7 de septiembre de 2021

TROPEL 2 del 07.09.2021.

 

«Necesito un botón antipánico para 

estar viva»

Por Mariana Carabajal, Resumen Latinoamericano, 6 de septiembre de 2021. 

Su ex no deja de amenazarla y armó un aguantadero a veinte pasos de su casa. Ni la policía ni la jueza de Paz la protegen.

Siento que estoy viva porque el agresor no quiso llegar a más. Me encontré con una Justicia inoperante. Él ya me demostró que puede abrir la cerradura de mi casa cuando se le dé la gana. Me gustaría tener el botón antipánico para poder dormir. Hace semanas que de día construyo para terminar las paredes de mi casa y de noche estoy en vigilia con el machete en una mano y el celular en la otra”, cuenta a Página 12 Sandra López Ferreyra. Vive en Villa Yacanto, en el Valle de Calamuchita, provincia de Córdoba. Tiene 50 años y se separó hace cuatro meses de una pareja, luego de que él, Matías Renna, de 35 años, empezara a tener conductas violentas hacia ella. “Creí que con la separación terminaría el vínculo pero no me deja en paz”, dice, con angustia. Ya lo denunció seis veces y no consiguió todavía que le otorguen un botón antipánico para sentirse protegida. Su caso muestra la fragilidad de un sistema que da respuestas a medias y puede dejar a las mujeres expuestas a una escalada de violencia con riesgo para sus vidas. En junio Sandra fue incorporada al Programa “Acompañar”, para víctimas de violencia por razones de género, y con el subsidio que empezó a cobrar decidió comprarse una cámara de seguridad; la instaló en un poste frente a su precaria casilla y paga el servicio de wi-fi para poder monitorearla desde el celular. Su ex se instaló en una carpa a unos veinte pasos de su vivienda y por las noches suele apuntar con las luces de su camioneta hacia donde ella vive. “Todavía no tengo agua. Acarreo unos baldes que me dan los vecinos, cada día. Tampoco tengo baño pero tengo cámara y wi-fi. Necesito un botón antipánico para estar viva”, dice Sandra.

En su vida se mudó muchas veces: vivió en varios barrios porteños, en la localidad de Derqui, en Pilar, y en distintas localidades cordobesas. A Villa Yacanto llegó junto a su ex, cuando decidieron convivir. Es profesora de danza, masajista e instructora de yoga, pero en el último año cuidó a una señora mayor –que falleció recientemente–, y ahora está desempleada. Pero la falta de empleo no es su principal problema: teme por su vida. Denunció que Renna la hostiga a través del celular y merodea alrededor de casa, una vivienda precaria que Sandra empezó a construirse cuando se separó y se quedó sin techo. El hombre forzó la cerradura de la puerta. El terreno en el que vive Sandra está a unos dos kilómetros y medio de la plaza principal y del edificio municipal, en una zona rural, sin vecinos en la misma manzana. Sandra vive con cuatro perros.

Yacanto (que no es la localidad homónica de Traslasierra, con la que se la suelen confundir) está cerca de Santa Rosa de Calamuchita –a unos 28 kilómetros por una ruta pavimentada– y también de Villa General Belgrano –unos 40 kilómetros por un camino de ripio–. De la capital provincial está a 130 kilómetros. El hombre no tiene trabajo fijo.

“Estuve en una relación siete meses, de los cuales convivimos cinco. Me separé tres veces y la última fue definitiva por el nivel de violencia que recibía. Al separarme no hice ninguna denuncia, porque creí que con la separación se terminaba el vínculo. Pero no fue así”, cuenta Sandra. Ella decidió cortar la relación, cuando después de una discusión encontró un cachorrito de 15 días que estaban cuidando con el cuello quebrado y muerto. “Me dice: ¡Qué lástima! Justo era el que te querías quedar vos”.

La primera denuncia contra Renna la hizo el 25 de mayo en la comisaría local, acompañada por integrantes de Mujeres Organizadas de Yacanto, una colectiva feminista local. “En la policía me dicen que ellos iban a decidir si era exposición o denuncia. Y ahí me doy cuenta de que empieza la segunda etapa de violencia, cuando la policía ignora mi situación, primero negándose a tomar la denuncia y luego, cuando la justicia la relativiza”, dice. Y cuenta que no le dieron ni la constancia de la denuncia. “No sabía si me la habían tomado. Me decían que la jueza iba a evaluar si dictaba alguna orden de restricción”, agrega. “Debe querer volver a verla por eso se quiere quedar con sus cosas”, le llegaron a decir en la delegación policial cuando ella planteó que le estaba reteniendo objetos de su pertenencia. Una asistente social del municipio de Yacanto la acompañó a retirar sus cosas de la casa donde convivió con Renna.

Al día siguiente de la primera denuncia, el 26 de mayo, Sandra se acercó al Punto Mujer, de Villa General Belgrano, un espacio propuesto por el Ministerio de la Mujer de la provincia, en articulación con el municipio, para dar acompañamiento, contención y asesoramiento a mujeres en situaciones de violencia de género. Allí, dice, le tomaron sus datos y dos días después, la jueza de Paz, María Elena Peñaloza, que interviene en la zona, dictó una medida de restricción de contacto al agresor.

“Al salir de la comisaría después de recibir la notificación, mi ex empieza un nuevo ciclo de hostigamiento: me manda un mensaje para avisarme que había firmado, en tono irónico, agradeciéndome ‘el regalito’. Apenas se había notificado y ya estaba violando la restricción. Supuestamente no podía contactarme ni por mensajes de WhatsApp ni por redes sociales. Tampoco acercarse a mi vivienda, trabajo o lugares que frecuento”, advierte Sandra.

La mujer cuenta que siguió sufriendo hostigamiento a través de mensajes de WhatsApp e incluso Renna se le acercó en la calle, pero ella no lo denunció en ese momento porque “por desconocimiento pensé que él podía ir preso directamente y me dio lástima”. Seguía creyendo que al no obtener ninguna respuesta de su parte a sus planteos, la violencia verbal iba a terminar. Se equivocaba.

Pasaron dos meses y sus conductas agresivas no cesaron, dice. Incluso, “lo empecé a ver todos los días al lado de mi casa, trayendo cosas a un terreno pegado al mío. ‘En 14 días me vengo a vivir acá’, me grita. Como no pudo construir se instaló en una carpa. Ahí me doy cuenta de que tengo que denunciarlo para que esto termine porque ya a ese altura no sabía hasta dónde iba a llegar y si mi vida corría peligro”, dice Sandra.

Hizo la segunda denuncia en la delegación policial de Yacanto a principios de julio, cuando Renna le avisó de su mudanza. Delante de ella consultaron a la jueza de Paz vía WhatsApp. “La oficial que me atendió me hace escuchar: la jueza dice que el agresor no está violando la restricción si no me habla. Me dicen que él puede estar en la vía pública en la puerta de mi casa”, cuenta Sandra. “Está a unos veinte pasos de mi vivienda y para la jueza eso es normal”, cuestiona. En esa oportunidad tampoco le dieron constancia de su denuncia.

El 8 de agosto la mujer hizo la tercera denuncia en el destacamento de Yacanto: esta vez relató que le había roto la cadena de un perro que no debía estar suelto en su ausencia por seguridad de las y los vecinos. “Me tajea la lona que hacía de pared en mi casa. Me intenta forzar la cerradura. Ya pienso que es inútil denunciar en Yacanto. Cuando quiero ampliar la denuncia y contar lo anterior que dejé pasar, me lo niegan, entonces voy a la comisaría de Santa Rosa de Calamuchita, a 20 kilómetros de mi casa. Ahí también me niegan la ampliación de la denuncia, diciendo que vaya a los Tribunales de Río Tercero, muy lejos de mi casa: tenía miedo de dejarla sola, para ese momento ya había cometido más delitos dentro de mi propiedad”, dice.

Sandra consiguió que una pareja vecina la lleve en auto a Río Tercero, que queda a 90 kilómetros por ruta desde Yacanto: el 12 de agosto hizo la cuarta denuncia contra Renna en la fiscalía de turno N° 1 de Instrucción 2 y pidió una restricción perimetral “ya que la jueza de Paz de Yacanto entiende que el agresor viola la restricción de contacto recién cuando viola la propiedad privada. En esa ampliación de denuncia cuento los nuevos hechos y pido que se encuadren en la Ley 26.485 de protección contra la violencia de género. Y se dicte una perimetral con metros específicos. Me dicen que me van a contestar. Todavía no tuve novedades”, lamenta.

El 23 de agosto vuelve a los tribunales de Río Tercero y hace la quinta presentación en la Fiscalía de turno 2 y vuelve a pedir la restricción perimetral y un botón antipánico. Sandra denuncia que Renna “se puso en la esquina de mi casa con las luces prendidas de su camioneta y apuntando a la pared de lona que me quedaba –porque ya había levantado tres paredes–. Y le tiraba piedras a la cámara de seguridad. Tengo la filmación”.

Recién el sábado 28 de agosto, dice, la policía local obligó a Renna a alejarse de su casa. Pero a la medianoche se volvió a estacionar a pocos metros con su camioneta con las luces prendidas. Por ese hecho, Sandra hizo el domingo 29 de agosto la sexta denuncia, otra vez en el destacamento policial de Villa Yacanto.

Un subsidio para comprar una cámara de seguridad

Cuando fue al Punto Mujer de Villa General Belgrano, a Sandra la derivaron para que se incorpore al Programa “Acompañar” –cuya existencia Sandra desconocía igual que la Línea 144–. Pero se confundieron de localidad y en lugar de contactarla con la jurisdicción correspondiente a su domicilio lo hicieron con Yacanto, pero de Traslasierra, otra región cordobesa, que dista a unas cuatro horas en auto. De todas formas, le hicieron el ingreso al “Acompañar” en junio y un mes después empezó a cobrar el subsidio de 25 mil pesos (por seis meses). Pero no recibió otro “acompañamiento”.

Con ese dinero decidió comprarse una cámara de seguridad e instalarla en un poste, apuntando a su casa. También contrató wi-fi para poder monitorearla desde el celular. “Todavía no tengo agua. Acarreo unos baldes cada día de los vecinos que me dan. No tengo baño pero tengo cámara y wi-fi por ausencia de una simple perimetral explicitando los metros que no se debe acercar, así la policía no me dice que tiene derecho a estar en la calle frente a mi casa, y también necesito un botón antipánico para estar viva”, dice Sandra.

Desde el 12 de agosto, ante la inacción judicial, Sandra se comunicó con el dispositivo de Acceso a la Justicia (ATAJO) del Ministerio Público Fiscal, donde tienen registrado todo su tortuoso periplo en busca de protección. La intervención de ATAJO consiguió que la restricción perimetral se imponga por 100 metros. Se lo informaron desde ATAJO el 3 de setiembre. Pero el agresor todavía no fue notificado.

Mientras tanto, el cuerpo de Sandra empezó a dar señales: tiene taquicardias, rigidez muscular, siente claustrofobia. “Me recomendaron que fuera a una psicóloga del Centro de Integración Comunitaria del municipio, pero me atiende apenas media hora por semana y habla la mayor parte del tiempo ella: yo necesito que me escuchen, necesito hablar sobre lo que me está pasando”, dice. “Cargando bolsas de cemento y de arena durante cuatro meses para levantar las paredes de mi casa nunca tuve rigidez muscular pero estoy así por la tensión que tengo por no poder descansar de noche. De día construyo y de noche estoy en vigilia con el machete en una mano y el celular en la otra”. 



Unas primarias muy descafeinadas:

la apatía y el desinterés dominan el 

escenario


Por Eduardo Lucita, Resumen Latinoamericano, 6 de septiembre de 2021. 

No pareciera que los resultados cambien nada sustancial, mientras que la crisis plantea incertidumbres para el día después. 

El clima preelectoral no es el mejor. No es solo por la pandemia y los temores al contagio. La apatía y el desinterés dominan el escenario como reflejo de una campaña carente de ideas y de debate político serio. «Argentina es una sociedad que se agita en la superficie, pero poco altera sus placas más profundas», nos dice la politóloga Liliana de Riz.

Todo es relativo. Si miramos desde la perspectiva del poder real, más allá de los vaivenes del poder político de turno, lo que vemos es que el bloque de las clases dominantes es el mismo que se constituyó durante el menemismo, lo que se modificó en cada momento o período es el comando de ese bloque. Por el contrario si miramos desde la estructura social vemos cambios sustantivos, como la emergencia de una pobreza estructural que ha crecido período tras período mientras la riqueza se concentra. Ergo: desigualdad social en aumento.

Si aplicáramos el concepto al actual proceso electoral veríamos en la superficie muchos fuegos de artificio, denuncias cruzadas y hasta agravios de todo tipo en una campaña vaciada de contenidos. Pero al mismo tiempo los resultados esperados no alterarían demasiado la relación de fuerzas parlamentarias Es que ni el oficialista (FdT), ni la principal oposición derechista (JxC) lograrían los objetivos planteados. Para unos se trata de ganar 10 nuevas bancas en diputados, para lograr quórum y mayoría propia. Para los otros simplemente impedir esos objetivos, con el argumento de «Estamos a 7 bancas de ser Venezuela». Mientras que en senadores a priori no pareciera peligre la mayoría oficialista.

Hartazgo, desinterés, descontento…

Las recientes elecciones en Corrientes confirmaron, con un 35% de ausentismo y 13% de votos blancos, la tendencia ya anunciada en elecciones anteriores para intendente en Río Cuarto, Salta y Misiones. Se supone que la participación nacional caerá en promedio no menos de un 10%.

Más allá de distintos indicadores utilizados, lo que resalta es una suerte de desconexión de la ciudadanía con la política y los políticos por un lado y, por el otro, la actitud negativa ante la falta de un debate serio sobre los problemas concretos del país. La falta de involucramiento de la juventud (7 millones de electores tienen entre 16 y 25 años), contrariamente a hace una década atrás, completa el cuadro. Tal es lo que surge de los análisis cuantitativos (encuestas) -resistencia a ser entrevistados (pasaron del 10 al 25%)- y cualitativos (focus group) -enojo y bronca por la falta de soluciones (inflación, empleo, seguridad).

La economía está repuntando pero no tracciona ni el empleo ni los salarios, JxC no tiene mucho para cuestionar en este punto después de su fracasada gestión económica, mientras que la campaña de vacunación luego de los primeros tropiezos está avanzando rápidamente y ha salido del radar electoral.

En una campaña tan anodina como vacía, el pasado (quién endeudó más o si fue correcto la extensa cuarentena original) se discute más que el futuro (propuestas para salir de la crisis o que proyecto de país pospandémico). Mientras que el Vacunatorio VIP, el Olivosgate y la docente «militante» son los entretenimientos del presente que lesionan al FdT.

Cambios de tácticas electorales

Las dos principales coaliciones políticas se han visto obligadas a modificar sus estrategias electorales. El derrumbe de la imagen presidencial de Alberto Fernández (producto de la acumulación de errores no forzados) llevó al FdT a endurecer sus intervenciones de campaña, dejando de lado la orientación al centro señalada por Cristina Fernández, mientras que la emergencia de una derecha ultraliberal con rasgos facistoides trajo a escena nuevamente a Mauricio Macril y debilitó la estrategia no confrontacionista de H. Larreta y M. E. Vidal. En ambos casos buscan fortalecer sus núcleos duros para evitar fuga de votos, sea por desilusión ante una gestión oficialista que no los conforma o a favor de una derecha más a derecha que la propia oposición.

A pesar de ser una elección legislativa, las futuras presidenciales están presentes. ¿Quién resultará ganador en la suma total de votos? Si lo es el FdT se fortalecerá Alberto Fernández y su posible reelección; por el contrario, si resulta perdidoso, se avecinan cambios ministeriales con fuerte presencia kirchnerista y la posibilidad de una segunda vuelta (de incierto resultado) se perfila en el horizonte 2023.

Espacios para la izquierda

En estos años la izquierda anticapitalista en sus diversas vertientes, pero particularmente el FIT-U, ha ganado visibilidad pública y presencia nacional. Estas elecciones de medio camino le permiten intervenir en la crisis política actual con autoridad propositiva.

La deuda, que el gobierno ha denunciado como fraudulenta pero la legitimará con el acuerdo que firmará con el FMI y que será una hipoteca para esta y las próximas generaciones, es el tema central. La izquierda siempre ha levantado el carácter ilegítimo y odioso de la misma y tiene la autoridad de haber bregado por el no pago o la suspensión y su investigación. Adicionalmente el tema de la reprivatización de la vía navegable (hidrovía) facilita un frente de acción común con diversos sectores opuestos a la misma. La izquierda es coherente aquí, con la carga de la deuda y la reprivatización del Paraná no habrá soberanía de ningún tipo.

La profundidad de la crisis favorece una intervención crítica del sistema, mostrando cómo la lógica de la acumulación es la que impide resolver los problemas que el propio capital provoca. Frente a la pobreza, la desocupación y la exclusión social, las propuestas de la izquierda de recomposición de los salarios e ingresos populares, de reducción de la jornada y reparto del trabajo existente y de un salario universal que satisfaga las necesidades de los más necesitados son perfectamente comprensibles.

Más allá de lo electoral será en las calles y con la movilización popular, hoy mayoritariamente subordinada a las necesidades del gobierno, que será posible hacer realidad estas reivindicaciones inmediatas. De ahí las importancia de complementarlas reforzando un bancada de izquierda anticapitalista en el parlamento.

Para este columnista un voto a izquierda en esta coyuntura puede ser un avance en una perspectiva de futuro diferente de la mediocridad actual.

Fuente: ANRed



«En un sistema que fomenta el individualismo,

nosotros luchamos por un bien común 

dentro de un proyecto colectivo»

Por Gonzalo Falzari y Paula Daporta, Resumen Latinoamericano, 6 de septiembre de 2021.

El movimiento por la reserva natural de Laferrere comienza a constituirse hace alrededor de cuatro años cuando en un grupo de vecinos y vecinas se despertó la inquietud por el cuidado de un espacio verde que había sido escenario de la infancia de muchos. En un proceso que implicó pensarse como un colectivo con un posicionamiento político claro, aquella inquietud devino convicción en la posibilidad de habitar los territorios desde el deseo. Deseos que son profundamente políticos y colectivos. En palabras de Jorge Serrano, miembro del movimiento de vecinos por la reserva natural de Laferrere, se puso en juego “el derecho a la ciudad o el derecho a decidir o el derecho a forjar esa ciudad que queremos tener”


El espacio en cuestión refiere a un predio de 83 hectáreas de extensión ubicado en el km 25 de la Ruta 3 de Gregorio Laferrere, partido de La Matanza. Se trata de una cuestión crucial en términos territoriales por varias cuestiones. Por un lado se trata del único pulmón verde de La Matanza y por otro es parte de la identidad barrial de los habitantes de la zona. Históricamente en manos privadas desde que Jorge Newbery fundó en 1943 un Aeroclub, hoy se resignifica como espacio de encuentro público y gratuito en una lucha que pone en juego procesos creativos a nivel social que implica desafiar paradigmas enraizados en relación a temáticas ambientales, sociales y de organización colectiva.

Una de las tensiones más importantes con las que se encuentra esta iniciativa está en relación con el derecho al acceso a la vivienda ya que el proyecto para el cúal el municipio piensa utilizar las tierras tiene que ver con la construcción de un plan viviendas en el marco de la política de desarrollo territorial, urbano y habitacional:Procrear. Este punto pone en relieve un primer punto de posicionamiento de lxs vecinxs: el convencimiento sobre que no existe incompatibilidad entre el derecho a una vivienda y el derecho a un ambiente sano: “Ambos son derechos de los sectores populares, de la clase trabajadora y (…) de ninguna manera deben oponerse uno con respecto al otro”.

En este marco, podemos encontrar un análisis y un posicionamiento, por parte de lo que ellxs mismos denominan movimiento vecinal, atravesado por la problemática ambiental que se va construyendo en el propio hacer colectivo y en las estrategias que se enlazan con una forma pedagógica de mirar la vida, la ciudad, la lucha y el hacer común.

Derecho a la vivienda desde una perspectiva ambiental:

Pensar el hacer de un movimiento implica posicionarse no sólo en marcos políticos de acción sino también en perspectivas teóricas, en este caso, imprescindiblemente en relación a la cuestión ambiental. En este sentido, lxs vecinxs de Laferrere fueron enmarcando su propuesta en una concepción del ambiente que entiende lo humano como parte del ambiente mismo: “todos somos parte de la biodiversidad y hay que lograr un balance.”

Desde esta perspectiva la idea de una planificación urbana sustentable se vuelve un factor clave para pensar los territorios en términos de derechos integrales para todxs.

La necesidad imperiosa de protección de la biodiversidad de lo que para lxs vecinxs es una reserva natural pone en tensión el derecho a la vivienda en tanto se oponen al desarrollo del plan de viviendas, al tiempo que echa luz sobre problemáticas ambientales que se hacen presente en la zona precisamente por la falta de una mirada integral sobre estos derechos.

Específicamente, lxs vecinxs hacen referencia a la vulnerabilidad frente a la que se encuentran varios barrios ya instalados a partir de las permanentes inundaciones, que también degradan la calidad de vida, provocadas por una ausencia de desarrollo urbanístico planificado que considere a los humedales y “las importantes funciones ecológicas entre las que se cuentan la mejora de la estructura física del suelo, amortiguación de la erosión pluvial, disminución del escurrimiento y pérdida de nutrientes, reciclaje de nutrientes y la preservación de la biodiversidad”.1

El movimiento vecinal pone sobre la mesa la necesidad de un debate necesario que contemple una perspectiva a largo plazo. “(…) esta discusión también hay que darla donde se toman estos terrenos. Ser críticos (…) pero el ser crítico apunta justamente a tratar de mejorar las condiciones de vida de nuestra población.

El análisis no se limita sólo a la propuesta de las políticas habitacionales impulsadas sin planificación y sin un estudio acerca de la importancia que implica este espacio verde en el territorio sino también aborda la problemática de las tomas de tierras en un municipio con un importante historial al respecto: “creemos que es importante el desarrollo de nuevos centros urbanos (…) en zonas por ahí no tan pobladas (…) obviamente con un desarrollo productivo necesario”.

Relación con el estado

La historia de los movimientos sociales en nuestro país y en toda latinoamérica está profundamente enraizada en diversos procesos históricos donde el anclaje territorial se juega con variables estructurales a nivel político y económico. De allí la variedad de experiencias y procesos, donde el qué hacer se pone en juego con los cómo, desde qué lugares y con quienes.

La iniciativa de protección de un espacio verde en sus inicios se va viendo atravesada por miradas y haceres sobre cómo se construye un movimiento vecinal en el sentido político más profundo, en el hacer común que les entrama como colectivo territorial y que implica posicionamientos bien definidos, sobre todo cuando se trata de una primera experiencia política para la mayoría de lxs vecinxs. “En una época o en un sistema que fomenta el individualismo, la ganancia etc. Nosotros estamos luchando por un bien común dentro de un proyecto colectivo”.

En este sentido, Jorge refiere a una postura autogestiva: “Creemos que hay que replantearse qué relación queremos con el Estado por eso esto de ser autogestivos y lo que nos da esto es justamente la independencia de poder hacer las cosas como las pensamos independientemente del rol del Estado”.

Esta independencia radica en una mirada profunda en relación al sistema capitalista en general en donde las cuestiones naturalizadas, en este caso los relaciones macro políticas, cohartan posibilidades otras de hacer el territorio, profundizando la crisis civilizatoria que debe ser repensada en clave ambiental: “hay que empezar a construir otras cosas. (…) es hora de empezar a relacionarse con el estado de otra manera y a pensar también la vida desde otro lugar, desde la biodiversidad no solamente desde lo humano (…).La única forma de vida que existe no es solamente la humana sino que hay otras formas de vida que están interrelacionadas y que son muy importantes para sostenerlos”

De cómo ir construyendo comunidad.

En el entramado de lo común, la difusión de las actividades y de la lucha por la reserva natural es un eje primordial que es llevado adelante con claros sentidos de construir pertenencia territorial. Las redes sociales en la actualidad son una herramienta de visibilización, pero también en este caso, de construcción de sentido de pertenencia: “Nuestra página no está dirigida a los militantes. La página de facebook está dirigida al vecino “común”. Por eso creo que la página tiene bastante llegada. Los vecinos, vecinas comentan lo que les parece, las comunicaciones que hacemos entendemos que hay una comprensión, los textos son cortos y también lo que se va publicando está en función de las problemáticas que se van atravesando.”

Estas decisiones no son arbitrarias o espontáneas sino que resultan de una mirada estratégica que es parte fundamental de una construcción que implica avances y retrocesos en un camino para interpelar al otrx poniendo en conocimiento aquello por lo que se está luchando como punto de partida porque “no se puede defender lo que no se conoce”, señala Jorge. Este compromiso que nace del conocer, además de sostenerse en el tiempo implica cuerpo en las reuniones, en las actividades culturales para la comunidad en el predio y en la resistencia ante la reacción violenta de quienes se oponen a la iniciativa “nos quisieron sacar del lugar muchas veces, nos tiraron dos tiros una vez cuando estábamos en el talar. Cuando hicimos el 1er festival vinieron cuatro patrulleros incluido el subcomisario de Laferrere, hicimos igual el festival”

Lxs vecinxs están en articulación permanente con otros espacios del territorio como el les compañerxs del Parque Ecológico Los Manzanares, con la gente de la Chinaski, Semillas del viento, Raìces Matanzas, el Centro Cultural Entre amigos y la Escuela Secundaria Nº17.

Escuela(s) y Territorio(s):

Es interesante hacer foco en las articulaciones que dan cuenta que las construcción no es algo que aparece mágicamente, ni tampoco dependen de la iniciativa individual, sino que está atravesada por contextos y sucesos que se relacionan en una línea de tiempo que van madurando en su trayectoria.

Durante el año 2017, año en que comenzó a gestarse el movimiento vecinal, las escuelas de la zona de Gregorio Laferrere, como en tantos otros territorios, enfrentaban un profundo conflicto en las calles. Los encuentros entre docentes y familias que habían comenzado en las escuelas fueron trasladándose a las plazas rememorando escenas de los años 2000 y 2001. Estos encuentros que comenzaron en la plaza frente a la Escuela Nº 78, se afianzaron en la plaza “Pueblos Originarios” situada a cuatro cuadras de la reserva.

La plaza “Pueblos Originarios” puede pensarse como hito barrial para lo que se iría armando en relación a la organización en torno al predio del antiguo aeroclub. La recuperación de la plaza en el 2006 representa un importante antecedente que instaló la problemática ambiental como eje territorial y nutrió de aprendizajes a lxs vecinxs sobre cómo relacionarse como comunidad además de comprender los funcionamientos de la política en concreto.

En este contexto y en este espacio se desarrollaban las asambleas de docentes que comenzaron a convocar también a lxs estudiantes con quienes tomaban decisiones sobre los proyectos anuales a investigar como un proceso de construcción colectiva de los aprendizajes que se gestaba en un espacio público recuperado por vecinxs. Por este camino, estudiantes y docentes fueron tomando conocimiento del proyecto de la reserva.

Mara Damonte, docente de la Escuela Secundaria Nº 17, nos relata que es en ese momento cuando el movimiento vecinal por la reserva natural comienza a darse forma fue cuando uno de los cursos de la escuela decidió su tema para participar de JÓVENES Y MEMORIA, programa provincial que “tiene la particularidad que lxs jóvenes investigan sobre su realidad, es decir investigan la situación de los derechos humanos en el pasado o el presente desde su territorio”. Lxs estudiantes decidieron trabajar la crisis ambiental en su territorio y la relación directa con el sistema económico. Hecho disruptivo para las escuelas, dado que tal como nos comenta Mara, la problemática ambiental que atraviesan los territorios no suele ser parte de la agenda escolar desde una mirada estructural.

El tejido entre vecinxs, docentes y estudiantes se va profundizando, recorriendo el espacio del aeroclub y tramando la fuerza de lo colectivo. Caminando el territorio y empapandose de la problemática ambiental. Pero además, apropiándose a través de anécdotas, fotos y recuerdos que lxs vecinxs iban aportando sobre el viejo Aeroclub: “La lucha por la Reserva Natural de Laferrere cuenta con tantas historias como vecinos han transitado por el territorio”, nos afirma Jorge.

Nos parece importante resaltar cómo el andar desde lo común va dando formas a nuevos entramados a partir del encuentro en clave territorial. Las asambleas en las plazas, relaciones con espacios culturales, los recorridos por el predio y los lazos con las escuelas no hacen más que apoyar aquello que resuena por lo bajo, la reapropiación de la tierra como eje de transformación social puede darse en tanto lógicas internas de instituciones diversas se reconfiguren con el impulso de la alquimia del encuentro.

El proyecto

En el año 2006 el Concejo Deliberante de la Matanza votó la ordenanza 14898 que declaraba al predio de Aeroclub como Zona de preservación ecológica ambiental. Esta Ordenanza fue derogada en el año 2010.

En el año 2019, el colectivo de vecinxs presenta a la Honorable Cámara de Diputados y a la Intendencia un detallado proyecto que consta de tres ejes fundamentales.

El primero de los ejes refiere a la declaración del espacio como Reserva Natural y consta de un detallado informe de la diversidad de flora y fauna junto con su importancia en el ecosistema del predio ante la preocupante ausencia de espacios verdes en el municipio más grande del conurbano bonaerense (4% de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud). En este sentido, invitamos a todxs a leer el proyecto que da cuenta de la profundidad y consistencia de los estudios realizados en jornadas comunitarias de observación que el colectivo de vecinxs fue cruzando con bibliografía especializada.

El segundo hace hincapié en la importancia de un parque recreativo en un municipio de casi 2 millones de habitantes que no posee un espacio de estas características. A través de la organización de lxs vecinxs “ya hay una zona recuperada (…) que tiene unas 7 hectáreas (y que) está sobre el lado de la calle Estanislao del Campo. Ahí se han colocado juegos de plaza, se han hecho canchitas de acceso libre para toda la comunidad, se han plantado especies nativas y hay dos huertas agroecológicas.”

El tercer eje apunta a la preservación de los edificios históricos del ex Aeroclub que se encuentran en estado de abandono con la intención de realizar un museo resaltando la puesta en valor del patrimonio histórico y cultural de la comunidad. Cabe señalar que estos edificios en el año 2006 fueron declarados por el senado y la cámara de diputados de la provincia de Bs. As. mediante la ley 13.393 como bien histórico testimonial incorporado definitivamente al patrimonio cultural de la provincia sufriendo posteriormente en el 2014 algunas modificaciones que reducen su alcance. “Hoy en día en el hangar principal funciona una cancha de papi futbol manejada por el club Master lo que demuestra que ese espacio se encuentra transitoriamente privatizado, privando al ex aeroclub de un carácter público y gratuito.”

Aperturas Finales.

La lucha y organización de lxs vecinxs por la reserva natural de Laferrere, no es el único espacio de organización en clave ambiental de la zona. Podemos mencionar la visibilización que viene llevándose a cabo en relación al CEAMSE2 y en torno a la empresa Klaukol en Virrey del Pino, pero también la preocupación por el impacto ambiental en relación a empresas como Royal Canin, Aerofarma, Rovafarm, Mercedes Benz, Lesaffre, así como la preocupación por el uso de agrotóxicos en gran cantidad de campos entre los kilómetros 35 y 47 de la Ruta 3.

En este sentido y en relación a lo que planteaba Mara en cuanto a la falta de un abordaje crítico y estructural de la cuestión ambiental desde las escuelas, nos parece fundamental analizar la experiencia del movimiento vecinal de Laferrere en un marco más amplio e integral en tiempos en los que en nuestro país desde el 3 de junio de 2021 contamos con una la ley de Educación Ambiental Integral (27621).

No se trata de experiencia aislada ni pintoresca. Por el contrario implica un posicionamiento y una mirada donde lxs diversos actores/actrices individuales, colectivos e institucionales se van reconfigurando y enraizando en posicionamientos que piensan y re piensan los territorios y la vida como producto de relaciones sociales de producción y subjetivación. En ese sentido es que planteamos la mirada de lxs vecinxs en clave pedagógica, en términos de un proceso donde los conocimientos que implican ser y hacer el mundo son cuestionados en términos de hegemonía de la producción, distribución y consumo de saberes. Y por ende de los haceres también.

En una época en donde el individualismo es la regla hacer foco en los procesos de organización, aprendizaje y estrategia de los movimientos autogestivos como líneas de fuga de un sistema endogámico que propone como solución la profundización de los problemas, ya sea por falta de planificación o por apoyo a los diferentes proyectos extractivistas que cruzan todo el territorio nacional (minero, agrícola, urbano, pesquero, etc.) sea, quizás, la manera de dar una lucha que necesariamente debe resignificarse en términos pedagógicos para derribar mitos y amplificar la voz de quienes caminan y (re) hacen los territorios con las miradas puestas en horizontes en que hacen de lo ambiental, antipatriarcal y decolonial una forma de hacer lo común.

Fotos del facebook de Vecinxs-por-la-reserva-natural-de-Laferrere.

Fuente: ANRed




Carta colectiva de la juventud de 

Andalgalá al presidente


Resumen Latinoamericano, 6 de septiembre de 2021.

Niñas, niños, adolescentes y jóvenes de la localidad catamarqueña de Andalgalá le enviaron una carta al presidente Alberto Fernández para manifestarle su preocupación por el daño ambiental que ocasionaría el proyecto MARA (Minera Alumbrera-Agua Rica) instalado en uno de los cerros del Nevado del Aconquija. Compartimos a continuación el escrito completo.

Carta al Presidente
Catamarca, 03 de septiembre de 2.021
Sr. Presidente de la Nación
Dr. Alberto Fernández

Somos niñas, niños, adolescentes y jóvenes de Andalgalá, provincia de Catamarca, preocupadas y preocupados por el daño ambiental que ocasionaría el proyecto MARA (Minera Alumbrera-Agua Rica) instalado en uno de nuestros cerros del Nevado del Aconquija, fuente de agua y vida, no sólo en nuestro terruño, sino también en pueblos aledaños y en nuestra vecina provincia de Tucumán. Esto deja a la vista que dicha problemática contaminante no sólo nos afecta a nosotrxs. Usted se preguntará ¿Por qué nos oponemos a la explotación de este proyecto megaminero. Las razones son muchísimas:

– Como niñas, niños, adolescentes y jóvenes JAMÁS FUIMOS CONSULTADXS sobre el avance de este proyecto. Nunca se nos pidió una opinión sobre esta exploración avanzada y pretendida explotación, pese a que somos y seremos los más afectadxs por la contaminación que esta megaminera realizaría en caso de llevarse a cabo la etapa de explotación. ¿Sabía usted que…

– Se están vulnerando nuestros derechos humanos? ¡Tenemos derecho a un ambiente sano!

– Afectaría directamente nuestras fuentes de agua? Siendo el agua un bien común y esencial, no tan sólo para la vida sino para el desarrollo de nuestro pueblo.

– Imagine el polvo en suspensión que deberíamos aguantar durante una explotación realizada a ¡tan sólo 16 Km de nuestro pueblo! Sería una pesadilla. Ni siquiera podríamos practicar los deportes que nos apasionan o simplemente compartir al aire libre con nuestrxs amigxs en la plaza o donde se nos ocurra. Lamentablemente, ya estamos teniendo algunos impactos con la exploración avanzada.

-Generaciones de andalgalenses vienen diciéndole NO A LA MEGAMINERIA con más de 600 caminatas. Sí, Sr. Presidente: más de 600 veces tuvimos que dar vueltas a nuestra plaza y caminar las calles de nuestro pueblo porque los gobiernos de turno hacen oídos sordos a nuestro reclamo legítimo. Más de 11 años de lucha sin ser escuchados y, hasta a veces, silenciados por los medios de comunicación.

– El gobierno provincial AVALA y PERMITE que las empresas mineras pisoteen nuestras leyes: Artículo 41 de la Constitución Nacional, Ley General de Ambiente, LEY DE GLACIARES y AMBIENTE PERIGLACIAR, ORDENANZA MUNICIPAL (que prohíbe la minería metalífera en nuestro Nevado del Aconquija).

– Los informes presentados por la empresa minera al gobierno provincial reconocen la existencia de glaciares y ambiente periglaciar, que ya están siendo afectados ante la autorización de la exploración avanzada, ¡¡¡y ninguna autoridad hace nada!!! * En nuestro pueblo sufrimos una DICTADURA MINERA: persiguen a nuestros compañeros y compañeras, detienen a los asambleístas (Asamblea “El Algarrobo”) que son parte de nuestra lucha. ¿A usted le parece bien que estas prácticas sigan sucediendo en nuestro país, teniendo el antecedente de la cruel dictadura cívico – militar del 76 al 83?Somos jóvenes, pero también estudiamos la historia de nuestro país en la escuela, y creemos que estas prácticas son retrógradas y facistas. Padecimos una represión el 15 de febrero del año 2010, cuando las fuerzas policiales especiales “Kuntur” irrumpieron violentamente en el camino de acceso al emprendimiento, donde nos encontrábamos deteniendo las máquinas de la empresa minera. Avasallaron a nuestrxs vecinxs y sufrimos la represión más brutal, cuando sin importar que se encontraran mujeres, niñxs, embarazadas y hasta ancianxs, pisotearon los dedos de las personas, dispararon balas de goma, arrojaron gas lacrimógeno, y aun así, ni poniendo perros en la cara de nuestrxs vecinxs o llevándolxs arrastradxs de a cuatro policías, dejaron de resistir. Cuántas infancias quedaron traumadas porque veían como golpeaban a sus padres o abuelxs, cuántas madres gritando desesperadas el nombre de sus hijxs, cuántas marcas de balas de goma y cuánta fortaleza en este pueblo, que no se va a dejar pisotear por ningún gobierno corrupto al que sólo le interese llenar sus bolsillos. La historia de un pueblo que no sólo lucha contra una multinacional extranjera, sino también ante sus supuestos “representantes”. ¿No cree que son razones suficientes para ponerse del lado de las niñas, niños y jóvenes, y asegurarnos un ambiente sano para que nuestro pueblo siga siendo nuestra casa?. Nos gustaría tener la posibilidad de elegir a Andalgalá como nuestro lugar donde vivir, estudiar y en un futuro tener nuestra familia, o no. ¡Queremos poder elegir! . ¿O SERÁ QUE LOS INTERESES POLÍTICOS DE USTED Y LOS INTERESES ECONÓMICOS DE ESTAS EMPRESAS tienen más valor QUE NUESTRO FUTURO? Aun así, mientras escribimos estas líneas siguen perforando nuestro cerro, y dañando la fuente donde nace nuestra agua y nuestras almas, nuestro futuro y nuestra dignidad. Exigimos que bajen las máquinas de nuestro cerro, que dejen de violar los derechos que tenemos, esos que nos son vulnerados hace más de 10 años. Ojalá pueda cambiar esta realidad. ¡Usted debe entender

QUE NO HAY LICENCIA SOCIAL PARA LA MEGAMINERIA EN ANDALGALÁ! SOLO QUEREMOS VIVIR EN PAZ…

JÓVENES DE ANDALGALÁ POR EL AGUA Y LA VIDA

#JóvenesDeAndalgaláPorElAgua
#AndalgaláResiste
#BajenLasMáquinasDelCerro
#NoTienenNiTendránLicenciaSocial
#YamanaGoldIlegal



Cuatro chicas murieron abrazadas 

al ser incendiadas en la Brigada 

Femenina


Resumen Latinoamericano, 6 de septiembre de 2021.

“A mi hija Rocío la iba a ver de lunes a lunes. Yo vivo a siete cuadras de la Brigada Femenina de Concepción, donde estaba detenida desde hacía casi ocho meses. Tenía que estar en la cárcel de San Miguel de Tucumán, pero supuestamente no había cupo. La Brigada donde estaba detenida Rocío con las otras chicas no es siquiera una comisaría, es una casa. En ese lugar no pueden estar más de un mes: dormían en colchones sucios, no tenían ni para cocinarse. Yo le llevaba comida a mi hija y ella compartía con las demás, porque algunas chicas eran de lejos y las familias no podían ir de visita todos los días.
Las cuatro murieron abrazadas pidiendo ayuda. Solamente los vecinos, que escucharon los gritos y los golpes, quisieron ayudar, pero no pudieron hacer nada porque estaban cerradas con candado. Es mentira que había policías heridos, como publicaron La Gaceta y otros medios. En el hospital vi a esas tres hijas de perra, las guardias, y estaban con la ropa limpia. Cuando me hacen llamar, ellas estaban en la guardia y se agacharon cuando me vieron. Si no hubieran sido responsables, esas mierdas me hubieran dicho alguna palabra.
Con estas mujeres (Magui, Susana y Sandra) ya había habido roces y cruces con mi hija. En la Brigada, las guardias les pedían plata, mi hija me decía ‘mamá tengo que pagarle a la policía porque le debo lo de la ropa’, pero es mentira, yo le llevaba ropa, comida, todo. Una de las tres basuras las hizo morir, no tenían cómo escaparse. Se salvó una de las chicas porque estaba aislada en otro lado.
No voy a descansar hasta que vayan presas. Mientras los vecinos escuchaban los gritos en la Brigada, las guardias se paseaban afuera como si nada. Me pregunto por qué las chicas tenían encendedores ese día, si yo he visto a las guardias darles los cigarrillos encendidos desde afuera. También han dicho que hubo un cortocircuito… todo mentira.
El día del incendio yo tenía el celular apagado y me avisaron que pasaba algo en la Brigada. Fui rápido para allá y no me decían nada, estaba nerviosa. Desde las cinco de la tarde estuve sin noticias, a eso de las siete me fui para el hospital y recién a las diez de la noche me avisaron que Rocío había muerto. Algo raro hay: una de ellas se salvó y a las otras las dejaron morir.”
Virginia Santana es la mamá de Rocío Micaela Mendoza (22), una de las víctimas fatales del incendio sucedido el jueves pasado (2 de septiembre) en la Brigada Femenina de Concepción, Tucumán. También murieron, abrazada a ella en el baño del centro de detención, María José Saravia, Macarena Maylen Salinas y Yanet Yaquelin Saquilán. Las guardias a las que hacen mención, pasadas a disponibilidad, son Margarita Gutiérrez, Susana Rodríguez y Sandra Rivarola.
Las primeras versiones que circularon, desde la Policía y amplificadas por los medios locales, hablaban de un motín y un incendio provocado que tuvo un final irreversible. Los relatos de familiares y abogados que acompañan el caso coinciden algunos puntos: maltratos y amenazas de las guardias, pésimas condiciones de detención y falta de intervención policial para salvarles la vida (puerta con candado, gritos de ayuda que son únicamente oídos por vecinos).
Como contexto previo, Tucumán es la provincia en la que se produjo una de las cuatro desapariciones forzadas de 2020 (la del trabajador rural Luis Espinoza, cuya causa penal está todavía a la espera del juicio oral) y donde la Policía asesinó por asfixia en un operativo en la calle a Ceferino Nadal.
Además, en la provincia del noroeste sigue en vigencia la Ley orgánica de la Policía (1970), que permite que un efectivo con procesos penales abiertos siga en funciones y no sea expulsado de la fuerza. Otra norma provincial (la Ley de Contravenciones), creada durante la última dictadura militar, le da potestad a la Policía de transformar en legal –bajo la figura del “desorden”– una detención ilegal.

Fuente: Revista Cítrica



Miles de manifestantes repudiaron 

frente a la embajada del Paraguay 

el crimen de las niñas Villalba y 

exigieron la aparición de Lichita


Resumen Latinoamericano, 6 de septiembre de 2021.

fotos: Julia Mottura

A un año del asesinato de las dos niñas argentinas de la familia Villalva (Lilian Mariana y María Cármen, ambas de 12 años) por parte del ejército paraguayo, miles de manifestantes de organizaciones sociales y políticas argentinas junto a hombres y mujeres de la colectividad paraguaya marcharon este lunes a la Embajada del Paraguay. El edificio estaba vallado para no permitir acercar la protesta a las puertas de la misma. Un impresionante operativo policial cerró a cal y canto ambos lados de la avenida Las Heras pero no pudieron impedir que esas mismas vallas metálicas sirvieran para colgar carteles alusivos al motivo de la concentración.

Al frente de la marcha se ubicaron niños y niñas de los barrios del conurbano, portando carteles hechos por ellos mismos exigiendo la aparición de Lichita Oviedo Villalba (otra niña que fue víctima de desaparición forzosa, mientras huía del lugar donde asesinaron a sus primas).

La actividad comenzó con el baile de una niña de la colectividad paraguaya, luego hubo canto y música a cargo del Frente Cultural Che Adelita, y la oratoria estuvo a cargo de niños y niñas que repudiaron al gobierno paraguayo infanticida y exigieron la aparición de Lichita. También hablaron niñas y jóvenes de la familia Villalba junto con la abuela, que en un emotivo discurso agradeció a todos y todas las presentes en el acto por su gran solidaridad con la causa de sus nietas y también por reclamar la libertad de sus hijas, Cármen y Laura Villalva.

Finalmente, se leyó el documento consensuado por todas las organizaciones convocantes del acto (ver al pie de esta nota) y se prendió fuego a un muñeco que representaba al presidente Mario Abdó Benítez y tres enormes letras que recordaban a las Fuerzas de Tareas Conjuntas del ejército paraguayo, autor del crímen de las niñas.


Argentina pidió al gobierno paraguayo “que facilite el acceso de miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) para colaborar con la investigación de los hechos y para realizar una autopsia, así como que se permita el acceso a las actuaciones administrativas y judiciales a los/as familiares de las niñas y representantes del Estado argentino, a lo que Paraguay se ha negado sistemáticamente”, se subraya en el texto publicado desde Cancilleria.

Asimismo, el país ha manifestado su intención de “acompañar con un Amicus Curiae la petición efectuada por los familiares de las víctimas ante el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, con el fin de solicitar una investigación independiente, objetiva e imparcial que permita el esclarecimiento de las circunstancias en las que éstas fueron asesinadas”.

Lxs niñxs dejaron flores en lasque rodeaba a la embajada de Paraguay

Una niña realizó un baile original de la comunidad paraguaya
Simbólicamente se prendió fuego un muñeco con el rostro de Abdo Benítez

También se quemaron las iniciales de las Fuerzas de Tareas Conjuntas

Dibujos de niños y niñas
Venta de remeras y otros materiales para recaudar fondos para la campaña Internacional Eran Niñas

Acto completo:

EranNiñas | Documento del Acto.

A un 1 año del doble Infanticidio de Lilian Mariana y María Carmen Villalba.
El doble infanticidio de las niñas argentinas Lilian Mariana y María Carmen Villalba es uno de los hechos más aberrantes de la historia reciente, no solo del Paraguay sino de América Latina. El hecho ha sido perpetrado por el Estado terrorista conducido por el stronista y genocida Mario Abdo Benítez, el pasado 2 de septiembre de 2020 en Yby Yaú, Concepción, Paraguay. Estas niñas de tan solo once años nunca antes habían conocido el dolor; ellas fueron capturadas, torturadas y asesinadas con saña. Sus pequeños cuerpos fueron exhibidos como trofeo de guerra, en medio de festejos presidenciales que hablaban de “operativo exitoso”, negando la edad de las niñas, sus identidades, sus nacionalidades.
Luego del doble infanticidio, el gobierno paraguayo y todo el aparato de los medios comerciales han negado el derecho a la familia Villalba a acceder información y pedir justicia responsabilizándola directamente de los crímenes cometidos por el Estado a través de las Fuerzas de Tareas Conjuntas (FTC), quienes manipularon los cuerpos sin realizar una debida autopsia seria. El gobierno ocultó todas las pruebas y escondió a los responsables de las torturas y ejecuciones, pero toda esa manipulación no alcanzó para acallar las voces y apagar el recuerdo de Lilian y María.
La familia Villalba lleva dos décadas de persecuciones de un Estado terrorista que no distingue ni siquiera edades a la hora de perseguir y matar. El crimen de María y Lilian se suma al del niño Néstor Oviedo Villalba, asesinado el 30 de mayo de 2010, caso que ha quedado impune. Se trata de una guerra contra las infancias pobres, a las que se criminaliza, estigmatiza y se les niega hasta el derecho a la existencia. Por eso hoy venimos a decir BASTA. Esta lucha debe encontrarnos juntxs, fuertes y abrazados para asegurarnos de que estos crímenes no vuelvan a ocurrir NUNCA MÁS.
Del mismo modo, exigimos la aparición con vida de Carmen Elizabeth Oviedo Villalba, Lichita, de 15 años de edad, prima de Carmen y María, quien fue testigo del doble infanticidio ocurrido el 2 de septiembre. Lichita fue herida y desaparecida forzosamente por el Estado paraguayo de Mario Abdo. En tanto, Laura Villalba, mamá de María Carmen, tía de Lilian y Lichita, se encuentra presa desde el 23 de diciembre, acusada como la peor criminal. Su único delito es ser madre y tía de las niñas asesinadas por el Estado y portar el apellido Villalba.
La ausencia de Lilian y María así como la de Néstor y de Lichita, deja un gran vacío y aunque el tiempo transcurre, el dolor permanecer. Por eso venimos aquí a pedir justicia y levantar en alto las banderas de sus sonrisas y sueños, que llenan los pulmones de oxígeno para gritar fuerte nuestra rebeldía y para que el infame gobierno paraguayo se entere que estamos muy lejos del silencio que pretendieron imponernos, pues el dolor no nos ha paralizado, ni lo hará. A pesar de todo, hoy nos sentimos más fuertes.
En poco tiempo hemos visto importantes conquistas. Gracias a la gestión de la Gremial de Abogados y Abogadas y al apoyo incondicional de todas las organizaciones sociales, populares, feministas, ambientalistas y de DDHH se ha dado curso a las denuncias internacionales, refugio político a casi todos los integrantes de la familia Villalba que viven en Argentina y recientemente se ha conseguido el traslado de Laura Villalba, a una cárcel común en Encarnación, retirándola de la cárcel militar a la que estaba siendo sometida desde el 23 de diciembre encontrándose en condiciones totales de aislamiento y tortura psicológica. No descansaremos hasta verla en libertad, como corresponde.
Aunque el gobierno paraguayo intente mirar para otro lado, cada día más personas en el mundo conocen la verdad y es que Lilian y María #EranNiñas y el Estado terrorista de Paraguay las asesinó.

• Justicia por Lilian Mariana y María Carmen Villalba. El Estado paraguayo es responsable. Reclamamos el ingreso del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) para el inicio de una investigación imparcial.
• Juicio y castigo a los responsables directos e indirectos del doble infanticidio de Lilian y María.
• Libertad a Laura Villalba, presa por maternar.
• Libertad a Carmen Villalba, presa política de condena cumplida.
• Libertad a todos y todas los presos/as por luchar.
• Aparición con vida de Lichita Oviedo Villalba.
• Basta de perseguir a la familia Villalba y a las comunidades organizadas del norte de Paraguay.

Buenos Aires, 6 de septiembre de 2021

Firmas del documento:
Mirta Baravalle co-fundadora de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
Elia Espen Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.
Nora Cortiñas Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.
Gremial de Abogados y Abogadas de la República Argentina
Feministas del Abya Yala
Coordinadora Antirrepresiva Rosario
Equipo Misionero de Derechos Humanos, Justicia y Género.
Convocatoria Segunda Independencia
Coordinadora Barrial Resistencia
OLP- Resistir y luchar
Frente Cultural Che Adelita
Movimiento 138. Colectivo de Resistencia Cultural (Paraguay/Argentina).
Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía
Frente Popular Darío Santillán
Fob Autónoma (Federación de Organizaciones de Base Autónoma)
Partido Guevarista
Movimiento Brazo Libertario
Movimiento Brazo Libertario Rosario
Frente de Acción Revolucionaria- FAR
Fogoneros OLNYS
Votamos Luchar
Movimiento Territorial Liberación (MTL)
Movimiento Teresa Rodríguez (MTR) – Histórico
Movimiento Teresa Rodríguez (MTR) – Histórico Rosario
Movimiento Teresa Rodríguez (MTR)- 12 de ABRIL
Movimiento Teresa Rodríguez – CUBa MTR.
Partido de la Liberación (PL)
Movimiento Resistencia Popular.
Pelota de Trapo
Che Pib@
La Sexta Resiste
Resumen Latinoamericano
Movimiento Justicia y Libertad
Feminismo Comunitario Antipatriarcal (Bolivia).
Movimiento Centroamericano 2 de Marzo.
Migrantas en Reconquista UNSAM (San Martín, pcia. de Buenos Aires).
Espacio Comunitario de La Paz y Esmeralda
Plenario Obrero y Popular
Movimiento Libres del Sur.
Tendencia Marxista Revolucionaria
Movimiento Nacional de Salud Laicrimpo.
Trabajadores de Base.
ATE TRABAJO.
Universidad Trashumante
ASAMBLEAS DEL PUEBLO
Colectiva Antipatriarcal Brujas en Resistencia.
Organización Ana María Villarreal.
Organización 19 y 20 de diciembre.
Opinión Socialista.
Mesa Local de Barrios Populares Bariloche
Juntas y a la Izquierda / MST en el Frente de Izquierda Unidad
Ademys
Colectivo Docente En Clase.
PUEBLO UNIDO GÉNERO Y DISIDENCIAS.
JUVENTUD GUEVARISTA “RAFAEL NAHUEL”.
ESPACIO DE GÉNEROS Y DIVERSIDAD “LAS MARIPOSAS»
FRENTE DE LA RESISTENCIA
BACHILLERATOS POPULARES DEL FRENTE DE LA RESISTENCIA
CÁTEDRA AMERICANISTA FFYL UBA
MATAMBA-LBTIQ
Partido Comunista de los Trabajadores- PCT
Comunidad Mapuche Urbana Pillan Manke, de la ciudad de Olavarría.
Programa de radio FÉNIX «OXIDARSE O RESISTIR»
Programa de radio «QUÉ VES» RADIO FÉNIX.
CAPOMA Centro de acción popular Olga Márquez de Aredez.
Mirta Fabiana Millán de la comunidad Mapuche Urbana Pillan Manke de la ciudad de Olavarría.
Olga Morales. Fotógrafa documentalista. Militante política y de DDHH. Participa de Capoma y de Afepoc.
Adriana Meyer, periodista en radio y página 12
Laura Marrone, ex diputada en FIT unidad
Mónica Schlotthauer, diputada nacional Izquierda Socialista_FIT-Unidad
Juan Carlos Giordano, diputado nacional Izquierda Socialista/FIT-Unidad
Mercedes De Mendieta, Legisladora CABA Izquierda Socialista/FIT-Unidad
Martín Ravazzano, Periodista del Programa La Palabra Justa en VyB Radio
Pablo Almeyda Legislador CABA Izquierda Socialista/ FIT-Unidad
Viviana D´Angelo, Auto convocada por los DDHH
Pablo Antonini, presidente de FARCO
Darío Balvidares, investigador en política educativa.
Pilar Rey Valeiras, docente de Nivel Inicial y Terciario CABA, miembro del Consejo Directivo de Ademys – MST en el FITUNIDAD
Marcela Dangelo, de la CAMPAÑA ABOLICIONISTA»NI UNA MUJER MÁS VÍCTIMA DE LAS REDES DE PROSTITUCIÓN»
Vanina Basi. PDT
Eliana Wassermann (actriz)
Norman Briski (actor)
Roberto Perdia.
Carlos Aznares (periodista)
Jorge Falcone (documentalista)
Diana Lenton, investigadora del CONICET
Daniel Berretton, Periodista del Programa Contra La Pared, Radio Aire Libre.
Gerardo Segovia y Marcela Bobatto, militantes sociales (Eldorado, Misiones).
Juan Wahren, investigador CONICET.
Cecilia Uehara, militante sindical, Ademys.
Brigada de Mujeres Rosa Freire.
Cuba MTR Juventud J. R. Che.

ORGANIZACIONES DE DERECHOS HUMANOS ADHERENTES:
Encuentro Militante Cachito Fukman
CADHU (Centro de Abogades por los Derechos Humanos)
Multisectorial contra la Represión Policial en Bariloche
HIJOS Bariloche.
Unidad Antirrepresiva por los Derechos Humanos
AFEPOC Asociación de familiares de argentinos detenidos desaparecidos y/o ejecutados políticos durante el golpe en Chile.
Espacio de Lucha Nilda Eloy – La Plata.

Envio:RL


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