20 de junio de 2018

NEUQUEN:Mañana señalarán la Torre de Periodistas como sitio de la Memoria.

Mañana señalarán la Torre de Periodistas como sitio de la Memoria 
NEUQUÉN. El primer edificio de departamentos que tuvo Neuquén sufrió la apropiación de más de una veintena de departamentos por parte del Ejército y otras fuerzas de seguridad durante la dictadura. 
20 JUN 2018
EL jueves a las 11 se llevará a cabo el señalamiento de la Torre de Periodistas de Neuquén como sitio de Memoria, Verdad y Justicia, debido a que el primer edificio de departamentos que tuvo Neuquén sufrió la apropiación de más de una veintena de departamentos por parte del Ejército y otras fuerzas de seguridad durante la dictadura.
La actividad será coordinada por la secretaría de Derechos Humanos de la provincia y la delegación de Derechos Humanos de la Nación, con intervención del municipio y la legislatura. Como antecedentes, se cuenta la declaración tanto de la Legislatura como del Concejo Deliberante, de la torre Periodistas como un lugar de memoria.
“Hay un despojo de los titulares originales de la cooperativa de Periodistas, que tenía que ver con el autoritarismo que desembarcó en todos los ámbitos durante una de las dictaduras más terribles que hemos tenido”, dijo Alicia Comelli, titular de la cartera de Derechos Humanos.
Entre otros dueños que fueron despojados de sus cuotas societarias se encontraba el periodista Enrique Pedro Oliva; que escapó exiliado a Francia, Marta Echeverría -ex dueña de Libracos, que sufrió un atentado explosivo de la triple A- Enrique Esteban (periodista de Clarin ), Cristina Parente, Osvaldo Arabarco y Eduardo Bejarano, entre los fundadores junto con Hugo Reynoso y Dante Lombardo, que buscaron visibilizar la apropiación.
Comelli recordó la investigación judicial del “despojo” que se produjo de 24 departamentos a la cooperativa de Periodistas que hoy siguen en su mayoría bajo la titularidad del Ejército Argantino, Policía Federal y Gendarmería; mientras que un par fueron vendidos; y detalló que el señalamiento buscaba “visibilizar y tomar conciencia de que también ahí despojaron las voces disidentes de periodistas que había en la época”.
La Torre iba a ser inaugurada en junio de 1976, pero con el golpe de Estado el 24 de marzo los militares intervinieron la entidad, varios departamentos a estrenar fueron escriturados a nombre del Ejército Argentino, la Marina y la policía Federal mientras que sus dueños fueron conminados a irse y no reclamar; en tanto desde entonces siguen en poder institucional de las fuerzas de seguridad.
La Cooperativa había proyectado la construcción de un Centro Cultural Comunitario, que fue eliminado por los militares y en ese espacio ubicado actualmente sobre la Avenida Argentina se construyeron cocheras, y 2 locales comerciales, que en el proyecto de la inauguración pertenecerían a las futuras sedes de los sindicatos de Gráficos y el de Prensa de Neuquén.
Fuente:RioNegro

Junto a la Asociación Madres de Plaza de Mayo, ATE Capital realizó una permanencia pacífica en la Casa de Chubut en solidaridad con Facundo Jones Huala.

Junto a la Asociación Madres de Plaza de Mayo, ATE Capital realizó una permanencia pacífica en la Casa de Chubut en solidaridad con Facundo Jones Huala: opina Daniel Catalano 
19 junio , 2018
Esta mañana, ATE Capital junto a Hebe de Bonafini y las Madres de Plaza de Mayo realizaron una permanencia pacífica en la Casa de la Provincia de Chubut en solidaridad con Facundo Jones Huala, quien se encuentra en un delicado estado de salud en el macro de la huelga de hambre que mantiene desde hace 20 días. La demanda ante el Gobernador de Chubut fue que se garantice el derecho del Lonko y le permitan realizar la celebración del año nuevo mapuche en el penal de Esquel, donde permanece como preso político desde el año pasado. “Hebe acaba de presentar un pedido de audiencia y está solicitando hablar con el gobernador Mariano Arcioni”, contó Daniel Catalano, secretario general de ATE Capital, en diálogo con Mañana Imposible. Finalmente, el Gobernador respondió y dijo que garantizaría la respuesta al reclamo de Jones Huala. 
“La salud de Facundo esta muy deteriorada, lleva 20 días de huelga de hambre, hace 3 días que dejó de tomar agua, sus riñones no están funcionando, corre riesgo de vida y el gobierno argentino no está haciendo nada para resolver su demanda”, señaló. En ese sentido, el referente sindical señaló la responsabilidad de interpelar al Secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj. “Entendemos que él es quien tiene una de las llaves para poder resolver esto. Él debería gestionar y arbitrar las condiciones para que nadie deba hacer una huelga de hambre y, si hay personas que están llevando adelante esa acción, deben intervenir como facilitador”, sostuvo Catalano.
Además, contó que tanto él como otros compañeros de ATE iniciaron una huelga de hambre en solidaridad con Jones Huala. “Hemos iniciado una huelga de hambre. Las Madres van a acompañar la huelga pero ellas tomando líquido porque no pueden hacer una huelga de estas características. Somos muchos los compañeros que vamos a estar acompañando a Facundo”, detalló. “Estamos con las Madres esperando que algún funcionario se digne a recibirnos y nos vamos a quedar el tiempo que sea necesario. Lo que queremos es que se le respeten sus derechos al pueblo mapuche y el gobierno tiene la posibilidad de hacerlo”, aseguró. “Lo que estamos haciendo es un abrazo a Facundo, a su familia y a todo el pueblo mapuche”, concluyó Catalano.
Fuente:LaImposible

Tres represores detrás de las rejas.

20 de junio de 2018 
Por un operativo clandestino de 1977 en el que fueron asesinados tres militantes de Montoneros 
Tres represores detrás de las rejas 
El juez federal Daniel Rafecas imputó y ordenó detener a Juan Carlos Carrera, Antonio Imbroggiano y Esteban Sanguinetti, que actuaron en la Policía Federal. Sanguinetti estaba cobrando sin realizar tareas en la Policía de la Ciudad.
Por Ailín Bullentini
Rafecas indagó a los policías por el crimen de Frías Pereira, Clariá Pedernera y Griffin. 

Imagen: Pablo Piovano
Juan Carlos Carrera, Antonio Imbroggiano y Esteban Sanguinetti compartieron días de uniforme de la Policía Federal y operativos en tiempos de la última dictadura. Con los años, Carrera e Imbroggiano colgaron el uniforme. Sanguinetti, en cambio, superó el pase a retiro, se coló entre los altos cargos de la Metropolitana y sobrevivía agazapado y sin tareas en la Policía de la Ciudad esperando la jubilación. Pero la Justicia llegó antes: los tres fueron detenidos. El juez federal Daniel Rafecas los imputó e indagó por su participación en un megaoperativo clandestino en el que fueron asesinados tres militantes de Montoneros. Son los únicos tres responsables de ese operativo que permanecen vivos. Aguardan su procesamiento en Marcos Paz.
Carrera es comisario inspector retirado. Cuando Mario Frías Pereira, Patricia Clariá Pedernera y Liliana Griffin fueron asesinados, en abril de 1977, era integrante de la Brigada del Departamento Sumarios de la Superintendencia de Seguridad Federal junto a Imbroggiano, también retirado. El primero era inspector, el segundo cabo primero. Sanguinetti también integró esa brigada. Era subinspector y, a diferencia de sus colegas, es el único de los tres detenidos que permaneció en actividad dentro de las fuerzas de seguridad públicas hasta el día que fue detenido por orden de Rafecas.
El magistrado a cargo del Juzgado Federal de Instrucción 3 ordenó –el miércoles pasado– la detención de los tres, los únicos que permanecen vivos de un comando de por lo menos catorce efectivos que irrumpieron en el departamento donde vivían los tres militantes y la hija de dos de ellos, y mataron a los tres adultos. El comando, el operativo, sus responsables y participantes estuvieron vinculados con Coordinación Federal, el centro clandestino de detención que funcionó en la Superintendencia de Seguridad Federal, el área de la Policía dedicada a la “lucha antisubversiva”.
Luego de un minucioso trabajo de investigación que incluyó visitas al lugar, testimonios de viejos vecinos y vecinas, reconstrucción de los hechos y lectura de informes y legajos de aquellos tiempos, Rafecas recolectó elementos suficientes para detener a los tres federales e indagarlos por su participación en el operativo ilegal de Bacacay 2215. 
La noche del 19 de abril de 1977 fueron por lo menos catorce los policías de la Brigada del Departamento Sumarios –con apoyo de personal del Ejército– los que irrumpieron en el departamento “A” del sexto piso del edificio ubicado en Bacacay 2115. Era la vivienda de Frías Pereira, Clariá Pedernera, la hija de ambos –de dos años– y de Griffin. El operativo fue “enorme, de esos que copaban toda la cuadra”, pudieron reconstruir en el juzgado de Rafecas. Todavía lo recuerdan vecinos y vecinas, quienes relataron ante el magistrado haber escuchado aquella noche muchos movimientos y corridas en los pasillos del edificio, una explosión y varios disparos de arma de fuego.
A los tres adultos, que eran militantes montoneros, los asesinaron. En base a las actas que labró la Justicia militar esos días, Rafecas pudo saber que los militantes recibieron numerosos disparos que ocasionaron su muerte. A la nena la dejaron primero en la casa del encargado del edificio. De allí la retiró gente de la Policía. Finalmente, fue entregada a su familia.

Esperando la jubilación 

Los nombres de Sanguinetti, Carrera e Imbroggiano aparecían junto a otros en el legajo de otro efectivo de la Superintendencia en el que tanto el operativo de Bacacay como quienes lo integraron figuraban en un relato minucioso. Eran más, pero todos los demás fallecieron, apuntaron fuentes judiciales. Entre los que murieron sin haber rendido cuentas ante la Justicia por los crímenes de lesa humanidad que cometieron se encuentra “Calígula” Caligiuri, comisario inspector y jefe de Área de Coordinación federal, el principal responsable del operativo.
Durante toda la dictadura, Sanguinetti trabajó en la Superintendencia de Seguridad Federal. Luego, ya en democracia, siguió en la fuerza, en otras áreas. Recién en 2004 fue pasado a retiro. Sin embargo, se recicló en la Policía Metropolitana. Entonces, pavoneaba sus vínculos con Jorge “Fino” Palacios.
Tampoco perdió su puesto con la conversión de la Metropolitana en la Policía de la Ciudad, donde recaló como director de Ceremonial y Protocolo, un área que en los últimos meses desapareció del organigrama oficial de la fuerza y, según sus voceros, fue “absorbida” por otro sector. De acuerdo con las mismas fuentes, Sanguinetti ocupa, “desde hace algún tiempo”, el cargo de “adscripto”. “Una especie de freezer”, ampliaron la definición del puesto en el que “no tiene tareas”. Es decir que cobra un sueldo sin hacer absolutamente nada. Cuando este diario consultó por qué no se lo despedía, la respuesta oficial fue que “le falta poco para jubilarse”. No hubo una explicación oficial de por qué lo corrieron del cargo de director, por qué lo freezaron ni por qué sigue cobrando un sueldo. Aseguran, claro, que no sabían “absolutamente nada” de su participación en el operativo por el que Rafecas lo indagó, lo imputó y lo mantiene detenido. 

La hipótesis

El de Bacacay no fue el primero ni el último operativo efectuado por patotas de Coordinación federal, un mojón en la estructura jerárquica represiva del terrorismo de Estado en la Ciudad de Buenos Aires que tenía, por encima, al Batallón 601 y, más arriba, a la Central de reunión de información que dependía del Primer Cuerpo del Ejército, la megacausa que trabaja históricamente Rafecas. De hecho, en 2013 elevó a juicio el primer tramo del capítulo de ese superexpediente que reúne algunos casos de la numerosa cantidad de violaciones a los derechos humanos que sucedieron allí: cinco acusados, más de 60 víctimas que aún aguardan por el debate oral. El juicio debía comenzar este mes, pero fue pospuesto para octubre. Es responsabilidad del Tribunal Oral Federal 6.
Una de las hipótesis que se baraja en la investigación es que tanto el de Bacacay como muchos otros operativos de Coordinación Federal que se siguen investigando tuvieron como fin el exterminio de sus objetivos. En ellos, los sospechosos fueron masacrados donde eran sorprendidos, por lo general en sus casas; las fuerzas policiales no sufrían ninguna baja ni heridos, la elaboración de un relato que justificara el operativo con un supuesto enfrentamiento contradicho por las pericias y la ilegalidad de todo el proceso. 
Fuente:Pagina12

JUJUY: Sin Blaquier en el banquillo, el sexto juicio de lesa develará la complicidad empresarial con la dictadura.

Sin Blaquier en el banquillo, el sexto juicio de lesa develará la complicidad empresarial con la dictadura 
18 junio, 2018 
Este jueves 21 se inicia el sexto juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos en Jujuy durante la última dictadura cívico militar. Se trata de una acumulación de 11 causas, con cerca de 30 imputados y más de 400 testigos. Incluye los hechos de la Noche del Apagón y de Mina Aguilar, claves para develar la participación empresaria en el plan represivo. Por la suma de expedientes, este proceso judicial es considerado una megacausa y podría prolongarse por más de un año.
Las audiencias se desarrollarán en el Tribunal Oral Federal de Jujuy, en calle Senador Pérez al 100, al lado del Club Independiente, los jueves a partir de las 16 horas. Los debates son orales y públicos, es decir que todas las personas que quieran asistir lo pueden hacer llevando el DNI para identificarse en el ingreso.
“Va a ser muy importante poner en evidencia la complicidad empresarial”, remarcó la abogada Paula Álvarez Carreras, representante de una de las querellas particulares, y recordó que los principales responsables de la empresa Ledesma, Carlos Blaquier y Alberto Lemos, que habían sido procesados como partícipes de los secuestros cometidos en el ingenio, fueron beneficiados con la falta de mérito por la Cámara de Casación.
Esa resolución fue recurrida a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que aún no resolvió al respecto. En diálogo con el programa Día 6 (sábados de 13 a 16, 91.5), Álvarez Carreras explicó: “Los acusadores y acusadoras, los querellantes particulares y la Fiscalía fuimos a esa instancia superior, pero la Corte no tiene plazos para resolver”. Si la Corte llegara a fallar por el juzgamiento de Blaquier y Lemos, se haría un nuevo juicio.
En el proceso que arranca este jueves, los imputados son casi 30. Originalmente, estaba en la lista Luciano Benjamín Menéndez, quien era jefe del Tercer Cuerpo del Ejército con asiento en Cordoba y jurisdicción en nueve provincias, incluida Jujuy, quien falleció el febrero de este año tras haber recibido trece condenas a prisión perpetua, el máximo que haya recibido alguien en toda la historia argentina.
Otro represor que estaba originalmente incluido entre los imputados en este juicio es el exteniente Eduardo Bulgheroni, quien también ya recibió varias condenas por crímenes de lesa humanidad. En este caso, su apartamiento es por razones de salud.
Álvarez Carreras repasó: “Bulgheroni participó de la mayoría de los secuestros de la provincia, porque tenía un alto cargo jerárquico como miembro de Inteligencia. Desde el inicio de los juicios de lesa en Jujuy venía insistiendo en ser apartado por razones de salud, y finalmente lo logró”.
El que sí va a estar es Juan Carlos Jones Tamayo, exjefe del Servicio de Inteligencia del Área 323, que estuvo prófugo durante tres años hasta que en octubre de 2014 fue detenido en Buenos Aires. Tenía orden de captura desde 2011. Actualmente cumple prisión domiciliaria, que le fue otorgada en septiembre pasado.
“Él estuvo en casi todas las causas, en todos los secuestros, era del grupo que dirigía los operativos -señaló Álvarez Carreras-. Además fue identificado numerosas veces por los familiares de las víctimas, porque era la persona a la que ellos debían recurrir para solicitar autorización para ver a sus familiares presos. Y además fue uno de los que dirigieron los operativos de secuestros así que era una persona conocida por todos”.
Las querellas y los organismos de derechos humanos consideran importante que este juicio esté presente en la agenda de los medios de comunicación. La abogada reflexionó: “A pesar de que en este juicio no vamos a tener sentados frente al tribunal a los responsables civiles, es importante porque se va a hablar de la complicidad empresarial y se van a juzgar hechos ocurridos en la capital, en Ledesma, en Mina El Aguilar, en Villa Gorriti… Entonces es importante hablar de todo lo que sucedió en la provincia y poder instalarlo en la agenda social de la provincia”.
-Este es el sexto juicio de lesa en Jujuy. ¿Aportan algo los procesos judiciales anteriores?
-El aporte viene de la jurisprudencia en general, de lo que viene opinando la Corte Suprema y algunas Cámaras de Casación. En el sentido de que ya en la Causa 13, que fue el primer juicio, en 1984, en la sentencia ya se reconoció la existencia del plan sistemático.
-Eso ya se da por probado…
-No habría que insistir en este punto, pero siempre es bueno que se reconozca, por parte de las cámaras y de la Corte. Porque todas las condenas se dictan con las figuras que tenemos en el Código Penal, que son privación de la libertad, torturas, delitos sexuales y homicidios. Porque cuando pedimos que se juzgue la desaparición de las personas, pedimos que se condene por homicidio, que es la figura que tenemos. Pero es importante que los tribunales reconozcan que es en el marco de ese plan sistemático y que son delitos de lesa humanidad, y por lo tanto no prescriben.
-¿Ese reconocimiento es garantía de que los juicios sigan?
-Ese reconocimiento implica que es obligación del estado perseguir y juzgar, y que el Poder Judicial no puede desentenderse de estos juicios. Porque además los defensores de los imputados siempre plantean al inicio del debate y en sus alegatos la prescripción por el transcurso del tiempo, la innecesaridad de juzgar estos delitos. Entonces es importante reiterar este punto y que los jueces rechacen esos planteos. Más allá de que se haga por una cuestión técnica, es importante insistir con esto porque en estos tiempos políticos, por las señales del gobierno nacional como la de proponer listados de genocidas para que vayan a prisión domiciliaria o negar la existencia de 30 mil desaparecidos. Entonces es muy importante que los juicos sigan reconociendo que hablamos de delitos de lesa humanidad cometidos en el marco de un plan sistemático.
-Hay dos caras del paso del tiempo. Por un lado, el límite biológico para juzgar a los responsables, pero también el límite biológico de los testigos víctimas. En este juicio, ¿hay testimonios que escucharemos por primera vez?
-Es así. En el primer juicio se juzgó la privación ilegítima de los mineros en la cárcel de Villa Gorriti, y declararon algunos de los sobrevivientes, no todos. De modo que algunos van a declarar por primera vez en este proceso. El paso del tiempo es preocupante, porque ya muchas víctimas de la causa Mina El Aguilar fallecieron el año pasado, y este año fallecieron dos personas que estaban como querellantes en la causa. Hace poco se cumplió el aniversario de Rita Garnica, una madre que tenía a sus dos hijos desparecidos, su marido preso, ella también secuestrada y torturada, que era querellante en la causa. Fue una madre que fue a pedir a la Corte que resuelva lo de Blaquier y Lemos, para ella presenciar el juicio y tener algo de justicia. Pero no pudo ser. Ella declaró en el segundo juicio y al menos pudo dejar su testimonio. Algunas testimoniales que se produjeron en otros juicios son parte de la prueba en este, para evitar las revictimizaciones. Se van a reproducir los videos de esas declaraciones.
-Considerando la cantidad de causas, imputados y testigos, se puede esperar que este sexto juicio que empieza el jueves será largo. ¿Cuánto estiman que durará?
-Lamentablemente estimamos que va a durar cerca de un año o más, porque además el tribunal no aceptó el pedido de parte de las querellas, las acusadoras particulares, de que se realicen más de una audiencia semanal, porque solo se hacen los jueves a partir de las 16 y generalmente no duran más allá de las 20. Son audiencias muy cortas y a veces los testimonios son extensos, entonces para nosotros es una demanda fundamental.
-¿Este es el último juicio o quedan causas pendientes?
-Quedan tramos de investigación que están pendientes. Para este juicio se trató de acumular todo lo que quedaba, pero quedaron cuestiones como los delitos sexuales, algo que pedimos que se acondenado en el juicio anterior pero fue rechazado por el tribunal.
-¿Eso fue apelado?
-Sí, la semana pasada presentamos nuestro recurso a Casación, pidiendo concretamente que califiquen al hecho más gravemente, que no se trataba solo de tormentos sino que de las declaraciones de la victimas surgía además que habían sido abusadas. Los jueces pudieron conocer esos hechos y además desde el inicio los acusados sabían de qué se los acusaba, por lo que la defensa no podía plantear que esa acusación era desconocida o sorpresiva, más allá de que no llegaron con esa imputación concreta. Pero era posible que los jueces aplicaran el artículo 201 del Código, que permite calificar el hecho de manera diferente. Vamos a esperar a ver el resultado en Casación. Somos optimistas porque hay jurisprudencia, y además la Cámara viene anulando parcialmente los fallos de este tribunal.
-¿Se refiere a la resolución en la que anuló absoluciones del cuarto juicio en Jujuy?
-Sí. Ese fue el juicio donde se juzgaron los secuestros y tormentos de los integrantes del Partido Comunista, muchos de ellos del interior, de Tumbaya y Volcán. Allí se había absuelto a los imputados por la desaparición de Consentini y de Villada, porque el tribunal dijo que no había suficiente prueba para condenar a los acusados por el homicidio. Pero la Cámara de Casación dijo que esto no es así, anuló esa parte del fallo y mandó a devolver el expediente para que se dicte una nueva condena para estos imputados. Pero no lo va a hacer el mismo tribunal sino que se debe constituir otro.


Convocan a presenciar un nuevo juicio por los crímenes de lesa humanidad: “La Noche del Apagón” 
19 junio, 2018 
La agrupación H.I.J.O.S. (Hijas e hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio)- Jujuy, convoca a la ciudadanía a presenciar la primera audiencia por un nuevo juicio de lesa humanidad, el 6°, que comienza este jueves a las 16.00 horas, en el Tribunal Oral Federal de Jujuy.
Los juicios de lesa humanidad tienen carácter de orales y públicos por lo tanto pueden asistir personas mayores de 18 años con DNI para presenciar las sucesivas audiencias donde se juzga a los responsables civiles y militares de delitos de lesa humanidad.
Este juicio será un megacausa, porque agrupa diversos hechos entre los que están las siguientes causas: Aragón Reynaldo y otros, Bazán Avelino y otros, Burgos Luis y otros, Soledad López y otros, Álvarez de Scurta y otros, Aredez Luis y otros, Paulino Galeán y otros.
Estas causas contienen un número importante de casos, se juzgará la responsabilidad sobre los hechos ocurridos en contra de más de 113 víctimas, 38 desaparecidos y 75 sobrevivientes, alrededor de 300 testigos aportarán información, y 23 imputados de las distintas fuerzas de seguridad y armadas deberán rendir cuentas sobre los delitos que cometieron. La “megacausa”, tendría una duración de más de 3 años. Es importante señalar que nuestra agrupación, H.I.J.O.S. Jujuy es parte querellante en estos procesos judiciales.
Fuente:ElSubmarino

"Lo recuerdo a Paco Urondo muy sensible, alegre y consecuente con su compromiso hasta las últimas consecuencias".

"Lo recuerdo a Paco Urondo muy sensible, alegre y consecuente con su compromiso hasta las últimas consecuencias"
Entrevista a Renée "Turca" Ahualli, compañera de militancia de Paco Urondo, quien fue testigo de su asesinato y de la desaparición de Alicia Raboy.
Por Juan Manuel Ciucci

APU: ¿Cuál era tu relación con Francisco Paco Urondo y Alicia Raboy, ¿cómo les recordás?
Renée "Turca" Ahualli: Mi relación era sólo con Paco, que era el responsable de la Orga (Montoneros) en Mendoza. A Alicia la conocí en el contexto del enfrentamiento, era la primera vez que la veía. Hacía algo así como un mes y poco más, que habían llegado a la provincia y ella no funcionaba en nuestra célula. Con Paco teníamos reuniones y citas de control que ese día, 17/6, se convirtió en un enfrentamiento. Modalidad que se empezó a repetir muy a menudo en ese año, cuando comenzó la persecución sistemática contra los militantes revolucionarios.
APU: ¿Cómo te cambió el recuerdo del asesinato de Paco y la desaparición de Alicia transitar el juicio, donde se conocieron detalles que antes eran sospechas?
RA: Lo que más me impresionó fue saber por el informe médico que Paco no se había tomado la pastilla (de cianuro). Eso fue lo que nos había dicho al ordenar que nos fuéramos cuando paraba el auto. En ese momento nos dice que se sentía mal porque se la había tomado. Él sabía que yo estaba herida, podría haberme ordenado quedarme a bancar mientras ellos trataban de huir. Pero ahí su figura de jefe se agiganta, cumplió hasta el final su rol.
APU: ¿Cuál siente ha sido su lugar en esta historia, ¿cómo ha construido su hoy a partir de lo que nos pasó en aquellos años?
RA: En principio seguir militando en todos los espacios que recorrí en estos 42 años. Después del enfrentamiento y transcurrida una semana, porque hui herida en mis dos muslos, me trasladé a Buenos Aires donde también estaba mi compañero Tincho, Emilio Carlos Assales, padre de mi hija que había nacido el 1 de junio. Pasé dos semanas más en reposo y luego continué mi militancia en la Capital Federal hasta que a fines del '77 perdí contacto con la Orga. Era una situación de permanentes caídas de compañeros. Mi compa había sido secuestrado en enero de ese año por un grupo de tareas de la E.S.M.A, donde supe que estuvo hasta el mes de mayo más o menos; y luego de subirlo al avión para un vuelo de la muerte el represor Bolita lo baja diciéndole: "te necesitan en Mendoza". Durmió un día entero por el "pentonaval" y luego pudo relatar la metodología previa a los vuelos de la muerte. Hasta hoy no sé qué pasó con él. Después de perder el contacto con la Orga, seguí viviendo en Buenos Aires resistiendo en la semi clandestinidad, haciendo trabajos que me permitían ocultar mi identidad y sostenerme con mi hija. Hice cursos y pude trabajar en estética. Cuando pude volver a Tucumán terminé mi carrera universitaria y trabajé como docente. Como dije antes, nunca dejé de militar, siempre en DDHH, pero también gremialmente en la UNT. Hoy soy secretaria de DDHH de la CTA de los Trabajadores en Tucumán.

En conclusión, siempre milité y volvería a hacer exactamente lo mismo. Mi lugar nunca fue de tanta exposición pública. Lo que ocurrió con el enfrentamiento hizo que se difundiera mi participación por los cumpas que estaban conmigo en ese enfrentamiento, Paco y Alicia. Ya tenía una aproximación previa a los Urondo dado que Koncurat, el compañero de Claudia Urondo era muy amigo de mi compa Tincho, ellos se conocían de Córdoba, habían resistido en el Barrio Clínica durante el Cordobazo. Ellos tenían dos hijos y alguna noche compartimos una cena conjunta. Yo me encontré con Claudia cuando llegué a Buenos Aires para contarle lo que había ocurrido en el enfrentamiento.
 
APU: ¿Tenías alguna relación previa con la obra de Paco? ¿La tuviste después?
RA: Nada importante antes, sí su entrevista a los sobrevivientes de Trelew, a los cuales yo conocía. Después me interesé incluso, desde mi tarea de docencia en la Universidad, que era en teatro.  Con alumnos trabajé pequeños tramos de su dramaturgia. Pero a mí me gustan más sus poemas. Creo que el poema que lo pinta de cuerpo entero es "La pura verdad".
APU: Si tuvieras que elegir un recuerdo o un pensamiento para recuperar a Paco hoy, ¿cuál sería?
RA: Siempre lo recuerdo como un tipo muy sensible, alegre, ocurrente, afectuoso, amante de la vida y sobretodo consecuente con su compromiso hasta las últimas consecuencias. Si pienso en alguna frase de Paco, es "Arderá la memoria hasta que todo sea como lo soñamos".
Envio:AgnDDHH