El gobierno festeja la "ventana de tiempo" que logró en Europa

El fuerte respaldo diplomático permitirá que Argentina negocie en mejores condiciones la reestructuración de su deuda con el Fondo Monetario Internacional. También facilitará que el Club de París acepte una recomendación del Fondo para postergar un inminente vencimiento por U$S 2400 millones. Esas fueron las sensaciones con las que regresaron el presidente Alberto Fernández y la delegación que lo acompañó en su gira por Europa.
En líneas generales, los mandatarios y principales representantes de los gobiernos de Portugal, España, Francia e Italia dieron su aval al pedido para postergar la devolución del crédito por U$S 44 mil millones, cuya primera cuota vence en septiembre, y para la eliminación de varios cargos que encarecen los pagos por intereses. Los platos fuertes de la gira fueron las reuniones con el papa Francisco y con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.
Tan centrales fueron esas dos entrevistas que relativizaron la trascendencia del tema más urgente, que es el último pago que Argentina debe realizar al Club de París. Formalmente el plazo para saldar el acuerdo de refinanciación celebrado en 2014 vence a fin de mes, aunque hay un período de gracia de 60 días antes de declarar el default formal. Sin embargo, en las entrevistas, sobre todo la mantenida con el presidente francés, Emmanuel Macron, se acordó que aun ante la ausencia de un programa vigente con el FMI (una de las condiciones sine qua non establecidas en su reglamento), los países y entidades oficiales que conforman el Club considerarán como válida una declaración o aval oficial del Fondo para postergar esa obligación.
Esa "ventana de tiempo" es la que había solicitado el ministro de Economía, Martín Guzmán, en su viaje previo por Europa. Por eso, en la delegación argentina estaban satisfechos con haberla conseguido. "Lo del Club de París está atado al Fondo, es como un tema subsidiario", blanqueó el presidente a la hora del balance.
La mano del Papa
La reunión Fernández-Georgieva tuvo todo el sello de la diplomacia vaticana. De la nada, Francisco armó un encuentro académico (un seminario con el sugerente título de "Soñando con un mejor reinicio", organizado por la Pontificia Academia de Ciencias Sociales del Vaticano), en el que sentó a Guzmán en la misma mesa que Georgieva, los principales encargados de finanzas de los países europeos y hasta el estadounidense John Kerry, exsecretario de Estado y actual asesor de Joe Biden.
El seminario fue una excusa para que Fernández y Georgieva tuvieran su primer encuentro cara a cara. Allí el presidente pudo mostrar las fotos que se había sacado en los días previos con Antonio Costa, Pedro Sánchez, el rey Felipe VI, Emmanuel Macron, Mario Draghi y el propio Francisco, para ablandar cualquier resistencia de la economista búlgara.
"Fue una reunión muy productiva, es la primera vez que la puedo ver cara a cara. Hablamos con mucha franqueza y expresamos nuestras voluntades de resolver el problema de la deuda, pero con una solución que no signifique postergar al pueblo argentino, que la está pasando muy mal entre la pandemia y la economía que heredamos y no se termina de ordenar", dijo el presidente a la salida de la reunión. "A Georgieva la vi muy consciente y muy receptiva. El resto es un tema de negociación", agregó.
Es precisamente ese campo, el de las negociaciones, el que se abre ahora. También es el que dirá si la fuerte apuesta del gobierno, que implicó que el presidente y su ministro de Economía (este último por segunda vez en un mes) fueran a golpear la puerta de los principales despachos europeos, con la ayuda del Papa, valió la pena. "El presidente viajó con la idea de comenzar a cerrar un problema estructural del país. Un problema heredado. Y los apoyos fueron muy significativos", dijeron fuentes de la delegación, a manera de balance.

Cuestiones técnicas
Por de pronto, mientras Fernández y Georgieva se encontraban en una habitación del hotel Sofitel, de Roma, en un despacho contiguo Guzmán celebraba su tercera reunión de la semana con Julie Kozack, la funcionaria del Fondo a cargo de las discusiones con Argentina.
En esas conversaciones técnicas, hay dos rubros en los que el gobierno cree haber logrado plafón político para imponer su visión. Uno es la eliminación de las sobretasas de 2% anual que cobra el Fondo a los países que acceden a préstamos muy por encima de la cuota que integran como capital social (el stand by otorgado al gobierno de Mauricio Macri en 2018 equivale a 13 veces esa cuota). Aplicado a la deuda argentina, se trata de unos U$S 900 millones al año.
En segundo lugar, el gobierno insistió en la creación de algún mecanismo para que los países de ingresos medios resulten más beneficiados de la asignación de Derechos Especiales de Giro (DEG) que el Fondo estudia para el segundo semestre de este año. En los cálculos previos, Argentina recibiría U$S 4300 millones. Guzmán pidió "encontrar un mecanismo para redistribuir los DEG que no son utilizados por países que no los necesitan para países que realmente lo necesitan". Georgieva prometió estudiar ambas cuestiones.
Ese monto extra, por cierto, coincide con las obligaciones al Fondo previstas para este año (dos cuotas de capital de U$S 1900 millones, en septiembre y diciembre, más U$S 700 millones de intereses). En el Palacio de Hacienda se ilusionan: los nuevos DEG y una postergación de un año en el pago al Club de Paris significarían un plus de U$S 6700 millones.
Sectores del Frente de Todos quieren asegurarse de que esas partidas se destinen a financiar los gastos extras de la pandemia y cubrir programas que aseguren el rebote de la actividad.
Plazos
El tema que parece generar mayores fricciones son los plazos, tanto para negociar como para pagar. Fernández dijo que "la vocación es encontrar un acuerdo lo más rápido posible", pero lo cierto es que en las últimas semanas las conversaciones parecen haberse estancado y que el Fondo no ofrece más que un nuevo crédito a diez años de plazo. En sus estatutos no existen las dos décadas que pide el sector más duro del oficialismo, ni un empalme de programas que sumen 14 años, como exploró el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, con enviados del gobierno de Estados Unidos.
Más aun, los números que en el verano habían discutido los técnicos del FMI con Guzmán y el director argentino ante el organismo, Sergio Chodos, quedaron relativizados por una inflación que en sólo cuatro meses se cobró casi el 60% de la previsión oficial para todo el año. Los retrasos en el tipo de cambio y sobre todo en las tarifas (rubro en el que parece haber triunfado la posición de evitar mayores costos a la población) no podrán ser ignorados en una nueva ronda de discusiones. "Con el presidente Fernández nos comprometimos a continuar trabajando juntos en un programa respaldado por el FMI", dijo Georgieva, dejando en claro que quiere una hoja de ruta bien detallada por parte del gobierno y que no está dispuesta a saltearse los manuales de la entidad, por más presión diplomática con que la corran.
Cronología
Diciembre de 2019
Ya designado ministro y sin haber asumido, Guzmán visita a Georgieva en Washington. Tres meses antes había quedado suspendido el acuerdo stand by con el macrismo.
Febrero de 2020
El ministro y la titular del FMI coinciden en el seminario “Nuevas formas de fraternidad solidaria”, en el Vaticano.
Dos semanas después, se encuentran en la reunión del G-20 en Riad. Acuerdan el envío de una misión del FMI a Argentina.
Octubre de 2020
Conversación telefónica en plena corrida cambiaria. “Seguiremos apoyando a las autoridades en su trabajo ante las presiones del tipo de cambio y para estabilizar la economía”.
Marzo de 2021
Encuentro en Washington. “Se profundizó el apoyo a los principios económicos de nuestro plan de gobierno”, dijo Guzmán.
La Afip recibió $ 7000 millones por el impuesto a la riqueza de contribuyentes que no lo pagaron y fueron fiscalizados

En el lapso de una semana de fiscalizaciones sobre los contribuyentes que decidieron no abonar el aporte solidario, la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) logró que “una cantidad” de ellos cumplieran con su obligación y depositara $ 7000 millones de pesos en la cuenta de Afip habilitada para tal efecto. De allí que a los $ 223 mil millones declarados el 3 de mayo por el organismo que dirige Mercedes Marcó del Pont, se le sumen ahora estos $ 7000 millones, arrojando un total recaudado de $ 230 mil millones.
El dato surge de un informe de Afip al que tuvo acceso Tiempo, en el que se detalla la distribución geográfica de los contribuyentes que pagaron al vencimiento del plazo, tanto para el pago en una única cuota como en varias, que sucedió el 28 de abril.
De allí surge que el 55% de los que aportaron al impuesto a la riqueza tienen residencia en la Ciudad de Buenos Aires y sumaron el 45% del total recaudado. Si a ellos se les agrega lo ingresado desde los partidos del Conurbano bonaerense, en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se alcanza al 70% del total de los empadronados y al 55% de los pesos.
Fiscalizaciones
La Afip inició en la primera semana de mayo la fiscalización de los 2500 contribuyentes que resolvieron no pagar el aporte solidario, según el documento al que accedió este diario. Del total de 12.500, unos 10 mil realizaron el aporte, sea en una única cuota o en el plan de facilidades que emitió el organismo recaudador.
"Ya se notificó el inicio de fiscalizaciones integrales a muchos contribuyentes con patrimonios superiores a los $ 200 millones en todo el país que no presentaron su declaración jurada ni pagaron el aporte", señaló Marcó del Pont en declaraciones a Radio 10 la semana pasada.
Dentro de ese grupo de contribuyentes que no pagaron se encuentran unos 50 multimillonarios, con patrimonios de más de $ 3000 millones. Tiempo pudo saber que tras la fiscalización, "algunos" de ellos decidieron hacer el pago.
Con respecto a los que no pagan el aporte, la Afip no hace distinciones entre los que presentan un amparo a la justicia, unos 200 (ver aparte) y los que no accionaron legalmente e igualmente no cumplieron con sus obligaciones.
Geografía
Según el informe preliminar oficial, el 55% de quienes pagaron el aporte están registrados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; son en total unas 5450 personas. El monto total aportado por esos contribuyentes supera los $ 100 mil millones, un 45% del total generado a nivel país hasta el momento.
La provincia de Buenos Aires ocupa el segundo lugar, tanto en cantidad de contribuyentes como en el monto aportado. Alrededor de 1900 contribuyentes, el 19% del total, ingresaron una suma que supera los $ 29 mil millones, equivalente al 13% de todos los ingresos generados. En los municipios del Conurbano bonaerense se encuentra la mayoría de esos contribuyentes: 1500 de los 1900. Esas personas ingresaron el 82% de lo recaudado en el territorio bonaerense.
CABA y la provincia de Buenos Aires concentran así cerca del 75% de todos los contribuyentes aportantes y el 58% de los ingresos generados. El resto del país explica alrededor del 22% de las personas que pagaron y el 18% del monto total recaudado. "El 3% restante de los contribuyentes, alrededor de 370 personas, corresponde a los ultraricos de la Argentina que cumplieron con sus obligaciones. Los pagos en concepto del aporte solidario y extraordinario realizados por esos individuos representan el 24% del total de los recursos generados hasta el momento", señala el texto oficial.
Por regiones, el informe señala:
*Córdoba, La Pampa y Santa Fe: se registraron cerca de 1370 aportantes que explican en torno al 14% del total, y acumulan más de $ 25 mil millones de recaudación, un 11% del total.
*Patagonia, Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Neuquén y Río Negro: unas 290 personas realizaron aportes por más de $ 5200 millones, el 3% de lo recaudado. La provincia patagónica donde se registró la mayor cantidad de contribuyentes fue Chubut, con el 27% del total regional.
*Catamarca, Jujuy, La Rioja, Salta, Santiago del Estero y Tucumán: hasta el momento, 185 contribuyentes pagaron el aporte y generaron ingresos por $ 4400 millones, el 2% del total recaudado.
*Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa y Misiones: más de 210 contribuyentes aportaron alrededor de $ 3000 millones.
*Mendoza, San Juan y San Luis: unos 160 contribuyentes realizaron aportes por más de $ 2800 millones. El 75% de los fondos recaudados en la región de Cuyo corresponde a la provincia de Mendoza.
La Afip informó que en total 10 mil contribuyentes cumplieron con el aporte al 28 de abril, con lo que se recaudaron 223 mil millones. Unos 2500 contribuyentes no lo hicieron; esos son los que Afip ahora salió a fiscalizar a sus domicilios, con el resultado de $ 7000 millones ingresados en una semana. «
El gobierno usará los derechos de giro del FMI para respaldar la emisión en la pandemia

“¿Por qué estamos tratando un proyecto de declaración cuando el ministro está afuera con el presidente? Es más fácil: llaman por teléfono al ministro que es de su propio espacio político, deben tener el número de teléfono”, chicaneaba el senador Martín Lousteau el jueves cuando veía que desde el Senado se lograba la mayoría para solicitar al Ministerio de Economía que los derechos especiales de giro se queden en las arcas argentinas en contexto de pandemia. Lousteau no leía que la llamada no era para el ministro Martín Guzmán sino para Kristalina Georgieva, a quien se le recordó que a partir de este año todo acuerdo con el Fondo tiene que pasar por el Congreso.
Alberto Fernández y Martín Guzmán regresan de Europa con la decisión tomada y comunicada de usar esos 4400 millones de dólares que le corresponden al país por ser miembro del FMI para constituir reservas que respalden los mayores niveles de emisión monetaria que provocan las medidas paliativas al parate económico de la pandemia. Esta política fue criticada por los fondos de inversión, que presionaron a través de economistas y medios afines para que Argentina destine esos derechos al pago de intereses de la deuda.
En tanto, en Buenos Aires, los ministros del Gabinete mostraron una semana activa de gestión ya en modo campaña. Santiago Cafiero y Wado de Pedro salieron a criticar a la oposición, pero también a mostrar que es una decisión de todo el gobierno usar esos derechos (una canasta de monedas fuertes como el euro, el dólar, la libra esterlina, el yen y el yuan) para ampliar la base monetaria de divisas en el Banco Central y así poder emitir más en contexto de pandemia. Fue una estrategia conjunta que se llevó adelante en el plano nacional e internacional.
No es la primera vez que el gobierno usa esta tradicional jugada del policía bueno y el policía malo. También, siempre lo recuerda el senador Oscar Parrilli, el año pasado le mandaron una carta al Fondo cuestionando la débil institucionalidad del acuerdo de Mauricio Macri con Christine Lagarde en 2018, como herramienta de presión.
Con la experiencia de ese acuerdo ruinoso que hizo que Argentina tomara la deuda más grande de la historia del FMI, el oficialismo logró la sanción en febrero de este año de la Ley de Sostenibilidad de la Deuda Pública, por amplia mayoría, que establece que el endeudamiento en moneda extranjera bajo ley extranjera, y con prórroga de jurisdicción, requerirá autorización del Congreso de la Nación y que los acuerdos futuros con el Fondo Monetario Internacional (FMI) deberán también ser aprobados por el Parlamento.
La declaración del Senado de este jueves que solicita al Ministerio de Economía de la Nación que “los fondos que le corresponden a la Argentina” en los derechos de giro que distribuirá el FMI, estimados en 4350 millones de dólares, se apliquen para financiar políticas públicas para resolver los problemas derivados del Covid-19”, es el llamado de atención directo a Georgieva, un recordatorio de la posición política que sostiene el bloque mayoritario en la Cámara Alta, por donde tendrá que pasar cualquier acuerdo con el organismo.
Según contaron fuentes oficiales a Tiempo, el gobierno de Alberto Fernández caracteriza a la deuda como un “cepo al desarrollo” del país. Y en ese contexto, no le viene nada mal fortalecer sus reservas, como herramienta de autonomía financiera en medio de la crisis mundial. Por eso, tener un Banco Central fuerte permite tranquilizar a Guzmán, siempre pendiente de la emisión. Sin embargo, es el propio Estados Unidos el que está emitiendo para financiar empresas y familias, posición que destacó la vicepresidenta Cristina Fernández la semana pasada. Si fue el Estados Unidos de Donald Trump el que apretó el botón para financiar a Macri, la posición de Joe Biden, que es muy otra en términos económicos y sanitarios, podría repercutir dentro del FMI, debido a su posición dominante.
Desde el gobierno también destacaban el acuerdo que se gestó con el Parlamento chino, por el cual también se logró el apoyo al país por parte del gigante asiático. Según su cuota miembro, Estados Unidos tiene un 16% de peso en las votaciones mientras que China tiene un 6 por ciento.
Quizá no haya un anuncio estridente para dar cuenta de los resultados concretos de la gira y solo se destaque el trabajo de hormiga de convencer país por país. Y quizá no haya apuro en cerrar esta negociación clave para el futuro del país. Portugal estiró su negociación durante dos años en 2011, y además no les hizo caso a las recomendaciones de los técnicos. Ese es un eje clave de la administración Fernández: se comenzó la negociación con la advertencia de que el organismo no tendría acceso a delinear políticas económicas internas. Y en esta gira europea, se les recordó.
La inflación de abril preocupó al gobierno
El 4,1% de alza en el costo de vida volvió a inquietar a la Casa Rosada.
Fuentes oficiales destacaron que para frenar la inflación utilizarán los derechos de exportación como amortiguadores de la suba de los precios internacionales de la soja y otros granos que presionan sobre los precios de la canasta local. “En el medio también hay vivos”, destacaron.
Estas fuentes oficiales ponderaron que gracias al acuerdo de la carne bajó el precio del kilo de asado. Además, destacaron las sanciones implementadas a las empresas que trataron de hacer fraude en el empaquetamiento de los alimentos al modificarles el peso y así escapar de la regulación acordada en el programa de Precios Cuidados.
Por último, apostaron al lanzamiento de una nueva canasta de alimentos que tendrá valores fijos hasta fines de octubre próximo y que, en un principio, se sumará a Precios Cuidados y Precios Máximos, en la que se ofrecerá a los consumidores una lista de alimentos acotada de entre 100 y 150 productos de primera necesidad como aceites, yerba, fideos, harina, entre otros, y que ya son los más baratos de cada categoría.
Fuente:TiempoArgentino
15.05.2021 / SUDAMÉRICA
La mirada de los diputados del Frente de Todos que están en Colombia
Los diputados del bloque FdT Daniela Vilar y Federico Fagiolli junto al asesor en materia de relaciones internacionales Fernando Collizzolli tomaron constancia de la situación que se vive en el país sudamericano. “La situación es dramática”, remarcó la legisladora kirchnerista.
De la mista participó el asesor en materia internacional Fernando Collizzolli. Pudieron ver en primera persona el drama de una Colombia viene atravesando semanas de alta conflictividad. El lanzamiento de una agenda legislativa por parte del Gobierno de Iván Duque, que incluía una Reforma Tributaria con medidas fiscales anti populares como el aumento de IVA a productos y servicios, en un contexto de extrema desigualdad agravado por la pandemia, generó una ola de manifestaciones a lo largo del país. Como respuesta, el Gobierno inició una fuerte contraofensiva represiva con la fuerza pública. En este sentido, el pueblo y organizaciones civiles vienen denunciando sucesivamente muertes, desapariciones y el total incumplimiento del Acuerdo de Paz.
La misión de los legisladores argentinos en Bogotá constó de varios encuentros con dirigentes políticos, sociales y organizaciones de Derechos Humanos. “Los compañeros y compañeras de Colombia nos pidieron fundamentalmente que colaboremos en la visibilización de la dramática situación, silenciada por los grandes medios de comunicación. Según los organismos de Derechos Humanos, hasta el momento se registran al menos 50 muertes en manos de la fuerza pública, 417 desaparecidos y desaparecidas, 1055 detenciones arbitrarias, 19 víctimas de violencia sexual, entre otras vejaciones”, señaló Daniela Vilar.
Uno de los encuentros más importantes fue con Gustavo Petro, senador progresista que compitió en el balotaje electoral de las últimas elecciones con Iván Duque y hoy lidera las encuestas de cara a las presidenciales de 2022. “Me reuní con miembros de la bancada de Gobierno en el parlamento argentino. Propuse la conformación de un grupo de países latinoamericanos para presionar al Gobierno colombiano a que cese la represión”, escribió Petro en sus redes sociales.
A su vez, se encontraron con dirigentes colombianos históricos como Ernesto Samper, ex Presidente de Colombia y Secretario General de UNASUR, quien actual integra el Grupo de Puebla; y con Humberto de la Calle, quien fue Jefe del Equipo Negociador en el Proceso de Paz con las FARC. “Charlamos sobre el valor del Acuerdo, la necesidad de retomar la paz en Colombia y sobre los desafíos para construir un país más justo”, manifestó el Diputado Federico Fagiolli.
También mantuvieron una intensa agenda parlamentaria. Por un lado, se encontraron con los miembros de la Cámara de Representantes de la Bancada Pacto Histórico, César Pachón y David Racero, y con María José Pizarro, importante dirigente política e hija de Carlos Pizarro, político y militante asesinado en la década del ‘90. "Dialogamos acerca de la situación política, social e institucional que atraviesa Colombia y las posibilidades de una alternativa democrática y popular que ponga fin a las políticas neoliberales", indicó Fernando Collizzolli.
Por otra parte, se reunieron con los senadores Iván Cepeda Castro, Alberto Castilla Salazar y Antonio Sanguino, y con activistas del movimiento Defendamos la Paz, quienes plantearon la necesidad de avanzar hacia la conformación de una red de parlamentarios de Latinoamérica que colabore con el proceso de paz en Colombia. “La situación es compleja, pero si hay algo que no falta es mucha voluntad de organización popular, valentía y trabajo para que las cosas mejoren. Estamos para acompañar el proceso de paz”, enfatizó Vilar.
Además, se reunieron con el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), la ONG Temblores y otras organizaciones por los derechos humanos que se están ocupando de relevar los casos de violencia institucional. Las organizaciones manifestaron preocupación por las muertes y desapariciones, las detenciones arbitrarias, la criminalización de la protesta social y la estigmatización de los manifestantes, a los que han calificado de “vándalos” y “terroristas”.
Finalmente, Daniela Vilar recordó “el rol fundamental que tuvieron Néstor y Cristina en el proceso de paz que concluyó con el Acuerdo de Paz de 2016”. Sobre este punto, consideró: “Lamentablemente hoy ese acuerdo no se está cumpliendo y la situación es grave. El dolor de nuestros países hermanos no puede resultarnos indiferente: vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance desde Argentina para colaborar con que Colombia pueda retomar el camino de la paz”.
Así tapó el gobierno de Macri el lavado de dinero del narcotráfico
Ex asesores de la UFI declararon ante la Justicia que votaron la sanción del banco HSBC por operaciones de narco lavado pero el gobierno de Macri frenó todo.
Apareció otra causa que complica al ex gobierno de Macri y, sobre todo, a algunos de sus colaboradores inmediatos de entonces. El caso en foco por estas horas involucra al banco HSBC, al narcotráfico, a la Unidad de Información Financiera (UIF) y los directivos de la entidad entre 2015 y 2019.
Ex integrantes del consejo asesor de la UIF durante la gestión Cambiemos declararon ante la Justicia que habían votado que el HSBC fuera sancionado por no reportar operaciones de lavado de dinero del narcotráfico, algo que el jefe de la Unidad, Mario Federici, optó por no hacerlo y evitarle al banco esa sanción.
Las declaraciones de los consejeros dejaron en claro la protección que los funcionarios del macrismo en la decorativa Unidad Anti-Lavado al HSBC. El caso es investigado por la fiscal Alejandra Mangano y la Procuraduría de Investigaciones Administrativas.
Según publicó el diario La Nación, los consejeros sostuvieron ante el juez federal Luis Rodríguez que las evidencias acumuladas en el sumario de la UIF eran “lapidarias”.
Asimismo, los consejeros puntualizaron que luego de la decisión de Federici el Gobierno de Macri buscó eliminar al Consejo de Asesores de la UIF a través de un inciso que insertó en el proyecto de ley de Presupuesto, en una reforma que la oposición evitó que se filtrara.
Según trascendió, se pedirán ahora nuevas medidas de prueba para ahondar en las pistas que aportaron los ex consejeros, que además aseguraron que nunca había ocurrido algo similar en el Estado argentino, el cual durante el mandato de Cambiemos estuvo infiltrado por representantes del poder económico, entre ellos del banco HSBC.
Por su parte, Federici salió al cruce de los señalamientos y afirmó que durante su gestión actuó “de manera autónoma e independiente, libres de toda interferencia indebida, sea de la política, los privados y la prensa”.
Además, no dudó en defender al banco señalado al decir que el poderoso HSBC "no merecía una sanción, porque logró demostrar en el sumario un obrar acorde a derecho".
“El Consejo Asesor de la UIF sostuvo una visión distinta, con argumentos que no compartimos”, abundó el ex funcionario.
Fuente:Infonews
Deuda, vacunas
y retoques tributarios: la hoja de ruta de Alberto post Europa
Los
resultados de la gira por una Europa cerrada y vacía. Puntaje perfecto
para negociar la deuda. Los planes de Guzmán y el cálculo electoral. Cambios
impositivos en la mira. Próxima estación: Washington.
16 DE MAYO, 2021
Por NICOLÁS LANTOS
El lunes, cuando Alberto Fernández se entrevistó con el primer ministro António Costa, Portugal registró apenas 158 casos y una sola víctima fatal por Covid-19. El pico de los últimos días de enero y los primeros de febrero, cuando este país de 10 millones de habitantes acumuló 15 mil positivos y hasta 300 muertes diarias, quedó definitivamente atrás. No fue magia. Las medidas de restricción duraron varios meses. Hoy en día aún existe un toque de queda para la actividad comercial: a partir de las diez de la noche está todo (pero todo) cerrado. Las vacunas ayudan, pero tardan en llegar. Hasta ahora se aplicaron 4,4 millones de dosis; apenas un 30 por ciento de la población recibió al menos una.
La comitiva argentina arribó a Madrid cuando todavía duraba la resaca por los festejos que se desataron para celebrar el final del estado de alarma declarado el 25 de octubre de 2020. En el pico de enero España había llegado a 40 mil casos diarios; esta semana promediaron cinco mil. Desde comienzos de abril se mantienen debajo del centenar de muertes por día, cuando habían llegado a tener 500 a mediados de febrero. En la capital, gobernada por la derecha, que hizo campaña contra las restricciones, la nocturnidad sigue limitada: a medianoche cierra todo, sin excepciones. Llevan aplicadas 21 millones de vacunas a un 30 por ciento de los españoles y esperan alcanzar la inmunidad de rebaño en tres meses.
París, la ciudad luz, estaba apagada cuando llegó Fernández. El telón cae a las siete de la tarde y después de esa hora las calles adoquinadas quedan desiertas. Durante el día, la mayoría de los negocios no esenciales permanecen cerrados. No hay mesitas para tomar café ni siquiera al aire libre en las veredas de Champs Elysées. Tampoco turistas que quieran ocuparlas. A mediados de abril Francia tuvo un pico de 40 mil casos y 300 muertes por día; la cuarentena estricta logró reducir esas estadísticas a la mitad. Esta semana comenzarán a desandarse algunas de las medidas, si los indicadores sanitarios acompañan. Vacunaron al 29 por ciento de la población.
En Roma, este fin de semana flexibilizaron una hora el momento de cierre de los comercios, de las diez a las once de la noche. Italia llegó a tener 25 mil casos y 500 muertes diarias, en abril; las cifras vienen bajando de manera sostenida y hoy están en siete mil casos y poco más de 200 fallecidos. Hasta ahora aplicaron 26 millones de vacunas que alcanzaron para inocular al menos una vez al 30 por ciento de los habitantes. En vísperas de la temporada estival, el viernes el gobierno anunció la relajación de las restricciones para recibir turistas de los Estados Unidos, la Unión Europea y Gran Bretaña. La industria turística representa un 13 por ciento del PBI. El Coliseo, la Fontana di Trevi y la Piazza San Pietro están vacíos.
Antes de despegar de regreso a Buenos Aires, Alberto Fernández recibió las estadísticas actualizadas desde Buenos Aires. Los datos confirmaban el temor de que la baja de casos que había comenzado con las medidas de restricción tomadas a mediados de abril no sólo se frenó sino que está revirtiéndose, amenazando con una nueva trepada que tiene una base altísima de 25 mil casos diarios y con el sistema de salud ya en estado crítico, con todo el invierno por delante. En una breve charla informal, con el motor del avión ya encendido, uno de los periodistas que lo acompañó en el viaje le preguntó qué podía hacerse al respecto. “Ustedes ya vieron”, contestó el Presidente, “hay una sola forma de hacer las cosas”.
Las reglas de juego
La gira relámpago europea terminó con un resultado netamente positivo para Fernández, que se trajo de regreso al país todo lo que había ido a buscar, y quizás un poco más. El objetivo, tal como lo describió él mismo en la primera escala, no era modesto: "No queremos solamente arreglar con el FMI. Buscamos cambiar algunas reglas del sistema internacional", dijo en Lisboa. En cinco días, consiguió el apoyo explícito de los gobiernos de Portugal, España, Francia e Italia y guiños de la titular del Fondo, Kristalina Georgieva, el número dos del Banco Mundial, Axel van Trotsenburg, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble y el papa Francisco. En pocos días se sumará a esta lista Angela Merkel.
Los cambios que impulsa la Argentina (y que pueden beneficiar a todos los países afectados por la crisis pandémica, particularmente a los de ingresos medios, donde vive el 65 por ciento de los pobres del planeta y existen las mayores brechas de desigualdad social y económica) son tres. El primero, la suspensión o eliminación de las sobretasas que triplican el peso de los intereses sobre los países más endeudados, tiene consenso unánime y se aprobará en la próxima reunión del directorio del FMI. Ese encuentro está pautado para octubre pero existen gestiones para adelantarlo al mes de julio, de manera tal de que el alivio llegue lo antes posible.
En segundo lugar, el ministro de Economía, Martín Guzmán, propone que los derechos especiales de giro que desembolsará el Fondo en agosto y correspondan a países ricos sean repartidos entre aquellos que más los necesitan. La cuota que corresponde a la Argentina es de unos 4400 millones de dólares y se utilizarán para enfrentar las consecuencias económicas y sociales de la pandemia. Si se aprobara este mecanismo, ese número podría duplicarse. El apoyo a esta iniciativa también es mayoritario. Aunque pueden haber impedimentos formales, como advirtió el aleman Schäuble el viernes en el Vaticano, existen alternativas, como la conformación de un fideicomiso para hacer esa redistribución.
El tercer punto es la extensión del plazo para refinanciar deudas. El estatuto del FMI no contempla planes a más de diez años y la Argentina necesita más tiempo para tener una situación sustentable. Un cambio de ese calibre en las reglas de juego necesita una maduración incompatible con la urgencia del país para cerrar un acuerdo con los organismos de crédito multilaterales. Sin embargo, en su primer cara a cara con Fernández, la propia Georgieva aceptó la necesidad de discutir este punto. Guzmán piensa en una fórmula que permita firmar un programa de facilidades extendidas a diez años y usar ese tiempo para habilitar una opción superadora. Resuelto eso, el Club de París dejará de ser un problema.
La coda del viaje fue una reunión John Kerry, exsecretario de Estado y enviado especial por el Cambio Climático del presidente norteamericano Joe Biden, que anticipa el próximo capítulo de las negociaciones, una vez consolidado el apoyo europeo. Fernández cuenta con una ventaja: en la sudamérica de Bolsonaro y Maduro, con Piñera y Duque sumidos en crisis sociales y políticas, el argentino aparece como el único interlocutor potable para Washington, que observa con preocupación la influencia china en la región. En la charla surgió la posibilidad de una cumbre en Buenos Aires con todos los mandatarios latinoamericanos y la presencia de Biden. La agenda verde puede abrir puertas financieras.
Hoja de ruta
Además de la pandemia, a Fernández lo recibieron en Buenos Aires otros problemas. La inflación por encima de cuatro puntos en abril terminó de pulverizar las expectativas que se habían volcado en el presupuesto. En el gobierno sostienen que las variantes que dependen de ellos (las pautas de emisión, el cumplimiento de las metas de déficit) se ajustaron a lo previsto, de la misma forma que cumplieron los sindicatos a la hora de negociar paritarias. Y que los aumentos excesivos se explican porque los empresarios continúan teniendo una actitud deshonesta para maximizar márgenes de ganancia, a lo que se suma a una inflación internacional que no estaba prevista.
El Presidente cree que un acuerdo con los organismos internacionales puede ayudar a traer calma en la población en el sentido que las noticias sobre la situación irregular del país causan agobio y proyectan inestabilidad. Sin embargo reconocen que el éxito en las elecciones de este año “está directamente atado al ritmo de vacunación y a que baje la inflación”. Respecto al problema de los precios, hay confianza de que lo peor ya ha quedado atrás y que los aumentos seguirán desacelerándose. Las vacunas seguirán llegando a un ritmo que permitirá aumentar aún más la velocidad del operativo. Antes de fin de año podría haber una dosis para cada argentino que la quiera.
Si esas dos variables están bajo control cuando llegue septiembre, la unidad del peronismo, que está consolidada a pesar de las tensiones internas y la aparición de figuras que sólo asoman la cabeza en años impares, será un obstáculo insalvable para las aspiraciones opositoras, entienden en el gobierno. Aunque la ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza son distritos populosos donde la oposición tiene un marcado favoritismo, en el gobierno confían que obtendrán un triunfo contundente contra cualquier candidato en la provincia de Buenos Aires (“Ojala se presente Vidal, pero es inteligente y no lo va a hacer”) y en el norte y el sur del país, con resultado abierto en Santa Fe y Entre Ríos.
Mientras tanto, Guzmán, que regresa de Europa fortalecido por el apoyo que ayudó a acumular, intentará avanzar con su plan de expandir el gasto social sin desordenar las cuentas, a pesar de que ya entendió que deberá hacer algunas concesiones que no estaban previstas. El plan del ministro apunta al crecimiento de la productividad, el desarrollo del mercado de capitales en pesos y sobre todo la promoción las exportaciones, de forma tal de poder flexibilizar, lo antes posible, los controles de cambio. También habrá más cambios en la estructura tributaria: después de modificar Ganancias para personas y empresas, están trabajando en un aumento a la carga de Bienes Personales.
Fernández tiene una hoja de ruta y está dispuesto a atarse a ella: multilateralismo, orden fiscal, vacunas, redistribución de la riqueza, ampliación de derechos sociales, sostenimiento de la coalición de gobierno, apego al diálogo. Se parece bastante poco a la caricatura que de su gobierno hacen la oposición política, empresaria y mediática. Estará en él y en su equipo desdibujar ese retrato. De Europa se trajo nada menos que la negación definitiva de uno de los lugares comunes más afincados sobre el peronismo: el aislamiento del mundo. No alcanza con eso, pero es, en todo caso, un punto de partida tan bueno como cualquier otro. El día a día puede ser más ingrato que la diplomacia internacional. Manos a la obra.
Fuente:ElDestape



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