El FdT celebra el Día de la Militancia con un acto masivo en Plaza de Mayo
El presidente Alberto Fernández será el único orador durante la movilización que reunirá a todos los sectores de la coalición oficialista. "Vamos a volver a llenar la Plaza como marca nuestra historia", dice el texto de la convocatoria.
17-11-2021
El Frente de Todos (FdT) conmemorará este miércoles el Día de la Militancia con una masiva movilización y acto en la Plaza de Mayo para dar una muestra de unidad y de relanzamiento del Gobierno nacional después de las elecciones legislativas del domingo.
El acto, previsto para las 15 horas, tendrá al presidente Alberto Fernández como único orador y congregará a todos los sectores de la coalición oficialista, con el impulso de la CGT y los movimientos sociales.
Para conmemorar la fecha histórica para el peronismo, que recuerda el regreso al país en 1972 del expresidente y líder del movimiento justicialista, Juan Domingo Perón, los distintos sectores convocantes se irán congregando desde más temprano en distintos puntos del centro porteño para confluir en la Plaza a las 15.

"En un nuevo aniversario del día de la militancia vamos a volver a llenar la Plaza como marca nuestra historia. Todos unidos triunfaremos", dice la convocatoria del Partido Justicialista, cuyo titular del Consejo nacional es el propio presidente Fernández.
"En un nuevo aniversario del día de la militancia vamos a volver a llenar la Plaza como marca nuestra historia. Todos unidos triunfaremos"Convocatoria del PJ
"A las 15 nos volvemos a encontrar en Plaza de Mayo", publicaron en sus cuentas en la red social Twitter los distintos funcionarios del Gobierno nacional.

"Con gran fervor, recordaremos uno de los hitos más importantes de la historia peronista", indicó, por su parte, el jefe de Gabinete, Juan Manzur.
El 17 de noviembre de 1972, el general Juan Domingo Perón volvía a la Argentina tras 17 años de exilio, después del golpe de Estado que en 1955 lo había derrocado de la Presidencia.
El peronismo recuerda esa fecha como un símbolo de la resistencia y la militancia, fortalecida por casi 18 años de proscripción.
Con la vuelta de Perón nació el Día de la Militancia
Tras 17 años de exilio y proscripción Juan Domingo Perón regresaba a la Argentina. Así, el 17 de noviembre de 1972 comenzaba a cerrarse un ciclo de persecuciones y dictaduras, inaugurándose otro marcado por la esperanza y un amplio consenso social. Los historiadores Felipe Pigna y Norberto Galasso conversaron con Télam sobre aquel día histórico para el peronismo.
Un hombre alto, robusto, de traje oscuro y una sonrisa que ilumina el gris del día, saluda con los brazos en alto como si quisiera abrazarse con todos. A su lado otro hombre, bastante más bajo que él, lleva al cielo un paraguas negro y replica aquella misma sonrisa. Lo demás: una pista mojada, algunos autos, algo de la nutrida comitiva. La foto no necesita epígrafe. Forma parte, de algún modo, de la memoria colectiva: Juan Domingo Perón, el presidente que marcó un antes y un después en la Argentina, estaba de vuelta.
Cuando a las 11 de la mañana del 17 de noviembre de 1972 el Boeing 707 de Alitalia aterrizó en el Aeropuerto de Ezeiza asediado por una lluvia terca, comenzaban a desandarse 17 años de exilio y proscripción para Juan Domingo Perón y el movimiento peronista.
Atrás quedaba el golpe de Estado de septiembre de 1955, la partida de Perón en barco al Paraguay, los fusilamientos de José León Suárez, la cárcel y la prohibición de dirigentes obreros y militantes. También la alternancia entre gobiernos civiles y militares con una mayoría impedida.
“Después del golpe de (Juan Carlos) Onganía en junio de 1966 la resistencia del pueblo argentino fue muy fuerte”, dijo el historiador Norberto Galasso a Télam.
A partir de entonces, los tiempos se aceleraron: “En los 70 se produce la muerte de (Pedro) Aramburu y el crecimiento de la guerrilla. Una situación muy difícil que hace que (Agustín) Lanusse, que era el hombre fuerte del gobierno, jugara la carta de (Roberto ) Levingston como reemplazante de Onganía. Pero Levingston no quiso ser una figura decorativa y finalmente Lanusse termina por desplazarlo y asume el poder en 1971”.
“El retorno de Perón cierra un ciclo dominado por la proscripción absoluta, el no poder ni siquiera nombrarlo, ni cantar la marcha peronista, todo eso empieza a terminar el 17 de noviembre de 1972”, destacó a Télam el historiador Felipe Pigna, quien recordó que “Lanusse permitió el retorno de Perón, a pesar de todas las cláusulas proscriptivas que intentó, porque no tenía más remedio, era eso o una convulsión social de consecuencias imprevisibles”.
“Lanusse llegó a la conclusión -explica Galasso- de que hay que buscar una negociación con Perón, que ya no se podía sostener la proscripción. Intentó que Perón aceptara volver pero sin ser candidato, ya que él pretendía ser el candidato institucional, y como gesto de buena voluntad le devolvió los restos de Evita y convocó a elecciones para 1973, siempre apostando a que no fuera candidato”.
Perón sabía que si lograba regresar podía ser presidente y que Lanusse no tendría chances. “Perón pateó el tablero y Lanusse mantuvo la fecha de las elecciones, pero estableció que quien no residía en el país antes del 25 de agosto de 1972 no pudiera presentarse. Lanusse relegó sus aspiraciones pero le cerró el paso al General si no regresaba antes de esa fecha. Perón entonces dice que va a volver, pero cuando él quiera”, aseguró Galasso.
“En ese contexto -agregó Pigna- ocurre algo estratégicamente interesante, que es que Perón no va a ser candidato. Quería que la transición, que iba a ser muy dura, muy difícil, estuviera a cargo de una persona de su absoluta confianza, y decide que el candidato sea Héctor Cámpora”.
Para el autor de “Evita”, la decisión de Perón de no ser candidato, ya que el llegó después del 25 de agosto, se produce “en un clima de gran intranquilidad e incertidumbre”. “Recordemos que en medio de todo eso, el 22 de agosto, se produce la Masacre de Trelew, el fusilamiento en la Base Almirante Zar de 16 guerrilleros que estaban presos en Rawson”, ejemplificó.
El avión

El consenso que despertaba la figura de Perón en la Argentina de comienzos de los años 70 tuvo su expresión en la comitiva que lo acompañó de regreso al país. En el vuelo chárter que partió con el líder peronista desde Roma viajaron 153 personas, entre artistas, deportistas, científicos, sacerdotes, músicos y dirigentes sociales, sindicales y políticos, alguno de ellos de tendencias contrapuestas e incluso enfrentadas.
Acompañar a Perón no era sólo un acto de lealtad sino también de pronunciamiento a favor de una democracia sin proscripciones y con justicia social. Y también una suerte de escudo humano en torno al hombre que en aquel momento la expresaba.
Formaron parte de la delegación el sacerdote Carlos Mujica, el historiador José María Rosa, el cantante Hugo del Carril, los sindicalistas José Ignacio Rucci y Lorenzo Miguel, el futbolista José Sanfilippo, la escritora Marta Lynch, la actriz Chunchuna Villafañe, el cineasta Leonardo Favio, el médico Raúl Matera y la cantante Marilina Ross, entre muchos otros.
“La gente fue igual, a pesar del riesgo de vida que suponía tener a los militares enfrente armados hasta los dientes”Felipe Pigna.
“La gente que acompañó a Perón en el chárter que lo trajo a Buenos Aires era muy variada, del arte, de la cultura, de la ciencia. Buscaban, de alguna manera, protegerlo ante los rumores, para nada infundados, de que pudiera sufrir un atentado. Esto era mucho más difícil que lo hicieran con toda esa gente que lo acompañaba”, recreó Pigna.
Para el historiador, la delegación “daba cuenta también de un testimonio de compromiso político y de no perder la oportunidad histórica de acompañar a Perón en su regreso al país después de tantos años de exilio y proscripción. Fue un hecho cultural, político e histórico sumamente importante”.
La calle

Perón también fue acompañado en las calles. A pesar de la lluvia que por momentos era intensa y del despliegue del Ejército, una multitud se movilizó para recibir al ex presidente. Hubo quienes incluso intentaron llegar al Aeropuerto de Ezeiza, en una jornada cuya fecha marcaría desde entonces el Día de la Militancia.
“La militancia se organizó desde el 16 a la noche. Yo participé junto a otros compañeros y recuerdo que íbamos por la ruta y nos encontramos con que el Ejército no permitía llegar al Aeropuerto. Pero la militancia se las ingenió para llegar, incluso cruzando a nado el río Matanza”, recordó Galasso.
Para Pigna “lo que se vivía era un clima de mucha incertidumbre. El centro de la escena estaba en la Autopista Richieri, en el camino a Ezeiza. Era un día lluvioso, complicado, donde las Fuerzas Armadas habían hecho un dispositivo de cierre del Aeropuerto, por lo que desde muchos kilómetros antes no se podía acceder”.
“Además, había que atravesar el río Matanza, por ejemplo, con un día lluvioso, con mucho viento, y la gente fue igual, a pesar del riesgo de vida que suponía tener enfrente a los militares armados hasta los dientes”, agrega. Y concluye: “Por eso se lo recuerda como un acto de entrega, de obstinación, de compromiso absoluto, algo que se expresó claramente aquel día”.
La casa
Desde Ezeiza, Perón se trasladó a una casa que había comprado el Partido Justicialista en Gaspar Campos 1065, en Vicente López, muy cerca de la quinta presidencial. “Se empieza a aglomerar gente alrededor de la casa y a cantar: ‘la Casa de Gobierno cambió de dirección / está en Vicente López por orden de Perón’. Entonces Perón sale varias veces a saludar a la multitud”, evocó Galasso, autor en 2005 de los dos tomos de “Perón”.
“Recuerdo que Perón hacía señas hacia determinados lugares y uno creía que lo reconocía, que lo saludaba, que se acordaba de cada uno de nosotros”, contó el historiador a Télam.
Perón estuvo en Gaspar Campos 27 días, ya que después iniciaría un periplo por Paraguay y Perú, antes de regresar de nuevo a Europa. Durante aquel período sentó las bases de lo que ocurría en los meses subsiguientes.
“Perón hacía señas hacia determinados lugares y uno creía que lo reconocía, que lo saludaba, que se acordaba de cada uno de nosotros”Norberto Galasso
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Entre los hechos más destacados se encuentran la definición de la fórmula Cámpora-Solano Lima para los comicios generales que se realizarían el 11 de marzo de 1973. “Cámpora era un hombre moderado -recordó Galasso-, que como legislador no había brillado pero que era de confianza de Perón. En un comienzo a la Juventud Peronista la fórmula no la seduce pero después Cámpora se la va ganando, acercándose al pueblo en los barrios, yendo a jugar al billar al café, etc”.
Para Pigna otro de los hechos salientes de aquellas jornada fue el encuentro “del General con la juventud”, “un sector absolutamente novedoso en la militancia partidaria”. “Un sector nuevo que copó Vicente López, y particularmente la calle Gaspar Campos, dándole un folclore muy particular, con cantos y consignas”.
Además, el historiador recordó que el líder peronista se reunió “con dirigentes políticos de todos los signos, fundamentalmente con Ricardo Balbín, encuentro que tenía un objetivo muy preciso para Perón, que era que el radicalismo se comprometiera a no tolerar la proscripción del peronismo y que si este no participaba en las elecciones la UCR tampoco lo hiciera”.
“Fue un encuentro entre dos personas que tenían bastante para reprocharse, ya que Balbín había estado preso durante el peronismo un largo tiempo y Perón había sufrido un golpe de Estado en el que Balbín y el radicalismo habían tenido muchísimo que ver. Sin embargo, fue un diálogo cordial, de encontrar puntos de coincidencia, para sacar al país del atolladero en el que estaba”, agregó.
La ida y la vuelta

Entre la ida de Perón en diciembre de 1972 y su regreso definitivo en junio de 1973 los hechos fueron vertiginosos. El 11 de marzo la fórmula Cámpora-Solano Lima ganó las elecciones con el 49,5% de los votos; el 20 de junio se produjo la llamada “Masacre de Ezeiza”, cuando sectores de la derecha peronista atacaron a militantes identificados con la Juventud Peronista que participan del retorno definitivo de Perón al país.
Además, el 13 de julio Cámpora presentó su renuncia para permitir nuevas elecciones; y el 23 de septiembre la fórmula Perón-Perón obtuvo el 61,85 % de los sufragios, dando lugar a la tercera presidencia de Perón, que se interrumpirá con su muerte el 1 de julio de 1974.
Pero la historia se escribe por partes. Y tiene sus hitos. “En aquel contexto de ascenso del movimiento juvenil Cámpora tenía una excelente imagen en la juventud, que lo llamaba El Tío, por ser algo así como el ‘hermano’ de Perón. Se sabía que era algo transitorio, que iba a gobernar en nombre de él. Cámpora al gobierno, Perón al poder”, resumió Pigna.
Y agregó: “Se votó en un clima muy convulsionado, con un movimiento peronista fuertemente dividido entre la izquierda y la derecha, que va a tener su expresión muy clara en los hechos de Ezeiza, donde se ven con toda nitidez las diferencias irreconciliables entre ambos sectores”.
“Alrededor de Cámpora se gestó un gabinete interesante -subrayó Galasso-, que respondía en gran medida a la ebullición que había en el movimiento peronista. Incluso un sector de derecha intentó imponer la candidatura de (Manuel de) Anchorena a gobernador bonaerense y el mismo Perón pide que lo desplacen y finalmente el candidato es (Oscar) Bidegain, vinculado a la JP. También aparecieron en el gabinete Jorge Taiana y Esteban Righi, este último como Ministro del Interior”.
“Hubo grandes tensiones internas en lo que es un gran movimiento popular compuesto por distintas alas. En el campo sindical, un enfrentamiento muy fuerte entre la burocracia sindical y Montoneros. Los acontecimientos se apresuraron por la presión de (Victorio) Calabró y de algunos sectores del Ejército, y también del radicalismo y de la Iglesia, que temían que el peronismo se conviertiera en guevarismo. Entonces presionaron para que Cámpora renunciara y se hicieran nuevas elecciones”, detalló Galasso.
El regreso de Perón, en la mira de Leonardo Favio
La historia
El 17 de noviembre de 1972 clausuró una etapa dominada por la proscripción y persecución del peronismo, abrió el camino para el retorno de una democracia más amplia y plural y marcó un hito en la historia de Juan Domingo Perón, un hombre que, aún para quienes disintieron con él, resultó el gran protagonista de la Argentina del siglo XX.
Aquel día, aunque a la distancia pueda resultar frágil en sus derivaciones, todavía proyecta enseñanzas sobre actores y procesos que si bien son diferentes, irremediablemente forman parte de una historia común que de algún modo los interpela.
“Es fundamental para el peronismo la movilización popular, la ocupación de las calles, la movilización de los trabajadores y de los jóvenes militantes para pensar en un movimiento más transformador, más audaz”, aseguró Galasso a la hora de pensar las derivaciones del retorno de Perón en la actualidad.
En tanto que para Pigna, “lo que debería proyectar hoy el retorno de Perón es ese acuerdo entre personas que pensaban distinto, como Perón y Balbín, que parece tan lejano”.
“Que personas que puedan tener posiciones políticas distintas -subraya- puedan tener algún tipo de acuerdo; deponer rencores y diferentes situaciones y poner por delante el futuro del país y planificar una salida a un país que está tan acostumbrado a las crisis, porque no se sale de las crisis sin un mínimo de acuerdo”.
Y solo así, tal vez, la historia, con sus grandes sucesos y protagonistas, con sus héroes anónimos e ignorados, con sus nombres y sus prohombres, no haya transcurrido en vano.
“Todos Unidos Triunfaremos”: la consigna del acto que tendrá como único orador al presidente
En la Rosada esperan una convocatoria masiva que supere las 100 mil personas. Aseguran que la marcha corona el lanzamiento de la segunda fase del gobierno, ya sin pandemia.
16/11/2021

Foto: Télam
Salió el sol y el peronismo se prepara para festejar el Día de la Militancia con un acto masivo en Plaza de Mayo en el que se espera que participen más de cien mil personas. El único orador será el presidente Alberto Fernández bajo la consigna acordada es “Todos Unidos Triunfaremos”. Según contaron fuentes oficiales a Tiempo, será la plataforma de lanzamiento de la segunda etapa de la administración Fernández, que hasta el momento estuvo signada por la pandemia.
Tras el cambio de ánimo que produjo el resultado electoral del domingo, devino el cambio de significado político de la movilización. Pasó de ser un gesto defensivo a una demostración de fuerza del partido de gobierno, restringido primero por la pandemia y luego por el asesor del segundo tramo de la campaña electoral, el catalán Antoni Gutiérrez Rubí, quien descartó los actos masivos y los tradicionales, elementos de la liturgia peronista. La convocatoria es a las 15 y el presidente hablará alrededor de las 17.
Este martes en la sede del PJ Nacional se sentaron a delinear el acto las principales figuras del peronismo: el jefe de Gabinete, Juan Manzur, el ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro, el canciller, Santiago Cafiero, el senador y presidente del PJ porteño, Mariano Recalde, su compañero de organización Juan Manuel Olmos, el triunvirato de la CGT Héctor Daer, Pablo Moyano y Carlos Acuña; el dirigente del PJ bonaerense Andŕes “Cuervo” Larroque, el secretario general de la CTA Hugo Yasky -central que había sido excluía de la convocatoria en un primer momento, entre otros.
Según explicaron desde presidencia, los gremios ingresarán a la plaza por Diagonal Sur, mientras que los movimientos sociales lo harán por Avenida de Mayo y por Diagonal Norte entrarán los intendentes y La Cámpora. Este martes en Rosada uno de los articuladores del acto fue Manzur. Primero recibió a intendentes del conurbano bonaerense, después a Jorge Capitanich, gobernador de Chaco, y por último a la cúpula de la CGT.
Más temprano, Manzur, junto al presidente, habían recibido al jefe de Gabinete bonaerense Martín Insaurralde, con quien analizaron los resultados del domingo. Los intendentes hicieron notar su capacidad de tracción de votos en estas elecciones generales, luego de haber sido incluidos en el gabinete bonaerense, un reclamo que se había ahondado luego de la exclusión de sus dirigentes en las listas legislativas municipales.
El jefe de Gabinete recibió también a la cúpula de la CGT, los convocantes originales de la marcha de este miércoles, a los que se terminó sumando todas las organizaciones que componen el Frente de Todos. Daer sostuvo luego del encuentro: “Hablamos sobre los temas que hacen a la problemática de los trabajadores y, por supuesto, hablamos del día de mañana, donde el peronismo, la CGT y todos los sectores, los movimientos sociales, rescatamos el valor simbólico del Día de la Militancia y, ordenadamente, como lo hicimos el 18, vamos a movilizarnos a la Plaza de Mayo”.
Por su parte, Moyano dijo que “ha quedado reflejado el domingo la importancia de la militancia, tanto política como gremial. Nos hemos hecho cargo del último golpe que habían sido las PASO”. “Con el trabajo militante se ha podido, prácticamente, revertir la elección en la provincia de Buenos Aires. Hay que demostrarle al Gobierno nacional la unidad total del movimiento obrero y del peronismo que, tiene como próximo objetivo, no solamente estar en las calles sino presentar políticas en defensa de los trabajadores”.
Este miércoles el presidente podrá ver por segunda vez desde que inició su mandato una plaza llena a la que le hablará desde un escenario. La primera vez fue cuando asumió la jefatura de Estado, junto a la vicepresidenta Cristina Fernández. Según contaron fuentes en Rosada, la frase que resume el espíritu de la marcha de este miércoles es “estamos de pie y unidos”.
Fuente:TiempoArgentino
Gesto de Alberto Fernández a la oposición
El Gobierno prorroga hasta el 31 de diciembre las sesiones ordinarias del Congreso
La extensión permitirá negociar con la oposición la agenda del Congreso. El Presupuesto 2022 y el "Programa económico plurianual", claves para el oficialismo.
Con el objetivo de avanzar en el tratamiento del Presupuesto 2022 y el proyecto que funciona como antesala para el acuerdo con el FMI, el presidente Alberto Fernández anunció que se prorrogarán las sesiones ordinarias hasta el 31 de diciembre. La decisión, que fue oficializada ayer a la noche a través de un decreto en el Boletín Oficial, pretende ser un gesto a la oposición luego de las elecciones del domingo y va en línea con la convocatoria al diálogo que ya habían anticipado varias figuras del oficialismo. El gobierno busca con esto un acercamiento a los diferentes bloques opositores, en especial Juntos Por el Cambio, para avanzar en una agenda común que le dé pie al Frente de Todos para negociar en lo que resta del 2021. Luego, al igual que en los últimos tres años, se convocará a sesiones extraordinarias para que la actividad parlamentaria continúe durante el verano. La diferencia radica en que, en este último caso, será el Poder Ejecutivo el que defina el temario y las prioridades.
Casi 48 horas después de las elecciones generales, Casa Rosada anunció que extendería las sesiones ordinarias - que vencían el 20 de noviembre - hasta fin de año. La idea de avanzar con esta decisión ya había sido adelantada por la vicepresidenta del bloque oficialista, Cecilia Moreau, el día anterior: "Nosotros le pedimos a Alberto y a Vilma (Ibarra) que prorroguen las ordinarias porque para nosotros es más fácil que ampliar las extraordinarias, ya que así podemos tomar el temario del mismo Congreso", había explicado entonces Moreau. Finalmente, la encargada de hacer el anuncio fue la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, que explicó que Alberto Fernández había decidido extender las sesiones ordinarias "para que las fuerzas políticas en el Congreso fijen su propio temario".
"Es un gesto a la oposición", repetían en Casa Rosada. El Gobierno, en efecto, busca comenzar las negociaciones con los bloques opositores a semanas del recambio legislativo del 10 de diciembre, cuando asumirán los diputados y senadores que fueron electos el domingo pasado. El objetivo es consensuar un temario de leyes a tratar antes de fin de año y evitar la imposición a "libro cerrado" de un paquete de proyectos a través de la convocatoria a sesiones extraordinarias (como sí se hará durante el verano). "Para el trabajo legislativo es mejor prorrogar las ordinarias que llamar extraordinarias, porque para consensuar sesiones tenés que consensuar temas ya que, al no tener quórum propio, ir a la sesión a libro cerrado puede ser complicado", explicó una fuente del FdT a este diario.
El marco clave de estas especulaciones está dado por la necesidad de aprobar lo antes posible el proyecto de "Programa económico plurianual para el desarrollo sustentable" que anunció Fernández el domingo. Esta iniciativa, que no es otra cosa que el corolario del plan que el gobierno trazó para lograr un amplio apoyo para negociar la reestructuración de la deuda con el FMI, representa la prioridad número uno para Casa Rosada hoy en día. "Ese programa contemplará los mejores entendimientos que nuestro gobierno haya alcanzado con el staff del FMI en las negociaciones que lidera nuestro ministro de Economía, Martín Guzmán", explicó Fernández en su momento. A su vez, la otra prioridad de Casa Rosada es la aprobación del Presupuesto 2022, que duerme en el Congreso desde mediados de septiembre. Hoy, durante la Comisión de Presupuesto, los diputados del oficialismo comenzarán a debatir cuando convocar a las primeras reuniones, para las cuales se espera que participe el mismo ministro Guzmán.
La oposición, mientras tanto, espera a conocer el contenido del proyecto del "Programa plurianual" que aún no llegó al Congreso. "Un 'gesto' para la oposición no es extender las sesiones ordinarias, esa es una potestad constitucional del Presidente. 'Gestos' serían que retiren la reforma judicial y la del Ministerio Público, dejen que avance la extinción de dominio, Ficha Limpia y la Emergencia Educativa", denunció el jefe del interbloque de JxC, Mario Negri, en Twitter. Sin embargo, la declaración pareciera ser más para la tribuna que otra cosa, ya que colaboradores del interbloque coinciden en que hay que aguardar el detalle del proyecto que propone el oficialismo. "Acá se gana un mes para tratar algún tema que le interese a la agenda opositora", admitieron en JxC que, entre otras iniciativas, impulsa el proyecto de Ficha Limpia y Emergencia Educativa.
Actividad parlamentaria
Paralelamente, mientras que en Casa Rosada anunciaban la prórroga de las sesiones ordinarias, en la Cámara de Diputados se estaba desarrollando una intensa actividad legislativa luego de varias semanas de parálisis. Por primera vez desde el domingo de elecciones, diputados del oficialismo y la oposición se vieron las caras en una serie de reuniones de comisión en las que se avanzó en una amplia agenda vinculada sobre todo al medio ambiente. Si bien originalmente JxC había jugado a hacerse el recio - con un comunicado que rechazaba la convocatoria del oficialismo porque no le habían consultado antes -, ambos sectores lograron avanzar en dictámenes para varios proyectos, como par el de Gestión de Envases con Inclusión Social, el de Gestión de Neumáticos, y el que crea un marco regulatorio para el desarrollo de la industria del cannabis medicinal y del cáñamo industrial.
Natalia Zaracho, de cartonera del MTE al Congreso
"No vamos a discutir solo la agenda de los pobres, vamos a discutir todo, como ellos discuten todo lo nuestro"
Integró la lista del Frente de Todos en los comicios de 2019. Asumirá en diciembre al producirse un corrimiento en la lista del oficialismo. Su objetivo prioritario es lograr el salario básico universal.
Cuando se hacía la hora de arrancar para cartonear, Natalia Zaracho salía lo más escondida posible de la casilla donde vivía con su mamá y sus hermanos en Villa Fiorito. Intentaban pasar inadvertidas ante la mirada juzgadora de los vecinos del barrio, pero el carro y la luz de las cinco de la tarde las delataba. Es que les daba vergüenza sobrevivir a costa de la basura de otros en un 2001 donde recién empezaban a aparecer los y las primeras recicladoras y el movimiento cartonero no era movimiento. A Natalia Zaracho le daba vergüenza decir que era cartonera y hoy es la bandera que defiende.
El 10 de diciembre va a asumir como diputada nacional por el Frente de Todos. Va a ser la primera cartonera que ocupe una banca en la Cámara baja y dice que va a trabajar con la agenda de su sector, defender la ley de envases y el salario básico universal, pero que también quieren intervenir en el debate de la deuda, la macroeconomía, la asignación de recursos. "No vamos a discutir solo la agenda de los pobres, vamos a discutir todo, como ellos discuten todo lo nuestro", cuenta en diálogo con PáginaI12.
Natalia habla en plural porque entiende que ahora le tocó a ella pero que podría haber sido cualquier compañero o compañera del barrio, de la militancia. Que lo importante es ocupar estos lugares para disputar luchas importantes, para que no teoricen sobre los pobres, para que los pobres hablen. "El debate sobre convertir planes en trabajo por ejemplo, la política tradicional no tiene idea. No necesitamos convertir los planes en trabajo, ya los convertimos cuando nos organizamos como cartoneros y trabajadores ambulantes. Hay que estar sentada ahí para dar estas disputas, no hay otra".
Sapo de otro pozo
Cuando le ofrecieron ser candidata dijo que no. "A mi me daba mucho miedo ocupar un lugar que siempre nos dijeron que no estábamos preparados para ocupar. Pero la realidad es que cuando escuchas hablar a cada uno ahí adentro te das cuenta que tenés mucho más para aportar".
En diciembre va a ocupar una banca en un espacio que ya conoce --actualmente trabaja como asesora del diputado Itai Hagman--, en un mundo al que le costó entrar. "La política tradicional es muy hostil. En 2019 fui candidata por la lista del Frente de Todos y me pasó muchas veces que no me querían dejar pasar a lugares porque eran espacios exclusivos para los candidatos. Yo les decía soy candidata, no tengo tacos ni el pelo planchado, pero soy candidata". Este año no integra la lista porque su banca la va a ocupar por corrimiento de diputados, por compañeras que dejan el puesto para irse a otros lugares en el Estado.
--¿Qué le vas a aportar al Congreso?
--Tengo las herramientas y la capacidad de mirar y dirimir lo que pasa en el territorio real y eso no es tan fácil la verdad. Alguien puede saberlo desde lo teórico pero vivirlo es otra cosa. Yo se que están mis compañeros bancándome y apoyándome y no voy a ser comida por la política tradicional. No voy a ser una diputada que trabaje en el Congreso, de oficina. Yo quiero ir al territorio y construir poder popular en distintos lugares y seguir compartiendo y motivando para que compañeros participen en política. Nos falta representación porque somos 40 por ciento de pobres en el país y no hay pobres en estos lugares de poder.
Estas últimas semanas participó en asambleas en diferentes barrios, escuchando lo que más preocupa a la gente. "Salió mucho la falta de trabajo y la inseguridad. La falta de trabajo la vamos a enfrentar empezando por los últimos. Tenemos la propuesta del salario básico universal para garantizar que nadie más caiga en la indigencia, sobre todo esa fracción de personas que no están cubiertas por la AUH ni la jubilación, que tienen edad de trabajar y no tienen trabajo o no están organizados. El otro tema es la inseguridad, de la que se apropia la derecha pero quienes peor la sufrimos somos nosotros los sectores populares, que nos roban el celular mientras estamos pagándolo en 18 cuotas. La derecha dice que con más policía y cárcel lo resolvemos, y la agenda tiene que ser otra, tener una política de inclusión de pibes liberados".
La lucha de los pueblos
La mamá de Natalia llegó a Fiorito cuando el lugar era una quema. Fue de las primeras que empezó a levantar casillas en el barrio. Natalia nació, vive y construye gran parte de su militancia ahí y dice que no piensa irse. Empezó a cartonear a los doce años, en plena crisis del 2001, cuando a su mamá la echaron de la casa de familia donde trabajaba. Al principio cambió de turno en el colegio y se quedaba cuidando a sus hermanos y sobrinos mientras su mamá y su hermana salían a cartonear, pero el barrio se puso muy picante y no querían dejarla sola. Ya a los 13 había dejado el colegio y paraba todas las noches en la esquina de Pueyrredón y Las Heras, "en la casa de Cristina", dice y se ríe. Esperaba que su mamá, su hermana más grande y una vecina traigan las bolsas de basura. Ella seleccionaba lo que les servía y las ponían en el bolsón que cuidaba con sus hermanos.
"Era muy loco porque no hacían el recorrido de los chabones que pateaban toda la capital, sino que planteaban un circuito para cuidarnos. En general una se quedaba en una esquina con el bolsón y los chicos mientras las otras salían a cartonear. Es una tremenda organización de mujeres solas que en ese momento no la veía, pero ahora recupero con la militancia y el feminismo", reflexiona. Tampoco le hacían ruido las mansiones en las calles de Recoleta, "tenía que bancar la olla y no estaba pensando en la desigualdad". De ese momento se acuerda de llorar por haberse perdido en una ciudad que le era totalmente ajena. De conocer el Obelisco cartoneando. De la vergüenza con los vecinos. De la hernia de disco de su mamá, y de su dolor espantoso de cintura que la obligó a dejar de hacer esa actividad desde muy joven.
A medida que la crisis se profundizaba cada vez más gente salía a cartonear. La mamá de Natalia fue una de las impulsoras de la primera cooperativa cartonera que organizó el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), el Amanecer de los Cartoneros, que hoy es la más grande de América Latina y tiene 4.000 afiliados. Natalia fue mamá a los 19 años y para ella cartonear era su trabajo: "Era muy ama de casa. Iba, trabajaba, volvía a casa, cocinaba y cuidaba. Estaba organizada en la cooperativa pero no como militancia sino como parte del trabajo".
--¿Cómo hiciste el click para pasar de ser cartonera ama de casa a referenta del Frente Patria Grande y trabajadora de la economía popular en el MTE?
--Después de leer la dedicatoria que me hizo Juan Grabois -referente del MTE- en un libro. Decía: que se fortalezca la lucha de los pueblos de la tierra. Y ya me estaba marcando el camino. Fue en una especialización en economía social. Ahí me hizo un click y empecé a discutir y a hablar, para que se deje de hablar del sujeto y que el sujeto forme parte de la discusión. En el Encuentro Nacional de Mujeres de 2015 me pasó lo mismo, me abrió la cabeza y me di cuenta reviendo mi historia, la organización feminista y popular que tenía, pero nunca había parado a pensar, porque cuando tenés que llenar la olla no tenés tiempo para eso.
Fuente:Pagina12
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