El escenario más temido: los comités de bioética que eligen a quién salvar

Sea por decisiones demoradas o parciales, por mezquindades políticas de sectores de la oposición o por una economía en crisis que no permite cierres totales como en 2020, la segunda ola de Covid-19 explotó en la Argentina en menos de un mes. Donde más se traduce el colapso es dentro de los hospitales. Junto con los récords de muertes, la tasa de ocupación de las camas de Unidades de Terapia Intensiva (UTI) ya llega al 100% en buena parte del AMBA, lo que está generando en varios centros de salud un escenario largamente temido, después de lo que se vio en Europa y otras regiones de América: la presencia de los Comités de Bioética para decidir a qué paciente priorizar.
Hace un mes había 3600 camas de UTI ocupadas en el país por coronavirus. Esta semana se llegó a 5369. Solo del jueves al viernes se sumaron 52 nuevas internaciones. En la Capital quedan 99 camas disponibles.
El epicentro, se sabe, es el AMBA. A pesar de que el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, sostiene que en CABA el sistema todavía tiene margen, las cifras oficiales hablaban este sábado de un 80,2% de ocupación de camas, 15 puntos porcentuales más que hace apenas diez días. En el sector privado ya no hay lugar y derivan a Provincia. Y en la mayoría de los hospitales públicos también se supera el 90 por ciento. El Muñiz, en Parque Patricios, es el centro de referencia para tratamiento de Covid en el distrito. Tiene seis salas exclusivas destinadas a esos pacientes, con 54 camas. Queda una sola libre. Quizás ya se haya ocupado al cierre de esta edición. Pero, ¿qué sucede si llegan dos o más pacientes y necesitan esa cama? Ahí entra en escena el Comité de Bioética.
Criterio de recuperabilidad
A través de la Resolución 1117 se creó el año pasado a nivel nacional el “Comité de Ética y Derechos Humanos en Pandemia Covid-19”, que brinda asesoramiento “sobre las implicancias éticas de la pandemia en la salud pública”. En documentos publicados establecen que los criterios para guiar un proceso de toma de decisiones con enfoque de derechos humanos debería contemplar el respeto igualitario, la no discriminación por razones que no sean médicas, transparencia en la información, la importancia de comunicar abierta y claramente, además de criterios de solidaridad y justicia, de razonabilidad y factibilidad.
Sin embargo, en la práctica, cada centro de salud tiene su propio comité de bioética, que define las pautas a través de las que se elige a un paciente sobre otro cuando la oferta es menor a la demanda, quién ingresa o a quién se le retira el soporte vital. “En el Muñiz ya estamos tomando decisiones de este tipo, es inevitable”, asegura a Tiempo el jefe del departamento de Riesgo Médico Legal del hospital, Ignacio Maglio, miembro del Consejo Directivo de la Red Bioética de la Unesco y también parte del Comité de Ética nacional. “En este clima de máxima tensión, una cama de terapia intensiva puede tener un beneficio neto muy superior para una persona o para otra, en función de las posibilidades de recuperación de cada una”.
La idea de estos grupos conformados en general por un número impar de integrantes interdisciplinarios (usualmente entre 3 a 5), para que no haya empate en decisiones tan difíciles, es no deslindar la responsabilidad de tomar la decisión en el profesional o el equipo que recibe al paciente. “La decisión en cuanto al ingreso y egreso de terapia intensiva la tiene que tomar un grupo independiente al equipo tratante, porque esto causa mucha tensión, angustia y desasosiego moral al médico. Ya vimos la experiencia en otros países, como Italia”, afirma Maglio, y enumera características que deben cumplir los y las integrantes del comité: criterio clínico, experiencia en toma de decisiones críticas, liderazgo institucional y que su palabra sea respetada en el hospital.
Las decisiones se toman en base a dos grandes argumentos: la gravedad actual de la enfermedad en el paciente y el “pronóstico de recuperabilidad”. Para eso, en el Muñiz arman un “escore clínico”, en base a evidencia y datos, por ejemplo: si la persona tiene comorbilidades, como insuficiencia respiratoria o una patología cardiológica.
“La edad es un criterio de asignación secundaria –continúa Maglio–, que entra en consideración en caso de que haya un ‘empate’ de gravedad y comorbilidades”. Lo social también se desecha, porque puede abrir la puerta a una “pendiente resbaladiza”. Dan como ejemplo un dilema clásico de la bioética: dos personas en lista de espera para un trasplante. Un obrero joven soltero y otro de 70 años, ingeniero civil, al que le falta poco para terminar un plan hídrico que le otorgará agua potable a 50 mil personas. “No podemos dársela al ingeniero por una valoración social, es un criterio utilitarista riesgoso, todos valen por ser personas, cada uno es único e irrepetible”, completa Maglio.
–¿Y qué sucede si dos o más personas "empatan" en todo: edad, comorbilidad, estado de gravedad?
–Si se da esa situación extraordinaria, la única alternativa es asignarla al primero que llegó, o por azar.
Sobrevida
Martín Lerner es miembro del Comité de Bioética del Hospital de Clínicas, donde esta semana informaron un 100% de ocupación. Explica que la decisión de a quién priorizar “se toma en base a criterios médicos de mayor probabilidad de sobrevida. Por ejemplo, una persona que tiene la desgracia de sufrir cáncer además de Covid tiene menor probabilidad de vida que otra que solo tiene Covid. Si hay tres que necesitan una cama, se le otorga a uno, y los otros dos quedan ordenados en lista de espera, a medida que se liberan otras”. La edad no es un factor central. Entre uno de 60 sin comorbilidad y uno de 30 con factores de riesgo, tendría cama el mayor.
Los cinco miembros del Comité del Clínicas se reúnen todos los días a las 8:30 AM. Definen cómo fue la guardia anterior, si hubo altas, bajas y nuevos requerimientos de pacientes, contemplando también aquellos que están internados en terapias intermedias y empeoraron. Repasan las plazas disponibles y la demanda de ese momento. “Si se sobrepasa, comenzamos a definir prioridades. Es todo muy dinámico, lo que decidimos a la mañana puede cambiar a la tarde”, remarca Lerner.
Al paciente que se queda sin cama “se le da el mejor recurso disponible. No es que a uno se atiende y al otro no. Se atiende a todo el mundo, pero racionalizando los recursos: se reacondicionan salas, se deriva a otras terapias. Por eso es tan importante aplanar la curva. Además, ahora tenemos otros pacientes críticos no Covid, como politraumatismos, que no existieron en la primera ola”.
Puede ocurrir que el Comité no llegue a un acuerdo: “Es medicina, no matemáticas”, reflexiona. En el caso del Clínicas, derivan el caso a un Comité Bioético de Apelación, integrado por profesores de la UBA, que tiene la última palabra. En los centros de salud bonaerenses, si el caso no se resuelve de manera interna se deriva al Comité de Bioética de la Provincia.
Días atrás, el director bonaerense de Hospitales, Juan Sebastián Riera, explicaba a Tiempo: “Esas situaciones ya suceden ahora, se toman decisiones con criterios de ética todo el tiempo. Si hay un paciente que ya no se beneficia con el sostén de terapia intensiva y hay otro que sí se beneficiaría, el criterio siempre es para el que tiene más chances de mejorar”.
En Ensenada, el director de la Clínica La Comunidad, Juan Manuel de Rosas, informó que desde el miércoles comenzó a funcionar el "protocolo para asignación de recursos limitados". Solo les quedan 48 horas de oxígeno.
La cifra promedio indica que, de 25 mil contagios diarios, se producen entre 500 y 600 fallecimientos, sobre todo si el sistema no puede responder a todos los casos. Ahí empieza a generarse mayor mortalidad. De diez personas que ingresan a terapia intensiva por Covid, seis fallecen. En la segunda ola, el promedio de edad bajó casi diez años –en parte por la vacunación a mayores y por nuevas cepas que ya están presentes en el 60% de los casos–, lo cual también demanda dilemas éticos en los centros de salud en relación con la equidad y la distribución de camas, porque los jóvenes suelen estar más tiempo internados. En el Muñiz tuvieron hasta dos meses a algunos de ellos.
“El otro tema ético es considerar qué pasa con aquellas personas que no ingresan o se les suspende la atención en cuidados críticos. Ahí es muy importante establecer la adecuación del esfuerzo terapéutico, con la intervención de equipos de cuidados paliativos, esenciales a la hora de dar situación de confort o alivio al sufrimiento, y permitir una muerte digna”, enfatiza Maglio, y completa: “En 40 años de experiencia hospitalaria, y con otras pandemias jodidas como la del sida, nunca nos tocó tener que tomar decisiones como las que nos toca tomar ahora”.

Bioética contra la “iatrogenia informativa”
La ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, mantuvo el miércoles pasado una videoconferencia con el Comité de Bioética nacional. El grupo de especialistas le presentó un documento con las principales disyuntivas que se plantean en el contexto actual, centrado en tres ejes. Primero, la reprogramación de la actividad asistencial. Llamaron a reforzar el primer nivel de atención, que satisface al 80% de la demanda, y que cada centro genere una comisión de cirujanos y especialistas para revisar los casos de cirugías programadas. El segundo eje fue la presencialidad educativa. Señalaron la importancia de reconocer las múltiples formas de presencialidad, más allá de la física. Y consideraron que sigue siendo necesaria la virtualidad hasta que descienda el número de contagios. Por último, analizaron el impacto que generan en la población algunas informaciones falsas que pueden poner en riesgo la vida de las personas, por ejemplo, con contenidos erróneos sobre las vacunas. Lo llamaron “iatrogenia informativa”.
El dilema de la segunda dosis
Con las 765 mil Sputnik V que llegaron el viernes, la Argentina superó los 11 millones de dosis, de las que ya se aplicaron más de 8 millones. Lo que sigue es mantener el flujo de envíos y negociar por otras vacunas. Pero empieza a emerger otro dilema: la segunda dosis. Si bien desde Rusia ratificaron que es seguro espaciarlas, el plazo de 12 semanas se acerca, por lo que los próximos lotes desde Moscú deberán contemplar también el componente 2.
En el caso de la vacuna Covishield, no importa que India ya no exporte, porque es el mismo producto que la de AstraZeneca. Esa es, justamente, una de las mayores negociaciones que encara el gobierno, no solo para que el laboratorio de México acelere la producción y los envíos, sino también con EE UU, que tiene millones de stock que por ahora no usará en su país y podría liberar para América Latina.
En tanto, se analizan producciones locales de la Soberana de Cuba, y también la Sinopharm, de China, a través del laboratorio Sinergium, importando el antígeno desde China y terminando de producir las vacunas en la Argentina.
Calvario: pacientes en ambulancia y familiares en busca de una cama

Fabián Peñalba tenía turno para vacunarse esta semana. Con obesidad, hipertensión y problemas cardíacos, sumaba factores de riesgo ante el coronavirus. Por su edad, 59 años, entraba en el grupo que está siendo inoculado por estos días en la Provincia de Buenos Aires. Pero, poco antes de la llegada de su turno, se contagió. El martes pasado le tocó peregrinar en ambulancia durante horas. No había cama en el Hospital Balestrini ni en el de González Catán. Terminó internado en un centro médico de atención temprana, donde permanecía en estado crítico. Padre de cuatro y abuelo de ocho, su caso es sólo uno entre las miles de historias que le ponen nombre y apellido a los números rojos que advierten que el colapso sanitario es inminente. O que ya llegó.
“Recién hoy se desocupó cama. Ante la gravedad, el médico lo dejó ahí, en el Centro de Atención Primaria René Favaloro, en Morón. A otro lugar no llegaba. Se moría. Llegó saturando al 50 por ciento. Según el médico, habrá que ver qué daño provocó la poca oxigenación en su cerebro. El parte fue muy triste, muy crítico. Ya lo pusieron boca abajo. Sólo lo puede salvar un milagro”, se lamenta Rubén, uno de los seis hermanos de Fabián, en diálogo con Tiempo.
Panadero en González Catán, Fabián se contagió luego de que casi toda su familia pasara por el COVID-19. Cuando hijas y nietos iban recibiendo el alta, él comenzó con síntomas. Cuando su cuadro ya se había agravado llegó positivo el hisopado de su compañera, Claudia, aislada sola en su casa. “Se dedican a una actividad que mueve mucha gente: reparto, ventas en el local, mayoristas. No saben cómo se contagiaron, pero puede haber sido en cualquier parte”, dice Rubén. Fue uno de los tantos familiares de pacientes con COVID-19 que en los últimos días usaron las redes sociales como ventana para mostrar esa desesperación de las horas en la ambulancia ante la imposibilidad de conseguir cama.
Días antes de que el porcentaje de ocupación en las terapias intensivas del AMBA alcanzara los picos máximos, Lupe Lazzo anticipó lo que se venía al viralizar la situación de su papá, Horacio Martín Lazzo, internado en el Sanatorio Méndez, en Caballito. “No dejen morir a mi papá; necesita una cama de terapia intensiva hace diez días y respirador. Tiene Covid y no se la dan”, alertaba la mujer. Finalmente, el hombre falleció el 11 de abril, “víctima de la saturación del sistema privado. El sanatorio eligió darle cama a alguien más joven que mi papi. Decidieron quién vive y quién muere. Él quería vivir, no lo dejaron”.
Más tarde, fue el periodista Hernán Castillo quien difundió el caso de su papá contagiado de COVID-19. Su historia también se viralizó, al tiempo que médicos intensivistas advertían por el riesgo de colapso. “Mi papá tiene Covid y hoy su estado se volvió gravísimo. No hay cama para internarlo, conseguí un tubo de oxígeno particular y lo mantenemos con eso, con el monitoreo de una médica amiga. PAMI no da abasto, pero las prepagas tampoco. No me lo contó nadie. Le pasa a mi papá”, escribió Castillo. El 21 de abril, tras haber conseguido cama en el Policlínico Lomas, su padre murió.
Mientras intensivistas de hospitales y sanatorios públicos y privados gritaban a los cuatro vientos que el sistema sanitario no daba para más, que se necesitaban restricciones más fuertes para frenar los contagios, una médica de la terapia intensiva del Hospital Fernández optó por mostrar las historias de vida que pasaban por esa sala. “49 años. Y nada de enfermedades. ¿Cómo fue que te afectó así? No revierte tu cuadro. Ni en prono ni en supino. Sombrío el panorama. Ella sufre al teléfono. Quisiera consolarla con que mañana estará mejor. Menos de 50% de sobrevida me anudan la lengua y callo”, escribió la intensivista Vanina Edul sobre uno de sus pacientes.
“Tenías 45. Sano. Guapísimo. Que alguien me explique que en tres semanas la enfermedad más las infecciones intrahospitalarias te dejarían los pulmones así. Una roca que no oxigena. Y nosotros useless. Y te fuiste. Y nos desgarra”, relató sobre otro, en un punteo que cerró así: “¿Soy dramática? ¡Menos que la realidad! ¿Soy amarga? Un dulce de leche al lado de esta enfermedad. Solo quiero que sepas que hacerse el distraid@ puede ser mortal. Cuidate, y un sano consejo al oído: no oigas a quien politiza destruyendo vidas. Después no te la devuelven”.
FALTA DE OXÍGENO
La falta de camas tiene como contracara la permanencia de pacientes en domicilios aún cuando requieran del suministro de oxígeno para mantenerse estables. Así como en los ámbitos hospitalarios la demanda de oxígeno en el marco de la segunda ola se triplicó y afectó la provisión, también se complicó la obtención de tubos para particulares. “Habitualmente, entregamos en 100 domicilios diarios y nos están pidiendo de 400”, alertó a Tiempo Alejandro Bucich, presidente de Argentina De Gases. Ante este panorama, el Gobierno congeló el precio del oxígeno medicinal por 90 días y apuntó a priorizar la demanda interna.
Crece en los sindicatos el reclamo por vacunas urgentes para los trabajadores más expuestos

Datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) indican que más de 1100 trabajadores registrados murieron por COVID-19 y otros 270 mil enfermaron contagiados en sus lugares de trabajo y recibieron atención de salud de una ART. El gasto de esa cobertura, por parte del Fondo Fiduciario creado para tal fin, sumó algo más de $13 mil millones el año pasado. No hay datos sobre contagios entre los trabajadores no registrados que, encima, se desempeñan en sectores económicos con alta exposición al virus (gastronomía, comercio y construcción) o trabajan en condiciones de seguridad e higiene muy precarias.
Trabajadores autoconvocados de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) cortaron diversos puntos de acceso a la ciudad de Buenos Aires el viernes en reclamo de una vacunación masiva entre los choferes. Los contagios allí se cuentan de a centenares.
El mismo reclamo lo llevan adelante los gremios ferroviarios como La Fraternidad, los Señaleros y la Unión Ferroviaria. Aseguraron, en un comunicado conjunto, que por la masividad de los contagios que se registran en las líneas metropolitanas, existe la amenaza cierta de que se interrumpa el transporte.
Lo mismo ocurre entre los trabajadores del subterráneo de Buenos Aires, donde el 10% de la plantilla ya se infectó por coronavirus y contabilizan una decena de decesos. La escasez de personal, provocada por los contagios, los aislamientos y las licencias, afecta las frecuencias presionando sobre los pasajeros y generando aglomeraciones en los horarios pico. Y constituye, en los hechos, una amenaza para el resto de los trabajadores que, esenciales o no, hacen uso del transporte público para llegar a sus trabajos y regresar a sus hogares.
En el marco del debate por la presencialidad escolar, el ministro de educación, Nicolás Trotta, reconoció que al momento fueron vacunados en el país 502.000 docentes, pero las realidades son diferentes en cada jurisdicción: sólo un 14,1% de los educadores en la ciudad de Buenos Aires, el 52% en la provincia de Buenos Aires y el 81,1% en la provincia de Santa Fe, por tomar tres distritos.
Trotta explicó que, la prioridad se puso en los trabajadores de la salud y que, según los datos oficiales, debieron lamentar poco más de 125 víctimas fatales, mientras que fuentes sindicales cuantifican en medio millar los fallecimientos.
El reclamo se abre paso
Pero el reclamo de vacunas se abre paso en prácticamente todos los gremios que se encuentran en actividad, empezando por los que hubieran sido declarados esenciales.
El sindicato de Comercio, liderado por Armando Cavalieri, dirigió una carta al Ministerio de Trabajo exigiendo trato preferencial habida cuenta de que sus representados fueron considerados "esenciales". En la carta explican que "la fuerte exposición y la elevada tasa de contagios entre los empleados de comercio son el resultado de un trabajo sacrificado y un esfuerzo descomunal".
La muerte del periodista Mauro Viale, de América TV y A24, profundizó las alarmas en los canales de televisión donde, a pesar de los procolos, ha habido oleadas de contagios que diezmaron equipos enteros. El Sindicato Argentino de la Televisión (SAT) envió una carta a la ministra de Salud, Carla Vizzotti, en la que reclamó que los trabajadores de la televisión sean declarados “población prioritaria para ser vacunada”. La Federación de Trabajadores de Prensa (Fatpren) ya había formulado el reclamo con anterioridad para los medios gráficos, radiales y televisivos de todo el país.
Pero las vacunas no abundan. Hace pocos días que comenzó la vacunación de los mayores de 60 años en la Ciudad de Buenos Aires. Para que el derecho a la vacunación de los trabajadores esenciales se cumpla deberá acelerarse el ingreso de las dosis o, como proponen los sindicatos más combativos, avanzar sobre las millones de dosis que AstraZeneca produce en suelo argentino y que, a pesar del incumplimiento en la entrega, según lo estipulado en el contrato y que el laboratorio no obedeció, se exportan. «
Vacunas para comedores populares
Funcionarios del gobierno anunciaron la intención de dar cuenta de un reclamo que arrastran las organizaciones sociales desde que comenzó a distribuirse la vacuna anti-Covid en el país.
Así como al principio del ASPO las organizaciones reclamaron el blanqueo laboral de la tarea que miles de militantes sostienen en los comedores y merenderos de los barrios, de un tiempo a esta parte comenzaron a exigir ser considerados prioritarios a la hora de acceder a la vacunación.
Según pudo saber Tiempo de fuentes de las distintas conducciones de las organizaciones sociales, las autoridades tomaron la decisión de avanzar en la inoculación de 70.000 personas que llevan adelante la tarea de repartir alimentos y raciones en esos comedores de alta y creciente exposición y en los que, a diario, se alimentan 11 millones de personas. Se trata de 12.056 comedores y merenderos, según el Registro Nacional de Comedores y Merenderos Comunitarios de Organizaciones de la Sociedad Civil (Renacom), creado en 2020.
Los dirigentes sociales le dijeron a Tiempo que funcionarios del gobierno les informaron que "existe la voluntad y la decisión de hacerlo, pero todavía no se encuentran disponibles las partidas de vacunas para ese sector".
Ante la incertidumbre, las organizaciones extendieron ese reclamo a los gobiernos provinciales y de la Capital Federal. El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, señaló que "planteamos que cuando empiecen a vacunarse los trabajadores esenciales se los incorpore también. El Consejo Federal de Salud definirá las prioridades, pero a mí me parece que es central".
Fuente:TiempoArgentino
02.05.2021 / MENDOZA
Tras cuestionar al Gobierno bregando por la presencialidad en las escuelas, Alfredo Cornejo fue internado por coronavirus
El diputado nacional de la UCR y ex gobernador de Mendoza fue internado en el Hospital Central de esa provincia por sugerencia de los médicos a los efectos de llevar un mejor control clínica. El miércoles comenzó a sentir los primeros síntomas en el olfato y gusto.
Alerta en Mendoza. El ex mandatario y actual diputado nacional del bloque Juntos por el Cambio Alfredo Cornejo fue internado en las últimas horas. Contrajo coronavirus y se encuentra en el Hospital Central de Mendoza, donde le harán los estudios correspondientes.
"Informo por aquí que estuve aislado por ser contacto estrecho de un colaborador mío que fue positivo”, publicó esta noche el propio ex gobernador de Mendoza en su cuenta de Twitter. Según relató, el último miércoles 28 perdió el gusto y el olfato.
“Luego de la atención domiciliaria, hoy los médicos recomendaron la internación para llevar un mejor control clínico", indicó en su red social.
Dicho tuit fue publicado apenas dos horas después de haber criticado al gobierno nacional por las políticas implementadas para evitar la propagación de la segunda ola.
“En este contexto, la presencialidad en las escuelas nos permite achicar esas brechas que profundiza el Gobierno Nacional con el manejo que realiza de la pandemia”, había dicho el ex mandatario y presidente de la UCR.
Fuente:PoliticaArgentina
La Justicia de Clarín suspendió DNU que afectaba a Telecom
Lo dispuso la Justicia Federal a través de una medida cautelar a favor de Telecom, empresa que forma parte del grupo Clarín.
En otro capítulo que ratifica el poder del Grupo Clarín y su largo brazo con llegada hasta el Poder Judicial, la Justicia Federal dispuso una medida cautelar que beneficia a Telecom y deja en suspenso los artículos del decreto de Alberto Fernández que declaró servicio público y esencial a las telecomunicaciones.
La Sala II de la Cámara Contencioso Administrativo Federal, con voto de los jueces José Luis López Castiñeira y Luis María Márquez, aceptó un recurso de apelación presentado por Telecom Argentina S.A. (parte del Grupo Clarín) y decretó una medida cautelar que suspende los artículos 1 al 6 del DNU 690/2020 (que declaró servicio público a las telecomunicaciones). También abarca a tres resoluciones reglamentarias del Ente Nacional de Telecomunicaciones (1466/2020, 1467/2020 y 204/2021), las cuales no afectarán a la empresa del pulpo monopólico.
Según el fallo escrito a la medida del grupo gerenciado por Héctor Magnetto, el DNU afecta a la libre competencia y a lo que denominan "rentabilidad razonable".
En enero último un juez de feria rechazó la medida cautelar solicitada por Telecom contra el Poder Ejecutivo Nacional (PEN) y el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) subrayando que en medio de la pandemia el PEN había dictado el decreto 690/2020 tomando en consideración que “el derecho de acceso a internet es, en la actualidad, uno de los derechos digitales que posee toda persona con el propósito de ejercer y gozar del derecho a la libertad de expresión” y que “la ONU ha expresado en diversos documentos la relevancia de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) para para el desarrollo de una sociedad más igualitaria y la importancia de que a todas las personas les sea garantizado su acceso a las mismas”.
El fallo fue apelado por Telecom al sostener que no se dan los presupuestos legales para la calificación como “servicio público” de una actividad privada libre que se realiza en condiciones de competencia, siendo ilegítimo que el organismo de aplicación sea quien fije el marco regulatorio del mismo (art. 42 de la Constitución Nacional), según publicó este sábado el portal Minutouno.
Fuente:Infonews
Tras el récord
de marzo la inflación bajó fuerte en abril
Los
privados proyectan una desaceleración desde la marca más alta del año, en
marzo. Los supermercados, sojeros y empresas ejercen presión en los precios. El
plan del Gobierno para frenarlo.
02 DE MAYO, 2021
Por EQUIPO DE ECONOMÍA DE EL DESTAPE
Después de la inflación “más alta del año” en marzo, como la describió el ministro de Economía, la presión por los precios se vio también en abril, pero con cierta desaceleración. Las consultoras privadas estiman que la marca estará por debajo del 4% en el cuarto mes de 2021. Los supermercados, sojeros y empresas concentradas pujan por aumentos. Ante esto, el Gobierno nacional despliega diversas estrategias para frenar la suba, que incluyen acuerdos sectoriales, congelamiento de productos y servicios y disminuir el ritmo de devaluación.
El tercer mes del año marcó un 4,8 por ciento de suba, de acuerdo al Indec. En febrero había sido del 3,6 por ciento y en enero del 4 por ciento, idéntico registro que en diciembre (4 por ciento). En tanto, para abril todas las consultoras proyectan un promedio que no volverá a pasar del 4 por ciento. Los últimos sondeos reconocen una desaceleración en el precio de los alimentos, que había fogoneado la inflación en el último año.
"En marzo la inflación va a ser la más alta del año, pero esperamos una reducción a partir de abril", había señalado el ministro Martín Guzmán hace dos semanas en una reunión del gabinete económico. El funcionario había explicado que "hay circunstancias coyunturales que han estado afectando a los precios, incluyendo la inflación en alimentos, que es un problema en el mundo y en particular, en esta pandemia".
Las estimaciones de inflación para abril
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que lleva adelante el Banco Central anticipaba que para abril el alza de precios sería del 3,4 por ciento. Este informe, lanzado en abril con guarismos calculados en marzo, consiste en un promedio de todas las consultoras económicas más grandes del país.
Desde FIEL estimaron que en las primeras dos semanas de abril los incrementos fueron del 1,1 por ciento y 0,7 por ciento, respectivamente. Mientras que índice de precios de alta frecuencia de Seido se mantuvo por esos niveles. En las primeras tres semanas de abril registró un alza en el nivel general del 2,5 por ciento, que mensualizado dejó un 3,3 por ciento.
La consultora Ecolatina relevó un aumento intermensual del 4,5 por ciento en la primera quincena. No obstante, vieron una desaceleración en las últimas semanas, por lo que anticipan que podría cerrar el mes en 3,9 por ciento. Ecolatina proyecta que la inflación cerraría el año en el 42,5 por ciento.
El relevamiento semanal que realiza la consultora LCG brinda información casi en tiempo real de lo que sucede con los precios de los alimentos, donde mejor queda reflejada la especulación. Hasta la segunda semana de abril se mantuvo la aceleración en los valores, acumulando un alza mensual (quincena contra quincena) del 4,7 por ciento, con un alza promedio semanal superior al 1 por ciento, aunque el Gobierno había pedido a los supermercadistas no aplicar nuevas listas de precios. Los segmentos de bebidas, lácteos y carnes fueron los rubros con mayor variación.
En la tercera semana, LCG registró una leve desaceleración y los alimentos sumaron en esos siete días un alza de 0,8 por ciento, por primera vez debajo del 1 por ciento. Según pudo saber de antemano El Destape, la cuarta semana cerró con una inflación en alimentos de 0,3 por ciento, una de las más bajas del año para esta medición, lo que acercaría el número final de abril a un rango de entre 3,8 y 4 por ciento para alimentos y bebidas. En marzo este segmento, medido por el INDEC, arrojó 4,6 por ciento y respecto a igual mes del año pasado acumuló un alza de 44,8 por ciento.
Desde Consumidores Libres, Héctor Polino informó que los relevamientos de precios de 21 productos de la canasta básica de alimentos correspondientes a la primera quincena de abril reflejaron un aumento del 1,73 por ciento, acumulando en el año un incremento del 15,16 por ciento; ya la mitad de la inflación minorista proyectada por el Gobierno en la Ley de Presupuesto (29 por ciento interanual).
Además de alimentos, los aumentos más significativos de acuerdo a las consultoras, estuvieron vinculados a la indumentaria. A estos se les suman los incrementos en prepagas, combustibles, expensas, cigarrillos y el ajuste en la tarifa de subtes y taxis (CABA).
El plan del Gobierno para bajar la inflación
La relajación de las restricciones a la circulación y la inflación contenida durante la cuarentena del año pasado, sumado a las expectativas de devaluación que motorizaron los grandes grupos económicos, llevaron a la inflación a niveles sostenidos que no se registraban desde mediados de 2019. Junto a alimentos y bebidas, hubo fuertes alzas en equipamiento y mantenimiento del hogar, salud y comunicaciones y esparcimiento. También está el caso de restaurantes y hoteles y esparcimiento, que ajustaron sus precios tras la flexibilización del aislamiento preventivo.
Para frenar las subas de los exportables, el ministro de Economía, Martín Guzmán, decidió que la devaluación de la moneda será inferior al 24% pautado. De hecho, el titular del Palacio de Hacienda espera que alza de la divisa se ubique sólo entre el 1% y el 1,2%, pudo saber El Destape. Esto busca también eliminar la cuota especulativa de las cerealeras, que pretenden liquidar en el punto más alto de la divisa.
El equipo económico tomó también una serie de medidas, en su mayoría acuerdos con los sectores empresarios productores y distribuidores, para intentar marcar un sendero de precios de referencia. El Gobierno apunta a volver a una canasta básica con un centenar de productos con valores congelados durante seis meses, lo que permitirá reemplazar el actual listado de Precios Máximos. Esta incluirá además artículos de higiene, limpieza y bebidas y se lanzará en mayo, que vendrán con los precios impresos en las etiquetas.
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca estableció mayores requisitos para la exportación de carne vacuna con el fin de generar mayor transparencia y trazabilidad y evitar prácticas ilegales y especulativas. También se creó un nuevo registro de exportaciones de carnes, con intervención de la Secretaría de Comercio Interior, a los fines de mejorar el monitoreo de las exportaciones cárnicas y el abastecimiento del mercado interno. Además, se conformó una comisión de monitoreo sobre el sector y se modificó el esquema de funcionamiento de la comercialización interna de carne vacuna, estableciendo la obligación del troceo.
Se negocia un acuerdo con la cadena de producción avícola, incorporando compras de maíz con cobertura para dar certidumbre a la provisión y precio de este insumo. Asimismo, el Ministerio de Desarrollo Productivo dispondrá líneas de financiamiento a tasas subsidiadas para la mejora tecnológica del sector. Se firmó un acuerdo con los principales proveedores de insumos industriales de uso difundido y de la construcción a los fines de sostener el precio vigente al mes de marzo hasta fin de año, con cláusula de revisión trimestral. Este acuerdo incluye a los sectores productores de insumos textiles, cueros, madera, celulosa y papel, plásticos, químicos, hierro y acero, caucho y aluminio, cartón y vidrio y cemento. Por último, se acordó con los principales fabricantes y cadenas de comercialización de productos de electrónica y electrodomésticos mantener los los precios actuales hasta fines de octubre.
Estos acuerdos fueron complementas con iniciativas para diversificar la oferta y ampliar la competencia en la producción de alimentos, como el Programa Pymes en Góndolas, las líneas de financiamiento a pymes, cooperativas y agricultores familiares para aumentar y mejorar la producción de alimentos frescos y más medidas de monitoreo y fiscalización.
Ante todo, primero la especulación
En la formación de precios, que es multicausal como reconoció hasta el propio Fondo Monetario, hay un fuerte componente de expectativas, pero también de especulación. Con enorme distorsión de precios relativos, más allá de la inflación general, hay alzas que llegan hasta el 100 por ciento, como en el rubro construcción. Ante la posibilidad de que se apliquen medidas de fondo, como modificar el esquema retenciones sobre los alimentos que se exportan, se desató una guerra de culpas entre productores y el sector concentrado de la comercialización.
El presidente de la Sociedad Rural de Córdoba, Pedro Salas, aseguró en una entrevista radial esta semana que “los supermercados se mandan un Whatsapp y en cinco minutos arreglan el precio”. En el mundo, las grandes cadenas de supermercados mantienen una tasa de ganancias del 1 por ciento. Sin embargo, en la Argentina las ganancias declaradas por los supermercados en los balances formales ante la Inspección General de Justicia van desde 3,5 al 17 por ciento sobre las ventas.
El 85 por ciento de las ventas está concentrado en las manos de Carrefour, Cencosud, Coto, La Anónima, Nexus Partners y el grupo Casino. Tienen la capacidad de vender el 58 por ciento del total alimentos y bebidas en el país. Solamente Carrefour, Cencosud y Coto representan el 70 por ciento del total de las ventas del sector [hipermercados] en este rubro”. El primer lugar por facturación lo ocupa Carrefour. Lo siguen Cencosud (Super Vea, Jumbo y Disco) y Coto.
La colusión de estos grupos les permite fijar precios y niveles de ganancias por encima de la media del resto de la cadena comercial. Los supermercados venden mercadería que no es suya, porque al momento de hacerlo, no la pagaron todavía a sus proveedores. Tienen entonces, aproximadamente 180 días para utilizar ese dinero sin ningún costo. Esto explica que los precios de los alimentos se paguen 4,5 veces más que lo que recibe el productor de parte de las cadenas.
"En el caso argentino se mantuvo el buen momento comercial, con un incremento del 49,3 por ciento de las ventas netas en el año contra el año anterior (2019) medido en moneda corriente. Al ajustar los resultados por tasa de cambio e inflación el aumento pasa a ser de 4,5% con ventas por 1.739 millones de euros (2.100 millones de dólares)", informó la cadena francesa Carrefour. Es el equivalente al 20 por ciento del total de casi un billón de pesos que vendieron los super en todo 2020. Cencosud reconoció un efecto negativo de la devaluación del peso argentino frente al chileno, pero registró en su balance un crecimiento del 31,4 por ciento en sus ingresos en la Argentina.
En mayo se conoció que el diputado Máximo Kirchner trabajaba en una propuesta para aplicar un gravamen sobre los niveles de rentabilidad del sector que superaran un umbral del 4 por ciento. El proyecto no tuvo avances. La semana pasada hubo una reunión con los titulares de estas cadenas para pedirles que no autoricen nuevas listas con aumentos durante abril, lo que podría explicar en parte la desaceleración de precios de las últimas semanas en el rubro de alimentos y bebidas.
En el caso de los proveedores de materiales para la construcción, las negociaciones y los acuerdos de precios no están surtiendo efecto. Con el impulso de la actividad a partir de que se fueron flexibilizando las medidas de aislamiento, los precios se dispararon. Los insumos registraron en marzo un alza de 81,2 por ciento respecto de igual mes del año pasado, según informó el INDEC. En los últimos doce meses, los cuales se transitaron en medio de una pandemia, el costo de los materiales tuvo un crecimiento de precios que casi duplica la inflación general.
Fuente:ElDestape



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