Número de desapariciones ya
sobrepasó los 1,900
Resumen Latinoamericano, 26 de noviembre de 2021.
Datos del Observatorio de Violencia contra la mujer de Ormusa, basados en estadísticas de la FGR, revelan que las denuncias entre enero y septiembre fueron 1,902, si se suman las privaciones de libertad. 707 corresponden a mujeres.
La cifra de salvadoreños desaparecidos podría incrementarse de cuatro a siete por día, si se suman los casos de desapariciones y privaciones de libertad, dos delitos que desde octubre de 2019 se cuentan por separado debido a las modificaciones hechas al Código Penal.
Este promedio diario surge debido a que, según información del Observatorio de Violencia contra la Mujer de ORMUSA con datos da la Fiscalía General de la República (FGR), las denuncias por la desaparición de una persona entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2021 sumaban un total de 1,099, pero en el mismo período de tiempo también hubo 803 casos de privaciones de libertad, por lo que juntas suman un total de 1,902 expedientes.
La diferencia entre ambos delitos es que, en el caso de las desapariciones, se desconoce por completo la ubicación de la víctima y su victimario, mientras que en las privaciones de libertad si se tiene un indicio de quién se la llevó.
Esta división propuesta por la Asamblea Legislativa en 2019 buscaba combatir de mejor forma ambos delitos, pero en la práctica ha generado un subregistro que, como explican expertos como Jeannette Aguilar, ha generado una confusión. «La estadística es solo una muestra del fenómeno», mencionó Aguilar, en un reportaje publicado por LA PRENSA GRÁFICA el 15 de noviembre.
Aunque el sector más golpeado por ambos delitos sigue siendo el de los hombres, organizaciones que velan por la defensa de los derechos de las mujeres han notado un incremento en las desapariciones de mujeres. De los 1,902 casos retomados por ORMUSA en su Observatorio, hasta septiembre, 707 corresponden al sector femenino.
«La desaparición de mujeres y niños es algo a lo que se le debe dar más importancia, porque este fenómeno sucede, en la mayoría de los casos, para ocultar un feminicidio previo. Hemos visto una tendencia al alza de mujeres desaparecidas en 2021, algo que seguramente no vimos en 2020 debido a las restricciones por la pandemia», analizó América Romualdo, de Las Dignas.
IMPUNIDAD
Johanna Ramírez, coordinadora del área de atención a víctimas del Servicio Social Pasionista (SSPAS), señaló también la alta tasa de impunidad que existe en este tipo de delitos, sin importar si se trata de desaparición o privación de libertad.
«En 2019 la PNC reportó 737 personas desaparecidas; mientas que para 2020, a pesar de que hubo cuarentena obligatoria por la crisis sanitaria de covid–19 por seis meses, los datos no fueron más alentadores: la FGR reportó 683 personas, siendo 69 % hombres y 31 % mujeres; el 45 % fueron encontradas con vida, el 6 % sin vida y en el 49% los casos siguen en investigación. Lo grave es que solo se obtuvo dos sentencias condenatorias en ese año», expuso Ramírez.
La misma Policía y la Fiscalía expresaron a finales de octubre ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que hasta mediados de ese mismo mes contaban 1,192 desapariciones. Esa cifra, contrastada con los datos que hoy se presentan por ORMUSA y que se incluyen en el gráfico que acompaña esta nota, revela que las mismas autoridades están haciendo uso de ese subregistro por la tipología de los delitos, lo cual lleva a no tener cifras concretas con las cuales se puede trabajar en materia de seguridad pública.
«Las familias de las personas desaparecidas, aparte del sufrimiento y la desesperanza que causa la desaparición de un ser querido, se enfrentan al abandono y a la indiferencia de las instituciones del Estado responsables de administrar justicia», sumó Ramírez.
Si bien la Fiscalía sostiene que de los 1,902 casos reportados en los primeros nueve meses de este año el 55 % fue resuelto al encontrar con vida a las personas, hay otro 43 % que todavía no son encontrados y que han sido acreditados como «procesos en investigación».
A este ritmo El Salvador cerraría el 2021 con más de 2,000 casos de desaparecidos y un promedio de cinco al día.


Fuente: El Prensa Grafica
Periodistas, diputados, empresarios
y opositores son objeto de espionaje
de Estado según correos de Apple
Por Héctor Silva, Resumen Latinoamericano, 25 de noviembre de 2021.
La compañía hizo la advertencia en el marco de una denuncia contra una empresa israelí que produce los programas Pegasus y ForcedEntry, utilizado para espionaje digital, y en momentos en que el gobierno de Nayib Bukele arrecia sus ataques a personas críticas y de oposición.
Xenia Hernández recibió el aviso al final de la tarde del martes. Apple le había enviado un correo electrónico a su teléfono iPhone en el que le advertía que ella es parte de un “reducido grupo de personas” que pueden ser atacadas por “agentes patrocinados por el Estado”, quienes tratan de acceder de forma remota a los “datos sensibles, comunicaciones, e incluso a la cámara y el micrófono” de su teléfono.
Apple advierte, en su correo, que si Hernández es objetivo de espionaje electrónico por parte de agentes estatales es por “quien ella es o por lo que ella hace”. Xenia Hernández es directora ejecutiva de la Fundación Democracia Transparencia Justicia (DTJ), asesora de la Fundación para el Debido Proceso (DPLF) en Washington y trabajó con el Centro Anticorrupción de Transparencia Internacional en El Salvador; es una de las especialistas en transparencia y rendición de cuentas más respetadas del país.
Ella es, también una de las voces más críticas al gobierno de Nayib Bukele, al que achaca, entre otras cosas, el desmantelamiento de la arquitectura institucional que permitía en El Salvador el libre acceso a la información pública.

“Son acciones del gobierno para espiar a quienes somos voces críticas. La gran mayoría de quienes hemos recibido esos correos, además de periodistas, somos personas que vemos temas de libertad democrática, de libertad de expresión”, dice.
Además de Hernández, cerca de medio centenar de personas, entre periodistas, diputados, políticos opositores y miembros de organizaciones de sociedad civil recibieron mensajes similares, según testimonios recogidos por Prensa Comunitaria en El Salvador.
Mariana Belloso, periodista especializada en temas económicos, anunció a través de su cuenta de Twitter que ella también había recibido el correo de Apple. Belloso, en sus notas y reportajes, ha desenmascarado mentiras que el aparato de propaganda del gobierno Bukele ha publicado respecto a la salud financiera del Estado, la adopción del bitcóin como moneda legal y la deuda pública, entre otros temas.
En julio de 2019, la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) condenó ataques que Belloso recibió en redes sociales después de cuestionar algo dicho por el presidente Nayib Bukele en una conferencia de prensa. “Es algo lamentable, atacan en masa para amedrentar e intimidar y que tengan temor de expresarse”, dijo Belloso entonces.
Luego, en abril de 2020, Belloso denunció un intento de jaqueo a su cuenta de Twitter, el cual incluyó 37 ataques sucesivos, según otra denuncia de APES.
Ser objetivo del gobierno incluso costó a la periodista su empleo, luego de que funcionarios de Casa Presidencial pidieron a su empleador que la despidiera. “Solicitaron que se me removiera sin que yo hubiera cometido ningún error o hubiera publicado información falsa o equivocada, simplemente por ser yo y por lo que ellos calificaron como encontronazos constantes con el gobierno”, contó Belloso.
Propios y extraños
La amenaza de espionaje electrónico tiene que ver, cree Belloso, con que “somos críticos al gobierno”, pero también destaca que la vigilancia del gobierno puede, incluso, alcanzar a sus propios allegados: “También llama la atención que otro tipo de perfiles han reportado cosas similares, como los mismos diputados de Nuevas Ideas. Es evidente que el gobierno quiere tener incluso a sus propios diputados vigilados”.
Al menos tres diputados oficialistas recibieron el mismo correo de Apple: William Soriano, Juan Raúl Chamagua y Alexia Rivas lo denunciaron en sus cuentas de Twitter. Rivas, quien borró su tuit casi inmediatamente después de publicarlo, dijo que otros legisladores de Nuevas Ideas, el partido de Bukele, también habían recibido la comunicación. A inicios de este mes, Nuevas Ideas purgó de su bancada legislativa a dos diputados a los que consideró traidores.
En sus correos, Apple asegura que “los atacantes patrocinados por el Estado tienen buen financiamiento y son sofisticados”, que sus “ataques evolucionan con el tiempo” y que el patrón de agresiones puede incluir ataques por “otros canales y dispositivos y cuentas no relacionados con Apple”.
No hay, en los correos, señalamientos directos al gobierno de Nayib Bukele, solo, en general, a “atacantes patrocinados por el Estado”, pero si hay, en el comportamiento del entorno presidencial salvadoreño, acciones que hablan de acoso cibernético a periodistas, opositores políticos y voces críticas de la sociedad civil e incluso representantes de gobiernos extranjeros.

El lunes 22 de noviembre, un día antes de que llegaran los correos de Apple, Jean Manes, la embajadora interina de Estados Unidos en El Salvador, denunció, precisamente, que el gobierno salvadoreño pagaba medios para lanzar ataques contra ella y la embajada, y que eso había dañado la relación bilateral.
“No podemos pensar que hay interés si están usando su maquinaria de comunicación pagada para atacarnos todos los días. Ataques a la embajada, a mi persona y hasta al presidente Biden”, dijo Manes.
También la congresista demócrata Norma Torres, quien ha arremetido contra la deriva autoritaria de Bukele, ha denunciado ataques cibernéticos, incluso acoso de pandilleros en su casa en California, que atribuye “vienen directamente de los que apoyan” al presidente. Torres ha pedido al FBI investigar los ataques.
Hasta ahora, el gobierno salvadoreño no ha reaccionado públicamente a lo denunciado por quienes recibieron los correos de Apple. Las únicas respuestas informales han llegado por la cuenta de Twitter de Christian Guevara, líder de la bancada bukelista en la Asamblea Legislativa, quien, sin descalificar lo dicho por Apple, intentó insinuar que el “estado” al que se refieren los correos no es El Salvador.
Rompecabezas por resolver y una posible conexión guatemalteca
Los correos de Apple a los salvadoreños llegaron el mismo día que el gigante estadounidense de tecnología e informática denunció a NSO group, empresa israelí dedicada al espionaje electrónico que, entre otros, ha desarrollado los programas Pegasus y ForcedEntry.
Apple, como ya lo había hecho Meta, la compañía matriz de Facebook, acusan a NSO de intentar colar programas de espionaje a través de sus redes y dispositivos.
En su demanda, Apple asegura que NSO ha tratado de utilizar ForcedEntry para introducir Pegasus en los dispositivos. Los salvadoreños han sido advertidos de que es este último programa, ForcedEntry, el que puede ser una amenaza para ellos, según una de las personas que recibió el correo y quien no se identificó por razones de seguridad.
Las primeras pistas sobre el uso de Pegasus y ForcedEntry contra periodistas en Centroamérica apuntan a una posible relación entre operadores de inteligencia de Guatemala y El Salvador, cuyos gobiernos han enfrentado señalamientos públicos de monitorear a voces críticas en el periodismo, la oposición política o la sociedad civil.
En diciembre de 2020, la Universidad de Toronto denunció que Guatemala y El Salvador están en una lista de 25 países cuyos gobiernos han utilizado Pegasus para espiar a sus ciudadanos.
Investigaciones que adelantaron instituciones supranacionales en Centroamérica apuntaron a algunos operadores guatemaltecos de inteligencia que, se supone, introdujeron el uso de Pegasus en la región. Uno de ellos es Mario Duarte, hombre fuerte de los servicios de inteligencia del expresidente Jimmy Morales, señalado por diversos actos de corrupción y financiamiento electoral ilícito.
Investigadores guatemaltecos y extranjeros que participaron de aquellas investigaciones de espionaje político dijeron a Prensa Comunitaria que Duarte “estuvo relacionado con el monitoreo de periodistas a través de Pegasus”. Duarte ha negado las acusaciones de espionaje.
Duarte no es un extraño para el gobierno de El Salvador. Ha sido, de hecho, un asesor del Organismo de Inteligencia del Estado (OIE), que depende directamente del presidente Nayib Bukele.
En agosto de 2020, el gobierno de Bukele contrató a la firma de cabildeo estadounidense Sonoran Policy Group, propiedad de Robert Stryk, un allegado del expresidente Donald Trump. El Salvador se comprometió a pagar a la firma US$450,000 por el cabildeo. Cuando el contrato fue revelado por la agencia AP, Bukele dijo que el contrato se había cancelado. Sin embargo, un reporte posterior desmintió al presidente salvadoreño y reveló que los lobistas aún recibieron pagos en febrero de este año.
Para la operación salvadoreña, Sonoran Policy Group contrató como asesor al guatemalteco Duarte, quien se reunió en varias ocasiones con Peter Dumas, director del OIE salvadoreño. Un oficial estadounidense que ha participado en investigaciones sobre crímenes de cuello blanco en El Salvador dijo que la relación entre Dumas y Duarte continúa.
A todo el rompecabezas de espionaje, inteligencias estatales, acoso a periodistas y opositores, incluso vigilancia a gentes de la misma casa política del presidente Nayib Bukele, se han añadido ahora los correos de Apple que advierten de programas utilizados por “agentes de gobiernos” que, como los de El Salvador y Guatemala, han sido señalados de mantener monitoreos ilegales de sus ciudadanos.
Xenia Hernández, una de las críticas a Bukele advertidas por Apple, cree que el espionaje es un capítulo más de un patrón que incluye acciones administrativas contra organizaciones de sociedad civil, seguimientos a periodistas, allanamientos, acosos cibernéticos orquestados por el mismo presidente y, asegura, el uso no controlado de fondos públicos.
“Hay millones de dólares del Plan Control Territorial (la política de seguridad pública de Bukele) por los que no están rindiendo cuentas. Uno de los drones que compraron con préstamos para ese plan lo utilizaron para monitorear marchas de protesta”, asegura Hernández, quien no duda en decir que buena parte de ese dinero está siendo utilizado para espiar a los salvadoreños.
Fuente: Prensa Comunitaria
Movilización por el Día Internacional
de la No-Violencia contra las Mujeres
Corresponsalía Resumen Latinoamericano, 25 de noviembre de 2021.
Nos manifestamos al costado del Parque Cuscatlán, arriba del monumento de nuestras heroínas, héroes y mártires de la guerra revolucionaria de los años Ochentas del siglo pasado, con los nombres de miles y miles de Desaparecidas y Desaparecidos.Les dejo con algunas fotos que pude tomar. Hoy a las 6 de la tarde continuará la movilización feminista con una Vigilia en la Plaza de la Constitución, conocida como «La Chulona».

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