24 de diciembre de 2020

TROPEL 2 del 24.12.2020.

 

La permanencia de su voz


Por Marcelo Valko, Resumen Latinoamericano, 23 de diciembre de 2020.

Esta Nochebuena se cumplen dos años de la partida de Osvaldo Bayer. El vocablo partir hace referencia a cortar, cercenar, separar a quienes están unidos y me atrapa la nostalgia que implica lo irreversible. Con Osvaldo tuvimos una amistad de años, de viajes compartidos, de conferencias conjuntas, de largas cenas, de muchos brindis, de conversaciones muy íntimas y de compartir una mirada similar en tantas cuestiones. De una generosidad sin límites honró a cuatro de mis libros con sus prólogos. Hoy es una multitud de recuerdos diferentes, fragmentos dispersos de una vida inmensa que de alguna manera volqué en Anecdotario: Viajes hacia Osvaldo Bayer. Tantas veces me descubro imaginando qué pensaría él sobre un determinado hecho por ejemplo sobre la pandemia que demuestra que el mundo es uno solo, o que pensarí de la placa de mármol que la Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires colocó en el frente de su casa señalando “El Tugurio. Aquí vivió el historiador, escritor y periodista libertario”.

Más allá de sus guiones cinematográficos, centenares de conferencias o investigaciones que sacaron a la luz lo que pocos se animaban a mencionar, pienso que el aspecto central de Bayer fue educar con su ejemplo de vida. Una existencia al servicio de la verdad y la justicia. Tantas veces escuchamos decir que nadie resiste un archivo. En su caso, podemos rastrear para atrás el tiempo que se nos ocurra y no quedara infraganti como tantos especialistas en volteretas políticas y panqueques intelectuales funcionales al sistema que trabajan de progres y nunca sacan los pies del plato. En una época de saltimbanquis ideológicos él era todo lo contrario. Un ejemplo de coherencia entre el hacer y el pensar. Bayer se mantuvo firme en sus convicciones: honesto, humilde, íntegro y austero. Incluso frente a las amenazas de muerte en tiempos de Isabelita, la Triple A y el exilio jamás claudicó en ese empeño. No en vano las calles de las ciudades de Puerto Deseado, Pirámides, Calafate y Gobernador Gregores reemplazaron a Julio Roca con su nombre. Un país que baja un general con prontuario y sube al pedestal a un escritor que hizo de la ética la norma de vida es lo que Osvaldo sembró para construir el futuro esperanzador de una Patria Grande en donde ningún genocidio este honrado en lo alto de los pedestales. En ese sentido, y como un buen guiño del destino este martes 22 de diciembre finalmente la municipalidad de Río Gallegos retiró la estatua del general Julio Roca de centro de la ciudad (foto Karina Taberne). Algo que este libertario se había propuesto para todo el país. Desmonumentar a un general que fue uno de los máximos empleados de la elite que en su primera presidencia se dedicó a “barrer toldos” y en la segunda a perseguir al movimiento obrero mientras entregaba millares de hectáreas a muy pocas manos. Es bueno recordarlo desde la lúcida honradez de su pensamiento que asegura que a la larga la ética siempre triunfa. Tiene toda la razón y este 24 brindemos por eso. Es lento, pero viene…




Acerca de los hospitales psiquiátricos 

y la desmanicomialización con 

especial referencia al Hospital “Borda


Por Lic. Abel Langer, Resumen Latinoamericano, 23 de diciembre de 2020. 

Del Hospital Borda diremos que esta es una institución porosa, que en sí misma está atravesada por una multiplicidad de discursos e intereses médicos, psicológicos-psicoterapéuticos-psicoanalíticos, jurídicos, de derechos humanos, religiosos y en cuyo interior conviven diferentes lugares así como actividades que se desarrollan en diversos espacios que se complementan y se comparten:

– El dispositivo de atención médico-terapéutico en crisis,

– Lugares de convivencia dados por el Frente de Artistas del Borda,

– “Pan del Borda”: panadería gestionada por los propios pacientes en hornos recuperados después de haber sido inundados para que no produjeran nada, dado que en ellos se podía fabricar pan y pastas para abastecer a todos los hospitales de la ciudad de Bs. As.

– Radio «La colifata»

– Centro Cultural “Miguel Angel Bustos”(1)(2): nombre del poeta y pintor que estuvo internado y en tratamiento ambulatorio en el hospital y, durante la dictadura, desaparecido – y en donde se encuentra el archivo del hospital con 22.000 historias clínicas recuperadas y catalogadas por técnicos del Archivo General de la Nación y por alumnos de la carrera de bibliotecología de la UBA y que corresponden al período que va desde la fundación del mismo hasta la década del ’30 del siglo pasado

–  Servicio 19: “Talleres protegidos” en donde se habilitan posibilidades de trabajo a enfermos internados y en función del requerimiento de otros hospitales posibilitando la inserción de aquellos en la sociedad y que fuera destruido por la policía del gobierno de la C.A.B.A. y posteriormente recuperado en otro espacio físico perdiéndose, en el desalojo violento y forzado las valiosas piezas que correspondían a los primeros tiempos del hospital y que formaban parte del museo del mismo así como las numerosas herramientas de trabajo con que los pacientes laboraban

–  El Centro de Docencia e Investigación – CDI – donde se organizan cursos para egresados de diferentes carreras, abierto a todos aquellos que lo requieran,

–  La “Asociación de profesionales del Borda”, que nuclea a todos los profesionales que integran la planta permanente del hospital

– La capilla de la religión católica así como las diferentes congregaciones confesionales que practican oficios religiosos a la vez que acompañan a los pacientes en sus sufrimientos

– Hasta hace poco tiempo (alrededor de 2010) la unidad penitenciaria (UP 20), ahora trasladados sus internos al penal de Olmos

– Un servicio de asistencia social.

– “Conviven» diferentes orientaciones (que diferencio con discursos é intereses nombrados anteriormente) médico-psiquiátricas-psicológicas-psicoanalíticas-psicoterapéuticas, intereses gremiales y sectoriales que se entrecruzan en la propia institución así como de las asociaciones de profesionales y de la industria médico-farmacológica al mismo tiempo que está en dependencia y en relación permanente con el poder judicial por el carácter de imputabilidad ó no de los internos y con las policías de la ciudad, provincial y federal para la intervención de éstas en casos en donde pueden correr riesgo los pacientes ó familiares, allegados y/ó vecinos u otros.

 En sus servicios de consultorios externos y de internación es donde reciben atención psiquiátrica y psicológica miles de pacientes (y sus familias): por año se atiende a alrededor de 1.300 pacientes y se externan la misma cantidad y las consultas terapéuticas psiquiátricas suman alrededor de las 11.000 anuales a lo que debemos agregar que dentro del hospital funciona un hospital general, consultorios odontológicos y servicio de podología y aquellos pacientes que no pueden ser atendidos por carencias de insumos o ausencia de equipos ó profesionales especializados son derivados a los hospitales Cosme Arguerich y Penna

– La medicación que se les indica las entrega el mismo hospital (los hospitales psiquiátricos son los únicos en donde toda la medicación es otorgada por el hospital de manera gratuita), que esta medicación si es de la que se denomina «atípicos» es de alto costo.

– El hospital cuenta con un gimnasio, cancha de fútbol, un teatro.

– Para toda la comunidad, funciona un servicio de Orientación Profesional que es uno de los mas prestigiados de América del Sur y que hasta hace unos años fue dirigido por la Dra. Dulce Suaya (ex profesota titular y actualmente profesora consulta de la Facultad de Psicología de la UBA).

– Es una institución que no es cerrada como lo son las clínicas psiquiátricas privadas pero que, al mismo tiempo, no trasciende al exterior y muchas de sus actividades o lo que hacen los profesionales en la misma no se «socializa», es decir que no se comunica, no trasciende (como lo explica en una entrevista que se le hizo al Dr. Armando Bauleo en el año 2004 para el portal www:elSigma.com, mientras cumplía funciones de asesor del quien era, por ésa época, director del mismo, Dr. Materazzi) quizás por los prejuicios con respecto a la salud mental pero también como una modalidad que han encontrado, a lo largo de los años, los profesionales para defenderse del entorno, para que los políticos no intenten apropiarse del espacio físico ó de las diferentes actividades y logros y la utilicen para su propia promoción: recordar las actividades que realizaron a lo largo de los años los Dres. Pichón Riviere, López de Gomara, Morgan, Materazzi, García Badaraco con sus sesiones multifamiliares, como también el Dr. Armando Bauleo así como la Escuela de Psicoanálisis dirigida por José Grandinetti, el Servicio de Consultorios Externos a cuyo cargo se encontraba el Dr. Aníbal Goldchuk o el Servicio de Atención Primaria N°1 a cargo de la Dra. Liliana Avigo, el servicio de crónicos que dirige el Dr. Picasso, actual director del Hospital, o el servicio a cargo de la Lic. Cristina Gartland (primer servicio que dirigió una psicóloga, cargo que ganó por concurso interno del hospital) y que por el estado en que se encontraba al momento de ser concursado era conocido con el seudónimo “Kosovo” 

– Recordar que por el hospital hicieron su residencia profesionales como los Dres. Sergio Rodríguez, Elida Fernández o los ex directores Dres. Juan Garralda y Alfonso Carofile

– Debemos tener en cuenta que en los años 2005/06 se hicieron jornadas mensuales acerca del tema «La subjetividad en la contemporaneidad» a la que estuvieron invitados personalidades de nuestra cultura como Horacio González, Norman Briski, Pilar Calveiro, Jack Fuchs, Alberto Szpunberg, Alejandro Kaufman, Silvio Maresca, Rodolfo Livingston, Ricardo Sidicaro; Eduardo “Tato” Pavlovsky entre muchos otros, participando muy pocas personas del afuera: es decir que se podría verificar una situación paradójica donde es el hospital, sus actividades, sus habitantes el que es rechazado, expulsado pero a esta situación la respuesta es que a su vez lo mas creativo del hospital es cercenado de socializar por sus mismos habitantes: profesionales ó locatarios ocasionales, o desde las instancias sociales desde donde se acude, situación paradójica en donde sus profesionales callan de socializar su producción ante la “vergüenza” que produce ser «señalados» como quien produce las situaciones de encierro, tortura y discriminación: la discriminación que se hace con los «locos» de alguna manera es asumida por los profesionales de los hospitales que también los habitan y que deben cargar con ser señalados como reproductores

de locura, productores de encierro y marginación, negociados con los laboratorios, etc. etc.: en resumen todos cargan con la mancha de la ignominia, estigma que significa trabajar en estos lugares: mancha de la ignominia- estigma que marca los cuerpos de los internos y a los cuerpos profesionales: ahí vivió perdido para sus contemporáneos Jacobo Fijman y fue «resucitado» (dado que había sido dado por muerto), después de varios años de «hospitalismo», para sus contemporáneos, por Xul Solar, allí también se recupero de sus “crisis” Miguel Angel Bustos así como tantos otros poetas, artistas, pintores, escultores…

– Ahí perdieron su “sociabilidad” desde su primer director (Melendez) hasta quien porta su nombre el hospital (José T. Borda): se fueron a vivir al Hospital hasta la muerte de ambos: quizás lo mas pavoroso es reconocer lo que de repulsivo, siniestro, extraño, angustiante y seductoramente atrapante tiene la locura y como esta atracción puede “chupar” a propios y extraños

– Debemos recordar que hasta la década del ’60 en el hospital Moyano había jaulas semisubterráneas en donde “vivían” las locas y que fueron eliminadas (las jaulas, las locas no se sabe) durante el gobierno del Dr. Illia, siendo ministro de Salud el Dr. Oñativia..

–  El Hospital Borda, así como el Moyano y el Tobar García y los  demás hospitales en el interior del país son Hospitales Monovalentes  que atienden “solo Salud Mental” y por lo tanto funcionan como instituciones estigmatizantes para el sujeto y para su familia, estigma que proviene desde la sociedad que los ha creado para separar y marcar como “diferentes” a aquellos sujetos que no se adaptan a las normas sociales: recordar que en el caso específico del Borda, allí vivieron años hasta su muerte sujetos considerados “locos” pero que eran aquellos que no se adaptaban a las normas de convivencia social como fue en el pasado el anarquista Esteban Lucih(3) ó como puede ser en la actualidad un alcohólico que no encuentra lugar en la sociedad ni en su familia y entonces la “autoridad” policial lo deposita en esta institución psiquiátrica teniendo como consecuencia  el aislamiento social que funcionará como castigo. La sociedad excluye al loco, al marginal ó al alcohólico, lo deposita, y al funcionar como depósito la ley está reafirmando la estigmatización, invisibilidad y clandestinidad de la locura y es la misma sociedad la que lee al Hospital Borda como institución estigmatizante, invisibilizante y clandestinizante.

 – Debemos contemplar la situación específicamente psiquiátrica de algunos pacientes: melancolías profundas y catatonías en donde lo único “recomendable” desde la psiquiatría sería (en condicional) el electroshock. A su vez, en algunas circunstancias, es necesario hacerlo rápidamente porque sino se interviene «se te»  muere el paciente: la recomendación es que sean 8 sesiones consecutivas, día por día, de descargas eléctricas y «mágicamente» el paciente «sale»: esto sería “visible” en las catatonías: paciente al que no era posible comunicarse (no hablaba: mutismo total), que se mueva (inmovilidad absoluta y total), que se relaje y/o que coma (esta situación es de un paciente- joven de 24 años-que únicamente se alimentaba si su madre le daba de comer en la boca: la madre «desaparece», nunca mas se la encuentra, no hay «madre sustituta» que funcione para el paciente): se resuelve la aplicación del “método eléctrico” y, a partir de la serie el paciente “sale” de su estado y según la opinión psiquiátrica “los catatónicos son los que mejor pronóstico tienen”. Con respecto a las melancolías profundas el electroshock permitiría (siempre en condicional) “sacarlo” al paciente porque el efecto que produciría sería el de «castigo»: según esta «teoría», ante los deseos de muerte, odios, etc., etc. que fantasea un sujeto la única manera que encuentra para continuar viviendo «en paz consigo mismo» sería el ser castigado y encontraría en quien ejerce esta técnica y en su «ejecución» el castigo «merecido»…hasta la próxima “recaída”.

– La desidia de algunos profesionales en cuanto a recurrir a lo que tienen a mano ó sea lo mas fácil en ése momento. De acuerdo al servicio y al compromiso del personal de enfermería o médico: es casi seguro que en estos casos, la intervención vía psicoterapia, en un primer momento, no dé resultados

– La burocracia de un hospital, en donde, e veces, se hace lo menos trabajoso y también la situación de burocratización en la que «caen» algunos profesionales y el personal de enfermería, empleados administrativos, etc. para no hacer ó hacer lo que dé menos trabajo

– La intervención de otros operadores: por ejemplo la gente del Frente de Artistas del Borda: donde trabajan con pacientes que, en alguna medida, pueden tener algo de «conexión» con el mundo de la «realidad».

– La opinión “de todo el mundo»: donde todos están con «derecho de opinar» sin conocer «de adentro» como recibir a un paciente que llega generalmente traído por la policía, judicializado, que llega a una guardia, que debe ser evaluado, que es llevado por gente no capacitada para la tarea (violentos y/o asustada) que luego se lo interna en el SOE (Servicio de Orientación al Enfermo) para completar su evaluación(¿¡¡¡), (en este lugar se genera más locura y violencia y quien lo dirigía es la profesional a quien se nombró a cargo de la Salud Mental en la ciudad por el gobierno de Macri) que llega descompensado, a veces violento, y se debe decidir en el plazo de 48-72 horas si se lo interna y en donde se lo debe internar: si en emergencias, si en terapia a corto plazo, si en un servicio de semicrónicos, si se lo contiene (y como: se debería verificar y controlar cuales son los métodos de contención) ó se “elige” al paciente para que se lo trate en un servicio determinado.

– Luego de esta primer crisis, aunque a veces no es la primer crisis o la primer internación, sino la tercera, la cuarta o la quinta (en el mejor de los casos) y si tiene contención familiar o clínica privada, si se lo puede devolver al entorno familiar (internación domiciliaria) o en algún caso ser atendido en clínica privada: es decir que se ponen en funcionamiento una variedad de dispositivos médicos, terapéuticos, judiciales en el momento de recibir a un paciente.

– La situación de los pacientes crónicos ó semicrónicos que llevan años de hospitalización y de «institucionalización» sin poder ya insertarse al mundo de los «normales»

– La esquizofrenia, de la que sufren la mayoría de los internados – tema difícil de por sí: enfermedad que, de acuerdo al tipo de esquizofrenia, va «comiendo» el aparato psíquico, al «estilo» de la enfermedad de Altzheimer.

– Que en muchos casos hay sobremedicación de los pacientes y que de acuerdo a cada servicio se puede observar abandono de pacientes en determinadas situaciones

-Estos tres últimos ítems pienso que son de los más difíciles de resolver dado que la irrecuperabilidad de estos pacientes podría arrastrar a los equipos que trabajan con ellos: esta es una situación donde deben ponerse a prueba la creatividad y el deseo de los profesionales que trabajen en esta situación

– Se necesita de toda una estrategia política de desmanicomialización, con mucha prevención, con mucho cuidado, con un cambio de mentalidad acerca de la enfermedad mental de parte de la población en general, de los profesionales y del personal auxiliar, de los políticos que, de alguna manera, van a tener que intervenir, con personal comprometido con la tarea y con los pacientes que sufren esta enfermedad: las esquizofrenias, tipo «hebefrenias» son altamente deteriorantes, sin posibilidades de retorno y tóxicas para el medio ambiente

– El riesgo de la desmanicomialización es que se realice al estilo del “furor operandis”, es decir sin tomar los recaudos necesarios para contener a los pacientes ya sea con casas de medio camino, con talleres de trabajo para ir posibilitando la reinserción laboral, con profesionales idóneos que realicen el seguimiento de los pacientes, verificando la posibilidad de rehacer los lazos familiares. A su vez se debe contemplar qué se produce con los pacientes que están “institucionalizados” y ya el salir de la institución que es no solo improbable sino que si se llegara a realizar pudiera resultar altamente peligroso para la integridad física de aquellos: recordar el film “Sueños de libertad” y lo que le sucede al detenido por más de 30 años y el pasaje al acto que realiza al salir en libertad sin su propio consentimiento

– Otra cuestión a pensar es el deterioro que el trabajo con las psicosis puede producir en los profesionales médicos, psicoterapeutas y de enfermería y a todo el espectro laboral que acompaña en este tipo de instituciones: agotamiento, cansancio, baja productividad, pobreza conceptual, etc., etc.: lo que se denomina técnicamente como “síndrome del quemado” ó bornout.

Las psicosis, específicamente las esquizofrenias que son la población que en mayor número ocupan a este tipo de instituciones, se infiltran por todos los dispositivos con que se cuenta como la humedad se iría infiltrando por las paredes de un edificio

– Creo poder afirmar que cada caso es un mundo y que quizás podamos encarar la situación pensando que debemos ir «caso por caso», analizando y estudiando situación por situación, paciente por paciente, lugar por lugar y servicio por servicio así como equipo de profesionales que se conforman en forma diferenciada de acuerdo a la jefatura o al staff que dirige cada servicio o a la transferencia que siempre bordea la locura: quiero decir: es el vínculo transferencial el que ayuda a la posibilidad de la estabilización y a la cura

– Lo conveniente sería comenzar a separar a los pacientes que YA se encuentran en alto grado de deterioro ó institucionalizados-psiquiatrizados y tratar de armar equipos de profesionales para que los contengan y, en la medida de sus posibilidades, darles una actividad en casas de contención con 6-8 pacientes conviviendo en cada casa y con personal que lleve horas diarias de convivencia con ellos (el vínculo transferencial al espacio también ayuda y cura) y que puedan encarar algunas tareas compartidas al mismo tiempo que se utilicen recursos simbólicos de los que dispongan los pacientes para comprometerlos en alguna tarea compartida, diferenciándolos de los pacientes «agudos» para que, en la medida que éstos sean recuperables, es decir que cuando lleguen a la consulta, no sea en estado de deterioro porque está avanzada la enfermedad, y a los que se pueda recuperar, en trabajo con el paciente y la familia y/o su grupo de pertenencia más cercano: posibilitarles alguna forma de recuperación vía actividades creativas, de recuperación de sus historias, de talleres de escritura, de juegos construidos por ellos mismos en donde puedan hablar, recordar, fantasear, es decir «hacer lazo social» al mismo tiempo que trabajan con su historia personal, posibilitar el acceso a granjas ó a trabajar en tareas de jardinería es decir producir todo un andamiaje terapéutico que funcione como un préstamo, en el sentido de empréstito al inconciente del otro los recursos y posibilidades  para su propio provecho

– Para estos proyectos se requiere idoneidad, preparación, planificación y deseo: recurso a extraer del inconciente para efectivizar el préstamo, recursos económicos, que estos proyectos no se quieran hacer a las apuradas porque pueden terminar en la calle los que están mas indefensos y los que menos posibilidades de sobrevida tienen

– La ley 448 sancionada en el año 1994 es una norma legal que sirve para regir los lineamientos de la salud mental en la Ciudad de Bs.As., por lo tanto el espacio para orientar su aplicación se debe dar en el ámbito de la comisión de seguimiento de la misma y con todos los actores involucrados. A la imposibilidad de su puesta en funcionamiento se debe sumar la dificultad en poner en funcionamiento la ley nacional de salud mental 26657 sancionada el 25/XI/2010.

– La intolerante intromisión del gobierno de la C.A.B.A. al intentar poner en funciones un plan “edilicio” de salud mental sin haber recurrido a las instancias legales y previendo la aplicación de un plan sin consultar a los interesados ni a las organizaciones que legalmente deben participar en su puesta en funcionamiento. Se trata de un negocio inmobiliario que data de varios años de preparación para apropiarse de terrenos que suman alrededor de 35 hectáreas en pleno barrio de Barracas para transformarlo en un nuevo Puerto Madero “2”, y la prueba es que al día de hoy el valor del metro cuadrado en este barrio se ha triplicado alcanzando el valor de Palermo Viejo. Desde que comenzó a circular el proyecto de cerrar estos hospitales y apropiarse de esta tierra para hacer en ellos la sede del gobierno de la ciudad la dificultad legal es que se han encontrado que las tierras del Hospital Moyano fueron donadas para construir, precisamente, el hospital psiquiátrico de mujeres tal como lo estipuló el testamento de la donante. Mientras que, previendo intenciones de cerrar los hospitales para hacer negocios inmobiliarios todas las tierras en donde se encuentra el complejo Hospitales Moyano, Borda, Tobar García, Cemdas fueron declarados patrimonio de la Ciudad por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires en el mismo día de sanción de la ley 448

– Cerrando este hospital, reduciendo la capacidad de atención de los hospitales psiquiátricos, negando camas de internación en los hospitales generales se prepara el negocio para las clínicas psiquiátricas y este es el riesgo: que en lugar de avanzar en la desmanicomialización dejemos a los enfermos en la calle, los matemos descencerrándolos y aquellos que sean factibles de internar se lo haga en las clínicas privadas, negocio psiquiátrico y sin control estatal: es a esto a donde debemos dirigir nuestra mirada y a la cantidad de muertes y/o suicidios sin verificación judicial que suelen suceder tanto en unos (estatales) como en otros (privados)

– Lo anteriormente nombrado confluye para dar soporte al discurso acerca de la locura en este lugar físico denominado Hospital Psicoasistencial “José T. Borda” y cuyo soporte material son los pacientes y sus familias, tanto internados en servicios de agudos como de crónicos así como aquellos que concurren en carácter de “ambulatorios”

Las leyes dejan por fuera las identificaciones del sujeto dejando a éste atrapado en la posibilidad de un solo rasgo identificatorio: por lo tanto el resultado sería: internado ó ambulatorio en “El Borda” equivale a estar loco y …de lo peor de la locura

– Como consecuencia la ley forcluye al sujeto, no discrimina ni establece como el sujeto realiza su recorrido por la institución, ni como la institución atrapa al sujeto, dado que es un Hospital que funciona como de “puertas abiertas” pero con una salvedad insalvable: que el interno si quiere irse puede hacerlo pero…sin sus documentos dado que al ingresar el hospital se le retiene el documento y por lo tanto queda en una situación de total desamparo puesto que es un indocumentado: falacia hipócrita que deja “protegida” a la sociedad en cuanto a que supuestamente respetaría los derechos de los pacientes pero que, como resultado de esta “maniobra”, será el paciente el que quede atrapado en las redes institucionales: esta maniobra “institucionalizante” es la que lleva a la clandestinización del sujeto: será un sujeto que deambule en un espacio que no es propio y sin documentos: se lo clandestiniza y como consecuencia de esto se lo anonimiza: resultado: será un deambulante anónimo que ni siquiera será mirado: primera

recomendación a mis supervisandos y alumnos: que miren a los pacientes y que respondan a sus preguntas, saludos, etc.. Otra situación paradojal é hipócrita: los pacientes están medicados y si se van quedan sin medicación y sin los efectos, buenos ó malos, de ésta y sin ser retirada ésta bajo control médico

– Ya no se trata de cómo el sujeto atraviesa las instituciones, por lo tanto no será lo mismo atenderse en el Hospital Borda que en una institución polivalente como un hospital general: nueva contradicción irresoluble en donde la ley ordena atender a los pacientes en hospitales generales pero las corporaciones médicas no lo permiten, subvirtiendo la letra y el espíritu de  las leyes.

– A su vez, las leyes dejan por fuera las identificaciones del sujeto dejando a éste atrapado en la posibilidad de un solo rasgo identificatorio: por lo tanto el resultado sería: internado ó ambulatorio en “el Borda” equivale a estar loco y …de lo peor de la locura: la llamada institucionalización es la puesta en acto de una clandestinización eterna

-La pregunta que podemos hacernos es: ¿qué institución para la psicosis? y ¿cómo intervenir en relación a las estigmatizaciones sociales? La psicosis apela a la institución representante de la sociedad por lo tanto, si como resultado de lo anterior rechazamos al Hospital Monovalente: estamos rechazando la psicosis?. Se podrá pensar en disponer de significantes que permitan un punto de apoyo, que implique un lazo social posible, ya que algo podría cristalizarse o encontrar un límite al goce, promoviendo la estabilización o provocando el desencadenamiento?.

– Como consecuencia el sujeto psicótico se hace él mismo la institución en el punto de la certeza, él es la institución, y será su propio ser el que estará comprometido.

– El encierro y la clandestinización-desaparición de un sujeto es la locura de los que la produjeron (los locos son los otros, los que quedan encerrados del lado de afuera del “Borda”)

– El riesgo es que por tratar de producir la desmanicomialización terminemos favoreciendo la criminalización de la locura y/ó el abandono y la muerte de éstos: es decir redoblar la apuesta haciendo real el lugar de resto

– En EEUU se la criminalizó en algunos estados y YA hay conviviendo en las cárceles, conjuntamente con delincuentes comunes a 200.000 pacientes!!!

– No es posible dejar este proceso en manos de «cuatro loquitos» por más arquitectos o ingenieros que sean (y justamente por eso) y menos si son socios de la «industria farmaceútica».

(1) Miguel Angel Bustos, poeta y pintor desaparecido por la dictadura militar estuvo internado en el Hospital. Cuando se inauguró el archivo y Centro Cultural se le impuso su nombre a iniciativa de quien suscribe este texto.

(2)  El archivo reúne historias clínicas desde la fundación del hospital (alrededor de 1880/90) hasta la década del ´30 del siglo pasado

(3) “El endemoniado Esteban Lucich”: libro de investigación escrito por quien ejerciera la dirección adjunta del Hospital “Borda”, Dr. Alfonso Carofile y que trata del recorrido vital, ideológico-político y del tratamiento de su “locura” en el  Hospital, así como del contexto ideológico-político de la sociedad en la que le tocó vivir.

Escrito alrededor de 2013




Veredicto en la causa AMIA: 

absolvieron a Carlos Telleldín

Resumen Latinoamericano, 23 de diciembre de 202o

Imagen: Télam

Como era previsible, Carlos Telleldín fue absuelto en relación con el atentado contra la AMIA. Los fundamentos del fallo dictado de manera unánime por los jueces Andrés Basso, Javier Ríos y Fernando Canero se conocerán recién el 26 de marzo, pero parece evidente que primó la falta de evidencias contundentes contra Telleldín, un armador de autos con partes robadas, al que no se pudo probar que supiera que la camioneta Trafic que vendió el 10 de julio de 1994 iba a ser utilizada ocho días después para el siniestro atentado contra la mutual judía. Por lo que se ha visto en todos estos años, los grupos fundamentalistas no recurren a personas ajenas a sus células, o sea no confían en quienes no estén alineados con su fanatismo. Por lo tanto, parece imposible que hayan tenido como cómplice conciente a Telleldín.

En sus últimas palabras antes del veredicto, Telleldín dijo: “Le vendí la camioneta a una persona normal, que vino por el aviso del diario y me pagó. Lo hice decenas de veces con otros vehículos y nunca una camioneta o coche que yo haya vendido se utilizó para ningún delito. Yo admito que equivoqué el camino al dedicarme a la actividad que me dediqué de vender vehículos con partes sustraídas, pero decir que yo debía representarme que la camioneta se iba a usar para un atentado es una locura”.

Las frases de El Enano, como le decían a Telleldín, resumieron la situación. La cuestión de fondo es que el Estado argentino fracasó en la investigación del atentado. No pudo determinar quién perpetró el ataque, de dónde salieron los explosivos, dónde se cargaron en la Trafic, quien preparó la bomba, quién la condujo hasta la AMIA, cómo ese individuo entró al país ni quién lo ayudó. O sea, no se pudo esclarecer nada del grupo terrorista

En la causa judicial se acusa a Irán y en esencia al entonces agregado cultural de la embajada de Irán en la Argentina, Mohsen Rabbani, pero con pruebas muy circunstanciales. Que habló con teléfonos de la Triple Frontera, que usó el celular cerca de la AMIA, que ocho meses antes del atentado preguntó, vestido con la túnica islámica, por el precio de una Trafic en una agencia de vehículos usados de la avenida Juan B. Justo. Incluso la SIDE de entonces venía siguiendo a Rabbani por las sospechas relacionadas con el atentado contra la Embajada de Israel, pese a lo cual no consiguieron evidencias serias. Para sumar a eso, tampoco se encontró ningún vínculo entre Rabbani y Telleldín.

Parece obvio que la responsabilidad por el fracaso de la investigación fue, en primer lugar, de los servicios de inteligencia y las policías del Estado argentino, bajo el mandato del gobierno de Carlos Menen. En un segundo escalón estuvieron el ex juez Juan José Galeano y los fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, responsables judiciales. También cargan con responsabilidad los dirigentes de la comunidad judía que acompañaron al gobierno de Menem sin crítica alguna y lo mismo respecto de Galeano y todo el aparato judicial.

Al no saberse nada del grupo terrorista, la lógica derivación fue que tampoco se pudo establecer ninguna relación entre Telleldín y los atacantes. Ni siquiera se precisaron vínculos de El Enano con personas cercanas al terrorismo o al odio racial. Toda la prueba se centró en que Telleldín entregó una camioneta floja de papeles y que al comprador eso no le importó. Por lo tanto, debió representarse que era para un atentado. El Enano, asistido por la defensora oficial Verónica Carzolio, respondió que no tenía chances de imaginarse que alguien podría usar una camioneta para matar 85 personas. Estuvo preocupado porque el comprador tenía una forma de hablar centroamericana, pero después de la venta lo relacionó con un posible traslado de droga, nunca con un atentado. Los argumentos seguramente fueron considerados razonables por los jueces y tal vez lo absolvieron por el beneficio de la duda. Eso se sabrá cuando lean los fundamentos, en marzo.

También será interesante ver, una vez más, lo que dicen los jueces de la camioneta en sí misma. Telleldin y su abogada argumentaron que no hay prueba de la existencia de la Trafic, pero los fiscales -en este juicio Roberto Salum y Santiago Eyerhabide- ya aportaron evidencia demoledora de que el atentado se cometió con la camioneta. Utilizaron un microscopio de barrido electrónico con el que analizaron las piezas metálicas encontradas en los cuerpos de las víctimas. Ese estudio arrojó de manera concluyente que todos esos restos estuvieron sometidos a la explosión y que eran parte de una Trafic. Aún así, en sus últimas palabras, Telleldín alegó que esa prueba podía sembrarse, algo que no tiene lógica.

Finalmente, los jueces ratificaron que el atentado fue un delito de lesa humanidad, que por lo tanto es imprescriptible. Los magistrados entonces devolvieron el expediente al juzgado de primera instancia, que después de 26 años y medio debe seguir investigando todo lo que no se sabe del atentado. Se cerró así un juicio huérfano de pruebas que ratifica lo que sostienen los familiares y amigos de las víctimas: los asesinos siguen escapando impunes, entre otras cosas porque al principio, en el momento decisivo, el gobierno de Menem no exhibió ninguna voluntad política de investigar. 

AMIA y DAIA rechazan la absolución de Carlos Telleldín y apelarán el veredicto

23 diciembre, 2020)

Para las instituciones comunitarias, la decisión del Tribunal consagra, de manera vergonzante, el camino de la impunidad.

Con profunda decepción, AMIA y DAIA rechazan el veredicto que los jueces del Tribunal Oral Federal N°3 Javier Ríos, Andrés Basso y Fernando Canero emitieron hoy en el juicio que se le siguió a Carlos Telleldín, acusado de haber acondicionado, provisto y entregado el coche bomba que fue utilizado para cometer el ataque terrorista perpetrado el 18 de julio de 1994.

Las instituciones que compartieron la querella y que desde hace más de 26 años vienen bregando incansablemente por lograr Justicia por la masacre en la que fueron asesinadas 85 personas y más de 300 resultaron heridas, apelarán el fallo y agotarán todas las instancias que el Estado de derecho confiere para que se cumpla el pedido de penas que se solicitó.

La absolución de quien participó en la entrega de la Trafic que hizo volar la sede de Pasteur 633 en lo que fue el peor atentado terrorista en la historia del país, es un hecho hondamente lamentable, que añade más dolor y genera un desconcierto inexplicable ante los elementos probatorios presentados.

Cabe recordar que, a la hora de presentar su alegato, la querella unificada de las instituciones comunitarias consideró al acusado partícipe necesario de los delitos de estrago doloso seguido de muerte, lesiones gravísimas, graves y leves calificadas, y daños; delitos que concurren en forma ideal entre sí, a la pena de veinte años de prisión.

AMIA y DAIA aseveran que las sobradas pruebas aportadas en el proceso que se le siguió al acusado revestían la contundencia y la relevancia necesarias para poder condenar a quien, con sus hechos, colaboró para que el atentado pudiera ser efectuado.

En total desacuerdo con el veredicto, las instituciones comunitarias rechazan la decisión del Tribunal, y recuerdan que seguirán, indeclinablemente, en el camino forjado a lo largo de todo este tiempo, para lograr justicia y condenar a los autores intelectuales y materiales de la masacre y a quienes colaboraron para que el atentado pudiera concretarse.

La masacre perpetrada el 18 de julio de 1994 es un delito de lesa humanidad, y por lo tanto, imprescriptible. La lucha contra la impunidad es un imperativo que las entidades seguirán manteniendo en alto para lograr la Justicia que desde hace más de 26 años se viene exigiendo y reclamando.

fuente: Raúl Kollman, Pagina 12



Chaco: cortan la Ruta Nacional 

Juana Azurduy en reclamo de la 

aparición con vida de un joven 

wichí


Resumen Latinoamericano /Anred /23 de diciembre de 2020.

El jueves 10 de diciembre el joven wichí Hernán Andrada, que vive en Nueva Población Pompeya, territorio de la Nación Wichí, en Chaco, fue a cazar al monte para poder alimentar a su familia. Sus perros volvieron, pero él no. Desde ese momento, miembros de su comunidad, junto a familiares realizan cortes de la Ruta Nacional Juana Azurduy para exigir al municipio que active una búsqueda seria y comprometida de joven, caso contrario, seguirán con la medida de corte. El hecho se conoció por una denuncia publicada por el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir.


El hecho fue dado a conocer por el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir el sábado 19 de diciembre en su perfil de Facebook: «desde el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir queremos denunciar la desaparición de Hernán Andrada, quién vive en Nueva Poblacion Pompeya territorio de la nación wichi. Se desconoce su paradero desde el jueves 10 de diciembre. El hermano fue a cazar al monte para poder alimentar a su familia».

Asimismo, el comunicado agregaba: «en estos momentos, miembres de su comunidad junto a familiares se encuentran realizando un corte parcial en la Ruta Nacional Juana Azurduy para exigir una búsqueda intensa que pueda dar con su paradero. Mientras tanto hermanos de la nación wichi salieron a buscarlo hacia el monte caminando. Ellos se encuentran sin medios de transporte, ni recursos. Por lo cual solicitan ayuda de vehículos para poder continuar la búsqueda. Anuncian que el día lunes el corte de ruta será total en caso de que las autoridades del municipio de Misión Nueva Pompeya Chaco, no activen una búsqueda sería y comprometida», detallaba ese día la comunicación del movimiento.

Pasan los días y el joven Hernán Andrada no aparece. Así lo siguieron difundiendo desde el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir este lunes 21: «en el día de hoy llegarán grupos de hermanes desde otras comunidades de la Nación Qom,y la Nación Wichi de Sauzal y Wichi el Pintado, para ayudar en la búsqueda y apoyar el corte de Ruta Juana Zurduy ya que hasta ahora no hay novedades del hermano«, finaliza la comunicación, que invita a difundir el caso, para que tome estado público.


Contactos de la comunidad Nueva Poblacion Pompeya, difundidos por el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir:

  • Mario: +54 9 3498 44-7641
  • María: +54 9 364 414-7352
  • Envio:RL


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