29 de abril de 2021

NEUQUEN: "La Escuelita": crudo relato del trato vejatorio en centros clandestinos de la dictadura.

 

"La Escuelita": crudo relato del trato vejatorio en centros clandestinos de la dictadura

Dora Seguel declaró por su caso ayer por primera vez, después de cuatro presentaciones en juicios en Neuquén y Bahía Blanca en los que fue testigo de otras víctimas. Más de 11 veces prestó testimonio en instrucción, incluida en la justicia militar.

POR SHIRLEY HERREROS















Dora Seguel declaró durante cuatro horas sobre su secuestro y el de sus hermanas. (Florencia Salto)

“Vi la transformación de mi mamá, la vi ponerse el pañuelo y si no está en esa foto vieja con las otras Madres (del Alto Valle), es porque estaba adentro entregando el petitorio. Se transformó en una Madre de Plaza de Mayo”, dijo Dora Seguel ayer, en el primer juicio en el que declaró por su caso, por la desaparición de su hermana Arlene y por las torturas contra su hermana Argentina.


Por más de cuatro horas y con pormenorizados detalles, explicó la militancia en la juventud guevarista y el PRT (Partido Revolucionario del Pueblo) en Cutral Co; describió su desaparición y de sus hermanas, y la posterior búsqueda de justicia hasta la instancia que culminó ayer.

Llevó carteles de las desaparecidas y les explicó a los jueces quiénes eran, dónde las escuchó por última vez y qué pasó con ellas.

“Lo hice para que tomaran una real dimensión de la persecución sanguinaria que hubo contra nuestro grupo: era importante que vieran todas esas caras detenidas en el tiempo, para que reaccionen; un gran número están desaparecidos y las que podían declarar por Arlene, ya no están”, explicó.

Dora Seguel fue secuestrada a los 16 años del secundario nocturno en el que estudiaba en Cutral Co. Su hermana Argentina tenía 19 cuando un grupo de tareas se la llevó de una casa frente a la ex Unidad 9, en Neuquén, donde esperaba con su mamá una respuesta sobre el paradero de su hermana Arlene, de 21, secuestrada de la vivienda de sus padres en la comarca petrolera, los días previos al Operativo Cutral Co, en junio de 1976.

Dora Seguel identificó a Oscar Reinhold -el jefe de Inteligencia del Comando-,desde el móvil cuando se la llevaron de la escuela a la comisaría.

Señaló como secuestradores y abusadores sexuales a dos policías de Neuquén que estuvieron imputados en estas causas, pero que fallecieron antes de llegar a la instancia judicial.

Reinhold y otros cuatro integrantes de los grupos de tareas del Ejército (Osvaldo Páez, Jorge Molina Ezcurra, Jorge Di Pasquale y Sergio San Martín) están acusados por las violaciones que ella padeció, además de secuestros, torturas, robos, homicidios y desapariciones forzadas.

Es la primera vez en 14 años de juicio en Neuquén que los jueces deberán decidir si condenan en los juicios de lesa humanidad por los delitos sexuales. “Con 16 años fui violada dos veces, sentí cómo violaban a mi hermana en la mesa de interrogatorios (en Bahía Blanca) y también cómo lo hacían con otra detenida” , describió.


"Les molestaba que fuéramos mujeres”


“El 9 o 10 de junio -de 1976- Arlene me dijo que habían sido detenidas compañeras (del PRT) y que Susana Mujica estaba desaparecida. Desde el partido nos decían que nos podíamos refugiar en otro lugar, y decidimos quedarnos, para resguardar a nuestros padres”, declaró Dora.

Aseguró que “estábamos preparadas” como militantes para una detención, y hasta una prisión perpetua, no para la violación como método de quebranto.

Recordó que Arlene le pidió a su mamá: “no dejés de buscarme”. Describió que a Alicia Pifarré (desaparecida) la vio a la salida de la U9, y luego sintió su canto en el lugar de torturas. A Susana Mujica la escuchó en el mismo lugar después de que se llevaron a su hermana Arlene a la tortura (luego no supo más de ella) y escuchó a Mónica Morán en la misma habitación en “La Escuelita”, de Bahía.

“Cuando llegué a Cutral Co, en el diario decía que la habían acribillado; tenía 70 disparos. Qué ensañamiento, les molestaba que fuéramos mujeres”, sostuvo.


Acompañamiento afuera de la sala


La colectiva Kompu Kompañ Mew interpretó la “Canción sin miedo”. (Florencia Salto)

Mientras Dora Seguel describía a los jueces la noche de su secuestro y las torturas que padeció en la comisaría de Cutral Co, desde la calle llegaban los sones de una compañía de artistas que se convocó en la Avenida Argentina para acompañar la denuncia.

Era la colectiva Kompu Kompañ Mew, que interpretó la “Canción sin miedo” -de Vivir Quintana- con una versión de la profesora de música Erica Mansilla que incluyó timbales y una intervención en el fraseo de voz mapuche, de Nanci Milla.

“La mujer que quiera levantar la voz como acción política, que venga”, invitó Erica, y agregó que “por todas las voces silenciadas, cantamos”.

Han realizado intervenciones artísticas en reuniones de mujeres en Chocón, en los tribunales durante el juicio por el femicidio de María Toledo, acompañaron acciones en Plottier y en esta capital por la familia de Carina y Valentina, por ejemplo. “En este caso se juzga el abuso sexual como un delito diferenciado de la tortura en un juicio a genocidas, le damos fuerza a Dora en su denuncia”, sostuvo.

Debido a la pandemia, apenas 20 personas fueron autorizadas ayer para estar en una sala que en juicios anteriores tuvo capacidad de más de 80 sillas.

La declaración se extendió y se hicieron dos cuartos intermedios, pese a lo cual una gran cantidad de personas permaneció desde la mañana y hasta pasadas las 15 frente al tribunal oral, en la Avenida Argentina.

Antes que Dora declaró Ricardo González Junyent, un agrónomo que explicó cómo resistieron el intento de cierre del albergue universitario y la persecución policial durante la dictadura en Agrarias, cuando era estudiante. La habitación en la que vivía fue allanada en busca de Cecilia Vecchi, la joven de Cinco Saltos que ese día fue hallada en Neuquén por la patota, y que sigue desaparecida.

Fuente:RioNegro


Una canción para acompañar a una víctima de la dictadura

Frente al tribunal donde Dora Seguel declaraba como víctima de la represión, un grupo de músicas interpretaron un tema contra los femicidios.















“Que tiemble el Estado, los cielos, las calles/ que teman los jueces y los judiciales/ hoy a las mujeres nos quitan la calma/nos sembraron miedo, nos crecieron alas. (...) Cantamos sin miedo, pedimos justicia, gritamos por cada desaparecida”, dicen algunas de las frases de “Canción sin miedo” que este miércoles por la mañana se pudo escuchar frente a las puertas del Tribunal Oral Federal 1 de Neuquén durante un cuarto intermedio en la audiencia del séptimo juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en la última dictadura militar que se está desarrollando en esta ciudad.

El tema “Canción sin miedo” de la cantautora mexicana Vivir Quintana fue interpretada por un grupo de artistas y músicas de la Colectiva de Mujeres Kom Pu Kompañ Mew como una manera de acompañar a Dora Seguel, una de las víctimas de la última dictadura militar, que declaró ante los jueces que están juzgando a 15 ex integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad nacionales y provinciales que actuaron en la región durante la dictadura militar, en perjuicio de veinte víctimas, de las cuales nueve están desaparecidas.

Fuente:lmNeuquen


Dramático relato sobre vejaciones de una sobreviviente de La Escuelita

28-04-2021

Dora Seguel, testigo sobreviviente del Centro Clandestino de Detención “La Escuelita” de Bahía Blanca, relató hoy que sufrió dos violaciones durante su cautiverio en 1976 y afirmó que la intención de sus victimarios era destruirla en su "parte más íntima, más profunda como ser humano y no para sacarle información”.

Seguel hizo esta revelación al declarar en el juicio por delitos de lesa humanidad contra 15 ex jefes militares y de fuerzas de seguridad nacionales y provinciales ocurridos en la región durante la última dictadura cívico militar, que lleva adelante en Neuquén el Tribunal Oral Federal 1 (TOF).

“La violencia sexual no buscaba información; en las dos violaciones ellos tenían un libreto aprendido y me decían; después no vas a servir para nada, no vas a poder volver a mirar a nadie a los ojos”, recordó.

Seguel fue detenida el 14 de junio de 1976 en la ciudad de Cutral Có, mientras asistía al turno noche del colegio en el que con 16 años cursaba el nivel medio.

La detención se produjo en el marco de un operativo conjunto entre el Ejército, la Policía Federal y fuerzas de seguridad de Neuquén.

El testimonio de Seguel dejó al descubierto los abusos sexuales que sufrieron muchas detenidas y que en este proceso judicial son investigados por primera vez como delito autónomo al de torturas.

Durante su declaración, que se extendió por casi cinco horas, contó que la primera violación se produjo en el camión celular de la Policía de Neuquén tras ser detenida el 14 de junio de 1976 en Cutral Có.

El mismo día también detuvieron a su hermana, de nombre Argentina, y una semana antes a su otra hermana Arlene, quien permanece desaparecida actualmente.

La segunda violación se produjo en el Centro Clandestino de Detención “La Escuelita" de Bahía Blanca, donde permaneció cautiva menos de una semana hasta que la liberaron con su hermana Argentina.

“No vas a poder insertarte en la sociedad, vas a ser una lacra, eran alguna de las cosas que me decían. O sea que con la violación estaban pretendiendo aniquilar mi identidad, estaban buscando mucho más hondo”, manifestó.

Visiblemente conmovida en varios pasajes de su declaración, Seguel contó que “todo el tiempo", mientras la "violaban" ella les decía: "No van a poder conmigo, voy a sobrevivir a esto".

"Me lo repetía constantemente y me lo sigo repitiendo cuando tengo algún problema o una situación que me supera y salgo adelante”, agregó.

Fuente:GrupoLaProvincia.com

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