Los jubilados siempre pierden
Por RedEco, Resumen Latinoamericano, 12 de noviembre de 2020.
El defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, cuestionó el nuevo proyecto de reforma previsional que, más allá de la fórmula de ajuste y que el recálculo sea solo dos veces al año, parte del haber de miseria que cobran hoy la mayoría de los jubilados.
Los adultos mayores han perdido el 40% del poder adquisitivo desde 2017 a la fecha. Del universo de 6 millones de jubilados, 4 cobran el haber mínimo que no llega hoy a 19.000 pesos. De los 2 millones restantes, la mitad percibe un haber promedio de 26.000 pesos. Si contrastamos estas cifras con la canasta para un adulto mayor que se eleva a 49.000 pesos mensuales, podemos sacar las conclusiones.
“Estamos ante una situación muy compleja y creo que el sistema político no toma en cuenta que los adultos mayores son quienes más sufrieron la pandemia. El 70 por ciento de los fallecidos por coronavirus son los jubilados y pensionados. Gane quien gane, los jubilados siempre pierden”, aseguró Semino.
La pandemia agravó la situación de los adultos mayores porque la familia que en la mayoría de los casos opera como su sostén, se vio perjudicada.
Semino insiste en la necesidad de hacer una recomposición de los haberes – planteo que hizo ante diputados – ya que quedaron totalmente rezagados: “Del 2017 a la fecha, éstos perdieron un 40 por ciento de capacidad de compra. En 2017, se perdieron 6 puntos, en 2019, casi 20 puntos, y este año, todos los reajustes (por decreto) fueron a la baja”, detalló.
“Cuando hablamos que una jubilación no cubre un tercio de las necesidades básicas de quién la recibe, ninguna fórmula sirve”, dijo el defensor de la Tercera Edad en declaraciones televisivas.
Semino criticó además a la Comisión que se conformó para evaluar la nueva reforma previsional: “Se reunieron 16 veces en cinco meses. En algún momento, parecía que discutíamos el sexo de los ángeles”.
Por último, aseguró que la sociedad argentina “es gerontofóbica”: “Ese adulto mayor es el espejo que adelanta. Cuando el joven ve pobreza, ve negación del deseo, ve asexualidad, ve mucha exclusión, no genera ningún proyecto de vida, porque no le interesa llegar. Los jubilados se están muriendo de hambre. Durante la cuarentena, todos los adultos mayores tuvieron que salir a trabajar. Y además, se murieron por el virus”.
Fuente: RedEco
Un joven murió tras ser torturado en
un instituto de menores de La Plata
Resumen Latinoamericano, 12 de noviembre de 2020.
El chico de 17 años estaba en el instituto de menores Almafuerte. Fue torturado tras pedir más tiempo para hablar con su familia y apareció muerto en su celda al día siguiente.
Nazareno Saucedo, de 17 años, se encontraba privado se su libertad en el Instituto de Menores Almafuerte, en la ciudad de La Plata.
Su trayecto por institutos comenzó en junio de 2019 en la Alcaldía Abasto por un mes, continuó en el Centro cerrado Carlos Ibarra otro mes, el Centro cerrado Araoz Alfaro por cuatro meses, el Centro cerrado Dolores por un día, el Centro cerrado Almafuerte por un mes, el Centro de recepción Pablo Nogués donde permaneció por 6 meses y finalmente reingresó al Centro Almafuerte el 25 de junio de 2020. Allí falleció.
Según manifestó la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), “este movimiento constante imposibilita construir pertenencia, redes de contención, o abordajes sostenidos en el tiempo. No hay tratamientos ni dispositivos en el marco de traslados constantes y gravosos”, sostiene en la denuncia penal presentada al Titular de la UFIJ del Departamento Judicial de la Plata a quien le solicitan que se investigue las causales de muerte.
La madre de Nazareno y la Jueza Mirta Ravera Godoy del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 de San Isidro sostuvieron que Nazareno pedía desde febrero ser trasladado a otro instituto.
El traslado se logró hacia el Centro Pablo Nogués, lugar donde recibió por única vez un tratamiento psicológico, como figura en la denuncia realizada por la CPM. Sin embargo el 25 de junio volvió a Almafuerte.
Estando en este último destino, como consecuencia del aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus, los jóvenes dejaron de recibir visitas. No sólo eso, también la CPM logró que quedara sin efecto la disposición por la cual los menores habían sido mantenidos encerrados por 14 días sin ningún contacto con sus familiares y ni siquiera con sus pares y pasaron a estar encerrados 12 horas diarias en sus celdas en donde sólo hay una letrina y una cama de cemento.
Bajo ese régimen debieron detener sus estudios y otras actividades recreativas y el único vínculo con familiares y amigos radicaba en 3 horas diarias de acceso a Facebook y videollamadas de 20 minutos dos veces por semana. Nazareno se encontraba cursando el primer año del secundario y también estudiaba oficios.
Este nuevo contexto terminó por generar un clima de angustia y los chicos llevaron a cabo un motín reclamando más tiempo de contacto con sus familias el 9 de agosto. La respuesta fueron torturas y, según denunciaron compañeros de Nazareno, «con el siempre encontraban alguna excusa para insultarlo o lo bardeaban, no paraban con él».
La mamá de Nazareno recordó que el 14 de agosto recibió un mensaje de su hijo donde, llorando, le pedía hacer una videollamada. Durante la comunicación la madre hizo una captura de pantalla donde se percibe un golpe que el menor tenía en el ojo izquierdo. Cuando su mamá le preguntaba si había sido golpeado, él esquivaba la respuesta y “miraba para el costado como si lo estuvieran controlando”, manifestó ella.
El 12 de octubre Nazareno y 4 compañeros del pabellón izquierdo «se encontraban en un aula del sector escuela, donde pueden acceder a una computadora que les permite comunicarse con sus familias a través del Facebook. Según refieren los jóvenes la conexión es de muy baja intensidad y por lo tanto no todo el tiempo que se encuentran en el lugar pueden acceder realmente a la misma. Cerca de las 15 hs., 4 o 5 asistentes de minoridad o custodios o “maestros” de esa guardia se acercaron para informarles que debían volver a sus celdas. Cuatro de los jóvenes salieron y se dirigieron a la celda-aula de enfrente para ser requisados y trasladados”, dice la denuncia de la CPM.
En ese momento Nazareno pidió más tiempo para hablar con su familia y comenzó un discusión que «culminó con una golpiza intensa que recibió el joven de parte del grupo de asistentes o maestros. Luego de esto lo sacaron colgando mediante el método conocido como ‘criqueo’, es decir, mientras uno lo rodeaba con sus manos por el cuello ahorcándolo, otros sujetaban sus manos hacia atrás y los restantes de las piernas» sigue la denuncia.
Sin embargo la tortura no terminó allí, sino que ese día fue dejado en aislamiento y sin comida. Al día siguiente sus compañeros manifestaron verlo triste y callado. Además, su madre tiene la última foto que el joven publicó en sus redes, donde se ve un hematoma en su boca.
Al día siguiente enviaron un mensaje de voz por WhatsApp a su madre, donde la directora del Instituto le pedía que se comunicara y, al hacerlo por teléfono, le informaron del supuesto suicidio de su hijo.
Según la investigación de la periodista Sabrina García, hasta el 26 de octubre al menos ningún funcionario del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires se había puesto en contacto con Johana, la madre de Nazareno. El director del Istituto Almafuerte, Juan Serrano, responsable por velar por la seguridad e integridad de los menores, permanece en su cargo. Los testigos de la tortura que recibió el chico y que llevaron al terrible desenlace señalan a Serrano como la persona que estuvo presente en el lugar de los hechos y además dio las indicaciones para que repriman a los chicos que realizaban el motín.
También indicó la investigación que en el plazo de una semana hubo cuatro supuestos intentos de suicidio y el caso de Nazareno, todos en el mismo instituto.
“A mi hijo no le devuelven la vida pero quiero justicia. Ahí hay un montón de Nazarenos y no quiero que les pase lo que le pasó al mio”, dijo Johana.
La comunidad de Esquel ratificó
con una marcha el NO a la minería
Resumen Latinoamericano, 12 de noviembre de 2020.
Cientos de vecinos se concentraron anoche con antorchas para oponerse a la decisión del Gobierno de Mariano Arcioni de avanzar con la zonificación minera en la zona de la Meseta. Las fotos y los videos
La comunidad de Esquel, reafirmó el rechazo a la megaminería luego que el gobernador, Mariano Arcioni, reconociera que abrirá el debate por la zonificación, haciendo una interpretación de la Ley 5001 aprobada durante 2003. La misma prohíbe la actividad en toda la Provincia.
Mediante una marcha multitudinaria, algunos con antorchas y pacífica, los vecinos de Esquel reafirmaron el NO a la minería en Chubut.
«Hoy la tecnología ofrece alternativas muy eficientes para desarrollar otro tipo de minería», explicó hace horas atrás en sus redes sociales Mariano Arcioni.
«Estamos planificando la provincia y el país a 50 años. La mesa nacional para el Plan Estratégico del Desarrollo Minero es el punto de partida para el acuerdo y el consenso con todos los sectores», aclaró el mandatario respecto al diálogo que se inició «con sustento académico y científico, en pos del crecimiento», agregó.





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