25 abril 2019
Primera definición de Dilma Rousseff: “El león nunca es manso”. Segunda definición: “La derecha en América Latina no tiene el chip de la moderación”. Tercera definición: “Los antiglobalistas de derecha al final se juntan con los neoliberales”.
La presidenta de Brasil que fue derrocada por un golpe en 2016 dijo esas tres cosas en la primera reunión de trabajo del Comité Argentino por la Libertad de Lula y Justicia por Marielle, a las tres de la tarde, antes del acto público de las 18.
Al revés de la Argentina, que está en pleno proceso electoral, Brasil recién tendrá comicios presidenciales en octubre de 2022. Por eso Dilma dijo que las tareas allí son la solidaridad y la resistencia porque “Brasil está en la peor etapa de su historia”. La época actual, según ella, actualiza el resabio de las dos tragedias brasileñas: la esclavitud y la dictadura militar.
Unas 40 personas escucharon a una Dilma breve, que hizo una primera exposición de 20 minutos y otra de 15, en un salón de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo. A la izquierda de Rousseff se sentó Nicolás Trotta, el rector de la Umet. A la derecha, Victoria Donda, diputada nacional y precandidata a jefe del Gobierno porteño. En la misma fila estaban la diputada nacional Gabriela Cerruti, el responsable de relaciones internacionales del Partido Justicialista Jorge Taiana, la rectora de la Universidad de Lanús Ana Jaramillo y el presidente del bloque del FpV en el Parlasur, Oscar Laborde. Los tres últimos y Trotta integran Mundo Sur, un nucleamiento de reflexión y propuesta sobre política exterior. De la Umet, de Mundo Sur y del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales que encabeza la uruguaya Karina Batthyany surgió la idea de formar este comité, que integró a centrales sindicales como la CGT y las CTA, a la dirigencia política opositora y a representantes de universidades y académicos.
La reunión por la libertad de Lula y por justicia en el caso de Marielle Franco, la concejal de Río de Janeiro asesinada por profesionales el 14 de marzo de 2018, tuvo un sabor local de unidad del panperonismo y aliados.
“Lo mejor que podemos hacer es ganar las elecciones en octubre”, dijo Patricia Cubría del Movimiento Evita.
Para el secretario del gremio bancario Sergio Palazzo, “lo que pretenden en la región es encarcelar las políticas”. Coincidió Daniel Menéndez, de Barrios de pie: “No se perdona buscar un Brasil más justo”. El renovador José Ignacio de Mendiguren reivindicó una cumbre de Dilma y Cristina Fernández de Kirchner. “Hemos retrocedido mucho desde lo que soñábamos sobre una región integrada y con inclusión social”, se lamentó el diputado.
Entre los 40 que se acercaron estuvieron, además, el dirigente de la CGT y presidente del Grupo Octubre Víctor Santa María, el ex subsecretario de Asuntos Latinoamericanos Agustín Colombo, la rectora de General Sarmiento Gabriela Diker, el rector de Quilmes Alejandro Villar, la decana de Sociales de la UBA Carolina Mera, el historiador Pacho O’Donnell, el senador Pino Solanas, el director del Centro de Estudios Metropolitanos Matías Barroetaveña, el dirigente del Frente Transversal Jorge Drkos, la ex presidenta del Incaa Lucrecia Cardoso y el dirigente de los afrodescendientes argentinos Federico Pita. Todos y todas participaron del intercambio de opiniones mientras no dejaban de prestar atención a los datos de un día que pasará a la historia como un 25 de abril de los infiernos. “¿Renuncia?”, susurró uno. “Que se quede hasta el final”, fue una de las respuestas. “Y que pierda las elecciones.”
Dilma tiene una relación estable con la Umet, igual que Lula, que habló en la creación de la universidad de matriz sindical en 2013. Brasil estuvo entre los primeros objetos de estudio académico y de relación política y sindical y se mantuvo como uno de los ejes a lo largo de los años.
Al analizar lo que caracterizó como “crueldad” en el trato a Lula, que llegó a su punto máximo con el asesinato de Marielle, Dilma hizo la historia del “pau de arara”, una técnica de tortura. La víctima es colgada boca abajo de un palo que pasa por detrás de las rodillas y las manos quedan atadas al mismo palo. La ex presidenta contó que el método fue usado por los esclavistas portugueses y atravesó siglos hasta llegar a la Escuela de las Américas que los Estados Unidos montaron en Panamá para enseñar tormentos a militares del continente.
Comité Lula Libre
También, Dilma participó de un acto de lanzamiento del Comité Lula Libre, que contó con la presencia de Adolfo Pérez Esquivel (Premio Nobel de la Paz), el dirigente de Suteba, Baradel, el ex canciller Jorge Taiana y varios dirigentes políticos de la oposición a Macri.
Fotos: Jorge Form (para Resumen Latinoamericano)
Los especialistas coinciden en que la crisis se profundizará
Mercedes Marcó del Pont y Alejandro Vanoli, ex titulares del Banco Central, y el economista Hernán Letcher explican por qué se dispara el dólar

Imagen: Leandro Teysseire
Con el dólar habiendo tocado el record de 47,50 pesos y el riesgo país superando los 1000 puntos, los especialistas consultados por Página/12 prevén una profundización de la crisis financiera producto de la desconfianza en el manejo político y económico de Cambiemos. El escaso margen de intervención del Banco Central para frenar corridas, a raíz de lo acordado con el Fondo Monetario, la desregulación de la cuenta capital que favorece la fuga, la persistente alta inflación y las expectativas devaluatorias son algunos de los elementos que Mercedes Marcó del Pont y Alejandro Vanoli, ex titulares del Banco Central, y el economista Hernán Letcher señalan para explicar el salto en el precio de la divisa estadounidense.
Marcó del Pont resumió la situación como “una muerte preanunciada cuyo final de crisis se precipitó por movidas especulativas”. La ex diputada y funcionaria alertó sobre el nulo poder de fuego del Central para frenar estas corridas contra el peso. “Probablemente siga subiendo la tasa de interés, aunque eso ya no alcanza. Y cuando se entra en esta escalada de dolarización y hay cero poder de fuego, lo único que van a hacer es rifar 150 millones de dólares diarios de reservas sin ningún efecto”, detalló la presidente de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE). “Hay que pensar que vencen plazos fijos por 27.000 millones de dólares de acá a fin de año que se puede pasar a la divisa”, agregó Marcó del Pont.
Otro punto sobre el que la economista llamó la atención es la desdolarización de ahorros. “Algunos desarman su stock para hacer carry trade, pero también muchos para pagar quincenas al no tener alternativa de financiamiento. Hoy esa desdolarización es la segunda fuente de oferta del mercado. Por eso la fuga neta da un valor bajo, pero la formación bruta es altísima”, explicó. Según reveló, en el primer trimestre del año la dolarización fue de 18.300 millones de dólares, la amortización de deuda representó 17.000 millones y el pago de importaciones, otros 7500 millones. “El problema acá no es el riesgo país siquiera, es la fuga”, remarcó. Según su opinión, el Gobierno no tiene “conceptualizado” el nivel de fuga y sigue sin regular la cuenta capital. “Nadie habla de regular la fuga. Han naturalizado que todos los ahorros de la noche a la mañana se pueden pasar a dólares sin límites. Mientras siga está política, lo que va a suceder es que se van a seguir dilapidando reservas y devaluando la moneda”, anticipó la ex titular del Central y el Nación.
Para Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el problema es que “básicamente nadie la cree al Gobierno”. “Esta escapada es resultado de un escenario de mucha incertidumbre previa, donde se le agregó una medición de inflación importante (la minorista de marco en 4,7 por ciento) y con el agravante es que los anuncios que hizo generó efectos contrarios”, explicó el economista en diálogo con este diario. “Fijaron la banda superior pensando que eso iba a provocar una baja en el tipo de cambio, pero como no le creen, generó el efecto contrario y se profundizó la suba generando mayores expectativas de devaluación”, agregó Letcher. El titular de CEPA remarcó que el principal escollo es que “el gobierno no sabe para dónde salir y eso es preocupante”.
Vanoli coincidió en que hay “una mirada muy negativa sobre los anuncios de la semana pasada que se refleja en continuos tests cambiarios”. El titular de la consultora Synthesis también hizo foco en la limitación del Central a intervenir con 65 millones de dólares diarios para reducir la volatilidad diaria dentro de las “bandas tan anchas”. Estas oscilaciones son, según dijo, las que después determinan la expectativa de devaluación de mediano plazo. “Es necesario que el Fondo le permita al Gobierno intervenir dentro de la banda cuando haya mucha volatilidad diaria para evitar saltos.
El ex funcionario advirtió que hay buenos niveles de oferta de dólares del agro. El problema es que la demanda es realmente muy alta. No obstante, no descartó que haya retención especulativa de cerealeras y aceiteras si se mantienen las expectativas de devaluación. En cuanto al salto del riesgo país, quien fue también titular de la Comisión de Valores (CNV), aseguró que se debe a que muchos fondos desarman posiciones en dólares. “El inversor sofisticado desarma cartera y fuga capitales y el pequeño, se asusta y se pasa a dólares. El resultado es que le limita todavía más al Gobierno la posibilidad de bajar la tasa de interés para reactivar la economía. Van a tener que hacer más heterodoxia: que el Banco Central recupere el pleno control de su política cambiaria y plantear un plan integral con acuerdo político y social y rediscutir el acuerdo con el FMI y la posibilidad de recambio de Gabinete”, sentenció Vanoli.
¿Vuela todo por los aires? TREMENDO. Se dispara el dólar y el riesgo país/ Incertidumbre política: «Argentina se asoma al abismo económico»/ Con la economía en terapia y la incapacidad del gobierno/ Clamor empresario por Vidal y la última ficha de Macri: choripanes teledirigidos/ Como en el Titanic
Resumen Latinoamericano/ 26 de abril 2019
Inquietud por la intervención de fondos buitres
en la segunda corrida consecutiva contra el peso
Por Randy Stagnaro
Compraron bonos argentinos que perdieron valor por ventas masivas. Advierten por la preponderancia de estos inversores en el control de la deuda pública argentina.
Se produjo este jueves la segunda corrida cambiaria consecutiva contra el peso, detenida por la intervención de las entidades oficiales y, en forma oportunista, por fondos buitre. Este último dato deja una gran inquietud, ya que el sostenimiento del valor de la moneda comienza a escapar de las manos del sector más moderado del mercado financiero para pasar a las del sector más atrevido y aventurero.
Durante las primeras dos horas del jueves, la demanda de dólares no tenía casi respuesta del lado de la oferta. Cuando unos pocos oferentes publicaron sus propuestas de venta de dólares, rápidamente fueron concretadas. Así fue que el valor de la divisa llegó a los $ 47,30 en la venta minorista.
La demanda de dólares se dio, al igual que el miércoles, de la mano de la venta de activos argentinos en pesos. Entre las 10 de la mañana y el mediodía, el valor de los bonos de deuda nacional en dólares se derrumbó más de un 7%. La bolsa llegó a perder un 5%.
Pero, con el ingreso al mercado del Banco Central, con la ayuda de los bancos oficiales Nación y Provincia, más las compras de bonos locales por parte de un par de fondos de cobertura muy agresivos, se revirtió la tendencia. La Bolsa cerró con una caída de sólo un 0,6%, mientras que el valor de algunos bonos en dólares se recuperó, al tiempo que el dólar perdió algunos puntos respecto del peso. La divisa de EEUU cerró en el segmento mayorista a $ 45,03, con una suba del 2,9 por ciento respecto del cierre del miércoles.
Desde ya que las causas que llevaron a los inversores y especuladores a vender activos en pesos en la mañana seguían vigentes durante la tarde. Al igual que el miércoles, las razones que dieron los operadores y analistas a la hora de explicar lo sucedido variaron desde la incertidumbre política por la posibilidad de que el presidente Mauricio Macri no logre la reelección y sea reemplazado por un gobierno de cuño kirchnerista, hasta la posibilidad de un canje de deuda forzado por un nuevo gobierno en 2020 con una quita del valor nominal (algo impensable hoy porque equivaldría a declarar un default, lo que está fuera del programa de todos los presidenciables), pasando por el fortalecimiento del dólar ante el resto de las divisas.
Lo cierto es que una mirada sobre la economía puede dar una respuesta sobre lo que está sucediendo. La recesión, la caída de la inversión y el consumo, la inflación y la baja del salario real auguran que los niveles de endeudamiento del gobierno y del sector privado (empresas y familias) son insostenibles ahora.
La intervención oportunista de fondos de cobertura es un alerta. El fondo buitre Elliott, de Paul Singer, que le ganó el juicio a la Argentina por la deuda en default en los tribunales de Nueva York, es un fondo de cobertura especializado en absorber el riesgo de terceros a cambio de una comisión. Fondos de este estilo fueron los que compraron bonos argentinos, a precio de remate, apostando a que subirán en un futuro cercano.
¿Por qué creen estos fondos buitre que habrá una suba en el valor de los bonos de la deuda argentina? La explicación con mayor consenso es que consideran que existen altas posibilidades de que surja en el próximo tiempo una respuesta política que le devolvería tranquilidad a los mercados, con lo cual subiría el valor de los bonos, más allá de que la economía siga barranca abajo.
Los analistas señalan otro factor: que el Banco Central subió la tasa de interés del 67% al 70% para las Letras de Liquidez (Leliq), o sea, para los bancos. El dato refleja que las entidades financieras reclamarán cada vez una tasa más alta para mantener los fondos de los plazos fijos invertidos en Leliq. Ello plantea una encrucijada al gobierno porque la suba de las tasas de interés, de por sí en un nivel sideral, impulsa aún más la recesión.
Incertidumbre política
«Argentina se asoma al abismo económico»

El reconocido matutino describe que la posibilidad de un default argentino existe, ya sea con Cristina Kirchner en el Gobierno o sin ella
El diario El País de España publicó un artículo en su portada cuyo título es «Argentina se asoma al abismo económico entre dudas sobre la gestión de (Mauricio) Macri» y describe que «la posibilidad de un default argentino existe, con (Cristina) Kirchner o sin ella».
«Para hacerse una idea de la desconfianza internacional hacia Argentina, conviene subrayar que ningún otro país de la región, salvo Venezuela, paga un riesgo-país superior a 250», señala el periódico internacional.
El diario de negocios Financial Times ayer sus redactores escribieron una nota con la situación económica y su encabezado fue «Argentina está al borde» mientras que los cables de agencias internacionales apuntaron a la caída de los bonos.
A la creciente incertidumbre política, con el presidente Mauricio Macri bajando en los sondeos y con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner cada vez mejor situada, se suma a la incertidumbre económica: pesan grandes dudas sobre la capacidad gubernamental de controlar la inflación».
«El hombre que prometió resolver de una vez por todas los males endémicos de la economía (inflación y devaluación, pobreza, corrupción) se enfrenta al final de su mandato con una crisis devastadora, en gran medida por sus propios errores», finaliza la nota.
Con la economía en terapia, el Presidente pierde autoridad
La incapacidad del gobierno para controlar el dólar hace caótica la vida de la gran mayoría de la población. Macri esconde su fracaso económico detrás de la misma excusa de siempre: echarle la culpa a otros. «NUNCA MAS a la timba financiera».
Por Itai Hagman
Estamos afrontando la crisis más grande desde 2002. Sin embargo, Mauricio Macri esconde su fracaso económico detrás de la misma excusa de siempre: echarle la culpa a otros. En 2016 el problema era la pesada herencia, en 2017 la candidatura de Cristina, en 2018 las tormentas internacionales y ahora el miedo que genera una posible candidatura presidencial de Cristina.
La economía argentina está en terapia intensiva y la incapacidad del gobierno para controlar el dólar hace caótica la vida de la gran mayoría de la población. La inflación interanual ya alcanzó un 54,7% (marzo 2019) y superó ampliamente el crecimiento de los salarios, que perdieron 17,8%en su poder adquisitivo desde que asumió Cambiemos. La caída también afectó a las jubilaciones y prestaciones sociales. También aumentó el desempleo, que en el cuarto trimestre marcó 9,1%, y representó el mayor salto en un año desde la gran crisis de 2002.
Los fracasos no son solo económicos sino también políticos, porque conducen a un problema muy serio para cualquier gobierno: la pérdida de autoridad del presidente. En efecto, cada vez está más extendida la percepción de que el gobierno no es capaz de controlar las principales variables de la economía. Millones de personas empiezan a buscar una alternativa que cuente con la autoridad suficiente para poner orden en el caos económico neoliberal.
La causa principal de estos resultados es muy clara. El gobierno llevó adelante un combo explosivo basado en el endeudamiento externo, la apertura económica, altas tasas de interés, liberalización del mercado de capitales y del sistema financiero. Organizó un modelo económico al servicio del capital especulativo. Nos hizo retroceder a los momentos más autodestructivos de nuestra historia reciente.
La primera entrega del país a la especulación financiera ocurrió con la política de Martínez de Hoz durante la Dictadura. Terminó en un desastre económico y una herencia muy pesada que el gobierno de Alfonsín nunca pudo ni supo revertir. La segunda fue comandada por Menem y Cavallo, ante una sociedad demolida por la hiperinflación, y luego continuada por De la Rúa hasta el colapso de 2001.
Después de 2001 parecía que habíamos dado vuelta una página de la historia. Sin embargo, en 2015 aprendimos que no era así. Esta tercera vez tiene que ser la última. Necesitamos lograr un consenso democrático para salir de este círculo vicioso de fuga de capitales y endeudamiento externo, que impide el desarrollo del país. Hay que lograr una suerte de “NUNCA MAS a la timba financiera”.
El riesgo de Argentina no es Cristina, sino la política de Cambiemos y del FMI. Nuestro país solo tiene forma de salir adelante si el 10 de diciembre asume un gobierno con una orientación absolutamente distinta.
*Economista, director del Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (OCEPP) y dirigente del Frente Patria Grande.
ENTREVISTA
«El problema no es el gobierno que venga, el problema es Macri»
El economista y ex director del Banco Nación Matías Kulfas analiza la corrida de esta semana,
el riesgo de default y el futuro político de Cambiemos. Su responsabilidad sobre la crisis,
la incidencia de las elecciones y el país que Macri nos deja.
Redacción Canal Abierto | El riesgo país y el valor del dólar volvieron, esta semana, a los zócalos televisivos. La corrida cambiaria y la caída de las acciones argentinas en Wall Street mostraron que los mercados le dieron la espalda al gobierno argentino.
Desde algunos sectores, culparon de la debacle a la incertidumbre política preeleccionaria, pero nada es tan sencillo. «El mercado en algún momento descontó la posibilidad de que Macri fuera reelegido, y lo que está viendo ahora es que su política es mala y que está decayendo», analiza Matías Kulfas.
Kulfas es economista, académico, escritor y consultor. Fue director del Banco Nación y gerente del Banco Central y entiende que el Estado podría regular mucho más de lo que regula.
El Gobierno trata de despegarse de las culpas, poniéndolas en el gobierno pasado y ahora en el futuro, ¿qué responsabilidad tiene de lo que pasa? ¿Qué medidas propias explican esta crisis?
-La liberalización financiera comienza a fines de 2015. Ahí lo que hizo el Gobierno no fue desarmar el cepo cambiario y volver a la regulación cambiaria que había antes de la aplicación del cepo, sino que fue mucho más allá. Eliminaron por completo las regulaciones de liquidación para exportadores, todos los requisitos de permanencia para los inversores financieros. Son regulaciones recomendadas por literatura económica especializada que evitan estas corridas financieras tan marcadas. El Gobierno se desprendió por completo de la regulación del mercado de capitales, y con eso quedó preso de las necesidades financieras de los grandes fondos de inversión. Ahí está la madre de todos los problemas.
«El Gobierno se desprendió por completo de la regulación del mercado de capitales, y con eso quedó preso de las necesidades financieras de los grandes fondos de inversión».
¿Por qué lo hizo?
-Confió en que esta apertura financiera iba a generar un interés tremendo en el mercado argentino, y lo que generó fue un interés muy grande en obtener renta financiera de corto plazo y, ante una situación que no les gusta, volver a salir.
¿Se trató de inoperancia?
-De una lectura equivocada del contexto internacional. El Gobierno se ubicó en el escenario de auge de la globalización, como fueron los 90, donde había tasas de interés muy bajas y el apogeo de los comodities, y pensó que porque eran un gobierno de empresarios iban a llover las inversiones productivas. Pero estamos en un momento distinto, ganó Donald Trump en Estados Unidos, hay malestar en Europa.
Uno puede disentir con su mirada sobre la economía, pero además se equivocaron respecto del momento histórico. Apostaron todo a que el ingreso de capital financiero iba a resolver los problemas y generaron problemas mucho más graves.
¿Cuál debería ser la respuesta política a esta crisis?
–Herramientas para controlar esta corrida hay un montón, el problema es que necesitás un gobierno que crea en ellas. Hoy por hoy, el FMI no va a estar de acuerdo con medidas que intenten regular el mercado, y no hablo de cepo, pero sí de un mercado cambiario donde haya una oferta más previsible, donde haya liquidación de exportación en un plazo razonable y cosas que no están ocurriendo.
Se necesita un gobierno que negocie con el FMI, no que les ceda la gestión, como ha hecho el gobierno de Macri. Tiene que haber un gobierno que negocie una reestructuración de la política económica, porque lo que tiene que entender cualquier acreedor es que si el país no vuelve a crecer, si sigue en este rumbo, no va a poder pagar nada. Un país que destruye capacidad productiva, que tiene tasas de interés que lleva siete meses en niveles altísimos, es imposible que recupere crecimiento. No se trata de un cambio revolucionario, sino de darle al Estado herramientas, como tienen muchos países, para volver a tomar las riendas de la economía y volver a crecer. No es sencillo, pero es factible.
«No se trata de un cambio revolucionario, sino darle al Estado herramientas, como tienen muchos países, para volver a tomar las riendas de la economía y volver a crecer. No es sencillo, pero es factible».
¿Y este gobierno lo puede hacer?
-No lo pueden hacer porque no creen en eso. Es el peor camino, hacer eso en lo que no creés, porque lo vas a hacer mal.
¿Quiénes son los ganadores de esta corrida?
-Hay actores del mercado financiero, de los fondos de inversión que están haciendo su negocio. Los que tienen capacidad para anticipar los grandes movimientos del mercado, que compran barato y venden caro, se benefician. Pero son pocos. Yo no diría que el gobierno de Macri es un gobierno proempresario: a la gran mayoría del empresariado pequeño y mediano, incluso grande, le ha ido mal. El mapa de los ganadores en la Argentina de este período es muy acotado. El sector de las finanzas internacionales, empresas de la energía y un poquito del agro, no mucho más.
¿Cuán cerca estamos del default?
-Yo no creo que estemos cerca de un default. En el corto plazo tenemos vencimientos con el sector privado que el FMI ha ido cubriendo con desembolsos, con lo cual están resueltos los pagos de deuda de los próximos meses sin problemas. Más adelante vamos a tener vencimientos con el FMI que probablemente haya que renegociar.
¿Y a qué obedece que esta corrida ocurra ahora?
-El mercado en algún momento descontó la posibilidad de que Macri fuera reelegido, y lo que está viendo ahora es que su política es mala y que está decayendo. Estamos entrando a un proceso electoral y el Gobierno entra de la peor manera. Macri sale a decir que el problema es que los mercados piensan que la gente quiere volver al pasado y que va a votar el regreso de Cristina Kirchner, pero el problema es Macri, que el gobierno está mal, que ha ido de tropiezo en tropiezo. El último coletazo fue el de octubre, donde implementaron medidas de política monetaria súper restrictiva, con una base monetaria fija, siguiendo uno de los grandes ítems de la ortodoxia argentina: si no se emite más, la inflación va a caer. No sólo no cayó sino que se volvió a acelerar.
Había una expectativa en un momento de que este gobierno tenía continuidad y un cambio de gobierno generará reglas del juego diferentes. Hay actores que prefieren por lo menos esperar a ver qué pasa. Entonces hay compra de dólares, venta de bonos argentinos, salida de capitales. No creo que tenga que ver con un default a corto plazo, sino que son posicionamientos naturales y, por supuesto, también especulativos.
¿Es muy apresurado decir que este gobierno está de salida?
-La impresión que da hoy es que el gobierno de Macri está terminado políticamente. Esto no significa que no tenga ninguna chance de ganar las elecciones, pero me cuesta imaginar cómo sería otro gobierno de Macri con este nivel de desgaste, es una situación muy difícil de revertir si reelige. Creo que como proceso político se terminó, lo que no quiere decir que se terminó Cambiemos.
«La impresión que da hoy es que el gobierno de Macri está terminado políticamente.Esto no significa que no tenga ninguna chance de ganar las elecciones, pero me cuesta imaginar cómo sería otro gobierno de Macri con este nivel de desgaste, es una situación muy difícil de revertir si reelige».
Más allá del gobierno que venga, ¿qué 2020 dejará Cambiemos?
-Dejará una situación muy complicada. Con una economía en recesión, con una inflación que es doble de la que recibió, una deuda externa que es el triple en términos de relación con el PBI, con un contexto de un montón de empresas en problemas. Y no resolvió los problemas.
Entrega un país peor que el que recibió…
-Definitivamente. El gobierno de Mauricio Macri nos deja una deuda externa con un peso tres veces más grande que el que dejó Cristina Kirchner y una inflación que por momentos es el doble. Y con el FMI dando indicaciones no es un país más ordenado, como dicen. Sí creo que lo que ellos piensan es que con el Fondo Monetario adentro de la economía argentina lo que han comprado es una especie de seguro antipopulismo. Es como decir «el que venga, sea quien sea, va a tener que sentarse a discutir con este sello que responde a determinados intereses y una visión de la economía». Pero hay muchas visiones de la economía, y ésta no es de las más exitosas.
Clamor empresario por Vidal y la última ficha de Macri: choripanes teledirigidos
El cafetero Martín Cabrales pasó un rato por el cumpleaños de la reina Isabel II, anteanoche en la embajada británica. Varios de los convidados que no habían estado el día anterior en el almuerzo del Consejo Interamericano del Comercio y la Producción (CICyP) con María Eugenia Vidal le preguntaron lo mismo que se preguntaban todos en el hotel Alvear. ¿Irá por la presidencia? Por ahora, ni sí ni no. Ni.
Fue justo en vísperas de la disparada de ayer del dólar y del riesgo país. Un hito que reavivó las versiones sobre la otra alternativa en danza, publicada en este panorama el 29 de marzo pasado: un adelantamiento de las elecciones por la crisis, como en 1989. Rumores que, de concretarse, serían compatibles con el «plan V» del establishment. También con el «plan H», por el porteño Horacio Rodríguez Larreta.
¿Renunció realmente la gobernadora a pegar el salto a la Rosada cuando dijo el martes que Cambiemos ya tiene candidato presidencial? ¿Cómo hay que interpretar su negativa a la pregunta que le escribieron en papelitos al menos quince de los 368 empresarios que colmaron el salón Versailles del hotel Alvear? ¿Es una jugada coordinada con el Presidente o la crisis ya activó un protocolo de emergencia que lo excluye?
Suponiendo que Mauricio Macri esté desahuciado, como cree ya casi todo el círculo rojo ¿es viable el intento de salida postmacrista que propicia desde las sombras el eterno Enrique Nosiglia a través de Martín Lousteau, con Vidal y Rodríguez Larreta en alianza con el peronismo no K y parte del radicalismo? Y si lo es ¿por qué Roberto Lavagna saló a descartarlo in limine?
A ocho semanas de la definición de las candidaturas, con todos los indicadores en rojo y una inflación que no le regala ni un mes de tregua, hasta los más fanáticos de la reelección de Macri terminaron de convencerse de que no llega. Incluso antes de la corrida de ayer. «El último incondicional que le queda en el empresariado es Marcos Galperín (el dueño de MercadoLibre), pero porque no trabaja en Argentina sino en la nube. Una nube donde no hay gremios, impuestos ni convenios colectivos de trabajo», ironizó ante BAE Negocios un banquero líder. Anteayer, como si realmente levitara sobre el caos local, el emprendedor favorito de Macri festejaba en Twitter la aprobación de una ley que rebajó los impuestos para su sector.
Los elogios, la ovación y la poco sutil presión de los popes del establishment para que Vidal dé su gran salto adelante tampoco lucen como algo improvisado ni descoordinado. Veterano artista del lobby, Daniel Funes de Rioja les pidió a los demás jefes de cámaras patronales que subieran con él al escenario del Alvear para su debut como presidente del CICyP. Sabía que, así, sus palabras resonarían más. «Los que usted nos presente como sus desafíos van a ser nuestros desafíos», lanzó desde el atril. Solo dénos la orden, habría dicho Michael Corleone. Palabras de caballeros.
Fin de mes
Hasta hace poco, Funes de Rioja se mostraba convencido de que la extraordinaria cosecha de soja de este año salvaría al Gobierno. Pero en marzo, según informó esta semana el propio Banco Central, las cerealeras y aceiteras que acaparan el grueso de las exportaciones del rubro liquidaron 19% menos dólares que en marzo del año pasado, cuando los productores sufrían las consecuencias de la peor sequía en décadas. Para peor, la balanza comercial arrojó superávit pero no porque hayan aumentado las exportaciones sino porque se desplomaron las importaciones. Las ventas al exterior, aun con el dólar al doble que un año atrás, volvieron a caer un 5%.
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo, decidió ir directo al grano. Apenas se sentó a la mesa principal del Alvear junto a la gobernadora, le espetó: «Me acaba de preguntar un periodista cómo te veo como candidata a presidenta ¿es verdad que vas a ser candidata?». Ella se apuró a desmentirlo: «Me tienen loca con eso, pero no es así para nada».
Lo que dijo después, ya con todo el resto de la mesa escuchándola, significaba una cosa el martes y otra bien distinta hoy. «A mí la gente me va a votar si llega a fin de mes. Y eso va a pasar si desde ahora y hasta las elecciones se mantiene el dólar tranquilo y baja la inflación», definió.
Entre los empresarios de las demás mesas no había acuerdo unánime. El heredero de la tercera mayor fortuna del país, Alejandro Roemmers, pareció hacerle un guiño al plan V. «Creo que no nos ha ido bien con ninguno de los dos gobiernos (ni el de Cristina ni el de Macri). A lo mejor puede haber otras alternativas», deslizó ante BAE Negocios. En cambio, el presidente de Fiat Chrysler Argentina (FCA), Cristiano Rattazzi, advirtió sobre su obstáculo más evidente. «Sin ella en la provincia nadie asegura ganar ahí. Y sin provincia no hay presidencia».
En realidad se trata de un problema más profundo. ¿Tan buena imagen tiene Vidal como para conducir a Cambiemos a un triunfo nacional incluso aunque su fundador renuncie a su propia reelección? ¿No implicaría ese paso al costado admitir que todo el experimento Cambiemos fracasó? Es lo que retrucan desde el despacho de Marcos Peña, nuevamente bajo fuego amigo.
Espionaje Para Todos
El jefe de Gabinete tuvo en las últimas semanas los primeros cortocircuitos de su larga relación con el cerebro de la campaña cambiemita, Jaime Durán Barba. Lo reveló Diego Genoud en el portal Letra P, donde contó que al ecuatoriano se lo oyó despotricar contra el Fondo Monetario en el mismísimo primer piso de la Rosada. Dicen que dijo que el déficit cero le importa «un carajo» y que recomendó que el Fondo «se vaya a la mierda». «Si pierde Macri ¿quién se jodió? ¡El Fondo!», evalúa el gurú.
Lo que el Fondo prohíbe es que el Banco Central venda reservas para evitar que el dólar suba. Pero nada dice sobre el uso de otros anabólicos electorales como los créditos ANSES, la remake que acaba de lanzarse de los préstamos Argenta que asfaltaron el camino al triunfo oficialista en las legislativas de 2017. En ese momento, en los tres meses previos a las elecciones, el Gobierno repartió casi tres millones de créditos a jubilados y beneficiarios de planes sociales. Así, combinando la omnipresencia del Estado con la precisión teledirigida del big data, se inauguró el populismo financiero del siglo XXI. Fue como si cada día hábil entre las PASO y las generales la ANSES hubiese llenado un estadio con 35 mil personas para entregarle un promedio de 10 mil pesos a cada uno. Como los choripanes de antaño pero a devolver en cómodas cuotas.
El jefe de la ANSES, Emilio Basavilbaso, fue esta vez un paso más allá. Acaba de inaugurar una Dirección de Análisis e Inteligencia de Datos bajo la órbita de Federico Mauricio Braun, el subdirector de Administración, primo del jefe de Gabinete y miembro como él de la familia dueña de los supermercados La Anónima y de un tercio del Banco Galicia. La oficina funciona en la sede de Córdoba al 700 y la integra una docena de economistas e informáticos con sueldos de $70.000 para arriba, que tendrán a su disposición los datos que entreguen quienes pidan los créditos.
Basavilbaso estaba listo para salir a promocionar los créditos ANSES ante cuanto micrófono le pusieran enfrente hasta que su suegro, David Lacroze, increpó a Cristina Kirchner a bordo del avión en el que ambos coincidieron rumbo a Centroamérica. El episodio hizo que desde la Casa Rosada le impusieran una mordaza mediática al menos por unos días. Lucrecia, la hija del empresario agrícola y exfuncionario de la dictadura, es la esposa de Basavilbaso. Su primo hermano, Santiago Ibarzabal Murphy, también es funcionario: tiene a su cargo la Agencia Nacional de Discapacidad, una de las reparticiones del Estado que más sufrió el ajuste del último año.
Ese último cartucho -usar los datos personales que recabe la ANSES para teledirigir la campaña y orientar recursos del Estado a las secciones donde peor mide el oficialismo- puede salvarle la reelección al Presidente si llega a agosto perdiendo por un margen estrecho. Lo que no puede es garantizarle estabilidad hasta entonces.
La incertidumbre complica a su vez cualquier pacto preelectoral, incluso con los seres de luz que jamás se le negaron a Macri, como los dueños de las empresas energéticas. Un placebo de campaña tan elemental como postergar un par de meses los aumentos de tarifas previstos para agosto y octubre, algo que también se hizo en 2017, esta vez empieza a hacerse cuesta arriba. Si ponen el hombro otra vez ¿quién les devolverá el favor? ¿Macri? ¿Vidal? ¿Cristina?
Argentina como el Titanic
Notas tomadas de Tiempo Argentino/ RNP/ Canal Abierto/ BAE/Diario Ámbito/ Agencias
Turbulencias en medio de la crisis
Entre un control de precios que nació desinflado, una imagen presidencial en picada y un establishment que aúpa a Vidal, la economía cruje fuerte otra vez.
Las medidas de emergencia tomadas en el marco del también programa de emergencia acordado con el FMI fueron el centro de todos los debates y cambio de opiniones de estos días. Medidas que no están destinadas a controlar la inflación -que en marzo pegó un brinco más que alarmante- sino apenas a morigerar su impacto, complementadas por retraso en los aumentos tarifarios y planes de crédito que solo harán incrementar el nivel de endeudamiento de los más necesitados. Medidas, hay que reconocerlo, en las que nadie cree, o en las que nadie apuesta por su efectividad aunque desearían que las tengan.
La mayoría del empresariado acepta pero no comparte estas medidas. Las ven como un regreso al intervencionismo estatal, una restricción a la economía de mercado y la libertad de comercio. Para más el gobierno por un DNU impuso reformas a la Ley de Lealtad Comercial (de tiempos de la dictadura) que establecen mayores controles en el comercio, penalidades económicas y diversas sanciones. Todo para garantizar el «acuerdo de caballeros» pero en contra del relato oficial.
Por necesidad
Los consumidores desconfían del congelamiento, precios fijos o como se los quiera llamar, en el que ven una suerte de trampa. Porque este congelamiento fue precedido de aumentos de precios en los productos ahora llamados esenciales, y el gobierno convalidó esos aumentos. Al mismo tiempo saben que se mantiene el programa de precios cuidados, pero que este vence en mayo y habrá nuevos aumentos para los más de 500 productos, que lo componen, excluidos los esenciales.
Una mirada más profunda permitiría ver una maniobra del gobierno (con acuerdo del empresariado) para adelantar la inflación. Que resulte más fuerte ahora y más suave en los meses previos a las elecciones. En síntesis no lo hacen por convicción sino por necesidad, no pensando en los consumidores y los más necesitados, sino en la caída de las encuestas y en los votantes.
Los rumores se sustentan en la fragilidad de la situación económica pero fueron disparados por los resultados de una inesperada encuesta -se dice que de la encuestadora preferida de la Casa Rosada- que da como ganadora en segunda vuelta a CFK por un holgado margen de nueve puntos. Otras indagaciones del momento también dan ganadora a la expresidenta pero por márgenes menores. El rumor no se hizo esperar, Mauricio Macri se bajaba de su candidatura para dar lugar al Plan V, esto es María Eugenia Vidal candidata presidencial por Cambiemos. Ya pasó otras veces en los últimos meses, pero esta vez fue tan fuerte que no bien regresó de sus cortas vacaciones pascuenses el presidente convocó a los empresarios que ingresaron al programa de precios congelados para ajustar detalles y comprometerlos en su cumplimiento pero también para confirmarles, una vez más, que era candidato, que no se bajaba y comentarles una nueva encuesta que arroja resultados similares a los del 2015, cuando resultó electo.
Incapacidad
Tanto las encuestas como los focus groups dan cuenta que la principal causa de la caída en la intención de voto de Macri (y su contrapartida, el ascenso de CFK) es la ausencia de un liderazgo fuerte a tono con la crisis y la manifiesta incapacidad de gestión del equipo de gobierno, que no puede recuperar la economía, que no logra controlar la inflación, que cada tanto el dólar se le escapa…
En el establishment preocupa que, según resulte la compulsa de las PASO, una nueva corrida cambiaria termine desmadrando todo, además temen que un éxito electoral del kirchnerismo dé por tierra con las reformas pro-mercado impulsadas por el gobierno. Así las cosas el sector que aglutina a la banca, las petroleras, las empresas de servicios públicos privatizados, los exportadores de servicios y el sector más concentrado de la agroindustria se debaten entre sostener la continuidad de Macri o la alternativa del Plan V. Esto quedó registrado en la forma que más de 350 empresarios recibieron alborozados a Vidal en la cena del Cicyp este martes. Allí la gobernadora tuvo que reafirmar que no será candidata a la presidencia. Mientras tanto los grandes industriales, el comercio, la patria contratista, los sindicatos tradicionales ven en la figura de Roberto Lavagna la posibilidad de una candidatura que amalgame un programa más industrialista, más mercado internista que pueda contener las demandas sociales y lograr consenso para las reformas que el capital necesita, incluso se especula con una interna Lavagna-Vidal. Todos perciben que el impulso de Macri está agotado, por el contrario Vidal-Lavagna todavía pueden vender futuro. De todas maneras todo está atado al dólar y se definirá en los próximos dos meses.
Imagen en picada
Son estas variantes sustentadas en que la imagen presidencial se derrumba al ritmo de la inflación y el riesgo país, las que empujan los debates al interior de Cambiemos, especialmente en la UCR, que también se filtran en Alternativa Federal mientras que CFK crece en las encuestas sin ser todavía candidata.
Más allá de estas especulaciones y alquimias políticas la crisis sigue su curso. La caída de la economía no se detiene, el riego país volvió a subir y bate récords; el índice de precios mayoristas dado a conocer esta semana indica que la inflación no cederá en el corto plazo, mientras la desocupación va en ascenso. Ninguno de los candidatos o precandidatos arriesga a decir cómo resolverá la crisis, por ahora solo importan los votos, luego se verá. La desconfianza de los mercados se generaliza.
El destino de los argentinos no parece que caerá en buenas manos.
Eduardo Lucita, integrante del colectivo EDI (Economistas de Izquierda).
Pablo Puebla (CTA y OLP): “El gobierno de Macri se tiene que ir ya mismo, no podemos permitir que más gente se muera de hambre”
El Secretario General de la CTA- A fue entrevistado por 2urbanos.com, para hablar sobre las problemáticas que atraviesa el País. No dudó en ser muy crítico con las políticas económicas de Cambiemos, pidiendo que Macri y sus políticas ´se vayan inmediatamente del gobierno y, que el que venga, se comprometa con una verdadera política social´.
Por: Gaston Guerreros
“La bronca que tiene el pueblo es contundente, sin lugar a dudas. Veo que la dirigencia no tiene una decisión política de ponerse al frente de esa bronca; organizadamente, en unidad”, fueron las primeras palabras del dirigente. “Los que salimos a tratar de poner un freno al Gobierno, somos una parte de la central sindical de la CGT, los compañeros de la CTA-A, internas de distintos gremios organizados en la CTA, pequeños y medianos empresarios. Con todo esto, creo que todavía no alcanza, para cambiarle el rumbo económico de este País”, aseguró Puebla.
Enfocado en la estampida que tuvo la divisa Norteamericana en los últimos días, afirmó que “si el dólar no impactara en el bolsillo de los trabajadores como lo hace, en los precios de la cadenas alimentarias, uno no le daría importancia. Hoy por hoy, el dólar es estratégico para que exista pobreza, al igual que la timba financiera. Este País dejó de ser un País para el desarrollo, la industria y la producción, para ser un País de la joda con la timba financiera”.
En ese marco, el dirigente de la CTA-A pidió un “cambio de rumbo. Nos oponemos a la desocupación, el cierre de fábricas, a los tarifazos, a la inflación y muchas más cosas. De este Gobierno no espero nada por lo inútil que son para llevar políticas de inclusión. Por eso digo que el gobierno de Cambiemos se tiene que ir ya mismo. No podemos permitir que más gente se muera de hambre esperando a octubre. El hambre es un crimen y para los que hablan de la democracia les digo ´que la democracia que se consiguió no es solo para que se vote cada dos años´. Acá se está llevando adelante un modelo de País para que se beneficien una minoría y la mayoría de la gente estamos sufriendo, por eso repito que Macri, todo su gabinete y toda sus políticas se tiene que ir ya mismo”.
Por último, Puebla afirmo que “el gobierno que venga va tener que gobernar para la mayoría, no para esta minoría que se está enriqueciendo. Hay que poner un funcionamiento los intereses de nuestra patria que es la justicia social para nuestro pueblo. Cuando un gobierno no construye eso, no está construyendo paz social. Por eso digo nuevamente que no se trata de nombres acá se trata de una política para el pueblo o no para los intereses de unos pocos”.
Envío:RL














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