13 de noviembre de 2020

TROPEL 2 del 13.11.2020.

Para salir del Fondo no tienen que pagar los mismos de siempre // El lunes movilización nacional contra el FMI


Resumen Latinoamericano, 12 de noviembre de 2020.

Nuestro país recibe la visita de una misión del FMI. El objetivo de esta visita es imponer las condiciones sobre las cuales van a construir el nuevo acuerdo de reestructuración de deuda. Según trascendidos, el ministerio de economía va en busca de un Acuerdo de Facilidades Extendidas.

La experiencia histórica de acuerdos de este tipo es trágica, incluyendo las ya conocidas reformas estructurales, altamente regresivas para el conjunto de les trabajadores. En nuestro caso, extendería la tutela del Fondo al menos hasta 2030.En este contexto, el gobierno ya ha enviado señales a los poderosos de que está dispuesto a ceder en función de alcanzar este acuerdo.

El presupuesto presentado para el año que viene, por ejemplo, no contempla partidas de emergencia para hacerle frente a la enorme crisis que estamos atravesando y que se profundizará a partir de las condiciones que impongan los organismos internacionales. En un escenario de crisis global, no se le puede soltar la mano a los sectores populares.

Otro elemento que demuestra que la deuda la vamos a pagar les trabajadores es que está en marcha una reforma de la movilidad jubilatoria. Es decir que una vez mas somos quienes trabajamos toda nuestra vida les que debemos resignar condiciones dignas de subsistencia.Con este nuevo acuerdo, el gobierno legitima la deuda fraudulenta asumida por Cambiemos y condiciona el presente y el futuro de millones. Mientras se profundiza la miseria, nuestro país entrega soberanía.

No vamos a salir de la crisis con más ajuste. Sabemos que en los planes del FMI siempre están los ataques a la clase trabajadora, la pulverización del salario y la profundización de la precarización, simultáneamente al fortalecimiento del modelo contaminante a través del saqueo y explotación de los territorios y nuestros bienes comunes, que imponen la agroindustria y la megaminería. Mientras se cajonea el impuesto a las grandes fortunas, se avanza con reformas regresivas contra los sectores más golpeados por la pandemia y las políticas neoliberales.

Las organizaciones populares rechazamos este acuerdo y planteamos que haya una investigación sobre el origen de la deuda. Quienes se beneficiarion con esa estafa y con el empobrecimiento de millones de trabajadores no pueden salir ilesos. Se trata de una deuda odiosa ilegítima y fraudulenta que debe ser desoconocida.Es hora de que asumamos que no podemos pagar una deuda contraída para profundizar la explotación de quienes vivimos de nuestro trabajo.

Que la crisis la paguen sus responsables!

Convocamos a movilizar el proximo lunes 16/11 en todo el pais en la jornada nacional contra el FMI.-

Frente Popular Dario Santillan- FOL –Frente de Organizaciones en Lucha, – MTD Aníbal Verón, – Movimiento de los Pueblos (Frente Popular Darío Santillán Corriente Plurinacional, Izquierda Latinoamericana Socialista, MULCS- Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social, Movimiento 8 de Abril, Igualdad Social), – MRP- Movimiento Resistencia Popular – FAR- Frente Arde Rojo/COPA – FOB La libertaria, FOB Autónoma, – MTR por la Democracia Directa, – OLP Resistir y Luchar- Federación Nacional Territorial (FeNaT-CTA Autónoma) – Venceremos- Marabunta- Abriendo Caminos- Agrupación Montoneros Córdoba.- Movimiento Pueblo Lucha y Trabajo (MPLT).






Rechazo de organizaciones a la 

aprobación del trigo transgénico

Resumen Latinoamericano, 12 de noviembre de 2020.

Este jueves 12 se ha presentado ante el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la República Argentina, Luis Basterra, el documento “Con nuestro pan No”  al que han adherido más de 200 organizaciones y 6200 personas, para exigir al gobierno argentino que dé marcha atrás con la aprobación del primer trigo transgénico del mundo.

Este trigo transgénico es denominado HB4 (trigo IND-ØØ412-7) y presenta dos características: resistencia a la sequía y tolerancia al herbicida glufosinato de amonio. 

Fue autorizado por la Resolución 41/2020 del 7 de octubre de la Secretaría de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, publicada en el Boletín Oficial el 9 de octubre, y está listo para su cultivo masivo (sujeto a que Brasil lo acepte, al ser el primer receptor de las exportaciones argentinas de trigo).

El trigo es la base de la alimentación de las argentinas y los argentinos y de una parte muy importante de la humanidad: con él se elabora el pan y gran parte de nuestras comidas. El cultivo masivo de este trigo significaría aumentar de forma exponencial la presencia de agrotóxicos en nuestros platos. 

Esta autorización significa un avance del agronegocio sobre la alimentación de nuestros pueblos y sobre nuestra agricultura que no podemos aceptar y que nos obliga a denunciar y resistir por todas las vías posibles.

Por ese motivo, te invitamos a adherir a la Campaña ¡Con nuestro pan NO! y hacerles llegar a las autoridades que no queremos más transgénicos en Argentina: http://accionesbiodiversidad.org/archivos/328

Para más información, visitá la Cobertura Especial No al trigo transgénico en Argentina: ¡con nuestro pan NO!

Te invitamos a compartir estos tweets en tus redes y etiquetar a nuestro Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la República Argentina, Luis Basterra para decir NO al trigo transgénico en Argentina, ¡CON NUESTRO PAN NO!

#NOalTrigoOGM | El trigo transgénico aprobado en #Argentina multiplicará el consumo de agrotóxicos. En el país ya se usan más de 525 millones de litros de agrotóxicos por año y esta autorización implicará aumentarlos aún más.

¡CON NUESTRO PAN NO @LEBasterra! 

#NOalTrigoOGM | El herbicida al que es tolerante el trigo aprobado es incluso más tóxico que el glifosato, y está ampliamente cuestionado y prohibido en muchos países por su alta toxicidad.

¡CON NUESTRO PAN NO @LEBasterra!

#NOalTrigoOGM | El trigo es la base de la alimentación de las argentinas y los argentinos. A partir de esta autorización, el trigo tendrá residuos de glufosinato que se incorporará a las harinas y sus derivados.

¡CON NUESTRO PAN NO @LEBasterra!

#NOalTrigoOGM | Necesitamos que la ciencia argentina escuche las voces de transformación y apoye los procesos de agroecología y soberanía alimentaria que hoy son una realidad en manos de las organizaciones campesinas y de productores familiares.

¡CON NUESTRO PAN NO @LEBasterra!

#NOalTrigoOGM | No queremos consumir alimentos transgénicos. En Argentina no hay etiquetado de transgénicos, por lo tanto, nada nos garantiza que el pan que comamos sea igual en sus características que el de un pan hecho con trigo convencional.




La Cancillería recibió copia de las 

cartas credenciales del nuevo 

embajador de Vietnam

Resumen Latinoamericano, 12 de noviembre de 2020.

El canciller argentino Felipe Solá recibió la copia de cartas credenciales del flamante embajador de la República Socialista de Vietnam en Argentina, Duong Quoc Thanh, en una ceremonia en la que el jefe del Palacio San Martín agradeció el apoyo de ese país a la reanudación de las negociaciones con el Reino Unido sobre la soberanía de las Islas Malvinas, así como también la donación de material sanitario en el marco de la pandemia de coronavirus.

Durante el encuentro, ambos funcionarios destacaron que este año se conmemora una década desde el establecimiento, en 2010, de la Asociación Integral entre ambos países y coincidieron en la voluntad de extender la colaboración mutua a nuevas áreas, tales como defensa, ciencia y tecnología y deportes, informó la Cancillería argentina, en un comunicado.

Otro punto de coincidencia entre Solá y Duong Quoc Thanh estuvo centrado en la Cooperación Sur-Sur con Vietnam, que, destacaron, como un «importante instrumento para el fortalecimiento de la relación bilateral y un ejemplo del impacto que se puede alcanzar a través de este tipo de iniciativas».

Sobre ese punto, Solá ratificó que interés del gobierno argentino en seguir «trabajando en el campo de la diplomacia parlamentaria, a fin de profundizar la ya cercana relación entre ambos países» y, en ese sentido, celebró la reciente realización del primer conversatorio virtual entre parlamentarias argentinas y vietnamitas.

Vietnam es un socio económico-comercial prioritario para la Argentina (6° a nivel mundial; 2° superávit comercial en 2019), destacó el Palacio San Martín en el comunicado, en el que también reafirma la intención de la Argentina de «incrementar y diversificar» el ya alto comercio bilateral entra ambos países.

El gobierno nacional le concedió el plácet a Duong Quoc Thanh en diciembre pasado, pero su llegada a nuestro país se demoró como consecuencia de la pandemia.

Diplomático de carrera con más de 35 años de experiencia, el flamante embajador se ha desempeñado como subdirector del Comité de Relaciones Exteriores de la Asamblea Nacional de Vietnam y como subdirector del Departamento de Diplomacia Cultural y Asuntos de la Unesco.

También ha sido vicejefe de Misión de la Embajada de Vietnam en España.

La Argentina fue uno de los primeros países en América Latina en reconocer a Vietnam y establecer relaciones diplomáticas en 1973.



Megaminería: asambleas 

ambientalistas de Mendoza se 

solidarizan con el pueblo 

chubutense


Resumen Latinoamericano, 12 de noviembre de 2020. 

Tras el anuncio realizado por el gobernador de Chubut Mariano Arcioni, de imponer la zonificación que permita la explotación megaminera actualmente prohibida por la ley 5001, asambleas ambientalistas de Mendoza expresan su solidaridad. “Nos une a Chubut la resistencia a gobiernos lobistas y opositores a los legítimos reclamos de sus pueblos y la lucha incansable e inclaudicable contra la megaminería y contra el modelo saqueante, secante y contaminante que atenta en todas sus etapas contra la salud de las poblaciones. Chubut fue faro en este camino, desde el histórico plebiscito del No a la Mina en Esquel en 2003 y nuevamente en estos días, con movilizaciones masivas en todo el territorio que nos recuerdan a nuestro histórico Mendozazo por el Agua de diciembre de 2019”. 

Tras el anuncio realizado por el gobernador de Chubut Mariano Arcioni, de imponer la zonificación que permita la explotación megaminera actualmente prohibida por la ley 5001, asambleas ambientalistas de Mendoza expresan su solidaridad.

Mediante un comunicado Asambleas Mendocinas por el Agua Pura expresaron: “repudiamos los intentos de avances sistemáticos del modelo extractivista en todo el territorio nacional. En estos días, este impulso se manifiesta fuertemente en la provincia hermana de Chubut de la mano de su gobernador Mariano Arcioni, tras el anuncio de su decisión de imponer la zonificación que permita la explotación megaminera actualmente prohibida por la ley 5001. En este contexto donde todas las estrategias deberían estar pensadas hacia el cuidado de la vida, intentar avanzar en un proyecto que atenta contra la salud pública es un claro ejemplo de que los negociados están por encima del bienestar. Además, se presentaron más de 30.000 firmas en el llamado a la Segunda Iniciativa Popular. Esto debe interpretarse como un rechazo absoluto a este modelo que intentan imponer y demuestra que para este gobierno la voluntad y participación ciudadana no son importantes ni necesarias, posición aberrante dentro de un sistema democrático”

Agregaron “los medios hegemónicos estigmatizan, desinforman y tersgiversan acerca de la lucha socioambiental, siendo un brazo más de estas políticas de imposición, lo que nos transforma en activos voceros de estas circunstancias. Nos une a Chubut la resistencia a gobiernos lobistas y opositores a los legítimos reclamos de sus pueblos y la lucha incansable e inclaudicable contra la megaminería y contra el modelo saqueante, secante y contaminante que atenta en todas sus etapas contra la salud de las poblaciones. Chubut fue faro en este camino, desde el histórico plebiscito del No a la Mina en Esquel en 2003 y nuevamente en estos días, con movilizaciones masivas en todo el territorio que nos recuerdan a nuestro histórico Mendozazo por el Agua de diciembre de 2019. Hoy estamos todos en Chubut, acompañando la lucha de un pueblo que resiste a ser transformado en una zona de sacrificio y lucha en la defensa de los bienes comunes”.

Fuente: AnRed



Mamá Cultiva: la organización 

que logró la legalización del 

cannabis medicinal

Por Lucas Pedulla y Giselle Valente. Resumen Latinoamericano, 12 de noviembre de 2020.

El Gobierno nacional reglamentó la ley de Cannabis Medicinal a través de un decreto que legaliza el acceso través de autocultivo, cultivo solidario y comunitario. También habilita la venta de aceites en farmacias y el impulso a la producción pública. “Hoy no se puede hacer más que festejar”, dice a lavaca Valeria Salech, fundadora de Mamá Cultiva, el colectivo de madres que se fundó en 2016 para conseguir un marco legal para el cultivo de cannabis para la salud y abrir espacios de formación, construcción ciudadana y comunitaria que difundan los beneficios de esta terapia para la calidad de vida: “Antes teníamos que decirle a la gente que para acceder a una mejor calidad de vida tenían que infringir la ley: hoy ya no vamos a decirlo más”. Qué implica la reglamentación. Los horizontes que se abren. La nueva ley que presentaron para regular la comercialización. Y cómo se construye el conocimiento.

Valeria Salech define su estado en un solo concepto: “Estoy eufórica”.

La fundadora de Mamá Cultiva grafica a lavaca la felicidad después de que hoy el Gobierno reglamentara la ley de Cannabis medicinal que permitirá el “cultivo personal, solidario y colectivo, además de la compra de preparados y fármacos en farmacia”, como describió la organización. Además, el decreto 883/2020 establece que las obras sociales, el Estado y las prepagas “garanticen” esa cobertura.

En estos años, la organización se convirtió en una referencia ineludible para la discusión que hoy finalmente se cristalizó en el Boletín Oficial, pero ya venía hace años abriendo espacios de formación, construcción ciudadana y comunitaria para difundir los beneficios de esta terapia para la calidad de vida.

En 2017, el Congreso sancionó la ley que regula la investigación médica y científica del uso medicinal del cannabis, pero la demorada reglamentación del gobierno macristia entonces llegó con críticas: entre otras cosas, dejó fuera del marco normativo el autocultivo y el impulso a la producción pública de aceite. “Antes teníamos que decirle a la gente que para acceder a una mejor calidad de vida tenían que infringir la ley: hoy ya no vamos a decirlo más», apunta Salech. «Hoy es legal, es legítimo y que es algo que se merecen, todo lo que ya decimos, pero sin miedo ni recaudos, saliendo de la situación realmente de indefensión en la que estábamos. Hoy no se puede hacer más que festejar”.

El año había comenzado con reuniones con los funcionarios del área de Salud, cuando aún no había vuelto a su rango de Ministerio. Luego llegó la cuarentena obligatoria y la decisión se postergó. Salech subraya qué significa: “Hemos logrado un cambio de paradigma real, concreto, donde la planta ya pasó a otro lugar, que es donde le corresponde estar, entrege las grandes plantas medicinales de la humanidad y que la naturaleza nos viene a regalar. Ahora vamos a trabajar muchísimo, pero más tranquilas, porque esto acaba de empezar”.

-¿Qué horizontes se abren a partir de ahora?

-Presentamos una nueva ley. Siempre vamos a estar un paso adelante, porque somos los que estamos en el tema. Con la diputada Carolina Galliard presentamos una ley de Regulación de Cannabis para la Salud, que recopila todo lo que ocurrió y trata de darle un marco regulatorio. Hoy hay un comercio no regulado, clandestino, que hay que regular. La reglamentación de hoy contempla un registro de usuarios y usuarias de cultivos en red, pero no al desarrollo productivo. Queremos que haya un plan y un instituto regulador que pueda tener en cuenta todo lo demás: hoy pensás en cannabis y tenés autocultivo, cultivo comunitario, clubes de cultivo y diferentes formas de acceder al cannabis. Además tenés producción pública, privada, y todas tienen que estar reguladas. También sus derivados, como la comercialización de semillas: tienen que ser accesibles para que cualquiera pueda hacer autocultivo. Necesitamos un marco regulatorio que siente las bases para que, cuando llegue el mercado internacional, no se genere un monopolio, que es lo que pasa en la mayoría de los países donde es legal.

Compartimos la nota completa sobre la organización de Mamá Cultiva.

***

Plantate: Mamá Cultiva y la movida del cannabis medicinal

Madres desesperadas y organizadas sembraron sus propias herramientas para la salud de sus hijes en torno al autocultivo. Y plantearon otro paradigma de curación y de vida. Por qué la planta es feminista. Médicos, terapeutas y otra forma de construcción de conocimiento. Del Joker a Mirtha Legrand, historias que cambian la Historia.

La planta de cannabis, para Patricia, no es una droga.

No significa deterioro mental, excesos, ni puerta a otras sustancias. No es muerte.

Patricia es madre tiempo completo, amiga, pareja. Disfruta de escribir, de pensar, de soñar. Sueña que Nacho, su hijo, la mire fijo un día, le sonría con complicidad, y le diga: “mamá”. Nacho, 4 años, nació sietemesino, de embarazo gemelar. Tiene parálisis cerebral. Una consecuencia para Nacho, además de la falta de capacidad motora y la rigidez en el cuerpo, es la epilepsia refractaria: inusuales y constantes convulsiones, por las descargas eléctricas en el cerebro.

Patricia le seca la saliva, lo calma, lo mima, lo mira convulsionar, atenta a cualquier movimiento. Se angustia, llora; reflexiona cuando oye las palabras del neurólogo pediatra de confianza: “Los fármacos no están sirviendo para frenar las convulsiones. Podrías probar con esto otro…”.
Patricia no duda. Se conecta con grupos de madres. Le explican. Aprende.
Patricia cultiva.

Hoy el aceite de cannabis eliminó las convulsiones de Nacho casi en su totalidad.

El cannabis, para Patricia y para Nacho, es vida.https://www.lavaca.org/mu142/plantante-mama-cultiva-y-la-movida-del-cannabis-medicinal/embed/#?secret=kZdDPnItwz

La mala madre

Patricia encontró un lugar donde responder sus preguntas y su angustia: Mamá Cultiva, una organización que se define “autogestiva, con perspectiva de género y diversidad”, y surgió en 2016 para conseguir un marco legal para el cultivo de cannabis para la salud y abrir espacios de formación, construcción ciudadana y comunitaria que difundan los beneficios de esta terapia para la calidad de vida. Su fundadora, Valeria Salech, abre la puerta de la sede con una sonrisa: “Acá es lugar donde se hace la magia”.
La magia podría definirse como la habilidad de lograr eventos extraordinarios, como descubrir cosas ocultas. Valeria: “Acá llegan pacientes obedientes de un sistema médico y se van siendo autogestores de su propia salud. Ya no son pacientes: son hacientes”.

¿Qué hacen los hacientes?
-Hacen algo que les brinda calidad de vida. Eso es lo mágico, en todos los sentidos. El autocultivo es una herramienta que te da una posibilidad. Desde ahí, trabajamos un montón de cuestiones subjetivas, que te abren los ojos a pensar tu rol. A pensar la obediencia: lo que el sistema médico nos pide a nosotras es obediencia y sumisión. Sobre todo, a las mujeres. Y a las madres. “No seas mala madre”, te dicen. Y nosotras incentivamos a ser malas madres: hacé lo que te pinte.

Valeria es mamá de Emiliano, 13 años, diagnosticado de epilepsia y luego autismo, atravesado por diversos tratamientos que no mejoraban su calidad de vida. “De bebé, tenía 300 convulsiones por día. Cuando empezó a tomar medicación convencional no me podía dormir, porque la mayoría de las convulsiones las tenía de noche. Estaba siempre cansada, con ojeras, y empecé a faltar al trabajo porque no rendía: no me podía mover. Era secretaria. La última vez, mi jefa lloraba cuando me echó. Perdemos el derecho al ocio, a estudiar. Un día, en una terapia de Emiliano, me habló una psicóloga. Fue como una terapia. Nadie piensa en las madres: cuando te dan un diagnóstico tan cruel debería haber una atención sobre nosotras. Nadie te enseña cómo tener un hijo, y menos un hijo con discapacidad. Una vez la psicóloga me preguntó qué me gustaría hacer si no tuviera hijos. ‘Fumarme uno’, le dije, ‘porque me da mucho sueño’. Me dijo: ‘Bueno, fumate uno. Si no, te medico’”.

Con su marido empezaron a cultivar. Conocieron movimientos cannábicos, y a Valeria le llamó la atención que no existiera una agrupación solo de mujeres. El último click llegó el 23 de marzo de 2016, cuando la exdiputada Diana Conti presentó el proyecto de ley de despenalización del cannabis para uso medicinal. “Allí estaba María Laura Alasi, mamá de Josefina, la primera que desde Villa Gesell empezó a impulsar esto. Y me llamó mucho la atención que había un montón de diputadas”.

Supo que ya existía una asociación cannábica de mujeres: Mamá Cultiva, en Chile. Valeria habló con ellas al día siguiente. Lo que siguió fue un dominó de eventos extraordinarios –la magia- que hasta hoy continúa creciendo. Valeria resume: “Eso es ser ‘mala madre’: la desobediencia”.

Los Joker argentinos

Algunas certezas se reflejan en números que significan búsquedas y, a la vez, posibilidades :

  • Más de 5.000 personas pasaron por los talleres de cultivo, extracción, aspectos legales, diversidad, género, discapacidad y derechos de Mamá Cultiva.
  • Más de 200 familias participaron en los Espacios de Contención y Orientación (ECO).
  • Más de 100 profesionales realizaron el Curso de Formación Interdisciplinaria en Cannabis para la salud.
  • Más de 200 mil seguidores reciben información responsable por las redes.

Valeria: “El 70% de las personas que vienen son mujeres que cuidan. A sus hijos, a sus maridos. Lo primero es vomitar todo. Llorar. Sabemos lo que se siente, lo pasamos: en el consultorio médico, la escuela, la familia. Es un rechazo social permanente. Y cuando el padecimiento lo tenés vos, peor: ya no te visitan. Lo más cruel es la no aceptación de la diversidad en términos clínicos y psicológicos. Como en la película Joker: la persona que no es aceptada, tiene que fingir que es normal, y no lo es. Acá son todos jokers: personas eyectadas de un sistema que solo quiere gente productiva. Cuando dejaste de serlo, sos de segunda, de quinta: no existís”.

La tragedia del Joker es que no hubo una Mamá Cultiva.
-Lo hubiéramos salvado al tener un lugar donde venir, putear y llorar. Y después, ponerse constructivo: sacamos la planta, la semilla, y empieza un ánimo de hacer. La autoestima sube por las nubes: estás haciendo algo que te puede servir a vos o a otro. Hemos tenido madres cuyos hijos murieron. ¿Por qué siguen? Porque les hace bien estar en una comunidad que construyen ellas. Y mientras tanto hay todo un desarrollo político que tiene que ver con ocupar espacios que estaban vedados: damos charlas en universidades y unidades básicas. La planta te da esa posibilidad porque la prohibición es política: no tiene nada que ver con la salud. Uno de los lugares a donde quería llegar era la Facultad de Psicología, en la UBA: hay procesos psicológicos que ocurren en una toma de conciencia. Entonces la persona que pudo desobedecer al médico, a las leyes, y yendo a contramano de todo, está mejor, se transforma. Y es irreversible.

¿Disputa también la construcción de conocimiento?
-Claro. La planta es feminista: viene a cuestionarlo todo: de quién es el poder. El poder es de la planta. Cuando vos la conocés, la estudiás y la experimentás, te volvés poderosa: el saber es poder. Todo este camino está relacionado con saberes ancestrales y populares que le disputan el poder a la academia. Hay resistencia porque el modelo hegemónico que colonizó América está enmaridado con la industria farmacéutica. El médico no ve fuera de eso: el librito dice que X patología va con X medicación. Pero acá estamos generando y democratizando el conocimiento: eso es lo más feminista que puede haber.

Médico en modo cerebro

Marcelo Morante es médico, profesor e investigador en la Universidad Nacional de La Plata, especializado en tratamientos del dolor. “Queríamos generar un espacio donde se hablara del dolor desde otra mirada. Se empezaba a relacionar cannabis con el tema del dolor. Y coincidió que mi hermana empezó con convulsiones refractarias”.

Su hermana es Mariela Morante, también especialista en Medicina Interna y Dolor. En 2015, vivió atravesada por convulsiones que le producía el neurolupus. Solo el 0,8% de los pacientes que tienen lupus lo desarrollan: el cuerpo detecta a las neuronas como algo ajeno. Marcelo no dudó: viajó a Canadá a especializarse y trajo a un médico referente a dar una charla en la UNLP. “Vi que no había nada hecho. De repente aparecí dando charlas en un fogón de Berazategui, en un hospital de Bariloche, en un cuartel de bomberos de Misiones, en Chile, en Perú. En ese camino estaban las mamás. Había pocos médicos y muchos pacientes y cultivadores. El cannabis medicinal democratizó la enseñanza de la medicina y la relación médico/paciente: exige dejar de lado los ‘papers’ donde solo está en juego nuestro prestigio y que investiguemos lo que a la sociedad le interesa”.
En la década del 90 la medicina descifró una revolución: el sistema endocannabinoide. Su definición técnica podría ser la de un grupo de receptores cannabinoides endógenos localizados en el cerebro que involucran de forma integral procesos como el apetito, el dolor y el humor. Marcelo: “Es la marihuana propia”.

¿Qué significa desde el punto de vista del dolor?
-Desde la periferia donde se origina el dolor, hasta la matriz cerebral, el recorrido de la vía del dolor está en el sistema endocannabinoide. De alguna forma, es un modulador del dolor y una oportunidad: un sistema endógeno que nos permitiría manipular ciertos receptores que mejorarían los síntomas de algunos pacientes. Por ejemplo: en un área particular del cerebro hay una neurona que está descargando de forma descontrolada. La neurona que está al lado libera cannabis para neutralizar esa convulsión: eso lo hace en un lugar del cerebro y por un tiempo determinado. Cuando damos cannabis a los pacientes, se lo damos a todo el organismo por un tiempo mucho más largo. Descifrar cómo funciona ese sistema significaría acercarnos a cómo sería el proceso para, desde afuera, poder modificar o imitar esa liberación. Ese sería el gran desafío que se viene para la ciencia.

Rompe cabezas

Susana García es psicoterapeuta e hizo el curso de Mamá Cultiva para profesionales de la salud. “Tenemos un vínculo familiar y profesional con la planta”, cuenta. El familiar: “Hace más de una década uno de mis hijos sufrió una crisis emocional profunda, y tuvo que iniciar un tratamiento psicológico y con psicofármacos. Por precaución quedó medicado durante muchos años. Tenía efectos colaterales: aumentó 12 kilos de su peso histórico y perdió mucha memoria”.

Sabían que el cannabis se estaba usando en salud mental y fueron juntos a un congreso organizado por Marcelo Morante en La Plata. Conocieron a la psiquiatra María Celeste Romero, otra experta en el tema. “Con ella pudo comenzar un tratamiento y redujo a la mínima su dosis. En los primeros 3 meses bajó los 12 kilos. Y recuperó la memoria: este año estuvo en Rosario en un encuentro de Salud y Derechos Humanos y dio su testimonio. Este tratamiento requiere una autonomía del paciente y un involucrarse que genera nada más ni nada menos que soberanía sanitaria”.

Susana acompaña hoy muchos procesos en red con otras profesionales en los que el cannabis mejora la calidad de vida de pacientes con depresión, ataques de pánico o crisis psicóticas. “Es una medicina basada en la evidencia del testimonio del paciente y su mejora. La planta modula el sistema nervioso y el inmune. No es que por un lado está el cuerpo y por otro las emociones. Todo está unido. Y lo interesante es que la planta tampoco funciona por partes, sino unida. Por eso no la pudieron cooptar. Rompe la cabeza de los laboratorios. La planta es el concepto de lo holístico. Es un nuevo paradigma de curación. Y, como profesionales, nos hace plantar desde un lugar más humilde. Una salida de la omnipotencia”.

Almuerzos cannábicos

Al cierre de esta edición, el Hospital Garraham publicó el primer estudio científico en América Latina sobre la efectividad del tratamiento con aceite de cannabis. El estudio duró un año: sobre 49 niñes con epilepsia refractaria, el 80% evitó dos de cada tres crisis. Si bien corroboró lo que cientos de mamás vienen confirmando en la práctica hace años, destacan que el avance es importante a nivel regional.

En 2017, el Congreso sancionó la ley que regula la investigación médica y científica del uso medicinal del cannabis, pero la demorada reglamentación del gobierno llegó con críticas: entre otras cosas, dejó fuera del marco normativo el autocultivo y el impulso a la producción pública de aceite. Días antes de su asunción, el flamante ministro de Salud, Ginés González García, afirmó que hay que trabajar sobre la reglamentación y que “está demostrado que el uso tiene que ser permitido para otras patologías”. Alertó que así se rompería también el “mercado negro” en torno al cannabis.

Valeria Salech habla de soberanía cannábica: “Si todo lo que estuvimos haciendo lo poneos arriba de la mesa, ¿sabés las cosas que podríamos llegar a hacer? Pudimos construir en estos cuatro años en contextos muy adversos, con Patricia Bullrich hablando de guerra contra las drogas por una familia con tres plantas. Esa violencia la transformábamos en acción. ¿Decomisaban en Entre Ríos? Allí íbamos a dar una charla. Logramos construir legitimidad. Con amorosidad y empatía. Hasta Mirtha Legrand dijo que cultivaría”.

Valeria fue invitada al programa en 2017: anunció que en diez días harían un taller informativo en un teatro. “Se llenó. Y nos cambió el público: el 80% era gente adulta, que lo necesita. La planta nos permite naturalizar que hay gente que tiene salud y gente que no. Nadie tiene la salud completa, pasan el tiempo y procesos naturales del cuerpo. Y la planta es la que regula el equilibrio vital de nuestro organismo”. Como figura pública que experimentó un cambio notable puede citarse a Nora Cortiñas, con pronóstico de enclaustramiento por un dolor crónico en su rodilla a los 89 años, y que vía los regalos de medicamentos cannábicos que le han hecho sigue movilizándose y acompañando todas las causas imaginables. Y cultiva.

¿Qué ocurre con las personas que cultivan?
-En el momento en que entrás acá, ya estás haciendo algo. Es un montón. Yo estuve cinco años mirando cómo mi hijo tenía convulsiones, llorando sin poder hacer nada, llamando a la neuróloga, que me decía: “Sí, es normal, el cuadro de él es difícil”. No siempre hay un Dr. House que tiene la respuesta. Acá llegaba gente diciendo que quería conocer a la “eminencia en cannabis”. No: vos sos tu propia eminencia. Y la felicidad de la persona que cultiva pasa por estar en tiempo presente, que a los seres humanos nos cuesta mucho. Colocás, regás y ves a la planta toda contenta. Y hay algo que no es científico: al crecer con el paciente, la mejor planta es la que cultivás vos. Todo ese amor y esa dedicación, vuelve. La naturaleza no falla. Nunca.

Fuente: Lavaca

Foto: Vero Ape.

Envio:RL




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