CHARLA DEBATE A 57 AÑOS DE LA MASACRE DEL 16 DE JUNIO 1955 "Guernica tuvo su Picasso; el bombardeo a Plaza de Mayo, no"
Mariano Fatala, Daniela Marino, Ramón Torres Molina y Elsa Portugueis.
El presidente del Archivo Nacional de la Memoria (ANM), Ramón Torres Molina, comparó el bombardeo sobre la población civil en la Plaza de Mayo en 1955 con el ataque aéreo sobre el pueblo español de Guernica en 1937 por parte de la aviación alemana e italiana.
Para Torres Molina, "el bombardeo a Plaza de Mayo es un hecho sin precedentes que obliga al Estado a recordarlo por su trascendencia, que se compara con el bombardeo sobre Guernica, aunque sin embargo tiene más reconocimiento internacional este último. Las víctimas del bombardeo a Plaza de Mayo, hecho por las propias fuerza armadas del país, fueron más que en Guernica; pero Guernica tuvo su Picasso; nosotros, no", reflexionó.
De esta forma, el funcionario abrió la charla-debate a 57 años del Bombardeo a Plaza de Mayo de 1955, organizada por el área de Investigaciones Históricas del ANM en el marco de la Red Nacional e Internacional de Investigadores sobre el Terrorismo de Estado, de la que participaron familiares de las víctimas, granaderos que defendieron la casa de gobierno y un público que colmó el auditorio "Silvio Frondizi" del ANM.
El panel de expositores estuvo integrado, además, por la presidenta de la Comisión de Familiares del Bombardeo a Plaza de Mayo, María Daniela Marino; Elsa Portugueis, coordinadora de Investigaciones Históricas del ANM, y Mariano Fatala, investigador de esa área.
Durante la charla se proyectaron dos videos alusivos. El primero sobre la presentación de la investigación en junio del 2010 a cargo del recientemente fallecido secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, quien junto a la entonces ministra de Defensa, Nilda Garre, y el presidente del ANM, Ramón Torres Molina, dieron a conocer la primera investigación oficial sobre estos crímenes. El segundo video mostró imágenes muy fuertes de los bombardeos y dio un contexto histórico de los hechos y las continuidades que tuvo con las sucesivas dictaduras cívico militares que sufrió el país.
La Coordinadora de Investigaciones Históricas del ANM resaltó que "reinó el silencio en todos los gobiernos anteriores sobre este hecho, y recién en el 2005 la voluntad política de Néstor Kirchner homenajeó a los familiares y víctimas del bombardeo, se erigió un monumento a las víctimas y se sancionaron leyes reparatorias". A su vez, destacó el trabajo de su área, que realizó la primera investigación del Estado argentino sobre el bombardeo de 1955. "Fue un trabajo en equipo y el objetivo principal fue determinar la cantidad de gente asesinada y las identidades. Recorrimos hospitales, cementerios, registros, entrevistas en todo el país; revisamos documentación de las Fuerzas Armadas, las causas civil y militar. Otro objetivo fue ubicar con mayor precisión a los militares que participaron de ese crimen y los responsables civiles", explicó. Gracias a esta investigación, publicada en el 2010 y a punto de publicarse una edición revisada con correcciones y agregados, pudo determinarse una cantidad de 309 víctimas fatales.
En tanto, el investigador Mariano Fatala explicó que el Bombardeo a Plaza de Mayo puede ubicarse en el contexto de "la historia del conflicto social" en Argentina. "El conflicto reconoce sus orígenes en dos corrientes antagónicas: una que asume los intereses de los sectores populares, en especial de la clase trabajadora, y que logra una amplia hegemonía con la llegada de Perón al poder, y la otra corriente, conformada por los sectores más concentrados de la economía, beneficiarios del sistema colonial, promueve un orden político conservador y excluyente, que en lo económico abraza las doctrinas liberales", sostuvo. Y agregó que "este último sector ha hecho en la segunda mitad del siglo XX del terrorismo de Estado una herramienta de imposición de clase".
Fatala sostuvo que en la investigación desarrollada por el ANM quedó demostrado que "no se trató de un magnicidio, sino de una operación terrorista cuyo objetivo era la desmovilización de las fuerzas sociales que sustentaban al peronismo", y que "las transformaciones socio-económicas impuestas tras el golpe de Estado de septiembre de 1955 demuestran que el bombardeo del 16 de junio de ese año fue una acción que perseguía reimplantar un orden social afín a los intereses de las corporaciones económicas".
María Daniela Marino, de la Comisión de Familiares de las Víctimas del Bombardeo, cuyo abuelo -Juan Carlos Marino, trabajador de la Aduana de Buenos Aires-, murió por una ráfaga de ametralladora cuando estaba entrando a la estación del subte A, se lamentó: "los familiares hemos tenido que llevar nuestro dolor en silencio. Nuestros familiares fueron enterrados en silencio y los que cometieron esos crímenes fueron enterrados años después con honores". "No es casual que los responsables de este hecho hayan ocupado cargos tres meses después, cuando en septiembre de 1955 un golpe de Estado derrocó a Perón", añadió.
En tanto, Marino calificó al bombardeo como un "crimen de lesa humanidad, porque se realizó sobre una población civil de forma generalizada"; destacó la política de Derechos Humanos del gobierno nacional y agradeció a Eduardo Luis Duhalde, ex secretario de Derechos Humanos, quien "vivió y murió haciendo propia la lucha por los derechos humanos".
Desde ya, agradecemos su colaboración en la difusión. Saluda atte.
Marcelo Duhalde Director Prensa y Comunicación Archivo Nacional de la Memoria Av. Del Libertardor 8151-C.A.B.A (011)4702-1155
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