21 de marzo de 2021

TROPEL 3 del 21.03.2021.

 

INFLACIÓN

Mientras la carne y el pan suben fuerte sus precios, el campo duplicó sus ganancias

Exclusivo: la estructura real de costos y los aumentos abusivos en el precio al público, mientras los productores agropecuarios logran una rentabilidad récord. 

21 DE MARZO, 2021 

Por

EQUIPO DE ECONOMÍA DE EL DESTAPE













El Gobierno admitió, a través de declaraciones de distintos funcionarios del equipo económico, que la inflación no se reducirá con acuerdos sectoriales ni tampoco con medidas de ajuste presupuestario y una política monetaria contractiva. Si bien se aplica un mix de estas herramientas, con un ancla cambiaria firme, sigue faltando un mecanismo de desacople de los precios internacionales de los internos. De lo contrario, se seguirá dependiendo de la "buena voluntad" del empresariado, principalmente de los que pertenecen a sectores concentrados con capacidad de fijar precios que les aseguren mantener sus niveles de ganancias. En el Ejecutivo comenzaron a trabajar sobre la estructura de costos de las empresas, siendo condición en algunos segmentos presentarla para que se autoricen nuevos incrementos.

Carne

Por su importancia en la dieta de los argentinos y argentinas y por el cruce de costos con incidencia de cotizaciones internacionales en su producción, la proteína animal (más concretamente la carne vacuna) se convirtió en los últimos meses en un caso paradigmático de la suba especulativa de precios.  A mediados de marzo los precios de la carne registraron un recorte promedio de 11,4 por ciento para la hacienda respecto de inicio de mes, a 144,7 pesos el kilo, según cifras del Mercado de Liniers. Sin embargo, esa baja no se reflejó en el mostrador de las carnicerías. Si se sube por la cadena de valor del sector los márgenes brutos que exhiben los productores se  mantuvieron elevados y al alza. 

Los datos del SENASA advierten que entre enero y febrero de este año se movilizaron en total 1.026.677 terneros, 280.584 menos que los registrados en igual período de 2020, que responde a retrasos en la zafra, pero también "a una mayor retención por parte del criador", señala un informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA); es decir, un relevamiento propio.

El último informe de la publicación Márgenes Agropecuarios, que sirve de referencia a la cadena y adelantó sus datos a El Destape, señala que el margen bruto de marzo se estima en los 165 dólares la hectárea, y va descendiendo según la zona hasta los 85 dólares para la zona de Corrientes (por ejemplo). El total de gastos directos va desde los 7 a los 39 dólares, según lo rentable de la zona. En este monto el principal costo es la alimentación, con 12,7 dólares por pasturas por hectárea, mientras que el menor gasto es en personal. El informe reconoce que se calcula los márgenes a partir de un costo laboral de "un peón cada 700 vacas en Buenos Aires y de uno cada 800 en el resto" de las zonas. La diferencia en los márgenes tiene que ver con los niveles de ventas, que ascienden a 234 dólares en la Cuenca del Salado y desciende a 73,6 dólares en San Luis.

El principal aumento en el costo proviene por el consumo de maíz para el sector en la campaña 2020/2021. Estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario dan cuenta de un consumo forrajero de maíz para uso animal de 12,2 millones de toneladas, unas 300.000 toneladas por encima del ciclo anterior. Esto contempla un uso para el sector aviar de 4,4 millones de toneladas; para el bovino, de 4,1 millones; para el lechero, de 2,2 millones y para el porcino, de 1,2 millones. El cereal dedicado a alimento animal crecerá a pesar de un recorte en la cosecha esperada de 3 millones de toneladas hasta los 48,5 millones respecto del ciclo pasado, dejando un saldo exportable cercano a los 34 millones de toneladas, según la Bolsa rosarina. 

Maíz

Tal como informó El Destapela producción de maíz batió todos los récords de ganancia bruta, a partir de una recomposición de precios internacionales a máximos en casi siete años y una fuerte reducción de sus costos operativos medido en quintales. Sin embargo, el sesgo exportable de los granos en el país hace que se trasladen los movimientos de los precios internacionales al mercado interno, impactando en los derivados directos que se venden en el país y en los costos para la producción de proteína animal. 

Respecto a un año atrás, los costos totales pasaron de 918 a 1000 dólares por hectárea, pero los costos medidos en quintales de maíz bajaron de 72,6 a 54,5 por hectárea ante un precio del maíz que actualmente es de los más altos en los últimos años. Los costos en quintales resumen la evolución de los precios y de los costos en una sola cifra. En la evolución de los costos en quintales, lo que cuenta es el rinde que debe lograrse para cubrir los costos, tanto directos como indirectos. Este valor para el caso del maíz se ubica en sus mínimos en más de una década. 

  
El margen bruto por hectárea para la producción de maíz, según la zona, se ubica entre los 950 y los 987 dólares, casi duplicando los valores de la cosecha anterior. Los costos directos en dólares (a un tipo de cambio de 95,12 pesos) se ubican entre 386 y 427 por hectárea, de los cuales el grueso se gasta en semillas (145 dólares) y urea (97,2 dólares) en promedios según zona productiva. "La caída en los costos de producción, influenciados por la reducción del precio de los fertilizantes, combustibles y fitosanitarios, generó soporte a los márgenes. Especialmente, en los granos que requieren de mayor adopción tecnológica", señala el último informe del Instituto de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales.

El documento estima mayores recortes de costos. El total de los costos de producción para la campaña gruesa 2020/2021 registra una reducción respecto del ciclo anterior de 3 por ciento en soja y una caída de 1 por ciento en maíz. "El maíz continúa siendo el cultivo más rentable en términos de superficie sembrada", concluye. La restauración de un umbral de retenciones más acorde a los altos valores históricos que muestran los granos podría ser una herramienta fundamental para desacoplar precios internos respecto de las cotizaciones internacionales. 

Trigo

Esta semana se conoció que en distintas provincias hubo un nuevo incremento en el precio del pan, el cual fue justificado por los empresarios en el sector en un incremento en los insumos de entre 20 y 60 por ciento. A principio de mes trabajadores del sector de diferentes zonas del Área Metropolitana de Buenos Aires realizaron un 'panazo' en Plaza Miserere de la Ciudad de Buenos Aires, reclamando controles a los valores de las materias primas.

Los productores de trigo registran a marzo márgenes brutos de hasta 419 dólares por hectárea en la zona del Norte de Buenos Aires y Sur de Santa Fe. Este margen implica un crecimiento de 39,7 por ciento respecto de la campaña anterior, cuando el margen promedio había sido de 300 dólares, con picos de 388 dólares, según el informe de la Secretaría de Agricultura.

Los precios internacionales para el trigo se mantienen firmes. El trigo con descarga en abril se ubica en torno a los 208 la tonelada, mientras que para mayo se mantiene por encima de los 210 dólares.  Con el 92 por ciento del trigo a despachar esta campaña ya adquirido por los exportadores, para fin de marzo ya se habría embargado un 47 por ciento del total estimado de ventas al exterior. 

En un análisis eslabón por eslabón, el estudio de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) revela que, del precio final del pan francés, el trigo representa el 10,6 por ciento; el molino, el 5,3 por ciento; la panadería el 59 por ciento y los impuestos, el 25,1 por ciento restante. El resultado de los aumentos de precios fue una modificación en los patrones de consumo de los hogares, donde se incrementó la ingesta de harinas, pero disminuyeron las compras por parte de las panaderías, donde se registra una significativa caída de la demanda.


ALIMENTOS

Mientras 11 millones se alimentan en comedores, las alimenticias que perdían con Macri ahora ganaron millones en la pandemia

Las compañías formadoras de precios registraron utilidades significativas en medio de la peor crisis de las últimas dos décadas y quieren seguir subiendo los precios.

21 DE MARZO, 2021 

Por EQUIPO DE ECONOMÍA DE EL DESTAPE










La pandemia significó la pérdida de ingresos de muchas familias o su reducción sustancial, al punto que el Estado le brinda asistencia alimentaria a casi 11 millones de argentinos. A medida que se recuperó el bolsillo de los hogares (con un inédito esfuerzo estatal), la inflación arrancó un espiral que aún no cede, liderada por los alimentos. Gracias a las marcaciones, los formadores de precios del sector cosecharon ganancias más que significativas. Para algunas incluso implicó el cierre de un ciclo de pérdidas millonarias iniciado con el gobierno de Cambiemos.

Las ganancias de las formadoras de precios

Arcor

Estandarte de mega utilidades a costa de los precios de los alimentos resultó Arcor, que ganó $ 5.442 millones netos en 2020 de acuerdo a los balances contables que le presentó a la Comisión Nacional de Valores. La compañía había padecido un resultado negativo de $ 196,2 millones en 2019 y otro de $ 1.555 millones en 2018.

El directorio de la firma de Luis Pagani propuso que la mitad de la ganancia sea repartida entre sus accionistas, lo que implican nada menos que $ 2.650 millones a transferir en dos cuotas, el 14 de abril y el 1 de junio. También fue elevado a consideración de la asamblea destinar otros $ 1.691,8 millones a la reserva especial para futuros dividendos. Del total, sólo guardarán el remanente de $ 1.100 millones para futuras inversiones.

Arcor se destaca como la principal en el rubro de los alimentos secos, donde acumula el 17,1% del total de la facturación, de acuerdo a un relevamiento de CEPA. Además, la empresa posee una posición dominante o más que relevante en nueve segmentos: aceite, enlatados, galletitas, legumbres, aderezos, jugos en polvo, dulces.

Molinos Río de la Plata

La que casi controla los segmentos de fideos, arroz y aceites, Molinos Río de la Plata, mostró un comportamiento similar. El gigante quedó con un verde neto de $ 1.746 millones en diciembre de 2020. Sólo en la pandemia pudo poner un punto de inflexión a tres años consecutivos de resultados negativos ($ 1.400 millones en 2019; $ 2.600 millones en 2018 y $ 1.200 millones en 2017).

La compañía de la familia Pérez Companc muestra a las claras el verdadero daño del macrismo a la economía real. En el último año de Cristina Kirchner en el gobierno había acumulado una utilidad neta de $ 1.000 millones, que se redujo a la casi inexistente cifra de $ 2 millones en el primer año de Cambiemos y luego se tornó negativa. Pese a todo esto, el PRO mantienen el apoyo incondicional de la cúpula empresaria.

Ledesma

Ledesma sufrió exactamente el mismo ciclo. En el balance anual que finalizó en mayo de 2016 registró una ganancia $ 4 millones netos, pero a partir de ahí se dio vuelta la torta. El rojo se agrandó a medida que avanzó el macrismo: perdió $ 100 millones en 2017, $ 1.200 millones en 2018 y la suma ascendió a los inéditos $ 2.400 millones en 2019.

El ingenio, que produce azúcar, jugos, frutas, carnes y granos, además de papeles, alcohol y energía, recién en 2020 consiguió despegar y marcó una utilidad de $ 736 millones. En su semestre inmediato posterior, que finalizó en noviembre, engordó las arcas como nunca lo había conseguido: ganó nada menos que $ 2.414 millones netos. Sin embargo, en rigor de verdad, el grueso de eso lo levantó en sólo tres meses. Ledesma se llevó $ 2.279 millones después de impuestos sólo entre septiembre y noviembre de 2020.

Molinos Fénix

Molinos Fénix, otra de las principales alimenticias cuyas acciones cotizan en Bolsa, amasó $ 246 millones en 2020. Esto implico un salto de casi 850% más que en 2019 y ni siquiera comparable con los $ 81 millones negativos de 2018.

Molinos Juan Semino

Molinos Juan Semino consiguió una ganancia de $ 14 millones para su semestre que finalizó en noviembre de 2020, casi idéntico guarismo al del mismo período de 2019. Este molino produce y comercializa harinas y materias primas que son luego utilizadas para la fabricación industrial, tanto alimenticia como frigorífica.

La inflación saltó al 4% mensual en diciembre y enero y 3,6% en febrero. En todos estos períodos los alimentos sufrieron variaciones por encima del promedio relevado por el Indec. Una de las claves para esta disparada estuvo de la mano del poder de mercado de los marcadores de precios.

Si bien en un principio el Ejecutivo había puesto sobre la mesa aplicar retenciones a la exportación de materias primas para así hacer frente a otro de los factores, la suba internacional, esta carta fue retirada. En vez de ello buscó dialogar con los empresarios más opulentos para menguar los aumentos.

Cómo funciona SIPRE, el programa de monitoreo de precios

Además de plantear una mesa de acuerdo de precios y salarios sectorial, el Gobierno nacional lanzó el miércoles pasado un programa para monitoreo de los precios. El Sistema de Información para la Implementación de Políticas de Reactivación Económica (SIPRE) estará a cargo de la Secretaría de Comercio, del Ministerio de Desarrollo Productivo, en el que casi mil de las empresas más grandes deberán transmitirles sus precios y stock. Con el objetivo de transparentar la cadena de comercialización, el SIPRE obtendrá datos para evitar desequilibrios entre los distintos eslabones, prevenir faltantes e incrementos injustificados de precios que afectan la economía de los hogares.

Fuente:ElDestape


Otro fallo frena el negocio inmobiliario de Larreta: es el tercero en cuatro meses

Por tercera vez desde noviembre, la administración porteña recibió un revés en tribunales y deberá revisar la venta de ocho terrenos públicos transferidos en 2019 por Macri. Será otro ítem a negociar con Alberto Fernández en la mesa por la copa y los recursos

Por Matías Manuel Ferrari

21 de Marzo de 2021















 


El Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, sufrió esta semana un nuevo traspié en los tribunales: el Juzgado Contencioso Administrativo Federal número 10, a cargo de Walter Lara Correa, hizo lugar a una medida cautelar presentada por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) y frenó la venta de ocho terrenos que Mauricio Macri había transferido de Nación a la Ciudad pocos días antes de dejar el poder y en concepto de pago por las obras del viaducto de los trenes San Martín y Mitre, que fueron inaugurados y promocionados en campaña.

Se trata del tercer fallo adverso en la materia que recibe el Jefe de Gobierno desde noviembre del año pasado, cuando la Sala II de la Cámara del fuero Administrativo de la Ciudad suspendió la ley que habilitaba la venta del predio de Costa Salguero. En el medio, en enero de este año, el juez Roberto Gallardo –el mismo que cuestionó el protocolo para la vuelta a clases de Larreta– hizo lo propio pero con terrenos de la Villa 31, los playones ferroviarios de Villa Crespo y el ex Mercado de Hacienda, entre otros que sumaban unas 86 hectáreas en total. Y es el cuarto si se toma en cuenta que en junio Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal 7 evitó la venta de otra tanda de terrenos ferroviarios en Palermo.

En lo que va de su segundo mandato al frente de la Ciudad, Rodríguez Larreta no para de acumular fallos adversos en la justicia que frenan el “master plan” de privatización de tierras públicas del que gozó cuando gobernó a la par de Mauricio Macri. Y la bola se le está viniendo encima: el último fallo pega en el punto de flotación de un mecanismo de recaudación muy aceitado, que le genera un trastorno más en medio de la pelea de los fondos coparticipables con Alberto Fernández.


Es que en su mayoría, Macri utilizó la cesión de esos terrenos para que la Ciudad los venda y pueda hacerse de los dólares necesarios para financiar obras costosas como los susodichos viaductos, levantados en los barrios donde se encuentra la base electoral del Pro, como Belgrano y Colegiales, y otros como el Paseo del Bajo, que forma parte de un desarrollo estratégico de la zona portuaria de la Ciudad, que incluye la renovación de costanera norte y la venta de Costa Salguero.

¿Quién va a pagar los créditos con el BID y otros organismos bilaterales de crédito que financiaron las obras? Vale recordar que el tramo 1 del Paseo del Bajo, el más costoso, Larreta se lo adjudicó a SIDECO Americana, la constructora insignia del grupo Macri, por entonces en propiedad de Ángelo Calcaterra. La deuda ahora es con Marcelo Midlin, quien además se hizo con Edenor.

Larreta suma ahora un ítem más en la mesa de negociaciones con la Rosada: además de los dos puntos de coparticipación en disputa –recortados por decreto y por ley del Congreso– deberá pelear por recuperar la posibilidad de vender esos terrenos para hacer cash. Y no sólo eso: entre los compradores históricos de tierras VIP que fueron a remate del Banco Ciudad están, entre otros, la familia Whertein y el imperio inmobiliario del dueño de Nordelta, Eduardo Constantini, un empresario fervientemente macrista y que ha sido aportante en varias campañas. El impacto también se traducirá en una menor inversión en la Ciudad y en el freno de una de las actividades económico-especulativas favoritas del Jefe de Gobierno, que han marcado su primera gestión y lo que va de la segunda.

De hecho, si se suman los 13 años de gestión del Pro primero y Cambiemos y Juntos por el Cambio después, en la Ciudad se privatizaron más de 500 hectáreas, el equivalente a 650 canchas de River. Alberto Fernández cortó con esa inercia ni bien asumió el gobierno: mandó a la actual dirección de la AABE,a cargo de Miguel Consentino, a realizar una auditoría interna de todos y cada uno de los procesos de traspaso de terrenos, en los que Macri gastó más de 80 decretos de necesidad y urgencia, en su mayoría durante los últimos seis meses de su gestión. 

Desde entonces comenzó un proceso de revisión que derivó en una denuncia penal de la OA contra Macri, además de las que ya tiene de organizaciones civiles como el Observatorio del Derecho a la Ciudad. El ex titular de la AABE hasta 2019, Ramón Lanús, comparte las mismas acusaciones, por el supuesto “incumplimiento de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad y administración fraudulenta”.

La política de transferencias de Nación a Ciudad surge claramente cuando se revisa que de las 150 propiedades que Macri transfirió durante sus cuatro años, más de la mitad, 80, las recibió, complacido, el jefe de Gobierno porteño.

Larreta, por su parte, sigue enredado en algunos de los efectos políticos de las privatizaciones: el caso más sonado es Costa Salguero. El predio en cuestión, cuya venta también está trabada en la justicia, debe pasar ahora por una votación en segunda lectura para que se habilite allí la construcción de unos edificios VIP estilo Puerto Madero, que enfrentaron una oposición inédita en audiencias públicas, con récord de participantes. También la ANAC objetó el proyecto, porque podría resultar peligroso para Aeroparque. La concesión del predio –del cual participa con un porcentaje el marido de la diputada de Cambiemos Carmen Polledo– vence el 30 de abril y la venta no aparece fácil en el horizonte. Habrá que ver si el peronismo utiliza ese vacío legal para un hecho político en un territorio en el que el Pro se manejó a gusto durante años. 

Fuente:Diagonales

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