8 de marzo de 2014

RAUL ZAFFARONI REPASO LAS RAZONES POR LAS QUE RESULTA NECESARIO ORDENAR LA ACTUAL LEGISLACION PENAL.

RAUL ZAFFARONI REPASO LAS RAZONES POR LAS QUE RESULTA NECESARIO ORDENAR LA ACTUAL LEGISLACION PENAL
“Lo que tenemos no es un Código Penal”
El juez de la Corte Suprema habló en una charla en la que participó también Horacio González. “Esta reforma no está al servicio de la delincuencia”, dijo el director de la Biblioteca Nacional y advirtió sobre “la procaz opinión” de los políticos que la cuestionan.
Por Adriana Meyer

Raúl Zaffaroni habló en el marco de una charla organizada por el Movimiento Evita.
“El documento en sí me satisface, misión cumplida, podría ser un texto inspirador para los países hermanos porque no hay muchos modelos en América latina. Esto es lo hecho, lo demás queda en manos de otros, es un test de la política”, dijo anoche Raúl Zaffaroni, ministro de la Corte Suprema, al referirse al borrador de la reforma del Código Penal. “Si ya hay un momento de madurez suficiente para hacerlo se discutirá y se trabajará, supongo que los legisladores harán su trabajo sobre este documento. Tampoco estoy absolutamente convencido de que no hayamos incurrido en errores, habrá cosas opinables, pero modestamente creo que este documento que hicimos los cinco, que pensamos distinto y venimos de diferentes lugares, mejora bastante el texto de 2006, de modo que habría una línea de proyectos que es parecida”, agregó en referencia a las anteriores iniciativas surgidas a partir de 1983.

Zaffaroni –de guayabera blanca y ovacionado al subir al escenario cual estrella de rock– había llegado a la Biblioteca Nacional poco después de las 20 para participar del panel sobre el Proyecto de Reforma del Código Penal ante el Punitivismo Neoliberal, organizado por el Movimiento Evita, cuyos referentes explicaron que estaba planeada desde diciembre, pero agradecieron “al diputado Sergio (por Massa) que nos garantizó semejante concurrencia” con sus cuestionamientos al anteproyecto.

“El Gobierno está bajo acecho, por eso hay que redoblar el compromiso”, dijo el escritor Horacio González, director de la Biblioteca, al abrir la charla. Tras elogiar la calidad y pluralidad de los juristas que conformaron la comisión redactora del borrador de la reforma, llamó a defenderlo de las malas interpretaciones. “Esta reforma no está al servicio de la delincuencia, como se ha dicho. Un conjunto de leyes avanzadas, que piensen la pena a escala humana, pueden iniciar procesos de transformación importantes. Argentina está madura para tener leyes como la despenalización del aborto o aquellas como las que reconocen la condición social de la propiedad, pero este proceso de discusión está en peligro por la insólita, absurda, infundamentada y procaz opinión de muchos políticos, que acusan de ser garantistas sin saber qué es eso, y son necedades que el país no se merece”, apuntó González. Y dio paso a Miriam Medina, la mamá del joven asesinado Sebastián Bordón. “Luego del asesinato de mi hijo, yo no creía en nada, pero Néstor Kirchner nos hizo volver a creer, la Justicia que mira para otro lado que sepa que las madres la estamos acompañando, hay referentes de derecha que traicionaron este proyecto y hoy se creen paladines de la Justicia sosteniendo la mano dura contra nuestros pibes”, dijo, y fue aplaudida. “Hemos aprendido a leer política, y nos definimos a favor de los que menos tienen, de la Presidenta y vamos a estar para lo que falta hacer”, agregó.

Luego habló el diputado del Frente para la Victoria Leonardo Grosso, quien acusó a Massa de practicar el “oportunismo y la politiquería barata para sacar rédito boicoteando una iniciativa antes de tiempo porque su objetivo es que todo siga igual”. Grosso defendió la reforma del Código Penal para que recupere coherencia, que ahora le falta “dado que establece una pena mayor para quien secuestra a una embarazada o un menor, que para quien los mata”. Según dijo, los militantes barriales hablan hoy del Código porque “la militancia nos hizo cruzarnos con que nuestros pibes son asesinados por la policía, las enfermedades sociales son penadas por la ley en vez de ser abordadas por políticas de Estado para la prevención, y eso que hace la policía es convalidado por la Justicia”.

Tras el diputado tomó el micrófono el dirigente Hugo Yasky, para quien “el movimiento popular está viviendo avances extraordinarios, porque las clases dominantes nos quieren hacer creer que hagamos lo que hagamos siempre estamos en el mismo inodoro lleno de mierda”. Para el sindicalista docente “no hay que regalarle a la derecha la preocupación por la seguridad, los pibes que roban pagan con una bala en la cabeza y hay que discutir eso, queremos un sistema de leyes que sea capaz de construir una sociedad en base al respeto a la persona humana, tenga o no tarjeta de crédito, la piel oscura o clara”. Y agregó que “indigna que algunos personajes vengan a bastardear una discusión tan necesaria, pero aparte de su mirada de vuelo bajo, esta gente no se maneja por ignorancia, sino con un ejército de encuestadores, para reproducir ese sentido común moldeado por los grandes medios que estigmatiza a los más vulnerables de la sociedad, y desde ahí hablan sin vergüenza”.

A su turno, Zaffaroni arrancó su largo discurso “bajo la advocación de Eva Perón, en estos días que pasan cosas raras”, en alusión al homenaje a las grandes mujeres del PRO que incluía a quien fuera pareja de Adolf Hitler, Eva Braun. “No es que sean nazis ideológicos, la admiración viene de que Hitler fue el máximo marketinero de la historia, es una concepción de la política como marketing”, apuntó el jurista. Zaffaroni afirmó que “lo que tenemos no es un Código, sino una cosa amorfa, sin coherencia, y de hecho lo que destruyó la coherencia del Código es precisamente el marketing político, es decir, pasaba tal cosa se sancionaba una ley, pasaba otra, se sancionaba otra ley, pero esto responde a una impronta mundial”. Luego explicó que en realidad hay dos modelos de sociedad, el de la mano dura y excluyente, como el que publicita el ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, o uno incluyente y con cárceles vacías, como el de Suecia. “Como no podemos copiar tal cual ninguno hay que tomar la decisión política de a cuál nos queremos aproximar”, sentenció, pero relativizó la influencia de un Código Penal en esto porque “un Código Penal es una ley, un deber ser, no hay que confundirse, no hay que caer en la idolatría de la ley, los medios nos quieren vender que con el Código Penal se va a controlar la frecuencia delictiva, pasó Blumberg y la frecuencia delictiva sigue”. Según precisó, “un código ordena y evita sentencias contradictorias, que corran el riesgo de dejar adentro a alguien que tiene que estar afuera o viceversa, algo que ahora sucede todo el tiempo”.

Ante el atento silencio del público que desbordaba el auditorio Borges de la Biblioteca, Zaffaroni enumeró las numerosas sinrazones de ser del actual Código Penal. “El Patronato (de liberados) es una tercerización de servicios pagándole a una sociedad civil, que no controla nada”, describió. “Las escalas penales luego de la reforma Blumberg son una locura total, van de un mes a 50 años, por eso una mechera de tienda condenada por 25 hurtos puede ser sentenciada a una pena en ese abanico; los bienes jurídicos están todos mezclados, la propiedad y la libertad están por arriba de la vida, no hay proporcionalidad entre la pena y la gravedad del hecho”, agregó el juez de la Corte. Respecto de la situación carcelaria, dijo que “es inaceptable fabricar delincuentes”, y defendió la iniciativa de las penas sin prisión pero con un “cuerpo eficiente de ejecutores, inspectores y asistentes como funciona en los países anglosajones”. También detalló que en el borrador presentado a la Presidenta trabajaron en un artículo, el 41, que obligaría a los jueces a fundamentar la elección de la cantidad de años con que sentencian a un condenado, algo que ahora no sucede.

“La comisión retoma la tradición argentina en materia de legislación penal que siempre estuvo vinculada con la política de cada momento”, dijo Zaffaroni. Y detalló la historia de las modificaciones en materia de legislación penal. Uno de los aplausos se produjo cuando dijo que “Perón nunca tocó el Código Penal ni se le ocurrió ni necesitó agravar penas, sólo reformó el Servicio Penitenciario y cuando le dijeron que había cada vez menos presos respondió que era porque había más trabajo”. La finalidad de su relato era concluir que “todos los movimientos políticos populares caminaron por una codificación racional, ninguno cayó en las tentaciones de este posmodernismo vindicativo de represión que estamos viviendo, ni los conservadores”. Y finalmente elogió las reformas realizadas durante los primeros años de la democracia.




SIGUE LA POLEMICA POR LA REFORMA
Cruces y críticas
La polémica por la reforma del Código Penal sumó ayer un nuevo capítulo. El diputado del Frente Renovador Sergio Massa reiteró sus críticas contra el anteproyecto e insistió en que se basa en la “trasnochada idea de bajar penas y eliminar la reincidencia”. Por su parte, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, pidió “madurez cívica” y un “debate racional y profundo” alrededor de esa iniciativa y se quejó de los rechazos que sufrió cuando el texto “ni siquiera tiene trámite parlamentario”. El radical Ricardo Gil Lavedra, miembro de la comisión redactora; el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y el diputado oficialista Carlos Kunkel también dijeron lo suyo sobre el asunto.

“Mientras queremos una sociedad con premios y castigos, donde aquel que las hace las paga y no haya impunidad, vemos que a algunos se les ocurre escribir un Código con una baja de penas en 146 delitos”, insistió Massa durante una visita a la ciudad de San Miguel de Tucumán, a pesar de que ese dato ya fue desmentido por quienes confeccionaron el nuevo texto. El ex intendente de Tigre criticó al “PRO, el radicalismo, socialismo y kirchnerismo”, todos los sectores que participaron en su redacción.

En ese sentido, el ex camarista Gil Lavedra cuestionó la “utilización demagógica” de la reforma y atacó a los que ve “correr desesperados a la derecha para no perder votos”, aunque también opinó que “en un contexto de alta sensibilidad social respecto de la inseguridad, ante un final de mandato, y un aprovechamiento político y demagógico de este tema” no es “el momento oportuno para dar este debate.”

Por su parte, Capitanich, en su habitual rueda de prensa, se refirió al tema. “Sectores en pugna dicen que se oponen a determinado tipo de iniciativas que ni siquiera tienen un trámite parlamentario y, por el otro, dicen que no es conveniente tratarlo”, se quejó. “Tenemos que tener madurez cívica y profundidad de debate en democracia” para “ser capaces de manifestar nuestras disidencias y poder extender nuestras convicciones en absoluta libertad, y eso implica un debate racional, profundo, respetando las ideas del otro.”

Por su parte, el jefe de Gobierno porteño sostuvo que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “duda” del anteproyecto y destacó que la mandataria está “preocupada por restablecer la ley”. Consultado sobre si considera que esta iniciativa puede avanzar en el Congreso, Macri contestó: “Tengo mis dudas. Creo, honestamente, que la Presidenta planteó una duda en su discurso sobre este borrador” y dijo que en una conversación telefónica que mantuvo con la mandataria vio a “una Presidenta preocupada por restablecer la ley, el respeto que eso conlleva, con poner límites, con terminar con los abusos”.

Kunkel atacó fuertemente a Massa por sus opiniones sobre el Código: “Es evidente que tiene un absoluto desconocimiento jurídico o una total actitud hipócrita cuando plantea medidas que son inviables jurídicamente en la Argentina”, sostuvo. “Acá no hay mano dura ni mano blanda, sino que el Poder Judicial aplique las normas que sanciona el Congreso Nacional y promulga el Poder Ejecutivo, y que se apliquen”, concluyó.
Fuente:Pagina12



08.03.2014 
Debate en la Biblioteca Nacional
"Para sancionar un Código Penal se necesita, ante todo, madurez política" 
El juez Raúl Zaffaroni, el sociólogo Horacio González y el diputado Leonardo Grosso defendieron el anteproyecto. 
Por: Franco Mizrahi
Para sancionar un Código Penal se necesita ante todo madurez política", aseguró ayer el ministro de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Raúl Zaffaroni, en referencia al debate partidario que generó el anteproyecto de ley. El prestigioso jurista se refirió a la iniciativa en una mesa debate que se realizó por la tarde en la Biblioteca Nacional. "No tenemos en Latinoamérica un Código que pueda servir de inspiración. Creo que este texto puede serlo", indicó ante más de 200 personas que desbordaron el auditorio Jorge Luis Borges. Lo acompañaron el director de la biblioteca, Horacio González, el diputado del FPV, Leonardo Grosso, y otros invitados. 

"Un Código Penal normal ordena y evita sentencias contradictorias, sentencias que corren riesgo de dejar adentro (de la cárcel) a alguien que tiene que estar afuera y dejar afuera alguien que tiene que estar adentro, un conjunto de contradicciones que son justamente las que estamos viviendo desde hace unos cuantos años como consecuencia del descuartizamiento del Código Penal con 300 reformas", explicó Zaffaroni, quien presidió la comisión pluripartidaria que confeccionó el anteproyecto.

A continuación, enumeró una serie de problemas y cambios concretos que a su criterio son determinantes para actualizar el corpus normativo en materia penal: 

-"Debemos eliminar la condena condicional y la libertad condicional. Deben aparecer penas que se cumplan hasta el final." Y remarcó que el texto contempla penas alternativas a la reclusión después de que se cumplan los dos tercios de la pena.

-"Nadie sabe cuál es la máxima privación de libertad. No está claro", remarcó. Y realizó, cual profesor de historia del derecho, la cronología de surgimiento de la "prisión perpetua".

- "Las escalas penales oscilan entre un mes y 50 años" y "no hay proporcionalidad de la pena en relación con el hecho", criticó. 

- "Se desconcierta a los jueces" y eso "es lo más inseguro de todo", aseveró.

- También consideró que la cárcel tiene un efecto "deteriorante y reproductor". "En América Latina, como están las cárceles, la reincidencia es  un riesgo", expresó.

El prestigioso jurista se sumó al evento organizado por el Frente de profesionales del Movimiento Evita y comenzó su ponencia reflexionando sobre la admiración que provocó en el último tiempo, al menos en dos publicistas macristas, la figura de Adolf Hitler, al que calificó como "el máximo marketinero de la historia". 

"Esta es una aberración actual que lleva a que creamos que la política es marketing. Es un riego que tenemos que tener muy en cuenta para no confundirnos, para no caer en que lo importante no es lo que hacemos sino cómo lo vendemos, la construcción de realidad". La introducción no fue casual. 

La mesa debate, que comenzó a debatir sobre el "Proyecto de Reforma de Código Penal ante el punitivismo neoliberal", se completó con Horacio González; Miriam Medina, madre de Sebastián Bordón (18) asesinado por la policía en 1997; el diputado nacional de FPV-Movimiento Evita, Leonardo Grosso; y el gremialista Hugo Yasky. 

El director de la Biblioteca caracterizó el momento de la vida política argentina "como de muchas discusiones, álgidas y difíciles, que a todos los grupos sociales y políticos del país los obliga a tomar posiciones". El intelectual aseguró que la reforma del código "es urgente y necesaria" porque "el conjunto de leyes y el complejo legal de la Argentina choca contra la Constitución, esta, contra el conjunto de códigos, y los códigos entre sí. Y el articulado también, que pertenecen a distintas épocas". Además, dijo "si hay algo que caracteriza a ciertas formas dominantes de la justicia es que es injusta". 

El sociólogo también hizo referencia a los cuestionamientos que recibió la reforma, sobre todo por parte del diputado Sergio Massa. "Este proceso de discusión está en peligro por la insólita, absurda, infundamentada y procaz opinión de muchos políticos que creen que este código esta hecho sin recursos suficientes desde el punto de vista jurídico, político”, espetó González. “Estas necedades el país no se las merece”, concluyó.

Por su parte, Leonardo Grosso criticó a Massa y consideró que “se aprovecha del miedo y de los problemas de inseguridad para generar una ola desestabilizadora. Plantea la demagogia punitiva”. 
Fuente:TiempoArgentino



7-3-2014
Integró la comisión del anteproyecto
Gil Lavedra: “No se puede discutir el Código Penal en los programas de espectáculos”

El ex diputado nacional subrayó el “oportunismo político” de las críticas de los últimos días al borrador de Código Penal. Y destacó que no se habla de un proyecto oficial ya que aún no fue enviado al Congreso.
Por: Franco Lucatini

Telam
El ex diputado nacional Ricardo Gil Lavedra respondió las críticas de Sergio Massa sobre el anteproyecto de Código Penal. Sostuvo que el ex intendente de Tigre y ahora diputado nacional está motivado “por el oportunismo”, y se pronunció “para sacar provecho político del sentimiento popular de inseguridad”. Los integrantes de Frente Renovador respaldaron la posición de su líder, y otros referentes de la UCR se plegaron a las críticas. Gil Lavedra dijo a Infojus Noticias que “una vez que salió Massa, el resto quiere correr a la par”.

El ex camarista penal y referente del radicalismo integró la comisión que elaboró el anteproyecto de Código Penal, junto a otros juristas de variados colores políticos como Federico Pinedo (PRO), María Elena Barbagelata (FAP), el ex ministro de Justicia bonaerense y también ex camarista León Arslanián, y el ministro de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni –que presidió el grupo compuesto para elaborar el nuevo texto–.

“No se puede discutir el Código Penal en los programas de espectáculo, y reducir el debate a si un determinado delito debe tener 10 o 12 años de prisión”, declaró a Infojus Noticias. Y opinó que “Massa está aprovechando el tema para hacer política. Su oposición no es por el Código, sino para tratar de sacar ventajas del sentimiento de inseguridad de la gente”.

La amplitud y diversidad de opinión en la comisión fue pensada para lograr un cuerpo legal que no estuviera afectado por posiciones extremas ni ópticas partidarias. Menos de un mes después de ser entregado a la Presidenta, el anteproyecto ya es objeto de “una campaña” en la que “prevalece el cálculo electoral por sobre la discusión legal”, opinó Gil Lavedra. El ex diputado opinó que “el debate así es nulo” y sostuvo que “estos planteos dificultan absolutamente el tratamiento legislativo” del texto.

Aunque varios legisladores se adelantaron a pronunciarse sobre el texto –que aún no fue publicado oficialmente–, el anteproyecto aún está siendo analizado por el Poder Ejecutivo. Entre ellos están los correligionarios de Gil Lavedra: Oscar Aguad, Ernesto Sanz, Gerardo Morales y Julio Cobos, que con el correr de los días se sumaron a las críticas de Massa. El jefe de Gabinete Jorge Capitanich rechazó la utilización política del nuevo texto: “Se oponen y ni siquiera tiene estado parlamentario”.

Gil Lavedra opinó que “como salió Massa, ahora todos se quieren despegar” de la iniciativa, que inicialmente tuvo una amplia acogida desde las distintas fuerzas políticas, especialmente cuando se conoció la integración de la comisión ad hoc. Y afirmó, en diálogo con Infojus Noticias, que “las posiciones que se han tomado no permiten ningún tipo de discusión racional”.

La presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, recibió el anteproyecto el 13 de febrero, de manos de sus redactores. La mandataria afirmó en su discurso ante la Asamblea Legislativa con motivo de la apertura de sesiones ordinarias que el Poder Ejecutivo podría remitir el proyecto de ley al Congreso “en las próximas semanas”, una vez que haya concluido su análisis y eventuales modificaciones.
Fuente:Infojus

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