2 de agosto de 2012

SAN JUAN: EL DÍA QUE HABLARON LOS IMPUTADOS.

El día en que hablaron los imputados San Juan.- 
Dos de los principales imputados en el juicio por delitos de lesa humanidad, Olivera y De Marchi
Dos de los principales imputados del juicio a los militares por la represión ilegal en San Juan durante la última dictadura militar, declararon ayer por la tarde ante el Tribunal Oral Federal de San Juan, en sendas ampliaciones de sus declaraciones indagatorias. 


Se trata de los ex tenientes Gustavo De Marchi y Jorge Olivera, que buscaron salir al cruce de las declaraciones que la semana anterior dejó ante los jueces, uno de los choferes de las camionetas de la ex Empresa Provincial de la Energía (EPE), que fueron destinadas al RIM 22 y que, según el chofer Blas Elio De La Fuente, fueron utilizadas para hacer allanamientos y detenciones.  


De Marchi Gustavo 
De Marchi empezó asegurando que no conocía al chofer que lo caracterizó como “un loco nacionalista que odia a los judíos, y que estaqueaba soldados para castigarlos”, y uno a uno, intentó rebatir todos los cargos. Dijo que muchos lo consideraban loco y nacionalista, pero él se definió como “argentinista y gritón”, porque “rescató valores patrios, los resaltó y los gritó” y que lo hacía para acostumbrar a sus soldados a gritar para que cuando lucharan en la selva tucumana contra la guerrilla, los pudiera escuchar. Aseguró no sentir odio por los judíos y mencionó a abogados, médicos, terapistas y contadores de apellidos judíos, que trabajan con él y su esposa, para decir que si los odiara no confiaría en ellos.


Por último y en torno a la acusación de que sancionaba a los soldados estaqueándolos, De Marchi lo negó diciendo: “La idea era que el soldado saliera de la conscripción amando al ejército” y, que “mal puede un oficial hacer algún acto que lo hiera al soldado en su derecho humano”. No obstante ello reconoció que había castigos a los que llamó “enseñanzas” que se imponían “cara a cara”. 


Del Torchio y defensor 
El ex teniente Juan Del Torchio tenía que rendir ayer una indagatoria, pero se abstuvo de declarar “hasta que pueda procesar las más de 40 actas que me han entregado”. 


Quien sí salió con los tapones de punta contra el testigo De La Fuente, que fue básicamente quien provocó toda la movida defensiva de ayer, fue el abogado defensor Eduardo San Emeterio, quien pidió que se lo procesara por falso testimonio. 


El experimentado defensor aseguró que el testigo incurrió en una serie de falsedades al declarar, a las que fue enumerando por varios minutos, pero especialmente en una que lo tocó directamente, cuando lo involucró con la condición de cárcel clandestina del camping La Marquesita. 


Para San Emeterio, la actitud del testigo al supuestamente falsear su declaración, lo pone incurso en la violación al artículo 275 segunda parte del Código Penal, que tiene una pena de hasta 10 años de cárcel por el falso testimonio en perjuicio de los imputados. 


Finalmente, San Emeterio pidió que se exhorte al juez francés Roger Le Loire sobre las declaraciones de sanjuaninos en París en la investigación europea de la desaparición de Marie Anne Erize, para compulsarlas con las declaraciones hechas al tribunal local por las mismas personas. 


Olivera 
Por su parte, el ex teniente Jorge Olivera, se explayó ayer en contra de una veintena de testimonios en su contra que se han escuchado hasta ahora, y se ensañó especialmente contra Eloy Camus, de quien dijo gruesos epítetos y formuló consideraciones que en un momento llevaron al presidente del Tribunal, Eduardo Piña, a advertirle que podía incurrir en un caso de injurias y calumnias. 


Olivera reiteró sus argumentos de que nunca estuvo en el Penal de Chimbas, que no participó de interrogatorios ni allanamientos y que cuando se produjeron varias de las detenciones donde los testigos dicen que estuvo presente, el no se encontraba en la provincia, lo mismo que cuando murió en un interrogatorio o en su celda, según la versión oficial, el militante comunista José Alberto Carbajal. 


Argumentación política 
El ex oficial llegó muy lejos con su testimonio, y dedicó varios minutos a hacer una argumentación política del por qué está en el banquillo de los acusados. 


Olivera no se explica “por qué hoy nos imputa el mismo Estado que ayer nos dio las órdenes”, y calificó al juicio en curso como “un tremendo desvarío producto de una decisión política en base a una marcada ideologización del gobierno que emplea al Poder Judicial para darle visos de legalidad a la injusticia de juzgar a quienes no tenían poder de decisión porque eran jóvenes oficiales” y criticó la decisión de “sacarnos de nuestros jueces naturales”, para lo que citó a Carlos Pellegrini que decía que los militares tienen otros deberes, otros derechos, otros jueces, visten uniforme, hablan y caminan de otra forma”. 
FuentedeOrigen:DiarioElZonda
Fuente:Agndh

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