31 de octubre de 2014

OPINIÓN.

29.10.2014

Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner: Fue un lujo - Es un lujo
Erasmo Magoulas


Las oligarquías y sus adláteres no tienen un destino común con el resto de sus conciudadanos. Tienen socios. Por eso no entienden los liderazgos elegidos por los pueblos.

Es un giro idiomático argentino. Hace a nuestro acerbo de expresiones para reflejar que las expectativas que teníamos sobre alguien, ese mismo alguien, las superó con creces. En estos días se cumplen cuatro años de la partida física, temprana, injusta, irreparable, dolorosa, de un auténtico hacedor de la política, de un político, de un imprescindible servidor público.


Fue a buscar a la Argentina al fondo del océano, en la oscuridad y el frío de los abismos del descrédito, la apatía, y la amnesia. Había que tener mucho coraje para hacer eso. Mucho más fácil y cómodo hubiera sido seguir navegando sobre la superficie, dar algún giro cosmético, apreciar algún bello decorado, que siempre sobrevive a cualquier hecatombe.


Pero buscar la realidad, la verdad, ir a su encuentro donde estuvieran, eso era algo que los argentinos no habíamos visto, de un político, desde hacia muchas décadas. Parecía la actitud y el compromiso, de una raza de políticos en extinción.

Néstor Kirchner lo hizo. Puso, como decimos los argentinos, toda la carne en el asador. 

Con inteligencia, sin demagogia alguna, sin falsos izquierdismos que el pudeblo no pudiera acompañar, midiendo el gigantesco poder del enemigo del pueblo argentino, para no convertirse en un kamikaze, y dar por el traste con un proyecto de liberación nacional e inclusión social.


¡Hay que tener mucha muñeca!, para convocar a diferentes fuerzas sociales, políticas y económicas; para entusiasmarlas, apasionarlas, convencerlas, y al mismo tiempo no traicionar las propias convicciones dejándolas en la puerta de la casa de gobierno.

Fue "Un seductor insospechado. Vino para enamorar y conquistó para siempre el corazón de los argentinos”, dijo Diego Bossio, Director ejecutivo de Anses (Agencia Nacional de Seguridad Social).


Un soñador que nos invitó a pensar, proyectar y materializar los sueños, por tantas décadas postergados. Un intérprete perspicaz del presente y un visionario de los tiempos por venir, de esta Iberoamérica diferente. Un hacedor de integración regional. Un conspirador de las mejores causas de Nuestramérica. Un constructor de hechos histórico-políticos como la reducción de la deuda externa en tres cuartas partes, espada de Damocles que hoy representa solo el 13% de un PBI impensable hace solo 12 años, 500 mil millones de dólares. Hizo renacer la cultura del trabajo, pero no de cualquier trabajo y bajo cualquier condición, sino en una lucha frontal contra el trabajo desregularizado. Se crearon cinco millones de nuevos puestos laborales. Se impulsó la pequeña y mediana empresa, luego de un largo período de más de 60 años de retrocesos de la industria nacional.


Este hombre creó las condiciones para llamar y seducir a miles de científicos argentinos, de altísimo nivel, que estaban trabajando en el exterior. La inversión pública creció un 44%. Más salud, más educación, más vivienda, más cultura, más inclusión. La cobertura jubilatoria alcanza el 95%, y son 6 millones de jubilados y pensionados que hoy gozan de sus derechos. Entre los cuales está mi madre, de casi 97 años.


Ordenó al Jefe del Ejército de aquel entonces, Roberto Bendini, bajar los cuadros de los genocidas. Esto fue en el Colegio Militar de la Nación, hace poco más de diez años. Hay que preguntarles a Hebe de Bonafini y a todas las Madres, a Estela de Carlotto y a todas las Abuelas, a todas las organizaciones de DD. HH. que cruzan la Argentina desde Salta a Tierra del Fuego, y fundamentalmente a los sobrevivientes de los cientos de campos de concentración (CCD Centros Clandestinos de Detención), el significado de ese acto, y la consecución de ese hecho simbólico en la materialización del Juicio y Castigo a los culpables, y la política de Memoria, Verdad, y Justicia.


Queda mucho más por decir de Néstor, como también queda mucho más por hacer en la Argentina, pero lo que es seguro es que Néstor rompió, se divorció, de ese falso republicanismo de cartón que aborrece de los verdaderos y genuinos liderazgos populares. 

Se negó, desde el mismo principio, a ser el representante de los privilegiados. Por eso tanto odio, por eso tantos epítetos soeces provenientes de los intolerantes, que siempre son los sectores del poder y el privilegio. Por eso las calumnias, la desinformación programada, la manipulación, el adoctrinamiento, que siempre sacan algún rédito captando a una porción de la sociedad, que termina defendiendo intereses como propios, cuando en realidad son los intereses de sus mismos enemigos de clase.


Néstor enamoró a lo mejor y más honesto que puede tener cualquier sociedad, los jóvenes. Los convenció de la necesidad de que sean participes de un ciclo histórico que no es nuevo, sino que se imbrica con nuestras gestas libertadoras, con nuestra resistencia al colonialismo y al neo-colonialismo, que se remonta a nuestros primeros padres, los primeros pobladores de Nuestramérica, y continúa con las gestas montoneras, con el irigoyenismo y el peronismo.


Esto causa terror en las clases aliadas al imperialismo, por que rompe con la matriz de dominación que implica siempre estar comenzando de cero, no tener historia donde buscarnos, no tener una doctrina, y desconocer a nuestros héroes y mártires, como diría Rodolfo Walsh. Una sociedad esterilizada, apática y apolítica, sin pasiones, esa es la sociedad que necesitan para señorear hegemónicamente con sus únicas pasiones, que son el lucro, la dominación para la dependencia, las relaciones carnales con el poderoso del Orbe, y con gobiernos que los representen exclusivamente a ellos.


El legado de Néstor continúa en el pueblo, cada vez más organizado, y cada vez más sabedor de su potencialidad liberadora y transformadora. Dirigido por una conductora y estadista de características inusuales.


Cristina Fernández de Kirchner habló hace pocas semanas, en la 69 Asamblea General de Naciones Unidas. Lo hizo por 35 minutos, sin ningún guión, pero sin improvisación. La Presidente demostró otra vez que si se quiere ser una estadista se tiene que tener una gran capacidad de maniobra, y para ello seguir muy de cerca los acontecimientos políticos, económicos y sociales, tanto los de cabotaje, como los internacionales. Nunca está demás decir, que los presidentes o primeros ministros son aquellos que representan a toda una comunidad organizada. Aquellos que con la más alta responsabilidad política sobre un Estado, llevan a los foros internacionales la voz de sus representados. Cuántas veces hemos sentido vergüenza ajena en escuchar, en esos ámbitos, a mandatarios que no llegan a dar la talla, ni se acercan. Los discursos de Menem ante la Asamblea de la ONU eran leídos con una lecto habilidad de un estudiante de quinto grado de escuela primaria, del contenido mejor ni hablar. Lo mismo podríamos decir de De la Rúa, o de Duhalde.


La sumisión y genuflexión ante los presidentes de los Estados Unidos es de antología. Nadie se puede olvidar del famoso "gud blis América” del falso y apócrifo Facundo Quiroga de finales del siglo XX, solo parangonable al beso a la bandera estadounidense del presidente salvadoreño José Napoleón Duarte.


Esas sirvergüenzadas pasaban en los 90, la era del Consenso de Washington, a la que nunca jamás deberíamos volver.


Las cosas están cambiando en buena parte de Nuestramérica, gracias a nuestros pueblos y a presidentes que se les parecen. Gracias a Nestor, a Evo Morales, al inolvidable Hugo Chávez, a Dilma Rousseff, a Rafael Correa, a José Mujica, a Daniel Ortega, a Salvador Sánchez Cerén, a Cristina.
Fuente:Adital

ROSARIO: DESAPARICIÓN FORZADA DE FRANCO CASCO.


“Franco tiene que aparecer”
La madre del joven desaparecido desde el 7 de octubre pasado encabezó una marcha, de la que participaron centenares de manifestantes, hasta el lugar donde el muchacho estuvo detenido, la comisaría 7ª, para reclamar respuestas al Estado.
Publicado el 31 octubre 2014
Por Arlen Buchara
Ayer por la tarde, familiares y amigos de Franco Casco junto con integrantes de organizaciones sociales y de derechos humanos marcharon en reclamo por la aparición con vida del joven de 20 años que se encuentra desaparecido desde el 6 de octubre. La manifestación concluyó frente a la comisaría 7ª, lugar donde el muchacho estuvo detenido el 7 de octubre, según la información oficial, desde cuando se desconoce su paradero. En tanto, mientras el defensor provincial Gabriel Ganón presentó un habeas corpus para que se inicie la búsqueda bajo la carátula de desaparición forzada de persona, por lo cual corresponde que el caso tramite en la Justicia federal, desde la Fiscalía provincial dijeron que aparecieron tres testigos que dicen haber visto a Franco en un templo evangelista el domingo pasado y que existe incluso una filmación, por lo que esperaban que familiares del joven se acercaran para identificar si se trata o no del muchacho desaparecido.

Pasadas las 18 de ayer, varios centenares de personas se congregaron en el Cruce Alberdi e iniciaron una caminata de pocas cuadras hacia la seccional de Cafferata al 300.

La marcha estuvo presidida por una bandera blanca que en letras negras rezaba un solo pedido, la aparición con vida de Franco Casco. La insignia era sostenida por las manos de Elsa Godoy, la madre del joven de Florencio Varela que vino a principios de mes y se encuentra desaparecido desde el 6 de octubre. “Me voy a quedar en Rosario hasta que aparezca, porque Franco tiene que aparecer”, expresó la mujer. A su lado, familiares e integrantes de organizaciones sociales exigieron “que la causa no se guarde ni invisibilice y que se desclasifiquen los hechos sucedidos en la comisaría”.

Además, responsabilizaron por el hecho a las instituciones estatales en todos sus niveles, ya que la familia no pudo acceder a la información que consta en la causa hasta el lunes pasado, 22 días después de la desaparición.

Franco Casco Godoy tiene 20 años y llegó a Rosario a visitar a sus tíos y primos que viven en el barrio Empalme Graneros. El 6 de octubre tenía pensado volver a la localidad bonaerense en tren (había comprado el pasaje para esa noche) y salió de la casa de sus parientes con todas sus pertenencias. Desde esa fecha, su familia le perdió el rastro aunque, días después y por averiguaciones de sus padres, salió a la luz que estuvo detenido en la comisaría 7ª.

Según la versión policial, Franco quedó detenido cerca del mediodía del 7 de octubre luego de un llamado telefónico de un vecino a la seccional. Luego de la denuncia fue trasladado, sin ninguna pertenencia ni documentos, a la comisaría por resistencia a la autoridad luego de intentar tirar un adoquín a un móvil. Esta versión indica que el muchacho fue puesto en libertad por orden de un fiscal pasadas las 21 del mismo día.

El 13 de octubre Elsa vino a Rosario para buscar a su hijo. El padre del muchacho días antes había dado con el dato de que el muchacho estuvo detenido en la comisaría 7ª.
Elsa fue derecho a la seccional y allí le confirmaron que el joven había estado allí, pero cuando pidió ver el libro de guardia no se lo mostraron sino que se lo leyeron.

La mujer añadió que el último lunes le mostraron en Fiscalía una foto de su hijo en la comisaría, en la que se lo veía “todo golpeado” –lo que fue confirmado por el fiscal a cargo del caso, Guillermo Apanowicz– y que la firma del libro de actas no era de él, lo que iba a ser peritado.

Habeas corpus
En una audiencia celebrada ayer por la tarde, el defensor provincial Gabriel Ganón presentó un habeas corpus para que se inicie la búsqueda del joven desaparecido. “Consideramos que los hechos indican que se trata de una desaparición forzada de persona y corresponde que investigue la Justicia federal”.

Ganón sostuvo que es “inadmisible que el mismo personal que detuvo a Franco participe ahora en la investigación”. En este sentido agregó: “El fiscal dice que no hay irregularidades en el accionar policial y en todo este tiempo no se inició ninguna acción contra el personal de esta seccional. Al contrario, son los mismos policías que lo detuvieron los que hoy toman declaración a los testigos”.

“La fiscalía dice que no hay ninguna irregularidad, pero Franco lleva 25 días sin aparecer y tampoco lo están buscando. No entiendo qué necesita el fiscal para ponerse a investigar”, expresó.

Testigos
Fuentes policiales informaron anteayer en Fiscalía que el domingo pasado tres testigos dijeron haber visto a Franco Casco. Las personas, según esta versión, son colaboradores de un templo evangélico y sostuvieron que el muchacho ingresó a este lugar durante una reunión descalzo y sin remera. Allí lo asistieron, le dieron un sándwich, se lavó los pies y le dieron unas zapatillas y se fue, contaron. Antes preguntó dónde quedaba la comisaría 7ª. 

Desde Fiscalía informaron que en el lugar hay una cámara de seguridad de la cual se obtuvo una filmación donde se ve a un joven con similares características fisonómicas y que se esperaba a los familiares de Franco Casco para que identificaran si se trata o no del joven desaparecido.

En relación con esta última información, Gabriel Ganón manifestó: “Este tipo de dichos coinciden con las versiones que circularon cuando desapareció Jorge Julio López. Se trata de una campaña montada para encubrir el accionar policial. Largar esas versiones es horroroso, es burlarse de una familia que está pasando por un momento de mucho dolor”.
Elsa opinó en la misma dirección: “No le creo nada a la Policía, no lo están buscando, nunca lo buscaron. Quiero que se hagan responsables y me lo traigan. Yo sólo quiero que mi hijo aparezca. Nada más”.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente





Viernes 31 de octubre de 2014  

ROSARIOMovilización por la aparición de Franco Casco

Más de mil personas se movilizaron en Rosario exigiendo la aparición con vida del joven Franco Casco, desaparecido desde el 7 de octubre, luego de estar detenido en la Comisaría Séptima. En paralelo, se desarrolló una audiencia en Tribunales, con el comisario del mencionado destacamento. De la movilización participó el PTS en el Frente de Izquierda, el Movimiento Evita, PO, IS, Patria Grande, la APDH, el CEPRODH, la CADH, el FCF, la Casa Cultura Pocho Lepratti, entre otras organizaciones. Fueron casi dos cuadras de manifestantes que cantaron “ahora, resulta indispensable. Aparición de Franco, el gobierno es responsable”. La marcha comenzó en San Nicolás y Salta, y terminó en las puertas de la Comisaría Séptima, donde estuvo detenido Franco. Dicho destacamento es tristemente célebre por haber estado involucrados sus agentes en casos de trata de niños y en el asesinato de la dirigente de AMMAR, Sandra Cabrera.


“Nadie del Gobierno de la provincia se comunicó conmigo”, dijo la madre de Franco.

Al llegar la manifestación a las puertas de la Comisaría Séptima, Elsa Godoy, madre de Franco Casco, hizo declaraciones a diferentes medios de prensa, entre los que estaban La Izquierda Diario. Elsa hizo duras críticas al accionar policial, pero también cuestionó el silencio oficial por parte de los funcionarios del Gobierno de Antonio Bonfatti.

Godoy fue muy clara en criticar el inexplicable silencio del gobierno socialista, que a 24 días de una desaparición que conmueve la situación política en la provincia, no se han comunicado, ni puesto a disposición, ni colaborado con la investigación para que aparezca Franco. Una verdadera vergüenza.

La madre de Franco además declaró: “La Policía no lo busca. Desde el primer momento que lo detuvieron, no nos dieron noticias de él. Cuando pregunté por él me mostraron una foto donde estaba todo golpeado. Eso es todo lo que sé de él”. Asimismo, fue categórica en afirmar que “la Policía no lo busca. Nunca lo buscó”. Desde el inicio de este caso la actuación policial deja muchas sospechas de encubrimiento y de haber golpeado, cuanto mínimo, a Franco. “No le creo a la Policía”, remató Elsa conmovida.

A pesar de lo contundente de las afirmaciones de la madre del joven desaparecido, y de las evidentes dudas y desconfianza en torno al rol policial, algunos periodistas hicieron hincapié en cuestionar o dudar sobre los hábitos del joven, por ejemplo si fumaba marihuana, en lugar de apuntar hacia el rol de la Policía y el silencio oficial. Esto generó incomodidad en muchos de los presentes.

Para culminar, Elsa Godoy atacó las contradicciones y mentiras oficiales: “La Policía cambió las versiones. Primero dijo que lo habían detenido un lunes y luego dijeron que había sido el martes. Cuando pedí que me muestren las firmas de ingreso y de salida, no me lo quisieron mostrar”.
Fuente:laizquieda











31-10-2014Búsqueda
Apareció cerca del Parque España
Investigan si el cuerpo encontrado en el río Paraná es el de Franco Casco

El joven desapareció hace tres semanas y, al igual que Luciano Arruga, fue visto por última vez en una comisaría. Ayer, mientras se realizaba una marcha para pedir por su aparición, se conoció la información sobre un cuerpo encontrado en la costanera de Rosario. Realizarán la autopsia para confirmar la identidad.

La investigación por la desaparición de Franco Casco pasó ayer de la ilusión a la desesperación más absoluta. A primera hora el secretario de Control de Fuerzas de Seguridad Ignacio Del Vecchio anunció que tres testigos aseguraron haberlo visto el último domingo en una iglesia evangélica de Cafferata al 500, a dos cuadras de la seccional 7º donde fue visto con vida por última vez. Pero sobre el final de la tarde, en plena audiencia judicial con todas las fuerzas de seguridad que buscan a Franco, presidida por el juez Hernán Postma, el jefe de la Prefectura informó sobre hallazgo de un cuerpo "de mediana edad, vestido solo con un vaquero azul". El dato de que el cuerpo tiene un tatuaje con el nombre “Thiago” no pasó desapercibido para nadie: el joven desaparecido tiene un hijo con ese nombre.

El cuerpo encontrado en el río Paraná, en la costanera central de Rosario, cerca del Parque de España de Rosario, por personal de la delegación local de la Prefectura Naval, está en avanzado estado de descomposición, y con el rostro irreconocible. El cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal de Rosario para realizar la autopsia e intentar identificarlo mediante el registro de personas denunciadas como desparecidas. Ayer, mientras se conocía una y otra versión se realizó una marcha para reclamar la aparición de Franco.

Franco tiene 20 años y está desaparecido desde hace tres semanas en Rosario, adonde llegó desde Florencio Varela para visitar familiares. La que última vez que lo vieron estuvo en una comisaría. Su mamá, Elsa Godoy, lo buscó en comisarías, hospitales y morgues. Sólo pudo confirmar que estuvo detenido en la 7 º y, luego, desapareció. El defensor general de Santa Fe, Gabriel Ganón, presentó el miércoles un escrito ante la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN) para que intervenga en la búsqueda.

“Se trata de un caso de desaparición forzada y de violencia institucional”, explicó Ganón a Infojus Noticias. El defensor general está acompañando a Elsa porque todavía no tiene un abogado designado. Mientras tanto ella va a todos lados con la foto de su hijo. “Lo único que quiero es que aparezca. Quiero que se termine esto”, dijo. El joven de 20 años hacía changas como albañil junto a su padre y no tenía antecedentes penales.

Elsa no sabe nada de Franco desde el 6 de octubre, cuando la llamó por teléfono desde Rosario. “Al otro día tenía que tomarse el tren. Lo fui a buscar a Retiro y nunca apareció”, contó. A partir de ahí, la tía de Franco fue hasta la comisaría 20 donde quiso radicar la denuncia por “averiguación de paradero” y le dijeron que tenían que esperar 48 hs., una disposición que no figura escrita en ningún protocolo formal.

Ante la falta de respuestas, primero viajó su papá a Rosario y a los pocos días la mamá. Pegaron carteles con la cara de su hijo y un teléfono. Esos panfletos sugestivamente fueron desapareciendo. Lo buscaron por todos lados hasta que dieron con el dato: Franco había pasado por una comisaría antes de desaparecer.

Según la versión policial el martes 7 de octubre Franco estuvo detenido en la 7ª entre las 13 y las 22. Fue arrestado por presunta "resistencia a la autoridad" por haber intentado tirar un adoquín a un móvil policial. Franco figuraba en el libro de entradas de la delegación con el apellido materno. La salida la autorizó el fiscal de turno, Álvaro Campos. Y, según el legajo policial, Franco firmó cuando se fue. La madre vio esa información y sospecha de su autenticidad. “No es la firma de mi hijo”, denunció. Los policías contaron que Franco estaba “como perdido” cuando lo detuvieron y que se fue caminando de la seccional. Elsa fue varias veces a esa comisaría y le negaron información. “No me dejaban ver el libro de ingresos. No me decían nada”, contó.

Ayer, en la Fiscalía Regional Elsa vio las fotos de su hijo que están en la causa y que retratan su paso por la comisaría: Franco está golpeado.

Hasta ahora el fiscal rosarino Guillermo Apanowicz es quien encabeza la investigación. El
operador judicial espera las declaraciones de policías y presos de la comisaría para poder reconstruir qué pasó el 7 de octubre. Además, pidió el informe médico policial del chico, porque no figura en el legajo y es "obligatorio" por protocolo. En la comisaría anotaron que el chico llegó hasta ahí con el labio lastimado, sin embargo, en las imágenes que figuran en el legajo se lo ve más golpeado.

El fiscal, también, pidió las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona de Cafferata al 300, donde está ubicada la comisaría.






29-10-2014Búsqueda
Santa FePidieron a la Procuraduría de Violencia Institucional que intervenga en la búsqueda
“Se trata de un caso de desaparición forzada y de violencia institucional”

Lo dijo a Infojus Noticias el defensor general de Santa Fe, Gabriel Ganón. Se refirió al caso de Franco Casco Godoy, de 20 años, desaparecido desde hace tres semanas. Antes de que su rastro se perdiera, al igual que Luciano Arruga, estuvo en una comisaría. “Lo único que quiero es que aparezca. Quiero que se termine esto”, dijo la mamá del joven.
Por: María Florencia Alcaraz

Hace tres semanas que Franco Casco Godoy, de 20 años, está desaparecido en Rosario. Antes de que su rastro se perdiera, al igual que Luciano Arruga, estuvo en una comisaría. El joven, que es de Florencio Varela, había viajado a la ciudad santafesina a visitar a sus tías y primos. Tenía que volver el 7 de octubre pero nunca lo hizo. Su madre, Elsa Godoy, recorrió comisarías, hospitales y morgues pero solo pudo confirmar que estuvo detenido en la 7 º y, luego, desapareció. El defensor general de Santa Fe, Gabriel Ganón, presentó hoy un escrito ante la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN) para que intervenga en la búsqueda. Mañana la familia encabezará una marcha desde el Cruce Alberdi hasta la dependencia policial donde se lo vio por última vez.

“Se trata de un caso de desaparición forzada y de violencia institucional”, explicó Ganón a Infojus Noticias.  El defensor general está acompañando a Elsa porque todavía no tiene un abogado designado. Mientras tanto ella va a todos lados con la foto de su hijo. “Lo único que quiero es que aparezca. Quiero que se termine esto”, dijo. El joven de 20 años hacía changas como albañil junto a su padre y no tenía antecedentes penales.

Elsa no sabe nada de Franco desde el 6 de octubre, cuando la llamó por teléfono desde Rosario. “Al otro día tenía que tomarse el tren. Lo fui a buscar a Retiro y nunca apareció”, contó. A partir de ahí, la tía de Franco fue hasta la comisaría 20 donde quiso radicar la denuncia por “averiguación de paradero” y le dijeron que tenían que esperar 48 hs., una disposición que no figura escrita en ningún protocolo formal.

Ante la falta de respuestas, primero viajó su papá a Rosario y a los pocos días la mamá. Pegaron carteles con la cara de su hijo y un teléfono. Esos panfletos sugestivamente fueron desapareciendo.  Lo buscaron por todos lados hasta que dieron con el dato: Franco había pasado por una comisaría antes de desaparecer.

Según la versión policial el martes 7  de octubre Franco estuvo detenido en la 7ª entre las 13 y las 22. Fue arrestado por presunta "resistencia a la autoridad" por haber intentado tirar un adoquín a un móvil policial. Franco figuraba en el libro de entradas de la delegación con el apellido materno. La salida la autorizó el fiscal de turno,Alvaro Campos. Y, según el legajo policial, Franco firmó cuando se fue. La madre vio esa información y sospecha de su autenticidad. “No es la firma de mi hijo”, denunció. Los policías contaron que Franco estaba “como perdido” cuando lo detuvieron y que se fue caminando de la seccional. Elsa fue varias veces a esa comisaría y le negaron información. “No me dejaban ver el libro de ingresos. No me decían nada”, contó.

Ayer, en la Fiscalía Regional Elsa vio las fotos de su hijo que están en la causa y que retratan su paso por la comisaría: Franco está golpeado.

Hasta ahora el fiscal rosarino Guillermo Apanowicz  es quien encabeza la investigación. El operador judicial espera las declaraciones de policías y presos de la comisaría para poder reconstruir qué pasó el 7 de octubre. Además, pidió el informe médico policial del chico, porque no figura en el legajo y es "obligatorio" por protocolo. En la comisaría anotaron que el chico llegó hasta ahí con el labio lastimado, sin embargo, en las imágenes que figuran en el legajo se lo ve más golpeado.

El fiscal, también, pidió las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona de Cafferata al 300, donde está ubicada la comisaría. Mañana los familiares, amigos y distintas organizaciones sociales marcharán hacia la comisaría 7º para exigir "que Franco aparezca". La movilización saldrá a las 18 desde el Cruce Alberdi.

La Secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe emitió este lunes un comunicado de búsqueda de paradero. En el texto piden “cualquier información sobre el paradero de Franco Ezequiel Casco Godoy, de 20 años, que está ausente de su hogar de la ciudad de Florencio Varela, provincia de Buenos Aires. Fue visto por última vez en Rosario, provincia de Santa Fe, el 6 de octubre de 2014”.

Según consta en la denuncia, Franco tiene tez trigueña, una estatura de 1,69 metros, cabellos negros, ojos marrones, y contextura delgada. Posee tres estrellas tatuadas en el cuello. Las vías de contacto por cualquier información  están centralizadas en la Secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe (Saavedra 2059, de la ciudad de Santa Fe, o Moreno 248 de la ciudad de Rosario), o la línea gratuita 0800-555-3348.
Fuente:Infojus





Viernes, 31 de octubre de 2014  

Confirmaron que el cadáver hallado ayer en el río Paraná pertenece a Franco Casco
El muchacho tenía 20 años y estaba desaparecido desde el 7 de octubre. Sus padres reconocieron el cuerpo en el Instituto Médico Legal. La clave para identificarlo fue un tatuaje con el nombre de su hijo.


Familiares de Casco en la movilización de ayer. Hoy se confirmó la peor de las sospechas. (Foto: Enrique Rodríguez Moreno)
El cadáver en avanzado estado de descomposición que fue hallado ayer a la tarde en el Paraná a la altura del Parque España pertenece al joven Franco Casco, quien se hallaba desaparecido desde el 7 de octubre.

De acuerdo a un adelanto del programa "Todos en La Ocho", los padres del muchacho reconocieron el cuerpo esta mañana en el Instituto Médico Legal. El dato que habría tenido un peso fundamental a la hora de identificar el cuerpo fue un tatuaje que el muchacho tenía grabado en un brazo con el nombre de su hijo, Thiago.

Franco Casco, quien era oriundo de Florencio Varela, había llegado a Rosario para visitar a unos familiares en el barrio Empalme Graneros. El martes 7 de octubre, el mismo día en que supuestamente debía volver a su casa,  fue demorado en la comisaría 7ª acusado de resistencia a la autoridad.

El joven fue demorado porque se resistió violentamente a ser remitido a la comisaría tras
ser denunciado por un intento de hurto. Horas después, y en virtud de que no tenía antecedentes y no se pudo comprobar que haya cometido un delito, fue puesto en libertad, según informó oficialmente la policía.

Desde entonces, el paradero del muchacho fue un misterio absoluto hasta ayer a la tarde cuando apareció un cadáver en el río Paraná. El cuerpo presentaba un avanzado estado de putrefacción lo que hacía casi imposible identificarlo a simple vista.

El cuerpo presentaba un tatuaje en un brazo con el nombre "Thiago", que sería así como se llama el hijo de Franco.
Fuente:LaCapital
  

ROSARIO: HOY AL MEDIODÍA SE CONOCERÁ LA SENTENCIA POR EL ATENTADO QUE SUFRIÓ EL DIP.PCIAL EDUARDO TONIOLLI EN 2003.

31-10-2014
Juicio Santa Fe
En Rosario
"La granada era para mí, pero también para Néstor"
Lo dijo el diputado santafesino del Movimiento Evita, Eduardo Toniolli, en referencia a la granada que tiraron en noviembre de 2003, contra su local. Este mediodía se conocerá el veredicto en el juicio por la agresión, que tiene en el banquillo de los acusados a un sargento del Ejército.
El Tribunal Oral Federal N° 2 de Rosario dará a conocer este mediodía el veredicto en el juicio oral por amenazas en el que está acusado un sargento del Ejército que, en noviembre de 2003, tiró una granada contra un local que administraba Eduardo Toniolli, actual diputado santafesino por Movimiento Evita. Durante su declaración Toniolli, que al momento de la agresión era referente de H.I.J.O.S Rosario, aseguró que la granada “era para mí, pero también para Néstor (Kirchner) y para los juicios (por delitos de lesa humanidad) que él promovió".

Toniolli declaró como testigo ante el TOF N° 2 de Rosario en el debate oral por amenazas coactivas contra el sargento ayudante del Ejército Fernando Conrado Carabajal, quien al momento de los hechos, el 6 noviembre de 2003, integraba el Servicio de Inteligencia del Batallón 121 de Rosario.

Ese día un hombre arrojó una granada contra el ciber café “El eternauta” que administraba Toniolli, querellante en la causa “Guerrieri” por delitos de lesa humanidad. El atacante huyó, pero fue seguido por una persona que trabajaba en un estacionamiento vecino y tomó nota de los datos de la patente. La investigación judicial determinó que el dueño de la moto era el sargento Carabajal, que tenía 29 años.

El testigo del hecho, Guillermo Duri, también declaró, aunque por videoconferencia desde España, donde reside, e identificó la moto usada para el ataque.
La Justicia determinó que la granada FMK O con que rompieron la vidriera del comercio de

Toniolli estaba desactiva, pero el mensaje residía en su fecha de fabricación: 1976. Durante su declaración, Toniolli recordó que “fue en un momento donde se reabrían las causas (por delitos de lesa humanidad), por lo que el hecho tuvo que ver con un mensaje político más fuerte”, consignó el portal Redacción Rosario.

Toniolli recordó que “Néstor había asumido poco antes y había dado un discurso en la ONU diciendo que él era hijo de las Madres de Plaza de Mayo, y la referencia en la placa de madera era un insulto tenía que ver con ese discurso”. Y agregó “había un objetivo concreto que era parar las causas en Rosario y un objetivo más general que era hacer zozobrar esa política de derechos humanos del Gobierno”.

En ese sentido, la víctima –que es hijo de un desaparecido- añadió que “esa granada era para mí, pero también para Néstor y para los juicios que el promovió”.

Al salir de tribunales Toniolli explicó que Duri no declaró y que por eso no se sabe quién lo mandó a realizar la agresión. “Como no lo dijo él, lo digo yo: fue quien comandaba el
Segundo Cuerpo durante el 2003, el hermano de Brinzoni, por entonces Jefe del Ejército y ferviente opositor a la política de Derechos Humanos del gobierno nacional), promotor de charlas de las que participaban – en la sede de calle Sarmiento – Carlos María Landoni (hoy condenado por delitos de lesa humanidad cometidos en el marco del Plan Cóndor, y Vicente Massot, ideólogo-justificador de la dictadura cívico militar, y desaparecedor de obreros gráficos del diario de propiedad de su familia”.
Fuente:Infojus  





Nota Archivo-Rosario12

LA JUSTICIA TIENE QUE DECIDIR SI VA A JUICIO EL AGENTE DE INTELIGENCIA DEL EJERCITO FERNANDO CARABAJAL.
Aquel atentado contra el local de Toniolli
En 2003 el cybercafé del actual diputado provincial y militante de HIJOS Eduardo Toniolli, fue atacado con una granada de mano arrojada contra el cristal del local. En ese momento ya había sufrido otras tres amenazas cuando empezaban los juicios.
Por José Maggi

La foto de ese 6 de noviembre de 2003 del cybercafé El Eternauta, de calle Mitre 1187.
Imagen: Alberto Gentilcore
El Tribunal Oral Federal Nº 2 deberá decidir si el agente de inteligencia del Ejército Fernando Carabajal será sometido a juicio por al atentado que cometió en el 2003 contra el comercio del actual diputado Eduardo Toniolli, o si lo beneficia con una probation. Por lo pronto el último viernes el juez Jorge Venegas Echagüe pudo escuchar el pedido de parte del defensor oficial del hasta hoy servicio de inteligencia, quien pretende purgar su condena en una iglesia de Comodoro Rivadavia, ciudad en donde está asentado prestando servicios. No deja de sorprender que Carabajal siga perteneciendo a la misa división en la que cometió este atentado que tuvo como fin amedrentar a quienes se constituían en querellantes en el primero de los juicios. En rigor frente al TOF 2 también se expresó con un cerrado rechazo la fiscal Adriana Saccone. Tras la audiencia Toniolli reclamó que "se haga el juicio para conocer la trama de complicidades y además sentar un precedente para cualquier otra amenaza a testigos de delitos de lesa humanidad". La decisión se dará a conocer en los próximos días.

"La verdad es que nos enteramos de casualidad de la realización de esta audiencia, en la que la defensa del imputado apostaba a que pase desapercibida y solicitar sin oposición una Probation", explicó Toniolli. "Nosotros junto a los compañeros de HIJOS, entendemos que esto no puede terminarse con un gesto de reparación tal cual propone la probation, porque de esta manera estaríamos echando un manto de impunidad a un intento de amedrentar a testigos, que sentaría un nefasto precedente".

El diputado por el Movimiento Evita, recordó el contexto en que se produjeron aquellos hechos, "cuando recién se iniciaba este proceso tantos años reclamado por los organismos de derechos humanos y los sobrevivientes", y además "en el marco de las definiciones tomadas por el gobierno de Néstor Kirchner, de convertir esos reclamos de justicia, en política de Estado". En ese marco Toniolli recordó "la resistencia que provocó dentro del propio ejército, que llevó al gobierno a realizar una fuerte purga".

Toniolli, sus abogados y compañeros de HIJOS dejaron en claro la necesidad de que se haga el juicio, tanto "para conocer la trama de complicidades que se esconden detrás de la acción de este sargento", como para "sentar fuerte un precedente para evitar cualquier otra amenaza a testigos y querellantes de delitos de lesa humanidad".
Según explicaron los abogados de HIJOS la probation implica la suspensión del juicio a cambio de la realización de tareas comunitarias.

El hecho ocurrió la madrugada del 6 de noviembre de 2003, cuando arrojaron una granada de fabricación militar contra el cristal del cybercafé El Eternauta de Mitre 1187, que era propiedad de Eduardo Toniolli, querellantes de la causa Quinta de Funes, que hacía poco había sido reabierta. El atentado se convirtió en el pico de una escalada de amenazas que había soportado Toniolli en ese tiempo una de las figuras públicas más visibles de la lucha por el juicio y castigo en la ciudad, por su militancia en la agrupación HIJOS Rosario. El local de Toniolli había sido atacado en total en tres oportunidades desde la reapertura de la causa Quinta de Funes, en la que se investigaba la desaparición, entre otros, de su padre, que lleva su mismo nombre.

En diciembre de 2003 el juez de instrucción Osvaldo Barbero ordenó la detención de un miembro activo del Servicio de Inteligencia del Segundo Cuerpo de Ejército, en el marco de la investigación iniciada por uno de los atentados que sufriera Toniolli. La detención se produjo en el Batallón de Comunicaciones 121, que fue allanado por las Tropas de Operaciones Especiales, al igual que el edificio del Comando del Segundo Cuerpo, de Sarmiento al 1300.

Los investigadores habían llegado al detenido por un testigo que identificó a una motocicleta la noche del atentado, a bordo de la cual huyeron quienes arrojaron la granada. Se había tratado de una Yamaha Virago 125 cc, que fue individualizada por su patente CCB 230. El detenido resultó ser un sargento, Fernando Conrado Carabajal, de 30 años, nacido en la provincia de Salta, y quien prestaba servicios en el Departamento de Inteligencia del Segundo Cuerpo de Ejército desde hacía un año.

El momento de la detención de Carabajal también vale la pena remarcarlo: los responsables de las Tropas de Operaciones Especiales llegaron a la guarnición militar vestidos de civil exhibiendo también una orden de requisa de material explosivo similar a la utilizada en el atentado -es decir una granada de Fabricaciones Militares que databa de 1976-. Las tropas de élite también buscaron documentación que pueda servir a la causa, como libros donde figuran horarios de salida y entrada del personal, habida cuenta de que Carabajal habitaba en el propio batallón militar, así como documentos sobre su actividad y la de su división, es decir de Inteligencia.
Fuente:Rosario12

CÓRDOBA-LA PERLA: EL NABO BARREIRO AMPLIÓ SU DECLARACIÓN- TESTIMONIOS DÍAS 185 y 186.

29/10/2014
Está acusado de cometer 518 delitos, entre ellos 65 homicidios calificados
La Perla: El "Nabo" Barreiro amplió su declaración y trató de deslindar responsabilidades

Barreiro acorralado: ahora intenta que se le aplique por segunda vez el principio de "obediencia debida" 
Córdoba.- El mayor retirado Ernesto Guillermo "Nabo" Barreiro, verdugo que actuó en el centro clandestino de detención tortura y exterminio conocido como "La Perla", intentó en la audiencia de hoy desacreditar la instrucción de la megacausa y "explicar" cómo funcionaba la cadena de mandos en el III Cuerpo. Lo hizo al ampliar su declaración en el juicio que se desarrolla en esta capital provincial, por crímenes de lesa humanidad cometidos en los años de la dictadura y en la etapa precedente. Señalado como uno de los principales integrantes de "la patota" de ese CCD que conducía el genocida Luciano Benjamín Menéndez, e imputado por 518 delitos, Barreiro dijo al Tribunal que la instrucción de la causa fue "deficitaria".

Desde 1977, jefe de la sección política del Destacamento de Inteligencia 141 del Tercer Cuerpo de Ejército se dedicó también a exponer cómo, según él, funcionaba la cadena de mandos y los diversos grados de responsabilidad que supuestamente tenían sus componentes.

El mayor Barreiro cobró fama en 1987, cuando la justicia federal lo citó para tomarle declaración indagatoria por crímenes de la dictadura y él se fugó, convirtiéndose en uno de los cabecillas del levantamiento "carapintada" de Semana Santa contra el gobierno democrático del presidente Raúl Alfonsín. Aquella vez, fue beneficiado por las llamadas "leyes de impunidad", pero al ser éstas derogadas durante la presidencia de Néstor Kirchner, Barreiro volvió a entrar en la ilegalidad y permaneció prófugo hasta el 2007, cuando fue capturado en los Estados Unidos y deportado.

Se le impoutan 518 delitos, entre los cuales figuran 228 privaciones ilegítimas de la libertad, 211 imposiciones de tormentos, 65 homicidios calificados, 13 imposiciones de tormentos seguidos de muerte y la sustracción de un niño de 10 años.

Después de Barreiro, usó de la palabra el teniente coronel (RE) Carlos Enrique "Principito" Villanueva, oficial del Ejército Argentino especializado en inteligencia, quien durante 1975 integró la Compañía Policía Militar en Córdoba y, luego de ocupar un destino en Bahía Blanca, regresó a esta provincia para desempeñarse en el Destacamento 141.

Jefe de "La Perla" desde fines de 1977 hasta que ese centro clandestino dejó de funcionar como tal, en 1979, Villanueva está imputado por 115 delitos, incluidas 55 privaciones ilegítimas de la libertad, cinco homicidios calificados y tormentos agravadas en perjuicio de numerosas personas. Tras escuchar las exposiciones de ambos acusados, el Tribunal resolvió pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo martes a las 10, cuando ampliará su declaración el teniente primero (RE) Arnaldo Javier "Chubi" López.
Fuente:Telam





Viernes, 31 de octubre de 2014 Lesa humanidad: se llevó a cabo nueva audiencia en un juicio oral en Córdoba
Fue este miércoles. El Tribunal Oral Federal N° 1 de esa ciudad escuchó la ampliación de la declaración indagatoria de dos de los acusados. Se investigan crímenes cometidos en los centros clandestinos de detención “La Perla” y “La Ribera”
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de Córdoba -integrado por los jueces Jaime Díaz Gavier (presidente), Julián Falcucci, José Camilo Quiroga Uriburu y Carlos Arturo Ochoa (este último en calidad de juez sustituto)- escuchó en la jornada de este miércoles la ampliación de la declaración indagatoria de dos imputados, en el marco del juicio oral por  crímenes de lesa humanidad cometidos en los centros clandestinos de detención “La Perla” y “La Ribera”, que tuvieron lugar durante la última dictadura en la ciudad de Córdoba.
Se trata de los imputados Ernesto Guillermo Barreiro y Carlos Enrique Villanueva.

Luego de escuchadas las declaraciones, se dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo 4 de noviembre, a las 10.30, donde se continuará con la recepción de más testimonios.
                                                             

Informe: Natalia Brusa (Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba) y José Ferrer (Tribunal Federal N° 1 de Córdoba).
Fuente:CIJ.gov.ar








Día 185: 28/10/14

13:00 Cuarto intermedio hasta mañana

Hablarán algunos de los imputados.

12:57 Escuché disparos

El testigo cuenta que su mujer embarazada y su cuñada fueron amenazadas: "A mi mujer la amenazaron con 'rajarle un tiro' en la panza". En la habitación de los nueve niños que estaban durmiendo, había personas de fajina, con el rostro cubierto y portando armas.
"Después que se llevaron a Hector Oberlin y Angel Baudracco escuché disparos".

12:52 Persecusión

El relato de los hechos realizado por el testigo comienza por los volantes intimidatorios que Héctor y Ángel encontraron en el barrio esa tarde, donde figuraban como integrantes de una gremial en el barrio. "Ellos compartieron su preocupación conmigo y guardamos el secreto, pero a pesar de ello continuamos con la rutina del festejo. Después que se fueron a dormir los niños aparecieron hombres vestidos de civil, comandados por uno rubio, vestido con chaqueta clara".
El relato cierra como una pieza de rompecabezas con los otros dos testimonios escuchados esta mañana.

12:48 Testigo 403: Declara Héctor Horacio Pez

El testigo es el esposo de la última testigo, parte de la amplia familia Oberlin. "Nos juntamos aquel enero en un acto de alegría compartida, nos posibilitaba juntarnos y compartir la alegría de vernos, desde el fin de año hasta el 10 de enero de 1976".
Es el marido de Graciela Teresita Oberlin, cuñado de Héctor Oberlin (víctima) y concuñado de Angel Santiago Baudracco (víctima).

 

12:44 Palabras finales

"El no saber qué paso, la desaparición, es una permanente incertidumbre. A nosotros nos quedaron huellas profundas, quiero dejar claro que mis padres murieron sin saber dónde está su hijo. Mamá se estaba muriendo y no podía irse, yo la acompañé en sus últimos minutos. La acaricié y le dije que estabamos todos los hermanos allí. Le nombré uno a uno a todos, lo nombré también a Héctor, y así ella pudo morir en paz. Quiero reflejar eso, que los padres fueron muriendo sin saber dónde estaban sus hijos sin poder llevarles una flor ni poder hacer algo por ellos".
Terminó así el testimonio de Graciela Teresita Oberlin

 

12:40 La llamada de Héctor

Graciela cuenta que para comunicarse con su familia de Santa Fe solían usar el teléfono de la vecina Josefa. "Una tarde la hija de Josefa vino buscándonos, dijo que nos llamaba por teléfono Héctor. Cuando corrimos a atender se había cortado, no creo que la niña inventara, ni me sorprende de mi hermano, que era una persona muy inquieta, que hubiese intentado comunicarse con nosotros".

12.36 Sobre la militancia

"Esta es la mision que hubiese cumplido Jesucristo en la tierra. Hacer casas, trabajar con los pobres. Tenía seis hijos pero le daba el tiempo para trabajar con los demás. Trabajaban junto al Cura Vasco". Explicó la testigo, después de disculparse por si ofendía a alguien con lo que decía.

 

12:32 Entraron como hormigas

La testigo cuenta que la patota la amenazó con dispararle a su panza embarazada de 8 meses. relató con detalles el horror y el caos del secuestro y la posterior desesperación de las mujeres que quedaron en la casa.
"Al día siguiente inés y Olga recorrieron comisarías e iglesias, fueron por todos lados y nadie sabía nada. Nosotros no sabíamos cómo contarles a sus hijos, ni a nuestros padres, lo que había pasado. Pero no sabíamos qué decirles porque tampoco nosotros sabíamos lo que había pasado, eso es lo que pasa con la figura del desaparecido".
Graciela recuerda que quedó en la casa con todos los niñós: "No sabía qué decirles ni cómo explicarles. Hice una fila india y empecé a cortarle las uñas a todos. El nene de dos años de Ángel cantaba una canción de María Elena Walsh, no sabía lo que había pasado con su padre"

 

12:30 Testigo 402: Declara Graciela Teresita Oberlin

La testigo estaba embarazada de 8 meses, y cuenta, tal como lo hizo su hermana en el testimonio anterior, que al momento de los hechos estaban de sobremesa conversando con sus hermanos. "Bromeábamos con mi hermano Héctor, yo quería que fuera el padrino de mi hijo".

 

12:22 Terminó el testimonio de Inés Oberlin

Antes de retirarse, la testigo hizo una aclaración: "Si bien este juicio es reparador, y materializa lo que ellos quisieron hacer invisible, es solo una partecita, porque nosotros seguiremos con la incertidumbre de no saber qué hicieron con ellos hasta su muerte ni después. Hicieron toda aberración con nuestros familiares menos entregarnoslo para enterrarlos. No nos permitieron reconstruir nuestra historia teniendo aunque sea los huesos de ellos".

12:15 Destino

La testigo dijo que el caso de su marido Angel Santiago Baudracco y Héctor Guillermo Oberlin son dos de los 21 víctimas del hecho conocido como "Operativo Moncholos", reflejado en el libro "Yo fui Vargas" relatado por Vergés en primera persona (a pesar de que posteriormente intentó despegarse del texto). Son los primeros desaparecidos y fueron llevados a Campo de la Ribera, donde los fusilaron.

 

12:11 Militancia

La testigo explicó que en Barrio Comercial la organización de las reivindicaciones y reclamos del barrio estaba protagonizada por el Cura Vazco Irazábal y que el compromiso de ellos era la convivencia, "vivr como ellos".
"Pero existía concretamente un compromiso ideológico?", pregunta el Dr. Orosz.
"Sí, teníamos un acercamiento al peronismo de base, al ala más de izquierda dentro del peronismo", responde Inés.

 

12:00 Operativos 'por izquierda'.

"Vivía del sueldo de Angel, que era municipal. Lo cesantearon por inasistencia y no pudimos cobrar nada. Olga y yo proveníamos de familias humildes. Sobrevivimos con la ayuda de amigos y allegados".
Inés tenía 24 años y junto a sus hijos se encontraban en total precariedad. Una vez, durante su búsqueda un empleado de la municipalidad se compadeció: "Dijo que le dolía verme en mi situación porque tenía una hija de mi edad. Pero me aconsejó que no preguntara más por Angel porque esos habían sido operativos 'por izquierda'. Yo no sabía qué significaba eso. Me dijo que esas personas habían sido fusiladas. Era la primera vez que alguien me decía que no había más esperanzas para seguir buscándolo con vida, me descompuse, me desmayé. Al tiempo volví a Santa Fe con mis hijos y una valija con lo poco que tenía".

 

11:54 Desaparición forzada

La testigo explicó que por entonces la desaparición no era algo conocido. Orientados por un abogado amigo presentaron Hábeas Corpus y todas las respuestas fueron negativas: desde el Tercer Cuerpo negaron haber realizado ningún operativo, ni mantener detenidos a Oberlin y Baudracco. "Eran los primeros desaparecidos", dice Inés.
"Todo lo hicimos juntas, con Olga, la mujer de mi hermano quien hoy está fallecida". En la sala, el sacerdote Mariano Oberlin hijo de Olga y Héctor, acompaña el testimonio de su tía.

11:51 Amenaza

El día del secuestro, más temprano, las familias habían encontrado un volante firmado por el Comando Libertadores de América. "Era una lista negra y figuraban los dos nombres. Esa noche la amenaza se hizo realidad", dice Inés Oberlin.

Angel Santiago Baudracco

Hector Guillermo Oberlin

 

11:48 Enero de 1976

"Decidimos pasar ese fin de año en Casa de Héctor, junto a todos sus hermanos. Pasamos unas fiestas hermosas, y teníamos la costumbre de quedar jugando al truco los que nos quedábamos después de alguna reunión social. El mediodía del 8 de enero se empezaron a sentir ruidos en el techo y autos estacionando". Hector y Angel habían sufrido allanamientos y en este caso la patota estaba comandada por Barreiro. "Se los llevaron a ambos".
Inés y su cuñada Olga, la mujer de su hermano, salieron gritando y preguntando que pasaba. "Un hombre de bigote y morocho me tomo del brazo y me amenazó para que dejara de gritar".

 

11:41: Testigo 401: Declara Inés del Carmen Oberlin

Es la hermana de Hecto Guillermo Oberlin y casada con Angel Santiago Baudracco, ambos desaparecidos después de ser secuestrados por la última dictadura cívico militar. Lo interroga la Dra. Oberlin, su sobrina, miembro de H.I.J.O.S. Regional Rosario quien representa a su familia.
"Fuimos ocho hermanos, militantes todos", cuenta Inés, y agregó que vino de Rosario a Barrio Comercial, donde su hermano Hector se había instalado para tomar la opción por los pobres. "Cuando llegué ahí, me dí cuenta que era la vida que quería vivir. No desde un lugar de superioridad sino para vivir junto a ellos". En las reuniones conoció a Angel Baudracco con quien después se casó.

11:00 Esperamos el comienzo de la audiencia.

Los testigos del día son Inés Oberlin, Graciela Teresita Oberlin y Héctor Pez.





Día 186: 29/10


13:50 Cuarto intermedio hasta el martes a las 10:00

El martes comenzará la audiencia con la palabra del imputado López.

 

13:13 Ahora habla Villanueva

Quiere aclarar sobre su rol en los LRD "Lugares de retención de detenidos", tal como llaman los represores a los Centros Clandestinos de Exterminio.

 

11:30 Barreiro es el primer imputado en tomar la palabra

Como es su costumbre, trajo un Power Point para exhibir. Pretende explicar el pensamiento militar, el uso de los grados militares, el comportamiento militar. Quiere establecer distintos grados de responsabilidad.

 

11:20 Hoy hablan los imputados

Harán uso de su ampliación de indagatoria los imputados Lopez, Barreiro y Villanueva.
Fuente:DiariodelJuicio

RENUNCIÓ ZAFFARONI.

31-10-2014
Corte Suprema
Hace instantes
Renunció Zaffaroni

El ministro de la Corte Suprema presentó su dimisión al máximo tribunal de Justicia del país, a través de una carta dirigida a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Explicó que la decisión se tomó por "ineludibles razones normativas".
El ministro de la Corte Suprema, Eugenio Raúl Zaffaroni, presentó hoy su renuncia al máximo tribunal de justicia del país, a través de una carta presentada a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El texto completo de la carta se puede leer aquí

"Motivan esta dimisión ineludibles razones normativas y, más lejanamente, éticas y de convicción personal", dice el texto. A fin de año, el juez estará próximo a cumplir los 75 años, edad tope que está incluida en la Constitución Nacional para la actuación de esos magistrados.

"El motivo fundamental, que no requiere mayor explicación, finca en el acatamiento de lo dispuesto en el 3er. párrafo del inciso 4° del artículo 99 de la Constitución Nacional", dice la carta.

"Secundariamente, pesa en mi decisión la idea de que la vitalicidad de los funcionarios de la Constitución, si bien excepcional, siempre es más adecuada a los sistemas monárquicos y, por ende, menos compatible con los principios republicanos", sigue la carta.

En los próximos tiempos, sigue la carta, Zaffaroni volverá a "volcar mayor empeño en la labor docente, en la tarea doctrinaria y en la acción en las instituciones científicas internacionales" porque, consideró,  "Es indispensable formar a muchos hombres y mujeres jóvenes, para que desde el atalaya de nuestra posición en el mundo, en este siglo crucial para toda la humanidad, sean capaces de continuar reflexionando y actuando el derecho mucho más y mejor que nosotros, en pos de la reducción de los niveles de desigualdad y violencia".

-Cómo seguirá la Corte
Tras los decesos de los ministros Enrique Petracchi y Carmén Arguibay, y el retiro de Zaffaroni en enero del año que viene, la instancia más importante del Poder Judicial argentino estará integrada por cuatro integrantes. “La Corte puede funcionar con cuatro integrantes hasta que se resuelva la designación de un nuevo ministro”, aclaró Zaffaroni hace dos semanas, durante una charla sobre los derechos de los migrantes.

En aquel momento, el  ministro volvió a señalar que para él la Corte Suprema debería estar integrada “por 15 miembros y tendría que estar dividida en Salas por especialidad”. De esa forma, “se abordaría mejor la función de control de la arbitrariedad, que es lo que está haciendo en la mayoría de los casos”, consideró. “Hay un Código único pero 25 interpretaciones diferentes y eso hace a la arbitrariedad. Y la mejor forma de abordar eso es con una Corte especializada en cada tema. Lo hacemos ahora con equipos pero se precisa de jueces especializados”, agregó.
Fuente:Infojus

ENTREVISTA CON CARLOS ROZANSKI.

31-10-2014
La Cacha
Entrevista con el juez que condenó al genocida por primera y última vez
“Etchecolatz se quiso parar al principio de la audiencia, pero lo frené”

El presidente del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, Carlos Rozanski, analizó ante Infojus Noticias las condenas a perpetua de La Cacha. Y habló de la provocación que protagonizó el represor Miguel Etchecolatz, que sacó un papelito con el nombre del desaparecido Jorge Julio López. El juez también razonó sobre la dimensión política y cultural de los juicios.
Por: Laureano Barrera
Foto:Majo Malvares
Las pistas de los últimos diez años de trabajo están dispersas en las cuatro paredes del lugar. Justo enfrente de la puerta de entrada, al fondo de su despacho amplísimo, lo primero que resalta es un afiche enmarcado que reclama la aparición con vida de Jorge Julio López. Su destino de sombras, la forma en la que su nombre volvió a la boca de todos el día de la sentencia del juicio a La Cacha, fue la forma que eligió el juez Carlos Rozanski, presidente del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, para comenzar la conversación con Infojus Noticias:

-Yo vi que (Miguel Osvaldo) Etchecolatz se quiso parar al principio de la audiencia, pero lo frené porque el veredicto no es un momento de diálogo de los imputados con el Tribunal. Yo estaba concentrado en la lectura del fallo, y no vi el papelito. Me enteré el fin de semana cuando vi las fotos- dice el juez.

Se refiere a la secuencia fotográfica que dos reporteros gráficos de Infojus Noticias –Leo Vaca y Sebastián Losada- captaron el viernes pasado, haciendo zoom sobre las manos del represor durante la sentencia de los crímenes por La Cacha. Es un trozo de papel que sostuvo contra la rodilla durante la lectura, donde se lee el nombre del albañil desaparecido dos veces y –del reverso- la palabra “secuestrar”.

-Cuando llegué al tribunal, el lunes a primera hora, lo primero que hice fue pedir la copia de la filmación, certificarla y enviarla a la fiscalía.

Según el juez, es la Unidad Fiscal por delitos de lesa humanidad en La Plata que integran Hernán Schapiro y Juan Martín Nogueira la que debe definir la forma en la que se va a investigar. Los fiscales imputaron al represor ante el juez Adolfo Gabino Ziulú. “Tuvo como fin poner en estado de alerta, temor y confusión al  colectivo de víctimas y testigos, pues sabía que el papel que exhibió podía ser registrado por los fotógrafos presentes”, dice el escrito. Y sostiene que Etchecolatz incurrió en los delitos de intimidación pública y perturbación al ejercicio de las funciones  públicas.

La primera y la última
Rozanski, nacido en Bariloche, preside el Tribunal Oral que condenó a Etchecolatz por primera y última vez. La primera condena fue en 2004 y ya casi nadie la recuerda: fue junto al médico de policía Jorge Bergés por la apropiación de Carmen Gallo Sanz, hija de Aída Fernández y Eduardo Gallo Castro. La última con los subrogantes Pablo Vega y Pablo Jantus, a una nueva perpetua junto a catorce represores. Hubo sentencias más leves -12 y 13 años para los tres agentes civiles de inteligencia- y una absolución. En una hora de entrevista, el magistrado exploró algunos aspectos del fallo, la dimensión política y cultural de los juicios, el costo emocional para los jueces, la necesidad de generar empatía con las víctimas y el proceso irreversible de juzgamiento ante un eventual cambio de signo político en el gobierno nacional.

-¿Cuál es la sensación del día después de un juicio tan intenso como el de La Cacha?
-Una sensación inevitable es de alivio, por haber llegado a una etapa casi final (porque el final es la lectura de los fundamentos) luego de casi un año de juicio. Y tiene que ver, en lo personal, con la tensión constante que tienen juicios que se hacen 37 años después, con personas muy mayores, no sólo las víctimas sino quienes son juzgados. Por otra parte, el 25 de noviembre empieza el juicio en Junín, asi que uno puede estar aliviado diez minutos, pero ya hay que pensar en los fundamentos de este y en el próximo juicio de un proceso que es histórico, sobre todo para la sociedad que es testigo: porque lo va recordando el que es mayor y se va educando el que es chiquito.

-Después de escuchar los relatos de tantos sobrevivientes, ¿qué diría que fue La Cacha?
-Falta aún la fundamentación de la sentencia, por eso no puedo profundizar en algunos aspectos. Pero lo puedo sintetizar en los términos del veredicto: fue un centro clandestino de detención. Eso ya es una verdad jurídica, aunque aún se pueda apelar. En el desarrollo de la fundamentación cada uno de los jueces va a poner los detalles que considere necesario.

-¿Cuál es la importancia política y cultural que tienen esta clase de juicios?
-Si yo tuviera que destacar dos efectos fundamentales son parte de la reparación de las víctimas, que como en cualquier delito es la que inmerecidamente ha sufrido un daño. Y en segundo lugar, forma parte de la elaboración de lo que sigue, que es construir el futuro en función del conocimiento cabal de lo que pasó, y no de su negación.

-¿Puede detenerse este proceso de juzgamiento ante un eventual cambio de signo político en el próximo gobierno?
-Absolutamente no. Habría otros cambios, pero no en este sentido. Argentina es un país que está haciendo los juicios en todos lados y todos los tribunales. Este es un proceso que no sólo es una decisión política, es una decisión colectiva, de la sociedad a través de sus representantes. No creo que ninguno de los que podría protagonizar ese cambio de signo político, se atrevería a dar un paso atrás en un avance social de la magnitud del que se logró en Argentina. Estoy convencido.

-¿Son una prioridad, en lo personal y en lo profesional, para usted?
-Todos estos juicios por delitos de lesa humanidad fueron un desafío extraordinario para el sistema. Al país como sociedad, al Estado, pero también al sistema judicial. Yo estaba en la facultad hace 40 años, y no se aprendía nada que tuviera que ver con esto. Cuando llega el momento, es cuando cada uno de los operadores judiciales tiene que demostrar si la preparación que tiene está acorde a las circunstancias. Y no me refiero a la preparación técnica-jurídica, que es la que a mí personalmente no me preocupa, porque los libros se compran y cuestan poca plata. Sino la preparación ética, moral, emocional, ideológica para tener un equilibrio indispensable: no digo que objetividad total porque ni las computadoras lo son. Esa es la garantía del debido proceso para los acusados y para las víctimas. Tampoco es sano que el juez no tenga costo emocional, porque si no nos transformaríamos en máquinas. No creo en eso. Quienes lo predican suelen alegar un profesionalismo extremo y objetividad total, que no es humanamente posible. El desafío es qué hacemos con ese costo.

-Las víctimas de este tipo de juicios son de su misma generación. ¿Siente una identificación o una empatía particular por ellos?
-La empatía significa la posibilidad de ponerse en el lugar del otro. Como dice un dicho aborigen, ponerse en los zapatos del otro. Yo soy un convencido de que es no sólo posible sino imprescindible tener empatía. No sólo con la víctima sino con el acusado. El equilibrio es no identificarse con el acusado y de repente en el nombre del garantismo olvidarse del rol de la víctima, ni tampoco identificarse con la víctima y olvidarse de la garantía que se le debe al acusado.

De pensiones y memorias
Suena Jarabe de Palo en los parlantes de una computadora. Arriba, cuelga una tapa enmarcada del diario Página/12  después de la sentencia del juicio el 20 de septiembre de 2006, contra Etchecolatz. “No es este tribunal el que me condena, sino que son ustedes los que se condenan”, dijo el genocida en las últimas palabras. Dos días antes, alguien volvió a secuestrar –esta vez para siempre- al albañil Jorge Julio López. El resto del mobiliario está desperdigado: una mesa ratona con sillones de cuero negro, otra grande y rectangular de reuniones, un aparador con una máquina de café, y tres grandes ventanas que dan a la calle 4, donde cinco días atrás unas setecientas personas celebraron la sentencia.

-Hubo algunos puntos novedosos en el veredicto, como la quita de las pensiones y jubilaciones a los condenados.
-Si se analiza el tema es completamente lógico. Al terminar un juicio y determinarse la participación en delitos gravísimos, de una persona que lo hizo desde el propio Estado con su cargo, la idea de que esa persona continúe gozando de un beneficio a nosotros nos resultó incompatible y por eso tomamos esa determinación.

-¿Qué peso puede tener la recomendación de convertir La Cacha y al Destacamento 101 de Inteligencia en sitios de memoria?
-Que una dependencia estatal donde sucedieron los hechos que nosotros tenemos por comprobado que sucedieron siga funcionando, es un hecho inaceptable para la democracia. Esos lugares no sólo tienen que ser desafectados, sino que sean destinados a lugares de memoria. Porque es el aporte que el Estado –esta vez desde el Ejecutivo- estaría haciendo para que se preserven. Eso sí es lo que va transmitiendo la memoria colectiva. Es lo que le transmiten a los chicos de un colegio cuando van a ver esos lugares y les transmiten lo que pasó. Esa es una forma de transmitir culturalmente vivencias muy fuertes de las que no tengo dudas, que en el lugar adecuado de los programas de estudio, van a tener un efecto para esos chicos para toda la vida, porque van a completar una visión de lo que es la democracia, lo que no tiene que suceder.

-¿Van a terminar algún día de juzgarse?
-El final lo va a marcar la naturaleza, y no algún funcionario del Estado. Yo hice una proyección, hace cinco años, que los juicios tardarían 100 años en terminarse. Bien, llegará un momento en que los responsables, las víctimas y nosotros no estaremos más. Ese día terminarán los juicios, antes no.
Fuente:Infojus

EL PERIODISTA Y PRESIDENTE DEL CELS, HORACIO VERBITSKY, DECLARO SOBRE LOS VUELOS DE LA MUERTE.

EL PERIODISTA Y PRESIDENTE DEL CELS, HORACIO VERBITSKY, DECLARO SOBRE LOS VUELOS DE LA MUERTE
“Estos hechos no están en discusión”
Habló de la confesión que le hizo el represor Adolfo Scilingo, que luego reflejó en el libro El Vuelo, sobre el asesinato de los desaparecidos. También se refirió a la complicidad de la Iglesia con la última dictadura cívico-militar.
Por Ailín Bullentini

El periodista Horacio Verbitsky en los tribunales de Comodoro Py, antes de su declaración.Imagen: Rafael Yohai
El periodista y presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Horacio Verbitsky, ofreció ayer, ante el Tribunal Oral Federal Número 5, detalles sobre la confesión que recibió del represor Adolfo Scilingo respecto de los vuelos de la muerte. En el marco del tercer juicio que se desarrolla por los crímenes de lesa humanidad que tuvieron lugar en la ESMA durante la última dictadura, Verbitsky contextualizó cómo conoció a Scilingo y cómo éste le confesó haber “arrojado 30 personas al mar desde aviones de la Armada”. “Scilingo fue el único en confesar los vuelos. Luego se sumaron otras pruebas, como los cuerpos aparecidos en las costas. La existencia de estos hechos no está en discusión, ya es cosa juzgada en este país”, concluyó Verbitsky. Luego declaró Diego Martínez, también periodista de Página/12.

De los 68 imputados en este tramo de la megacausa ESMA, sólo los ya condenados Juan Carlos Rolón y Ricardo Cavallo escucharon los testimonios. Hacía mucho que Rolón no aparecía por la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, donde desde hace casi dos años se desarrolla el debate oral. Su nombre formó parte de la primera parte del relato de Verbitsky, “periodista desde 1960” y con “numerosos artículos y libros sobre lo ocurrido en Argentina entre 1976 y 1983” en su haber. Uno de ellos, El Vuelo, editado en 1995, tiene vinculación estrecha con el exterminio de prisioneros de la ESMA a través de los vuelos de la muerte. Cuando comenzó a hablar sobre su investigación relacionada con el rol político de la Iglesia argentina y la vinculación directa de la jerarquía eclesiástica con los crímenes de lesa humanidad, defensores de varios imputados intentaron impedirlo. “El testigo sólo fue citado por los vuelos de la muerte. Si habla sobre cualquier otra cosa, atenta contra el derecho a defensa”, se quejaron la defensora oficial de Francisco Rioja y la de Jorge Magnacco, jefe de la maternidad clandestina que funcionó en el predio, Julieta Mattone. Varios otros coincidieron con la advertencia, que el presidente del tribunal, Daniel Obligado, esquivó sensiblemente: “No es una cuestión simple (el tema de los juicios). Hay muchas cosas relacionadas”, respondió.

El contexto

El presidente del CELS ubicó el comienzo de su relato en 1993. El Senado se disponía a tratar el decreto de ascenso de Rolón y Antonio Pernías en la Armada, a salvo de la Justicia por las leyes de impunidad. Verbitsky, entonces, creyó oportuno publicar en un artículo periodístico “sus antecedentes, las denuncias que había en su contra sobre torturas y asesinatos de los que habían sido parte”. En octubre de 1994, ambos aún marinos en actividad, admitieron las torturas ante el Senado, que los había citado para defenderse de las acusaciones; el tema “había tomado notoriedad”, remarcó el periodista. Sus ascensos fueron rechazados. Algo se había revuelto.

Aún no había terminado ese año cuando “un hombre de 45 años aproximadamente”, cruzó a Verbitsky en el andén de la estación Pueyrredón de la línea D de subte. “Como presentación me dijo ‘yo estuve en la ESMA’. Yo pensé que como víctima, entonces le digo algo así como ‘sí, qué duro debió haber sido todo’ y me corrigió: ‘No, como compañero de Rolón y Pernías’”, recordó el periodista respecto de la primera vez que vio a Adolfo Scilingo. Según apuntó, el hombre, entonces capitán de corbeta retirado, “hizo una especie de planteo gremial en defensa de Rolón y Pernías” sobre su ascenso trunco, al decir que “todos habían hecho lo mismo, todos participamos” de lo ocurrido en el centro clandestino de detención más grande del terrorismo de Estado.

Empujado por la culpa

Verbitsky se encontró con Scilingo decenas de veces a lo largo de varios meses. En una de esas reuniones, “Scilingo cambió el discurso” y se quebró. “‘Ya no aguanto lo que hice, no me soporto a mí mismo’, me dijo. Yo le pregunté qué había hecho y me respondió: ‘Arrojé 30 personas al mar desde aviones de la Armada’”. En los encuentros subsiguientes, el entonces marino retirado detalló la mecánica de ese método de exterminio de los genocidas: que los prisioneros eran seleccionados por represores de la ESMA, que en la enfermería eran adormilados con una primera inyección de pentonaval, que eran llevados en camión hasta Aeroparque, en donde los cargaban en un avión y que, una vez en el aire, los pinchaban nuevamente con más sedante, los desnudaban y los arrojaban por la portezuela al vacío. Scilingo le confesó que él una vez casi cae también, se resbaló. “Me dijo que a partir de ahí tomó conciencia de lo que era matar a una persona de esa manera”, señaló Verbitsky como el posible punto de origen de la culpa en el ex capitán, preso desde hace diez años en España por esos delitos.

Ante Verbitsky, Scilingo involucró a sus superiores, como el entonces vicealmirante Luis María Mendía –lo acusó de ordenar los vuelos en Puerto Belgrano–, y le entregó documentación: cartas enviadas a Jorge Videla, a las autoridades de la Armada de entonces e incluso al ex presidente Carlos Menem. Todo eso integra El Vuelo, la primera confesión pública sobre los vuelos de la muerte, la complicidad de la Iglesia con el genocidio de la última dictadura cívico-militar y la intención de la Marina y del gobierno de entonces de querer mantener lo sucedido en silencio. “Me dijo que luego de participar en uno de los vuelos se sentía muy mal y que buscó consuelo en los capellanes, que le dijeron que estaba bien lo que había hecho porque había que separar la cizaña del trigo”, remarcó el testigo. Scilingo le dio nombres: Angel Zanchetta y Luis Mancenido.

La confesión pública de Scilingo trajo consecuencias. Años más tarde resultó condenado a 640 años de cárcel en España, pero no es la única: “Hasta el día en que Scilingo habló, los vuelos formaban parte de las versiones de las víctimas. Scilingo es el primer militar que coincide con lo que las víctimas plantean, con lo que comienza una nueva etapa en el proceso social de reflexión respecto de esos hechos: se dejó de negar lo sucedido y pasó a justificarse”, reflexionó el periodista.

Los otros

Tras la exposición de Verbitsky, el periodista Diego Martínez aportó más datos sobre los vuelos, provenientes de su labor periodística entre 2006 y 2012. Las confesiones que el enfermero Juan “Jeringa” Barrionuevo, Emir Sisul Hess y Rubén Ormello –estos últimos, dos de los seis imputados por los vuelos– hicieron frente a compañeros de trabajo respecto de su participación en diferentes vuelos, así como el relato exclusivo del suboficial Roberto Del Valle, quien le dijo al periodista haber visto sangre y restos de ropa en un avión en Ezeiza, se destacaron entre la información que sumó.



Una fiscal convalidada
La Cámara Federal de Córdoba convalidó la designación de María Virginia Miguel Carmona como fiscal subrogante en la Fiscalía Federal de Villa María. Lo hizo en una resolución que revocó el fallo del Juzgado Federal de Villa María y señaló que la procuradora Alejandra Gils Carbó cumplió con los pasos que le exige la Ley Orgánica del Ministerio Público. “Funcionando una única Fiscalía Federal en la sección Villa María y no habiendo allí otros fiscales titulares, válidamente se hizo uso de una de las alternativas previstas”, indicó la Cámara y destacó que Miguel Carmona “reúne los requisitos legales para acceder al cargo”.
Fuente:Pagina12

ENTREVISTA CON LUIS GREGORICH.

  • 29/10/14
Cómo se hacían cosas con palabras en dictadura
Periodismo. Luis Gregorich dice que para esquivar la censura de la dictadura había que manejar una “estrategia de la palabra”, también título de su libro.

Por Ines Hayes


Marcha de Madres de Plaza de Mayo en 1980. La resistencia al Proceso encontró en los movimientos de derechos humanos a sus protagonistas
Qué similitudes existían entre la dictadura del 76 y el régimen fascista, cómo podían los periodistas denunciar los crímenes de lesa humanidad en medio del terrorismo de Estado, qué rol tenían los intelectuales en los años más oscuros de la historia argentina, son algunos de los temas que aborda el periodista y escritor Luis Gregorich en esta entrevista sobre su libro reciente Estrategias de la palabra, escritos bajo la dictadura (1976-1983) editado por Eudeba, que recoge sus artículos periodísticos de aquel entonces.

–Escribir durante la dictadura no debe haber sido una tarea sencilla, ¿con qué herramientas estilísticas y gramaticales contaban para que sus artículos sobrevivieran a la censura?–El título de mi libro sugiere que era necesario emplear toda clase de “estrategias” en la expresión periodística, ya sea usando la ambigüedad, la reticencia o la ironía, o bien ampliando el papel de la metáfora (con un mecanismo de sustituciones que no exigiera mucho esfuerzo al lector), o tratando de que, al final, lo que se omitía fuera más evidente que lo dicho con todas las letras. En resumen: había que hablar de la dictadura sin mencionarla, y de sus abusos criminales sin detallarlos. Pero conviene aclarar que una cosa eran los medios masivos –como los grandes diarios– y otra las revistas más o menos culturales, de limitada circulación. En los grandes diarios era inevitable, por una cuestión de supervivencia, cierta dosis de autocensura, lo que obligaba a valerse de los procedimientos retóricos que acabo de citar. En las pequeñas revistas, aunque también existía buena dosis de riesgo, éramos más directos. Un ejemplo adecuado lo proporcionan mis notas de la revista Medios & Comunicación: sigo aplaudiendo, a la distancia, a esta publicación y a su director, Raúl Barreiros, por su apertura y su coraje. En cambio, la situación del periodismo audiovisual era deplorable: su postura frente al régimen oscilaba entre el silencio y la obsecuencia.

–En uno de sus artículos, titulado “La Cultura”, usted habla del nazismo, el fascismo, la Rusia estalinista y la España de Franco, ¿cómo podrían compararse esos regímenes totalitarios con la dictadura del 76 en relación al manejo de la cultura?–La dictadura careció de una ideología clara y de una concepción del mundo y de la política como sí la tuvieron, para desgracia de la humanidad, el nazismo, el fascismo y el estalinismo. Fue un régimen conservador autoritario, en parte originado en la veta militarista de los caudillismos latinoamericanos, y en parte brotado a manera de reacción frente a los movimientos guerrilleros y liberacionistas de nuestro continente. Mientras reprimían, torturaban y hacían desaparecer a los disidentes, mascullaban entre dientes sobre los derechos del pueblo y hasta prometían una democracia futura. Por eso no se atrevieron a llegar tan a fondo, en la represión y en la uniformidad de la cultura, como los totalitarismos que mencionamos. Siguieron publicándose libros, y hubo cine y teatro, y muestras de arte, aunque todo sometido a una censura errátil y boba, que dependía de las órdenes que recibía, y de los prejuicios propios del coronel o del capitán de navío que la tenía a su cargo.

–El 20 de octubre de 1980 usted publicó en Clarin “Sartre y el papel del intelectual”, ¿qué papel cumplían los intelectuales argentinos en esa época, sobre todo en lo que tenía que ver con la lucha contra la opresión?–No puedo negar que la mera publicación de ese artículo, una especie de necrológica ampliada de Sartre, que había muerto poco antes, fue un acto de valentía de Clarín y de su secretario general de redacción de entonces, Marcos Cytrynblum, que la autorizó. En realidad yo ya había empezado a experimentar algunas dudas acerca de distintos escritos y actitudes de Sartre (sobre todo a partir de las polémicas acerca del régimen soviético), pero todavía conservaba un fuerte grado de admiración hacia su personalidad y obra, que me parecían el más perfecto reverso de lo que representaba la dictadura militar y los serviles personajes civiles que pululaban en torno a ella. Por supuesto, lo esencial que tomé de Sartre fue su concepción del intelectual crítico, no dependiente de ninguna corporación o monarca. En cuanto al papel de los intelectuales en la lucha contra la dictadura, diré solamente que hicimos lo que pudimos, tanto los que nos quedamos en el país como los que debieron exiliarse. Quizás un investigador joven, con mayor objetividad, ofrecerá alguna vez una respuesta más matizada.

–¿De qué manera vivió el periodismo y la intelectualidad argentina la llegada de la democracia?, ¿cuál fue el rol del periodismo en la apertura democrática?–La enorme mayoría del periodismo y de los intelectuales argentinos recibió con franco beneplácito y esperanza la llegada de la democracia en 1983, aun con la poca experiencia para ejercerla y los músculos algo entumecidos que teníamos todos. En el artículo “Al día siguiente”, quise plantear mis propios deseos acerca del establecimiento de un sistema de partidos estable, que evitara las recaídas en el autoritarismo, que supiera aprovechar las riquezas naturales y los extraordinarios recursos humanos de la Argentina, y que encontrara un digno lugar en el mundo. Pasados 30 años, reconozco mi ingenuidad: la tarea era mucho más difícil de lo esperado, y la construcción de un futuro próspero es todavía una asignatura pendiente, acosada por la soberbia, la intolerancia y la escasa imaginación de la clase dirigente.

–En el análisis vertido en el artículo titulado “El periodismo: una profesión que se extingue” –publicado en 1980– describe cómo los periodistas pasaban de ser denunciantes de situaciones injustas a ser casi ventrílocuos de sus interlocutores, ¿en qué estado está, según su opinión, el periodismo actual?–Hoy tenemos libertad de prensa, desde luego, y muchos periodistas que hacen un uso inteligente de ese dispositivo, tanto en radio y televisión como en los medios gráficos, sin desdeñar los blogs, las redes sociales y en general las nuevas tecnologías, a veces lúcidas y a veces balbuceantes. Sin embargo, y tal vez bajo el estímulo de las fuertes antinomias y la división entre amigos y enemigos que postula el gobierno nacional, la cerrada militancia ha pasado a ocupar el lugar del libre debate, y en consecuencia echo de menos un periodismo más racional y no tan faccioso, que pudiera ocuparse con más serenidad y respeto de los problemas que nos agobian. Y que pudiera liberarse un poco de los escándalos mediáticos y de los dramas policiales.
Fuente:RevistaÑ