La tormenta de viento y granizo causó serios destrozos en la región
La furia que bajó desde el cielo
Las piedras averiaron cientos de viviendas y vehículos en municipios al oeste y norte de Rosario. Lo peor se registró en Roldán.
Piedras de hielo en un jardín de Roldán.Fueron 15 minutos de furia que bajó del cielo y tomó por sorpresa la tarde gris y calurosa del domingo. Viento, granizo y algo de lluvia se precipitaron sobre el oeste y el norte del conurbano rosarino, y en Roldán causó mayor estrago: en ese municipio hablan de unos 500 inmuebles averiados seriamente, y numerosos vehículos dañados por imperio de unas piedras de hielo del tamaño de un huevo de gallina. La tormenta activó el operativo de restauración tanto en Roldán como también en Funes, Capitán Bermúdez y Fray Luis Beltrán. El mismo fenómeno golpeó en localidades del centro santafesino como Gálvez y San Carlos Centro.
“Hemos sufrido una pedrada histórica para la ciudad, en mis 53 años vi una caída de granizo como la que ocurrió este domingo a la tarde. Ocasionó muchos daños materiales, por suerte no tenemos heridos de gravedad ni que lamentar ninguna fatalidad, sólo algunas heridas leves en cuero cabelludo o superficiales en piel, que fueron solucionadas en el Samco local”, resumió ayer el intendente roldanense, Daniel Escalante, en una conferencia de prensa donde campeaba todavía la angustia que conlleva un temporal tan virulento como inesperado.
El panorama en esta ciudad del departamento San Lorenzo exhibe viviendas sin techo, vidrios rotos, chapas de fibrocemento y persianas plásticas agujereadas por la pedrea.
Igual que sucedió en Rosario con la furibunda pedrea de noviembre de 2006, en Roldán el granizo dejó su huella en todas las fachadas que miran al sur. También, en incontables vehículos que estaban a la intemperie pasadas las 3 de la tarde del domingo.
“Es un hecho inédito para la ciudad, estamos trabajado desde ayer (por el domingo). En lo inmediato se solucionó lo más grave, que era la entrada de agua a las viviendas”, dijo Escalante, ya en gestiones con el Gobierno provincial para desplegar la asistencia necesaria a las familias damnificadas.
Agentes de Defensa Civil y Bomberos Voluntarios recorrieron en las últimas horas las calles en busca de identificar los vecinos más afectados por la tormenta. El barrio Villa Las Flores fue una zona muy castigada. Allí varias viviendas precarias quedaron desguarnecidas, y los 30 milímetros de lluvia terminaron de arruinar todo lo que había en el interior de cada una.
En tanto, la Secretaría de Acción Social organizó un operativo para entregar alimentos, ropa, colchones para las familias que quedaron a la intemperie y debieron autoevacuarse o proteger sus viviendas con lonas, como solución de emergencia. Y la policía también se sumó al patrullaje, sobre todo durante la noche ya que la tormenta dejó a la ciudad sumida en la oscuridad por falta de energía eléctrica.
“Las piedras que destruyeron techos y vidrios parecían proyectiles y muchos se autoevacuaron. Vamos a asistirlos coordinando con Provincia la entrega de elementos. También le pedimos ayuda a la comunidad que pueda hacer donaciones”, se sinceró el jefe municipal en la rueda de prensa.
El subsecretario de Defensa Civil, Sergio Callegari, acotó: “Nos comunicamos con Protección Civil, quienes estuvieron al tanto de la situación y con Desarrollo Social estamos articulando para empezar con esta segunda fase que es la asistencia a muchas familias que perdieron muchas cosas desde lo material”.
En el anecdotario roldanense quedará esta fecha como el final de la Casa Amsler, una añosa ruina cuya estructura se mantenía en pie, aunque ya tenía permiso de demolición otorgado por el Concejo. En pleno centro, Urquiza y San Martín, el inmueble estaba deshabitado hacía cinco décadas, pero hasta entonces y desde mediados de siglo XX albergó como "casa de ramos generales" una actividad comercial constante y diversa, tanto que era un espacio referente de la ciudad en esos años. La tormenta de anteayer acabó por voltear sus viejas paredes y la mitad de su estructura.
Nueva servicio de Pami para jubilados
La libertad de elegir
Por primera vez en la historia de Pami, las afiliadas y los afiliados de la obra social van a tener la libertad de elegir el médico o médica especialista y el centro de diagnóstico por imágenes donde atenderse. "Este cambio pone fin a un sistema en el que las personas afiliadas tenían un prestador asignado de forma fija, lo que generaba subprestación y demoras. En ese sentido, el nuevo modelo de libre elección de especialistas busca acortar los tiempos de espera para obtener turnos y mejorar la calidad de la atención", dice el comunicado de prensa del organismo.
"La medida también implica un reconocimiento a la labor de las y los profesionales ya que la remuneración por la consulta aumentará considerablemente. De esta forma se pone en valor el trabajo de los médicos y las médicas especialistas", dice el texto.
Como primer paso, es necesario que el médico o médica de cabecera emita una orden electrónica para la especialidad o estudio de diagnóstico por imágenes que el paciente necesita. Luego, la persona afiliada podrá elegir en la nueva cartilla el médico o médica especialista o centro de diagnóstico, dentro de su zona prestacional, en el que desea atenderse. Por último, debe comunicarse con el prestador seleccionado y solicitar un turno.
La nueva cartilla se encuentra disponible en el sitio https://libertad.pami.org.ar/ y en la aplicación de PAMI para teléfonos celulares. Cuenta con una interfaz sencilla y pensada para que las personas mayores puedan utilizarla sin inconvenientes solamente ingresando el DNI y número de afiliación. Fue diseñada con filtros por especialida que facilita la búsqueda de las y los profesionales y centros de diagnóstico.
Facturación
Construcción e industria
El proyecto de Ley de Humedales vuelve al Congreso
La defensa del humedal no se rinde
Había naufragado en la comisión de Agricultura y Ganadería. Hoy volverán a ingresar el dictamen en la apertura de sesiones ordinarias.
El proyecto de Ley de Humedales vuelve al ruedo legislativo. Los y las diputadas que habían consensuado el dictamen que luego naufragó en la comisión de Agricultura y Ganadería volverán a presentarlo hoy en la Cámara baja. Se trata de una legislación que le da entidad y derecho de preservación a estos ecosistemas amenazados por actividades productivas que esta norma pretende ponerle límites y regulación estatal.
El diputado nacional por Santa Fe Eduardo Toniolli, dijo que esta vez la expectativa de sacar la ley es mayor, porque la composición de la Cámara cambió en diciembre, y porque el ecocidio en los esteros del Iberá han puesto de relieve con crudeza la necesidad de esta norma. "Es un buen punto de partida para retomar el debate. Hechos como los de Corrientes han impactado en la conciencia colectiva y amerita volver a instalar este dictamen en la agenda legislativa", dijo.
Toniolli integra el grupo de diputados que reingresará el proyecto, encabezados por el titular de la comisión de Ambiente, el bonaerense Leonardo Grosso (FdT), en la apertura de sesiones ordinarias. Este legislador ha definido la causa como "una deuda que el Congreso tiene con el ambientalismo y con nuestros ecosistemas: garantizar protección ante la agresión que vienen sufriendo hace años".
Toniolli explicó que el texto, de 25 páginas, "es el dictamen que resultó del acuerdo entre las distintas fuerzas políticas que conformaban la comisión en 2020. Fue acompañado y elaborado en conjunto por científicos, investigadores, organizaciones y comunidades socioambientales. Viene con un sólido consenso".
El proyecto establece por primera vez la caracterización del humedal como ecosistema específico y los estándares a tener en cuenta para su preservación y la de las especies que lo habitan. "No es un texto prohibicionista. La ley no prohíbe ni impide aquello que no destruye los humedales, sólo establece límites con criterios científicos probados", aclaró Toniolli.
En efecto, la propuesta contempla actividades productivas, pero acotadas dentro de parámetros de sustentabilidad ecológica. "Uso racional y sostenible, restauración ecológica", son conceptos que nutren el proyecto de ley que hoy volverá a la agenda parlamentaria.
El texto enumera los argumentos del humedal: como fuente de agua dulce, filtrado y retención de nutrientes y contaminantes, provisión de alimentos, madera, medicinas, fibras, efecto amortiguador de inundaciones, disminución de la erosión hídrica, polinización, estabilización de costas y riberas, reserva de carbono, regulador de plagas y enfermedades, formador de suelos y materia orgánica.
El Ejecutivo nacional enviaría otro proyecto similar. Pero el que será presentado es la síntesis de una decena de iniciativas de diversos sectores políticos. Se cocinó durante sucesivas reuniones con expositores de 18 provincias, otros internacionales, asesores del mundo científico, y la movilización popular que la demanda y la resume en unas 700 mil firmas de aval. "Es un buen punto de partido para reiniciar el debate", valoró el legislador rosarino del Frente de Todos.
En su extenso articulado, el proyecto define lo que es un humedal, su función clave en la salud del medio ambiente, y por lo tanto señala y evita prácticas reñidas con su cuidado ambiental. Las quemas intencionales en las islas entrerrianas, y los últimos incendios en Corrientes dan cuenta de ello.
La iniciativa incorpora al humedal como categoría en el ordenamiento ambiental del territorio, establece funciones del Estado nacional y le confiere poder de policía para todo uso humano de esos ecosistemas.
"El dictamen fue a parar a la comisión de Agricultura y Ganadería, y por más consenso que tenía y la demanda social latente, hay algunos lobbies que indudablemente ejercen presión para que la ley no salga. Hay actividades como la ganadería industrial que requiere de límites. Hemos visto en estos años incendios intencionales que han derivado de este escenario de crisis", expuso Toniolli.
"Estado de Emergencia Hídrica" de la cuenca del río Paraná
Lewandowski pidió una prórroga
El senador nacional por Santa Fe, Marcelo Lewandowski, presentó un proyecto en el Senado de la Nación en el cual le solicita al Poder Ejecutivo Nacional que considere la prórroga por ciento ochenta días corridos del Decreto 482/2021 que declaró el “Estado de Emergencia Hídrica” en aquellos sectores del territorio abarcado por la región de la Cuenca del Río Paraná. Lewandowski fundamentó en el texto del proyecto que el río Paraná está atravesando desde marzo de 2021 la peor bajante en años con una reducción abrupta y prolongada del caudal de agua que comenzó a mediados del año 2019, antes de la pandemia de covid-19, y que desde ese momento inició un proceso progresivo de pérdida de agua, reduciendo la disponibilidad de ese recurso en la región.
La bajante del Paraná está teniendo un fuerte impacto en la vida ambiental, económica, productiva y social de las localidades ribereñas afectando directamente el abastecimiento de agua para consumo humano, los procesos de potabilización del agua urbana, la generación de energía, la navegación y la logística del tráfico comercial argumentó el senador nacional.
Lewandowski consideró “necesaria y urgente” la presentación la prórroga del Estado de Emergencia Hídrica para preservar la continuidad de las actividades productivas, la conservación de los puestos de trabajo de los sectores afectados y mitigar los daños producidos.
El legislador nacional sostuvo que la bajante está afectando sensiblemente la industria pesquera. A raíz de la bajante, en la Provincia de Santa Fe, la veda para la pesca comercial se extiende a cuatro días de la semana. Según el Ministerio de Ambiente santafesino hay 4.020 familias que dependen de la pesca y unas 1.628 son pescadores artesanales.
Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario en 2020 circularon por el Paraná el 37 por ciento de las exportaciones agrarias del país. En tanto, durante el 2021 la participación de los puertos del Gran Rosario en los embarques totales de granos, aceites y subproductos argentinos cayó a su menor porcentaje en casi un cuarto de siglo, como consecuencia del nivel del agua del río Paraná que resintió gravemente los despachos. Prueba de ello es que los embarques desde las terminales que se encuentran entre Arroyo Seco y Timbúes disminuyeron 225.000 toneladas en comparación con el año anterior.
Fuente:Rosario12
Ante el dolor, la esperanza
La gran batalla de ganarle la pibada al sistema
Por Marcela Isaías
Publicada en 01/03/2022
Sin siquiera imaginarlo, bajo una balacera pierden al compañero de clases con quien soñaban terminar la secundaria. De un día para otro se tienen que mudar de barrio porque le piden la casita bajo amenaza de muerte, y en esa corrida se van también los hijos de la escuela. No hay horarios para los tiros. Hay temor en las familias de que sus hijas e hijos caminen solos unas pocas cuadras para ir o volver de clases. Las maestras aseguran que, antes, cuando salían a recorrer las casas de sus alumnas y alumnos a lo sumo temían que las mordiera un perro; y ahora la “tranquilidad” pasa por no llevar nada encima. Y que hoy no sólo se encuentran con un niño que tiene sus necesidades más básicas sin resolver, sino que además le mataron a su mamá en la cara. Solamente en enero de este año, se registraron 24 homicidios en el departamento Rosario, la cifra más elevada desde 2016 ¿Cómo pensar la educación en esa realidad donde la violencia es lo cotidiano? Dos educadoras que enseñan en escuelas de Rosario y un docente de la universidad pública opinan que la clave está en escuchar, contener, abrir la escuela lo más que se pueda y saber que “el enemigo de la educación es la idea de lo definitivo, de la determinación total, de la impotencia, de lo irreversible”. Y que “desde hace varios años a esta parte rescatarle un pibe al sistema es una gran victoria y una gran batalla”.
Sólo para graficar una de las maneras de expresarse de esa violencia territorial: en el departamento Rosario se registraron 24 homicidios en enero de este año, la mayoría en la ciudad de Rosario (17 de ese total). Es la cifra más elevada desde 2016. La mayoría de las víctimas son varones de entre 15 y 19 años; y en casi un 5 por ciento de esos homicidios la víctima no era la destinataria directa del ataque. Los datos surgen del reporte de enero 2022 elaborado en forma conjunta por el Observatorio de Seguridad Pública y el Departamento de Informaciones Policiales D-2, ambos pertenecientes al Ministerio de Seguridad, y por el Ministerio Público de la Acusación. Se vale de información de fuentes policiales, judiciales y de efectores de salud. Lo que pinta de febrero no mejora para nada ese panorama.
Un reporte similar –elaborado por los mismos organismos– señala que de las 87 personas reportadas como heridas con armas de fuego, en enero pasado en el departamento Rosario, 82 corresponden a la ciudad de Rosario. También las víctimas son mayormente jóvenes y varones. Además, el informe detalla que “la cantidad de personas heridas por armas de fuego en enero de 2022 se ubicó entre las más elevadas desde enero de 2019, por encima del promedio mensual de los últimos tres años”.
En esos números hay nombres propios, historias de vida. Están las escuelas, las chicas y los chicos, sus familias y las docentes directa o indirectamente afectadas. Con frecuencia aparecen mensajes de dolor en las redes sociales despidiendo a una o un estudiante asesinado o alguno de sus familiares. O se conoce lo inédito de la noticia de que se baleó el frente de un establecimiento escolar ¿Cómo pensar entonces la escuela? ¿Cómo pensar la tarea de enseñar?
“Estoy para escucharte, para mí sos importante, contás conmigo”. Eso es lo primero que Daniela Castaño intenta transmitirle a cada niña o niño de su escuela. Desde hace seis años trabaja en la Escuela N°1326 Maestro Sergio del Coro, de Solís 191, en barrio Ludueña. Habla de la escucha atenta para generar vínculo y confianza, la base para que suceda la tarea educativa, también para que la palabra tenga su lugar de relevancia. “Desde ahí parto, porque considero que después es desde donde podés avanzar en lo pedagógico”, dice.
Daniela sabe que esa no es una tarea solitaria, por eso se afirma en lo colectivo, y asegura que “toda la institución está en el afán de trabajar en ese sentido”.
Pero la realidad en la que deben llevar adelante esas premisas y estrategias no le hacen las cosas sencillas. Genera dolor, inseguridad y angustia en el trabajo docente. “Los relatos que escuché el año pasado me afectaron muchísimo”, confía Daniela.
Repasa que en los seis años que lleva en esa escuela, en dos oportunidades tuvieron que entrar a los chicos a las aulas por los tiroteos que había en el barrio. A eso se suma la angustia de ver que ya no solo se trata de atajar los problemas que llegan con la pobreza sino también con la violencia y la inseguridad.

“Ahora nos encontramos con otro niño que no solamente viene con esa carga de necesidades básicas no resueltas, sino también con traumas como el de haberle matado a la mamá en la cara. Por más que busque mostrarle otras realidades, cómo le decís que puede transformar la suya si está totalmente traumado por eso”, pregunta Daniela en voz alta.
Asegura que toda la escuela –con la directora al frente– está todo el tiempo trabajando preocupaciones como las de inseguridad y salud, pero “a veces se nos trunca el camino, porque ya escapa a nuestras manos”. Reconoce entonces que si bien han pasado tiempos de mucha violencia, “ahora es un nivel bastante alto que no lo hemos atravesado nunca”.
También habla de los tiempos de las instituciones del Estado, que no están en sintonía con las urgencias de lo que las escuelas necesitan, y es cuando se les hace difícil remar el día a día.
La maestra de Ludueña se planta en la meta de demostrarles a las niñas y a los niños que son importantes, que tienen que vivir su infancia, y también a reconocerles “esas ganas de aprender, porque, más allá del contexto, siempre pueden aprender”.
Escuchar y contener
Cristina Jelonche es vicedirectora de la Escuela María Madre de la Civilización del Amor (Uruguay al 4000, casi Avellaneda). Coincide con Daniela en poner a la escucha y la contención como pilares fundantes de lo que después transcurra en el aula. Una tarea que además considera recíproca: “Como muchos temas que hay que abordar en las escuelas están los urgentes, los importantes, los que ya se vencieron antes de ayer y que estamos llegando tarde. Por eso lo que podemos hacer es trabajar, conversar y aprender con las familias”.
Cristina dice que las balaceras en el barrio que rodea a la escuela “son constantes y no hay horarios”; y de paso agradece al cielo que todavía no hayan baleado el frente de la institución como pasó a fines de 2021 con dos establecimientos educativos de la ciudad. Un hecho que nadie olvida.
Directa o indirectamente esos hechos violentos afectan a quienes transitan la escuela de barrio, desde vecinos, conocidos o familiares de sus alumnas y alumnos. Muchas familias se tienen que ir, y casi como a escondidas piden el pase de sus hijos para otra escuela. Algunas porque son amenazadas, otras porque les piden las casas y les dicen que si no las dejan los van a matar. “Esa es la realidad que venimos viviendo desde antes que empezara la pandemia”, admite Cristina.
La docente asegura que en estos dos años estos hechos de violencia se hicieron visibles en los medios, a través de las balaceras, pero que vienen de antes de la pandemia, en todo caso ahora se agudizaron.
“Lo que intentamos desde la escuela es contener –dice la vicedirectora– lo que deriva de todas esas situaciones y se expresa en las aulas”. La María Madre Civilización del Amor cuenta con el apoyo de una trabajadora social, pero “no da abasto” con tanta problemática por atender.
Para pintar cómo ha cambiado la radiografía de Rosario, Cristina cuenta que mucho tiempo antes –lleva 24 años de trabajo en la docencia–, al inicio de su carrera, cuando salían a visitar las casas de sus alumnas y alumnos “no había más riesgo que el de un perro que te mordiera. Hoy en día es otra realidad. Y aunque la gran mayoría nos siga respetando, caminar tranquilas por el barrio es hacerlo sin nada”.
La violencia se sufre en lo más cotidiano, como ir o volver de la escuela aunque quede a pocas cuadras de los hogares. “Las mamás tienen miedo de que sus hijos vayan o vuelvan solos. Es muy difícil salir a trabajar y tener que ver quién los va a ir a buscar”, agrega la vice.
Cristina reconoce que a la escuela se le pide todo, y que el Estado a veces hace agua ante estas demandas. Pero también sabe –afirma– que la escuela es parte de ese Estado.
“¿Cómo resolvés los problemas que se te presentan? ¿Qué herramientas tenemos nosotros para resolverlos?¿Hay instituciones que nos pueden ayudar? De esa manera se van abordando los problemas. Claro que hay casos donde se te queman los papeles”, admite la docente.
Para Cristina la fortaleza de la tarea pedagógica está en el trabajo por proyectos, en redes y en equipo. Nunca solas.
La mirada emancipatoria
“Allí donde todo es violencia, nada es violencia porque no hay registro del límite transgredido”. Es uno de los primeros principios fundantes para pensar toda tarea educativa que marca el profesor de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) Gustavo Brufman.
Brufman es director del Centro de Estudios, Investigación y Documentación Educativa Simón Rodríguez, que funciona en el ámbito de la Facultad de Humanidades y Artes (UNR); docente de Ciencias de la Educación y parte del Consejo de Investigaciones de la UNR. También tiene una larga trayectoria militante con las infancias de la barriada de Ludueña, en toda la década del 90, y aún después de 2001. Allí trabajó junto a Pocho Lepratti.
El educador habla de la necesidad de volver a construir relaciones con las pibas y los pibes golpeados por la violencia cotidiana. “Hablamos de primeras infancias que buscan espacio, lugar, constitución subjetiva en marcos de profundo dolor y deterioro. Hablamos de heridas muy profundas que atacan la propia subjetividad infantil desde la primera hora”, dice, y expresa: “Es muy difícil pensar en desandar ese camino si los educadores no logramos anclar e intervenir fuertemente a partir de refundar el vínculo con ellos”.
Otro punto que señala Brufman en este desafío es salir al rescate, hacer visibles “esas experiencias pedagógicas que se dan en las fronteras escolares” y que muestran cómo las infancias buscan “su modo de sobrevivir en medio del dolor”.
El educador afirma que es sustancial “apuntar a la invención, a la posibilidad de crear la singularidad de cada chico, de cada chica, de cada historia de vida; para establecer puentes y cada quien pueda encontrar un nosotros. Y por qué no nosotros –docentes– también”.
Dice que “poner en palabras mediatiza la posibilidad de que todo sea un acto compulsivo, que medie representación, y que no todo sea una acción que brota sin explicación”. De allí que defiende lo central que es que “aparezcan diversas formas de narrativas de sus historias de vida y que podamos como educadores estar abiertos a poder escucharlas, y permitan subjetivarse de otra manera”
Para Brufman se trata de no perder ese optimismo indispensable, esa mirada esperanzadora y emancipatoria que tiene el acto educativo. Lo dice de manera directa y desafiante, también a modo de invitación para no dudar en qué lugar de educadora o educador pararse: “El enemigo de la educación es la idea de lo definitivo, de la determinación total, de la impotencia, de lo irreversible”.
Convoca así a pensar que la educación requiere de nuevas narrativas y lenguajes donde anclar. “Históricamente nos formamos con un ideal de totalidad de escuela que representa el futuro, el desarrollo, que hoy no existe. Desde hace varios años a esta parte, rescatarle un pibe al sistema es una gran victoria y una gran batalla. Dejamos de ser el eje central y pasamos a ser habilitantes, posibilitantes para que ese pibe o esa piba puedan construir otra historia”.
Y para dar esa batalla –opina el docente e investigador–, “en lugar de cerrarse en sí misma, la escuela debe abrirse todo lo que pueda”. De eso se trata la pedagogía de frontera: “Aún en los lugares más violentos, dolorosos y terribles existen microexperiencias de gente de la barriada que en su padecimiento y en su necesidad de sobreponerse busca, encuentra, resiste y se vincula”.
Brufman afirma que “el mayor resguardo es habilitar el mayor contacto con la gente con la que trabajamos. No al revés, de cerrar la puerta detrás nuestro. Porque eso fortalece la debilidad”. También que “la posibilidad de configurar un nuevo nosotros, aun en las condiciones de dolor, es un andarivel posible para afrontar todo este escenario”.
Uno de los reclamos más escuchados, cuando se discute cómo enseñar en estas realidades atravesadas por la violencia narcocriminal, es demandar la presencia del Estado. El profesor Brufman prefiere responder con una indirecta al planteo: “Hay ausencia del Estado porque está demasiado comprometido. Este es el punto ¿De qué tipo de ausencias estamos hablando? Estamos ausentes para determinadas cosas que deberían ser las funciones históricas del Estado. Pero, ¿de qué Estado estamos hablando?”.
Fuente:ELEslabon
Rosario concentró casi todos los casos de Covid en la provincia este lunes
Se registraron cinco fallecimientos durante la jornada, todos de la ciudad de Rosario.
Se reportaron 312 casos de coronavirus en Rosario, de los 387 en Santa Fe este lunes, según informó el Ministerio de Salud de Santa Fe.
En la jornada se registraron cinco muertes, todas de Rosario. Se trata de pacientes de 61, 72, 73, 87 y 89 años.
El resto de las ciudades con casos fueron Granadero Baigorria con 20, y Santa Fe y Villa Gobernador Gálvez con 11 cada una.
Con los datos de este lunes, Santa Fe llegó a un total de 729.341 positivos y 9.004 defunciones desde el inicio de la pandemia.
Cabe señalar que los datos de nuevos casos en la jornada corresponden solamente a pacientes mayores de 60 o con comorbolidades, puesto que el Gobierno de la Provincia determinó que no se hisope más a los menores de esa edad.
Además, los feriados y fines de semana suele testearse menos cantidad de personas, por lo que los números tienden a ser mucho menores que durante el resto de la semana.
A nivel nacional, el Ministerio de Salud informó que en las últimas 24 horas las distintas jurisdicciones de todo el país confirmaron 32 muertes y 3.478 contagios de Covid-19, un número significativamente menor que el que se registraba el último día del mes anterior, cuando se habían reportado 43.472.
Fuente:Conclusion
No hay comentarios:
Publicar un comentario