1 de agosto de 2021

CUBA.

 

Llamamiento de figuras del arte y la 

ciencia para eliminar el bloqueo

Por RedEco, Resumen Latinoamericano, 30 de julio de 2021.

El grupo Iniciativa Habana (Havanna Initiative) realizó este jueves un llamamiento a destacadas figuras del arte y la ciencia en Alemania a respaldar la carta abierta Let Cuba live, dirigida al presidente estadounidense, Joseph Biden.

La misiva ha sido firmada por 400 personalidades internacionales de la política, la cultura y las ciencias.

Iniciativa Habana está vinculada desde hace años a los sectores culturales y científicos en Cuba y trabaja por el levantamiento del bloqueo estadounidense contra la isla y el fortalecimiento de los lazos entre ambos países.

El referido grupo entregó a finales de junio a la representación de la delegación alemana en la Unión Europea (UE), al Ministerio de Asuntos Exteriores y a la embajada de Estados Unidos en Berlín una petición que inició en 2020 para levantar el bloqueo contra Cuba.

Tal acción fue respaldada por más de 60 personalidades de la cultura, la ciencia y la sociedad en Alemania y reunió más de 73 000 firmas de apoyo, destaca un comunicado de la organización de solidaridad.

Justo en esos momentos la comunidad internacional reafirmaba su rechazo a la cruel política de Estados Unidos con el voto favorable de 184 países a la resolución de Cuba para poner fin a ese cerco, presentada en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

En un reciente comunicado de prensa, el grupo informó que, en ocasión del encuentro en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania, el secretario de Estado Nils Annen reiteró que este país seguiría abogando por el fin de las sanciones unilaterales.

La Dra. Katrin Hansing, el cineasta Peter Weymer y el historiador Rainer Schultz entregaron el mencionado documento a Annen y a Nora Hesse, jefa del equipo político de la Comisión del bloque comunitario en Berlín.

Hesse agradeció a Iniciativa Habana por su importante labor política y prometió transmitir sus preocupaciones a los responsables de Bruselas.

Por su parte, la Oficina de Correspondencia Pública de la embajada de Estados Unidos en la capital alemana respondió que su Gobierno utiliza las sanciones como parte de una política dirigida a una “Cuba próspera” y que las medidas se revisan constantemente para comprobar su eficacia.

Washington impuso en los últimos años más de 240 medidas que reforzaron aún más el genocida bloqueo contra Cuba, sobre todo en medio de la pandemia de covid-19 que azota al mundo.

Iniciativa Habana denunció, además, que las pasadas protestas en la isla provocaron la destrucción de instituciones estatales y el saqueo de centros comerciales.

Asimismo, afirmó que las consecuencias de las sanciones y los efectos de la pandemia provocaron la peor crisis económica en Cuba desde la década de 1990.

En ese sentido, hizo un llamado a sumarse a las distintas iniciativas que hay en Alemania y en Europa para enviar donativos al pueblo cubano.

Diario hispano de EEUU publica artículo sobre daño de bloqueo a Cuba

Los estadounidenses necesitan saber más lo que hace el Gobierno en su nombre, en este caso con el bloqueo a Cuba que tanto daño causa hoy a los cubanos, señala un artículo del diario La Opinión.

El periódico hispano reseñó las recientes jornadas contra el bloqueo efectuadas en particular en Los Ángeles, donde con el lema “Di no a la campaña de desestabilización #SOSCuba y a los llamados a una invasión militar”, residentes de origen cubano en esa ciudad de California exigieron el fin de la política de asfixia contra la isla.

Varios participantes ofrecieron sus puntos de vista, entre ellos Luis Herrera, nacido en Nueva York y de origen cubano-peruano, quien dijo que 60 años de semejante cerco unilateral “han impuesto muchos sufrimientos a la gente”.

Herrera comentó al diario local que muchos estadounidenses aún ignoran la existencia de un embargo (bloqueo) de Estados Unidos contra Cuba desde la época de la Guerra Fría.

“Necesitan saber lo que el Gobierno hace en su nombre en otros países, en este caso en Cuba, y el mucho daño causado a los cubanos”, subrayó a La Opinión.

Recordó que Donald Trump impuso más restricciones durante su mandato (2017-2021) y recordó que, como parte de esa política, si un cubano quiere solicitar una visa para viajar a EEUU, no la puede obtener en la embajada de Washington en La Habana y debe realizar los trámites en terceros países, con el costo y las dificultades que eso implica.

Consideró que la política de bloqueo es también un negocio que reporta buenos dividendos y del que no pocos se aprovechan en Estados Unidos.

Recordó que cuando vivía en Houston quiso ayudar a un familiar y le resultó imposible utilizar el servicio de paquetería por las limitaciones. Por eso tuvo que recurrir a un intermediario en Miami, que cobró 400 dólares por llevar su encomienda.

“La gente está haciendo dinero del embargo, por eso hay cubanoamericanos en Florida que nunca reconocerán el daño causado y siempre le echarán la culpa al Gobierno de Cuba”, recalcó.

Señaló que, aunque en lo personal difiere en lo ideológico del sistema escogido libremente en Cuba, “debemos respetar su determinación”.

Herrera afirmó que votó por Joe Biden porque no le gustaba Trump y percibe cierto malestar porque el demócrata, después de llegar a la presidencia, planteó que Cuba no era una prioridad.

“¿De qué habla (Biden)? Para acabar con el embargo, se necesita la acción del Congreso, pero él puede emitir una orden ejecutiva para hacer más fácil que los cubanos puedan obtener una visa en La Habana y regresar a las políticas de (Barack) Obama”, dijo.

Según sus declaraciones a La Opinión, desilusionado con la postura del actual mandatario hacia Cuba, Herrera reveló que pensó darse baja como demócrata y registrarse como independiente.

“Es una desgracia que Estados Unidos imponga medidas drásticas hacia un país pobre. No se trata a la gente así”, concluyó.

Comisión Europea condena atentado a Embajada de Cuba en París

La Comisión Europea (CE) condenó firmemente este jueves el ataque con tres cócteles molotov que sufrió la sede de la embajada de Cuba en París el lunes pasdado, los cuales provocaron un incendio en la fachada.

La portavoz de la CE, Nabila Massrali, declaró que «condenamos firmemente este ataque. La violencia nunca es un medio aceptable para expresar opiniones disidentes».

Pese a los daños materiales causados a la sede diplomática, la portavoz expresó que es motivo de alivio que la agresión dejara ilesos a los diplomáticos cubanos y sus familias.

Por otro lado, el diputado francés Francois-Michel Lambert calificó de terrorista la agresión contra la embajada cubana en la nación europea y subrayó que en ella viven familias, incluso niños, y trabajan personas que pudieron perder la vida o recibir heridas a causa de ese acto de sabotaje.

Advirtió que las fuerzas que hoy condenan y critican al Gobierno cubano son las mismas que no lo dejan enfrentar la Covid-19 con la restricción a la compra de equipos médicos y recursos para la lucha contra la pandemia, además del impacto de las sanciones a su economía.

Para el académico francés, una muestra evidente del discurso violento y de odio contra Cuba fue el pronunciamiento del alcalde de Miami, Francis Suárez, quien el 15 de julio sugirió al presidente estadounidense Joe Biden que considere bombardear Cuba.

Con respecto al ataque a la Embajada cubana en París, la Cancillería francesa aseguró en un comunicado que se han tomado medidas para reforzar el dispositivo de seguridad alrededor del perímetro, que también ha sido escenario de protestas por grupos de personas contrarias al Gobierno cubano.

Al informar sobre lo sucedido, la Cancillería cubana indicó que dos de los cócteles alcanzaron la parte exterior de la edificación y uno impactó adentro, lo que provocó un incendio sofocado por funcionarios de la misión. Los bomberos y la Policía acudieron posteriormente al lugar.



La dignidad frente al imperialismo: 

voces de Piazza Prisca

Por Geraldina Colotti, Resumen Latinoamericano, 30 de julio de 2021.

“Por su lucha en defensa de la soberanía, Cuba merece el premio a la dignidad. Por su ejemplo de independencia, debe ser declarada Patrimonio de la Humanidad ”. Con estas palabras, el presidente de México, Manuel López Obrador se refirió a Cuba durante la reunión de cancilleres de la Celac, celebrada el día del nacimiento del Libertador Simón Bolívar, el 24 de julio.

Un pensamiento compartido por las plazas de todo el mundo, que ondearon la bandera el 26 de julio para conmemorar el histórico asalto al Cuartel Moncada, gritando “Yo soy Fidel”. El mismo grito compartido, con el que, durante días, durante el funeral de Fidel Castro, el pueblo cubano mostró al mundo el profundo sentido colectivo de la revolución: decir que el Comandante no está muerto, se ha multiplicado. El socialismo no está muerto, se ha multiplicado en la lucha de pueblos decididos a ser libres, incluso en Europa.

Lo hemos visto en los últimos días en las manifestaciones de solidaridad internacional tras el ataque mercenario del 11 de julio. Un plan que busca volver a proponer el patrón de «revoluciones de color» también en La Habana. Retomando lo vivido en los últimos años contra la revolución bolivariana en Venezuela, desde la asfixia económica hasta la asfixia diplomática. Los gusanos de Miami se manifiestan junto a los «esqualidos» venezolanos, en un intento de volver a proponer la farsa de un «gobierno paralelo» reconocido por los países imperialistas también contra Cuba.

Ya a fines de junio, en la gestación de lo que habría ocurrido en julio, los medios internacionales comenzaron a amplificar la noticia de la formación de un supuesto Consejo para la Transición Democrática, con la tarea de diseñar los objetivos de un gobierno paralelo, directo del ex militar José Daniel Ferrer García. La jefa de «relaciones internacionales» es Elena Larrinaga de Luis, cubana residente en España, país desde el que actúa su poderoso lobby para presionar la Unión Europea.

En febrero fundó la plataforma Cuba Humanista, definida por los medios europeos como un «proyecto inclusivo y transversal para dar voz a los disidentes que no pueden hablar en Cuba». Un proyecto que incluye una «reforma económica y educativa» con la que -según Larrinaga- la Unión Europea y su alto representante Josep Borrell estarían «en sintonía». Una maniobra que, argumenta Larrinaga, ya ha dado sus frutos también en el Parlamento Europeo.

En los últimos días, la Unión Europea ha expresado un «apoyo inequívoco» a quienes se manifestaron contra el gobierno cubano el 11 de julio y pidió la liberación de «quienes han sido detenidos arbitrariamente». La respuesta del canciller cubano, Bruno Rodríguez, llegó puntualmente. A través de twitter, el ministro rechazó «enérgicamente» la declaración del alto representante de la UE, Josep Borrell. Una declaración en la que -dijo el canciller- «no se arriesga a llamar por su nombre real al bloqueo genocida de Estados Unidos, país que viola la soberanía de Europa, imponiéndole sus leyes y sus tribunales». Rodríguez observó luego que la UE «haría mejor en lidiar con los episodios de brutal represión policial» que existen en los países de la Comunidad.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, habló sobre el tema, nuevamente en twitter: “Es increíble – escribió – cómo el Alto Representante de la UE no menciona el bloqueo genocida y cruel. Miente calumnias y hace suya la farsa de la injerencia imperial contra Cuba, ¿será falta de coraje o de sumisión? ”.

Para lograr el aislamiento diplomático y contrarrestar la ola de simpatía que suscitó la generosidad de Cuba durante la pandemia, la CIA y sus derivados desatan la batalla en el terreno de las ideas. Intentan derribar los símbolos de la revolución, confundiendo conceptos en un pérfido cambio de sentido, ya visto en los países capitalistas, donde la tierra ya ha sido ampliamente arada tras la caída de la Unión Soviética. El capitalismo se convierte entonces en «libertad», y los mercenarios que lo sostienen, previo pago, parecen mensajeros de «vida», consignados a las canciones populares.

Cuánta «vida» hay en la búsqueda de ganancias, la hemos visto durante este capítulo pandémico de la crisis estructural del modelo capitalista. Sin embargo, la poderosa máquina de los aparatos de control ideológico, después de haber chupado, demonizado y distorsionado la memoria de las clases populares, sigue funcionando bien, si en lugar de protestas juveniles por la ausencia de un futuro, vemos los disturbios por el aperitivo “libre”. El objetivo principal, por supuesto, son los jóvenes, no solo en Cuba, Venezuela o Colombia, sino también en Europa.

Y por lo tanto, fue realmente una buena señal ver a muchos jóvenes y muy jóvenes en Italia también (muchas mujeres) en la manifestación en defensa de Cuba, frente a la embajada en Roma. Fue una buena señal verlos enarbolando las banderas del 26 de julio, que recuerdan el asalto al Cuartel Moncada como un capítulo de ese tomar el ciel por asalto, intentado por las y los comunistas de todos los países, incluida Europa, en el siglo pasado. De gran significado escucharlos unidos al grito de “Yo soy Fidel”.

Por supuesto, ya no estamos en los tiempos de la oposición masiva a la agresión imperialista a Vietnam, ni en los tiempos de la oposición pacifista a la agresión iraquí de 2003. Por supuesto, no es lo mismo cantar las canciones de lucha del siglo último en las notas de hoy. Y de hecho ocurrió que los mismos que gritaban “La canción del Mayo” de De André con sus versos contra la cárcel, se apresuraron al día siguiente a pedir la horca para los exguerrilleros de los setenta. Y, entre los jóvenes «antagonistas» de hoy, también ocurre que el reflejo justo contra la sociedad disciplinaria acaba por traducirse en distancia de las vivencias del socialismo del siglo XX y también de las formas que se refieren a él, aunque con nuevos paradigmas, tales como Venezuela. Sucede que solo llegas a comprender los giros y vueltas tácticas de las banderas que estás apoyando.

Ocurre en la sociedad del post-todo, donde los actos ya no determinan la relevancia del discurso político, porque se ha perdido el vínculo entre decir y hacer, incluso la responsabilidad personal, en lo que sucede. En este caso, sin embargo, se trata de jóvenes que se templan en el conflicto de clases, obligados a abrir brechas en el cierre de los espacios de viabilidad política, necesarios para la economía de guerra, en lo que alguna vez llamaríamos «contrarrevolución preventiva».

En la plaza se han visto casi todas las siglas que, en asociaciones, organizaciones o partidos que no están en el parlamento, han seguido mostrando su solidaridad con Cuba. Muchas cabezas canosas por los años aparecieron cerca de matas jóvenes de cabellos teñidos. Voces de mujeres jóvenes y ancianas, que intentamos en parte restituir aquí.

Cristina es una de las comunicadoras de Radio Onda Rossa. “Estoy aquí – dice – en primer lugar porque me parece bien, después de todo lo que han hecho los médicos cubanos al venir a ayudar en las zonas de Bérgamo y Brescia, las más afectadas por la pandemia. Lo hicieron a pesar del criminal bloqueo, que ahora Biden, tras Trump, quiere mantener. Desafío a cualquier país a vivir en esas condiciones ”.

Cristina también participa en el movimiento de mujeres Ni una menos, y piensa que «también como mujeres y feministas es importante expresarse en estos contenidos». Como operadora de la comunicación alternativa, cree que hay una gran responsabilidad de los grandes medios, también en la recepción de las nuevas experiencias socialistas en América Latina.

Recuerda 2001, los tiempos del Foro social mundial y las manifestaciones contra el G8 en Génova. “En ese momento – dice – había muchos compañeros venezolanos en los centros de medios alternativos. Recuerdo el debate sobre la presencia de Chávez en los foros sociales mundiales. Entonces, la discusión se calmó, y este año en Génova, veinte años después de esas reflexiones, no hubo un verdadero debate sobre el internacionalismo, ni un balance. Probablemente, esto también se deba a que, aquí, percibimos el peso del colonialismo y el imperialismo de una manera menos directa”.

Cristina piensa que “incluso a partir del feminismo, debemos reabrir espacios de discusión sobre estos temas. Por otro lado, el movimiento Ni una menos nació en Argentina, está presente en Polonia y tiene una connotación internacional. En la radio intentamos hacerlo, a veces expresando posiciones críticas como en el caso de Nicaragua. Ahora, a partir de lo que está pasando en Colombia, y desde la llegada de la caravana zapatista, esta podría ser una buena oportunidad para ampliar el debate ”.

Bajo la bandera de Potere al popolo, hablamos con una jovencita, Margherita, de Bolonia que vive en Roma. “Como comunista – dice – creo que la solidaridad es necesaria para recordar lo que es el socialismo y darle fuerza al pueblo cubano y su gobierno, atacado por los fascistas y el imperialismo estadounidense”. Un ataque realizado a nivel continental, porque – dice Margherita – “los estados imperialistas deben ocultar que hay verdadera democracia en el socialismo cubano. Intentan destruir el ejemplo de un Estado que, a pesar del bloqueo, garantiza la educación pública, la salud, el transporte, intentan ocultar y destruir formas alternativas de gobierno como en Venezuela, mientras hemos visto cómo se comportaron los países capitalistas durante la pandemia”.

Rosella, en cambio, es investigadora científica, dice que no pertenece a ningún grupo. “Colaboré con investigadores cubanos -explica- estoy tratando de dar a conocer aquí su enfoque de la ciencia y la medicina. Ante la pandemia, Cuba es quizás el país que mejor ha defendido a su población, y por eso ha tenido una tasa de mortalidad muy baja también por prevención, por el manejo de los asintomáticos y enfermos. Y ahora, a pesar del bloqueo y las consiguientes limitaciones, ha desarrollado tres vacunas, el único país de América Latina, mientras que Europa no puede decir lo mismo. Creo que detrás del atentado del 11 de julio, que se produjo tras la luz verde a la vacuna Abdala el 9 de julio, también hay intereses comerciales ”.

Otra muchacha muy joven lleva un brazalete con la inscripción 26 de julio. Ella también se llama Cristina y es parte de la Red de los Comunistas. “Estamos aquí para defender a la embajada cubana, al pueblo y al gobierno cubano del ataque yanqui. Los gusanos quisieron manifestarse en esta plaza, pero lo impedimos. El legado del Che y Fidel no debe combatirse, sino multiplicarse”. El del imperialismo norteamericano es «un ataque a la integración latinoamericana y también a la construcción de una alternativa aqui contra los intereses de los grandes grupos multinacionales». Cuba demuestra que “existe un modelo alternativo y que también puede hacer frente a situaciones de emergencia como una pandemia, produciendo no una, sino tres vacunas”.

Francesca es una médica italo-estadunidense, al frente de la lucha contra el covid, pero también en la batalla por desenmascarar los intereses imperialistas y los de los grandes grupos farmacéuticos. “Estoy aquí porque creo en el socialismo – dice -. Necesitamos cambiar el paradigma. No es posible seguir viendo morir a la gente en la calle, en la indiferencia de gobiernos como el nuestro: que se define como ‘el gobierno de los mejores’, en cambio es el gobierno de los bancos y las finanzas. Como médica, no puedo aceptarlo, porque hay que tener en cuenta a las personas por lo que son, por las necesidades que tienen. Si quita su trabajo, su casa, su cobertura de salud pública, ¿cómo puede decir que el gobierno se ocupa de la gente? Cuba ha dado un hermoso ejemplo de cómo deberían ir las cosas, diciendo que pondrá la vacuna a disposición de quienes no tengan la oportunidad de hacer su propia investigación. Creo que es absolutamente necesario eliminar el bloqueo. Como italoamericana, me siento aún más conmovida. También se lo escribí a Bernie Sanders, y muchos pusieron el like”.



Rechaza el gobierno cubano 

declaraciones del Alto Representante 

de la UE

Resumen Latinoamericano, 30 de julio de 2021

El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, catalogó de calumniosa la declaración del alto representante para la política exterior de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, que asume la «farsa injerencista imperial contra Cuba».

A través de su cuenta en Twitter, el Jefe de Estado cubano señaló que resulta increíble que el funcionario europeo no mencione en el texto el genocida y cruel bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos a la isla antillana; y en cambio mienta y calumnie. «¿Será falta de valor o sumisión?», cuestionó el mandatario.

En ese sentido, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, también rechazó las declaraciones del alto representante, sobre los actos desestabilizadores registrados en la Mayor de las Antillas, el pasado 11 de julio.

El Canciller cubano, a través de su perfil en Twitter, expresó que Borrell miente y manipula al referirse a Cuba, pero «no se atreve a mencionar por su nombre el genocida bloqueo de Estados Unidos que viola la soberanía europea y le impone sus leyes y cortes».

En declaraciones a la agencia Prensa Latina, el diplomático dijo que rechaza contundentemente la declaración emitida contra Cuba, «por mendaz y manipuladora», porque no se atreve, enfatizó, «a defender la soberanía europea frente a la aplicación extraterritorial de la Ley Helms-Burton, lo que es una aberración desde el punto de vista del derecho internacional».

El comunicado del alto comisionado se «solidariza» con los cubanos que participaron en los disturbios del 11 de julio, y exige al Gobierno cubano que libere a los manifestantes presuntamente detenidos de forma arbitraria, matriz impuesta por los medios que mienten sobre Cuba.
http://www.youtube.com/embed/yD7OWzGKOV4

Tomado de Granma


El momento actual y las grandes 

verdades


Por: Rolando Pérez Betancourt, Resumen Latinoamericano, 30 de julio de 2021

Iba a citar de memoria unas declaraciones de Gabriel García Márquez que a cada rato me saltan como el conejo dentro el sombrero del mago, pero un teclazo las puso ante mí: «Yo no tengo ni vocación ni formación política –dijo el Gabo–. Soy de los que quisieran que ya la revolución hubiera triunfado en todo el mundo, para solamente tener que pensar en la literatura, el arte y esas güevadas. Pero mientras vivamos en el mundo en que vivimos es un crimen no tener una participación política activa».

El escritor colombiano retomaba el viejo dilema de existir solo para el arte y la literatura (la dichosa torre de marfil), o ser también un actuante de «ese mundo en que vivimos», lo que conlleva responsabilidades de información y análisis, además de las decisivas cuotas de sensibilidad con que la naturaleza premia a los creadores y artistas.

Ya Julien Benda (1867- 1956) filósofo, escritor y defensor del intelecto comprometido y del racionalismo, polemista respetado en la Francia de los grandes debates existencialistas, había dicho, no sin cierta sorna, que su sueño de siempre había sido llevar una vida espiritualmente ascética en un medio confortable: «Leer la Imitación de Cristo en un buen cuarto del Ritz», recalcó (posiblemente desplegando una cáustica sonrisa) para que no hubiera duda de los compromisos irrenunciables a la hora de dirimir entre la obra artística que atrae y somete, y las incumbencias éticas, sociales y políticas por las que debe velar un creador.

De José Martí, renunciando a una monumental obra intelectual para dirigir una Revolución, montarse en un caballo y morir bajo el fuego enemigo, no puede referirse uno sin conmoverse (y de paso pensar en algunos «analistas de salón», que nunca faltan, que especularon acerca de unsupuesto suicidio del Apóstol en Dos Ríos).

Entre los numerosos artistas e intelectuales de diversas partes del mundo que suscribieron la reciente carta enviada al presidente Biden pidiéndole que dejara vivir a Cuba, no sé cuántos apoyan el proceso revolucionario desde la A hasta Z y cuántos tienen también críticas y señalamientos que hacerle. Más importante que eso es lo clara que tuvieron las esencias políticas del conflicto, ¡lo que decide!, a la hora de empinarse, alzar la voz y clamar a coro por unas «manos fuera de Cuba».

En esa «participación política activa» por la que clamaba García Márquez en relación con los intelectuales y artistas, lo que debe primar son las grandes verdades que hoy dividen al mundo, y esas hay que aprender a buscarlas y analizarlas con responsabilidad para después exponer cuanto se quiera, sin necesidad de recurrir a poses humanistas, o sensibilidades extremas.

Tomado de Granma



Guía para progres: en la isla vive una 

Revolución


Por Camila Parodi, Cesar Saravia e Iván Barrera, Resumen Latinoamericano, 30 de julio de 2021.  

Fotos: Kaloian Santos Cabrerar para OnCuba

Hablar de Cuba es hablar desde una posición concreta, es hablar de un país del que todxs son “expertxs” y casi nadie se preocupa por comprender. Cuba se posiciona como el efecto mariposa más grande de occidente: el aleteo de un manifestante en Cuba puede provocar un tsunami de opiniones en el mundo entero, con tanta puntería geopolítica de esquivar algo tan anecdótico como un presidente fusilado por doce balazos a tan solo 400 kms de distancia. 

El pueblo cubano carga sobre sus hombros tanto los odios más envalentonados de la derecha latinoamericana, como con los ideales y prejuicios de la izquierda mundial y en particular de la latinoamericana. Es que Cuba es una revolución, y por lo tanto, los errores y problemas que ahí ocurren toman niveles trascendentales para la intelectualidad progresista, frente a las limitaciones de las izquierdas locales de articular un proyecto que siquiera se le parezca. Pero es sabido que es más fácil teorizar sobre la revolución que hacerla, y el pueblo cubano lleva 62 años intentando hacer la suya, probando, equivocándose, recuperándose. En definitiva, haciendo de su revolución una creación heroica permanente. 

Cuba no es ajena a los debates de la izquierda en los últimos años. Dentro de la isla los feminismos, las disidencias, las juventudes y los movimientos afrocubanos demandan el protagonismo necesario para que un proceso popular sobreviva. Y sin embargo, a diferencia de otros lados, esto ocurre dentro de una sociedad en la que hablar de revolución y socialismo no es hablar de una idea del pasado, nostálgica, sino un proceso vivo, dinámico, que atraviesa la identidad nacional de todxs lxs cubanxs, incluso de aquellxs que desde Miami, o desde dentro de la isla, intentan desde hace años derrocar al gobierno y que han convertido a la contrarrevolución en toda una industria mediática en nuestro tiempo. Ocurre, además, en medio de un bloqueo cruel, que condiciona cualquier medida económica, incluso las más moderadas o que hasta podrían ser consideradas como de derecha. El imperialismo ya dio su veredicto, el camino para la revolución, es que no haya camino. 

Las recientes protestas, originadas principalmente por la falta de algunos productos básicos y los cortes de energía, dieron nuevamente pie a viejas discusiones sobre el futuro de Cuba y volvieron a poner al país en la agenda de discusión de los círculos progresistas. Las primeras movilizaciones activaron las alarmas del “chip progre” y las contradicciones comenzaron a aflorar.

“Soy progre y me cuesta hablar de Cuba” 

Si escribí furiosos tuits contra la represión en Colombia, ¿debería hacer lo mismo ahora en Cuba? ¿O debería abrir un hilo comentando que una cosa es una cosa y otra cosa es otra pero las dos están bien y mal simultáneamente? Porque claro, en Cuba también actuó la policía y yo busqué todos los sinónimos peyorativos de yuta en Latinoamérica, pero ¿Cómo le dicen a la gorra en Cuba? ¿le dicen yuta, tombo, paco, gorra, botón? Pará, voy a ver qué dice René de Calle 13.

La represión siempre es represión: es el mecanismo del Estado para restablecer el orden. Pero, ¿qué orden? ¿Cuál es el orden? ¿Y quién lo ordena? ¿Reprime igual Berni que Bullrich? ¿Reprime igual Piñera que Duque? ¿Áñez que Lenin Moreno? ¿Y Cuba? ¿Cómo meto a Cuba en este lío? Me cuesta Cuba, cuanto menos tibio quiero ser más tibio quedo, y ¿Qué van a pensar mis followers si defiendo un pueblo sí y otro pueblo no? Sobre todo porque una vez fui a Cuba y en Varadero había una mujer vendiendo lapiceras. 

Pero a fin de cuentas, ¿Quién es el pueblo? ¿Puedo meter en la misma bolsa a lxs estudiantes de Chile, a lxs fusiladxs de Colombia y a lxs cubanxs que hacen streaming desde Miami? ¿Le estoy haciendo el juego a la derecha? No, creo que no porque dentro de las manifestaciones también hay mucha gente que apoya a la revolución y no quiere entregarle la isla a Estados Unidos. Antes de mandar send voy a ver qué escribió Roger Waters que es piola.

Me cuesta Cuba, porque yo reniego de la última dictadura argentina pero en Cuba tampoco hay democracia, ¿no? Creo que voy a ir por ese lado, voy a fraternizar con las y los hermanos cubanos diciendo que debería haber democracia para que el pueblo elija libremente a sus representantes como pasa en Colombia que casi todos los años hay un nombre nuevo y eso garantiza todas las libertades individuales. También puedo entrarle por el lado del Covid, como que está todo mal con el bloqueo pero que también deberían haber hecho mejor las cosas, porque a fin de cuentas era re fácil para un país pobre surfear dos años de pandemia. Aunque bueno, ¿por qué entonces no hay tanto revuelo por la gestión de Bolsonaro? Mejor me limito a dar likes, por ahora. 

Demoliendo prejuicios, asumiendo contradicciones

Durante las últimas semanas se publicaron infinidad de análisis y opiniones en torno a la situación de Cuba. Quienes seguimos de cerca los conflictos, tensiones y luchas de los pueblos en el continente sabemos que esto no suele suceder de manera igualitaria con todos los países. Aún cuando hay noticias sobre Colombia, Brasil o México, por nombrar algunos, sólo sus “especialistas” son consultados y entrevistados. Sí, los nombramos en masculino porque pareciera que el análisis internacional es cosa de varones. Pero volvamos al tema, ¡Ojalá todxs tuviéramos algo para decir sobre Haití, Honduras o Paraguay como hicimos con Cuba! Pero bueno, parece que uno de los únicos ejemplos vivos de que otra forma de vivir es posible despierta más emoción ¿O envidia? para opinar. Para nosotrxs, no se puede hablar desconociendo la historia y las miradas de los pueblos en su diversidad como en su contradicción, por eso nos permitimos problematizar algunos de los argumentos más utilizados para condenar al pueblo cubano y su revolución.

Argumento nro 1: ¡Cuba necesita más democracia! 

El grito desde nuestros frágiles sistemas electorales contra la forma de representación elegida por el pueblo cubano es uno de nuestros argumentos preferidos. Pues en Cuba no hay un sistema socialdemócrata ni liberal, por eso la incomprensión. Posiblemente cueste leer esta afirmación en nuestras cabezas capitalistas. Exigimos democracia desde los países que responden a lógicas económicas y políticas capitalistas en los que, como pueblos, nos ha costado mucho que se respeten los derechos básicos para la vida. Cuba es un Estado socialista (también se suele nombrar como república socialista), se ha declarado como tal de manera constitucional en 1961. El Estado socialista tiene, como cualquier otro estado, una estrategia política y económica propia. En Cuba, una economía centralizada, planificada y que aplica un modelo de distribución de bienes básicos para la vida de manera igualitaria.

¿La democracia liberal como la conocemos es lo que necesita Cuba? Quizás acá el conflicto radique en que nos ganaron el mandado, nos dijeron que la democracia es una sola: la de ellxs. ¿Podemos imaginar otras formas de democracia? ¿Quién las imagina? ¿Para qué? Cuando hablamos de democracia, ¿el debate está cerrado? ¿O todavía podemos soñar otra cosa? Porque si el debate se limita a “dictadura” vs democracia liberal, entonces el debate ya lo perdimos, sin siquiera haberlo empezado. 

Argumento nro 2: Estados Unidos embargó a Cuba 

No es embargo, es bloqueo y no es una simple corrección conceptual:  Un embargo es una orden emitida en tiempo de guerra para asegurar, mediante la retención de bienes, el cumplimiento de una obligación contraída legítimamente, como una deuda. El bloqueo es un acto de guerra y es reconocido por la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio como un “crimen internacional de genocidio” desde 1948. El bloqueo contra Cuba fue declarado de manera unilateral por el presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, en 1962 (Sí al, año siguiente de la declaración de Cuba como República Socialista). Su intención era implantar un bloqueo total para cortar todo tipo de vínculo económico, comercial y financiero (por ende político) con Cuba y cercar así al país para derrocar al gobierno revolucionario. Tras 60 años del bloqueo se calcula una pérdida de más de 100 mil millones de dólares por parte de la isla.

A lo largo de los años, Estados Unidos ha intentado justificar el bloqueo de diversas maneras para evadir las denuncias y condenas internacionales. Entre ellos, apuntan contra la nacionalización no compensada de propiedades de estadounidenses en la isla; los “peligros” de Cuba para la seguridad estadounidense por lo que fue su relación con la extinta Unión Soviética; el ejemplo concreto de una revolución socialista factible de implementarse o ser imitada en otros países; las supuestas violaciones de Derechos Humanos en la isla. Sí, en el mismo lugar donde Estados Unidos tiene el Centro de Detención militar de alta seguridad “Guantánamo”. Allí las torturas y el abuso por parte de las fuerzas ha sido denunciado como desmedido en cientas de oportunidades. A través del bloqueo, se busca ocasionar daños físicos y concretos contra toda la población cubana violando sus derechos humanos ya que impide que desarrollen vínculos económicos, comerciales y financieros no sólo con su país sino también con terceros. Cabe aclarar que no existe  ninguna norma internacional que justifique un bloqueo en tiempos de paz; que Cuba nunca ha sido deudora y no ha cometido ningún delito contra la nación norteamericana ni representa un peligro para su seguridad nacional; y que el bloqueo viola principios y derechos fundamentales del Derecho internacional como el “Principio de igualdad soberana”, “Principio de no intervención”, “Principio de la Independencia” y “Derecho a la nacionalización”.

Argumento nro 3: La juventud que no vivió la epopeya de la revolución quiere un cambio

En un análisis complejizado de las infancias y las juventudes, éstas deben ser pensadas como construcciones sociales dinámicas, conflictivas, situadas en la historia y en constante transformación y no como una identidad singular, inmutable y esencializada. Como cualquier grupo social y/o generacional la juventud debe ser entendida en un escenario de relaciones de poder, desigualdad, diversidad y desde una perspectiva de géneros. De forma que no existe “una” forma de ser joven y, en este caso, hay muchas formas de ser jóvenes en Cuba con todas las particularidades que este país presenta. Ciertamente la población adulta cubana experimentó otro momento político, económico y social distinto al que le toca habitar a la actual generación de jóvenes. Sin embargo, resulta complejo generalizar que tras la falta de “epopeya” revolucionaria, la juventud toda y en singular se opone de manera radical al gobierno revolucionario. Esa misma juventud que no es ajena al acceso de la educación y salud de manera libre y gratuita por ejemplo. Incluso hay quienes lo afirman aún difamando la revolución en pleno malecón de La Habana. 

Posiblemente no sea el mejor momento de la Revolución y eso debería aggiornarlo el propio gobierno para generalizar el bienestar ¿Se necesita más creatividad y políticas destinadas a esta población? Seguro que sí, no sirve con repetir propuestas que funcionaron en un momento histórico determinado y estamos convencidxs que es uno de los grandes problemas actuales. Pero, sin justificar, nos volvemos a preguntar ¿Quién puede innovar cuando no hay recursos ni posibilidades de inversión? Tuvimos la suerte de visitar Cuba en diferentes momentos y para diversas actividades, en todas coincidimos que existe una participación protagónica, elegida y comprometida por parte de las infancias y juventudes en la revolución. Esa narrativa no se “agotó” como supieron decir algunos analistas sobre la situación de Cuba, simplemente se reinventa y adecua a las miradas, tensiones y contradicciones de la actual población incluidas sus infancias y juventudes. 

No existe tal construcción binaria “a favor” o “en contra” de la revolución, son las dos al mismo tiempo, y quién mejor que las y los cubanos para enseñarnos a habitar la contradicción. Un pueblo que sabe que no vive de la mejor manera pero que no desconoce que, en este mundo, tienen el privilegio de la libertad y soberanía como ningún otro pueblo. Aman la Revolución a la vez que se cansan y es esa la identidad que les atraviesa. Conservan todo un imaginario de la nación construida alrededor de la revolución y las juventudes no son ajenas a eso. Entonces, la realización de algunas marchas de oposición por el hastío no puede significar el fin de ese proceso.

Argumento nro 4: Cuba funcionó con Rusia como aliado, desde entonces es un modelo decadente

Sobre esto vamos a decir poquito porque la revolución habla por sí sola: Te hicieron tres vacunas en medio de un bloqueo económico. Tendrá cosas para corregir, pero decadente no es.

Pese al bloqueo, Cuba logró en 60 años de revolución: 

– Erradicar la pobreza extrema y el hambre.

 Enseñanza primaria universal.

– Promover la igualdad de género

 Reducir la mortalidad de los niños y niñas menores de cinco años.

– Su inversión social alcanza el 36% del PBI.

– Conserva una tasa del 74% de productividad frente a un desempleo del 3,5%.

– Erradicación del analfabetismo .

– El 87% de la población rural tiene acceso al agua.

Argumento nro 5: En Cuba son todos fanáticos, no hay lugar para la crítica

Posiblemente exista una vieja guardia conservadora de lo que supo construir como revolución y la necesidad imperiosa de repetir hasta el cansancio la misma fórmula que funcionó. Pero si hay algo que tienen las y los cubanos es la capacidad de reflexión sobre sí mismos, la mirada crítica y la propuesta creativa frente a cada situación. Esto se debe, en parte, a la posibilidad lograda a partir de la educación y el estímulo artístico y deportivo en la vida cotidiana pero también al bloqueo, ya que las y los lleva a desafiar cada impedimento.

En Cuba existen espacios y colectivos revolucionarios que tensionan y discuten lo establecido, dando incluso aquellas batallas que no salieron del propio PC sino del pueblo. Como el reconocimiento de los derechos de la población LGTBIQ+ y fomentando la participación popular en todas las decisiones. Se ha construido un imaginario de que las personas que apoyan las revoluciones son tan fanáticas que no cuestionan y discuten. Pero esa, también, es otra imagen se trata de vender.

Fuente: Marcha



Las familias cubanas merecen vivir 

sin bloqueo

Por Yaimi Ravelo, Resumen Latinoamericano 30 de julio de 2021

Compartimos este reportaje fotográfico de nuestra compañera fotógrafa de la corresponsalía cubana, que recoge distintos aspectos y expresiones de las familias cubanas, que sufren este cruel bloqueo impuesto por Estados Unidos. Nos conmueven estas imágenes llenas de poesía y ternura, que pereciera que nos interpelan a no cejar en nuestra solidaridad con Cuba y su Revolución.

Envio:RL





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