Se cumplieron 13 años del asesinato de Silvia Suppo
Todavía no se investigaron las posibles causas políticas del crimen. Uno de los sospechosos fue baleado en un asesinato con tinte sicario.
Este 29 de marzo se cumple un nuevo aniversario del asesinato de Silvia Suppo. Diferentes organizaciones políticas y de derechos humanos siguen pidiendo justicia por este hecho.
Silvia fue una testigo clave en la denominada “Causa Brusa”, que condenó al juez federal a 21 años de prisión e inhabilitación especial por el máximo legal para ejercer cargos públicos. También fue una de las primeras denunciantes y principales impulsoras de la “Megacausa Rafaela”, que condenó al comisario inspector retirado Ricardo Ferreyra a la pena de 16 años (22 con una condena previa); al comisario mayor retirado Juan Calixto Perizzotti a la pena de 14 años (pero quedó en perpetua al sumar con una condena anterior); a la ex sargento primero María Eva Aebi a la pena de 10 años; y al comisario inspector retirado Oscar Farina, a la pena de 8 años de prisión.
Los represores fueron sentenciados por el asesinato de Rubén Carignano; la desaparición forzada de Reinaldo Alberto Hattemer; el secuestro de Jorge Destéfani, Hugo Suppo, Ricardo Díaz y Graciela Rabellino (sobrevivientes); y el secuestro, torturas, violación y aborto forzado practicado a Silvia Suppo.
Aquel 29 de marzo, dos jóvenes ingresaron a su negocio y la apuñalaron salvajemente. La investigación policial quedó en el ojo de la tormenta, dado que no se preservó la escena del crimen y rápidamente se encontraron a dos jóvenes, Rodrigo Cóceres y Rodrigo Sosa, que se autoimplicaron en el crimen. Nunca quedó claro cómo fue que llegaron a ellos. Tampoco si alguien los envió a cometer el crimen.
El 31 de marzo de 2015, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe los condenó a prisión perpetua como “coautores del delito de homicidio agravado por haber sido cometido con alevosía y para procurar impunidad”. Uno de los fiscales de la causa, Martín Suarez Faisal dijo en ese momento: “es importante asegurar que la investigación de lo ocurrido con Silvia Suppo en marzo de 2010 no termina acá, este juicio sólo se refirió a los autores materiales del homicidio agravado del que fue víctima, que hacía cinco años que estaban en prisión preventiva y debían ser juzgados. Existe otra causa en la etapa de instrucción, con otros imputados, en la que desde hace tiempo se viene investigando las posibles conexiones de este hecho con la participación de la víctima en los juicios de lesa humanidad”.
El vínculo con el doble crimen sicario
Marcelo Sánchez y Miguel Ángel “Mosquito” Mendoza fueron víctimas de un doble crimen sicario, por el cual fue acusada la banda encabezada por Evelio “Yiyo” Ramallo. Una moto se le puso a la par del 147 en el que estaban a unos metros de la Plaza Italia. El conductor disparó sobre ambos: Mendoza murió al instante, Sanchez unos minutos después, en el Hospital “Dr. Jaime Ferré”.
Se cumplieron 12 años del asesinato de Silvia Suppo
Todavía no se investigaron las posibles causas políticas del crimen. Uno de los sospechosos, apuntados por la familia, fue baleado en un asesinato con tinte sicario.
Este 29 de marzo se cumple el doceavo aniversario del asesinato de Silvia Suppo. Diferentes organizaciones políticas y de derechos humanos siguen pidiendo justicia por este hecho.
Silvia fue una testigo clave en la denominada “Causa Brusa”, que condenó al juez federal a 21 años de prisión e inhabilitación especial por el máximo legal para ejercer cargos públicos. También fue una de las primeras denunciantes y principales impulsoras de la “Megacausa Rafaela”, que condenó al comisario inspector retirado Ricardo Ferreyra a la pena de 16 años (22 con una condena previa); al comisario mayor retirado Juan Calixto Perizzotti a la pena de 14 años (pero quedó en perpetua al sumar con una condena anterior); a la ex sargento primero María Eva Aebi a la pena de 10 años; y al comisario inspector retirado Oscar Farina, a la pena de 8 años de prisión.
Los represores fueron sentenciados por el asesinato de Rubén Carignano; la desaparición forzada de Reinaldo Alberto Hattemer; el secuestro de Jorge Destéfani, Hugo Suppo, Ricardo Díaz y Graciela Rabellino (sobrevivientes); y el secuestro, torturas, violación y aborto forzado practicado a Silvia Suppo.
Aquel 29 de marzo, dos jóvenes ingresaron a su negocio y la apuñalaron salvajemente. La investigación policial quedó en el ojo de la tormenta, dado que no se preservó la escena del crimen y rápidamente se encontraron a dos jóvenes, Rodrigo Cóceres y Rodrigo Sosa, que se autoimplicaron en el crimen. Nunca quedó claro cómo fue que llegaron a ellos. Tampoco si alguien los envió a cometer el crimen.
El 31 de marzo de 2015, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe los condenó a a prisión perpetua como “coautores del delito de homicidio agravado por haber sido cometido con alevosía y para procurar impunidad”. Uno de los fiscales de la causa, Martín Suarez Faisal dijo en ese momento: “es importante asegurar que la investigación de lo ocurrido con Silvia Suppo en marzo de 2010 no termina acá, este juicio sólo se refirió a los autores materiales del homicidio agravado del que fue víctima, que hacía cinco años que estaban en prisión preventiva y debían ser juzgados. Existe otra causa en la etapa de instrucción, con otros imputados, en la que desde hace tiempo se viene investigando las posibles conexiones de este hecho con la participación de la víctima en los juicios de lesa humanidad”.
Fuente:SinMordaza
¿Qué
estamos haciendo por Silvia Suppo?
marzo 29, 2022
Silvia
Suppo fue una militante política y social de Rafaela. Fue víctima de la última
dictadura cívico militar y testigo clave en la Causa Brusa. El 29 de marzo de
2010 fue asesinada, antes de que declare por la Megacausa Rafaela. Su familia,
sus amistades y una nueva generación de jóvenes activistas por los derechos
humanos mantiene vivo su legado. Nombrar a Silvia Suppo es reclamar justicia y
seguir recordando lo que no queremos nunca más.
Autora:
Gise Curioni
"Cuando se diga Silvia
Suppo, queremos que se esté nombrando lo que sucedió y remita al pedido de
justicia" señalan desde el espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo. Y
es que en Rafaela viven su familia, sus amistades y compañeres de militancia
que mantienen vivo su legado. Otres, están desaparecides. Silvia está en
las calles: paredes con su rostro, instituciones con su nombre, fotos, placas,
videos, pancartas, canciones, bandera. También se encuentra presente en
activistas digitales, en registros que traspasan los reclamos en las calles y
logran otro alcance, otra circulación. Silvia es nombrada, y en ese acto está
presente, como memoria viva de lo que no queremos nunca más.
Marcha del 24 de marzo de 2013 en Santa Fe -
Autora: Caro Robaina | CC BY-SA 4.0
¿Quién es Silvia
Suppo?
Durante la última dictadura de
nuestro país las mujeres militantes eran doblemente transgresoras:
cuestionaban los valores políticos pero también los sociales. Esto era difícil
y peligroso. Las femineidades eran víctimas de una violencia política
sexualizada que pretendía capturarlas para apropiarse de sus cuerpos. Ese fue
el caso de Silvia Suppo. Ella fue secuestrada, torturada y violada durante su
secuestro. Como consecuencia, quedó embarazada y los represores le practicaron
un aborto “para subsanar el error”, según le dijeron. Incluso cuando fue
liberada sufrió estigmas sociales por la situación por la cual había sido
víctima.
Silvia tuvo el valor de seguir denunciando todo lo
que le ocurrió a ella y a sus compañeres en la dictadura. En 2006 declaró por
primera vez en un juicio. En 2009 su testimonio fue clave para lograr la
condena del juez federal Víctor Brusa y de todo un grupo de tareas por
crímenes de lesa humanidad. Unos meses después (el 29 de marzo de 2010) y en
plena democracia, fue asesinada en su comercio en Rafaela. Silvia debía
testimoniar en nuevas causas de terrorismo de Estado, dentro de la llamada
Megacausa Rafaela. Dentro de esa causa, el caso de Silvia Suppo constituyó un
histórico precedente: por primera vez en la provincia se condenó el aborto
forzado como parte del plan sistemático del terrorismo de Estado entre 1976 y
1983. Ella ya había sido asesinada cuando salió la condena. Los autores
intelectuales de su asesinato siguen impunes.
Bandera de su
generación
"Silvia fue una persona que tenía muchos
deseos de transformar este mundo que consideraba muy desigual e injusto. Era
una mujer que tenía una sensibilidad importante. Creo que ella representa a
muches compañeres de su generación" señala Paula Kuschnir,
realizadora audiovisual e integrante del espacio Verdad y Justicia por Silvia
Suppo. A esto agrega que siempre hay que nombrar en contexto: "Pertenecía a un movimiento
de época preocupado por cambiar sus realidades cotidianas".
En términos colectivos, Silvia
posibilitó mirar de cerca y visibilizar otras causas y desapariciones que
sucedieron en Rafaela. "Ella era una de las militantes más acérrimas, ya
que entre les desaparecides se encuentra su compañero Reinaldo Hattemer",
explica Paula. "Silvia no es un fenómeno aislado, representa lo que pensaban
un montón de jóvenes y jóvenas de la época. Ella encarna a toda una
generación".
Según Kuschnir, Rafaela es una
ciudad a la que le cuesta mucho nombrar los hechos. Que haya murales y espacios
de activismos "es super importante, porque sirve para decir 'acá también pasaron
cosas", y de alguna manera, sacar las causas judiciales del clóset.
Placa ubicada en la vereda de la casa de Silvia
Suppo - Autora: Autora: @mineral.fotos / @trinidad.bussolaro
Mujer y militante
política
A Silvia la mataron en plena luz del día, en
democracia. Sus allegados aseguran que nunca se investigó el móvil político.
"Hubo claras intenciones de borrar su condición de militante política,
siempre era 'una vecina a la que le habían robado" sostiene la periodista
Lucía Guadagno. Paula Kuschnir agrega: "Se encontraron
mágicamente dos lavacoches al día siguiente del asesinato, los metieron en
cana. Uno de los cuales declara siendo analfabeto, es decir que firma un
testimonio que no puede comprender".
"Hay tres juicios en danza en esta historia.
La causa Brusa, que terminó con condenas de entre 19 y 23 años de prisión en
diciembre de 2009. El que castigó a los autores materiales del homicidio de
Silvia, en marzo de 2015 y éste, que siguió el cansino curso de las causas por
delitos de lesa humanidad y terminó el lunes. Los acusados eran nueve, pero
cinco murieron durante la instrucción de la causa". El lunes -8 de octubre
de 2018- el tribunal Oral de Santa Fe condenó al ex jefe de la comisaría 4° de
Santa Fe, Ricardo Ferreyra a 16 años de prisión como autor mediato de las
violaciones reiteradas sufridas por Silvia Suppo, al jefe de la Guardia de
Infantería Reforzada (otro centro clandestino de detención), Juan Calixto
Perizzotti, a 14 años como responsable del aborto forzado y a sus dos
colaboradores, María Eva Aebi y Fariña, como partícipes necesarios de este
delito. Una voz fundamental en el juicio que permitió la condena por aborto
forzado fue la de Susana Chiarotti, abogada de Insgenar y de Cladem, experta de
la OEA para la violencia de género. Su testimonio encuadró la violencia sexual
dentro del plan sistemático de represión ilegal", relata Sonia Tessa en su
nota La amarga justicia.
Silvia en las
calles
El espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo está
integrado por les hijes de Silvia, por amigues, profesionales y militantes de
derechos humanos. Durante estos 12 años se han encargado de mantener en alto la
bandera de una mujer que se volvió emblema local y nacional en el reclamo
permanente de justicia. El arte como forma de transformación y construcción
de la memoria habita las calles de Rafaela. Diferentes agrupaciones y artistas
decidieron homenajear y poner en valor a Silvia en nuestro presente. Silvia,
está en las calles.
Autor: Lisandro Oregioni para Revista
Mural
Mural ubicado en la Organización
Civil Tiza y Karbón en Bulevar Lehmann 683, ciudad de Rafaela
Murales ubicados en la Plazoleta
Silvia Suppo en el Instituto Superior del Profesorado Joaquín
V. González en Rafaela - Autora:
Autora: @mineral.fotos / @trinidad.bussolaro
También en
territorios digitales
Berna Gaitán Otarán es comunicador
social, fotógrafo y realizador audiovisual, pero también se identifica como
mediactivista y militante del software y la cultura libre. De esta mixtura
surgió su interés por colaborar en temáticas de derechos humanos en Wikipedia, en particular con fotos, audios y
audiovisuales.
"En ese proceso de estar pensando
mis imágenes como archivos es que surge la intención de poder editar y realizar
un aporte en el artículo de Silvia Suppo en
junio de 2019. En un pañuelazo por el aborto legal en Santa Fe había
tomado la foto de una pancarta con su imagen y
pensé que podía servir para ilustrar el artículo que no tenía ninguna
fotografía", relata Berna y recuerda que "una cosa llevó a la otra y
empecé a rastrear material libre", como por ejemplo el documental
"Silvia" realizado por Paula Kuschnir junto a Wayruro Comunicación Popular,
o convencer a colegas que tenían material fotográfico para que lo puedan
sumar.
Berna invitó a la periodista
Lucía Guadagno a liberar imágenes de movilizaciones en Rafaela. Sobre la
experiencia, dice que fue todo un aprendizaje aportar a una "biblioteca
comunitaria" ya que son fotos, documentos, textos, videos para usar libremente
y "son esenciales para informar y mantener viva la memoria sobre
los derechos humanos".
Sobre el artículo en Wikipedia, Berna
cuenta que comenzó a agregar información y sus respectivas fuentes y la
importancia de esto último: "Wikipedia no es una fuente primaria y para
quien entra a la enciclopedia con intenciones de conocer una temática
siempre es fundamental tener buena calidad de fuentes primarias a las
cuales recurrir. Fue fundamental hacer un buen rastreo en portales de noticias,
libros y las sentencias judiciales. En ese sentido para mí fue un aprendizaje
buscar sentencias en los repositorios públicos, saber leerlas, ubicar qué
partes eran importantes para el artículo de Silvia y cuáles podían habilitar
futuros artículos sobre lesa humanidad".
El documental "Silvia" se encuentra liberado para circular, descargar,
reproducir, remezclar. Desde el espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo
realizaron un material didáctico para que el audiovisual sea
abordado por ejemplo, en instituciones educativas.
Sobre su realización, Paula dice que "era el
lenguaje que tenía a mano, ponerle imágenes y sonido a la impotencia que
sentíamos quienes conformamos el espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo. Yo
pude ponerle algún sentido posible a esto que era indecible. Había tanto por
ordenar y organizar en una idea comprensible para que el mundo lo entendiera,
que sentí que no había opción, no era opción no hacer nada". Kuschnir
recuerda que lograron obtener fondos del Instituto Nacional de Cine y Artes
Audiovisuales (INCAA), lo que significó "que el Estado esté poniendo en
valor un documental de estas características, cuando era el mismo Estado el que
no hacía avanzar la investigación por el crimen de Silvia".
Acción de pegatinas de Fotógrafas
feministas en las calles de Santa Fe en el marco del #3J Ni Una Menos de 2019 -
Autora: Titi Nicola | CC BY-SA 4.0
Memoria colectiva
"No hay nada más potente que
la construcción del conocimiento colectivo y los procesos que llevamos
adelante como sociedad. Tanto en las calles, en las movilizaciones, las
producciones populares de conocimiento tienen un poder muy importante en la
producción de la información del contenido. Eso se visibiliza, se siente y se procesa
también en experiencias de editar colectivamente en Wikipedia contenido
referido a las luchas sociales", señala Luisina Ferrante, coordinadora del
proyecto Wiki Derechos Humanos. El mismo abarca experiencias como Wikipedia y
también Wikimedia Commons o Wikidata, espacios pensados desde una perspectiva
colaborativa y de construcción del conocimiento libre.
"Hacer memoria en territorios
digitales es entender ese no-espacio físico como una continuidad de lo que
sucede en la calle con un esténcil, una bandera con una consigna, el sonido de
una movilización. Es visibilizar las narrativas por fuera de los espacios
tradicionales entendiendo las lógicas propias de lo digital y de las
plataformas. Lo particular en Wikipedia en Español es que, además de la ventana
al mundo de habla hispana – con un promedio diario de 13
millones de visitas – se ponen a disposición y de
forma libre materiales para seguir replicando en lo digital y por fuera. Muchas
veces subir materiales a las redes sociales no alcanza. Puede ayudar a la
difusión pero si queremos realmente compartir y posibilitar nuevas narrativas,
hay que liberar archivos. Nuestras fotos, aún cuando las veamos
imperfectas o poco profesionales, pueden ser fundamentales para documentar
partes de nuestra historia colectiva", agrega Berna y refiere a la
importancia de la apostar colectivamente a la construcción de conocimiento
libre, ahora, en tiempo real, por todes.
Wikipedia tiene sus lógicas y reglas:
"Hay que aprender a tejer alianzas con la propia comunidad y a defender
los aportes realizados. Tuve que aprender a argumentar para retrotraer el
cambio de nombre del artículo. En 2020 había sido renombrado como 'Asesinato de
Silvia Suppo' y desde mi visión eso era reducir toda la historia y el aporte a
los juicios de lesa humanidad de una militante política a un hecho
policial" sostiene Berna.
Pero en la Wiki también hay comunidad:
"Siempre hay alguien que puede dar una mano aportando nuevas fuentes,
archivo fotográfico, mejorando y custodiando artículos (para evitar
vandalismos). Así como también orientando la colaboración desde el aspecto
técnico de la plataforma y lo legal de los archivos (esto es muy importante
porque sino todo el esfuerzo en conseguir material queda en la nada por motivos
de derecho de autor)".
"Mi último aporte hasta el momento
fue sumar una imagen de un sector de la ex Comisaría Cuarta de Santa Fe, hoy
Espacio de Memoria, donde algunos testigos mencionaron haber visto a Silvia
durante su detención". Berna señala que le queda pendiente "poder
retomar el vínculo con su familia para poder ayudar a liberar alguna
fotografía, que además del pedido de justicia la visibilice como militante
política en vida".
"Wikipedia es una plataforma
digital que te invita constantemente a convertirla en un territorio de
disputa" dice Ferrante y se refiere a que permite estar presente en un
sentido amplio: "Generar estrategias para estar presentes, para que haya
diferentes voces, para que se puedan citar fuentes y registros. Que esa
estrategia sea colaborativa y que pueda ser pensada de forma colectiva también
recupera lo que son las luchas por los procesos de construcción de memoria, que
tenemos tan adentro en Argentina desde la vuelta a la democracia".
Este 29 de marzo se cumple el onceavo aniversario del asesinato de Silvia Suppo. Diferentes organizaciones políticas y de derechos humanos siguen pidiendo justicia por este hecho.
Silvia fue una testigo clave en la denominada “Causa Brusa”, que condenó al juez federal a 21 años de prisión e inhabilitación especial por el máximo legal para ejercer cargos públicos. También fue una de las primeras denunciantes y principales impulsoras de la “Megacausa Rafaela”, que condenó al comisario inspector retirado Ricardo Ferreyra a la pena de 16 años (22 con una condena previa); al comisario mayor retirado Juan Calixto Perizzotti a la pena de 14 años (pero quedó en perpetua al sumar con una condena anterior); a la ex sargento primero María Eva Aebi a la pena de 10 años; y al comisario inspector retirado Oscar Farina, a la pena de 8 años de prisión. Los represores fueron fueron sentenciados por el asesinato de Rubén Carignano; la desaparición forzada de Reinaldo Alberto Hattemer; el secuestro de Jorge Destéfani, Hugo Suppo, Ricardo Díaz y Graciela Rabellino (sobrevivientes); y el secuestro, torturas, violación y aborto forzado practicado a Silvia Suppo.
Aquel 29 de marzo, dos jóvenes ingresaron a su negocio y la apuñalaron salvajemente. La investigación policial quedó en el ojo de la tormenta, dado que no se preservó la escena del crimen y rápidamente se encontraron a dos jóvenes, Rodrigo Cóceres y Rodrigo Sosa, que se autoimplicaron en el crimen. Nunca quedó claro cómo fue que llegaron a ellos. Tampoco si alguien los envió a cometer el crimen.
El 31 de marzo de 2015, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe los condenó a a prisión perpetua como “coautores del delito de homicidio agravado por haber sido cometido con alevosía y para procurar impunidad”. Uno de los fiscales de la causa, Martín Suarez Faisal dijo en ese momento: “es importante asegurar que la investigación de lo ocurrido con Silvia Suppo en marzo de 2010 no termina acá, este juicio sólo se refirió a los autores materiales del homicidio agravado del que fue víctima, que hacía cinco años que estaban en prisión preventiva y debían ser juzgados. Existe otra causa en la etapa de instrucción, con otros imputados, en la que desde hace tiempo se viene investigando las posibles conexiones de este hecho con la participación de la víctima en los juicios de lesa humanidad”.