Travesía por los humedales: una
caravana de kayaks llega este
miércoles a Buenos Aires desde
Rosario
Por Agustina Grasso, Resumen Latinoamericano, 17 de agosto de 2021.
Hace una semana, la Multisectorial Humedales de Rosario, en conjunto con más de 50 kayakistas, vienen realizando la Travesía por la Ley de Humedales. Se trata de una caravana de kayaks, que partió desde el puerto de Rosario por la cuenca del Río Paraná, para reclamar por la ley de humedales. Vienen recorriendo 350 kilómetros para exigir su sanción. Llegarán este miércoles 18 al puerto de la Ciudad de Buenos Aires para la manifestación “Humedales al Congreso”, marcha convocada en Plaza de Mayo a las 16 horas.
La travesía viene siendo retratada en sus redes sociales. Cuentan con un equipo médico en el grupo, al igual que equipos de chaleco salvavidas. Además, cuentan con apoyo logístico en cada parada técnica, donde reciben comida, cuidado y descanso. Todo esto a orillas de las ciudades ribereñas del sur de la provincia de Santa Fe y del norte de la provincia de Buenos Aires.
Además, a lo largo del trayecto, comparten bitácoras de viaje, junto a imágenes y videos de todo el trayecto, también vivos de Instagram. “Día 5: Salimos desde la isla y recorrimos su río, con un montón de afluentes cloacales e industriales. Al entrar en el Paraná de las Palmas, nos encontramos con un cambio de paisaje. Apareciendo vegetación que previamente no veíamos. Notamos que este río está muy herido, muy agobiado y débil, pero desde su territorio y su gente, resiste… Estamos muy enamorades de navegar, aunque duelan las cuerpas o el frío, que entumece”, cuentan en sus redes.
“Llegando a Zárate, lanchas de isleres, canoas de pescadores y lanchas nos acompañaron hasta la bajada pública donde familias, amigues y distintes ciudadanes nos recibieron con mucho amor. No deja de sorprendernos cuántas personas desean una Ley de Humedales YA! Esto nos da aliento para la remada y para esta lucha en defensa de los humedales”, agregan.

“Al llegar, haremos entrega de una carta conjunta, donde más de 400 organizaciones de todo el país han expresado su voluntad mediante su adhesión. Con la voluntad explícita del Ley de Humedales, que garantizaría las pautas legales para la efectiva protección y conservación de estos ecosistemas, que representan ni más ni menos que el 21.5% del territorio argentino. Los humedales son a su vez, uno de los ambientes más biodiversos, son reservorios de agua dulce, filtran y purifican las aguas y el aire, regulan sequías e inundaciones, evitan la erosión de las costas y en su expandida superficie albergan múltiples corredores bioculturales”, explican desde la Multisectorial Humedales de Rosario.
Manuel Gaggero: “La marginalidad
y la pobreza que relata la serie
«Okupas» tiene más que ver con
esta época que con aquella de hace
20 años”
Por Gabriel Tuñez, Resumen Latinoamericano, 17 de agosto de 2021.
Conoció al Che Guevara y a Fidel Castro en Cuba, fue preso político, peronista de izquierda y miembro del PRT, el brazo político de la guerrilla del ERP. Su nombre, de modo indirecto, reapareció con la reedición de la miniserie de Bruno Stagnaro, que dos décadas después es una de las más vistas en Netflix. “Hoy nadie encuentra en la política las soluciones a sus problemas”, dice en una entrevista con elDiarioAR.
La reedición de Okupas, la serie emitida por primera vez a fines de 2000, no solo volvió a instalar en los argentinos los nombres de Ricardo (Rodrigo de la Serna), el Pollo (Diego Alonso), Walter (Ariel Staltari) y el Chiqui (Franco Tirri), los cuatro protagonistas principales creados y dirigidos por Bruno Stagnaro, sino también otros de la realidad de aquellos años de crisis política, social y económica.
El de Manuel Justo Gaggero aparece, por primera vez, a los cuatro minutos del primer capítulo de Okupas, cuando la Policía Federal desaloja -mientras de fondo suena Luciano Pavarotti cantando “Mamma”- a decenas de familias que vivían en una antigua casa que, desde ese momento y hasta el final de la serie, ocuparán Ricardo y sus tres amigos.
Gaggero Jef. Gob Frente de la Resistencia, se lee en las paredes pintadas de blanco a uno y otro lado de la puerta de madera del edificio ubicado aún en Pasaje Del Carmen al 700, entre Avenida Córdoba y Viamonte, una de las locaciones usadas en la serie.
El abogado Manuel Justo Gaggero fue uno de los candidatos a jefe de gobierno porteño por el Frente de la Resistencia en las elecciones que se llevaron a cabo el domingo 7 de mayo de 2000. Lo hizo acompañado por Marcelo “Nono” Frondizi, sobrino del ex presidente Arturo Frondizi (1958-1962) y de Silvio, asesinado por la Triple A en 1974. Ambos eran dirigentes del peronismo de izquierda y tenían una larga carrera de militancia.
Manuel Gaggero
Gaggero, nacido en octubre de 1940 en Paraná, había comenzado su recorrido político a los 14 años en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y luego en la Juventud Peronista. En 1962, viajó a Cuba para integrar un frente revolucionario que iniciaría la lucha armada en Argentina. En la isla conoció a Ernesto “Che” Guevara y a Fidel Castro. Aquel intento, en el que también formaban parte el diputado John William Cooke, por entonces “delegado” de Juan Domingo Perón, y Alicia Eguren, no prosperó y, al regresar a la Argentina, Gaggero terminó la carrera de Abogacía y participó de la conformación del Frente Revolucionario Peronista. Fue abogado de la CGT de los Argentinos (1968), preso político en el penal de Rawson (1970), director del Diario el Mundo (1973) y dirigente del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), brazo político del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Durante la última dictadura militar, en la que su hermana Susana, fue detenida y desaparecida, estuvo exiliado y acompañó en Nicaragua a la Revolución Sandinista. En los 90 fue uno de los fundadores del Frente Grande junto a Fernando “Pino” Solanas
Las elecciones generales de la ciudad de Buenos Aires consagraron como jefe de gobierno a Aníbal Ibarra, acompañado por Cecilia Felgueras, al frente de la lista de la Alianza UCR-Frepaso. La dupla se impuso con el 49,30% de los votos a la fórmula Domingo Cavallo-Gustavo Beliz (Encuentro por la Ciudad), con 33,20%. La elección debió definirse en una segunda vuelta debido a que Ibarra no había superado el 50% de los votos, pero, finalmente, Cavallo desistió de seguir en la competencia.
Al Frente de la Resistencia lo votaron 5.321porteños, el 0,30% del total. “Fue una elección muy complicada para nosotros”, recordó Gaggero, más de dos décadas después, a elDiarioAR. “Competimos contra adversarios que tenían todos los recursos y nosotros, ninguno. El único recurso era el de la militancia y por eso aparecían las paredes pintadas como en la casa de Okupas”.
Desde que Netflix subió el 20 de julio pasado a su plataforma los 11 capítulos de la serie, Gaggero no deja de recibir pedidos de entrevistas, acaso tantos como en su época de candidato. “Ahora soy famoso”, bromea a los 80 años y con las dos dosis de la vacuna Sputnik en uno de sus brazos.
¿Había visto la serie en su momento?
Sí, cuando la dieron a fines de 2000, y me pareció muy buena. Okupas trata un tema que parece mucho más actual que antes. Tiene que ver más con esta época que vivimos que con la de principios de este siglo. La marginalidad y la pobreza que muestra la serie ha crecido y abarca a un sector social mucho más amplio.
Durante aquella campaña usted decía que Ibarra y Cavallo representaban “lo mismo” políticamente. ¿En qué aspectos consideraba eso?
Tenían el mismo criterio frente a la política económica de la época. Ibarra venía con el respaldo de Carlos “Chacho” Álvarez, que terminó haciendo la alianza con los radicales y gobernando el país Fernando de la Rúa; fue un fracaso. “Chacho” Álvarez llegó a decir que había cometido un error cuando en los 90 había votado en contra de la Ley de Convertibilidad, el plan económico que había impulsado Cavallo durante el menemismo. Por eso decía que eran la misma cosa, más allá de que Cavallo había tenido un compromiso político con la dictadura, porque había sido subsecretario del Ministerio del Interior (1981) y presidente del Banco Central (1982), e Ibarra, no. Pero en el plano económico y en las políticas de fondo, eran lo mismo.
El frente de la casa de Okupas y las pintadas de Gaggero. De culto. El frente de la casa de Okupas, con la pintada de Gaggero.
Un año después de esa elección se llevaron a cabo los comicios legislativos en los que tuvo mucha incidencia el llamado “voto bronca”, quizá la antesala del estallido social que terminó con el gobierno de De la Rúa. ¿Pudo apreciar esa crítica a la clase política durante la campaña del Frente de la Resistencia?
Había un rechazo de la sociedad a la política tradicional que expresaban el peronismo y la Alianza UCR-Frepaso, que veían al Estado como un botín de guerra. Querían ocupar el Estado no para llevar adelante políticas que transformen y sean en beneficio del conjunto de la sociedad, sino de ellos mismos. En esa campaña ya veíamos que se venía un estallido. Habíamos conversado mucho con la gente, recorriendo los barrios, reuniéndonos en universidades con los jóvenes. Al final el “voto bronca” terminó en el “que se vayan todos”, pero no solo no se fue nadie, sino que siguen estando. Ese reclamo de bronca fue canalizado por el kirchnerismo, que en ese aspecto institucionalizó el reclamo social, lo anuló y terminó reproduciendo la misma política con otro lenguaje. Y hasta ahora siguen los mismos personajes: Cavallo está, Beliz es funcionario del gobierno de Alberto Fernández, que en aquella elección había sido candidato a legislador en la misma lista. No cambió nada. Hay una clase política que no muere, que sigue ocupando puestos públicos. La sociedad no se siente representada por esta dirigencia, pero no encuentra otro representante como ocurrió, por ejemplo, en Chile, donde los dirigentes de los movimientos sociales son los que ahora integran la Constituyente. Acá no ha sucedido eso, sino que se reproduce lo mismo. Nadie encuentra en la política las soluciones a sus problemas de falta de trabajo, de pobreza, de cierre de las industrias… Esas son las preocupaciones de la gente y que no tienen que ver con las preocupaciones de los políticos. ¿A quién le interesa la próxima elección legislativa? Es una lástima porque esto va en contra del proyecto democrático.
¿Cómo vivió los años de los gobiernos kichneristas y la mirada que tuvo acerca de la militancia de los años 60 y 70 en la que usted participó?
El kirchnerismo apareció con un discurso de transversalidad, incorporó el tema de los derechos humanos, elaboró un relato que hizo se canalizara la bronca para reproducir lo mismo, pero con otro discurso. Utilizaron la lucha de los años 60 y 70 para legitimarse, pero no tenían nada que ver con aquella época ni con nosotros. Incluso, ninguno de ellos personalmente estuvieron involucrados. Mucha gente fue ganada creyendo que era la continuidad de aquellas luchas, pero no tenía nada que ver. Néstor Kirchner fue militante en La Plata de una agrupación de la Juventud Peronista que no tenía nada que ver con la lucha del movimiento revolucionario de la época. Y lo mismo Cristina Kirchner. Hábilmente cambiaron el relato y se convirtieron en una especie de sucesores de esa lucha. Les fue bien porque con eso ganaron a mucha gente. Y lo mismo con la reapertura de los juicios a los represores de la última dictadura. No fue producto de un gobierno, sino de los organismos de derechos humanos. La nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final fue la gran batalla de los organismos desde ese momento hasta que se logró la nulidad del fallo de (el juez Gabriel) Cavallo. Eso fue producto de la lucha de los organismos. El gobierno lo que hizo fue aprovechar todo eso. Fue parte de un tinglado, de un armado que le vino bien.
No cree, entonces, que hubo un cambio de modelo político y económico durante el kirchnerismo.
La dictadura no vino solamente a matar gente, sino para imponer un modelo económico que impuso y fue diseñado por José Alfredo Martínez de Hoz. Un modelo de desarrollo agroindustrial que determinó el crecimiento de la pobreza. Ese modelo no ha sido modificado en nada por ninguno de los gobiernos que vino después, salvo los dos años de (Bernardo) Grinspun en el gobierno de Raúl Alfonsín. El resto de los gobiernos lo reprodujeron e, incluso, fueron profundizándolo como hizo Carlos Menem con las privatizaciones. En su gobierno se perdieron dos millones de puestos de trabajo, se destruyeron los ferrocarriles y los gobiernos posteriores siguieron el mismo camino. La Ley de Entidades Financieras es de la época de Martínez de Hoz pero sigue vigente y a nadie se le ocurrió modificarla. Esa ley determina que los bancos sean el sector hegemónico en este país junto al sector exportador agrario.
¿Ese modelo se acentuó durante el gobierno de Mauricio Macri?
Macri reprodujo lo mismo. Ninguno ha hecho grandes modificaciones. Con Macri fue la “ceocracia”, pero ninguno, en un sentido profundo, modificó el modelo de país que hizo la dictadura. Al contrario, ese modelo ha ido profundizando la pobreza y el desempleo. El proyecto político de los gobiernos desde 2000 en adelante fue congelar la pobreza con los planes sociales, que están bien en la medida que sean temporarios, pero no definitivos. Un país no puede soportar una carga de esta envergadura. No le deja salida a los pobres.
¿Por qué cree que no hay o la sociedad no reclama un cambio de este modelo?
Creo que en los últimos años los gobiernos lograron cooptar a los movimientos sociales mayoritarios y a los organismos de derechos humanos. En Chile se dio un movimiento en el que aparecieron grupos estudiantiles y de trabajadores que cuestionaron el modelo político y de representación. Los dos candidatos que se impusieron en las últimas elecciones han sido jóvenes que han surgido en esos movimientos. Esto no sucedió en la Argentina porque lograron cooptar a los movimientos sociales y congelar la pobreza. No hay un estallido social porque lo impiden los planes asistenciales. Tampoco hay una gran movilización porque el Gobierno incorporó a dirigentes sociales como funcionarios. Daniel Menéndez y Emilio Pérsico. Hasta que surja un movimiento desde abajo, con fuerza, que cuestione, va a seguir así. Nosotros ya estamos viejos para impulsar algo así.
¿Si fuera más joven se animaría a encarar ese cambio político?
¡Por supuesto! Ahora tengo 80 años, problemas cardíacos y EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), pero si fuera más joven trataría de forjar algo diferente. No haría lo que hacen muchos compañeros o ex compañeros de ponerse, rápidamente, a disputar un cargo o una diputación. Nosotros buscábamos una lucha por abajo. Ahora están todos a los codazos para ver si agarran una banca. Eso me parece lamentable.
Rodrigo de la Serna, en Okupas.
¿Cómo ve la aparición de Javier Milei como candidato?
Me tiene sorprendido porque ha logrado captar a muchos jóvenes con un discurso crítico de la política y los políticos desde un costado libertario pero liberal. Me llama la atención y es para observarlo. Creo que lo que está pasando con él forma parte de una crisis de representatividad política y sindical, porque son lo mismo. Eso hace que la gente empiece a buscar otros caminos y los encuentren en discursos antipolítica. Este discurso me preocupa porque así empezó en Brasil. Jair Bolsonaro no es un loco que vino de Marte, sino que es el resultado del fracaso de un modelo político. Lula Da Silva no será corrupto, pero debajo suyo había corrupción. El Partido de los Trabajadores (PT) era un partido corrupto con negociados en el Congreso. Todo eso provoca rechazo y así aparece Bolsonaro, que no venía de la política, era militar y captó a gran parte de la población brasileña. Igual que Donald Trump: si miramos al mundo, no podía haber ganado las elecciones en Estados Unidos y no sólo ganó, sino que estuvo a punto de ser reelecto con un discurso contra la democracia. Eso también está pasando en Europa con el surgimiento de Marie Le Pen en Francia o del partido nazi en Alemania, donde tienen diputados en el Congreso. Es grave todo eso.
Usted pasó en su juventud un tiempo en Cuba y llegó a conocer al Che Guevara. ¿Cómo analiza las últimas protestas allí?
Cuba vive un problema muy difícil. Estuve allí a principios de los 60, que fue cuando conocí al Che Guevara, pero también en el 77 por problemas de salud y después de Nicaragua, donde viví entre 1979 y 1984. La implosión de la Unión Soviética, primero, generó dificultades muy serias. El pueblo cubano ha sufrido grandes problemas y ahora está viviendo un avance hacia reformas económicas que habría que estar ahí para saber si son las que deben hacerse. Pero empujó a la calle a un sector de la población y es lógico que haya reclamos. El momento que se vive en la isla es muy difícil, el bloqueo económico es tremebundo y a estos reclamos se suma que Estados Unidos fogonea esta situación intentando terminar con el modelo revolucionario, cosa que ha intentado desde hace más de 60 años y no lo ha logrado. El proceso revolucionario cubano está muy consolidado, pero la dirigencia actual tiene que escuchar el reclamo. En ese aspecto lo que dicen Silvio Rodríguez y Pablo Milanés es correcto Hay que escuchar y canalizar los reclamos. Creo que esa es la salida.
¿Qué recuerda de aquellos días con el Che Guevara?
Era un tipo fuera de serie, un hombre nuevo que se autoconstruyó. Él planteó lo del hombre nuevo, pero él mismo lo era. Me acuerdo que una vez, a finales de 1962, estábamos desayunando en su casa con su compañera, Aleida March, Alicia Eguren y John William Cooke cuando apareció un miembro de la custodia con un costillar de carne. Le dijo: “Comandante, sé que está con amigos argentinos y le traigo esto para hacer un asado, porque seguramente le guste”. Él lo fulminó con la mirada. Yo tenía 22 años, era un pibe frente a esta historia. Y le dijo: “¿Qué piensa que comen nuestros enfermos en los hospitales? Arroz y frijoles. ¿Usted piensa que mis amigos argentinos van a comer carne mientras nuestros enfermos comen arroz y frijoles? Llévese ese costillar al primer hospital que encuentre”. Ese era el Che. No tenía nada que ver con los políticos actuales. Es la antítesis.
Okupas Okupas
¿En los años siguientes observó algún rasgo político del Che en otros dirigentes?
El Pepe Mujica tiene algunas cosas, quizá la austeridad. Ese era un rasgo muy importante en el Che, el de vivir como un cubano común. No hacía gala de nada ni tampoco utilizaba su poder o lugar de funcionario. Pepe creo que es igual.
Antes hizo mención a sus tiempos en Nicaragua y de Daniel Ortega al frente de la Revolución Sandinista. ¿Qué opinión tiene de lo que ocurre ahora allí y del gobierno local?
Es otra frustración. No tiene nada que ver con el comandante en los primeros años de la Revolución Sandinista. El problema es que la ofensiva de Estados Unidos ha sido tal que, incluso, legitimó al gobierno de Ortega. Internamente es muy difícil ser oposición a Ortega, que intenta sostenerse en el poder a partir de una concepción autocrática que no tiene que ver con los principios del movimiento revolucionario que lo llevó al poder en 1979.
Fuente: www.eldiarioar.com
Varias organizaciones sociales ganarán
las calles este miércoles reclamando
salarios dignos /La protesta se dará en
todo el país
Resumen Latinoamericano, 17 de agosto de 2021.
COMUNICADO:
¡Basta de salarios de indigencia! Por un salario mínimo igual a la canasta básica
Las organizaciones abajo firmantes nos estaremos movilizando este miércoles 18 de agosto exigiendo al gobierno respuestas en lo que hace a la caída del poder adquisitivo de los salarios de los y las trabajadoras.
Paritarias a la baja y una inflación sin control, vienen pulverizando nuestros sueldos. Como sector cooperativista debemos contentarnos con un ingreso mensual de $12 mil, que nos hunde en la indigencia y la pobreza. Este, a su vez, es un problema del conjunto de la clase trabajadora que ha venido sufriendo la pérdida de sus ingresos, cuestión profundizada durante la pandemia.
Pese a los pronósticos del gobierno, la suba de precios no merma y en julio llegó a un 3% redondeando un incremento de los valores del 29,1% en lo que va del año, número que da por tierra las previsiones del gobierno nacional. Una familia tipo necesitó al menos percibir $66.488 para no caer en la pobreza, llegando a casi el 50% de la población la condición de pobres o indigentes. En ese sentido, 6 de cada 10 niñez son pobres.
En ese marco, la desocupación y precarización del empleo ha sido una de las características de estos últimos meses, teniendo los grupos empresariales locales la total libertad para despedir o incrementar los niveles de explotación sobre la clase trabajadora.
Desde los movimientos sociales hemos estado en la primera línea de la pandemia, garantizando la alimentación y luchando contra la propagación del virus, mientras la clase dirigente desarrollaba “Vacunatorios Vip” o infringía las mismas restricciones que disponían para el grueso de la sociedad.
Así y todo, hemos mantenido los comedores barriales abiertos, atendiendo a las familias damnificadas por el Covid y volviendo a poner de pie nuestras cooperativas tras el parate inicial generado por la pandemia. Con un salario de indigencia, somos quienes hacemos el mantenimiento de nuestros barrios, montamos proyectos productivos, y desarrollamos un sinúmero de actividades pese a la precarización y desvalorización de nuestros salarios.
Hoy miles de personas no solo pierden más derechos en sus trabajos sino que pierden los trabajos mismos, por lo que vemos indispensable que se garantice un ingreso para cada familia desocupada que ve peligrar la posibilidad de llevar un plato de comida a su mesa. No somos los sectores populares los que tenemos que seguir esperando una solución que nunca llega o llega en forma de represión como ocurrió en la lucha por la vivienda que se dio en Guernica. Es momento que quienes se han beneficiado con o sin pandemia sean los que asuman los costos de una crisis que ellos, junto a los gobiernos de turno, generaron. Es necesario que se avance en un esquema impositivo que grave a las riquezas y ganancias de manera constante y no por única vez.
Por otro lado, en las últimas semanas nuestras organizaciones se han venido movilizando en la exigencia de presupuesto para que se implementen políticas públicas integrales con perspectiva de géneros, al tiempo que reclamamos el reconocimiento a las promotoras territoriales de géneros y una efectiva implementación del cupo laboral travesti y trans, entre otras medidas.
La situación pareciera empeorar con el paso de las semanas. Mientras el gobierno consolida un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y vuelve a ceder derechos ante los organismos internacionales, los sectores populares debemos tolerar una vez más que la frazada corta cubra los intereses de los buitres financieros, co-responsable de la situación que atraviesa el país.
En defensa de nuestro trabajo y nuestros derechos, contra el crecimiento de la pobreza, la indigencia y la desocupación, las organizaciones sociales salimos a la calle en busca de respuestas que modifiquen el escenario actual, donde los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.
Firmas: Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) – Movimiento de los Pueblos (Frente Popular Darío Santillán Corriente Plurinacional, Mulcs-Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social, Izquierda Latinoamericana Socialista, Movimiento 8 de Abril, Igualdad Social)- Federación de Organizaciones de Base Autónoma (FOB-Autónoma) – FAR-Copa en Marabunta – OLP “Resistir y Luchar”.
Organizaciones ambientalistas saldrán nuevamente a las calles a decir NO a
las megagranjas porcinas
Resumen Latinoamericano, 17 de agosto de 2021.
El miércoles 25 de agosto organizaciones ambientalistas saldrán a las calles para decir No al acuerdo porcino con China.

Compartimos el comunicado, publicado en redes sociales, de la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones:
En todo nuestro país plurinacional se desarrollarán marchas, concentraciones, artivismos e informativos para defender nuestro territorio de este vergonzoso negociado de industrialización animal que solo aporta más saqueo, más ecocidio, más extractivismo y peligro de nuevas pandemias.
Las megacorporaciones, el #Estado, el gobierno nacional y los #gobiernos provinciales son responsables, y el reclamo hacia estos actores es cada vez más fuerte, inocultable por los medios hegemónicos.
La ciencia viene alertando del colapso por la #CrisisClimaticaYEcologica al que nos acercamos si no cambiamos de rumbo. Existe otra forma de hacer, en armonía con lo que rodea, donde las comunidades deciden qué, cómo y cuánto producir. Es hora que los gobiernos las escuchen y ¡actúen ya! Las promesas de las campañas de los gobiernos son constantemente rotas, y la injusticia cada día se vuelve más insoportable.
Por la naturaleza, por cada ser vivo que habita el planeta, este #25A decimos #NoAlAcuerdoPorcinoConChina
Salimos además, para celebrar que llevamos un año de construcción de la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones, una herramienta unitaria de lucha contra todas las formas de destrucción ambiental.
Compartimos la convocatoria de CABA e iremos sumando en los próximos días las de todo el país:
25/8 Embajada China (Av. Crisólogo Larralde y Triunvirato)
14hs Concentración y artivismo
17hs Acción central y lectura del documento unitario
-Ilustración creada por la Comisión de Difusión de la BFS-

La gestión menstrual, fuera del closet
Por Mariana Carabajal, Resumen Latinoamericano, 17 de agosto de 2021.
Las empleadas de AySA reciben un reintegro para cubrir gastos de salud menstrual. En algunas provincias y el Congreso ya se discuten iniciativas. Los costos, el impacto ambiental, los prejuicios.
Las empleadas de AySA reciben desde enero un reintegro de 400 pesos por mes para cubrir el costo de la compra de insumos para la gestión menstrual. Además, la empresa –encargada de proveer agua potable y cloacas–, les entregó una copita y un set de tres toallas higiénicas de tela reutilizables. Se trata de una medida pionera que apunta a achicar la brecha salarial de género y a incentivar a sus 1600 trabajadoras a que opten por métodos que colaboran con el cuidado del medio ambiente. “La gestión menstrual no es optativa, es un gasto mensual que tienen todas las personas menstruantes, que en su mayoría son mujeres”, dijo a Página 12 la presidenta de Aysa, Malena Galmarini. El activismo feminista logró sacar a la menstruación del closet. El gasto que implican los productos para la gestión menstrual, su impacto ambiental y la eliminación de prejuicios alrededor del sangrado son algunos de los ejes de una serie de iniciativas que empiezan a discutirse en algunas provincias y en el Congreso.
“En momentos de crisis las mujeres dejamos de comprar productos de higiene menstrual para priorizar alimentos. En las villas, se utiliza algodón, trapos o papel de diario. Y por toda la vergüenza que implica, porque por miedo de mancharse no salen a trabajar o a estudiar”, contó a este diario María Claudia “La Negra” Albornoz, referente del feminismo villero.
El cálculo que hizo el Gobierno es que una persona –mayoritariamente son mujeres– gasta hasta $ 4327 anuales para gestionar su período, una cifra que impacta, claro, con más fuerza en hogares pobres.
El tema tiene otro costado vinculado al cuidado del medio ambiente. Según los últimos datos que publicó la organización Economía Femini(s)ta en Mayo 2020, en Argentina se producen anualmente 13.200 toneladas de residuos menstruales, provenientes de los descartables, que tardan entre 500 y 800 años en biodegradarse.
Apósitos de tela y de papel de diario
En las asambleas de La Poderosa en los diferentes barrios populares del país, contó Albornoz, hicieron una encuesta que abarcó a 2079 familias con un total de 9611 personas, de las cuales 3608 (37 por ciento) son personas menstruantes. “Las familias tienen en promedio 5 integrantes, con un promedio de 2 personas menstruantes por familia y un ingreso promedio por hogar de $23.750. El gasto promedio mensual por hogar es de $500,33 en caso de que solo se utilicen toallitas y de $645,36 en caso de que se utilicen tampones. Una familia de una villa o asentamiento debe ganar el triple para que el gasto en productos de higiene menstrual le represente lo mismo que a una familia de afuera del barrio”, comparó Albornoz.
De acuerdo con los datos del Observatorio Villero, seis de cada 10 de las familias encuestadas tuvieron que dejar de comprar productos de higiene menstrual para comprar otros productos de primera necesidad. En el 64 por ciento de los hogares encuestados tuvieron que sustituir por otros elementos, generando apósitos caseros con tela, algodón, papel.
¿Qué proponen los proyectos legislativos?
Actualmente hay más de una veintena de proyectos en el Congreso: aunque no se logró avanzar en la discusión para quitarle el IVA a los productos de higiene menstrual –como proponen varias iniciativas presentadas en ambas cámaras–, se están discutiendo otras propuestas en el Senado, donde ya hay un borrador de dictamen.
“La idea es declarar de interés púbico la promoción de la salud menstrual para que la gestión menstrual sea abordada desde las políticas públicas; buscamos además que haya disponibilidad de los productos de gestión menstrual en diverso ámbitos como los establecimientos penitenciarios, los centros de salud de atención primaria, en hospitales y escuelas, y se lleve adelante una campaña de sensibilización para que se deje de creer que cuando menstruamos estamos alteradas o un poco locas las mujeres. Y que también el Ministerio de Educación incorpore como contenido de la ESI la cuestión de los prejuicios en torno a la menstruación”, explicó a Página 12 la senadora del oficialismo Norma Durango, titular de la Banca de la Mujer. Vienen trabajando en un texto de consenso con las senadoras del Frente de Todos Beatriz Mirkin, María Eugenia Catalfamo y Matías Rodríguez y del PRO, Gladys González.
Durango también contó que cada vez que abordaron el tema en los medios recibieron comentarios “de una violencia impresionante”. “No sé si no alcanzamos a explicarlo bien o no se llega a entender qué es la justicia menstrual. Entendemos que es un problema muy importante para los sectores más vulnerables en términos económicos”, agregó.
En la Cámara de Diputados hay más de una decena de proyectos, entre otros, uno que propone una Ley Integral de Menstruación Sostenible –que prevé la entrega gratuita por parte del sistema de salud de elementos necesarios para la gestión menstrual–, otro que declara el 28 de mayo Día de la Salud Menstrual para combatir el estigma y uno más que establece una licencia menstrual de un día por mes para estudiantes, las tres iniciativas presentadas por legisladores del oficialismo y elaboradas por la asesora de la Jefatura de Gabinete, Carmela Moreau. Varios proyectos proponen quitar el IVA a los productos de gestión menstrual. Hay otro que los incorpora al Plan Médico Obligatorio (PMO) para que tengan cobertura por parte de obras sociales y prepagas, y un par también promueven la producción y utilización de productos de gestión menstrual respetuosos del medio ambiente o la creación de un programa de impulso al uso de la copa menstrual. “Es un tema que cuesta que se vea como de salud pública”, dijo a este diario una diputada del Frente de Todos. “La “cuestión presupuestaria limita el avance de la discusión”, se sinceró.
Mientras tanto, algunas universidades como las nacionales de Rosario (UNR) y de La Pampa empezaron a distribuir gratuitamente copas menstruales a estudiantes. También en la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Y en la provincia de Buenos Aires, desde el Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual se están se están llevando adelante encuentros virtuales y presenciales en el marco de las capacitaciones del programa Tramando Derechos, y se han entregado copas menstruales donadas por la Fundación Banco Provincia en municipios y cárceles de mujeres.
Desde el Gobierno
En diciembre se hizo el 1er Foro de Acciones por una Justicia Menstrual en la Casa Rosada en el que participaron más de cien funcionarias nacionales y provinciales, diputadas y senadoras nacionales, concejalas, dirigentes políticas, cooperativistas y activistas de todo el país junto a representantes de 15 ministerios y organismos. Desde el Gobierno, una de las funcionarias más involucrada con el tema es Mercedes D´ Alessandro, a cargo de la Dirección de Nacional de Economía, Igualdad y Género.
D´Alessandro destacó que desde junio las personas que reciben la AUH y la jubilación mínima pueden adquirir insumos de higiene menstrual en farmacias con una devolución del 15 por ciento en sus compras. También contó que el Gobierno, a través del Ministerio de Desarrollo Social, está apoyando con líneas del programa Potenciar Trabajoa cooperativas textiles que armaron los movimientos sociales y que están trabajando en la provisión de toallitas de tela reutilizables.
Provincia pionera
San Luis es una de las provincias que ya tiene una política pública en marcha: el Programa de Gestión Menstrual Sustentable #YoMenstrúo, que apunta a llegar a 50 mil niñas, adolescentes y personas menstruantes de entre 11 y 15 años, de forma escalonada. Se empezó en el departamento Belgrano y ahora se está desarrollando en San Martín. El abordaje contempla un trabajo de 4 meses en cada territorio y consta de varias fases que van desde la capacitación y formación de replicadoras y circuladoras, quienes estarán a cargo de la implementación del Programa en cada lugar; encuentros con la comunidad, familias y niñas, adolescentes y personas menstruantes; y entrega de copas menstruales o toallitas reutilizables a las beneficiarias que lo deseen, contó a este diario la secretaria de la Mujer, Diversidad e Igualdad de la provincia, Ayelén Mazzina.
“Al recorrer los departamentos, localidades y parajes de nuestra provincia, nos encontramos con niñas y adolescentes con diferentes realidades. Pudimos confirmar que la menstruación sigue siendo un tema tabú y que la dificultad de acceso a productos de gestión menstrual descartables o sustentables es un factor de desigualdad social, causante de ausentismo escolar y laboral y que tienen impacto directo en la salud de las personas menstruantes”, contó a este diario Mazzina. El gobierno provincial impulsa la creación por ley del Programa de Sensibilización y Concientización en gestión menstrual sostenible, que ya obtuvo media sanción de la Cámara de Diputados y se prevé su tratamiento el próximo 17 de agosto en el Senado puntano.
Tener que servirles el almuerzo a
los asesinos de tu hijo.
Por Gustavo Figueroa (texto y fotos), Resumen Latinoamericano,
Caso Facundo Castro: la ruta 3, la defensa ciega y delictiva hacia la institución policial y los zorros grises.
Kiñe / Uno.
La Ruta 3.
La Ruta Nacional N° 3 es el único camino que une, en un solo tramo, las provincias del sur (incluida la Antártida y las Islas del Atlántico Sur) del país con Buenos Aires. Sobre ese mismo trayecto extendido sobre miles de kilómetros, durante la Campaña Expedicionaria al Desierto, se obligó a caminar a centenares de personas mapuche desde su lugar de origen hasta distintos campos de concentración, el más conocido ubicado en la Isla Martín García. A muchas de las personas que no soportaban esas largas caminatas y se rendían antes, se les cortaban los talones para que se desangraran ahí mismo y no tuvieran oportunidad de escapar hacia ningún lugar. Otras personas, incluidas familias enteras, corrieron una suerte diferente: fueron arrojados desde puentes en plena caminata, como si fueran seres indignos, deleznables, imposibilitados incluso de una ínfima ceremonia de entierro. Caminatas que fueron reconocidas (aunque permanecen en la actualidad bastante invisibilizadas en la Historia Oficial Argentina) como las “Marchas de la Muerte” que afectaron múltiples pueblos preexistentes del sur y el norte del país. La base y esencia de estas prácticas etnocidas residen en el interior de la construcción de patria de la Argentina y forman parte, del mismo modo, de los principios de existencia de la gendarmería y las fuerzas de seguridad estatal nacional. La misma que hoy comanda el Ministro de Seguridad (en provincia de Buenos Aires) Sergio Berni, la misma que ayer dirigió Patricia Bullrich (en Nación).
140 años después del paso de Roca y sus tropas, sobre ese mismo sendero cargado de dolor y muerte, caminó Facundo Astudillo Castro antes de encontrarse con la policía bonaerense y desaparecer el 30 de abril de 2020. Sobre esa misma ruta nacional fueron hallados, tiempo después, dentro del proceso de investigación de esta misma causa, dos cuerpos, pertenecientes a personas migrantes de pueblos preexistentes (aymara, qom, kolla, guaraní, quechua) del norte de Argentina, identificados en la sociedad como campesinos o trabajadores rurales.
El círculo asesino y etnocida en la Argentina se vuelve a repetir en los mismos escenarios, contra las mismas personas.
Epu / Dos.
Tener que servirles el almuerzo a los asesinos de tu hijo.
Cristina Castro está sentada junto a Luciano Peretto y Leandro Aparicio. Sus abogados. Está es la primera vez que los veo a los tres juntos. Sus rostros expresan determinación y certeza(s). Están dentro de una actividad organizada por Amnistía Internacional al cumplirse un año de ser hallado el cuerpo de Facundo Castro. En dicho encuentro, Cristina intervino cinco veces e hizo referencia de forma sintética a tres elementos que -entiendo- son la novedad dentro de la causa.
En primer lugar, Cristina confirmó que los brazos de Facundo Castro desaparecieron literalmente frente a los ojos de la jueza Gabriela Marrón. Según el relato del pescador que encontró el cuerpo de Facundo, el mismo poseía sus cuatro extremidades, pero una vez en la morgue judicial los brazos desaparecieron. “Es muy doloroso saber que una persona encontró el cuerpo de tu hijo tirado en un cangrejal, y que no le faltaban piezas a ese cuerpo. Y más doloroso es saber que en una noche el fiscal hizo desaparecer los brazos de tu hijo, que entregó el cuerpo incompleto de tu hijo. Eso hizo el fiscal Ulpiano Martínez”. En segundo lugar, Cristina mencionó el dolor y la indignación que le produce tener que servirles el almuerzo a los distintos policías sospechados de participar en el asesinato y la desaparición de su hijo. Cristina trabaja en una estación de servicio, de un pueblo chico (Pedro Luro), en donde pasan frecuentemente a comer los mismos agentes de la policía bonaerense y que también se cruzan en otras partes del pueblo, como si nada hubiera pasado. “Es complicado sentarme en mi trabajo y tener que llevarles el almuerzo a los distintos policías involucrados en la causa de mi hijo, y a los que no, que hostigan y amenazan”. No es menor, en este contexto mencionar que en Buenos Aires, durante los tiempos de Roca fueron entregadas decenas de niñas mapuche a la aristocracia argentina. Niñas que eran violadas por los mismos hombres a los que después esas niñas les debían servir el almuerzo. En tercer lugar, Cristina hizo referencia al libro “Operación Facundo” de Germán Sasso, recientemente publicado por parte de la editorial Areté y con prólogo de Miguel Ángel Perri (abogado, asesor del Ministerio de Seguridad de la Nación y recientemente casado con Vanina Hussein, una ex policía de la provincia de Santa Fe que en la actualidad ocupa un cargo en la Fundación Abogados sin Fronteras que dirige el mismo Perri). “No tenemos dinero como para sacar un libro como el que banco él (Sergio Berni), porque somos laburantes. Y a los laburantes lamentablemente nos sobra mucho mes antes de que se nos termine el sueldo. ¡Llegamos con lo justo! Pero mis manos de laburante están limpias, no manchadas con sangre” (a través de este enlace podrá ver y escuchar parte del relato de Cristina Castro), concluyó conmovida y sensible la mamá de Facundo.
Al finalizar su exposición Cristina Castro indicó que la responsable de todas las imposibilidades y retardos en la causa tienen un mismo nombre: María Gabriela Marrón. “Es la misma policía la que reconoce los ‘huevos tremendos’ que tiene la jueza para defenderlos”. Un posicionamiento temerario que se ubica en la misma línea y ubicación de Sergio Berni y Germán Sasso. Una vez más el poder jurídico, las fuerzas de seguridad y los líderes de opinión (no es casual que en su libro Sasso, agradezca a sus colegas Pablo Duggan y Paulo Kablan) se entrelazan en un triángulo amoroso, actuando y articulando sus roles con un mismo objetivo: sobreseer a los agentes policiales y al propio Estado Nacional de sus responsabilidades en la desaparición y muerte de Facundo Castro.
Kvla / Tres.
Operación Facundo: la insistencia del posicionamiento objetivo y la presencia de datos duros como elementos probatorios, aunque se carezca, contradictoriamente, de ellos.
En parte del libro “Operación Facundo”, su autor, Germán Sasso insiste y repite las palabras “objetividad” y “datos duros”. Sin embargo, en las 279 páginas sólo complementan su “investigación” 29 elementos visuales de dudosa relevancia. Me refiero a 29 elementos que no constituyen documentos capaces de extender o ampliar la diversidad de voces que debería (o dice) exponer Sasso en su “investigación”. Por ejemplo, en el libro Sasso en vez de publicar una captura de pantalla en donde se exponga la conversación de dos de las policías implicadas en la causa (Mario Gabriel Sosa y Jana Jennifer Curuhuinca) y hacer un análisis sobre esa captura y diálogo entre ambos, Sasso transcribe la conversación, como si fuera un estudiante de periodismo que recién inicia su carrera. Ni como un trabajo práctico universitario sería aceptado. ¿Cómo sabemos que Sasso transcribió literalmente lo que figura en el expediente de la causa? ¿Por qué Sasso transcribe toda la información que dice tener y no la expone para ser contrastada con sus reflexiones? Otro ejemplo concreto de la contradicción y la ausencia de elementos probatorios en la que incurre Sasso es en el capítulo seis del libro: “Aparición del cuerpo y reveladora autopsia”. En este capítulo Sasso intenta desarrollar en doce escuetas páginas “el informe genético”, “la evaluación radiológica”, “la evaluación y el análisis tafonómico”, pero no acompaña ninguno de estos subcapítulos con un documento externo a su propia voz y escritura. En el libro de Sasso no existen los informes externos. No existe la declaración de ningún perito, ni profesional actuante en la causa. Ni siquiera existe en el libro de Sasso una mínima acta que permita contrastar lo que dice este “periodista” en el libro con las fuentes originales de donde se sirvió (por ejemplo, el expediente de la causa, al cual seguramente Sasso tiene acceso). Lo que sí pudo conseguir Sasso, y entiendo es necesario reconocerlo, fue la foto de un zorro gris y el gráfico de un esqueleto humano que prácticamente parece dibujado por alguien que no conoce de anatomía (la dimensión de las manos y los pies no están en escala). ¿Inoperancia periodística? ¿Malicia? ¿Contradicción sistemática? ¿O un ejemplo impreso del protocolo de encubrimiento que se activa cuando la institución policial desaparece a una persona? ¿Cuál es la relación entre el esqueleto de manos gigantes y las fotos del zorro gris en el recorte investigativo y la teoría que intenta soslayar Germán Sasso? No voy a continuar haciendo observaciones en esta nota, de toda las falencias en materia probatoria que tiene el libro (lo haré en otro artículo en donde analizaré específicamente cada capítulo), pero lo que sí voy a adelantar y asegurar es que todo el relato publicado por Sasso tiene este tratamiento incompleto, imparcial, inverosímil. Manteniendo inclusive un asombroso parecido con el informe presentado por la ex ministra de seguridad Patricia Bullrich, luego del asesinato de Rafael Nahuel y en contra de un grupo de activistas sociales señalados injustamente como una “célula terrorista de la R.A.M.”. Un informe y un libro armados torpemente, para confundir y aturdir con humo, como si se tratara de una bomba lacrimógena antitumulto, preparada para dispersar y provocar el ahogo y el llanto involuntario de las personas. Con la diferencia que el libro de Sasso es más voluminoso y costoso, aunque intrascendente (en términos periodísticos), con una estrategia clara y evidente, que ya la hemos visto en otros casos de desaparición forzada y gatillo fácil, como fue la “estrategia” utilizada por la defensa de los policías asesinos de Daniel Solano que ya fueron condenados a cadena perpetua.
Germán Sasso intenta dirigir la responsabilidad hacia la madre de Facundo, argumentando que madre e hijo tenían una mala relación y que por esa mala relación Facundo estaba en la calle. Posteriormente, por la situación de desesperación de Facundo al encontrarse desamparado, en un lugar intransitable, terminó empantanado y víctima de esa situación atípica se ahogó sólo, como consecuencia de un accidente. ¡Literal! Es la hipótesis que propone Sasso en el libro. Y la que sostiene Berni en sus múltiples intervenciones mediáticas. De esta forma y bajo esta hipótesis los cuatro policías implicados, según Sasso deben ser sobreseídos, como “cuatro ignotas víctimas”. Y por lo tanto también deben ser sobreseídas las comisarías implicadas, el propio Sergio Berni y toda la institución policial. Es en este contexto, que Sasso se anima a descalificar el trabajo de los abogados querellantes argumentando que tienen intereses personales en contra del Estado, descalificando a Cristina Castro, sosteniendo que ella pretende una venganza enconada en contra de la policía y descalificando al perito Marcos Herrero a quien menciona como “peritrucho”, adjudicando también a este perito la responsabilidad de plantar pruebas en la causa, en referencia específica al hallazgo del amuleto con forma de vaquita de San Antonio. La estrategia de Sasso es de manual y sin dudas va a ser parte de la hipótesis del caso que expondrán las defensas de los policías implicados.
En los pasillos judiciales circula un dicho que postula: “exige el máximo, para que después, aunque sea, te den la mitad”. Y esa estrategia, parece ser la propuesta de Sasso a modo de prólogo de la defensa jurídica en favor de los cuatro policías involucrados. Solicitar el sobreseimiento, para reducir la condena de cadena perpetua que les corresponde, a una condena inferior a los diez años de prisión.
¿Nos encontramos ante un pacto de silencio por parte de la “familia policial”? ¿Por qué nunca estos agentes del Estado se “quiebran” ante la gravedad de esta clase de delitos de Lesa Humanidad? No sólo estamos ante un pacto de silencio institucional, sino ante victimarios que históricamente la institución policial los ha preparado para que reconozcan en los jóvenes de piel oscura, risa grande y ojos achinados un enemigo interno peligroso que debe ser exterminado como lo anhelaron Julio Argentino Roca y Domingo Sarmiento, los padres de la patria.
Meli.
La “desventaja jurídica” y la presencia de zorros grises.
Los jóvenes de piel oscura y risa grande siempre ingresan a los ámbitos jurídicos en “desventaja jurídica”. Porque a pesar de que los Luciano Arruga, los Daniel Solano, los Sergio Ávalos y los Facundo Castro tiene el mismo rostro, el mismo color de piel, los mismos ojos achinados y la misma descendiente étnica de esas familias que fueron despojadas de sus territorios, sometidas a las Marchas de la Muerte que produjo la Argentina y alojadas en distintos campos de concentración, estos casos no son analizados en un contexto de persecución étnica de un genocidio que hace 140 años se sigue ejecutando por la misma institución, en nombre de la misma patria.
Además, por lo menos, en este debate judicial, no se podrán juzgar más responsabilidades que las que participaron directamente del asesinato y posterior (intento de) desaparición de Facundo Castro. Nunca serán juzgados en este debate Gabriela Marrón, Sergio Berni y Germán Sasso por su insistente accionar encubridor y negacionista de la violencia inmersa en el seno de la institución policial.
Más temprano que tarde el juicio llegará contra los policías responsables de asesinar y desaparecer a Facundo Castro. Esperemos que la defensa de la policía, aunque sea, tengan la capacidad de presentar más elementos probatorios que las que usó Sasso en su libro, así no tenemos que pasar parte de las audiencias viendo documentales sobre el comportamiento del zorro gris que circunda sigilosamente las lagunas de Buenos Aires y escuchando testimonios falsos e incomprobables.
“La mentira necesita de muchos cómplices”, resume certera y perspicaz Cristina Castro.
fuente: Walmapu (periodismo de mar a mar)
Envio:RL






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