21 de noviembre de 2021

CHILE.

 

Nuevas movilizaciones en la Plaza 

de la Dignidad reivindicando la 

Revuelta y libertad a lxs presxs

Resumen Latinoamearicano 19 de noviembre de 2021

Un nuevo viernes de protestas en las calles de Santiago y Plaza de la Dignidad, reivindicaciones para la libertad de lxs presxs políticxs, y dejar claro que la Revuelta sigue viva en las calles y no en las urnas.

Comunicado de Radio Plaza de la Dignidad:

LA CASTA POLÍTICA: LACAYOS DEL CAPITAL Cuando la dictadura de Piñera tambaleaba y la crisis del neoliberalismo estallaba en las calles, los pérkines estaban prestos a firmar un pacto ignominioso para salvar al modelo. Dicen que lo hicieron para salvar la democracia -de los ricos-, para recuperar la paz y la normalidad –de los ricos-, para impedir el quiebre institucional –de los ricos-. Lo hicieron entre ellos, sin el Pueblo, en contra del Pueblo que salió a changelo todo por su propia cuenta. La misma Mafia política que hoy sigue dominando en la tele y los diarios, que nos intoxica con sus campañas electoreras, que entrega nuestras riquezas a los poderosos de siempre. Hay que expulsarlos de nuestros territorios, de las organizaciones populares, sacarlos de nuestras formas de vida. El 15 de noviembre del 2019 es una fecha funesta para el movimiento popular, puso una trampa a la Revuelta Social y llegar que los amarillos timoratos tuvieran su vía de escape. A pesar y en contra de las maniobras de la casta político-empresarial seguimos en las calles, construyendo poder y autonomía desde los territorios.

JESUS, MATIAS Y BENJAMIN SALEN DE LA CÁRCEL!!!!Jesús Zenteno, Matías Rojas y Benjamín Espinoza, víctimas del montaje del hotel principado salen de Stgo 1 después del cambio en su medida cautelar.

EL PODER ESTÁ EN LA ORGANIZACIÓN POPULAR Y LA LUCHA CALLEJERA


Escándalos de última hora aumentan 

la incertidumbre en los comicios del 

próximo domingo

Por Aldo Anfossi, Resumen Latinoamericano, 19 de noviembre de 2021.

foto: Gabriel Boric

Santiago. La campaña para las elecciones del próximo domingo en Chile cerró ayer dominada por una total incertidumbre respecto de quiénes serán los dos, de siete aspirantes presidenciales –seis varones y una mujer–, que lograrán pasar a la segunda vuelta a realizarse el 19 de diciembre, porque lo único cierto es que ninguno obtendrá ahora 50 por ciento más uno de los votos necesarios para hacerse del poder.

Hay favoritos, obviamente, pero el orden de llegada es impredecible por la sucesión de chambonadas, pavadas y escándalos de última hora, que castigan a unos para favorecer e ilusionar a otros que lucían liquidados.

Casi 15 millones de electores podrán elegir, además de presidente de la república, 155 diputados y 27 senadores (la mitad de la cámara alta), pero desde que el voto se tornó voluntario en 2012, la participación ha caído y en promedio no excede 50 por ciento, al punto que se planea reponer la obligatoriedad.

“Esta es la elección que presenta los más altos grados de incertidumbre desde el retorno a la democracia –afirma el analista político Mauricio Morales. Durante el periodo del voto obligatorio, casi todas las encuestas acertaban, pero en adelante la situación cambió y han sido muy imprecisas salvo en un par de ocasiones, en 2013 y 2017. En las últimas elecciones han fallado de manera rotunda, tanto como que para el plebiscito acerca de una nueva Constitución (octubre de 2020) algunas daban 80 por ciento de participación y votó sólo 50.9 por ciento.

“Ese desprestigio y la falta de precisión lleva a pensar que el escenario es de mayor incertidumbre respecto de elecciones anteriores”, agrega.

Las últimas encuestas publicadas hace casi dos semanas (está prohibido divulgarlas restando 15 días para los comicios) daban como punteros, con alrededor de 30 puntos, al izquierdista Gabriel Boric y al ultraderechista/pinochetista José Antonio Kast. Mucho más atrás aparecían la senadora democristiana Yasna Provoste (13 puntos), el oficialista “piñerista” Sebastián Sichel (9); el populista derechista Franco Parisi (8); Marco Enríquez-Ominami (4); y el ortodoxo izquierdista Eduardo Artés (2). Cuentas aparte, lo de Parisi parece burla: vive en Alabama, Estados Unidos, y rehúye venir al país porque tiene una deuda judicial por pensión de alimentos en beneficio de sus hijos cercana a los 250 mil dólares. Él lo niega, dice que es por el Covid-19.

Las cosas para Kast y para Boric se complicaron esta semana. El lunes, en un debate televisivo, Kast lo hizo pésimo y eso revivió las esperanzas de Sichel, que estuvo muy bien. Mientras para Boric –que acababa de superar dos semanas de desaciertos de su comando–, la embarrada llegó nuevamente antenoche: un reportaje periodístico reveló que su correligionaria y candidata a senadora Karina Oliva, en su reciente campaña a gobernadora de Santiago y que perdió apenas en segunda vuelta, realizó gastos desproporcionados y pagó sueldos millonarios a un grupo selecto de siete colaboradores, los cuales detalló en su rendición al Servicio Electoral, para obtener rembolso fiscal.

El caso, que tiene aristas penales e incluso la Fiscalía ya anunció una investigación, porque de acuerdo con las explicaciones de Oliva, esos pagos abarcan un periodo donde legalmente no es posible hacer campaña política, explotó como bomba en la candidatura de Boric, tanto así que el candidato presidencial públicamente la desautorizó y le quitó su apoyo.

“El gran problema ha sido el entorno de Boric, que prácticamente ha conspirado contra su candidatura. Primero, diciendo que 90 por ciento de su programa era el del Partido Comunista, después su vocera en materia económica diciendo que los ahorros de pensiones no iban a ser del trabajador, sino de un ente estatal; luego otro diciendo que el objetivo del futuro gobierno era inyectarle más inestabilidad al país; otra una vocera afirmando que las barricadas eran un acto legítimo de las personas cuando se ven desfavorecidas por el sistema; y ahora, lo de Oliva, que echa por tierra el discurso de transparencia, probidad y nueva política que quería imprimir el Frente Amplio”, detalla Morales.

Boric ha dedicado las últimas semanas más tiempo a explicar que a proponer –incluso saltó una denuncia de acoso sexual en 2012 en su contra que él negó y dijo estar disponible a enfrentar en todos los ámbitos–, pero aun así sigue con la primera opción de pasar a la segunda vuelta.

En cuanto a si la arremetida de Sichel le alcanzará para cazar a Kast, dice que es muy difícil porque los apoyos a su candidatura cayeron desde 20 a 7 por ciento, no tiene apoyo sólido de los partidos oficialistas y muchos parlamentarios lo abandonaron, “pero no podemos descartar absolutamente nada, sería una proeza que lo sobrepasara”.

Tras insistir por enésima vez en que “no descartamos ninguna sorpresa, han pasado tantas cosas que es imposible tener certezas”, sí anticipa que “el resultado debiese ser extraordinariamente estrecho” entre Boric y Kast. Y respecto de la relevancia de resultar primero, incluso por margen estrecho, la segunda vuelta siempre favoreció a quien ganó la primera ronda.



Elecciones con pronóstico reservado

Resumen Latinoamericano, 19 de noviembre de 2021.

 En vísperas de las elecciones en Chile, el panorama es hoy complejo, pues al parecer ningún candidato ganará en primera vuelta y todo apunta a un balotaje el 19 de diciembre para conocer al próximo presidente.

Siete candidatos de un amplio espectro político aspiran al Palacio de La Moneda, pero la casi totalidad de los estudios de opinión coinciden en señalar que quienes tienen mayor intención de voto no llegan al 30 por ciento.

Las encuestas, que en los dos últimos años fallaron en sus predicciones electorales, ubican en los primeros lugares a Gabriel Boric, de la coalición de izquierda Apruebo Dignidad, y al ultraderechista José Antonio Kast, del Partido Republicano.

Ninguno de los dos forma parte de los partidos que gobernaron el país durante las últimas tres décadas, lo cual obedece al descrédito de las formaciones políticas tradicionales, sobre todo después del estallido social de 2019.

Boric, con solo 35 años, es el aspirante más joven a la presidencia chilena, proviene de las manifestaciones estudiantiles de 2011 y es actualmente diputado por el distrito 28 de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena.

Kast, del Partido Republicano, es un defensor de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y sus posiciones son cercanas al presidente brasileño, Jair Bolsonaro, y al exmandatario norteamericano Donald Trump (2017-2021).

De origen alemán, Kast ha estado en el centro de la polémica por negar los asesinatos y desapariciones durante la dictadura pinochetista, pretender cavar una zanja en la frontera para impedir el paso a los migrantes o separar al país del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Son dos visiones muy distintas: una de Boric que quiere avanzar en los cambios para que haya más estabilidad y otra que apuesta a la confrontación, a la negación de los problemas y a ponerlos debajo de la alfombra, como es el caso de Kast, dijo el diputado Giorgio Jackson.

En la carrera por la presidencia compiten también Yasna Provoste, de la coalición de centroizquierda Nuevo Pacto Social; Sebastián Sichel, de la oficialista Chile Podemos Más; Marco Enríquez-Ominami, del Partido Progresista; Eduardo Artés, de Unión Patriótica, y el economista Franco Parisi, del Partido de la Gente.

Pero, a pocos días de los comicios 58 por ciento de los electores no sabe por quién votar, según un estudio publicado por la Consultora Rebaño, un laboratorio de comunicaciones basado en inteligencia digital.

A ello se suma el problema estructural de la abstención. Desde que se aprobó el voto voluntario en 2012 la asistencia a las urnas cayó en picada, al punto de que el actual Congreso Nacional fue electo en 2017 con 48 por ciento y el presidente Sebastián Piñera con el 50.

Cualquiera que resulte electo para el período 2022-2026 deberá enfrentar un escenario difícil, marcado por los problemas sanitarios, económicos y sociales derivados de la Covid-19.

La pandemia está controlada en el país, donde se registraron más de 38 mil muertes y 1,7 millones de contagios, aunque en los últimos meses hay un repunte de los casos.

A lo anterior se suma la crisis migratoria en el norte y el conflicto en la región sureña de La Araucanía, en la que el pueblo mapuche reclama la devolución de tierras ancestrales.

Quien reemplace a Piñera en el Palacio de La Moneda deberá encauzar el proceso en curso para dotar al país de una carta magna que reemplace a la vigente desde la época de la dictadura.

Este fue uno de los reclamos del estallido social de 2019, y un año más tarde el pueblo decidió por abrumadora mayoría (78 por ciento) cambiar la constitución, a fin de fortalecer el papel del Estado y garantizar los derechos sociales a todos los chilenos.

La convención encargada de redactar el texto está integrada por 155 constituyentes, entre ellos 17 representantes de los pueblos originarios, y tendrá un plazo de nueve meses, prorrogables por tres más, para elaborarlo.

El próximo presidente deberá acompañar el proceso hacia la implementación de la nueva carta fundamental, que tendrá que ser sometida a mediados de 2022 a un referendo para su ratificación.

Fuente: Prensa Latina

Envio:RL




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