25 de julio de 2013

CÓRDOBA-MEGACAUSA LA PERLA: Confesó pero murió - Atestiguaron la madre de un asesinado, un policía secuestrado y un militante de la Liga - TESTIMONIOS días 59 y 60.

Confesó pero murió
El ex represor Guillermo Enrique Bruno Laborda, quien era juzgado por crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención cordobés La Perla, falleció esta semana en el Hospital Militar Central Cosme Argerich a causa del cáncer terminal que padecía. Debía comparecer ante la Justicia por una privación ilegítima de la libertad y cinco homicidios calificados, los cuales había confesado en el 2004 en una carta al entonces jefe del Ejército, Roberto Bendini. Con el argumento de criticar a la Junta Superior de Calificaciones de Oficiales que le rechazaba el ascenso al rango de coronel, allí detalló lo “que la oficialidad superior le ordenó hacer cuando era subteniente y teniente” durante la dictadura. En la misiva relató que “a mediados de 1978” procedió a “dar muerte a balazos, por separado, a cuatro condenados subersivos”, en lo que calificó como “una ejecución a sangre fría brutal”. También se refirió al homicidio de Rita Espíndola, quien había dado a luz a su hijo un día antes. “Nunca supe el destino del niño o niña, que un día antes de la muerte de su madre naciera en el Hospital militar de Córdoba.” La militante de HIJOS Córdoba Julia Parodia lamentó que queden impunes sus delitos, ya que “era uno de los únicos que habían confesado”.
Fuente:Pagina12


24.07.2013
Hoy, jueves, continuarán los testimonios
La Perla: Atestiguaron la madre de un asesinado, un policía secuestrado y un militante de la Liga

Los verdugos sonrientes y con banderas vaticanas al asumir monseñor Bergoglio como Francisco I. Ya han de habérsele borrado las sonrisas. 
Córdoba.- El Tribunal Oral Federal número 1 (TOF), recibió las declaraciones de tres nuevos testigos en el juicio oral y público por la megacausa La Perla por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar. Declararon Sara Rosenda Luján Molina, una ex presa política cuyo hijo Raúl Mateo Molina, que fue muerto a golpes en La Perla, el ex policía Horacio Samamé, que fue víctima de sus compañeros y vio morir a César Roberto Soria a consecuencia de las torturas sufridas, y José La Rizza, militantes de Liga Argentina por los Derechos del Hombre.

En el inicio de la audiencia, se informó el deceso del imputado teniente coronel retirado Guillermo Enrique Bruno Laborda, ex oficial del Ejército que reconoció las "tareas" que había desarrollado en el marco de la represión.

La megacausa acumula 16 expedientes y tiene 42 imputados, entre ellos el ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez; los casos que se contemplan tiene  417  víctimas, de las cuales 162 sobrevivieron y constituyen la prueba de cargo fundamental para su valoración al momento del dictado de las sentencias.

La primera testigo en dar su testimonio fue Sara Rosenda Luján de Molina, quien fue secuestrada y trasladada a la cárcel del Buen Pastor el mismo 24 de marzo de 1976.

Sara es la madre de Raúl Mateo Molina, secuestrado el 5 de octubre de 1976 en la esquina de 27 de Abril y Marcelo T. de Alvear, en pleno centro de la ciudad de Córdoba, desde donde fue llevado al centro clandestino de detención La Perla, dónde fue asesinado a golpes.

La testigo recordó los nombres de otras detenidas con quienes compartió su cautiverio, como el de Patricia Astelarra, por quien un imputado, el coronel retirado Raúl Fierro, decía que iba a cobrar un rescate en dólares.

También recordó a Ana Mohaded, 'La Paraguaya', y a Marta Sandrino, que estaban embarazadas como Marta Raggioti y Liliana Rojas a quien la testigo le tejió un ajuar con lana de su ropa y agujas fabricadas con hueso. "Una se las ingeniaba para no enloquecer ahí dentro", dijo.

Luján de Molina fue trasladada hasta un lugar que, después supo, era el centro clandestino de detención
La Ribera, y recordó que "cuando me subieron al camión no sabía a dónde me llevaban, no sabía si iban a matarme, si iban a torturarme".

Allí, continuó diciendo, estaban los torturadores "Gato" (Miguel Angel Gómez) y "Gordo" (Héctor Pedro Vergéz).

Este último fue quien le dijo que iba a quedar libre y que no se pusiera a buscar a su hijo porque él iba a volver solo. Le dijo que "lo tenían preso y que probablemente lo tendrían unos años más".

En otro momento, Luján de Molina reconstruyó a partir de testigos, que a su hijo lo habían secuestrado y llevado a La Perla en octubre, y que al poco tiempo, "Palo (Héctor Raúl) Romero lo mató de una trompada".

"Mi hijo fue una gran persona -señaló-, ese año terminó la facultad y había sido presidente del centro (de estudiantes) en 1974 y 1975. Cuando vino el golpe lo suspendieron de la Universidad, estaba haciendo su tesis en Arquitectura".

Respecto de la situación que acabó con su vida, recostruyó un interrogatorio frustrado por Romero, en el que Vergéz "le recriminó que se le fue la mano y Romero se moría de risa, la trompada no le dio tiempo a Vergéz para interrogarlo".

Posteriormente declaró el ex policía Horacio Samamé, quien fue secuestrado el 12 de noviembre de 1976 por un 'grupo de tareas' y llevado al Departamento de Informaciones de la policía de la provincia (D2).
Relató que en ese lugar fue interrogado por el "Sargento Gómez", quien se empeñaba en decir su nombre para que todos lo conocieran.

Samame contó que le interesaba formar parte de la policía para "cambiarla desde adentro", porque siempre pensó que tener una buena policía era "importante para el país, y que las cosas cambiarían si empezaban a sumarse personas con su formación e ideología".

Relató que por esta posición, que Samame manifestaba abiertamente, fue sometido a "bromas pesadas y malos tratos en la fuerza", y precisó que un año después de pedir la baja, fue secuestrado, y además de en el D2 estuvo detenido en el campo de La Ribera y en la Unidad Penitenciaria número 1 (UP1).

El testigo acercó al tribunal una serie de fotos de la época cedidas por el Archivo Provicial de la Memoria, en las que, según dijo, "doy lástima. Casi no me reconozco".

Los momentos más duros fueron al recordar a un compañero de celda, que agonizó terriblemente a causa de las torturas recibidas, descripción del hecho que coincide con el final de la vida de César Roberto Soria, víctima de esta causa.

El último testigo fue José La Rizza, quien relató que un grupo de tareas lo sorprendió de madrugada en su domicilio, donde golpearon y amenazaron a su mujer y a sus tres pequeños hijos, llevándose cheques, dinero, ropa, libros y otros objetos.

"Esa misma noche fueron secuestradas conmigo 18 personas integrantes de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre", puntualizó.

Al iniciarse la 60 audiencia, el abogado Hugo Burgos, defensor del imputado Bruno Laborda, informó esta mañana sobre el deceso de su representado, un ex oficial del Ejército quien se hizo conocido por presentar un reclamo administrativo en el cual reconocía las "tareas" que había desarrollado en el marco de la dictadura cívico-miltar.

Sus declaraciones dieron origen al expediente "Bruno Laborda" y su muerte implica que no será posible oírlo romper el pacto de silencio durante este juicio.

Ante el anuncio, el abogado querellante de la agrupación Hijos, Claudio Orosz, solicitó que se incorpore para su lectura toda la declaratoria del represor fallecido.

Finalmente, el tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta mañana a las 9.30, donde se continuará con la recepción de distintos testimonios.
Fuente:Telam

Día 60: 24-07

16:45 Terminó el testimonio

El defensor Viola lo interrogó respecto de la posición del partido Comunista frente a la Junta Militar. "La junta no estaba divida, el proyecto de esta gente era perpetuarse en el poder el hecho de las Malvinas puede considerarse en ese sentido, Teniendo en cuenta lo que hizo Pinochet en chile y el golpe en argentina, considero que no se podia compartir esa posición, aunque fuera la del partido". Después de eso, el tribunal dispone un cuarto intermedio hasta mañana a las 9:30.

 

16:15 "Terrorista guerillero subversivo"

Testimonio de La Rizza. Así los calificaron por su militancia en la Liga, y por ello fueron secuestrados clandestinamente y sometidos a toda clase de apremios ilegales.

 

16:07 Testigo 101: Declara Jose La Rizza 

Lo sorprendieron la madrugada del 21 de septiembre en su domicilio, golpearon y amenazaron a su mujer y sus tres pequeños hijos. Allanaron el domicilio y se llevaron cheques, dinero, ropa, libro y otros objetos: "Esa misma noche fueron secuestrados conmigo 18 personas integrantes de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre"
 

 

15:27 Recuerdos que emocionan

El Dr. Samame tiene unos ojos verdes, transparentes, profundos, y la emocionalidad se cuela por ellos cuando un recuerdo lo atraviesa como un rayo. Quienes estamos escuchándolo nos estremecemos junto a él, y con él respiramos una bocanada de aire cuando la angustia deja margen. Aunque sus lágrimas no provoquen más que indiferencia entre imputados que acaban de ser mencionados por su testimonio, como el Gato Gómez, quien con un gesto despectivo le avisa al policía federal que lo custodia que va a salir al baño. ¿Es fastidio o es remordimiento?
Los momentos más duros son al recordar a un compañero de celda, que agonizó terriblemente a causa de las torturas recibidas. La descripción del hecho coincide con el final de la vida de César Roberto Soria, víctima de esta causa.
 

15:15 Fotos

El testigo acercó al tribunal una serie de fotos cedidas por el Archivo Provicial de la Memoria. Son fotos de la época, que le tomaron mientras estaba secuestrado: "En las dos doy lástima. Casi no me reconozco", sostuvo 

 

15:05 "No me arrepiento de haber entrado a la Policía".

Samame cuenta que le interesaba formar parte de las fuerzas para cambiarlas desde adentro, que siempre pensó que tener una buena policía era importante para el país y que las cosas cambiarían si empezaban a sumarse personas con su formación e ideología.
Por esta posición, que Samame manifestaba abiertamente, fue sometido a bromas pesadas y malos tratos en las fuerzas. Un año después de pedir la baja, fue secuestrado el 12 de noviembre de 1976. Permaneció en la D2, La Ribera y UP1

 

14:55 Testigo 100: Declara Horacio Samame

El testigo responde a las preguntas del fiscal con gran tranquilidad, en ritmo pausado y tono calmo, acerca de su propio secuestro y su permanencia en la D", donde fue interrogado por el "Sargento Gómez", quien se empeñaba en decir su nombre para que todos lo conocieran.
 

14:43 Finaliza el cuarto intermedio

El imputado Vergez pide la palabra para desmentir a la testigo. Sostiene que él no estuvo en La Perla al momento de los hechos, sino que lo hizo durante el 24 de marzo de 1976 ya que quería recbir a los presos políticos que llegaban allí: "Ese día mande avarios a sus casas, por lo que recibí un reto por parte del General Benjamín Menéndez". 

 

12:38 CONDENARON A 12 AÑOS A JUAN DOMINGO AYALA

El unico imputado de la causa que se siguiò en simultáneo a esta mega causa fue declarado partícipe secundario del asesinato de 6 víctimas el 17 de mayo de 1976

 

12:30 Cuarto intermedio

Al finalizar el testimonio de Sara Rosenda, el Tribunal dispuso un cuarto intermedio para escuchar la sentencia de la Causa Ayala, en el TOF2
 

11:58 "Romero se mataba de risa"

"Mi hijo fue una gran persona. Raul Mateo Molina. 25 años. Ese año terminó la facultad y había sido presidente del centro en 1974 y 1975. Cuando vino el golpe lo suspendieron de la Universidad, estaba haciendo su tesis en Arquitectura".
Respecto de la situación cruel que acabó con su vida, recostruyó un interrogatorio frustrado por Romero. "Vergéz le recriminó que se le pasó la mano y Romero se moría de Risa.... la trompada no le dio tiempo a Vergéz para interrogarlo". 

 

11:38 Campo de la Ribera

Sara fue trasladada hasta un lugar que, después supo, era campo de la Ribera. "Cuando me subieron al camión no sabía a dónde me llevaban, no sabía si iban a matarme, si iban a torturarme". Allí estaban los torturadores "Gato" (Gómez) y "Gordo" (Vergéz).
Este último fue quien le dijo que iba a quedar libre y que no se pusiera a buscar a su hijo porque él iba a volver sólo. Le dijo que lo tenían preso y que probablemente lo tendrían unos años más. Sara reconstruyó luego, a partir de testigos, que a su hijo lo habían secuestrado y llevado a La Perla en octubre, y que al poco tiempo, "Palo Romero" lo mató de una trompada.

 

11:29 Su paso por las càrceles

La testigo nombra a otras detenidas con quienes compartió cautiverio: Patricia Astelarra, por quien el imputado Fierro decía que iba a cobrar un rescate en dòlares, Ana Mohaded, la Paraguaya, Marta Sandrino, mujeres embarazadas como Marta Raggioti, Liliana Rojas a quien la testigo le tejió un ajuar con lana de su ropa y agujas fabricadas con hueso: "Una se las ingeniaba para no enloquecer ahí dentro". 

 

11:00 Testigo 99: Declara  Sara Rosenda Lujàn de Molina

Fue secuestrada y trasladada a la Cárcel del Buen Pastor el mismo 24 de marzo de 1976. Es la madre de Raùl Mateo Molina, desaparecido a los 25 años, víctima en Causa López

 

10:30 Comienza la audiencia con la noticia de la muerte de un imputado

El Dr. Hugo Burgos, defensor del imputado Bruno Laborda, anunciò al comienzo de la audiencia que la familia del imputado informò esta mañana sobre el desceso de Guillermo Bruno Laborda, un oficial de Ejèrcito quien se hizo conocido por presentar un reclamo administrativo en el cual reconocía las "tareas" que había desarrollado en el marco de la dictadura. Sus declaraciones dieron origen al Expte. Bruno Laborda; y su muerte implica que no será posible oírlo romper el pacto de silencio durante este juicio. El Dr. Orosz solicitò que se incorpore por su lectura toda la declaratoria del fallecido.
 

10:00 Sentencia en la Causa al Comando Radioelectrico

Durante este dìa se conocerá el fallo en la Causa Ayala que tiene lugar en el edificio del TOF2. A partir de las 12:30 esperaremos la sentencia juntos en la puerta del  TOF.

Día 59: 23-07

14:20 Cuarto intermedio hasta mañana a las 10:00

Además, en el TOF2 está prevista la lectura de la sentencia en la Causa Ayala, sexto juicio por crímenes de lesa Humanidad en Córdoba.



 

13:52  "Por cada muerto nacieron veinte militantes"

Testimonio de Nirida Bustos de Degenaro: "Me da escalofríos tenerlos acá atrás. Porque ellos actuaban así, en la oscuridad. Me pregunto si ellos pueden dormir. porque yo desde ese día no puedo dormir. Pensando ¿cómo lo mataron? ¿Qué pensó? ¿Tendría miedo? ¿Lo enterraron vivo? No me deja dormir. Pero tan bien no les salió. Quisieron exterminar a unageneración, y por cada flor que cortaron germinaron miles de semillas. Por cada muerto nacieron veinte militantes"
 

13:44 La tortura a la familia

Ambas hermanas narraron los suscesivos allanamientos y amenazas telefónicas que padecieron todos los miembros de mi familia. "Era una manera de torturarnos, sembraban el miedo y el terror para que nosotros nos quedáramos paralizados y no denunciáramos". Nirida contó que ella misma fue vejada en una de las oportunidades, y les pedía que no hicieran ruido para no despertar a su pequeña hija que dormía en la habitación contigua. Su bebé de sólo ocho meses fue apuntado con un arma. Los militares gatillaron varias veces y le gritaban, burlonamente: "No trates de reconocernos, hijo de puta".

 

13:32 Testigo 98: Declara Nirida Isabel Bustos

"Quiero ser la voz de quienes hoy no pueden estar, como mi padre. La voz de mi madre que seguramente querría haber venido a preguntarles a estos qué saben de mi hermano. Quiero remarcar que la familia tuvo un antes y un después de la desaparición de mi hermano"
Nirida, al igual que su hermana lleva colgada en el pecho la fotografía con la sonrisa gigante de Jorge Dante Bustos. "Aquel día estaba realmente contento. Estaba lustrando sus botas, los objetos de rancho, esa tarde iban darle la baja. Fue la última vez que lo vi... Lástima, le hubiera hecho un abrazo más grande".
 

 

12:50 Terminó el testimonio de Ana María

"Existio un antes y un despues de la desaparición de Jorge. Toda nuestra vida estuvo marcada por este gran dolor. Cada fecha importante, uno lo revive fuertemente. Sólo quienes somos victimas podemos entender lo que significa la desaparicion de un ser querido".
Antes de terminar agrega una reflexión sobre los represores: "Yo siempre pienso cómo los genocidas, los torturadores, los valientes militares argentinos que violaban y torturaban a seres indefensos atados con cadenas, podían volver a su casa, abrazar a su mujer, besar a sus hijos, después de tener llenas las manos de sangre, de oler tanto a sangre. Cómo pueden hoy abrazar a sus nietos, sin sentir una tremenda culpa. No logro entenderlo. Quisiera saber si a veces ven algunos rostros.  Si se acuerdan de toda la gente que mataron. Si se acuerdan de mi hermano. Si se acuerdan cuándo lo mataron y dónde arrojaron catidades de seres. Eso quizá no lo sepamos nunca, no podemos esperar nada de esta gente. Pero sí espero de ustedes, Señores Jueces, que se haga Justicia". 

 

12:34 Cuerpos en el lago de Embalse

La testigo cuenta que supo que un vecino de embalse había sido testigo de cuerpos arrojados desde aviones en el lago cordobés. "Este señor dice que los arrojaban vivos, que escuchaban los gritos de dolor, e incluso pudo rescatar el hueso de un brazo con esposas, perteneciente a algún imputado".
La hermana de la testigo, que atestiguará seguidamente, tomó algunas fotos de esos huesos.
El Presidente del Tribunal pidió que se ordene a fiscalía investigar estos hechos.

 

12:13 Testigo Nuevo

A partir del testimonio de Ana María, la fiscalía y la querella solicitan que se cite a un nuevo testigo para que aporte más datos sobre el caso de Bustos: una persona que habría hecho el servicio militar con la víctima y que quedó marcado por el episodio. Se trata de un hombre que en ocasión del último aniversario del golpe, en un acto en el pueblo de Almafuerte, se acercó a la familia a compartir el recuerdo de Jorge cuando colocaron una placa de homenaje con el nombre del soldado desaparecido.
La memoria abre lazos de más memoria, y así se construye un camino de verdad y justicia.
 

11:58 Diego Hunziker

Junto a la colchoneta de Jorge había otro joven, casi un niño. Entre ellos intercambiaron nombres y se comprometieron a buscar a la familia del otro si lograban sobrevivir. Era Diego Hunziker, quien tambiénestá desaparecido y es una de las víctimas de esta megacausa. "La preocupación de Jorge era que la familia desconocía dónde estaba, y que el auto de su padre había quedado en el estacionamiento del regimiento".

 

11:54 El aviso

En la casa estaban algunos de los hermanos de Jorge, un primo y un amigo tocando el piano. Golpearon la puerta al grito de "Ejército Argentino". La familia pensó que era "el loco de Jorge con amigos", pero inmediatamente la casa se llenó de militares que preguntaban por Jorge gritando que era un desertor. La deserción era una de las coartadas de los militares para desaparecer a los colimbas que ellos consideraban "zurdos".
Entre lágrimas, Ana María reconstruye lo último que supo de su hermano: "Por testimonios sabemos que Jorge ingresó a La Perla un sábado. Lo traían entre dos y caminaba con dificultad, porque el interrogatorio y la picana le habían producido mucho dolor seguramente".

 

11:53 "A ustedes le puede pasar esto"

Ana María recuerda que Jorge le contaba preocupado que, a veces, los militares le asignaban la tarea de limpiar una camioneta blanca que venía manchada con sangre. "Le decían 'la guerrillera'. Y a ellos les amenazaban que podía pasarles lo mismo". 

 

11:49 El festejo que no fue

La voz de la testigo tiembla por la angustia y la impotencia, al recordar la mañana en que Jorge le pidió a su padre que le prestara el auto. Esa tare iban a darle la baja en el Servicio por un tema de salud, y pensaba salir a festejar.
"Sabemos por testigos, que esa tarde fueron con él al Destacamento 141, que personal de inteligencia lo demoró y que Jorge sospechó que algo malo podría suceder".
Afuera de las oficinas se escucharon gritos de dolor, los soldados que se acercaron a preguntar fuerondispersados por los militares y ante las preguntas de amigos, respondieron: "lo que pasa es que están interrogando a Jorge".
 

11:42 Testigo 97: Declara Ana María Bustos

"Yo soy hermana de Jorge Dante Bustos. Siento que este Tribunal, este juicio, es atemporal. Debería haber sucedido en la década de los 80, por la incompetencia de jueces como Becerra Ferrer que cerró la causa, a pesar del dolor que la desaparición de Jorge significó para toda la familia. Estoy agradecida de poder estar declarando en este juicio, y estar de este lado, de las víctimas".
Es difícil hablar, pero Ana María fija la mirada en un punto intermedio entre su micrófono y los rostros de los miembros del tribunal para comenzar el relato.
Jorge era el cuarto de cinco hermanos, y en 1976 estaba haciendo el Servicio Militar, asignado a tareas administrativas.
 

11:20 Hija de desaparecidos

"No se si se puede explicar lo que significa vivir toda la vida con la mamá desaparecida, que no es la mamá muerta. La vamos a buscar siempre, eso se transforma en un modo de vida. No sólo fue victima mi mama que murio torturada y tirada en algun lado. Nosotros somos víctimas permanentes hasta que aparezca"
Ante la pregunta de la Dra Lyllan Luque, de la querella de H.I.J.O.S. y Familiares, sobre cómo fue posible reconstuir su vida, a Yamila le atraviesa la mirada un destello de memorias que mezclan sensaciones. Seguramente se ve a la distancia entre primos, con su abuela, con los tíos que quedaron. Recuerda las ausencias pero también la fortaleza de una familia que siguió adelante a pesar del dolor.
"Fue muy difícil para nosotros. Mi hermano no pudo ni siquiera venir hoy, pero cada uno lo canalizó como pudo. Yo me hice contructora de casas, creo que fue por mi convicción de que tenemos que construir la verdad siempre. Mi hermano se hizo médico, para sanar las heridas que nos dejó tanto dolor. Mis primos se hicieron abogados, entre otras cosas para meter presos a los responsables.
El dolor está, pero vamos recuperando cosas. Con la justicia estamos recuperando la confianza en nuestro país. El orgullo de saber que nuestros padres tenían razón, luchaban por una causa justa. Y levantamos las banderas de todos los miembros de mi familia que encabezaron esta lucha. Especialmente mi abuela."
 

11:11 Embarazada

Una de las testigos afirma que Maria Elena Gomez estaba embarazada, de un embarazo incipiente. "En principio creíamos que era una confusión, creíamos que estaba confundiéndola con mi tía Mechi, desaparecida en Mar del Plata, de quien sí sabíamos estaba embarazada, en estado avanzado. Pero al mostrarle fotos, al reconstruir su pas por La Perla, no quedan dudas que era ella", afirma con firmeza Yamila.
Elena llegó muy malherida, y contó que hacía poco habían matado a su marido en Villa María. Por ello "en su estado anímico estaba muy lastimada".  

 

11:08 Elena y "el Chechi"

Yamila trajo a la audiencia una foto de su mamá: hermosa, de cabello oscuro enmarcando un rostro que parece pintado por un artista. "Mi madre era ya grande, una mujer de 37 años, que llamaba la atención por su belleza". Muestra la foto al Tribunal. Ella espera que los imputados la reconozcan, le digan algo de lo que pasó con ella, y que así, pueda dejarde estar tan desaparecida, "aunque sea un poco"
"A partir dela muerte de mi padre, para reivindicar su lucha, mi madre abraza la mlitancia en la parte de prensa del PRT, haciendo volantes" cuenta Yamila, y agrega que su padre, Cesar Justino Argañaraz, fue asesinado en una acción del Ejercito Revolucionario del Pueblo en Villa María, en 1974.
Ambos eran militantes de izquierda.
 

11:06 El secuestro

Yamila tenía 10 años cuando secuestraron a su mamá. Era el 1 de junio de 1976, y les había dicho que si se demoraba en buscarlos de la escuela la esperaran en la casa de la abuela, que vivía al frete de su casa. "Mi madre era una artista, era muy detallista, nos había puesto de punta en blanco para ir a la escuela ese día.
Según lo que la familia pudo reconstruir mas adelante, salió de la casa en dirección a Barrio Alta Córdoba donde debían retirar un mueble o algo así. La secuestró una patota de policías o militares, ella se encontraba junto a un compañero en una casa donde participaba de reuniones de militancia.
 

11:00 Testigo 96: Declara Yamila Argañaraz

Comienza agradeciendo la situación de justicia que representa el juicio: "Tengo mucho para hablar, no se si son cosas importantes, pero no quiero dejar de agradecer la posibilidad de estar acá, es un dia histórico para mí y mi familia, que estén en el banquillo de los acusados los asesinos de mi madre. Agradecer a los organismos de Derechos Humanos por la lucha por la búsqueda de justicia y la lucha y gracias a la decisión política de un presidente que permitió que esto sea posible".
Un testimonio que deja registro de los efectos de la desaparición en una familia que fue desvastada por la dictadura. Yamila tenía 8 años cuando secuestraron a su mamá, una tarde de junio de 1976.
"Para entonces la familia estaba destruida, muertos, desaparecidos, presos y un bebé, el hijo de mi tía Mechi, que mi abuela Otilia buscó hasta la muerte. Qudamos mis primitos Martin y Ramiro, de 2 y 3 años; y mi hermano Ernesto y yo, de 10 y 8. Ese era el panorama en el año 1978"

10:30 El juez Falcucci reemplaza a Jaime Díaz Gavier.

Tal como se anunció antes de la feria judicial, el Dr. Julian Falcucci reemplazará durante algunas jornadas a Díaz Gavier en la Presidencia del Tribunal, para alivianar su tarea.
 

9:50 Esperando el reinicio de la Megacausa después de la Feria Judicial

Para hoy se espera la declaración de tres testigos: Yamila Argañaraz, quien atestiguará por la desaparición de su madre María Elena Gómez de Argañaraz, y Nirida Bustos y Ana María Bustos, testigos de la desaparición de su hermano, el conscripto Jorge Dante Bustos.
Fuente:DiariodelJuicio  

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