23 de noviembre de 2020

TROPEL 3 del 23.11.2020.

 

Agenda Argentina: “A los discursos de odio se los contrapone con más democracia, debates, propuestas e ideas”

Referentes académicos, culturales y científicos, entre otros, debatieron qué hacer con esa clase de prédicas, en una jornada de trabajo interactiva que contó con la presencia del Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero y la ministra de Seguridad Sabina Frederic.

(Foto: Edgardo Gómez)
22 de noviembre de 2020
Los discursos de odio en Argentina y el resto del mundo, algunos de ellos muy añejos, adquieren nuevas formas de reproducción social. Diferentes colectivos sociales, etarios, políticos, o simplemente la otredad, padecen persecuciones, estigmatizaciones y diversas formas de violencia, azuzadas por usinas que intentan generar legiones de odiadores.

“¿Qué hacemos con los discursos de odio?”, fue la pregunta de fondo que planteó Agenda Argentina, iniciativa conjunta de una nueva generación de colectivos de pensamiento crítico, para organizar un foro virtual, a través del canal de Youtube del espacio, dividido en ocho bloques, con más de cinco horas de trabajo y debates, y que contó con alrededor de cinco mil participantes de manera remota.
Así, parte de las respuestas giraron en torno a la necesidad de una mayor convivencia democrática, acciones dirigidas a las usinas generadoras de odio, y un llamado a la responsabilidad a referentes, funcionarios, comunicadores y referentes del debate público.
En este marco, el Jefe de Gabinete Santiago Cafiero, durante el cierre de la actividad, planteó: “El discurso de odio busca anular al otro. Este discurso en redes sociales tiene un tono impersonal, pero el problema es cuando se traslada a la arena pública, donde ya no son anónimos y hay muchos y muchas con responsabilidades institucionales. En democracia esto es riesgoso, más con un país que tiene una historia de violencia política muy fuerte. Cuando sembrás odio, vas a cosechar odiadores, y es lo que termina pasando en las calles, donde todo se empieza a agravar”.

En esta línea, el funcionario nacional recordó que el peronismo resultó, en más de una ocasión, objeto de odio a lo largo de la historia argentina. “La particularidad que tiene este tipo de práctica en Argentina es que estos discursos son violentos hacia las mayorías, como el peronismo y los feminismos. Buscan confrontar con sujetos sociales muy amplios. Por eso tenemos que tener en cuenta a las juventudes, que tienen cierta permeabilidad, son vulnerables y pueden ser un campo muy fértil sobre el discurso del odio porque son discursos simples pero peligrosos”, alertó. “Al discurso de odio en democracia se lo contrapone con más democracia, más debates, más propuestas y más ideas”, definió.

Llamado a la responsabilidad

La ministra de Seguridad nacional y antropóloga, Sabina Frederic, efectuó un llamado a la responsabilidad de los funcionarios, referentes políticos, periodistas y moderadores del debate público, para evitar la circulación de esos discursos. “Hay una responsabilidad superior de estos actores que hay que subrayar, para que no se reproduzca la virulencia del discurso, para que haya una narrativa más inclusiva, más tolerante, más plural, que habilite el intercambio de ideas y, sobre todo, el reconocimiento de los intereses que están atrás de esos discursos”, alertó.

En la misma línea, la socióloga e historiadora feminista Dora Barrancos sostuvo que “es importante distinguir a los y las emisores” de estos discursos. “Las derechas odiadoras han propuesto dos cosas nuevas: el anti feminismo y el odio a las disidencias. Hay que ver los escenarios para entender al odio”.

“Lo que tenemos que proponer es una acción, que se determine a quien sabe minar los cauces profundos de ciertas frustraciones, que hacen un efecto psicosocial. Tenemos una gran responsabilidad gubernamental. Los odios en nuestro país transitan en formas personalizadas”, completó la asesora presidencial.

La titular del INADI, Victoria Donda, se refirió a los dichos de la ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, contra los docentes de las escuelas públicas: “El racismo es un modelo político y económico. Después viene acompañado de la cuestión cromática. Cualquier tipo de expresión que estigmatice a un determinado grupo de la sociedad, lo que busca es que se odie a ese sector, que tiene que ver con el modelo económico y político de quien está hablando”.

Convivencia democrática
El antropólogo y asesor presidencial Alejandro Grimson remarcó que “la necesidad que tenemos en el presente, es la de un futuro colectivo, para lograr un objetivo central, que es tener una alta intensidad de convivencia democrática en contra de los discursos de odio”.

En la misma sintonía, el filósofo, escritor y docente Darío Sztajnszrajber convocó a “no caer en la paradoja: no odiar a los que odian, porque si odiamos a los que odian, gana el odio”.  Agregó, a su vez, que “si bien el odio es la anulación del otro, también preocupa cuando el amor, que se supone lo inverso, termina anulando al otro”.

Nahuel Sosa, sociólogo y referente de Agenda Argentina, explicó los motivos de la convocatoria: “Organizamos está jornada porque el odio, los discursos de odio, y sus prácticas, crecen día a día como fenómeno social, y atacan muchas de las conquistas de nuestra democracia”.

“Los discursos de odio niegan al otro, cuestionan cualquier tipo de igualdad y justicia social, y estigmatizan a grupos sociales. El mayor éxito de un odiador es que su víctima también odie, por eso debemos desplegar respuestas alternativas. Estamos discutiendo si la salida de esta pandemia es con más discursos de odio, o con más Estado, democracia e igualdad".  La legisladora porteña del Frente de Todos, Ofelia Fernández, remarcó la “degradación de los debates” a través de los discursos de odio, que tienen a la mentira como un componente fundamental.

“Es una forma de aleccionarme a mí, pero que sirve para aleccionar a todas las pibas y los pibes que piensan en animarse, en participar, en ser líderes”, expresó. Fernández, también, propuso dejar de confrontar y legitimar esos discursos, para evitar que se “corra con éxito” el debate de ideas de la agenda pública.“Es una forma de aleccionarme a mí, pero que sirve para aleccionar a todas las pibas y los pibes que piensan en animarse, en participar, en ser líderes”, expresó. Fernández, también, propuso dejar de confrontar y legitimar esos discursos, para evitar que se “corra con éxito” el debate de ideas de la agenda pública.



Cómo es el respirador artificial que mantiene con vida a Vicentin

El grupo empresario rosarino Olio, de meteórico crecimiento, viene siendo el sostén principal de la malograda cerealera, a un año de su default y llamado a concurso de acreedores.
(Foto: Télam)
22 de noviembre de 2020

A días de cumplirse un año del anuncio oficial de default, la agroexportadora Vicentin sigue abonando sueldos y manteniendo sus plantas mayormente operativas. No resulta un dato menor, teniendo en cuenta el antecedente de empresas que tuvieron sus fierros oxidados y cientos de trabajadores en la calle a poco de iniciar sus crisis. La fórmula que le permite seguir a flote tiene varios elementos, pero hay uno que se destaca sobre el resto: los contratos a fasón con el Grupo Olio, una firma que viene experimentando un meteórico crecimiento que deja perplejos a propios y extraños.

Grupo Olio es el nombre de un conglomerado que tiene en el rosarino Ariel Olio su principal referente. Dedicado históricamente al agronegocio, el empresario tuvo su primer gran hito en 2016, cuando se hizo cargo de la operación del puerto de Barranqueras, en Chaco, con una inversión de U$S 40 millones. Ya en 2019 anunció una serie de novedades que no pasaron desapercibidas: en marzo informó el lanzamiento de una marca propia para comercializar productos premium de exportación (desde carnes hasta vinos, pasando por aceitunas y garbanzos), la apertura de una oficina en Madrid y una emisión internacional de deuda en la Bolsa de Viena. Meses más tarde, se hizo cargo del 50% del paquete accionario del frigorífico Alberdi –ubicado en la localidad entrerriana de Oro Verde– para potenciar las exportaciones cárnicas, una jugada que implicó U$S 3 millones. Este año, a través de la operación de las plantas de Vicentin, el grupo alcanzó cifras récord de exportación: según revelaron los investigadores Alejandro Gaggero y Gustavo García Zanotti, en un informe encargado por el Banco Nación, para julio de 2020 ya acumulaban U$S 212 millones exportados, 50 veces más que lo registrado en todo 2019.

La apuesta de Olio es ambiciosa. El juez de la convocatoria de Vicentin ya autorizó nuevos contratos de fasón para 2021 y 2022, que le permitirán a la malograda exportadora ingresos por entre U$S 80 y 100 millones  por año. El piso que establece el acuerdo es de 3 millones y medio de toneladas de soja y medio millón de toneladas de girasol por todo concepto (crushing y molienda). Asimismo, aunque supeditado a la coyuntura, Grupo Olio podrá sumar la tarea de refinado para su posterior venta en el mercado doméstico. Envalentonada, la firma rosarina ya dejó trascender un plan para quedarse con Vicentin: según reveló el portal Punto biz, el proyecto incluye la llegada de fondos chinos. En ese marco de proyección internacional, la compañía acaba de abrir una oficina en Miami, como paso previo para cotizar en Wall Street.

Preguntas

Frente a este panorama, no son pocos los que se preguntan cómo hizo una empresa que hasta hace poco era una más en el universo agrícolo-ganadero para hacerse lugar en un mercado dominado por multinacionales. Estas últimas no parecen haberla recibido muy bien: el CEO de Grupo Olio, Fernando Jurado, declaró al portal Rosario3 que "hubo actores de la competencia que se encargaron de hacernos sufrir bastante". Según dijo, esas compañías preferían ver cerradas las plantas de Vicentin.

La incursión del grupo rosarino en la agroexportadora se dio a través de una de las tres firmas que lo componen –Díaz & Forti SA, especializada en el negocio granario–. Las otras dos son Los Reartes SA (ganadería) y el mencionado Frigorífico Alberdi SA. A ello debe sumarse que, a título personal, Ariel Olio participa en varias sociedades más, como la financiera Compañía Bursátil SA y la metalúrgica Iron Concept SA. En estas dos tiene como socio a Gabriel Adrián Guglielmino, quien a su vez preside MG Group SA, una financiera especializada en la comercialización digital de créditos prendarios.

Según los registros públicos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), entre las fuentes de financiamiento nacional a las que acudió Díaz & Forti en el último tiempo aparece la Asociación Mutual 18 de Julio, una entidad que estuvo suspendida en 2018 y 2019 por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) por relaciones irregulares con MG Group SA. Tanto esta última, como la mutual y las dos sociedades anónimas en las que participan Olio y Guglielmino, funcionan en un mismo edificio del microcentro rosarino, aunque en diferentes pisos.

La información provista por el BCRA también indica que actualmente Díaz & Forti no utilizan los bancos tradicionales como alternativas principales de financiamiento. En los últimos meses incrementó su pasivo con dos "proveedores no financieros" –según la terminología oficial– emplazados en la city porteña: Crediserv SA y la Cooperativa de Crédito, Consumo y Vivienda Fincredit Ltda.

El respirador y la vacuna

Según revelaron los integrantes del actual directorio de Vicentin –tras el recambio autorizado por la última asamblea del 15 de octubre–, gracias al fasón con Grupo Olio, la compañía ya tiene cubiertas las necesidades de todo 2021. "Tenemos comprometido el 70% de la capacidad en soja y el 50% de girasol. El resto lo tenemos disponible para nuevos operadores que quieran acercarnos una propuesta", dijo Omar Scarel, el histórico contador de la empresa que hoy encabeza el management.

Más allá de esa afirmación, aún nadie sabe dar precisiones sobre qué pasará con la compañía, que necesita millones solo de capital de trabajo para volver a operar con normalidad. Mientras la empresa juega con los tiempos del concurso preventivo, las plantas siguen funcionando con respirador artificial, a la espera de una vacuna que, siendo optimistas, podría ser realidad recién a lo largo de 2021. «

Se estrenó el documental sobre la cerealera

Ayer se estrenó el documental Vicentin: de gran empresa a gran estafa. Se trata de un trabajo de investigación testimonial sobre la historia y el desarrollo de la cerealera Vicentin, hasta llegar a la defraudación y estafa cometida en los últimos años, la complicidad con la empresa de diversos gobiernos y funcionarios a lo largo de los últimos cincuenta años y la responsabilidad penal de sus principales socios.

A partir de la idea original de Enrique Pepe Albistur y en coproducción con Renato Miari, el documental pone de relieve la mirada de Pino Solanas, Ricardo Alfonsín, Luis Rubeo, Carlos del Frade, Eduardo Hecker, Claudio Lozano, Leandro Busatto y el economista Horacio Rovell, entre otros políticos, economistas y personalidades.

Fuente:TiempoArgentino



22.11.2020 / Sobre las medidas que había dejado Macri

Basterra dijo que se corrigió "un manejo absolutamente irresponsable de los recursos del Estado"

A partir de este mes se puso en ejecución el sistema de compensación a pequeños y medianos productores de soja, para devolver hasta 10 puntos de las retenciones descontadas por la venta de la última cosecha. La medida alcanza a 37.548 productores, que en total recibirán devoluciones por más de $6.700 millones, una medida que contó con el respaldo de la Federación Agraria, aunque no fue acompañada por las otras organizaciones de la Mesa de Enlace.
















El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Luis Basterra, afirmó que con la devolución y compensación por ley de las retenciones a pequeños y medianos productores, la administración de Alberto Fernández corrigió "un manejo absolutamente irresponsable de los recursos del Estado en el Gobierno anterior",


"Volvimos a poner las retenciones a la exportación en su nivel anterior, pero con una segmentación que benefició al productor pequeño y mediano, no sólo a la agricultura familiar, y en mayor medida al de la zona extrapampeana", afirmó Basterra en declaraciones que publica hoy el diario Página/12.

En ese marco, dijo que "ese criterio respeta la situación social y territorial, y corrige un manejo absolutamente irresponsable de los recursos del Estado en el Gobierno anterior".

Basterra recordó que durante la gestión anterior se ligaron las retenciones a un valor fijo para el dólar, porque "se especulaba con la devaluación desde el propio Gobierno, de forma tal que así se licuara el aporte al Estado que representan esos derechos de exportación", por eso "cuando asumimos, lo primero que debimos hacer fue corregirlo".

El funcionario precisó que se respetaron las tasas vigentes, pero eliminando esa cláusula de un dólar con valor fijo, a lo que luego se sumó la ley de solidaridad y emergencia.

Esa norma "subió en tres puntos las retenciones a la soja y sus derivados, pero mantuvo las de los cereales y productos regionales: trigo, maíz, algodón, arroz, entre otros, mientras con la reglamentación se le bajó la retención a estos productos".


Basterra explicó, respecto de la segmentación, que "nos sentamos con la Federación Agraria y las cooperativas federadas, y llegamos a la conclusión de establecer un tope de facturación de venta de productos del año 2019 para considerar qué productores debían recibir la compensación".

"Se estableció así un tamaño de explotación, de hasta 400 hectáreas sembradas, y luego analizamos que hay diferencias notables del impacto de las retenciones para un productor de menos de 100 hectáreas que otro de 350", agregó.

De este modo se establecieron cuatro escalones, cada 100 hectáreas, "para darle un mayor beneficio de devolución a los de menos de 100 hectáreas".

Finalmente se agregó un criterio regional: fuera del área núcleo (provincias de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires), los productores debían recibir un beneficio mayor, por menor productividad y mayor distancia de los puertos.

En otro orden, Basterra señaló que la política de incentivo a la liquidación de divisas por la exportación de soja no fracasó, sino que "se demoró su impacto por las condiciones de los mercados internacional y local".

"La información que estamos teniendo de las últimas semanas es que, tras cierta estabilidad en la plaza cambiaria de las últimas semanas, empiezan a realizarse las operaciones de ventas físicas", afirmó. "Para diciembre el objetivo que se planteó el Gobierno con la liquidación de la cosecha se va a cumplir", dijo el ministro de Agricultura.

Explicó además que "el productor que vendió, cambió el dinero rápidamente por insumos: los productores se pasaron de una posición física en granos a una posición física en bienes de capital o insumos, lo que también es comprensible en un escenario de alza de precios y volatilidad cambiaria".

Fuente:PoliticaArgentina



Créditos UVA: las cuotas seguirán congeladas hasta enero

El Banco Central renovó la extensión en el congelamiento de las cuotas de los créditos UVA hasta el 31 de enero del año próximo.

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