4 de junio de 2022

BAHIA BLANCA: Huellas de la dictadura: el fantasma del pasado que sobrevuela a una víctima.

 Sabado, 04 de junio

Huellas de la dictadura: el fantasma del pasado que sobrevuela a una víctima

Sobreseyeron a un hombre por balear a su yerno, dos días después de declarar como testigo en la megacausa Zona 5.

  La tarde del pasado 9 de abril en la zona de Villa Irupé, Julio Alberto Berardi, de 77 años, prendió fuego un Renault 9 de su propiedad y, en el marco de una discusión, tomó un revólver calibre 38 y efectuó un disparo que lesionó de gravedad a Adrián Vázquez.

   La víctima, de 35 y yerno del agresor, sufrió heridas en el sector derecho del tórax y fue internado como consecuencia de las lesiones sufridas. Milagrosamente salvó su vida tras la violenta agresión.

   Berardi fue arrestado por personal del Comando de Patrulla y trasladado a la comisaría Séptima, acusado de los delitos de tentativa de homicidio agravada y portación ilegal de arma de fuego de uso civil.

   Fuentes policiales consultadas en ese momento indicaron que no tenían conocimiento o antecedentes de problemas anteriores.

   En los últimos días, la jueza de Garantías Nº 3, Graciela Susana Calcinelli, hizo lugar al pedido del defensor oficial Sebastián Cuevas, y, con la aceptación de la fiscalía, dictó el sobreseimiento definitivo del acusado por inimputabilidad.

   ¿Qué pasó? Las pericias determinaron que al momento del hecho Berardi no comprendió la criminalidad del acto ni pudo dirigir sus acciones.

   El hombre se encontraba “movilizado” luego de declarar algunas horas antes, como víctima, en un juicio por delitos de lesa humanidad que se desarrolla en nuestra ciudad, según confiaron fuentes judiciales.

   Esa situación, sumada a la ingesta de ansiolíticos, habría provocado la violenta reacción durante el incidente registrado en Viamonte al 3100.

Amnesia lacunar

   Las pericias, según el mismo vocero, se extendieron casi un mes para arribar a la conclusión sobre la conducta desplegada por Berardi y las circunstancias que la rodearon.

   Un psicólogo y un psiquiatra de la Asesoría Pericial Departamental lo evaluaron durante tres entrevistas, una de las cuales debió ser suspendida por la descompensación del hombre.

   Durante ese tiempo, permaneció alojado en dependencias de la seccional Sexta.

   “Fue una mezcla de shock postraumático, porque días anteriores revivió todo lo que había sufrido a través de un testimonio en los juicios de lesa humanidad, y la ingesta de ansiolíticos que tomaba para dormir. El día del hecho tomó más de la medicación habitual”, comentó.

   Amnesia lacunar fue el diagnóstico de los especialistas. 

   “Es una especie de laguna acerca de la posibilidad de comprender no solo la criminalidad del acto, sino también de dirigir sus acciones”, agregó.

   Quiere decir que Berardi experimentó “una especie de impulso irrefrenable el día del hecho”, como consecuencia del episodio emotivo del juicio y el abuso de la medicación.

   El hombre, según se acreditó, consumía ansiolíticos aunque no estaba bajo tratamiento.

   También se mencionó que la Justicia determinó que no resultaba necesario dictar una medida de seguridad sobre su persona, ni que reunía criterios de internación.

   Según se supo, hasta el momento de dictarse el sobreseimiento estaba vigente una restricción de acercamiento a la víctima.

   Trascendió que, luego de la decisión, el hombre dejó la ciudad y se estableció en la provincia de Río Negro, donde, por iniciativa propia, comenzó un tratamiento psicológico.

Espera insostenible

   Dos días antes de dispararle a su yerno, Berardi declaró ante el Tribunal Oral Federal de la ciudad, en el marco del juicio por la Mega Causa Zona 5.

   En el debate se analiza la responsabilidad de 38 imputados -militares, efectivos de las policías Federal y bonaerense, y un director de una unidad penitenciaria- por delitos de lesa humanidad contra 334 víctimas en el sur bonaerense y la Patagonia.

   El hombre relató ante los jueces que fue secuestrado cuando se desempeñaba como secretario general de la Federación Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (FATRE) y en la subdelegación de la CGT de Médanos.

   Comentó que estuvo detenido en el gimnasio del Batallón de Comunicaciones 181 y luego fue trasladado a la Unidad Penal Nº 4 de Villa Floresta, hasta su liberación.

   Berardi describió que a partir de una serie de amenazas recibidas por parte de jefes policiales y militares debió renunciar a la actividad sindical.

   Finalmente agradeció la posibilidad de declarar.   

   “Hace 46 años que estábamos esperando”, cerró.

Un debate con más de 200 testigos

   Juicio. Desde el pasado 7 de abril, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal comenzó a escuchar el relato de 220 testigos propuestos por las partes en el debate por la Mega Causa Zona 5.

   Relatos. En esa jornada, además de Berardi, declararon otras víctimas que pasaron por el Batallón de Comunicaciones 181. Entre ellos, otro dirigente de la FATRE que había sido secuestrado en Mayor Buratovich.

   Procesados. De los 52 imputados iniciales, 12 se encuentran fallecidos y dos fueron declarados incapaces, por lo que 38 están siendo juzgados en la actualidad. Las audiencias se desarrollan todos los días jueves en nuestra ciudad.

Fuente:LaNueva


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