21 de abril de 2020

TROPEL 1 del 21.04.2020.

Es oficial: el Estado pagará parte de los salarios de las empresas privadas en abril
Es oficial: el Estado pagará parte de los salarios de las empresas privadas en abril
El Gobierno anunció la ampliación del decreto N° 332/20 vinculado con el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción y dispuso que el Estado abonará parte de los sueldos de empleados de empresas del sector privado en crisis a causa de la parálisis económica por la pandemia de coronavirus
Mediante un nuevo DNU, número 376/20, se anunció además que se otorgarán a monotributistas y autónomos créditos a tasa cero con garantía del Estado.
Con respecto al «salario complementario» de cuyo pago se hará cargo el Estado, consistirá en una suma abonada por la ANSeS para todos o parte de los trabajadores/as en relación de dependencia cuyos empleadores cumplan con una serie de requisitos establecidos en el mismo DNU conocido hoy.
El monto de la asignación será equivalente al 50 por ciento del sueldo neto del trabajador/a correspondiente a febrero de 2020, «no pudiendo ser inferior a una suma equivalente a un salario mínimo, vital y móvil ni superar dos salarios mínimos, vitales y móviles, o al total del salario neto correspondiente a ese mes», resaltó el decreto.
A partir de esta ampliación mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia N° 376, el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) consistirá en la obtención de uno o más de los siguientes beneficios:
* Postergación o reducción de hasta el 95% del pago de las contribuciones patronales al Sistema Integrado Previsional Argentino.
* Salario complementario: asignación abonada por el Estado Nacional para los trabajadores y las trabajadoras en relación de dependencia del sector privado.
* Crédito a tasa cero para personas adheridas al Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes (monotributistas) y para trabajadores/as autónomos en las condiciones que establezcan la Jefatura de Gabinete de la Nación y el Banco Central, con un subsidio del 100% del costo financiero total.
* Sistema integral de prestaciones por desempleo: los trabajadores/as que reúnan los requisitos previstos en las leyes N° 24.013 y 25.371 accederán a una prestación económica por desempleo de entre 6.000 y 10.000 pesos.
En tanto, el crédito a tasa cero para monotributistas y autónomos «consistirá en una financiación a ser acreditada en la tarjeta de crédito del beneficiario en los términos que, para la implementación de la medida, establezca el Banco Central de la República Argentina», indicó el DNU.
«El monto de la financiación no podrá exceder una cuarta parte el límite superior de ingresos brutos establecidos para cada categoría» del Monotributo, con un límite máximo de $150 mil, en tanto, «el financiamiento será desembolsado en tres cuotas mensuales, iguales y consecutivas», agregó el decreto.
El Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (FONDEP) bonificará el 100% de la tasa de interés y del costo financiero total que devenguen los créditos a tasa cero.
En este sentido, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, podrá transferir al FONDEP, dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo, en concepto de aporte directo, la suma de 11.000 millones de pesos.
El Fondo de Garantías Argentina (FoGAR), por su parte, creado por el artículo 8° de la Ley Nº 25.300 y modificaciones, podrá avalar hasta el 100% de los créditos a tasa cero, «sin exigir contragarantías», según el DNU.
Cafiero también estará facultado para «realizar las adecuaciones presupuestarias que resulten pertinentes con el fin de transferir al Fondo de Garantías Argentino (FoGAR), en concepto de aporte directo», la suma $26.000 millones.
Finalmente, el Ministerio de Trabajo tendrá la potestad de modificar e implementar el Seguro por Desempleo.
Los trabajadores del Malbrán piden que reconozcan su tarea científico sanitaria
Los trabajadores del Malbrán piden que reconozcan su tarea científico sanitaria
Los empleados reclaman que se jerarquice su actividad, hoy visibilizada por la pandemia de Covid-19. Algunos de ellos tienen salarios apenas arriba de la línea de pobreza.
La Junta Interna de la ATE en el Malbrán reclamó al titular del organismo, Pascual Fidelio, el reconocimiento de la tarea científico – sanitaria para todos los trabajadores de la institución. El reclamo está en línea con el pedido que realizó en las últimas semanas el Consejo Directivo Nacional de ATE a las autoridades nacionales.
En la nota los empleados señalan que el «personal es de un nivel de excelencia tanto en la formación como en la producción científica, equivalente al personal de los demás organismos del sistema científico del país siendo sus remuneraciones considerablemente menores, en niveles cercano a los de la línea de pobreza e indigencia para profesionales y técnicos al inicio de los respectivos escalafones».
Agrega el documento sectorial que «sabemos que esta solicitud es sobradamente justificada por las misiones y funciones de nuestra ANLIS-Malbrán. No obstante ello, nuestra organización sindical ha compilado a partir de los nuevos desafíos para la salud y la investigación, las acciones que nuestros compañeros llevan adelante en el área de la salud y la investigación y que por otra parte y a la luz de la crisis sanitaria mundial en el marco de la actual pandemia, dejan a las claras por los resultados obtenidos nuestra función científico sanitaria, razón por lo cual entendemos quedar eximidos de mayores argumentaciones».
«Finalmente ponemos en su conocimiento que. de manera informal y pública hemos presentado ante la Dirección ANLIS, el Ministerio de Salud y la Secretaria de Gestión y Empleo Público una propuesta integral de ´Reconocimiento de la función científico – sanitaria´ para nuestra institución, así como la implementación de una bonificación/compensación, de carácter institucional, remunerativo y bonificable que contemple a todes les trabajadores encuadrados en los escalafones S1NF.P y 113.1/09, así como otras formas contractuales que conviven en esta casa, ya que para cada una de sus acciones se requiere de una especificidad propia de una institución con las características como la nuestra», afirma.
Y concluye: «Entendemos que esta propuesta resume el espíritu de la palabra del presidente de la Nación, Alberto Fernández, expresadas en nuestra institución, y que por tanto debe ser elevada habiéndola puesto en conocimiento al conjunto de los actores institucionales de ANI.IS-Malbrán. para su consenso y posterior elevación, ya que la misma es una aspiración de todes».
Cumple una semana el paro de transporte interurbano en Córdoba
Cumple una semana el paro de transporte interurbano en Córdoba
Los choferes sólo cobraron una porción de sus salarios y hace una semana están de huelga. Desde el gremio señalan que no hubo «ningún tipo de contacto» con el Gobierno provincial ni las empresas.
Hace una semana que el transporte interurbano de Córdoba está paralizado por una huelga de choferes que no cobraron sus haberes. Sin embargo no parece haber vías de solución.
Emiliano Gramajo, el secretario General de Aoita gremio que representa a esos colectiveros, indicó que no hubo «ningún tipo de contacto» con el Gobierno provincial ni las empresas.
«No hemos tenido ningún tipo de contacto. Seguimos insistiendo en conformar una mesa. Nuestros compañeros recibieron parte de sus salarios y la medida sigue. Estamos esperando el llamado del gobierno no solo para resolver esto, sino de ahora en adelante», dijo en declaraciones a Cadena 3.
El paro comenzó a partir de la primera hora del pasado lunes. «Estamos muy preocupados, no solamente por la situación de marzo, sino también por los meses a venir. Hay un silencio muy preocupante por parte de los empresarios, ni qué hablar del gobierno provincial», aseguró el secretario general de Aoita, Emiliano Gramajo.
Enfatizó en el pedido de una mesa de crisis. «Es importante remarcar que nosotros no somos parte del negocio; a nosotros hoy nos están haciendo pagar el costo de las empresas y vamos a seguir con nuestra postura esperando una mesa donde se sume a los compañeros de UTA, el gobierno provincial y la Municipalidad de Córdoba».
Una rebelión de dirigentes del interior volteó el acuerdo que promovía Calo para reducir salarios
Una rebelión de dirigentes del interior volteó el acuerdo que promovía Calo para reducir salarios
El gremio tenía encaminado el entendimiento para que las empresas paguen el 70% del salario a los empleados suspendidos en aislamiento. Una rebelión de las dirigentes volteó el acuerdo y ahora habrá que discutir seccional por seccional.
«Los medios de comunicación están diciendo que nosotros resignamos salario, pero nosotros no resignamos nada. Si vas a trabajar, cobrás el 100% del sueldo y si tenés la desgracia de estar suspendido, cobrás el 70%«, afirmaba Antonio Caló en declaraciones radiales el viernes.
Era la última defensa del entendimiento que tenía encaminado el líder metalúrgico con las cámaras empresarias y que, a cambio de recortar los salarios, proponía sostener los puestos de trabajo el día después del aislamiento social, preventivo y obligatorio.
Sin embargo una rebelión de dirigentes de las seccionales terminó de derrumbarlo ese mismo día. En las regionales explican que las bases no soportan cobrar menos luego del constante deterioro de ingresos que significó el macrismo para los metalúrgicos.
El fracaso de las negociaciones nacionales, que los empresarios aspiraban a extender por un semestre, deja ahora la responsabilidad a cada seccional de intervenir conflicto por conflicto.
Las firmas deberán liquidar los salarios al 100%, tal como se definió en el DNU que firmara Alberto Fernández, y en caso de que haya problemas cada una de las regionales deberá hacer las denuncias correspondientes en los ámbitos de Trabajo pertinentes para negociar establecimiento por esctablecimiento.

El 82% del total de empresas del país pidieron ayuda del Estado

La AFIP informó, en un comunicado oficial, que más de 420 mil empleadores se inscribieron en el programa de Asistencia de Emergencia para el Trabajo y la Producción.
Más de 420 mil empleadores se registraron en el Programa de Asistencia de Emergencia para el Trabajo y la Producción (ATP). Así lo informó la AFIP en un comunicado emitido este domingo por la tarde.
En el documento se establece que “finalizado el proceso de inscripción y carga de información económica, comenzó la etapa de evaluación para determinar cuáles son los beneficios estatales a los que podrá acceder cada empresa. Las herramientas previstas en el programa permitirán amortiguar el impacto del aislamiento social preventivo y obligatorio sobre la actividad económica. Los empleadores que solicitaron asistencia estatal para pagar salarios representan al 82% del total de empresas privadas del país”
“El Estado argentino realizará un aporte significativo para garantizar el pago de los salarios del sector privado”, expresó la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont. “Quienes solicitaron asistencia estatal son empleadores de todos los sectores. Micro, pequeñas, medianas y grandes empresas podrán acceder a los beneficios”, indicó la funcionaria. Marcó del Pont destacó que 7 de cada 10 empleadores registrados ya accedieron a la prórroga por dos meses de las contribuciones patronales correspondientes a marzo que se pagan en abril. 
El esfuerzo realizado por el Estado al postergar el pago de las obligaciones ya benefició a 3,4 millones de trabajadores. Los empleadores inscriptos en el programa ATP deben cargar en el sitio web de la AFIP la CBU de sus trabajadores. También tienen que informar el código del convenio colectivo de trabajo de sus empleados. Las empresas que todavía no lo hayan hecho, pueden suministrar esos datos en el servicio Simplificación Registral de la AFIP.
Se cayó el acuerdo de Comercio para suspender con reducción de salarios
Se cayó el acuerdo de Comercio para suspender con reducción de salarios
Tras conocerse en DNU por el que el Gobierno pagará parte de los salarios de las empresas en crisis, el gremio y las empresas dieron marcha atrás con el acuerdo. Se espera impacto en otras actividades.
Luego de que el Gobierno anunciara la ampliación del decreto N° 332/20 vinculado con el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción que dispuso que el Estado abonará parte de los sueldos de empleados de empresas del sector privado en crisis a causa de la parálisis económica por la pandemia de coronavirus, el mercado de trabajo comienza a acomodarse.
Uno de los primeros rebotes llegó en la actividad mercantil. En ese sector, como había anticipado en exclusiva InfoGremiales, la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) que comanda Armando Cavalieri y las cúpulas de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) se aprestaban a cerrar un entendimiento para generar un acuerdo marco que regule las suspensiones masivas con recortes salariales.
Tras conocerse que se dispuso un «salario complementario» de cuyo pago se hará cargo el Estado, y que consistirá en una suma abonada por la ANSeS para todos o parte de los trabajadores/as en relación de dependencia cuyos empleadores cumplan con una serie de requisitos establecidos en el mismo DNU conocido hoy, las partes detuvieron las charlas.
A cambio de conservar las fuentes de trabajo para el día después de la cuarentena, Armando Cavalieri exploraba un pacto que sellaba suspensiones con el cobro de un porcentaje del salario que iría entre el 50 y el 70% en concepto de no remunerativo.
Con la ayuda estatal que es un hecho, esa posibilidad quedó totalmente descartada, a pesar que los estudios en el sector hablan de que sólo el 8% de los comercios están operativos por estas horas.
Resta ver que pasará en otras actividades, como los metalúrgicos, mecánicos, pasteleros y el calzado, que encaraban discusiones en caminos similares y que en algunos casos ya había llegado a firmar acuerdos en el ámbito del Ministerio de Trabajo de los Nación.
Inustriales bonaerenses avisan: «Va a haber despidos»
Inustriales bonaerenses avisan: "Va a haber despidos"
El presidente de la Unión Industrial de la provincia de Buenos Aires, Martín Rapallini, advirtió hoy que la parálisis económica provocará despidos en la actividad productiva, aunque destacó el auxilio del Estado Nacional para que las empresas privadas puedan pagar sueldos.
«Entiendo que va a ver despidos por las circunstancias que estamos viviendo. Es un momento muy difícil: casi el 80% de las actividades industriales no están funcionando desde hace un mes. Entonces, las dificultades de las empresas para sostener el empleo son grandes, porque no están teniendo ingresos», sostuvo el dirigente.
No obstante, Rapallini destacó que el nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia por el cual el Gobierno amplió el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción, «es fundamental para que las empresas puedan pagar sueldos».
«Es un DNU que está bien pensado, porque se le está otorgando a todas las empresas, independientemente la cantidad de empleados«, enfatizó, en declaraciones a la radio AM 750.
Se trata del DNU N° 332/20, oficializado este lunes en el Boletín Oficial, a través del cual se dispuso que el Estado abonará parte de los sueldos de empleados de empresas del sector privado en crisis, a causa de la parálisis económica por la pandemia de coronavirus.
Ese «salario complementario» de cuyo pago se hará cargo el Estado, consistirá en una suma abonada por la ANSeS para todos o parte de los trabajadores/as en relación de dependencia cuyos empleadores cumplan con una serie de requisitos.
El monto de la asignación será equivalente al 50 por ciento del sueldo neto del trabajador/a correspondiente a febrero de 2020.
Rapallini celebró esa decisión oficial y comentó que «casi el 80% de las empresas están operando con con caída de más del 70% de las ventas. Y eso es lo que provoca dificultades para pagar los sueldos».
A su criterio, «estamos atravesando una de las recesiones más importantes de la historia. Y en ese contexto, es bastante complicada la situación de la industria».
El dirigente señaló además que «es fundamental que los bancos instrumenten créditos y estén a la altura de las circunstancias».
«Hoy no estamos viendo caídas significativas en el nivel de empleo»
"Hoy no estamos viendo caídas significativas en el nivel de empleo"
El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, aseguró hoy que el Gobierno está intentando «sostener los contratos de trabajo», aunque no descartó que la desocupación aumente al 10% por el cese de actividad que provoca la pandemia de coronavirus
«Hoy no estamos viendo caídas significativas en el nivel de empleo. El último dato que tenemos es que las bajas totales eran similares a las de marzo de 2019. Hay actividades que van a estar afectadas y estamos utilizando todos los mecanismos que prevé la ley para combatirlo», indicó Moroni.
El ministro remarcó que «hoy estamos casi en el 9% de desempleo», en tanto que sostuvo que el número podría crecer pero «es muy temprano» para dar cifras concretas.
Además, en declaraciones a Radio Rivadavia, manifestó que, con las nuevas medidas sancionadas, se incorporó a la ayuda por la pandemia «a un nuevo sector de la población, que son todos los monotribustas y los autónomos».
«A todos los que hayan visto su facturación golpeada, vamos a ofrecer un crédito a tasa cero de hasta 150 mil pesos. La idea es que tengan un período de gracia y que empiecen a pagar cuando la actividad haya reanudado», expresó.
«Hay que ser malnacido o HDP para suspender o despedir en este contexto como hizo Paolo Rocca»
"Hay que ser malnacido o HDP para suspender o despedir en este contexto como hizo Paolo Rocca"
El secretario General Adjunto del sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, aseguró que la CGT debería «ser un poco más exigente para que los empresarios no despidan y no suspendan» trabajadores.
«No creo que grandes empresas no puedan bancarse 3 o 4 meses o lo que dure esta pandemia. En realidad esas grandes empresas están aprovechando el contexto para despedir», apuntó.
En diálogo con Radio 10, manifestó que desde Camioneros van a «defender el salario y los puestos de trabajo», al tiempo que remarcó: «Somos los que garantizamos la llegada de alimentos y medicamentos».
«Pusimos toda nuestra estructura de sanatorios y hoteles al servicio de los argentinos, en cambio empresarios aprovecharon para bajar salarios, suspender y despedir», expresó.
Además, consideró que «hay que ser malnacido o HDP para suspender o despedir en este contexto como hizo Paolo Rocca y muchos otros empresarios».
«Va a ser complicado discutir paritarias en este contexto, pero vamos a hacerlo igual. Hoy los trabajadores camioneros están siendo nuestros héroes donde llevan comidas y medicamentos donde no entra nadie. Después la discusión salarial vendrá sola y se verá en ese momento lo que pida nuestro gremio», consideró.
Asimismo, cuestionó a ciertos diputados de la oposición por «sembrar dudas en un momento como este».
«Ojalá que los diputados opositores hagan algo por la Patria de una vez por todas y dejen de criticar y sembrar dudas. Da asco ver gente de la oposición tratando de sacar ventaja en este momento», precisó.
Por último, sobre el proyecto del impuesto a la riqueza, Moyano afirmó que fue «uno de los primeros dirigentes en apoyarlo» y agregó que como todos están haciendo «un esfuerzo importante es el momento en el que empresarios y todos los que han ganado millones y millones de dólares pongan un poco de sus ganancias para los que más lo necesitan».
También el calzado pacta suspensiones con salarios al 70%
También el calzado pacta suspensiones con salarios al 70%
El convenio regirá por abril y podrá ser renovado en caso de que se extienda la cuarentena. Las empresas se comprometen a sostener las fuentes de trabajo.
En la última semana comenzaron a caer los entendimientos marco entre los sindicatos de los sectores paralizados por el aislamiento social, preventivo y obligatorio y las cámaras de la actividad. En todos los casos se proponen recortes salariales a cambio de sostener los puestos de trabajo.
Eso es lo que terminó suscribiendo en las últimas horas la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (U.T.I.C.R.A) con la Cámara de la Industria del Calzado y que estipula un marco para los próximos meses en esa industria.
En el acta, a la que accedió en exclusiva InfoGremiales, se estipula que a cambio de paz social y conservar los empleos, las partes acordaron el pago del 70% del salario normal y habitual para los trabajadores de la actividad por el mes de abril.
El pacto podrá renovado automáticamente para el mes de mayo en caso de que se mantenga la cuarentena y las empresas sostendrán los aportes a la obra social sindical para garantizar la atención médica de los empleados y sus familias y al sindicato.
La cláusula del convenio que causó mayor preocupación fue la última. Es que estipula que «la recomendación no es vinculante y cada empresa mantiene la autonomía para decidir las medidas a tomar para transitar la presente crisis».

Docente en Chubut: “como estrategia de supervivencia hago una comida por día”

El distanciamiento obligatorio determinó el cierre total de los establecimientos escolares en Comodoro Rivadavia, imponiendo un sistema de clases digitales que los docentes deben realizar desde sus casas y con sus propios medios; sumado a ello gran parte de los docentes no cobran desde el mes de febrero teniendo que pedir ayuda para llevar el alimento a sus familias. Por Corresponsal Popular para ANRed.

Los reclamos docentes se han hecho sentir y, como respuesta, el gobernador entrega un adelanto de 38 mil pesos, adeudando el resto del salario del mes de febrero y marzo, parte de la cláusula gatillo del 2019, manteniendo además el pago escalonado.
El retraso salarial ocasionó deudas y conflictos a los trabajadores, que hoy se sienten mendigos desvalorizados; muchos se vieron obligados a pedir dinero prestado, a recibir ayuda de alimentos, y a reducir la dieta del grupo familiar a una sola comida diaria porque el dinero no alcanza.
Sin embargo, la propaganda estatal muestra a la plataforma digital Classroon, como un modelo de trabajo para que todos tengan acceso a la educación, omitiendo que gran parte de la población no tiene internet, y en algunos casos, ni celular para bajar la aplicación.
La desigualdad y la pobreza comienza a sentirse en forma concreta en Comodoro y a excluir a docentes y estudiantes, que no poseen internet en sus casas.
El relato de Luciana, Profesora de Letras, graduada en la UNPSJB, que trabaja en tres escuelas secundarias, con un total de nueve cursos, da cuenta del sacrificio que debe realizar hoy una trabajadora docente para cumplir con un sistema que la despoja de derechos.
Corresponsal: todavía no han cobrado la totalidad de docentes en Chubut, ¿cómo se complementa esto de trabajar sin cobrar?
Luciana: Es muy difícil, yo estoy hace dos meses sin cobrar, me adeudan el mes de febrero y el mes de marzo. Es angustiante, la verdad que ahora uno está experimentando otras prácticas de enseñanza y sumado a esta realidad de no tener el salario y que uno sigue viviendo, consumiendo y tiene que comprar mercadería y pagar deudas. El mundo sigue… es estresante… angustiante, no sabemos qué hacer porque estamos paralizados por esta situación.
Soy sostén de hogar y es muy difícil. Hablo con colegas que viven esta misma situación y es una forma de desahogarnos entre nosotras… pero lamentablemente la realidad del día a día es muy fea para todos los trabajadores estatales de Chubut, y no quiero ser  pesimista pero esto va a continuar y es triste. Muchos no lo entienden, pero se hace insostenible llegar a fin de mes, alimentarnos como corresponde. Últimamente, como una estrategia de supervivencia por decirlo así, hago una comida por día, trato de almorzar bien y no cenar, cuando antes lo hacía habitualmente, ahora no porque está muy difícil la situación. A la noche terminamos comiendo una fruta, o un té con leche o algo así. Es cruel, pero es la realidad que estamos viviendo
Corresponsal: ¿en Chubut no cobran desde febrero, y con los diez mil pesos del IFE como es el tema?
Luciana: Los diez mil pesos, según entiendo, es una ampliación en el límite de la tarjeta 365, para los que la tenemos, pero te limita a comprar sólo en los almacenes barriales para generar que esas mini empresas puedan seguir trabajando. Pero no  podes hacer compras en supermercados, entonces nosotros tenemos que seguir endeudándonos, porque vamos a gastar en un producto más caro al comprar en el barrio… compras más caro que en el supermercado, y es solamente un límite en el gasto de la tarjeta, no es un bono ni nada, lo adecuado sería cobrar en tiempo y forma, no seguir endeudándonos. La verdad, me parece una burla, no nos pueden dar eso como respuesta, es tristísimo que no encuentren la solución a este problema que tenemos desde el año pasado.
Corresponsal: cuando decidiste ser docente, ¿imaginaste vivir esta situación?
Luciana: No, no pensé que iba a estar tan deteriorado todo. No solamente educación sino salud; ahora se están viendo las falencias de lo que debería ser primordial en una sociedad, no lo imaginé y lamentablemente está muy desvalorizado el trabajo docente. La sociedad no termina de comprender, no se pone en el lugar ni tiene empatía con el docente, y eso me entristece mucho… los comentarios, cuando dicen que son vagos porque no trabajan, de que siempre ponen a los chicos de rehenes y esas frases que en realidad no es lo que uno  quiere o desearía. Si uno hace paro es porque justamente porque no nos alcanza para poder sobrevivir; y está bien…  fue nuestra elección, pero también tiene que haber un gobierno que esté presente y que pueda brindar lo que corresponde, principalmente el salario, con vocación no se come, no se vive… es un ausentismo total el que estamos viviendo. Estamos en el abandono. Me gustó una frase que escuche por ahí, “somos profesionales mendigos hoy en día”, y es así, llegamos a esa situación…es muy triste.
Corresponsal: ¿cómo te imaginás esta generación de chicos de acá a diez años?
Luciana: Este año es más complicado que los anteriores, por todo esto que se ha generado, pero venimos de un arrastre de dos, tres años peleando por nuestros derechos y lo que nos corresponde, eso obviamente ha recaído sobre el aprendizaje  de los alumnos. Hablando de su enseñanza y capacidad, si… no va ser como debería ser, no va ser la adecuada, va haber muchos alumnos fracasando en sus estudios terciarios, en las situaciones de cotidianeidad porque la enseñanza no es sólo para formar futuros profesionales, sino ciudadanos críticos, reflexivos y eso se va ver perjudicado. Pero no es nuestra culpa, no es nuestra responsabilidad sino del gobierno.
Corresponsal: ¿te sentís cuidada como trabajadora docente?
Luciana: No, no me siento cuidada, me siento muy poco valorada. Hay docentes que en esta situación son reticentes a dar clases virtuales, se niegan y están en todo su derecho, así como estamos no dan ganas de esto. Pero a la vez, personalmente pienso en los chicos, en esa angustia de estar encerrados en su casa, y creo que las clases son una forma de contención,  por eso decidí levantar la medida, pero comprendo la realidad, la injusticia que estamos viviendo y no dan ganas, solo lo hago por tratar de llegar a ellos y tener un vínculo aunque sea así, mediante lo tecnológico. Pero hacerles saber que uno está ahí, del otro lado y que tiene la intención que ellos puedan aprender, sea poco o mucho, pero hacerle saber que estamos, que esto no se terminó,  hay muchos docente que no lo están haciendo y es valedero porque es insostenible la crisis que estamos viviendo, y no de ahora, ya hace unos cuantos meses atrás
Corresponsal: ¿cómo manejás tu economía hoy, sabiendo que no cobrás y que no sabes cuándo sucederá?
Luciana: El tema es la incertidumbre de no saber cuándo uno vuelve a cobrar, trato de manejarme con el efectivo para no saturar las tarjeras, porque los intereses siempre se generan y ocuparlas solo en casos excepcionales, pero la verdad que el efectivo se consume y las cosas están carísimas. Llegué al día de hoy con 500 pesos en mi billetera sin saber cuándo voy a cobrar; hablo con colegas que están en la misma situación y ¡peor! He recibido ayuda por parte del gremio de ATECH de  mercadería, por más que sea poco o mucho, ayuda. Me paso el año pasado de haber pedido plata a mi familia, porque el año pasado cuando comenzó todo este conflicto, que nos vimos sorprendidos, hubo muchas semanas y  días que no tenía absolutamente un peso, y me vi en la  obligación de pedirle a familiares. Hoy en día me estoy administrando un poco mejor pero obviamente está  superándome porque se está atrasando cada vez más el pago. Ya no recuerdo bien cuándo cobramos, pero se va atrasando una semana más, y eso retrasa el pago… con lo poco que me queda tengo que pensar qué voy a comprar, y que sea lo justo y necesario. Es terrible pensar que uno tiene hijos, que no entienden y con la mejor cara brindarle, ver que no le falte nada, y a su vez sabiendo que te falta todo, tu sueldo y tu dignidad.  Es como dibujarle un mundo de colores y lindo, pero detrás de eso sabemos que la realidad es oscura. Se hace todo lo posible para que no les falte nada, es el día a día, viendo cuando cobramos y que no pase nada… así estamos.

Ollas, mujeres y feminismo popular

Foto: Germán Romeo Pena
La politicidad en clave feminista, ha sido siempre una respuesta automática en las barriadas populares donde la vulneración de derechos no se toma descanso. En pleno aislamiento obligatorio son las mujeres y disidencias quienes tejen las redes políticas para sostener los comedores y el alimento para quienes lo necesitan. Alrededor de las ollas, se organiza la política doméstica del cuidado que da respuesta frente a la necesitadad. Hoy como ayer, las ollas populares brindan mucho mas que alimento, son redes de contención frente al desamparo del estado. Por ANRed/Imágenes: German Romeo Pena

¿Cómo pueden abrir, en el desierto, las brillantes flores de los cactos ? Empecinamiento de agua, o en palabras del mismo Vicente, “la obstinación obstinada del amor”.
Vicente Zito Lema
La política que organizan las mujeres alrededor de las ollas populares, ha desarrollado acciones de cuidados en clave feminista. Desde siempre han sido las mujeres y disisdencias, quienes resuelven concretamente necesidades, tejiendo redes de contención que no solo brindan alimentos en situaciones de desesperación.
En el contexto de una crisis económica y social, agudizada por el aislamiento obligatorio debido a la propagación del virus COVID 19, dialogamos con Patricia Iñiguez, organizadora del comedor Los 10 Patitos, del Movimiento de los Trabajadores Excluídos (MTE).
Foto: Germán Romeo Pena
¿Cómo comenzó tu motivación para cocinar para el barrio?
Patricia: Soy una militante del 2001, que sobrevivió a la pobreza desde chica. Fui criada por una abuela, ya que a mi mamá la mataron cuando yo tenía 3 años. Fui mamá a los 16 años. Tuve una vida muy difícil, muy peliada. No se leer ni escribir, pero en esta vida aprendí todo a la fuerza y a pesar de las circunstancias de mi vida, siempre me defendí sola. Manejé mi plata, mis cosas sin dar explicaciones a nadie. Crié sola a mis siete hijos como pude. No les di lujos, cosas de marca, pero siempre les di amor, amistad y que puedan ir a la escuela.
En el 2001 me quedé sin trabajo. Estábamos haciendo nuestra vivienda en la quema, éramos cinco familias que vivíamos sin agua, sin luz, en el barrio Libertad. Ahí empezó mi lucha. En el 2001 aprendí a militar. Prendí la tele y vi que en la Plaza de Mayo les estaban pegando a las Madres con los caballos. Me enojé tanto, que no se como hice, me fui a la Plaza de Mayo. Ahí conocí a Barrios de Pie. En ese momento como yo necesitaba darle de comer a mis hijos, me ofrecieron a hacer un comedor en mi casa. Con siete mujeres, que eran mis vecinas y estabamos criando solas a nuestros hijos, nos pusimos la mochila y empezamos a trabajar para el barrio. De paso comían nuestros hijos y los de los vecinos. Así estuve trabajando durante 7 años, hasta que tuve la desgracia de perder a mi hijo mayor Martín, y desde ahí en cinco años me pasó de todo. Estaba sin trabajo, hasta que comencé a salir a cartonear y ahi fue que conocí al MTE. El sueldito que tenía era de 370$.
Se me abrieron las puertas, porque el MTE comenzó a trabajar con los comedores y merenderos. Entonces me preguntaron si yo tenía un lugar en mi casa para repartir la mercadería. A partir de ahí con mi nuera y los chicos del barrio comenzamos con el comedor. La lucha mía siempre fue ayudar a la gente que necesita, porque yo las pasé. Pasé hambre con mi hijos que tomaban una taza de matecocido y a dormir.
Foto: Germán Romeo Pena
Foto: Germán Romeo Pena
¿En ésta situación de pandemia como se organizan?
Patricia: Con esto del coronavirus me preguntaron que iba a hacer. Porque nos teníamos que guardar. Pero yo dije: hay chicos que no van a tener para comer. ¿Cómo vamos a hacer?. Yo cocinaba dos veces por semana nomás. Hay abuelos, madres que no tienen trabajo. Entonces nos juntamos con Tamara (hija de Patricia), que ella trabaja en el Barrial de la Rivera y junto con sus compañeros hablamos con los responsables si podíamos juntar los dos comedores y darmos mas mercadería así podíamos cocinar toda la semana. Fue así como lo hicimos y cada día viene mas gente. Cada vez hay mas necesidades. Vamos a seguir laburando hasta que pase la cuarentena. Amí me asusta mucho todo esto. Pero tengo que salir a pelearla y lucharla como lo hice siempre. También temo por mi salud porque sufro de presión arterial y de un pulmón, pero quedarme en casa sin hacer nada y mas teniendo a uno de  mis hijos preso, es como estar muerta en vida. Pero sigo luchando porque tengo unos hijos hermosos y mis nietos que todos los días me levantan, para que siga luchando por lo que siempre me gustó que es ser solidaria. Este es mi motivo y mi motor.
Foto: Germán Romeo Pena
¿Querés decir algo mas?
Quiero la libertad de mi hijo, para poder estar bien y seguir siendo lo que soy: una luchadora.
Foto: Germán Romeo Pena

Otra forma de producir frente a la pandemia

Producen el 80% de los alimentos que llega a la mesa de los argentinos sin importar la clase social. En sus actividades condensan el 70% del trabajo rural pero cultivan en apenas un cuarto de las tierras agrícolas del país y solo un 40% de ellos es dueño de las tierras en donde produce. Se muestran como el “otro campo” frente al agronegocio de exportación. Ante la amenaza del Covid-19 crecieron los cuestionamientos contra la matriz productiva. Agrotóxicos en los cultivos, ganadería de feedlot, depredación del medioambiente: imágenes de un capitalismo desbocado y enfermo.  Mientras se reparten las culpas, se hace fuerte la alternativa de una vía campesina e indígena de pequeños productores como una respuesta solidaria que está abasteciendo de alimentos sanos y baratos frente a la especulación empresarial. El 17 de abril, el Día Internacional de la Lucha Campesina, entrevistamos a una de las organizaciones protagonistas de este campo: el Movimiento Nacional Campesino Indígena Somos Tierra. Por Federico Hauscarriaga (ANRed) | Imágenes: MNCI Somos Tierra.*

“Somos más o menos diez mil familias campesinas en todo el territorio nacional”, explica Marta. Ella toma tareas de educación en la organización. Nos cuenta que todo lo que enseñan en las dos escuelas campesinas de agroecología de Mendoza y San Juan se enmarca en propuestas para “Otro Campo”, que tiene como horizonte político la reforma agraria y la soberanía alimentaria. El “MNCI Somos tierra” es una de las organizaciones campesinas que componen el mundo de la “agricultura familiar”, el sector que provee el 80% de alimentos que consume la población en el mundo, en un contexto donde, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), nueve de cada diez de las 570 millones de explotaciones agrícolas están gestionadas por familias.
Misiones: “estamos llevando mercadería a los barrios”
En el norte y este de la provincia más de 300 familias se organizan en cooperativas, organizaciones vecinales en zonas rurales o próximas a zonas urbanas. Se componen de pequeñas chacras que no superan las 80 hectáreas. Producen mandioca, maíz y poroto, pero también realizan huertas para el autoconsumo de la comunidad. “Tenemos pollos y cerdos, y algunas familias tienen vacas lecheras para el autoconsumo o para la producción de queso y leche. También hay pequeños productores de tabaco, que si bien nuestra organización no está de acuerdo con estos cultivos, es una realidad que algunos compañeros están presos de esta producción. En menor escala, también se produce yerba”, comenta Pedro Lunello, quien hace hincapié en que se están esforzando en la producción de verduras y frutas de estación. “Agregar valor a nuestros productos sanos” es uno de los objetivos, sostiene, a través de la elaboración de conservas para vender en un comercio popular de Puerto Iguazú.
Con la amenaza de la pandemia, la organización continuó produciendo y llevando alimentos a los barrios. “Antes de la pandemia ya estábamos entregando comida a través de las redes sociales. Ahora estamos llevando mercadería a los barrios en Puerto Iguazú. Alguna parte de esta comida la distribuimos, otra es para organizar en los barrios ollas populares junto a una organización hermana llamada Colectivo Social Iguazú. Llega una multitud de gente que se alimenta para esta iniciativa. La distribución la hacemos con fondos y vehículos de nuestros compañeros. Un poco nos ayuda el INTA en el norte y algún transporte de organizaciones compañeras”, relata Pedro.
Mendoza: “logramos productos muy buenos y siempre a precios que un trabajador los pueda adquirir”
La Unión de Trabajadores Rurales sin Tierra (UST) tiene presencia en distintos departamentos de la provincia pero sobre todo en la zona norte. Las comunidades se organizan en grupos de base o grupos productivos en donde surgen las problemáticas. Funcionan cooperativas de trabajo con distintos perfiles de acuerdo a las particularidades de Mendoza que dependen del riego. “Hay zonas que son oasis como el Valle de Uco o San Rafael y hay otras zonas que se abastecen de ríos subterráneos pero el resto de la provincia se extiende la zona seca. Allí las producciones que prevalecen es la ganadería de cabras, la apicultura, artesanías. etc. En la zona de bajo riego hay muchos productores que son horticultores y también tenemos desarrollado las agroindustrias que van asociados a esos productos primarios. Son establecimientos pequeños, artesanales y habilitados para poder comercializar, funcionamos en tres departamentos. Realizamos tomates enteros, triturados, mermeladas, frutas al natural, etc. y también muchos compañeros trabajan desde sus casas sobre todo para las mermeladas”, comenta Natalia Manini, quien forma parte del equipo de producción.
En cuanto a la comercialización las familias también encuentran varias formas de vender sus productos, “Hemos ido incorporando distintos esquemas. Uno de ellos es la venta directa que se da en ferias en donde hay un encuentro entre productores y consumidores. También en distintas redes de comercio siempre vinculados a la economía solidaria y popular. Estas redes hay en distintas provincias y nos relacionamos. En Buenos Aires comercializamos en los almacenes de la UTT pero también con redes como el Instituto de Producción Popular, Más Cerca es Más Justo, Caracoles y Hormigas, Puentes del Sur, etc. En el departamento de Lavalle estamos entregando bolsones en un convenio de ayuda con Desarrollo Económico del municipio, ellos aportan los vehículos para lograr la distribución. También nos han comprado desde el municipio de La Paz para que ellos distribuyan bolsones entre las viviendas más alejadas. También hemos tenido la oportunidad de comerciar con algunas instituciones como el PAMI, algunos restaurantes y al público en general cuando se acercan a nuestros establecimientos”.
“A pesar de la epidemia nuestra producción continúa. Hay problemas de logística en algunos parajes más alejados y el acceso a los beneficios que se están dando como el EFI por la falta de internet. En los establecimientos están faltando insumos por el parate industrial, por ejemplo no estamos consiguiendo hojalata o vidrios. La organización está intentando mantener la producción con todas las medidas de seguridad en las comunidades no solo para proveer alimentos a nuestras familias sino al público en general”.
Durante la pandemia ha crecido la venta de hortalizas y “también en esta cuarentena hemos desarrollado una venta directa de bolsones en los departamentos de Lavalle, San Rafael y en la ciudad de Mendoza. Serán unos 2500 bolsones por semana que estamos entregando. Y allí también comercializamos los productos envasados. Buscamos incrementar la cantidad de productores y establecimientos en la cadena productiva siempre con la idea de llegar con alimentos sanos. Nosotros no usamos ningún tipo de conservantes. Estamos transitando hacia la agroecologia y estos mismos alimentos después se usan para elaborar en las fábricas. Logramos productos muy buenos y siempre a precios que un trabajador los pueda adquirir”.
Córdoba: “la pandemia ha evidenciado la situación crítica a la que ha llegado el capitalismo globalizado”
En Córdoba, el MNCI Somos Tierra organiza a unas mil familias y desde hace 20 años trabaja en la zona del noroeste de la provincia. Aparte de las familias rurales se han ido sumando zonas de pueblos intermedios, en donde se han desplazado aquellas mismas familias. Las organizaciones de base funcionan a través de reuniones comunitarias que nombran delegados para asistir a reuniones regionales, que a la vez centralicen en una órgano provincial. “Hace veinte años que tratamos de construir acciones que permitan no sólo resolver situaciones cotidianas sino fortalecer las condiciones para que las familias puedan seguir viviendo en el campo y sean actores productivos. Uno de los últimos logros es que en Córdoba se reconozca que hay familias campesinas, que existen y que tienen derecho a tener derechos. Venimos fortaleciendo los procesos productivos que históricamente hacen aquí las familias. Estos trabajos productivos están hechos por mujeres y también las actividades que sostienen a la comunidad”, explica Pablo Blank.
Los grandes productores agropecuarios, el negocio inmobiliario y la minería han desforestado la provincia mediterránea a una velocidad récord. Las familias campesinas viven del bosque. “En esta provincia también realizamos trabajos vinculados al cuidado del bosque. Pero la actividad principal es la producción caprina, aunque ha ido creciendo y se ha ido diversificando en lo que decimos productos derivados del monte. Se está haciendo mucha apicultura, queso de cabra, dulce de leche, cremas con elementos que da el monte, extracción de yuyos, de leña y también de conservas en zonas cercanas a pobladas”. En cuanto a la distribución, explica: “en Córdoba hemos abierto dos locales comerciales, en Córdoba capital y otro en Villa Dolores, Traslasierra, que funciona como proveedor de almacenes naturales para las ferias, redes de consumo, espacios cooperativos de venta. También entregamos a otras organizaciones en otras provincias que tienen sus puntos de venta”.
Ante la llegada del Covid-19, hay un aumento de demanda hacia los pequeños productores que ofrecen productos sin tóxicos y que consideran el cuidado del medio ambiente. “A partir de la pandemia hemos visto un aumento muy grande de la demanda de alimentos sanos campesinos –relata Pablo– Esto hizo que los locales se estén moviendo mucho y hemos fortalecido las redes de venta de consumo en Córdoba capital y otras zonas con entregas a domicilio de bolsones para llegar los barrios por la cuarentena. Creo que las organizaciones campesinas podríamos convertirnos en proveedores de alimentos para todos los sectores. La cuarentena ha roto la rutina y hace que algunas prácticas que hemos naturalizado se cuestionen, como cuando compramos en supermercados lo primero que vemos. Ahora, tenemos la posibilidad de verlo desde otro lugar y generar otros vínculos para consumir otro tipo de alimento. Hay más conciencia de lo que se consume. Nosotros hemos visto que al ser una organización de tantos años nos ha permitido tener una estructura con movilidad, locales funcionando, con redes y lógicas aceitadas que hace que pasemos esta crisis y ayudemos a otras familias productoras. Hace falta un cambio cultural, y es que el Estado entienda la importancia del alimento sano, que genera trabajo, que tiene un precio justo y que resuelve cuestiones del alimento. La pandemia ha evidenciado la situación crítica a la que ha llegado el capitalismo globalizado, que no está pudiendo dar respuesta a la pandemia y que requiere de un cambio con coraje a otro tipo de producción no centrado en la ganancia”, sostiene.
Pablo proyecta la importancia del sector ante una agudización de la crisis económica y plantea la necesidad de políticas que fortalezcan las buenas prácticas: “sabemos que es clave la presencia del Estado. Hay mucho por hacer, como facilitar el acceso de estos alimentos a sectores populares, a tener espacios de acopio, a flexibilizar habilitaciones de productos que están impecables, pero hay muchos trámites engorrosos que dificultan que lleguen estos productos a la urbe. Hay que garantizar la logística y el pago más rápido a las familias productoras y que deje de ser una dificultad. En Córdoba se ha llegado a un límite por la desforestación, el ingreso del agronegocio, etcétera. Gracias a las organizaciones se ha dado visibilización y se ha parado. Hoy la disputa con el agronegocio tiene que ver con la captación de los recursos públicos y la disputa ideológica en que se reconozca otro tipo de producción, otro acceso a los alimentos. Hay algunos ejes como es la Ley de Bosques, los programas de subsidio de las buenas prácticas, que han salido del estado provincial, o la aprobación de la Ley de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, que el año pasado se logró en la provincia. En estas disputas se busca que se reconozca a las organizaciones y familias campesinas como beneficiarias y ejecutoras de esas políticas”, afirma Pablo.
Nuequén: “estamos impulsando que se declare la emergencia alimentaria en la provincia y se convoquen comités de emergencia”
Hace más de 15 años que la organización nuclea a familias de distintas localidades y parajes rurales. En el norte, el campesinado generalmente se dedica a la cría de ganado caprino y, en menor medida, al bovino. En algunas zonas hay producción hortícola pero “el principal producto es el chivito y algunas familias también producen sus derivados como lácteos y conservas”, nos comenta Silverio Alarcón. “Acá, en el norte neuquino, se hace trashumancia. Se trasladan los animales de campos de invernada a campos de veranada, y viceversa, y éste es un manejo que hacen los campesinos para poder rotar en los campos y aprovechar las pasturas que hay en los capos de precordillera que en invierno no se pueden trabajar. Nosotros realizamos trabajos colectivos en familias y ahora estamos comenzando con agregar valor a la carne caprina. Estamos poniendo en pie una sala de producción de chacinados con ganado que se pierde o se vende mal. Y así podremos brindar productos para la zona y a distintas provincias”.
La pandemia ha traído dificultades para actividad central en la zona, la situación se repite en todas las provincias y las comunidades organizadas buscan alternativas para sortear los obstáculos, así como instalar los reclamos urgentes y llevar propuestas. Silverio Alarcón nos cuenta que “en Neuquén lo que está sucediendo es que estamos en momentos de mejores pasturas. Marzo es momento de comercialización de animales y con esta cuestión muchos crianceros no han podido realizar esas ventas de fin de veranada, que es muy importante, porque es la base para enfrentar todo el año para poder comprar alimentos para pasar el invierno y forrajes. Este es un gran problema para las familias si no se venden, y hay muchos días de arreo hacía campos de invernada. Estos animales irán adelgazando y perderán las condiciones de comercialización. Pedimos que desde el Estado se hagan compras a las familias crianceras y estos animales puedan ser faenados y comercializados a precios populares en los barrios en donde faltan estos alimentos. Por otro lado, las ferias locales se han suspendido y estamos buscando diálogo con el municipio para poder comercializar los productos. Nosotros estamos impulsando que se declare la emergencia alimentaria en la provincia y se convoquen comités de emergencia en las localidades en donde participen las organizaciones campesinas. Esta crisis afecta a los más pobres. Entonces decimos que hay que llegar con soluciones más urgentes a los más vulnerables”.
Diego Montón es uno de los referentes de la organización y también es parte de la Secretaría Operativa de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC), quien nos explicó cuál es la situación general en que se encuentran los pequeños productores en el contexto de pandemia: “la situación es diversa en función de las distintas realidades que hay en el sector. El trabajo cotidiano continúa, aunque en algunos rubros hay dificultades para proveerse de insumos. Algunos pueblos han quedado bloqueados porque hay diferentes dinámicas con los intendentes para circular y esto ha alterado el trabajo de las familias campesinas. Ha sido muy complejo el acceso a los diferentes programas de gobierno debido a que muchas veces hay poca conectividad a internet y distintas dinámicas en el flujo de la información y también es distinta la situación en los parajes rurales de las familias campesinas que viven en poblados rurales en donde hay ranchos muy pequeños y la cuarentena se hace muy difícil. A pesar de eso, las familias siguen trabajando intensamente y vemos experiencias de solidaridad campesina para continuar llevando su producción a los consumidores, manteniendo el precio en el contexto de especulación y alza de precios de los sectores más concentrados. Destacamos estas experiencias que se están dando a lo largo del país con bolsones de verduras, frutas, conservas, todo tipo de lácteos, en donde el sector de la agricultura familiar y algunas pymes agropecuarias han sido las que vienen haciendo grandes esfuerzos frente a las avivadas de los sectores concentrados”, afirma Montón, quien además respondió algunas preguntas más sobre esta problemática.
-¿Creés que este modelo productivo tiene responsabilidad en la expansión de esta epidemia, y como contrapartida, se está re-valorizando la agricultura familiar en la producción de alimentos sanos?
-Hay muchos trabajos que confirman la relación entre la expansión de esta epidemia y las grandes granjas que concentran animales, sobre todo el feedloot, lo que actuaría en la dinámica de mutación de virus y su nivel de agresión. Allí tenemos a la gripe aviar, la fiebre porcina, entre otras. Hay muchos datos que relacionan esto y cuestionan este tipo de producción, y que a la vez valoran la agroecología y otras formas productivas que no se rigen por el concepto único que tiene el agronegocio, que es el capital. Toda la diversidad que se conoce como agricultura familiar, indígena, de pequeña escala y chacarera. Su eje es la reproducción de la vida. Por lo tanto, son dinámicas totalmente diferentes. Con más de 10 mil años de historia, la agricultura familiar ha abastecido a la humanidad de alimentos.
Esta agricultura contiene empleo genuino en el campo y busca el equilibrio con la naturaleza. En este sentido, la declaración de las Naciones Unidas, después de 8 años de discusión, y en donde todos los estados participaron, concluyó resignificando al sujeto campesino. Es una declaración que no se apoya sólo en las violaciones a los derechos sino también en el rol importante de la agricultura campesina, la importancia de la soberanía alimentaria y nombrando obligaciones de los Estados. La declaración dice que la agricultura campesina es fundamental para resolver la crisis alimentaria y climática, y que los Estados deben ejercer políticas para garantizar aquellos derechos. La ONU plantea obligaciones para con los Estados que deben garantizar el derecho a la tierra, con políticas como la reforma agraria, la soberanía alimentaria, o la intervención en los mercados para que los precios sean adecuados, y garantizar un cierto nivel de vida para las familias campesinas. Acceso a la semilla, preservación de la biodiversidad o los derechos de las mujeres. Es decir, que es urgente cambiar este sistema agroalimentario.
-¿Han podido articular con los municipios? ¿Qué medidas creés que podría avanzar el Estado en este contexto de crisis?
-En Mendoza tenemos experiencia de articulación con municipios en el tema de la distribución de bolsones. Es una articulación en donde el municipio pone la logística, sus estructuras y posibilita a que las organizaciones distribuyamos los bolsones y lleguen alimentos a precio justo. Otra de las cosas fundamentales es que el Estado garantice los controles y multe, para que en caso de especulación y crisis, como es en este contexto, pueda intervenir en forma directa. Incluso expropiando si es necesario. A nivel nacional se podría recuperar lo que fue “Frutas y verduras para todos”, priorizando que las compras sean para el sector de pequeños productores.
También pensar en formas de financiamiento para que el sector pueda aumentar la productividad. Esto depende de planificar y prever la demanda. Otra clave es cómo invertir en industria local que pueda agregar valor a la producción primaria. Hablamos de conservas, triturados y lácteos, que falta mucha inversión. En este sentido, la llegada de la UTT al Mercado Central es un cambio de lógica en la cual seguramente Nahuel Levaggi va a trabajar para que el mercado tenga un acceso directo a las familias campesinas, y que sirva para seguir organizando al sector y disminuir los intermediarios entre productores y consumidores.
-¿En este sentido, ¿qué limites encontrás para el desarrollo del pequeño productor?
 -La situación es compleja estructuralmente: hay una fuerte concentración de la agroindustria alimentaria, lo que genera una subordinación de la agricultura familiar por el valor agregado y, por otro lado, hay una fuerte concentración del mercado, que también subordina a la agricultura familiar, siendo esto un perjuicio para los consumidores. Aquí es cuando encontramos productos en el mercado que se venden a 500% más caro de lo que se paga al productor. Estos son límites claros. Además de los hábitos y consumos alimentarios que estas élites del sistema agroalimentario han logrado incidir y logran que la población consuma sus productos procesados, que en general son perjudiciales para la salud, y no los alimentos sanos que podrían adquirir de esta agricultura familiar. Otro de los límites fundamentales es la concentración de la tierra. El 60% de nuestro sector no tiene la tierra y la debe arrendar, y esto implica que parte de nuestro sudor se va al terrateniente. Una parte del sector tiene irregularidades en cuanto a la propiedad de su tierra y está expuesta a situaciones de violencia. Esto le impide el acceso a créditos, que es una cuestión fundamental para financiamiento, tanto para infraestructura para el agregado de valor como para mejorar la tecnología de riego y trabajo en el campo.
*Esta nota forma parte de la cobertura especial “Emergencia del Trabajo” frente al COVID-19 realizada con apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo.

El Gobierno aseguró que está «tratando de evitar que se corten los contratos de trabajo”

Luego del decreto de necesidad de urgencia (DNU) publicado este lunes en el Boletín Oficial, los ministros de Trabajo y Producción brindaron una conferencia de prensa para dar cuenta del alcance de las disposiciones en el marco del programa de Asistencia al Trabajo (ATP). El titular de la cartera laboral, Claudio Moroni, indicó que el Gobierno está «tratando de evitar que se corten los contratos de trabajo».
El primero en tomar la palabra fue Kulfas, quien apuntó que el objetivo pasa por “ampliar el paquete de ayuda y hacerlo más sencillo” y “dar certidumbre a las empresas que están padeciendo los efecto de esta pandemia”.
El ministro, acto seguido, dio cuenta que las medidas tendrán “un costo fiscal de 107.000 millones de pesos, que se suman a las demás políticas, como el refuerzo de la AUH, el IFE”. Aseguró que sumadas dan un paquete de “850.000 millones pesos, que equivale al 3 por ciento del Producto Bruto”.
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Moroni, por su parte, explicó que el Gobierno está “tratando de evitar que se corten los contratos de trabajo” y aseguró que por el momento “no hay pérdida de puestos de trabajo masivas” debido a la inactividad que genera la pandemia.
En ese sentido, Kulfas indicó que el Estado nacional va a pagar a través de la Anses el 50 por ciento del sueldo de “todos los trabajadores del sector privado de empresas que se hayan visto afectadas por la pandemia”.
Y afirmó que el Salario Complementario tiene como piso el salario mínimo vital y movil y como techo dos salarios mínimos, que hacen un total de 33.750 pesos. Por eso dijo que “ocho de cada diez trabajadores del sector privado van a estar cobrando una suma que es la mitad o poco más de la mitad de lo que cobraron en febrero, a través de Anses”.
Cuando le tocó exponer, Moroni adelantó que, a diferencia de la primera etapa del programa, “todas las empresas pueden acceder” a los beneficios del plan de Asistencia al Trabajo (ATP), sin distinción de la cantidad de empleados. En la primera etapa del programa, muchas empresas criticaron las restricciones para ingresar al ATP.

El comercio retoma paulatinamente sus actividades, con exigencias de seguridad para los empleados

En el marco del acuerdo entre el Gobierno nacional y los mandatarios provinciales para comenzar a flexibilizar paulatinamente la cuarentena obligatoria en los distritos con bajos niveles de contagio comunitario, comenzaron a retomarse algunas actividades comerciales que habían estado sin actividad durante más de un mes. Desde las distintas regionales del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) se valoró la vuelta de la actividad pero también se exigió que se garanticen las mayores medidas de seguridad para los trabajadores.
Mientras el gremio a nivel nacional mantiene reuniones con las distintas cámaras patronales, explorando la posibilidad de acordar un recorte salarial del 30% para los trabajadores que no puedan retomar su actividad en el marco de la cuarentena (como ya firmaron la UOM, SMATA y el Sindicato de pasteleros), en distintas provincias se retomó parcialmente la actividad este lunes. El secretario General del SEC salteño, César Guerrero, reconoció que la rebaja salarial es parte de las negociaciones que lleva adelante el gremio para establecer “ciertos parámetros y porcentajes para cobrar en sumas no remunerativas quizás o alguna quita a los salarios de los trabajadores”.
En la provincia de San Juan, la secretaria General del SEC local, Mirna Moral, confirmó que los comercios locales trabajaran con personal reducido, para respetar el aislamiento social. En este sentido aclaró que aunque no todos los trabajadores concurran a sus trabajos durante la jornada completa sí debe abonárseles el sueldo íntegro: “Hay un decreto presidencial claro que durante el periodo de la cuarentena no puede haber suspensiones, adelanto de vacaciones, cambio de modalidad de horas semanales trabajadas. Esta la obligatoriedad de parte del empresario de pagarles el sueldo de forma completa. No muchos pueden pagar el sueldo completo, pero si lo están haciendo de forma escalonada”. En la provincia se registraron varios procedimientos policiales por comercios que sólo tenían permitida la entrega de mercaderías vía delivery pero que estaban atendiendo al público, que formaba colas en la vereda para retirar sus pedidos.
En Río Negro, el secretario General del gremio local Gustavo Rolón manifestó: “La preocupación por los trabajadores siempre está, lamentablemente tenemos esta pandemia que no deja trabajar, pero es preferible cuidarse antes que nos llegue el virus. Por fortuna aún estamos bien aquí en la zona”. Luego añadió que desde el gremio son conscientes de la situación de los comerciantes, pero afirmó que “también tenemos que tener en cuenta la necesidad de los trabajadores”.
En Chubut, el titular del SEC Alfredo Béliz enfatizó la necesidad de que las empresas extremen las medidas sanitarias para los trabajadores: “Es útil e indispensable frente a la función que cumplen los empleados de comercio el uso obligatorio del cubre boca como una medida más de prevención y protección de los trabajadores”. Luego insistió en que, como se viene solicitando desde el inicio de la pandemia, “las empresas deben proveer a la totalidad de los trabajadores los insumos y elementos de protección para la prevención del contagio”, insumos tales como guantes, barbijos, gafas, antiparrras, mascarillas, alcohol en gel, pulverizadores, acrílicos de protección en línea de cajas y marcadores de distancia en los comercios. Béliz también reconoció la preocupación por los cerca de dos mil empleados del sector “que no están pudiendo concurrir a sus lugares de trabajo y anticipó que en las próximas horas elevarán un planteo específico al respecto para el Gobierno provincial e intendentes de las localidades de Trelew, Rawson, Gaiman, Dolavon y Puerto Madryn.
En la ciudad entrerriana de Paraná, el municipio mantuvo este domingo una reunión con la representación local del SEC para acordar que los trabajadores de comercio concurrirán a sus labores de 9 a 13, únicamente para realizar ventas por canales electrónicos, con delivery y sin la posibilidad de abrir al público. Daniel Ruberto, titular del gremio local, valoró la importancia de generar ventas online: “Si el comercio seguía cerrado, que abarca a más de 2.000 empleados, no íbamos a cobrar los sueldos”. Y concluyó: “Creemos que van a poder pagar los sueldos e instamos a que los paguen el 100%. Lo anterior era la nada, una incertidumbre”.
En el Ramos Mejía los trabajadores de salud piden barbijos, guantes, camisolines

Coronavirus: Reclamos por falta de insumos en hospitales porteños

En el Ramos Mejía los trabajadores de la salud reclaman por insumos.
En el Ramos Mejía los trabajadores de la salud reclaman por insumos. 

Imagen: Bernardino Avila
“Nos están mandando a una guerra sin armas”, advirtió Claudio Gómez, enfermero del hospital Ramos Mejía, en el marco del reclamo que este miércoles por la mañana llevaron a cabo trabajadores de todas las áreas del establecimiento para dar cuenta de la falta de insumos, las malas condiciones de trabajo y la necesidad de incorporar más profesionales al equipo del hospital. “Estamos peleando contra un virus desconocido, necesitamos los elementos necesarios para protegernos”, señaló Gómez a Página|12. Algunos con barbijos y otros sin, alrededor de las diez de la mañana enfermeros y médicos del hospital se reunieron para manifestarse. “Más insumos y material. Capacitación y licencias por grupo de riesgo”, llevaba escrito uno de los carteles.
“Desde el fin de semana hay 3 pacientes confirmados que tienen el virus, si llegan más no tenemos barbijos para cubrir no sólo a los pacientes sino también a los cuatro turnos de enfermeros que implica su cuidado durante las 24 horas”, aseguró el enfermero del hospital Ramos Mejía. Barbijos N95 y descartables, protectores antisecreciones para los ojos, camisolines, cofias, salas que permitan distancia entre las camas y boxes individuales para el aislamiento, son algunos de los requerimientos que un establecimiento de salud necesita para poder abordar los casos de pacientes que presenten síntomas sospechosos del coronavirus o bien se confirme su diagnóstico. “Se están por inaugurar nuevos consultorios para atender a pacientes febriles en el marco de la pandemia y todavía no han incorporado nuevo personal de enfermería, en lugar de eso, nos informaron que 3 enfermeros de cada turno –mañana y tarde– tendrán que ir a atender a pacientes que se encuentran aislados en camas de hotel”, relató Gómez. 
Si bien el hospital cuenta con salas de internación en cada área, su forma “apabellonada” no permite los cuidados necesarios como, por ejemplo, tener los vestuarios junto a la entrada para cambiarse la ropa antes de ingresar. Además, según explican los trabajadores del hospital, “en muchas salas las camas no llegan a estar a más de un metro y medio de distancia, como indica el protocolo para evitar contagios”.
“Apelar a la idea de la vocación es riesgoso: no somos héroes, somos trabajadores precarizados”, advirtió una de las profesionales del centro de salud de atención comunitaria (CeSAC) ubicado en el Bajo Flores, y contó que “todas acá tenemos dos o más trabajos, ya sea en clínicas privadas o en otros sectores públicos, porque no nos alcanza la plata. El bono que nos van a dar ahora justamente habla de esa precarización laboral”. Al igual que otros de sus compañeros, además de ir al CeSAC varios días por semana, ella atiende en un consultorio privado y en el programa de atención domiciliaria de la Ciudad de Buenos Aires. “Nos mandan al epicentro de la pandemia sin las protecciones correspondientes. No necesitamos que nos aplaudan sino que nos traten como personas que somos, con familias, con necesidades, con sensibilidades”, señaló la trabajadora del centro de salud, donde si bien hasta ahora no hubo casos confirmados de coronavirus, “los casos de dengue siguen en aumento, sumado a las problemáticas que nuestro centro tiene por estar cercano a uno de los barrios más vulnerables de la Ciudad”.
La superposición de trabajos es un fenómeno que se repite, no solo en los equipos de trabajo de los CeSAC sino también en los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires. Este miércoles, una de las enfermeras del hospital Ramos Mejía presentó síntomas sospechosos del virus: fiebre y dolor de garganta. Hasta recibir el resultado de la prueba, la trabajadora se encuentra internada y aislada de otros pacientes. Una situación similar ocurrió en el hospital Santojanni, ubicado en Mataderos, donde una enfermera presentó síntomas del virus tras haber atendido a pacientes contagiados en una clínica privada. Después de varios días aislada, la prueba le dio negativo, pero la mayoría de los enfermeros del hospital se encuentran en riesgo por mantener múltiples trabajos en simultáneo. «Lo que muestra la pandemia no es nuevo: en enfermería, el sobrecargo horario y la precarización es algo que ya sucedía desde hace mucho tiempo. Yo, por ejemplo, hoy salgo a las tres de la tarde, a las seis ya estoy corriendo para volver a la guardia», relató Julio, uno de los enfermeros de la Guardia del hospital. 
“El riesgo de contagio crece muchísimo al estar saltando de clínica en clínica para poder sobrevivir”, advirtió Celia Benítez, enfermera de neonatología en el Ramos Mejía, que también trabaja como enfermera de terapia intensiva para una empresa de medicina prepaga. “Si vamos a dar la vida por esto, al menos queremos cobrar un salario digno”, señaló. Benítez es enfermera hace ocho años, y ante la medida de aislamiento obligatorio del viernes pasado tuvo que llevar a sus tres hijos, de 7, 9 y 17 años, a la casa de su padre en la localidad de González Catán. “No voy a verlos al menos por un mes, quizás más. Tuve que priorizar su salud sabiendo que yo puedo ser un foco de contagio. Es una decisión muy difícil”, relató. 
En el informe de este miércoles del Ministerio de Salud, la Secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizotti, recordó que las personas jóvenes y activas son las que están más expuestas a hacer circular el virus ya que pueden generar un contagio “aunque no sepan que están infectados o no presenten síntomas”. En el ámbito de los trabajadores de la salud, esta condición se agudiza: “estamos en lugares donde potencialmente vive el virus. No podemos estar midiendo los elementos de seguridad según el tipo de paciente que atendemos, deberíamos estar protegidos como cualquier persona que tiene que circular en contexto de cuarentena”, advirtió la trabajadora del CeSAC, y agregó que la semana pasada tuvieron que pedirle barbijos al área de odontología porque en los consultorios de febriles – donde se atienden los pacientes que presentan los síntomas del coronavirus – no quedaban más. “Todas las medidas que tomamos fueron de forma autogestiva, y después los funcionarios de la Ciudad dicen que están orgullosos del sistema de salud que tenemos. No somos soldados de la patria, somos trabajadores”, aseguró. En su centro de salud, días atrás una de las médicas presentó los síntomas y evaluaron cerrar el establecimiento hasta corroborar que no tuviera el virus. “Al final su malestar pasó y comprobamos que no lo tuviera, pero puede pasar en cualquier momento, tenemos que estar protegidos y achicar al máximo la posibilidad de contagio”, señaló.
“Cuando hay una alerta amarilla, cualquier profesional de cualquier sector tiene que estar disponible para atender”, explicó Benítez y detalló que, por eso, todos los médicos y enfermeros que están dentro del grupo de riesgo deberían obtener su licencia. “Si bien el decreto lo indica, en el ámbito de la Ciudad esto queda a decisión de la dirección de cada hospital, y en el nuestro aún hay mujeres embarazadas y trabajadores con enfermedades crónicas que siguen yendo a atender a los pacientes”, señaló la enfermera del Ramos Mejía. En este establecimiento, según Benítez, el 70% de las enfermeras son madres solteras que no cuentan con una ayuda para que alguien cuide de sus hijos: “no solo ponemos en riesgo a pacientes, sino también a nuestras propias familias”, aseguró. 
Informe: Lorena Bermejo.
COMUNICADO
14 TRABAJADORES DEL SANATORIO RÍO NEGRO (CIPOLETTI) CON COVID-19
URGENTE PEDIDO DE LOS TRABAJADORES DEL SANATORIO RIO NEGRO
La herramienta para la defensa de nuestros Derechos siempre fue la Organización. Hoy esta se ve muy desarticulada al no poder juntarnos en Asambleas que decidan el camino a seguir. Lo que nos pasó como institución deja en claro la Crisis existente en el Sistema de Salud.
Hasta hace unos días era asunto particular de una clínica privada. Pero Salud Pública tuvo que intervenir, considerando el desbordamiento que quedó en evidencia con la cantidad de Trabajadores Infectados (14 hasta el día de la fecha) y lo que lo hace más peligroso aún es la distinta procedencia de los mismos (Allen, Centenario, Villa Regina, Roca, Ingeniero Huergo, Cinco Saltos).
Hoy la pelota la tiene Salud Pública y ellos evalúan a su criterio quien debe ser testeado o no. Ante la insistencia por parte del gremio de hisopar a los Compañeros que aún no fueron puestos en cuarentena, la respuesta del ministro de Salud es que NO HAY reactivos. Cuestión preocupante no sólo para nosotros sino para la Población en general teniendo en cuenta que la curva de contagios recién esta empezando a subir.
Hoy la secretaria de trabajo prácticamente no está funcionando y los Trabajadores estamos a la deriva. Estamos en medio de la puja entre una institución de salud privada que evalúa sus acciones a seguir en términos de costos financieros y de prestigios. Y un Ministerio de salud pública que ha demostrado no estar a la altura de las circunstancias, ni en concordancia con las políticas llevadas adelante por la presidencia de la nación en un esfuerzo enorme por frenar esta pandemia.
Hoy jueves 16 de abril, a 12 días desde que se desató el contagio dentro de la institución, aún hay Trabajadores que no fueron testados ni puestos en cuarentena y continúan con sus actividades. ¿Los riesgos cuales son? Ser portadores asintomáticos y estar contagiando a sus seres queridos en casa, a los pasajeros del colectivo, en las filas del súper, etc. Paradójicamente hoy los Trabajadores de la salud representamos un potencial foco de infección para toda la zona del Alto Valle y no se están tomando las medidas profilácticas necesarias.
Los Trabajadores del Sanatorio Río Negro deben ser puestos en CUARENTENA TOTAL Y TESTEADOS.
¡Que Salud Pública suministre personal para asegurar la operatividad del Sanatorio!
¡No se puede permitir que un centro de salud cierre en tiempos de pandemia..!!
TesteosMasivosYaATodoElPersonal
SistemaDeSaludUniversal
HayQueCuidarALosQueNosCuidan
Quilmes 20/04/137 Después de Marx★
La Lucha del frigorífico penta no terminó.. la patronal no paga los Salarios, ni reintegra a los echados, junto con el gremio, el gobierno especulan con el desgaste, y la necesidades de las Familias.. por eso los Trabajadores piden la Solidaridad de la Clase Trabajadora..
Envio:RL

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