El resultado, confirmaciones y sorpresas
Se vivió una jornada ejemplar, como acostumbra suceder. Se votó en todo el país sin problemas, tranqui, con elevado civismo. A las nueve de la noche se difundieron resultados provisorios avanzados. La información oficial es clara y accesible. La participación superó a la de las Primarias Abiertas (PASO) llegando al 71,8 por ciento. Una cifra baja comparada con comicios anteriores, una advertencia para analizar con detalle. Juntos por el Cambio (JxC) triunfó en la suma nacional de votos, con una diferencia de alrededor de 8,8 puntos porcentuales respecto del Frente de Todos (FdT). Esta nota cierra en la medianoche del domingo cuando faltan escrutar algunos votos. Por eso es parca en guarismos que se pueden consultar actualizados en la web de este diario.
La coalición opositora se impuso en las tres provincias radicales (Mendoza, Corrientes y Jujuy). El PRO goleó en el bastión porteño. JpC ganó por una diferencia escueta en Buenos Aires. Reeditó diferencias rotundas en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Llegó puntero en los cinco distritos más poblados del país.
Los cambiemitas no lograron dos objetivos que habían fantaseado tras la PASO: ser primera minoría en Diputados con el bonus capcioso de sacarle la presidencia del cuerpo al Gobierno nacional. Perdieron una banca preservando bastante pero no del todo su buena cosecha de 2017.
También resignaron su primacía en el Senado bonaerense que queda empatado 23 a 23 lo que le alivia un dolor de cabeza al gobernador Axel Kicillof.
El FdT celebró el final palo y palo en “la provincia”. Una remontada notable, el dato más destacado del día junto con la ratificación de la tendencia de las PASO: preeminencia del voto castigo.
Los peronistas “dieron vuelta” las caídas de septiembre en Chaco y en Tierra del Fuego.
Los traspiés en Chubut y La Pampa, contundentes, lo dejaron sin quorum propio en la Cámara Alta y revelan carencias de operación política entre los dos comicios. El internismo signó la caída en La Pampa. La falta de acuerdo con el gobernador Mariano Arcioni para que “bajara” su lista tal vez, determinó resignarse a conservar una sola banca en Chubut.
Juntos por el Cambio tiene para celebrar el primer puesto, un caudal importante de votos y el avance en el Senado. Pero por primera vez en su corta historia su performance en las elecciones generales, dendeveras, fue menos propicia que en las PASO. Como se comentó ayer en esta columna, tal vez la presencia protagónica del ex presidente Mauricio Macri durante las últimas semanas le dio una manito a sus adversarios.
**
Terceros a considerar: Solo dos partidos locales que gobiernan provincias prevalecieron ayer: el eterno Movimiento Popular Neuquino (MPN) y el rionegrino que lidera el actual senador Alberto Weretilneck.
Gerardo Zamora consiguió por paliza la reelección como gobernador en Santiago del Estero. Se adjudicó las tres bancas de diputados, con lo que tiene cinco que valdrán su peso en oro cuando el FdT busque aliados para aprobar leyes.
El Frente de Izquierda y los Trabajadores Unidad (FIT) dejaba dos bancas. Al cierre de esta nota conseguía cuatro: una en CABA, dos en Buenos Aires y una en Jujuy donde salió segundo. Es la tercera fuerza en total de votos nacionales.
Los derechistas Javier Milei y José Luis Espert posiblemente superaron las propias expectativas. Milei entra con una negacionista a Diputados por la CABA. Espert estaba a un tris de conseguir tres bancas por Buenos Aires. Preocupa la aceptación de representantes de una derecha extrema, intolerante, racista y agresiva. De cualquier manera sumando sus votos, quedan bastante atrás del acumulado del FIT. La Zona Metropolitana genera ilusiones ópticas, todo lo que prospera allí parece más grande.
Como síntesis hay tres expresiones opositoras que también crecieron desde el pie. Otra pista sobre el talante del electorado frente al oficialismo.
**
El presidente Alberto Fernández sorprendió con su discurso grabado en Olivos que se emitió a las 22 en punto, a una hora de comenzar a divulgarse el veredicto popular. Leyó el teleprompter, escogió un tono sereno. Convocó al diálogo con las fuerzas opositoras para concretar una agenda “tan compartida como sea posible”. Mencionó ideas- fuerza generalistas, acudió al tópico “políticas de estado” subrayando su necesidad. Esas alegaciones gravitan menos que un anuncio concreto.
Se enviará “en diciembre” (o sea en cuestión de semanas) un proyecto de ley: un “programa económico plurianual para el desarrollo sustentable” que contemplará “los mejores entendimientos que nuestro gobierno haya alcanzado con el staff del FMI”.
La necesidad de esa aprobación parlamentaria proviene de una ley promovida por este Gobierno. La novedad es el “programa plurianual” que conlleva el anuncio de la relativa inminencia del acuerdo, subrayado como una de las principales metas del oficialismo. AF consignó que cuenta con el apoyo de toda la dirigencia oficialista, incluyendo a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Sus contrincantes tratarán de refutarlo o de sembrar dudas, desde ya… pero la enunciación fue drástica.
El presidente remarcó que cualquier plan tiene que mantener los ejes básicos de crecimiento, redistribución de ingresos y suba del consumo popular que promueve el Gobierno. El debate acerca de las implicancias de las tratativas con el FMI será intenso y solo tendrá claridad cuando se sepan los términos del acuerdo y los compromisos que asuma la Argentina.
***
El Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta habló después que Fernández. Sin extrovertirlo, se mostró como presidenciable. Sus candidatos ganaron en CABA y Buenos Aires. Macri, muy cerquita del orador, ponía cara de pocos amigos y con frecuencia se olvidaba de aplaudir. La militancia festejaba, los dirigentes se habían engolosinado esperando más. El pronunciamiento popular de ayer calmó algo la bulimia de los cambiemitas que firmaban la defunción del oficialismo.
Ambas coaliciones manifestaron deseos de ensayar acercamientos o negociaciones, tan exóticas en este bienio. Alberto Fernández describió el comienzo de una nueva etapa, la necesidad del diálogo e indicando al Congreso como una de sus sedes, más allá de convocatorias prontas que también prometió. Ante una derrota electoral buscó retomar la iniciativa.
El Gobierno sufrió un revés en el cuarto oscuro pero conserva primeras minorías en las dos Cámaras. Tendrá que negociar cada ley con terceros bloques, un cometido no imposible si se maneja bien y la economía crece.
Esta semana será pródiga en novedades y peripecias, como todas en estas pampas feraces. Cambiemos se consolida como oferta opositora, AF tiene dos años para relanzar el Gobierno. A cuenta de tratamiento más extenso en los próximos días, va una paradoja aparente: el Gobierno perdió y respiró alivio ayer. Hay 2023, supeditado a que el oficialismo pegue un salto de calidad... aunque la narrativa dominante insista en almorzarse la cena, algo que a menudo resulta indigesto
Los discursos resaltaron los datos positivos de la elección
La remontada en provincia de Buenos Aires le dio aire al bunker del Frente de Todos
En un clima festivo a pesar de la derrota, el Presidente y el Gobernador destacaron la recuperación en la Provincia y que siguen como primera minoría en Diputados.
Con los resultados de este domingo termina para el oficialismo una campaña y una elección compleja. Después de dos meses de medidas económicas y bajadas al territorio el Gobierno logró mejorar su performance en la provincia de Buenos Aires donde alcanzó el 38,52 por ciento frente a un 39,81 de Juntos; logró revertir el resultado en Chaco y en Tierra del Fuego y además seguirá teniendo la primera minoría en Diputados con 119 legisladores. El resultado del país a nivel general, sin embargo, no logró ser revertido y el triunfo se lo llevó Juntos con un 42,42 contra un 33,80 del FdT. Otra noticia negativa para el oficialismo es que perdió el quórum en el Senado. Pero una vez conocidos los resultados, el presidente Alberto Fernández envió un mensaje grabado y se acercó al búnker de Chacarita donde se apoyó en los datos positivos para brindar un discurso junto al gobernador bonaerense, Axel Kicillof; el Presidente de la Cámara baja, Sergio Massa; el jefe de bloque del FdT en Diputados, Máximo Kirchner y los candidatos de PBA y CABA. "Hemos pasado dos años muy difíciles que vinieron después de cuatro años devastadores para la economía y la sociedad argentina", expresó el Presidente y convocó a "festejar el triunfo" el miércoles en Plaza de Mayo, cuando se conmemora el día de la militancia.
Los avances en Provincia de Buenos Aires
Con la ausencia en el búnker de la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, por recomendación de sus médicos mientras se recupera de la intervención quirúrgica a la que fue sometida hace poco más de una semana, los discursos, además del presidencial, estuvieron a cargo de Kicillof, Massa, y los candidatos de PBA, Victoria Tolosa Paz, y de CABA, Leandro Santoro. Todos se mostraron entusiastas por "una buena noche que corona tanto esfuerzo", según dijo Kicillof. El gobernador también se mostró muy contento porque con el resultado de este domingo el FDT recupera la mayoría en el Senado provincial.
Santoro, en tanto, aseguró que "hicimos la mejor elección de medio termino para el kirchnerismo en la Ciudad. Nunca habíamos logrado sacar 25 puntos y se logró con el esfuerzo de la militancia". El Presidente agradeció a los gobernadores, intendentes, candidatos y militantes y aseguró que "no hay nada más lindo que la democracia y poder escuchar al pueblo. A los que nos votaron les doy mi compromiso, y a los que no, les digo que voy a trabajar por cada uno de ellos".
A su turno, Tolosa Paz destacó que "no hay imposibles para el Frente de Todos. Nunca bajamos los brazos desde el 12 de septiembre y hoy sentimos mucha responsabilidad ante un resultado apretado, pero que muestra que el camino es el correcto y que el sendero de crecimiento va a continuar".
Massa agradeció a los gobernadores, legisladores y militantes "por la fuerza que le dieron al Presidente y al FDT en el Congreso", y señaló que el resultado "nos va a permitir recorrer el camino en esta segunda etapa". "Superamos uno de los dramas más grandes de la humanidad y tenemos por delante el desafío del crecimiento con inclusión, del empleo y de la educación pública gratuita y de calidad", puntualizó.
La previa en Olivos
Alberto Fernández había esperado los resultados en la Quinta de Olivos junto a sus personas de mayor confianza entre las que estuvieron el canciller Santiago Cafiero; el ministro de Economía, Martín Guzmán; la Secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra; el Secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello; su vocera, Gabriela Cerruti; el secretario de Comunicación y Prensa Juan Ross; el subsecretario Marcelo Martín y el asesor catalán de la campaña, Antoni Gutiérrez Rubí.
Recién se dirigió a Chacarita cerca de las 22.15, luego de la reproducción del video grabado en el que anunció que enviará al Congreso un proyecto de ley con los lineamientos económicos plurianuales preacordados con el FMI y convocó a un acuerdo nacional amplio.
El impacto de la participación
Minutos después del cierre de la votación, pasadas las 18, el ministro de Interior, Eduardo Wado de Pedro, advirtió que la participación había estado en el orden del 72 por ciento, es decir, un 5 por ciento más que la de las PASO. Este crecimiento tuvo que ver, en buena medida, con el impulso que tuvo el oficialismo de salir a buscar a los votantes que no habían asistido a las PASO casa por casa, en especial en territorio bonaerense. Eso es algo que todos los referentes del espacio mencionaron reiteradas veces.
Esa tarea territorial, que fue a la que le adjudican la mejora en los comicios, no solo estuvo a cargo de la militancia, los ministros y los candidatos de todas las provincias sino también del propio Presidente, que en los últimos dos meses realizó microacciones en distintos barrios de conurbano bonaerense y conversó con las personas cara a cara. En todos los discursos se resaltó que con estas elecciones se cierra la primera etapa del Gobierno, dominada por la herencia económica del macrismo y, sobre todo, por la inmensa tragedia de la pandemia, y que da comienzo una segunda etapa de la gestión, en la que el Frente de Todos buscará cumplir con las promesas de campaña que realizó en 2019 y que no pudo alcanzar por las consecuencias del coronavirus.
Los números en las provincias
En bambalinas, los dirigentes iban recibiendo los datos de todo el país. El oficialismo ganó en nueve de las 24 provincias, mientras que Juntos se quedó con el triunfo en 13. En dos Río Negro y Neuquén el triunfo quedó en manos de los oficialismos provinciales. En Santa Cruz, una de las provincias en las que tenía especial interés la vicepresidenta, el Frente de Todos quedó tercero, al igual que en Córdoba y Jujuy. En dos territorios provinciales, sin embargo, el resultado de las PASO logró ser revertido por el FdT, y lo remarcó el Presidente en su discurso. Se trata de Chaco, donde el FdT sacó un 44,14 frente al 42,97 de Juntos y Tierra del Fuego donde el FdT consiguió un 39,65 ante el 28,88 de Juntos.
En las ocho provincias que elegían senadores no hubo mucho para festejar. Tanto en Chubut como en La Pampa, la mejora de los resultados de las PASO no alcanzó para revertir los números finales y obtener los senadores necesarios para no perder el quórum en la Cámara alta. En Santa Fe se mejoró dos puntos, pero también se perdió, al igual que en Corrientes donde en las PASO el FdT había sacado un 34 por ciento y ahora alcanzaron un 36,5. En Mendoza, se logró un punto más: de 25 a 26, pero tampoco ganaron y en las dos que sí triunfaron: Catamarca y Tucumán, los números bajaron. En Tucumán, por ejemplo, la provincia del jefe de Gabinete, Juan Manzur, del 48 por ciento de las PASO se alcanzó solo un 41,43.
Cristina Kirchner no estuvo, pero llamó a Alberto Fernández para felicitarlo
Elecciones 2021: La intimidad del búnker del Frente de Todos, de la cautela al alivio
La remontada en la provincia de Buenos Aires. El enojo con Carlos Verna. Las interpretaciones sobre la ausencia de la vicepresidenta. Por qué el Gobierno festejó como si hubiera ganado la elección.
La premisa era mantener baja la expectativa. Después de la desilusión por la inesperada derrota en la elección primaria, los dirigentes del Frente de Todos eligieron, en general, la cautela como bandera. La difusión de encuestas a boca de urna fue ostensiblemente menor respecto de la PASO. Pero los números de la elección general de este domingo, fríos e ineluctables, empezaron a llegar de manera informal cerca de las 20:30 al Complejo Cultural "C". "Se veían caras menos lúgubres que el 12 de septiembre", dijo a PáginaI12 alguien que tuvo acceso a la llegada de todos los funcionarios al búnker. La satisfacción por la remontada en la provincia de Buenos Aires, el enojo con el exgobernador de La Pampa Carlos Verna porque "jugó en contra" en la provincia; las interpretaciones sobre la ausencia de Cristina Fernández de Kirchner y el regreso de la militancia y sus bombos fueron algunas de las escenas salientes de un día cuyos ánimos fueron en aumento, a la inversa de lo que ocurrió el 12 de septiembre.
A las 20:50, minutos antes de que el ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro; saliera a hablar con las primeras mesas ya escrutadas; se empezaron a oír bombos en las afueras del complejo. A esa hora, ya se sabía que por motivos vinculados al reposo que le impone su postoperatorio, Cristina Fernández de Kirchner iba a estar ausente. Esa ausencia fue interpretada de diferentes modos dentro de la coalición. Algunos dirigentes consideraron que más allá de su convalecencia, quiso que esta vez el Presidente se hiciera cargo solo del resultado; otros afirmaron que su presencia hubiera generado una centralidad que no iba a sumar en un momento en el que el Presidente tiene que decidir cómo seguir a partir de este lunes sin que se hagan las interpretaciones sobre lo que sucede entre ellos a las que son tan afectas los medios hegemónicos.
El llamado de Cristina Kirchner
Lo cierto es que Cristina Kirchner se comunicó con Alberto Fernández para felicitarlo por el primer discurso grabado en Olivos, que no estaba atado al resultado electoral. En ese discurso, el Presidente anunció el envío al Congreso de un proyecto de Ley para ser tratado en diciembre que explicite "el programa económico prurianual para el desarrollo sustentable. Ese programa contemplará los mejores entendimientos que nuestro gobierno haya alcanzado con el staff del F.M.I en las negociaciones que lidera nuestro ministro de Economía, Martín Guzmán, sin renunciar a los principios de crecimiento económico e inclusión social". Obviamente, pidió el acompañamiento de la oposición.
A las 22 habló desde Olivos Alberto Fernández y cinco minutos antes, lo bombos redoblaron su estruendo. "Hoy empieza la segunda parte de nuestro Gobierno y los argentinos tenemos derecho a la esperanza. Cada día, cada mes, estaremos un poco mejor y podremos reorganizar nuestras vidas", dijo antes de emprender rumbo a Chacarita.
"La verdad es que es una gran remontada", dijo a este diario un ministro que durante el día se negó no sólo a arriesgar un pronóstico, sino a opinar sobre una versión, cerca de las 16, que indicaba que en la provincia de Buenos Aires se estaba dando un empate técnico. "Yo ya hasta que no veo los números no digo nada", dijo. Razones no le faltaban: el 12 de septiembre, la curva del clima en los ánimos del búnker fue exactamente inversa a la de este domingo: una alegría por un presunto triunfo que auguraban encuestas erradas que viró en depresión cuando aparecieron los primeros datos oficiales. Ésta vez, en cambio, la solemnidad y cierto pesimismo protectivo dominó los ánimos hasta que la difusión de las primeras cifras atrajo a los primeros militantes con bombos y se supo, por ejemplo, que en la provincia de Buenos Aires se había dado el ansiado empate técnico. Empezó a sonar música en el gazebo donde trabajaba la prensa y sirvieron la cena.
Claro que tampoco fue una elección para descorchar champagne: la derrota se mantuvo en muchas provincias y el Frente de Todos perdió la mayoría en el Senado. Había especial bronca con el ex gobernador de La Pampa."Hay calentura con Verna, creen que jugó en contra en la provincia", dijo a este diario alguien que escuchó las conversaciones de los dirigentes de más peso de la coalición cuando ya se sabía que el Frente de Todos había perdido la elección a senadores en La Pampa.
"Néstor no se murió, Néstor no se murió, Néstor vive en el pueblo la puta madre que lo parió" y "Somos de la gloriosa juventud peronista, somos los herederos de Perón y Evita", coreaba la militancia dentro y fuera del complejo.
Los periodistas trabajaron, igual que en la PASO, en un gazebo frente búnker, Cada tanto y de a tres, bajaban funcionarios a contar lo que podían contar sin violar la veda electoral. La diferencia con la cobertura del 12 de septiembre fue el calor y un menor rigor respecto de los cuidados para prevenir el contagio de la covid: muchos no usaban ya el barbijo, por la temperatura y por el avance en los dos meses que pasaron en la vacunación.
"Alivio". Así definió un funcionario de la provincia de Buenos Aires la remontada respecto del resultado anterior. Es que llegar al empate técnico después de haber perdido por cuatro puntos el distrito más grande de la Argentina fue un golpe muy duro. Cambio de gabinete y asunción de que había demandas insatisfechas, se logró lo que parecía imposible. Y a nivel nacional, dijeron desde el Gobierno que este domingo se festejó porque la oposición buscó salir a instalar que desde este lunes empezaba una transición.
"Estoy festejando con la militancia, es una bocanada de aire fresco esto, Reafirmamos que es éste es el camino y además la gente lo valoró. Hubo 400 mil votos más para el Frente de Todos en la provincia de Buenos Aires y si nos daban un mes más hubiésemos ampliado más aún la diferencia. La oposición, en cambio, no logró crecer", dijo a PáginaI12 la candidata a diputada bonaerense Victoria Tolosa Paz al filo de la medianoche.
Diálogo político, negociación con el FMI y una mesa nacional de la coalición
El plan del Frente de Todos tras la derrota electoral
Alberto Fernández enviará al Congreso un "programa económico plurianual" para pagar la deuda con el Fondo Monetario. También buscará consensuar con empresarios, sindicalistas y gobernadores una serie de políticas de Estado. Frente a las tensiones internas, el Presidente pretende institucionalizar la coalición de gobierno.
Al final no hubo sorpresas. El revés electoral a lo largo y ancho del país fue para el Gobierno la confirmación de un veredicto que expuso a carne viva el malhumor social y la necesidad de calibrar el rumbo de la gestión. Las PASO anticiparon el duelo. También precipitaron la crisis interna. El Frente de Todos comenzó en septiembre a procesar el desafío que tendrá por partida doble en los próximos dos años: definir la identidad de la coalición gobernante y la posición que tomará en una cancha que se inclina en favor del espacio opositor y los factores de poder. ¿Hacia dónde virará el péndulo en el oficialismo? En Casa Rosada planifican un Frente más aperturista. Hacia afuera, Alberto Fernández convocará a un amplio acuerdo económico y social con gobernadores, opositores, empresarios y sindicalistas. "Necesitamos que las grandes mayorías generen consensos", expresó ayer el Presidente, después de conocer los números de la derrota. Puertas adentro, analiza impulsar una Mesa Nacional del Frente de Todos para dirimir las diferencias internas. Así, se dispone a institucionalizar el debate con el kirchnerismo y sumar a la conducción partidaria a mandatarios provinciales y a la CGT. La cohesión en ambos sentidos se encuadra en la negociación con el Fondo Monetario Internacional. Al respecto, Fernández anticipó que en diciembre enviará al Congreso su plan para acordar con el organismo de crédito. En cuanto al Gabinete, a priori, no están previstos cambios de nombre.
Acuerdo Nacional
Recuperar la agenda y abrir el juego. Salir del trance electoral con iniciativa política es la apuesta del jefe de Estado. De ahí que en lo inmediato vaya a anunciar una amplia convocatoria al diálogo. “A la mayor brevedad posible, voy a dirigirme a los representantes de la voluntad popular y a las fuerzas políticas a las que representan, para acordar una agenda tan compartida como sea posible", manifestó anoche Fernández. Es una iniciativa que intentará reproducir las instancias de articulación que hubo en la primera etapa de la pandemia, momento en donde, por ejemplo, el gobernador Axel Kicillof y el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larrreta llegaron a compartir anuncios de la gestión sanitarias.
La propuesta está en consonancia con el llamado que hizo Cristina Kirchner en la previa de las PASO. "Un país no se construye solo. Nadie se salva solo. Esa es la discusión que se viene", había anticipado la vicepresidenta en el cierre de campaña en Tecnópolis. Sergio Massa, por su parte, adelantó la jugada y explicó que el entendimiento buscará consensuar políticas de Estado vinculadas al endeudamiento, la educación, la pobreza, el desarrollo económico y el empleo.
La postura que tomará Juntos es la gran incógnita. Anticipando una posible negativa, Fernández remarcó que “una oposición responsable y abierta al diálogo, es una oposición patriótica", y remató: "Nuestro pueblo necesita ese patriotismo”. En el oficialismo entienden que los dirigentes con obligaciones de gestión como Rodríguez Larreta y el jujeño Gerardo Morales estarán condicionados a aceptar la invitación. Ante las posturas más radicalizadas, como las de Mauricio Macri y Patricia Bullrich, aseguran que sostener durante dos años seguidos esa tesitura significaría para Juntos un desgaste muy grande. Con el objetivo de comenzar a acercar posiciones, Massa se comunicó ayer con el diputado electo Diego Santilli. Lo cierto es que la respuesta a la convocatoria será discutida hoy por la tarde durante la reunión que tendrá la cúpula de la alianza opositora. En paralelo, aún resta definir qué pasará con la disputa por la presidencia de la Cámara de Diputados, que Juntos aspira a detentar.
Otro capítulo que medirá la convivencia entre las dos grandes coaliciones políticas será el trámite legislativo de la negociación con el FMI. "Es tiempo de resolver el problema derivado de la deuda contraída por el gobierno que me precedió. Ese es el escollo más grande que enfrentamos para continuar en la senda de la recuperación económica y de la construcción de un país con más equidad", expresó Fernández. En ese marco, anunció que enviará al Congreso de la Nación un proyecto de ley en el que detallará el entendimiento que Argentina haya alcanzado con el organismo internacional de crédito. El acuerdo, señaló el mandatario, no implicará renunciar "a los principios de crecimiento económico e inclusión social".
Unidad hasta que duela
“La factura de la derrota ya se pagó, dos veces no la vamos a pagar”, sintetiza un funcionario de máxima confianza del Presidente, que sostiene que no se vivirá la tensión que escaló después de las Primarias. El argumento es que la coalición hoy no corre a contrarreloj como en los dos meses previos a las elecciones generales. La conclusión del albertismo es que se “pagó demasiado caro” haber perdido una elección de medio término, que hace 16 años el peronismo no gana. En el kirchnerismo remarcan que las tensiones no tienen su orígen en las legislativas sino que se desencadenan porque en la gestión no se respetaron las proporciones de poder que fundaron a la coalición gobernante. Es decir, que no se le reconoció a la vicepresidenta el lugar que le corresponde. “Hay que volver a analizar la génesis del Frente de Todos”, resumió el secretario general de La Cámpora, Andrés Larroque, semanas atrás ante Página/12, dejando en claro que fue CFK la que aportó mayor volumen al espacio y quien definió al candidato presidencial.
En Casa Rosada recogen el guante y lanzan una convocatoria al diálogo interno. “Es cierto que faltó más apertura”, admiten. Por eso, para esta nueva etapa pretenden darle un rol preponderante a gobernadores y sindicalistas. “La CGT va a tener mucho peso”, indican, dejando a entender que Fernández no se abrazará al kirchnerismo sino más bien buscará consolidar una base de sustentación para encarar la discusión interna. “Si atacan al Presidente, estaremos en la calle”, advirtió el estacionero Carlos Acuña, uno de los dirigentes gremiales que se reunieron la semana pasada con Fernández. La central obrera, junto a los movimientos sociales, preparan un acto masivo para el miércoles por el Día de la Militancia. Será una nueva demostración de fuerza y un contundente respaldo al gobierno nacional.
“Tenemos que repensar la conducción”, señalan en Casa Rosada sobre la reorganización del Frente de Todos. La intención del Presidente es convivir con las tensiones y que sean discutidas en una Mesa Nacional. Institucionalizar la coalición, elegir autoridades y generar un ámbito de debate. Es una idea que Fernández medita desde hace tiempo, pero que hasta ahora naufragó sin concretarse. Implica avanzar en un esquema similar al del Frente Amplio en Uruguay. “En el espacio contenemos a mucha gente que no está en el peronismo. Además de ordenar el PJ, hay que ordenar el FdT para que todos tengan voz dentro del espacio”, explicó el jefe de Estado a IP en febrero pasado.
En esa instancia tendrían lugar Máximo Kirchner y Sergio Massa. Para contrapesar voluntades, Fernández pretende que también se sienten representantes de los gobernadores y de la CGT. En suma, sortear el binomio Fernández-Fernández y abrir el juego al resto de los actores. ¿Aceptará CFK incorporar jugadores a la mesa ejecutiva?
Un termómetro del clima interno en el corto plazo será la discusión del Presupuesto 2022 en el Congreso. El ministro de Economía, Martín Guzmán, iría esta semana a la comisión de Presupuesto y Hacienda en Diputados a defender la ley de leyes. Tendrá los próximos días intensas negociaciones con el bloque de diputados liderado por Máximo Kirchner para aprobar la iniciativa. De fondo, resonará el balance que expuso Cristina Kirchner en su carta después de la PASO. En la misiva, apuntó contra Guzmán por considerar que se "equivocó" al llevar a cabo "una política de ajuste fiscal " que impactó "negativamente en la actividad económica". En línea con la vicepresidenta, el jefe del PJ bonaerense ya anticipó que están dispuestos a discutir el proyecto de ley. Será clave el rol de mediador que asuma el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa.
Con respecto a las versiones que indicaban posibles modificaciones en el gabinete nacional, Alberto Fernández descartó ayer esa posibilidad. “No tengo previsto hacer ningún cambio después de la elección", sentenció, luego de votar en la Universidad Católica Argentina.
En el oficialismo todos coinciden en que es necesario dejar de mirar para atrás y encarar para adelante, aunque pocos se animan a predecir cómo seguirá la relación entre el jefe de Estado y su vice. “El vínculo entre Alberto y Cristina tiene mucha historia. Estuvieron 10 años peleados, sin hablarse, y después ella decidió que él fuera candidato a presidente. Decir cómo va a seguir esa historia es tomar mucho riesgo”, sintetiza un exfuncionario que compartió ambas gestiones.
Fuente:Pagina12
Acuerdo con el FMI y convocatoria a la oposición, ejes de la nueva etapa que anunció Alberto
El Presidente grabó un mensaje en el que sostuvo que con las elecciones legislativas se cierra una dura etapa. Lanzará un programa económico para el desarrollo sustentable.
14/11/2021

El presidente Alberto Fernández sostuvo que con la elección legislativa de esta noche “se termina una etapa muy dura” de la Argentina, convocó a movilizarse el miércoles por el día de la militancia y anticipó que en la nueva etapa que se inicia profundizará los esfuerzos del gobierno para llegar a un acuerdo sustentable con el FMI. En ese sentido, anunció que en la primera semana de diciembre enviará al Congreso un proyecto de ley que explicite el Programa económico plurianual para el desarrollo sustentable. “Ese programa contemplará los mejores entendimientos que nuestro gobierno haya alcanzado con el staff del FMI en las negociaciones que lidera nuestro ministro de economía, Martín Guzmán, sin renunciar a los principios de crecimiento económico e inclusión social a los que me he referido previamente. Ésta es una decisión política que cuenta con el pleno aval del Frente de Todos”, advirtió
Además, anunció que “convocará a los representantes de la voluntad popular para acordar una agenda lo más compartida posible”.
“Creo en la Argentina, creo profundamente en la Argentina”, dijo el mandatario, cuyo mensaje, difundido a las 22, fue grabado en la residencia de Olivos, luego de conocerse los primeros guarismos de la elección legislativa y antes de trasladarse hasta el búnker del Frente de Todos, en el barrio de Chacarita, donde celebró junto a Victoria Tolosa Paz, Leandro Santoro, Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner.
“Hoy empieza la segunda parte de nuestro gobierno y sé bien que los argentinos y argentinas necesitamos un horizonte. Tenemos derecho a la esperanza. Hablé y escuché a centenares de personas. Todos y todas necesitan más certidumbres. Saber que cada día, cada mes, estaremos un poco mejor. Saber que después de tanto dolor, también en homenaje a quienes nos han dejado, podremos ir reorganizando nuestras vidas. Estoy seguro de que lo vamos a conseguir”, dijo.

Alberto Fernández formalizó la propuesta al diálogo con la oposición que había planteado más temprano el presidente de la Cámara de Diputados Sergio Massa: “Si queremos resolver estos desafíos a los que nos enfrentamos, necesitamos que las grandes mayorías generen consensos. En ese sentido, y a la mayor brevedad posible, voy a dirigirme a los representantes de la voluntad popular y a las fuerzas políticas a las que representan, para acordar una agenda tan compartida como sea posible. Una oposición responsable y abierta al diálogo, es una oposición patriótica”, dijo.
Fernández habló de la deuda con el FMI como uno de los objetivos cercanos a resolver, aunque volvió a sostener que no lo hará con un ajuste. “A quien diga que el problema con el Fondo Monetario Internacional puede ser resuelto en cinco minutos le digo que negociar no es obedecer. Quiero ser muy claro. Estoy seguro de que con ajuste no se logra ni siquiera ordenar las cuentas públicas. El superávit fiscal virtuoso siempre es hijo del crecimiento, nunca del ajuste”, expresó
Y agregó: “En esta nueva etapa profundizaremos nuestros esfuerzos para llegar a un acuerdo sustentable con el FMI. Debemos despejar las incertidumbres que conllevan deudas insostenibles como ésta. Y debemos hacerlo preservando las condiciones que nos permitan seguir por el sendero de la recuperación con generación de empleo, apuntando al mismo tiempo a una reducción persistente del mal inflacionario”.
El discurso, trabajado con su entorno más cercano en la quinta de Olivos, buscó llevar un mensaje esperanzador y dar la sensación de refundación del gobierno, tras el duro traspié en la PASO, que este domingo logró atenuar al revertir los resultados de algunos distritos, aún cuando Juntos por el Cambio mantuvo una diferencia de casi 9 puntos a nivel nacional.
“El pesimismo es contagioso, pero, por suerte, la esperanza también lo es. Tenemos esperanza, decisión y un futuro mejor para construir en conjunto. No comparto, en absoluto, la posición de quienes dicen que no tenemos destino”. No pueden darnos lecciones quienes no se hacen cargo de los daños que han causado”, concluyó.
Fuente:TiempoArgentino
No hay comentarios:
Publicar un comentario