8 de mayo de 2021

Estos juicios son un orgullo en el mundo y en el país, afirmó Raquel Barabaschi.

 

Estos juicios son un orgullo en el mundo y en el país, afirmó Raquel Barabaschi

07-05-2021

Raquel Barabaschi, una de las víctimas del terrorismo de Estado en La Pampa y testigo del tercer juicio por delitos de lesa humanidad y delitos contra la integridad sexual, destacó hoy que "estos juicios son un ejemplo en la Argentina y el mundo" porque "los acusados pueden ser escuchados y tener una defensa", aunque lamentó que no tengan los acusados "una cárcel común", uno de los reclamos de víctimas, familiares y organismos de derechos humanos.

Barabarschi será nuevamente testigo en el tercer juicio que comenzó el martes 27 de abril por crímenes de lesa humanidad cometidos en la Subzona 1.4 del Ejército entre los años 1975 y 1982, en el que se juzga a 6 exmilitares y expolicías por privaciones ilegales de libertad y tormentos cometidos en perjuicio de 196 personas entre los años 1975 y 1982.

Por primera vez en esta jurisdicción, se los acusará también por delitos relacionados con violencia sexual cometidos contra personas que estaban detenidas.

Las audiencias se realizan en el Aula Magna de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam), que fue reacondicionada para ello.

"Celebro que estas audiencias se lleven adelante aquí, en nuestra universidad donde se forman ciudadanos, lamento que por el contexto de pandemia hoy no tengamos posibilidad de que cientos de estudiantes, como sucedió en ocasiones anteriores, asistan a presenciar los juicios que son parte de nuestra historia colectiva", señaló Barabaschi en una conferencia de prensa que ofreció hoy en la explanada de la UNLPam.

Acompañada por Víctor Giavedonni, dirigente del Movimiento Popular Pampeano por los Derechos Humanos, organismo que junto al Partido Comunista son querellantes en el juicio, la testigo afirmó que en este proceso "trabajamos más por la memoria y la historia que por la justicia" al asumir que "como están las cosas no van a tener cárcel común, que fue uno de nuestros reclamos".

Barabischi resaltó que "los juicios son una instancia de lucha más, no una reparación total de justicia" y señaló que "está en disputa la verdad histórica de los hechos y la memoria".

Consultada sobre lo que le genera ver imágenes del exjefe de la Policía de La Pampa, Luis Barandini, al que las víctimas señalan como el autor intelectual de la represión local siguiendo el juicio de manera virtual desde su departamento en Buenos Aires, Barabaschi dijo: "No nos moviliza el odio, nos moviliza el amor y la necesidad de llegar a la verdad y construir la memoria colectiva".

Asimismo, lamentó que por razones de salud haya quedado fuera de este proceso el represor y expolicía Roberto Fiorucci, porque "significa recortar la justicia plena, porque él no va a ser condenado por un montón de hechos, lo que implica que las víctimas no van a tener justicia por esos hechos".

Acerca de algunos represores como Fiorucci o el propio Baraldini que piden excepciones para no asistir al juicio aduciendo razones de salud, afirmó: "Nosotros estamos de pie. Yo no soy una víctima, soy una sobreviviente y mientras nosotros estamos de pie, ellos están en la decrepitud dando lástima, escudándose para no hacerse cargo de lo que hicieron, pero siempre serán genocidas".

Barabarschi celebró que pese a la pandemia se concretara la tercera etapa de este juicio por delitos de lesa humanidad y contra la integridad sexual al destacar que "estos juicios son un orgullo en el mundo y en nuestro país y que se realicen en democracia, donde los imputados gozan de sus derechos plenos, pueden ser escuchados y tener una defensa, mientras las víctimas tenemos que adaptarnos a sus estados de salud".

Raquel Barabrschi es una de las referente más importantes en la historia del terrorismo de estado en La Pampa. Fue protagonista de uno de los testimonios más desgarradores cuando declaró en el primer juicio, en el que relató las torturas y los abusos que sufrió cuando fue detenida en 1976.

En aquel primer juicio, afirmó: "Baraldini nos dijo que no éramos mujeres, que éramos irrecuperables para la sociedad, porquerías de personas y subversivos”.

“En las noches escuchábamos gritos desgarradores de personas desde la planta alta. Y una música muy fea, yo digo que era música sacra. Por ese motivo no se podía dormir, con el silencio que había en las celdas todo se escuchaba y se percibía más nítido”, relató.

Barabraschi reveló también que en una de las sesiones a la que era sometida a torturas y vejámenes "la celadora me venda los ojos con un pañuelo rojo, el oficial me esposa, me saca, me conduce por la otra escalera, me recibe otra persona, inmediatamente me aplican una trompada fuerte en el estómago y me caigo al suelo, me levantan, me sientan en una silla y vuelven a esposar. Se escuchaban pasos, distintas voces, enseguida empiezan a desvestirme, me quitan la blusa, el corpiño, el pantalón y me empiezan a manosear”.

"Yo quiero preguntar si servicio a la patria ¿es abusar de una chica de 20 años? Yo le pedí a mis hijos que no vinieran a esta audiencia para que no volvieran a pasar por esta situación. Lo que no vi es si estaban presentes todos los valientes que nos hicieron lo que nos hicieron", remarcó en esa oportunidad.

Barabaschi que será una de las primeras testigos en declarar en el juicio, dijo que acompañarán el desarrollo del proceso como un homenaje a más de 50 víctimas que ya murieron sin obtener justicia en vida.

"Se había instalado que La Pampa, como es una provincia pequeña, había sido una isla. Pudimos romper ese mito, La Pampa no fue una isla, estuvo dentro del contexto de terrorismo de estado que se dio en el país y estos juicios lo están demostrando. Por eso vamos a seguir y vamos a estar presentes en todas las jornadas", concluyó.

Fuente:GrupoLaProvincia.com

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