6 DE MAYO DE 2023
Con los testimonios de Eduardo Hidalgo y la perito Claudia Bellingeri, cerró la testimonial de la Fiscalía
El pasado jueves 4 de mayo se realizó en Bahía Blanca
una nueva audiencia en la Megacausa
Zona 5, en la que se escucharon los testimonios del referente Eduardo
Hidalgo y la perito Claudia Bellingeri, los últimos
ofrecidos por la parte acusadora.
Además de escuchar los últimos testimonios presentados por la parte
acusadora, compuesta por el Ministerio Publico Fiscal y Querellas,
el Tribunal compuesto por los jueces Ernesto Sebastián, Sebastián
Foglia y Marcos Aguerrido dio a conocer una serie de resoluciones
vinculadas a la prosecución del juicio.
En este contexto, se detallaron cuestiones técnicas propias del proceso,
e informaron que al finalizar todos los testigos (faltan aún los de la
defensa de los genocidas) se realizaran dos inspecciones
oculares.
Una de estas inspecciones, en el Batallón del V cuerpo de
Ejército, y la otra en la Unidad Regional 5ta de la Policía de la
Provincia de Buenos Aires (calle Alem al 800). También se prevé que algunos
de los imputados amplíen sus declaraciones en el transcurso de las
próximas audiencias.
Una vida por la
Memoria Verdad y Justicia
La audiencia número 54 comenzó con la continuación de la reproducción
audiovisual del histórico referente, víctima y sobreviviente Eduardo
Alberto Hidalgo, quien falleció en marzo del año 2021. La misma se
produjo el 18 de octubre del 2011, en el marco de la denominada
"Causa Bayón".
El testimonio de Hidalgo, referente durante 35 años de la Asamblea
Permanente por los Derechos Humanos bahiense, comenzó durante la audiencia anterior y
concluyó esta semana.
Eduardo Hidalgo
Eduardo fue secuestrado en dos oportunidades. En esa
época, vivía junto a su mujer y su pequeño hijo de un año y
cuatro meses en calle Chiclana al 500 de esta ciudad, y trabajaba de
administrativo.
Una madrugada en septiembre de 1976, fue llevado hasta la
Avenida Parchape detenido e introducido en un Centro Clandestino que
funcionaba en las inmediaciones de la estación de tren.
Al respecto, relató que "yo luego ubique ese lugar como lo que era
la policía ferroviaria, que en ese momento estaba a cargo de la policía
federal".
Allí permaneció alrededor de 15 días, sometido a torturas
donde era interrogado acerca del paradero de su hermano Daniel. Según explicó:
"Mi hermano estaba señalado desde la toma de la Universidad
Tecnológica Nacional".
Luego de unos días allí, los secuestradores le dijeron que "a tu
hermano no lo encontramos, sabemos que es Montonero, pero ya lo vamos a
encontrar". Posteriormente fue liberado, atado y vendado,
detrás del Parque Independencia.
Hidalgo relató que perdió contacto con su hermano, por lo
que supuso que se había ido de la ciudad ante su secuestro. En alguna
oportunidad habían acordado en que, si algo le pasaba a él, Daniel se
iría de Bahía Blanca.
El segundo secuestro fue el 9 de noviembre de 1976 a
alrededor de las 22:30 horas, también en su departamento. Del operativo
participó un grupo de unas veinte personas que se identificaron como
parte de la Policía Federal, e ingresaron al domicilio por la fuerza,
armados y vestidos de civil. Según recordó:
"Cuando abro la puerta hay un hombre de traje con una
ametralladora en la mano. En el palier había otras siete u
ocho más, también armados hasta los codos. Cuando bajamos a la
cochera había como diez personas. Después supe por el portero -que
también la pasó muy mal- que afuera había como cinco o seis autos más,
lo que implicaba que debo haber sido considerado peligrosísimo".
Eduardo Hidalgo durante su declaración
Esta vez, fue trasladado al Centro Clandestino de detención Tortura y
Exterminio "La Escuelita", donde sufrió simulacros de
fusilamiento, fue interrogado salvajemente con picana eléctrica y
donde le preguntaron por su hermano:
"Me llevan al patio del lugar, me hacen desnudar, me atan a
un palo o a un árbol y sistemáticamente se turnan para golpearme sin
parar hasta la mañana siguiente, cuando amanecía... Con una saña que es muy
difícil de entender, porque además lo hacían entre gritos y risas, y
evidentemente lo disfrutaban", recordó sobre algunas de las torturas
que padeció.
Antes de sacarlo de La Escuelita, le dieron instrucciones que Hidalgo
describe en su relato. Según explicó:
"Me llevan a la última tortura, a un baño donde me
dicen que me tengo que bañar y afeitar, me dan una hojita de
afeitar que era como un cuchillo desafilado y tuve que hacerlo, lo que significó
que me lastimé toda la cara y además que me bañara".
"Había un termo eléctrico con su función al máximo y tuve
que bañarme con el agua hirviendo", agregó. Cabe destacar que la
situación ocurrió con un guardia a su lado, armado y encapuchado, que
lo vigilaba.
Esa noche de fines de noviembre, lo sacaron de La Escuelita y
uno de los captores se sentó a su lado. Poniendo un cuchillo en su
cuello le dijo:
"A tu hermano y a tu cuñada ya los reventamos. A vos te
vamos a llevar a otro lado y te digo que salgas cuando salgas, te vamos a estar
esperando acá".
Posteriormente fue llevado a la vera de una ruta en un automóvil. Luego
entró a un camión del Ejército y de allí fue llevado a la cárcel UP4 de
Villa Floresta.
A continuación, fue puesto en la misma celda que el profesor de la
Universidad Nacional del Sur, Daniel Villar, quien había sido detenido
junto a un gran grupo de profesores universitarios, cuyo juicio aún no se
ha realizado.
Villar explicó a Hidalgo que a su hermano Daniel y a su cuñada
embarazada los habían asesinado en un operativo en calle Fitz Roy.
Luego fue puesto a disposición del Poder Ejecutivo (PEN)
y se lo trasladó a la Unidad Penal nro. 9 de La Plata. El traslado
fue llevado adelante como era habitual, con golpes y amenazas de
tirarlos del avión. Hidalgo contó que:
"La llegada a la UP9 de La Plata también es una etapa de
tortura, Desde el lugar donde bajamos hasta donde nos debían requisar,
fuimos golpeados y puestos luego en calabozos de castigo".
En esa unidad, un año después, se hizo presente para tomarle declaración
el Juez Federico Madueño con su entonces secretario Hugo
Mario Sierra, ambos impunes por su participación durante el Terrorismo
de Estado. "Me fueron a preguntar con una enorme ironía y una
sonrisa en los labios si yo sabía quién me había secuestrado",
recordó.
Luego de secuestrar al testigo, son secuestrados sus padres en su casa de calle Santa Fe al 700. Fueron trasladados por la esquina del departamento de calle Fitz Roy, donde se veía el operativo en el que habían asesinado a su hermano Daniel Hidalgo y su cuñada Olga Souto Castillo, que pueden ver el despliegue.
Los llevaron al V Cuerpo y los interrogaron, vendados. Luego, alguien le
dijo con voz de mando "el Ejército se ha visto obligado a abatir a su
hijo". Mientras estaban allí secuestrados, saquearon la casa
familiar y le robaron ahorros de la venta de un camión que tenían
guardados de toda la vida, entre otras cosas.
En cuanto al asesinato de Daniel y Olga, Hidalgo contó que luego pudo
reconstruir que la pareja había estado escondida en la casa
de Néstor Junquera y María Eugenia González.
Éstos son secuestrados ese 9 de noviembre, mientras que la
otra pareja logra escapar. Sin embargo, una semana después se producirá su
asesinato, con un relato de enfrentamiento -que fue falso- en el
departamento de calle Fitz Roy.
En agosto de 1978 fue devuelto a Villa Floresta, desde
donde recuperó finalmente su libertad el 23 de diciembre de
ese mismo año.
Militancia que sana y
repara
Cerca del final de su declaración, Eduardo destacó su participación
desde el inicio en la ciudad de Bahía Blanca, en la Asamblea permanente por los
Derechos Humanos:
"Llegar a la Asamblea fue un
trámite sanador para mí. Me permitió incorporarme a la vida
nuevamente, a la vida política después. Yo estaba convencido que esto que hoy
sucede en todo el país [el proceso de Memoria, Verdad y Justicia]
en algún momento tenía que suceder, porque además mucha gente trabajó
en ese sentido y de la cual yo aprendí mucho".
"Ernesto Malisia solía preguntarme cómo yo seguía después de todo
lo que me había pasado y mi respuesta era, yo estoy acá primero por mi
hermano, después por mis viejos, después por mí, y porque la vida me
permitió conocer mucha gente que me enseñó muchas cosas y con el solo
objetivo de conseguir Justicia. Ni revanchismo ni venganza".
El histórico referente bahiense terminó su declaración en ese
primer juicio diciéndole al Tribunal:
"Hoy me voy de este lugar satisfecho de lo que he hecho en estos 35
años, se ha ido la mitad de mi vida en esto, he dejado muchas cosas de
mi vida sin hacer, he esperado este momento como nunca. Hubiera querido
que en este lugar estuviera al menos quien fue el responsable principal de que
llegáramos a este lugar, Ernesto Malisia, y que mis viejos hubieran estado
hoy aquí".
"El día que Sali de la cárcel, ese día llore mucho y mi padre me
dijo: 'basta de lágrimas ahora hay que hacer justicia'",
recordó, "espero que este Tribunal condene acorde a los crímenes
cometidos". "No me arrepiento de nada y estoy orgulloso de mi
hermano, de mi cuñada, de mis padres y de haber hecho lo que hice",
completó.
Archivos: La huella
de la represión
En segundo lugar, declaró la directora del programa Justicia por delitos
de Lesa Humanidad de la Comisión Provincial por la Memoria, Claudia
Bellingeri.
La testigo declaró en carácter de perito especializada, designada
por la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, informando sobre el material
de inteligencia de la DIPBA (Dirección de Inteligencia de la Policía
de Buenos Aires), que se halla incorporado y sirve de prueba en esta
Megacausa, y de la estructura y el funcionamiento de los servicios de
Inteligencia.
El fiscal antes de comenzar dejó en claro la importancia de
estos documentos, ya que en la presente Megacausa se están juzgando
a integrantes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires,
relacionados con la DIPBA, como el imputado Claudio Kussman.
Claudia Bellingeri
La especialista, mediante un PowerPoint, programa para realizar
presentaciones multimedia, presentó en detalle documentación que sirve
y fortalece las pruebas presentadas por la fiscalía y las querellas.
A fines de los años 90 y en el marco de los juicios por la verdad, la Cámara
Federal de Apelaciones de La Plata, secuestró distintos acervos
documentales y uno de ellos es el que se está analizando, el del
archivo de la Dirección de Inteligencia de la Policía de Buenos Aires.
Además, la Comisión Provincial tiene también a su resguardo el archivo
de Prefectura Naval Argentina, Zona Atlántico Norte, recuperada por
el Fiscal Hugo Cañón en sede de Ingeniero White de nuestra ciudad, y
el de las Unidades Penitenciarias que posee legajos de personas
detenidas en las cárceles durante la dictadura.
A modo de introducción histórica, la perita expresó:
"Cada documento, memorándum, ficha o expediente tienen una
temporalidad que abarca este acerbo documental, que habla de la persecución
política-ideológica que se inició por el año 1956 y que recién fue disuelta
en el año 1998 por el ministro de Seguridad Dr León Arslanian que
comenzó una reforma policial después del asesinato de José Luis
Cabezas".
La actividad particular que tenía esta Dirección de inteligencia era
"el espionaje, el seguimiento, el registro y el análisis de la
información para la persecución política-ideológica de los ciudadanos de
la provincia de Buenos Aires".
Posteriormente, Bellingeri describió lo relativo a la zonificación
y estructura de la comunidad informativa y cómo la Zona 5
llevó adelante el plan represivo general a través de directivas
que se remontan al año 1975 y donde la comunidad informativa -es
decir, la inteligencia- iba a tener un papel preponderante en
el proceso del golpe genocida que se avecinaba.
"Todo lo previo, el seguimiento previo, toda la persecución
política previa de los militantes, todo lo que la dirección de
inteligencia había hecho desde el 56 hasta acá, le iba a servir de
insumo para poder llevar adelante esta represión brutal",
expresó.
Unidad Regional V: El
huevo de la serpiente
Mediante un sistema de esquemas, para un mejor y más fácil
entendimiento, la especialista fue detallando las diferentes zonas
militares y estructuras jerárquicas, haciendo foco en la de la región
de Bahía Blanca, es decir Zona 5 y subzonas, para centrarse posteriormente
en documentos específicos que dan cuenta del accionar represivo de
la policía provincial.
Uno de los primeros documentos analizados da cuenta de "la integración
de las fuerzas de seguridad y el Ejército, en unas primeras reuniones que
se van a llevar a cabo en la Unidad Regional" en una
etapa previa al golpe.
"Este documento es importante porque vemos cómo la Unidad
Regional Quinta sirve como espacio geográfico para el
encuentro de toda la Inteligencia de la zona 5. Son reuniones
fundantes donde se ponían de acuerdo para considerar los 'temarios'
para las acciones a desarrollar", clarificó.
Siguiendo con la exposición, Bellingeri continuó con el caso
específico de tres víctimas, de los muchos que existen legajos DIPBA:
el caso de los secuestros de Daniel Bombara, Laura Manzo y María Emilia
Salto, donde participa la Unidad Regional 5ta.
En un documento, puede verse el detalle de los operativos y secuestros,
y la participación en ellos de algunos de los integrantes de
dicha Regional.
Entre ellos, el genocida Pedro Noel, quien ya fue condenado
a perpetua en otro juicio, y también a uno de sus compañeros de las mismas
patotas, Claudio Kussman, quien está siendo juzgado en esta
Megacausa (acusado entre otros delitos, del secuestro y muerte de
Daniel Bombara).
Para culminar la expositora resaltó que se observa claramente en toda la
documentación expuesta "que todas las acciones represivas eran
conjuntas" por todas las fuerzas, además del carácter central
que se evidencia en la Unidad Regional 5ta, para recabar información y
realizar operativos por medio de sus patotas policiales.
Quincuagésima cuarta
audiencia de la Megacausa Zona 5 (4 de mayo de 2023)
¿Cuándo siguen las
audiencias?
Las audiencias continuarán el día 11 de mayo, en la
sede del Tribunal Oral de Chiclana y Lavalle, desde las 9 horas. Los juicios
son Orales y Públicos, y puede concurrir cualquier persona que así lo
desee con su DNI.
Además, las audiencias también se emiten de manera virtual por
los canales de YouTube de la Subsecretaria de Derechos Humanos de la Provincia
de Buenos Aires y del Poder Judicial, así como en el micrositio de
la Megacausa Zona 5 en El Ágora Digital.
Fuente:ElAgoraDigital









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