló al gobierno provincial que existe un “déficit de naturaleza estructural para el abordaje efectivo de la salud desde una perspectiva intercultural”. El gobierno provincial anunció una serie de ciclos interculturales como acto de buena voluntad. Pero empezar llamando a las mujeres “mentirosas” no va a terminar con los prejuicios, sino a acentuarlos.Hay 120 comunidades wichí en Argentina según acepta el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Hay 120 comunidades wichí en Argentina según acepta el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

La CIDH determinó que es razonable entender que “para ellas existe una percepción de la existencia de una amenaza en contra de su vida, integridad y salud, así como de la de sus bebés en gestación” y aclararon que la sensación de amenaza para las mujeres wichi va más allá, incluso, de si el miedo se encuentra “fundado”.

“No se descartaría que las mujeres indígenas puedan tener miedos, demandas, inquietudes o preocupaciones basadas en la implementación de las medidas sanitarias excepcionales por la pandemia”, expresa la CIDH que reconfirma la sensación de “zozobra” de las mujeres wichi.

Si el gobierno de Formosa quiere dialogar con las mujeres y que no sienten miedo la respuesta no puede ser hablar de un “montaje”, una “fake news”, “presuntas punteras” o pago de dinero para un reportaje televisivo, sino escuchar y respetar sus demandas para articular soluciones y no persecuciones.

“Las acciones que desestimarían sus denuncias públicas e intentarían abrir investigaciones en su contra no suman a la generación de confianza de la comunidad con las autoridades”, interpela directamente la CIDH al gobierno de Formosa (y por ende a los medios y periodistas que circularon que se trataba de una fake news) que en vez de ayudar a remediar la discriminación la acentuaron con una noticia prejuiciosa y, por supuesto, machista, al tratar de mentirosa a las mujeres indígenas.“Las acciones que desestimarían sus denuncias públicas e intentarían abrir investigaciones en su contra no suman a la generación de confianza de la comunidad con las autoridades”, retó la CIDH al gobierno de Gildo Insfrán“Las acciones que desestimarían sus denuncias públicas e intentarían abrir investigaciones en su contra no suman a la generación de confianza de la comunidad con las autoridades”, retó la CIDH al gobierno de Gildo Insfrán

La Comisión observa que (las mujeres wichi) se encontrarían en una situación de riesgo dado que, al encontrarse escondidas y con miedo a acercarse a las autoridades por la concepción de que existe una posibilidad de ser objeto de tratos discriminatorios o violentos, aunado a presuntas amenazas de ser detenidas arbitrariamente por la policía, se encontrarían en condiciones precarias, la mayoría en etapas avanzadas del embarazo, sin la debida asistencia materna y con el temor de ser obligadas a dar la luz por cesárea, lo que podría afectar su vida, integridad y salud, así como la de sus bebés”.

Entre las notas periodísticas citadas por la CIDH se encuentran dos notas de Infobae: “Más denuncias sobre violaciones a los DDHH en Formosa: el Gobierno nacional solicitó informes a Gildo Insfrán sobre el maltrato a mujeres de la comunidad Wichí”, del 17 de marzo de 2021” y “La violencia obstétrica a las embarazadas no se puede esconder: en Formosa el miedo no es salud”, del 22 de abril del 2021.

La CIDH le pide a Argentina que en 15 días (alrededor del 2 de mayo) informe sobre las medidas cautelares requeridas y actualice periódicamente la información. La resolución fue aprobada por Antonia Urrejola, Julissa Mantilla Falcón, Flavia Piovesan, Margarette May Macaulay, Esmeralda Arosemena de Troitiño y Stuardo Ralón y María Claudia Pulido, integrantes de la CIDH.



Epidemiólogo Carlos Ferreyra: «Es 

urgente vacunar a todos los 

trabajadores y trabajadoras»


Por Carlos Aznárez, Resumen Latinoamericano, 23 de abril de 2021

Carlos Ferreyra, es un prestigioso médico (Universidad Nacional de Córdoba, AR) , activista climático, con formación en epidemiologia avanzada y salud pública (Londres, Helsinki, Madrid, Alicante). Tiene màs de 30 años de experiencias en la gestión pública institucional y el trabajo  en terreno en  más de 40 países de América, Europa, Asia y Africa, para controlar en poblaciones urbanas y rurales,  brotes epidèmicos de enfermedades infecciosas –Chagas, TBC, Còlera, Dengue, Chikungunya, Triquinosis, etc-, y de patologías crónicas y sindemias –Tabaquismo, Accidentes de Tráfico, Obesidad, Violencias, Racismo, etc-, en casi todas las provincias argentinas, y en misiones para enfrentar la emergencia climática para organismos internacionales de la salud, y ministerios nacionales de salud.

Con Ferreyra hablamos extensamente sobre el momento actual del avance del virus en Argentina y la respuesta sanitaria al mismo:

Argentina está inmersa en esto que se ha dado en llamar la “segunda ola de la pandemia”, con su derivación -ya prevista pero no impedida- de hospitales colapsados, de pacientes hacinados en pasillos y de médicxs y enfermerxs aconsejando que “no vengan a las guardias porque no podemos atenderlos”. O sea, una situación de peligroso desborde, fundamentalmente en la Ciudad de Buenos Aires y también en varias provincias. ¿Cómo está viendo ésta situación, sobre todo desde el punto de vista de lo que se pudiera hacer en lo inmediato para intentar menguar los costos en víctimas mortales?

-Estamos claramente transcurriendo una etapa de crecimiento en la dinámica del brote epidemico de SarsCov2, es decir, que en realidad,  nuestra capacidad de contención anunciada del brote ha sido rebasada. Esto implica un desarrollo rapidísimo de la capacidad de propagación del virus en la población susceptible. Y cuando actúan simultáneamente varias cepas, es un proceso que no se puede medir específicamente y con la sensibilidad necesaria,  con el nivel de desarrollo y operación de los programas de detección y rastreo existentes. Porque la ocurrencia del brote, va a creciendo exponencialmente, y hay que ver si hay capacidad de resistencia por parte de los programas de prevención/alerta/contención, a los que hay que aplicarlos con inteligencia epidemiológica y con la robustez necesaria,  sobre todo a través del fortalecimiento de los programas de la atención primaria para hacer la detección temprana, el seguimiento y cuidado de los casos locales de esta enfermedad. Indudablemente, en Argentina, y en general en la región, vamos a tener problemas, porque no estamos preparados a nivel de atención primaria en general, por no estar en la estrategia argentina ni en los programas operativos existentes.

Los ciudadanos que sospechan de padecer la enfermedad se tienen que movilizar hacia  los entornos de los hospitales, alejados de sus barrios, donde están los centros de realización de testeo, con el incremento del riesgo de transmisión de la enfermedad en sus movimientos. A ello hay que sumar las demoras en la confirmación de las pruebas, el retorno a casa, sin las indicaciones apropiadas necesarias para que la persona, y su familia estèn alertados de manera especifica sobre el desarrollo de la enfermedad,
Realmente, esto señala, que no se tiene en cuenta, la importancia que el ciudadano este informado del transcurso de la historia natural de la enfermedad, para que el mismo ayude con ese conocimiento a controlar la sobredemanda sobre los hospitales cuando no es necesario concurrir.

Hoy sabemos que de cada 10 afectados, un numero alto, 8-9, tendrán una enfermedad sin síntomas de gravedad, y de ellos, una parte podrá complicarse con síntomas de alarma -agravamiento del cuadro-, que pueden ser resueltos a nivel de la atención primaria no solo por médicos, si es que se los atiende tempranamente a través del paciente que los esta sufriendo, si el paciente los detecta y sabe que hacer (llamar a los profesionales de la atención primaria en su barrio).

Lamentablemente, hoy, muchos de estos casos, no atendidos a tiempo, ni contenidos a nivel local, terminan con síntomas más grave, de manera tardía y en un estado de deterioro serio, en el hospital.

A ellos se suman, los 2 o 3 pacientes que muestran un cuadro de deterioro precoz y sùbito agravamiento, que son los que necesitan llegar al hospital y ser atendidos de todas sus necesidades, incluida las camas de terapia intensiva.

Entonces, en la lógica sanitarista -que en Argentina y en la región (veamos el ejemplo de Cuba), lo que tenemos que hacer es evitar que esos ocho pacientes que se han infectado vayan al hospital sino presentan síntomas de alarma, para escudar a los que realmente necesitan la atención hospitalaria, a los más complicados. Esto implica una acción a nivel de atención primaria y del propio ciudadano que es huésped del virus.

Siguiendo la historia natural de la enfermedad, sabemos que en la mayoría de los infectados,  esta se experimenta como una simple situación de dolencia y que se va a  autolimitar, puesto que  el organismo huésped (nosotros) enfrentará eficazmente y con éxito el virus.

Algunos tendrán ciertas molestias, incluso fiebre, en cuyo caso habrá alteraciones de los parámetros normales, y hay que tener contención a nivel local. En estos casos, la atención primaria puede hacerlo claramente.

De esta manera se evita que cualquier persona que tiene molestias, que son controlables a nivel local, pueda atenderlas desde casa y no tenga que ir los hospitales que están desbordados. Eso va a suceder: habrá oleadas a lo largo de los próximos meses, y al no haber contención epidemiológica, los casos caerán sobre el sistema hospitalario, saturándolos.

Más o menos esto es lo que ya está pasando en la Ciudad de Buenos Aires. Falta un programa de Escudo Epidemiologico a pesar de que aquí hay un buen nivel de atención primaria (a pesar de que históricamente se lo quiere derribar a través de políticas mercantilistas y de fragmentación en el sistema de salud porteño). Lo mismo pasa en todos los sistemas de salud provinciales y en todas las Regiones Metropolitanas de la Argentina.

-¿Para usted, la vacuna es la herramienta más útil para enfrentar este difícil momento?


Creo que, desde este punto de vista, del fracaso de la atención primaria, lo que mejor surge como tecnología para combatir la epidemia en Argentina, y que está en la mente de la población argentina, fuertemente “medicalizada” por los médicos y los Ministerios de Salud (también en la región suramericana), es hoy la vacuna.

Pero hay que reconocer, que tampoco con la vacuna se ha avanzado al ritmo de aplicación, con el cual se podria compensar la velocidad de transmisión, dinámica de la ocurrencia del brote en la comunidad.

El concepto de posible “inmunidad poblacional” ha quedado postergado, salvo en casos concretos como en la de los trabajadores de la salud. La falta de inteligencia epidemiológica existente, tampoco ha impulsado programas de contención a través de la vacunación en otros grupos de trabajadores ni en urbes mas pequeñas, que podrían aportar éxitos enormes, y que estoy seguro en etapas previas de la epidemiologia argentina – la epidemiologia argentina ha sido colonizada de hecho por las políticas neoliberales y el proceso de medicalización del neoliberalismo para avanzar en la privatización del sistema de salud, y por defecto, en la ausencia de epidemiólogos con experiencia de terreno en los diferentes grupos de asesores presidenciales y ministeriales (la mayoría son hoy infectologos o vacunadores)-, se habrían puesto en acciòn.

En términos concretos, la vacuna demuestra que, al no estar,  va a facilitar este proceso del impacto del brote.

Los que lograron tener la dos dosis de la vacuna podrán superar la enfermedad agravada, a pesar de ser grupo vulnerable. Pero hay hipótesis (de salud pública muy custionadas), que quienes tienen una dosis, podrían pasar la enfermedad más suave, pero eso es algo que habrá que ver y depende de las condiciones de las personas vacunadas.

Depende de la vacuna también, porque hay algunas, que tienen diferentes niveles de eficacia, por ejemplo la vacuna china no tiene demostración de eficacia con una sola dosis, pero si con las dos dosis. Con la vacuna rusa se plantea otro problema, y que para mi, representa un  problema muy importante para nuestro país: el que una gran parte de la población vulnerable esta vacunada con la Sputnik V, solo con su primera dosis, y que muchos de ellos,  al no recibir  la segunda a tiempo, ya sobrepasaron los parámetros fijados por sus productores, de un máximo de 29 días, para generar anticuerpos esperados. Tambien rompen con la razones por las cuales la vacuna pudo ser inscripta de emergencia por el ANMAT para proceder a su aplicación en el país.Se tomaron decisiones de salud publica, y no apoyadas en los criterios de seguridad individual de los personas que recibieron la vacuna.  De allí, es que estamos viviendo una situación complicada en cuanto al análisis específico de los aportes de las vacunas en el control de la epidemia argentina.

-En general, a quienes reciben la primera dosis de la Sputnik, les informan que la segunda dosis recién se la darán a los 60 días o mas  ¿Eso quiere decir que pasados los 30 días  perdería efecto esa segunda aplicación?

-Estoy diciendo que esa vacuna se aprobó con unos resultados de ensayos clínicos controlados en laboratorio que contenía cierto nivel de eficacia de la vacuna con primera y segunda dosis. A partir de allí, si habría que hacer una separación de las dosis, generadas por el fabricante que dio ese margen de 29 días entre una y otra, supondría tener que hacer un nuevo ensayo controlado para comprobar que los que se vacunan a dos o tres meses de la aplicación de la primera dosis realmente tienen el mismo nivel de protección. La sustitución de la medición de anticuerpos no forma parte de un proceso de evaluación apropiada de la capacidad de una vacuna, en función de quitarle la presencia de la segunda dosis a los periodos definidos por su fabricante. Esto es una medida de salud pública, no es una medida de salud individual. Hay que diferenciar políticas de salud pública en función de criterios de salud pública, no un criterio de lo que se plantea un ensayo de vacunación controlado que demuestra un nivel de eficiencia en laboratorio, aplicando las dos dosis.

¿Qué opina de esta polémica que se está dando sobre abrir o no las escuelas y colegios para clases presenciales?

-Mira, yo me hago esta escenario para entender la coyuntura: el «buque Argentina», barco en el cual estamos todos los argentinos,  está navegando hoy  en aguas profundas, en el medio de una tormenta gravísima, que nos plantea un aumento muy significativo del riesgo poblacional en las próximas semanas.

Cuando el buque Argentina, que está a cargo de un capitán general, es decir nuestro Presidente, que esta en peligro,  este tiene que tomar decisiones  urgentes, y todos los que estamos en el buque tenemos que aceptar lo que mande el capitán del barco. Porque si lo aceptamos nos hacemos un favor a todos. Si el capitán del buque Argentina, nuestro país, dice que el riesgo es enorme, y dice que hay que cerrar las escuelas, no hay más que hablar. Además quiero aclarar,  que se han dado circunstancias importantes y tenemos que analizarlas desde esta perspectiva.

Recordemos que hace dos semanas, también el capitán del buque, y su gobierno lanzó un mensaje a la sociedad argentina que al parecer no se comprendió. Dijo a la sociedad argentina, a los niveles subnacionales -provincias y municipios-, y sectores privados, que podían comprar vacunas.

Nosotros no somos un país que está en absoluta ruina, es cierto que hay parte de la población que está muy mal, la mayoría, y hay otro sector, que tiene mucho dinero, en las provincias. Las vacunas son muy importantes en este momento.

Para mi hoy, es mucho más urgente comprar vacunas, que construir caminos y carreteras o tener abiertas pizzerias o bares.

Desde este punto de vista, este mensaje que hace 15 días fue lanzado, no fue tomado por nadie. No he visto a ningún gobernador mostrando las vacunas que tendría que haber comprado ya para salvar vidas de sus conprovincianos. Es más, ahí tenemos la situación de la Ciudad de Buenos Aires, que tiene un gobernador que quiere abrir las escuelas en vez de demostrar que la prioridad número uno es hoy tener vacunas.

Esta es la dolorosa realidad argentina. Desde este punto de vista, tenemos que ser objetivos, no tenemos que discutir en este momento los aspectos de la grieta, sino las prioridades de nuestro país y las necesidades de los argentinos y que no queremos que nuestros hijos, madres o abuelos, se queden sin el respirador que necesitan o que mueran en una ambulancia buscando camas que ya no hay, o peor, que se mueran en casa o en la puerta del hospital por falta de oxigeno.

Tenemos un sistema de salud que no está preparado, tenemos un sistema de contención que no existe, no hay escudo epidemiológico que contenga la enfermedad.
Tenemos una sociedad argentina que no entiende el concepto de la historia natural de la enfermedad.

Tenemos que plantear prioridades. Acá la prioridad es la vacuna, no en el sentido sanitario sino social, no solo para proteger la vida.

Si no hay trabajadores vacunados, si la gente que trabaja no está vacunada para poder recuperar la actividad económica, vamos a tener un problema que se extenderá en el tiempo.

Entonces, ese mensaje que se largó hace unos días, no fue correspondido, ya que no se ve que los gobernadores realmente compren vacunas.

Tampoco los sindicatos se han percatado de la gravedad de su situacion. En un país que se ufana de tener Obras Sociales, que los trabajadores no tengan vacunas, Donde esta el Sistema Solidario de Salud?

Además, yo quiero enfrentar a la mala información. Aquí se instalo una noticia falsa, que es la que sostiene  que no hay vacunas. Yo personalmente, se que hay vacunas en el mercado global, sí hay disponibilidad.

Estamos en una situación en donde si no se avanza con urgencia en resolver la escasez de vacunas antes del invierno, estamos fallándole, en el contrato político, a quienes nos votaron, si uno es gobernador, intendente, secretario general de un sindicato,  o se trabajo en el ámbito de una estructura empresarial, si ellos no se deciden a hacer todo lo posible para traer la tecnología, la vacuna que necesitamos y que existe.

-Evidentemente, cuando usted dice que hay que aceptar lo que está planteando el capitán del buque, nos encontramos con que el jefe porteño Rodríguez Larreta no lo acepta. Pero no es solo él,  ya que hay otros “marineros» de ese barco que están en disidencia con ese planteo. Por momentos, unos y otros parecen estar más pensando  en lo electoral que en cuidar a la gente y salvar vidas.

-Es lamentable, creo que si todos estamos en el buque Argentina y tenemos una prioridad, y está claro que la prioridad existe, no como capricho del capitan, la realidad es que la epidemia está aquí.

Tengo que aclararles a los argentinos que siguen creyendo que esto es una pandemia, que solo se trata de  una epidemia más, otra más de las que trae el cambio climático, como lo son el dengue, el chikungunya, el zika o las olas de calor, etc.

Si no actuamos con seriedad y urgencia ante esta epidemia, no entendemos que estamos en una situación grave en el país, y somos parte de este buque, y empezamos a tirar cada uno según sus capacidades individuales, vamos muy mal.

Quien no actúa a nivel de sus responsabilidades oficiales institucionales, le está haciendo daño a mucha gente. Me imagino en una provincia donde no llegan las vacunas, eso va a producir daño en la población. Esta situación no está siendo comprendida por la población y por otro lado también, es claro, que los otros capitanes- los gobernadores, los empresarios, los dirigentes sindicales, entre otros-, que están a bordo del buque Argentina, tienen que estar haciendo todo lo posible para traer la tecnología que necesita su provincia, su gente. No hay tiempo para perder. Cada día, cada semana que pasa, nos acercamos más y más a un desastre.

Lo que intento con estas opiniones es salir de la discusión de la grieta que ya ha causado daño a los que estamos comprometidos con nuestros pueblos, con el futuro, con los trabajadores. Estoy preocupado por los trabajadores, porque no ha habido una política para vacunarlos. Se habla de trabajo esencial, pero no hay choferes de colectivos, no hay gente vacunada entre los que atienden en los supermercados, los petroleros, los camioneros,  no hay trabajadores y trabajadoras que estén vacunados para evitar lo que se viene.

-¿Cuál es su pronóstico sobre lo que está por venir?

-Se viene una época de tremenda circulación viral y lo que tenemos que hacer, si bien las vacunas no son el hecho que van a parar la infección y la propagación, sí la va a contener y evitará las muertes y daños mayor a la salud de las personas. Por eso es que creo que tenemos que jugarnos en esa línea, más aún sabiendo que hay vacunas fuera de aquí. Me parece muy grave que no se pueda resolver.

-Casi criminal que no se haga…

-Realmente esa condición y definición la tendría que plantear la justicia. Lo que si puedo decir es que la posición de gente como Donald Trump, en Estados Unidos, respecto de la pandemia, o el papel de Bolsonaro, han sido terribles, lo más parecido a un genocidio.

Ellos han inspirado a las derechas y grupos de conservadores en todo el mundo. Hoy la derecha extrema esta creciendo como la otra gran epidemia que va a traer mas enfermedad, pobreza, degradación social y muerte.

Me pongo duro, militante, como médico y epidemiólogo, y digo claramente que hoy esos hechos deben ser contestados por la sociedad y los ciudadanos de bien, y que la justicia internacional debe analizar los daños gravísimos que han ocasionado tanto Trump como Bolsonaro, no solo a sus países sino a toda la región.

El genocidio, como resultado de esa actitud, es paralelo al ecocidio y exterminación de la naturaleza que el modelo de la economía neoliberal esta produciendo a través de sus herramientas de explotacion, en solo estos últimos 50 años, en un tiempo, en el que Argentina era otro país. 

Envio:RL

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