5 de julio de 2020

TROPEL 5 del 06.07.2020.

Espionaje ilegal: la reunión secreta de Nieto y Arribas 
El secretario del expresidente Mauricio Macri, que dice que no conocía a ningún agente de inteligencia, estuvo en el edificio de la AFI el 1° de marzo de 2018, mientras estaba en pleno despliegue el seguimiento a opositores. Los riesgos que corre la causa luego del fallo de la Cámara Federal de La Plata.
Por Néstor Espósito - @nestoresposito
5 de Julio de 2020
Darío Nieto, el secretario privado del expresidente Mauricio Macri, mantuvo al menos una reunión privada con el extitular de la AFI, Gustavo Arribas, mientras estaba en pleno desarrollo el espionaje ilegal a opositores y aliados políticos del gobierno anterior. Fue el 1 de marzo de 2018 en las oficinas del quinto piso de la sede de la AFI, en el edificio de la calle 25 de Mayo, a pocos metros de la Casa Rosada.
La reunión comenzó a las 16:15, según los registros manuscritos de ingreso. No está asentada la salida de Nieto, quien esta semana, en varias declaraciones periodísticas, aseguró que no conoce a ningún espía.
La información estaba en poder del juez federal de Lomas de Zamora Federico Villena, quien el viernes fue apartado del Watergate criollo por decisión de la Cámara Federal de La Plata. Ese fallo que cruza de vereda al juez (de investigador a potencial investigado) pone en riesgo de nulidad a todo el expediente.
Es probable que la prueba recolectada, que es mucha y contundente, no sirva. Pero el espionaje ilegal ocurrió y está probado. Que haya impunidad no significa que no haya habido delito.
Nieto tiene documentada una única visita a la AFI. ¿Se apuntan todos los ingresos a la sede principal de la central de inteligencia? No. De hecho, los exagentes Alan Ruiz, Jorge Sáez y Leandro Araque, tres de los principales sospechosos del espionaje ilegal, tienen registros parciales de sus ingresos.
Sáez y Ruiz aparecen en los registros del 24 de abril de 2018; Araque, Sáez y Ruiz, el 17 de enero de 2019, y Araque y Sáez, el 14 de abril de 2019.
El apartamiento del juez Villena era una de las posibilidades reales de la causa. La Cámara de La Plata consideró que investigó actividades de la AFI –que ahora se reputan ilegales– que él mismo había autorizado en 2017 y 2018. Se trata de tareas preventivas de supuestos atentados en el marco de la Cumbre del G-20 y escuchas en el penal de Ezeiza por un presunto intento de fuga del denominado “rey de la efedrina”, Roberto Mario Segovia.
Bajo el paraguas de esos dos expedientes, la inteligencia ilegal del macrismo espió a Cristina Fernández de Kirchner y a los exfuncionarios 2003-2015 encarcelados.
Tiempo había advertido sobre esa situación dual del juez. Villena prefirió acelerar a fondo y, de hecho, se aproximaba a una medida rimbombante con Nieto. Pero el viernes recibió un mazazo que, en perspectiva, compromete su propio futuro.
Varios querellantes, entre ellos Hugo Moyano y el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, planean apelar el fallo de la Cámara de La Plata para que la causa vuelva a manos de Villena. Parece difícil.
¿Villena consintió, a sabiendas, esas conductas ilegales de los espías? A partir de mañana comenzarán a llegar a tribunales denuncias, incluso penales, contra el juez.
La mayor investigación de espionaje ilegal de la Argentina de la democracia está en un tembladeral. La causa puede quedar impune, pero ello no cambiará la voluntad de todos los que vieron sus carpetazos y pidieron ser querellantes: Horacio Rodríguez Larreta, Diego Santilli y María Eugenia Vidal. Pero también el diputado Waldo Wolff, una de las principales espadas defensoras del macrismo, a quien le fueron exhibidas dos carpetas con actividades en su perjuicio, identificadas en el expediente como FLP 14149/2020/29/1 y FLP 14149/2020/30.
El 16 de junio pasado, a su pedido, también fue invitada la diputada nacional por Juntos por el Cambio Graciela Ocaña. También ella fue espiada.
La exencargada de Documentación de la Casa Rosada, Susana Martinengo, brindó el jueves hasta después de la medianoche una declaración que rozó la autoincriminación. Y, de paso, incorporó a la investigación un nombre sorpresivo en el expediente: el jefe de la barra brava de Boca Juniors Rafael Di Zeo, a quien asoció al exministro de Educación y frustrado candidato a la intendencia de La Matanza, Alejandro Finocchiaro. Martinengo dijo que ella soñaba con ser candidata a diputada por ese distrito, pero erró en la determinación geográfica, pues supuso que Quilmes y Lanús pertenecían a La Matanza.
En la relación con Di Zeo, Martinengo reconoció su vínculo con los espías. “Eso era porque lo conocía a Finocchiaro, que era el ministro de Educación y era candidato nuestro por La Matanza. Allí (habla de un departamento alquilado por la AFI en la provincia de Buenos Aires) fui a una reunión cuando lanzó su candidatura y conocí en una oficina de estos chicos, Sáez y Leandro (Araque), a Di Zeo. Me llamó la atención sus modos correctos de hablar. Sáez y Leandro me estaban ayudando con la candidatura, y Di Zeo podía sumar gente al proyecto”.
El líder de “la Doce” apareció así trabajando políticamente, junto a dos espías, para el macrismo.
A pesar del cambio de juez, la investigación quedó en  manos de la fiscal Cecilia Incardona, insospechada de corrupción y que, además, no se lleva bien con Villena. Ella y su colega Santiago Eyherabide parecen dispuestos a sostener a flote la causa, emprolijando los flancos débiles que dejó Villena.
Pero persiste el peligro de que la causa se vaya a Comodoro Py y allí naufrague definitivamente. Tal vez ni siquiera sea necesario ese viaje. El actual juez de la causa, Juan Pablo Auge, es subrogante. Para su juzgado el Consejo de la Magistratura realizó el concurso número 358 y la terna de candidatos es encabezada por Juan Tomás Rodríguez Ponte, secretario del juez federal Ariel Lijo y uno de los responsables del área de escuchas telefónicas de la Corte Suprema. No es una broma.



El Plan V, uno de los motivos del seguimiento a María Eugenia Vidal 
Los dirigentes del PRO que sufrieron espionaje ilegal comenzaron a ser vigilados en marzo de 2018. Sus contactos políticos eran registrados.
Por Claudio Mardones 
5 de Julio de 2020
Los seis altos dirigentes del PRO que, según confirmaron en tribunales, fueron espiados por agentes de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) durante la presidencia de Mauricio Macri, repiten un mensaje en común.

Dicen que no creen que el líder del partido amarillo haya ordenado las operaciones ilegales y clandestinas sobre ellos, presuntamente dirigidas por el entonces director de operaciones especiales de la AFI, Alan Ruiz, junto a la banda "Super Mario Bros". "Al menos, por ahora, no creemos que Mauricio haya ordenado ni recibido la información", aseguró a este diario uno de los colaboradores de las víctimas del macrismo. Horacio Rodríguez Larreta; Diego Santilli; María Eugenia Vidal; Cristian Ritondo; el extitular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y su delfín y exjefe de la bancada del PRO, Nicolás Massot, fueron los espiados.

Los seis no sólo están unidos por la investigación penal que conmueve a Juntos por el Cambio. También comparten una coincidencia que los inquieta: protagonizaron las principales disidencias políticas con Macri y las incrementaron durante los años de su presidencia. Esas discrepancias se dispararon después del pedido de auxilio al FMI, mayo de 2017, y dieron a luz un plan para desdoblar las elecciones bonaerenses de las presidenciales, con el objetivo de evitar que la estrepitosa caída de la imagen de Macri arrastrara la posible reelección de Vidal y dañara de muerte el futuro de Cambiemos en el poder. Todos ya son querellantes, aún no iniciaron la acción penal, pero ya vieron las pruebas que hay dentro del expediente que estuvo hasta el viernes en manos del juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena.

La Cámara Federal de La Plata hizo lugar a una serie de recusaciones contra el magistrado y la causa quedó en manos de su par Juan Pablo Augé, que indagaba las operaciones de espionaje realizadas en 2018 y 2019 contra el Instituto Patria y la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, en el marco previo de la realización de la cumbre del G-20. Al parecer, esa cumbre fue el pretexto para que el entonces gobierno investigara ilegalmente a periodistas, organizaciones sociales y opositores, como parte de las operaciones de custodia coordinadas por el Comando Unificado de Seguridad, que incluyó a la AFI, bajo la conducción de la entonces ministra Patricia Bullrich. Los seis macristas espiados se encontraron con seguimientos e intromisiones en su vida privada, pero también con rastros sobre los contactos políticos que mantenían con distintos referentes.

De acuerdo a lo que vieron en el expediente, las operaciones comenzaron en marzo de 2018, cuando las discrepancias internas con Macri ya habían quedado muy expuestas, especialmente en torno a las consecuencias políticas y económicas que tendría para el entonces oficialismo la aplicación del ajuste acordado con el FMI. Las diferencias evolucionaron con fuerza hasta noviembre de 2018, cuando la entonces gobernadora Vidal puso en marcha su iniciativa para separar las elecciones provinciales de las nacionales. Desde entonces comenzó el intento de llegar a un acuerdo con la Casa Rosada que nunca prosperó. En su lugar creció el distanciamiento de Vidal con Macri y con el entonces jefe de Gabinete, Marcos Peña. Ante las consultas de este diario, los dirigentes espiados respondieron con cautela.

De acuerdo a las pruebas recolectadas, los espías comenzaron a seguirlos en marzo de 2018. "Las discusiones del desdoblamiento fueron posteriores", contestó una fuente vinculada a los abogados de las víctimas para sostener que las fechas no coinciden. Pero reconoció que cuando surgió el plan de desdoblar las elecciones bonaerenses, sus impulsores ya sumaban siete meses de persecuciones ilegales sobre su vida privada y sobre los contactos políticos que mantenían. Villena, que les mostró las pruebas antes de ser removido, fue el juez que en 2018 habilitó el espionaje a CFK a partir de un pedido presentado por la AFI, donde argumentaba contar con información vinculada a presuntas acciones terroristas que ponían en peligro a la entonces expresidenta y también a Vidal. Durante el tiempo que estuvo en el caso, Villena detuvo a 22 espías y exfuncionarios. (Hoy casi todos con arresto domiciliario). También allanó al exsecretario privado de Macri Darío Nieto y arrestó a la jefa de Documentación Presidencial, Susana Martinengo, que tuvo 12 reuniones en la Rosada con los espías.

La llegada del juez Augé al caso ahora podría ir más allá de la responsabilidad de Ruiz y de sus subordinados ahora presos. Pero los elementos que hay en el expediente podrían golpear las puertas de los tres principales destinatarios de las sospechas del PRO: la ex subdirectora de la AFI, Silvia Majdalani; su superior, el escribano Osvaldo Arribas; y su amigo personal que lo llevó al cargo, es decir, Macri. En la intimidad del macrismo espiado temen que las pruebas lleguen al líder del partido. "Eso será una cuestión de la Justicia. Nosotros seguimos pensando que no tiene nada que ver", insistió una importante fuente vinculada a cuatro de los seis dirigentes que se negaron a firmar la carta de apoyo a Nieto que difundió Juntos por el Cambio la semana pasada, a partir de llamados personales del exsecretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis, que también podría quedar complicado si la investigación avanza en los responsables políticos del espionaje.La llegada del juez Augé al caso ahora podría ir más allá de la responsabilidad de Ruiz y de sus subordinados ahora presos. Pero los elementos que hay en el expediente podrían golpear las puertas de los tres principales destinatarios de las sospechas del PRO: la ex subdirectora de la AFI, Silvia Majdalani; su superior, el escribano Osvaldo Arribas; y su amigo personal que lo llevó al cargo, es decir, Macri. En la intimidad del macrismo espiado temen que las pruebas lleguen al líder del partido. "Eso será una cuestión de la Justicia. Nosotros seguimos pensando que no tiene nada que ver", insistió una importante fuente vinculada a cuatro de los seis dirigentes que se negaron a firmar la carta de apoyo a Nieto que difundió Juntos por el Cambio la semana pasada, a partir de llamados personales del exsecretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis, que también podría quedar complicado si la investigación avanza en los responsables políticos del espionaje.




Los planes secretos de Berni, detrás de la tensión con la Casa Rosada 

El ministro de Seguridad provincial ocupa un cargo que no desea. Lleva siete meses de gestión y despliega una estrategia para construirse como candidato. El gobierno le busca reemplazante.
(Foto: Télam)
por Claudio Mardones - @mcmardons
5 de Julio de 2020
Antes de asumir como ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, el cirujano, abogado y teniente coronel del Ejército, Sergio Berni, aseguraba en la intimidad que su proyecto político era construir "un kirchnerismo de derecha".  Después de las elecciones del 27 de octubre, el entonces senador local abrigaba una ambición: transformarse en titular de la cartera de Seguridad del presidente Alberto Fernández. El nuevo inquilino de la Casa Rosada le hizo saber con velocidad que no ocuparía ese puesto y su derrotero terminó al lado del gobernador bonaerense Axel Kicillof, a partir de un exclusivo pedido de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Berni lleva siete meses al frente de una de las sillas más eléctricas del gobierno provincial. En La Plata reconocen que tiene un ritmo hiperactivo, de lunes a lunes, donde busca ejercer su voz de mando como responsable civil de la policía más grande del país, que tiene 90 mil efectivos. Pero así como se encarga de aplicar una aparente mano de hierro en la conducción de esa fuerza, también hace su juego personal, en una dinámica comunicacional planificada para construir su candidatura.
La estrategia tiene costos altísimos para el oficialismo en medio de la pandemia y del inicio de la nueva cuarentena. Está concentrada en capitalizar la proyección que obtiene su figura, a partir de los tironeos que alimenta y mantiene con Fernández, con la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, y con la viceministra, Cecilia Rodríguez, que goza del respaldo del presidente y también de la confianza de la vicepresidenta.
Frivolidad con voz de mando
La base del producto electoral que construye Berni está sostenida en su propia gestión. Las irrupciones mediáticas que protagoniza, para antagonizar con el gobierno nacional, surgen de fricciones sobre la gestión de la seguridad en el Área Metropolitana. Cada miniescándalo va acompañado por extensas y cómodas entrevistas en programas del prime time televisivo que están más vinculados a la farándula que a la política. Es la senda elegida por sus "kingmakers" para construir a un candidato eficiente en un año no electoral, donde los hechos que lo posicionan surgen a partir de su ejercicio de la función pública.
En La Plata sostienen que el arquitecto de esa estrategia, que Berni sigue al detalle, es su jefe de Gabinete, Mario Baudry, director del medio platense La Tecla, abogado, bolsero publicitario de medios y actual operador en las sombras de la candidatura silenciosa que desarrolla su amigo ministro. Esta semana también se hizo famoso: fue denunciado por violar la cuarentena junto a su novia, Verónica Ojeda, expareja de  Diego Maradona. Cuando se conoció el escándalo, Berni lo respaldó públicamente.
Lo hizo casi 24 horas antes de irrumpir el último miércoles en el Puente de La Noria que comunica la Capital con Lomas de Zamora. Llegó en helicóptero para retar a los efectivos de la Policía Federal porque no agilizaban el reten de control, instalado en ese acceso durante el primer día del endurecimiento de la cuarentena.
"Los controles son para facilitarle la vida a la gente no para generarle más quilombo en esta situación especial", bramó enojado delante de las cámaras. Una escena similar protagonizó hace 20 días cuando apareció en el barrio 2 de Abril, de la localidad de Villa Madero, en La Matanza, luego de un tiroteo de bandas narco que hirieron a un vecino. En medio del estupor llegó Berni para instalar unas torres de control, siempre rodeado de cámaras. "Anoche esto parecía Sinaloa", dijo el ministro mientras deplegaba la ferretería tecnológica. Entre los flashes y los vecinos prometió: "Acá se les acabó el negocio a los narcotraficantes".
Los intendentes, un aliado menos
La escena puso en estado de alerta a los intendentes de los tres cordones del Conurbano bonaerense. Por ahora el funcionario les sirve para contener una situación compleja en materia de seguridad y corre la atención de los medios de ese territorio. Pero ningún jefe comunal tiene interés en tenerlo tan empoderado cuando termine el segundo semestre de este año.
En ese contexto, las expresiones de Berni de este miércoles cosecharon reacciones furibundas en la Casa Rosada. Más allá de su hiperexposición mediática, tanto en Nación como en la Ciudad de Buenos Aires reconocen que todos los detalles de los operativos para esta nueva etapa de la cuarentena fueron analizados en una reunión realizada el viernes pasado. Por fuera de las especulaciones sobre las desinvitaciones cruzadas, las fuentes consultadas en todas las administraciones confirmaron que allí se acordaron tácticas disuasivas. Es decir, que el embotellamiento del retén de este miércoles era parte de una estrategia consensuada que Berni supo y que decidió desconocer en forma manifiesta.
Para el ministro, es el daño colateral de una estrategia que le sigue generando dividendos. En La Plata, distintas fuentes oficiales consultadas interpretan el despliegue mediático como una forma de forzar su desplazamiento de un cargo que no quería ocupar. Su garante fue la vicepresidenta, que posiblemente lo saque del puesto, pero las consecuencias de sus declaraciones no sólo mellan a sus pares a nivel nacional sino que desgastan la figura del presidente.
"Cada vez que dice que sólo responde a Cristina desautoriza a Alberto", se lamentó un testigo de los tironeos que se repiten desde enero pasado.
Las apuestas de Berni podrían provocar su desplazamiento a otro cargo ministerial o a una salida elegante que le permita reclamar una candidatura el año que viene. Por lo pronto, la Casa Rosada ya comenzó a buscarle reemplazante. Ante cada cuestionamiento interno, Kicillof sostiene que no tiene a quién poner. Ese obstáculo sería superado con una decisión manifiesta del gobierno nacional.  Según confiaron fuentes municipales, Frederic comenzó a sondear a distintos intendentes del Conurbano para saber si avalan la designación del jefe comunal de Ezeiza, Alejandro Granados. Otros mencionan la designación de la viceministra Rodríguez en ese puesto, ya que hasta 2015 fue encargada en la materia para el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi.
En todos los despachos sostienen que, "si hay cambios", se concretarán cuando termine la cuarentena. Pero las urgencias políticas podrían acelerar los tiempos. La última palabra la tendrá la vicepresidenta. Contra sus pronósticos, CFK definirá el destino de un hombre de su riñón, que ahora ocupa un puesto que no quiere. La postergación de sus ambiciones no le impide a Berni hacerlas valer, mientras se jacta de contener a un electorado del Conurbano que, sin sus irrupciones, podría extrañar la prédica de la exgobernadora María Eugenia Vidal o de la exministra Patricia Bullrich.
Fuente:TiempoArgentino



04.07.2020 / SALUD
Ginés sobre la continuidad de la cuarentena: “No puedo hacer pronósticos que son muy difíciles de hacer” 
El titular de la cartera sanitaria aclaró que “la posibilidad de avanzar hacia una mayor flexibilización de la cuarentena” luego del 17 de junio depende de la efectividad de las acciones en conjunto entre la ciudadanía y el gobierno. “No somos tontos y también sabemos las dificultades y los sacrificios de los argentinos”, añadió el funcionario nacional.
Consultado sobre el después de esta etapa de aislamiento estricto, el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, consideró que “la posibilidad de avanzar en una mayor flexibilización de la cuarentena" a partir del 17 de julio depende de “hacer bien las cosas”. Tales decisiones llegarán a concretarse “unos pocos días antes” de esa fecha.

Las declaraciones de Ginés se dieron en diálogo con Radio Mitre donde recalcó: “Hoy es difícil decir qué va a pasar, pero acepto la teoría optimista para que entendamos que esto no es eterno”.

Remarcó la coincidencia de todos los dirigentes del Gobierno en la necesidad de retomar la fase 1 de cuarentena para tener el “control de la situación” y poder tener “capacidad resolutiva de atender enfermos”. “Es bárbaro lo que se hizo en tan poco tiempo, se aumentó un recurso crítico en casi un 40 por ciento en muy poco tiempo”, defendió.

“No somos tontos y también sabemos las dificultades y los sacrificios de los argentinos”, remarcó Ginés al señalar que las medidas dispuestas por el gobierno nacional para frenar el avance del coronavirus ubican a nuestro país como uno de los países con menor cantidad de muertes de la región.

Sobre si se espera superar el pico de la pandemia después del 17 de julio, el ministro aseguró que “hay mucha incertidumbre". "Yo no puedo ser adivino. No puedo hacer pronósticos que son muy difíciles de hacer”, remarcó. Fuente:PoliticaArgentina




PAMI atendió un 70% más de llamadas y redujo la espera

PAMI implementó un menú inteligente, amplió la dotación de asistentes, incrementó en un 70% las llamadas atendidas y redujo a 3 minutos el tiempo de espera.



El inicio de la emergencia sanitaria tuvo un alto impacto sobre el servicio de atención telefónica de PAMI, que vio triplicada su demanda e implementó un menú inteligente, amplió la dotación de asistentes, incrementó en un 70% las llamadas atendidas y redujo a 3 minutos el tiempo de espera, informó hoy la obra social.




“La inversión de recursos y el esfuerzo de las trabajadoras y trabajadores permitieron reforzar el servicio de la línea 138”, dijo la directora ejecutiva, Luana Volnovich, a través de un comunicado citado por Télam.
También resaltó que la mejora en la atención es producto de un convenio de cooperación e intercambio técnico con la Universidad Nacional de San Martín, que permitió duplicar la dotación de asistentes telefónicos.
PAMI atendió un 70% más de llamadas y redujo la espera
PAMI atendió un 70% más de llamadas y redujo la espera
PAMI Escucha (Línea 138) recibió 585.758 llamadas en el trimestre comprendido entre diciembre y marzo que llegaron a 1.445.649 desde el comienzo de la declaración de la emergencia, entre marzo y junio ante la pandemia de coronavirus.
Tras las medidas adoptadas, el 85% de las personas afiliadas calificó positivamente el servicio de atención telefónica, según los datos de la Encuesta Post Atención en el servicio PAMI Escucha realizada durante el pasado mes de junio.
Por último, desde el PAMI recordaron la habilitación de una línea gratuita exclusiva para consultas sobre el coronavirus a través del número 138, opción 9. Fuente:Infonews



La AFI paralela de Daniel Angelici 
Altos mandos de la AFI relataron como era la estructura que respondía a Angelici, operador judicial de Macri.
Por Ari Lijalad - Franco Mizrahi 
Las declaraciones en el Congreso de dos altos funcionarios de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno de Mauricio Macri indicaron que el área de Jurídicos, cuya tarea eran las relaciones con el Poder Judicial, se transformó en la más importante del organismo. Estaba a cargo de Juan Sebastián “Enano” Di Stéfano, un hombre de Daniel “Tano” Angelici, uno de los operadores judiciales más afilados del macrismo. Esa área concentró desde visitas a jueces con causas que interesaban a las Casas Rosada y Amarilla hasta las transcripciones de escuchas que terminaban en manos de medios y periodistas serviciales.
Una de las dos personas que declararon en el Congreso fue detenida en el marco de la causa por espionaje ilegal masivo a dirigentes políticos. La otra fue citada como testigo. No son perejiles, sino todo lo contrario. Se trata de Diego Dalmau Pereyra y Martín Coste, respectivamente, quienes ocuparon sucesivamente la Dirección de Contrainteligencia de la AFI. Uno de carrera militar, el otro con  casi dos décadas entre los espías, fueron parte del aparato de inteligencia macrista a la vez que, según relataron, tuvieron diferencias con Gustavo Arribas y Silvia Majdalani por el uso partidario de la agencia.
Todo pasaba por Jurídicos” aseguró y repitió Dalmau Pereyra. “Fue la estructura más fuerte de la gestión Arribas-Majdalani”, dijo Coste. Todo lo escucharon los diputados Leopoldo Moreau, Rodolfo Tailhade, Cristian Ritondo y el senador Martín Doñate, miembros de la Bicameral de Inteligencia. Eduardo Valdés también participó en el testimonio de Dalmau Pereyra.
El personaje clave en la Dirección de Jurídicos de la AFI era el “Enano” De Stéfano. Hombre del radicalismo porteño, tiene como terminal y padrino político a Angelici. “La influencia política partidaria en los directorios era gigantesca”, declaró Coste. Al igual que Juan Bautista Mahiques, otro de los arietes de la persecución judicial, tras la salida de Macri de la presidencia, De Stéfano encontró cobijo en la ciudad de Buenos Aires bajo el ala de Horacio Rodríguez Larreta. Lo ubicaron como director en Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), la empresa pública que administra los subtes. No es casual. Mientras era un peso pesado en la AFI aún figuraba como empleado de la Legislatura porteña.
De Stéfano trabajó en la Corporación Buenos Aires Sur bajo las órdenes de Humberto Schiavoni, ex presidente del PRO a nivel nacional. Conoce de judiciales: pasó varios años en el Consejo de la Magistratura porteño. Finalmente, Angelici lo colocó en la AFI. De Stéfano fue uno de los directivos de la exSIDE que fue a ver al juez Luis Carzoglio para pedirle que detuviera a Pablo y Hugo Moyano, tal como reveló El Destape. La visita fue reconocida por Arribas y Majdalani ante la misma Bicameral de Inteligencia en 2019. También fue central en el encubrimiento del espionaje a Cristina Fernández de Kirchner luego de que agentes de la AFI fueran descubiertos en la puerta del Instituto Patria.
El relato de Martín Coste ante la Bicameral de Inteligencia, el 26 de junio pasado, aporta muchos indicios sobre cómo funcionaba esta estructura de inteligencia con terminal propia dentro de la propia AFI. Coste es un espía de carrera, con más de 15 años en lo que era la SIDE y actualmente es la AFI, que en su entrevista con los legisladores se quejó en varias oportunidades de que Arribas y Majdalani lotearon la casa de los espías y la plagaron de militantes de Cambiemos que no conocían el oficio. Coste cambió varias veces de cargo en los años del macrismo pero lo que aseguró como constante es que mientras vaciaban la estructura a su cargo –Contrainteligencia- había un área que crecía: la Dirección de Jurídicos. O sea, la que se encargaba de las relaciones con el Poder Judicial.
El espía Coste fue terminante: “La Dirección de Jurídicos no fue una mera área administrativa encargada de recibir un oficio y comunicarlo hacia adentro. Fue la estructura más fuerte de la gestión Arribas-Majdalani”. En teoría, debía ser un área administrativa, pero Coste aseguró que “tenían agentes operativos”.
Se dio el siguiente diálogo con Leopoldo Moreau, presidente de la Bicameral de Inteligencia:
Moreau: - ¿La Dirección de Jurídicos tenía agentes operativos?
Coste: - Correcto.
Moreau: -¿Pero había una oficina operativa? ¿Hacían tareas de calle?
Coste: - Tenían personal operativo, tenían expolicías o policías en comisión.
Dalmau Pereyra relató algo similar y dijo que “hubo una directiva clara de que había que trabajar los casos con Jurídicos. No estaba autorizado el personal de la Agencia a ir a Tribunales, salvo con autorización expresa. O sea, todo el tema de ir a Tribunales, Comodoro Py, básicamente, y otros, se trabajaba desde el Área de Jurídicos, y era una directiva expresa. Antes la costumbre era –entiendo y me lo contaron– iban y hablaban directamente con el fiscal. Eso se terminó de manera rotunda”. El control lo tenía De Stéfano, ergo, Angelici.
Coste relató cómo la subdirectora de la AFI, Silvia Majdalani, lo envió a entrevistarse con Di Stéfano luego de que se desatara el escándalo del espionaje ilegal al Instituto Patria, que había derivado en una causa judicial que tramitó ante el juez Marcelo Martínez de Giorgi, en los tribunales federales de Comodoro Py. Cuando fue a verlo, Coste se encontró a “De Stéfano sentado con Alan Ruiz y el señor Martiré”, que era un director de Jurídicos. ¿Qué pasó en esa reunión? “Estaban tratando –hace tiempo estaban, yo llegué después– el tema de qué es lo que Alan había hecho, teóricamente”, dijo Coste en la bicameral parlamentaria. Martínez de Giorgi terminó cerrando ese caso. Pero los tiempos cambiaron en diciembre de 2019 y la impunidad parece haber llegado a su fin. Hoy Ruiz –ex director de Operaciones Especiales- está preso en el marco de la causa por espionaje a CFK en el Instituto Patria y su domicilio de Recoleta que tramita en los tribunales federales de Lomas de Zamora. Esa causa se inició por una presentación de la interventora de la AFI, Cristina Caamaño.
Las escuchas telefónicas y sus transcripciones son un caso aparte. El punto central es que por entonces la AFI tenía un área de escuchas que dependía de Contrainteligencia, es decir, de Coste. Tenía, según Coste, dos o tres personas que escuchaban las intervenciones a teléfonos que les enviaban jueces y las desgrababan. “Esa era el área de Contrainteligencia, el área que yo tuve de escuchas, con tres o cuatro personas; pero había muchas líneas telefónicas tomadas y no nos dejaban tener más gente de escuchas telefónicas. Entonces, el área de Jurídicos armó una dirección, que se llamaba ‘Asistencia al Crimen Organizado y Delitos Federales Complejos’, si mal no recuerdo, que hacían transcripciones”, relató Coste.
Otro tramo de la reunión, un intercambio entre Moreau, Coste y los diputados Martín Doñate y Rodolfo Tailhade, es interesante respecto de ese armado:
Coste: - El fin de eso, claramente, era tratar de que no se le escapara ninguna información a nuestro personal de escuchas, porque lo que estaban haciendo era duplicando nuestro trabajo.
Doñate: - Control.
Moreau: - A ver: usted tenía a su cargo escuchas con el personal, digamos, habitual: tres, cuatro, cinco personas; lo que fuere. Y Jurídicos armó una oficina de transcripciones que dependía exclusivamente de Jurídicos.
Coste: - Correcto.
Moreau: - Y ellos ahí hacían escuchas, pero no pasaban por sus manos. ¿O sí pasaban por sus manos?
Coste: - Ellos lo que hacían era escuchar, transcribir y, si había algo para la causa, en un sobre cerrado nos decían “esto está bueno para la causa”.
Moreau: - ¿Y el resto?
Coste: - El resto lo escuchaban ellos.
Moreau: -¿Y no sabe qué hacían con ese material?
Coste: -  No. Y hay mucho personal que trabajaba para mí al que le pueden preguntar qué escuchaba y qué no escuchaba.
Moreau: - ¿Esta oficina de transcripciones que hizo Jurídicos tenía un jefe específico o no?
Coste: - El señor Ruda Bar.
Moreau: - ¿Ruda...?
Coste: - Bar. No sé si era con B larga, Bar. Es fonético lo que le estoy comentando.
Moreau: - ¿Era personal de la Agencia estable o ingresó en la gestión esta?
Coste: -  Personal de la Agencia estable.
Tailhade: - Mariano Ruda Bart.
Coste: -  Ruda Bart.
Ese área la controlaba De Stéfano, el hombre de Angelici. Según dijo Coste, llegó a tener 30 personas. El destino de las escuchas, que terminaban en medios y periodistas serviciales, también fue parte de la declaración de Coste y consta en este diálogo:
Doñate: - ¿Hubo alguna oportunidad, que usted sepa, que alguna escucha haya llegado al área de Jurídicos y no haya pasado previamente por su área de transcripciones?
Coste: - El ciento por ciento de los últimos dos años, porque ellos estaban en el medio. Jurídicos recibía el CD, lo mandaba a su área, que me iba a dar soporte a mí, y también me lo mandaba a mí para que lo escuche.
Doñate: - ¿Pudo haber una filtración que no haya llegado a usted y que haya quedado en Jurídicos?
Coste: - Claramente, porque no tengo forma de controlar a Jurídicos ni su estructura nueva.
Que la ruta de las filtraciones de escuchas apuntaba a Angelici fue adelantado por El Destape en junio de 2018. En ese momento, este medio reveló el rol de Juan Ramella, quien encabezaba la Subdirección de Escucha Directa de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado del Poder Judicial, la DAJuDeCO, la oficina de escuchas de la Corte Suprema. Al consultar a distintas fuentes judiciales por Ramella, la respuesta fue contundente: “Ese es de La Boca”, “es del Tano” o directamente “responde a Angelici y al Coti Nosiglia”, repitieron una docena de miembros del Poder Judicial y de conocedores de los entramados de tribunales. Ahora parece que se completa el rompecabezas y que Angelici tenía acceso por varios frentes. 
El caso de las escuchas entre CFK y Oscar Parrilli también ocupó parte de la declaración de Dalmau Pereyra en la Bicameral de Inteligencia. El diálogo fue el siguiente:
Moreau: -En la pre-causa de Parrilli, Mena, etcétera, usted dice que la función de ustedes fue hacer las transcripciones de la tomas telefónicas. ¿Esas transcripciones, adónde las enviaban? ¿A quién se las enviaban?
Dalmau Pereira: - Eso después iba al juzgado.
Moreau: - ¿Las enviaba usted directamente al juzgado?
Dalmau Pereira: - No, no. Eso pasaba por Jurídicos y después al juzgado.
Moreau: - Usted la enviaba a Jurídicos a cargo de De Stéfano.
Moreau: - Esas transcripciones se archivaban... Primero se leía si había algo de interés para la causa. Se guardaba todo eso y después se devolvía todo. La causa también se mandaba al juzgado, pero a través de Jurídicos. Directamente al juzgado, no.
Moreau: - Es una línea que nos interesa porque esas transcripciones –en algunos casos– tuvieron estado público.
Dalmau Pereira: - Ya lo sé.
Moreau: - O sea que usted enviaba las transcripciones a Jurídicos.
Dalmau Pereira: - Yo tenía un archivo. Para enviar una copia al juzgado, se mandaba a Jurídicos.
Moreau: - Y lo otro quedaba archivado en su Dirección.
Dalmau Pereira: -  Sí, hasta que se destruía. Hasta que el juzgado ordenaba la destrucción.
Moreau: - Perfecto.
Dalmau Pereyra fue detenido en el marco de la causa por espionaje ilegal que se sustancia en los tribunales de Lomas de Zamora. Di Stéfano, por su parte, estaba citado para prestar testimonio ante la Comisión Bicameral de Control de los Organismos de Inteligencia pero su visita se postergó luego que se detectara un caso de COVID-19 positivo en el Congreso.



“La Cueva” de la AFI macrista: cómo funcionaba la base de operaciones del espionaje ilegal 

El departamento de la calle Pilar al 1460, en Mataderos, era de una agente de la exSIDE y funcionó como centro de reunión de los Super Mario Bros. Quiénes lo frecuentaban. El encuentro de Susana Martinengo, la funcionaria de la Casa Rosada, con Rafa Di Zeo.
Por Franco Mizrahi 
“La gente de calle tenía una oficina, un lugar en Mataderos que llamaban ‘La Cueva’”, declaró en su indagatoria Alan Ruiz, director de Operaciones Especiales de la AFI macrista y jefe de los Super Mario Bros. “La Cueva” era una de las bases de operaciones de esta banda y funcionaba en el 1º piso de un edificio ubicado en la calle Pilar al 1460. “Ese lugar tenía una mezcla de agentes orgánicos, gente que vino en comisión de la Policía de la Ciudad y gente que no era de ningún lado”, contó Ruiz. Por allí desfiló hasta Susana Martinengo, ex coordinadora de Documentación Presidencial con oficina en la Casa Rosada, tal como confirmó la exfuncionaria en su indagatoria. Dijo que allí se encontró con el barra de Boca, Rafael Di Zeo.   
“Un departamento chiquito. Tenía como un comedor grande, una cocina y un bañito. Siquiera tenía pieza ni nada. Y un balcón”, describió el policía porteño y ex AFI, Jorge “Turco” Sáez, una especie de jefe intermedio de esta banda, ante la Comisión Bicameral de Control de los organismos de Inteligencia. 
“Ese era un departamento que usábamos a modo de base”, indicó el también policía de la Ciudad y ex AFI, Leandro Araque, en la comisión parlamentaria. Y explicó por qué necesitaban ese inmueble: “Nosotros apenas llegamos a la AFI nos alquilaron un departamento, que era propiedad de Mercedes Funes Silva. Alquilamos ese departamento con la idea, nos había dicho Dalmau en su momento, de que no nos conociera el resto de los agentes que reportaban en la Agencia”. Funes Silva, “Mecha”, es otra de las policías de la Ciudad y ex AFI que integró esta organización. En su declaración en el Congreso, esta agente afirmó que el departamento es de un familiar suyo y que se lo alquiló al organismo de inteligencia luego de que “en el mes de julio o agosto de 2016”, Sáez le dijera que “la AFI necesitaba alquilar un lugar en esa zona de la ciudad”. Contó que pactó un alquiler mensual de siete mil u ocho mil pesos. “A partir de ese momento, Sáez y Araque se hicieron cargo de la unidad y si debía concurrir, ellos debían estar presentes porque yo ya no tenía llaves”, se deslindó. También agregó que una escribana que cumplía tareas para la AFI “se constituyó en el lugar” para verificar “la existencia de la locación”. No obstante, su abogado José Vera explicó que no se firmó ningún contrato, “que fue todo verbal”. 
Por esa base de operaciones desfilaron varios integrantes de la banda de los Super Mario Bros. Y hasta Susana Martinengo, exfuncionaria en la Casa Rosada, tal como aseguró la propia Martinengo en la indagatoria que prestó este jueves, cuando la causa todavía tramitaba en el juzgado a cargo de Federico Villena. Según relató, Martinengo se reunió en ese departamento una vez con Sáez y Araque y que "de casualidad" se topó allí con Di Zeo, quien le pareció un encanto. Martinengo era uno de los contactos que tenía esta banda de espías en la Casa Rosada. Constan varios registros de visitas de agentes a su oficina. 
“En la calle Pilar estaba Leandro Araque; Angelito, que murió, un retirado; otro retirado, el "Gallego" Laperica, que murió también, pobrecito, un hombre buenísimo. Murieron los dos ese año, uno en marzo y otro en junio. Y, después, me quedé yo con Leandro Araque”, relató Sáez en el Congreso. “En ese ínterin entra a la AFI un muchacho que hoy es subcomisario de la Policía de la Ciudad, Marcos Barbosa, que él sí viene de la mano de Gustavo Arribas”, agregó.
Alan Ruiz afirmó que más gente reportaba en ese lugar. Así lo narró en la declaración indagatoria que prestó en el marco de la causa por espionaje ilegal contra Cristina Kirchner, la primera que avanzó en el juzgado de Juan Pablo Augé. Dijo sobre "La Cueva": “Ese lugar tenía una mezcla de agentes orgánicos, gente que vino en comisión de la Policía de la Ciudad y gente que no era de ningún lado. Empecé a preguntar y ahí me encontré con que Jorge Sáez, había traído dos personas de la Policía de la Ciudad en comisión, Leandro Araque y Mercedes Funes. Además había tres agentes orgánicos, o sea de la estructura, que eran Facundo Melo, Emiliano Matta y Belén Sáez, hija de Jorge Sáez”. 
En su declaración, Ruiz dejó en claro el quiebre que se produjo en el grupo. Dijo que “Melo, Araque y Sáez no querían estar dentro de la agencia, que ellos tres querían estar afuera de la base, como habían arreglado con el director anterior”, en referencia al director de Contrainteligencia de la AFI macrista hasta 2018, Diego Dalmau Pereyra. “Tenían vehículos, computadoras y el departamento este que alquilaban”, agregó. 
Según Ruiz, en La Cueva “había otras personas que yo entendía que eran fuentes, y estaban trabajando ahí con ellos”. Entonces dio mayores precisiones sobre “Angelito”: dijo “que era un ex servicio penitenciario y que vendía dólares en una cueva de la calle Florida. Le pedí a Sáez que lo eche”. Sáez “lo utilizaba para ir a manifestaciones y a alguna marcha”, comentó. Y resaltó que “siempre lo veía en ‘La Cueva'” y que “no estaba ni en comisión ni era agente orgánico de la agencia”. También aseguró  que “un tal Tano Ciccarelli, que estaba obsesionado con el intendente de Avellaneda”, Jorge Ferraresi, y que era expolicía “trabajaba en ‘La Cueva’”. E hizo mención a “Roly”, un expolicía de la Bonaerense y a “otro más que no recuerdo el nombre que hacía de chofer de Sáez”, añadió. Cuando en la indagatoria le preguntaron a Ruiz si conoció el departamento de la calle Pilar y lo visitó, dijo que sí.
Todo indica que Sáez tenía ascendencia en “La Cueva”: “Cuando ‘el Turco’ Sáez necesitaba algo, concurría a la oficina que él tenía en la calle Pilar, pero por algún requerimiento en particular”, dijo el abogado y ex AFI, Facundo Melo, ante la comisión bicameral de Inteligencia. “A la base de Pilar fue infinidad de veces. Habré ido un montón de veces”, indicó y aseguró que era la base de la cual “dependía”, que allí Sáez tenía a cargo a su gente.
“¿Y ahí quién era el jefe?”, le preguntaron en la bicameral a Melo. “En realidad el encargado del grupo era ‘el Turco’ Sáez”.“¿De quién recibías vos órdenes?”, le repreguntaron. “Yo, en realidad, pertenecía a un grupo que dependía del ‘Turco’ y las instrucciones o las directivas se las daba Ruiz. ¿Por qué me consta esto? Porque si Ruiz no impartía directivas, el grupo estaba prácticamente sin actividad. De hecho, todo el último año, cuando se da el conflicto con Ruiz, que prácticamente no confiaron en Sáez ninguna tarea más, no se hizo prácticamente más nada”, respondió.
Un día, Sáez convocó a Melo al departamento de la calle Pilar para conversar con Ruiz. “Voy al lugar. Estaba Sáez, estaba Araque y estaba Ruiz. Me presento. Él ahí había tomado conocimiento de que yo estaba patrocinando a uno de los detenidos en la causa Independiente. Y me hace tres planteos”, relató Melo. Fue entonces, según la narración de Melo, cuando Ruiz le pidió que oriente la declaración del barrabrava de Independiente Damián Lagaronne contra Pablo y Hugo Moyano, dirigentes de ese club de Avellaneda. Por el contrario, en su indagatoria Ruiz aseguró que Melo le ofrecía a su defendido “para que diga lo que quiera” y que él rechazó esa "oferta". También dijo que tanto Araque como Melo tenían "una relación" con el barra de Boca, Maxi Mazzaro.
Según Melo, en la misma Cueva, Alan Ruiz le hizo escuchar un audio suyo de una conversación que mantuvo con su cliente Lagaronne en la alcaidía N° 3 de Melchor Romero, donde estaba detenido. De allí dedujo que esa unidad penal estaba “cableada”, lo que efectivamente fue constatado por la Justicia.
¿Quién fue el responsable del alquiler de “La Cueva”? Diego Dalmau Pereyra. El exdirector de Contrainteligencia de la AFI macrista se defendió en la comisión de Inteligencia diciendo que no era una base de operaciones sino un departamento. “Cuando se instala el departamento –no era una base, era un departamento– estábamos en un momento en el yo estaba mudando la base de la calle Estados Unidos hacia la base que se armó en Villa Martelli”, se intentó justificar. “La realidad es que no tenían dónde trabajar Saez, Araque y Mercedes Funes, porque ellos estaban haciendo trabajos particulares. No eran trabajos que estaban dentro de toda la estructura de funcionamiento de la casa. Y venían de otra organización”, siguió con su relato. “No era inicialmente armar una base ni nada por el estilo, sino que surgió porque la madre de Mecha creo que tenía un departamento libre, y yo lo autoricé. No fue un tema de ocultamiento ni mucho menos. Fue un tema de practicidad”, añadió.
Ante esta situación, en la bicameral parlamentaria le preguntaron de quién dependía el personal que hacía base en el departamento de la calle Pilar. “Cuando yo las instalé dependían de mí”, respondió Dalmau Pereyra. “¿Dependían directamente de usted?”, le repreguntaron. “Cuando eran los tres, antes, y en algún momento, hasta que llegó Alan Ruiz, dependían de mí”, contestó.
Todo indica que algo pasó con el arribo de Ruiz a la AFI y esa base de operaciones. “Llegado el mes de mayo de 2018, se me informó que ya no debía concurrir a calle Pilar, desde ese momento tendría que reportar a la base ubicada en las inmediaciones de Tecnópolis, en la localidad de Villa Marteli; allí cumplían estrictos protocolos de ingresos”, señaló Funes Silva en su declaración ante el Parlamento. Ese mes, Dalmau Pereyra comenzó a despedirse de su cargo. Empezaba el tiempo de Ruiz, que fue nombrado director de Operaciones Especiales. Respondía directamente a Silvia Majdalani, la subdirectora de la agencia.
Es evidente que por aquellos días algo se quebró en el grupo. Y Sáez, Melo y Araque se distanciaron. Una de las versiones es que el problema fue por el dinero de los viáticos que provenían de los fondos reservados de la AFI.
Hoy, todos están detenidos en el marco de la causa por espionaje ilegal que tramita en los tribunales federales de Lomas de Zamora. Fuente:ElDestape

No hay comentarios:

Publicar un comentario