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1 de enero de 2015

OLAVARRÍA-MONTE PELONI: HISTÓRICA SENTENCIA.

29-12-2014
Lesa humanidad
Crónica de la última audiencia
Histórica sentencia en Monte Peloni: "La Justicia no llegó tarde: llegó"

Después de 37 años de lucha, los sobrevivientes del centro clandestino que funcionó en Olavarría celebraron un día de victoria: tres represores fueron condenados a prisión perpetua, y otro a ocho años de prisión. A Ignacio Aníbal Verdura, el mandamás de la zona, se le revocó el arresto domiciliario y será trasladado al hospital de Ezeiza.
Por: María Eugenia Ludueña y Juan Carrá, desde Olavarría.
Sol Vazquez
Desde la primera fila de la sala de audiencias, Araceli Gutiérrez -la única mujer que estuvo secuestrada en el centro clandestino Monte Peloni- escuchó la lectura sentencia tomada de la mano de la viuda de Alfredo Maccarini. En la otra sostenía un retrato en blanco y negro de Laura Carlotto, y cada tanto usaba la imagen para abanicarse. A la una y media de la tarde, el calor en la sala era agobiante, pero a nadie le importaba. Puntual, tras el cuarto intermedio, el presidente del tribunal, Roberto Falcone, se tomó unos minutos para explicar algunos puntos claves de la sentencia que leyó después. Ignacio Aníbal Verdura, jefe del Área Militar 124 y mandamás de la zona; Walter Jorge "El Vikingo" Grosse, oficial de Inteligencia de la Plana Mayor (S2) del Regimiento de Caballería de Tanques 2 “Lanceros General Paz”, y Omar "Pájaro" Ferreyra, integrante del Grupo Operaciones del Escuadrón Comando, fueron condenados a prisión perpetua. Al ex teniente primero Horacio Rubén Leites, jefe del Escuadrón “A”, del mismo regimiento, en cambio, le dieron 8 años de prisión, muy lejos de los 25 que había pedido la fiscalía. Los fundamentos se conocerán el 25 de febrero.

Lo importante para Araceli, para Silvia -la viuda de Maccarini (desaparecido)-, para Pura -la madre de Rubén Villeres- que llegó con el pañuelo blanco y caminando muy despacio del brazo de su nieto Juan Pablo -huérfanos desde los seis años-; para los sobrevivientes Carmelo Vinci y Carlos Fernández, para su hermana la Tata, y para las decenas de familiares y sobrevivientes que llenaron la sala de la Universidad Nacional del Centro, era que por fin, después de 37 años, el Tribunal Oral Federal 1 de Mar del Plata condenaba a los cuatro acusados por los crímenes cometidos en el centro clandestino de detención Monte Peloni.

Verdura, Grosse, Ferreyra y Leites escucharon las penas cabizbajos, uno al lado del otro y fuertemente custodiados por policías con escudos antidisturbios. Seguían con los mismos trajes impecables con los que acudieron a cada audiencia, pero ya no quedaba en ellos el gesto erguido y desafiante con que se sentaron el primer día del juicio, cuatro meses atrás.
Hoy por la mañana Ferreyra había pedido no presenciar la lectura de la sentencia alegando que necesitaba regresar al Hospital de Olavarría por su condición de salud. Pero el tribunal no le concedió ese privilegio: “Mirala a Pura, con más de 90 años, pesa 34 kilos, está enferma y vino a escuchar la sentencia”, decía la hija de Araceli. En cambio Araceli -la “guardiana de la memoria”, como le llaman por vivir dentro del mismo predio donde la torturaron y la mantuvieron secuestrada- creía que hubiera sido mejor que Ferreyra se fuera al hospital.

“Llevó años pero llegó. La primera vez que declaré fue en el Juicio a las Juntas. Hoy siento que por fin se hizo Justicia, y que se reconoció que a los compañeros que están desaparecidos, los mataron”, dijo Araceli, entre lágrimas y abrazos largos. Fue un juicio atípico: muchos de los sobrevivientes son amigos entre sí. Han pasado estos 37 años reuniéndose para lograr justicia y también, cruzándose en la panadería y en la carnicería con sus secuestradores.

Algunos de sus compañeros no llegaron vivos a escuchar la sentencia. “Hoy faltan varios compañeros que estuvieron con nosotros luchando, como Mario Méndez (autor del valioso Informe de la Memoria de Olavarría)  o Cassano. Pero todos ellos están hoy acá. Llevó 37 años, hoy es un día de justicia. La justicia no llegó tarde, llegó. Los que cometieron estos delitos hoy están presos”, dijo a Infojus Noticias Carlos Genson, sobreviviente.

La Tata Fernández y su hermano Osvaldo Roberto Cacho Fernández se abrazaban bajo las 35 mil flores que cubrían las paredes de la facultad. Estaban hechas de papeles de colores y habían llegado desde todo el país para recordar a las víctimas de la dictadura. “Es mucho el dolor, la condena no basta, hay muchos que todavía falta juzgar. Pero creo que mi hermano Oscarcito debe andar contento allí donde esté”, decía la Tata.

Además de las perpetuas, otra línea de la sentencia infundía alegría entre los presentes: el tribunal había decidido revocar la prisión domiciliaria de Verdura y ordenar su “inmediato traslado” al hospital de Ezeiza. Lo hizo por entender que estaba amenazando el proceso y la continuidad del siguiente tramo del juicio, Monte Peloni 2. Consideró que “las amenazas que se han vertido en este juicio han tenido como objetivo intimidar a testigos y colaboradores”. A todos los imputados, además, la sentencia les quitó las jubilaciones y pensiones.

“Verdura va adonde tenía que estar desde el primer momento”, dijo César Sivo, abogado querellante que representa a más de 20 víctimas en Monte Peloni.  “Argentina es el único país del mundo donde los condenados por delitos de lesa humanidad tienen arresto domiciliario. Llega a juicio a los 82 años porque durante mucho tiempo se demoraron estos procesos judiciales. Lo importante no es la edad que tiene, sino lo que hizo”.

Respecto de la condena de Leites, la más baja, entendió que “parece que deja un sabor agridulce, pero en la segunda parte del juicio, donde está imputado en un homicidio, seguramente le corresponderá una condena más intensa. Los procesos avanzan espasmódicamente. Hemos logrado mucho”.

“No ​pido clemencia”
La jornada había empezado a las once y veinte de la mañana, en medio del calor agobiante y con la sala repleta. Hacía tiempo que no se veía a los cuatro acusados presentes.

Consultado sobre si iba a hacer uso de las últimas palabras, el exmilitar que en democracia supo ser funcionario municipal de Olavarría dijo que sí, iba a decir algo. Pasó al frente y leyó un papel escrito a máquina.

“No voy a pedir clemencia, porque es lo que piden los culpables. Pido verdad y justicia”, fue la primera frase que dijo el Pájaro, con voz temblorosa, ni bien se sentó frente al tribunal. Vestido de traje y corbata, con anteojos para ver de cerca, leyó su descargo y pregonó su inocencia. “Estoy ilegalmente privado de mi libertad en una causa basada en falsos testimonios”. Además, Ferreyra dijo: “El único remedio para sanar la triste herida de un triste y lejano pasado es la verdad”. Y apelando a sus creencias, pidió a Dios “que ilumine el camino a la hora de hacer justicia”.

Olavarría despierta
Después del veredicto, cientos de personas celebraron al aire libre. En un rincón, 116 muñecas de papel maché, con pañuelos de colores y flores en las manos, recordaban a los nietos restituidos. De ellas colgaban textos y poemas: “De una punta a la otra de la verdad, voy a levantar tu nombre como si fuera mi brazo derecho”, decía una que recordaba las líneas de Paco Urondo en una instalación del grupo Parapetón.

En el parque de la Universidad Nacional del Centro, donde transcurrió el juicio, se había montado un escenario. Los sobrevivientes subieron, levantaron los brazos y fueron ovacionados. En cambio Silvia, la viuda de Maccarini, se quedó sentada en un banco, fumando un cigarrillo. Tenía la mirada perdida en el infinito, la mano apretada en la foto de su marido -un penitenciario que sigue desaparecido-, y murmuraba: “No tengo su cuerpo, pero tengo la constancia de que lo mataron. El primer día del año nuevo, voy a levantar mi copa con Justicia, por primera vez”.​

Fuente:Infojus



29/12/2014
César Sivo ante la sentencia por Monte Peloni: "Esperamos perpetuas"
El abogado que representa a más de 20 víctimas en Monte Peloni, habló antes del veredicto. “Todos aquellos militares que decidieron adherir al plan sistemático fueron partícipes directos o indirectos de los secuestros, torturas y asesinatos”, dijo y también se refirió a la causa Monte Peloni II.




Cuatro ex militares fueron juzgados durante cuatro meses. Por la sala de audiencias pasaron decenas de testigos, muchos de ellos sobrevivientes al terrorismo de Estado.

“Esperamos tres perpetuas y una pena alta para Leites” dijo César Sivo, abogado que representa a las más de 20 víctimas a través de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.

Fiel a su estilo, Sivo se tomó una jornada completa para exponer en su alegato las responsabilidades que les caben a los cuatro imputados. Es que además de los argumentos que surgieron del debate, Sivo echó mano a la jurisprudencia acumulada a lo largo de estos años en los juicios por delitos de lesa humanidad y a todo el andamiaje documental que la propia dictadura cívico militar dejó como evidencia de su plan sistemático. Así. contextualizó históricamente el pedido de pena.

“Todos aquellos militares que decidieron adherir al plan sistemático fueron partícipes directos o indirectos de los secuestros, torturas y asesinatos” sostuvo Sivo antes de pedir perpetuas para el ex general Aníbal Ignacio Verdura y sus secuaces Walter “El Vikingo” Grosse y Omar “Pájaro” Ferreyra. Para el ex teniente primero Horacio Leites el pedido fue de 25 años de prisión.

Esa diferencia en el pedido de pena es algo que a Sivo le incomoda de este proceso. La división de la causa en lo que se conoce como Monte Peloni I y II y el juicio adelantado del primer fragmento hacen que algunos elementos de prueba no estén en juego como para involucrar a Leites. Y es en este sentido que hizo especial hincapié en la estructura de las cadenas de mandos y en cómo actuó la represión ilegal desde el aparato del Estado. “El tema es sencillo, quienes suscribieron el plan deben responder por los hechos del área en donde hicieron su trabajo sucio”, dijo a días de conocerse el veredicto del juicio que puso sobre la mesa los estragos de la dictadura cívico militar en Olavarría

“En lo que hace a las expectativas podría decir que esperamos tres perpetuas (Ferreyra, Grosse y Verdura) y una pena alta para Leites. En el caso del último ha quedado diluido en gran parte por la separación de los juicios. El tema es sencillo, quienes suscribieron el plan deben responder por los hechos del área en donde hicieron su trabajo sucio. Si uno mira la cantidad de evidencia reunida contra Leites en relación al secuestro, cautiverio, tortura, muerte y desaparición del cuerpo de José Alfredo 'Pepe' Pareja, no quedarían dudas de su intervención, de su responsabilidad y en este juicio también tendría una perpetua al menos por Maccarini y Fernández. De todos modos, estamos convencidos de que una pena tendrá”, analizó el letrado.

También opinó que “las audiencias se desarrollaron con normalidad, con público decreciente. Uno espera que cada juicio de estos, sean un ejercicio vivo de memoria y reflexión ciudadana. Aquí nos quedamos a medias”.

“Todo juicio por crímenes de lesa humanidad, aporta para reconstruir el pasado, entender el presente y proyectar el futuro. Quizás no con la intensidad que uno espera y pregona. Las cosas hay que verlas en su justa medida. De un letargo absoluto, de un silencio sepulcral, de tener un funcionario municipal durante bastante tiempo paseando su impunidad por Olavarría al juzgamiento; se puede decir que se ha avanzado muchísimo”, consideró Sivo.

Manifestó el abogado marplatense que “no han surgido nuevos elementos, ya que la mayoría ya está en análisis en los otros tramos. Sí se han hecho públicos algunos hechos, como la complicidad de los civiles. Las "fuerzas vivas" sonaron con insistencia, máxime cuando los secuestrados no habían padecido persecuciones de los servicios de inteligencia de policía, ni del Estado (DIPBA, SIDE) con anterioridad y las primeras tareas respecto a esto las hizo el grupo de Grosse. Eso marca que esa información solo se pudo obtener de los civiles cosa que además se advirtió en el peculiar consejo de guerra que padecieron varios de ellos”.
Fuente:LaVozdeTandil                                          

OLAVARRÍA-MONTE PELONI: SE IMPUSO LA JUSTICIA DE LA DEMOCRACIA.

miércoles, 31 de diciembre de 2014
Buenos Aires. Olavarría despierta: A 37 años del Consejo de Guerra, se impuso la justicia de la democracia
Estefanía Velo
(ANRED)

Ayer condenaron a cadena de prisión perpetua a tres represores, de los cuatro imputados en el juicio por los delitos de lesa humanidad cometidos en el ex centro clandestino de detención Monte Peloni. El establecimiento rural fue parte del circuito represivo de Azul, Tandil y Las Flores. El proceso judicial comprendía a las personas secuestradas en la semana del 21 de septiembre de 1977, sentenciadas el 28 de ese mes en un Consejo de Guerra orquestado por los militares.

La ciudad de Olavarría vivió una jornada histórica ayer al escuchar la sentencia del juicio por los delitos de lesa humanidad llevados a cabo en 1977, un año después de la instauración de la dictadura cívico militar en nuestro país. Las torturas y desapariciones se desarrollaron en el centro clandestino de detención Monte Peloni, un establecimiento rural ubicado en Sierras Bayas, que integró el circuito represivo del centro de la provincia: Tandil, Azul y Las Flores.

El SUM de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Centro se transformó en un lugar emblemático a partir del 22 de septiembre, cuando comenzaron las primeras declaraciones de las víctimas secuestradas en la semana del 21 de septiembre de 1977, que fueron torturadas, violadas, y detenidas durante varios años.

El domingo, un día antes de la sentencia, se habían cumplido 37 años del Consejo de Guerra con el que los militares habían condenado a los militantes secuestrados aquella semana. Ese instrumento era el supuesto juicio que realizaban los genocidas para decidir el destino de las personas que detenían.

La sentencia

Ante una sala colmada, el Tribunal Oral Federal N°1 de Mar del Plata, a cargo de la causa, (conformado por los jueces Roberto Atilio Falcone, Néstor Rubén Parra y Mario Alberto Portela) condenó a la máxima pena a tres de los cuatro militares imputados. Sentenciaron a cadena de prisión perpetua al ex teniente coronel Aníbal Ignacio Verdura responsable de “homicidio agravado” sobre seis víctimas y “privación ilegítima de la libertad y tormentos” a otras veinte personas; al igual que al ex capitán y Jefe de Inteligencia Walter “El Vikingo” Grosse, y a Omar “Pájaro” Ferreyra, ex sargento.

Éste último es conocido en la ciudad por haber cumplido funciones dentro de la Municipalidad, durante los mandatos de Helios Eseverri –padre del actual intendente olavarriense-. Entre los años 2003 y 2007 se desarrolló como Director de Control Urbano.

Cabe destacar que al ex máximo responsable del Ejército de Olavarría, Aníbal Verdura, se le revocó la prisión domiciliaria y fue enviado directamente al penal de Ezeiza. Mientras que el ex oficial Horacio Leites recibió una condena de ocho años, por “no contar con las pruebas suficientes”.

“Era una pena previsible, nosotros pedimos 25 años, y esperábamos el máximo de la pena. Estos delitos no admiten otra posibilidad, estamos hablando de los delitos que repugnan a toda la humanidad. Es tan grave lo que hicieron que no se puede mensurar como un delito común. Igual respetamos la decisión del Tribunal”, señaló el abogado que representa a las más de 20 víctimas a través de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Cesar Sivo. Y agregó: “Son autores de los delitos porque participaban de una organización criminal gestada por el propio Estado”.

A su vez, Carmelo Vinci, víctima del terrorismo de Estado, reconocido luchador y referente de la Comisión por la Memoria de Olavarría, indicó que ganó la libertad por un tiempo, “pero apenas empiece el juicio de Monte Peloni II –mediados del 2015- sabemos que está imputado ahí también y no va a quedar en libertad”.

Ante una ciudad que ya venía conmocionada por la aparición de Guido, nieto de la referente de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, en la localidad de Loma Negra, se preparó un gran escenario para poder observar la sentencia en el Campus Universitario y tras escuchar las condenas, se vivieron momentos de mucha alegría con las palabras de los testigos.

“Olavarría despierta” fue el lema que diferentes organizaciones junto a la APDH de la ciudad y Suteba decidieron ponerle al primer juicio por delitos de lesa humanidad llevado a cabo allí. Las organizaciones y familiares destacaron que si bien ahora fueron sólo cuatro los imputados, se espera una segunda y tercera parte del juicio para que se siga condenando a todos los responsables tanto de las fuerzas de seguridad como médicos, periodistas, y muchas otras personas de la sociedad civil que participación y fueron cómplices del terrorismo de Estado.

Por último, Araceli Gutiérrez sobreviviente de Monte Peloni y actual guardiana de dicho establecimiento, expresó que “pasaron muchas más cosas que se van a ir viendo. El logo de ´Olavarría Despierta´ tiene que pasar, Olavarría se tiene que hacer cargo de su propia historia”.
Fuente:Argenpress

28 de diciembre de 2014

OLAVARRÍA-MONTE PELONI: MAÑANA SE CONOCERÁ LA SENTENCIA.

28-12-2014
Lesa Humanidad
Mañana se conoce la sentencia por los crímenes en ese centro clandestino
Monte Peloni y la marca de “Los 33 Orientales”

Eduardo Pedro Serrano es un ex militar que fue expulsado del Ejército en 1979. Fue restituido parcialmente en su rango por Raúl Alfonsín y reivindicado por Néstor Kirchner como parte de “Los 33 Orientales”. Así se llamó a los 33 oficiales que echaron de la fuerza entre1979 y 1980, en recuerdo a los independentistas del siglo XIX. Su relación con Rubén Sampini, unas de las víctimas de Monte Peloni. Serrano es hoy doctor en Matemáticas y docente universitario.
Por: Claudia Rafael y Silvana Melo, desde Olavarría.
Sampini en la colimba:es el que tiene apoyada el arma en el piso. Serrano fue su abogado.
En varios tramos de su historia, Eduardo Pedro Serrano pensó que su paso por el Ejército Argentino estaba cerrado. Su convocatoria a atestiguar desde la defensa de los represores en el juicio por el centro clandestino de detención de Monte Peloni es uno de esos sobresaltos que, como esquirlas, vuelven del pasado e irrumpen en sus clases de Ciencias Exactas en la Universidad Nacional de San Martín. Su nombre saltó a la luz cuando Claudio Castaño, uno de los abogados de Horacio Leites -imputado por 20 casos de secuestro y 15 de aplicación de tormentos-, preguntó por él a Rubén Sampini, una de las víctimas.

-Castaño: Usted dijo que Serrano lo había asistido como defensor. ¿Conocía a la mujer de Serrano?

-Sampini: No.

-Castaño: ¿Escuchó dentro del cuartel de la actividad subversiva o supuestamente subversiva de la mujer de Serrano?

-Sampini: No. ¿No me diga que era una compañera? Me entero recién…

Fueron las palabras finales de Sampini, después de casi tres horas de declaración. ¿Quién es aquel teniente primero sobre el que la defensa de un represor depositó su atención?

¿Por qué le adjudicó vínculos con las víctimas del terror estatal?

A Serrano, retirado del Ejército por ser “un elemento de poca confiabilidad”, se lo ha definido como “no peronista” pero la raíz de todas sus penurias apareció con la presidencia de Alejandro Agustín Lanusse, la asonada de Azul y Olavarría y el operativo retorno de Juan Domingo Perón. Su amistad con Julián Licastro, que luego sería secretario político del líder en el exilio, y lo que aparece como una suerte de negativa a reprimir el 25 de mayo de 1973 a la multitud que, en las puertas de Devoto, clamaba por la liberación de los presos políticos, mellaron la confianza de sus superiores. El 6 de febrero de 1979 el Ejército calificó a Serrano de “inepto para las funciones de su grado” y lo colocó en un freezer que implicó su salida de la fuerza.

Farsa judicial
Serrano, hoy doctor en Matemáticas y docente universitario, nació el 14 de octubre de 1945. El Ejército prescindió de 33 oficiales entre 1979 y 1980, que fueron conocidos como los “33 Orientales”, en recuerdo de aquellos independentistas que en 1825 intentaban expulsar a los brasileños y conformar algo parecido a una nación junto a “la Provincia Oriental”. Serrano estaba entre ellos.

Un Consejo de Guerra lo juzgó y tuvo que optar por un defensor en la lista que arbitrariamente se le presentó. Por la misma experiencia pasaría años después el soldado conscripto Rubén Sampini cuando la dictadura lo secuestró, lo desapareció, lo torturó y finalmente lo puso a disposición del Poder Ejecutivo para someterlo a una parodia de juicio: un Consejo de Guerra. A él también se le ofreció una lista de militares entre los que podía optar para su defensa. En esa nómina estaba Serrano.

Junto a Sampini también eran sometidos a esa farsa judicial Mario Méndez, Roberto Pasucci, Osvaldo Roberto Fernández, Eduardo Ferrante, Carmelo Vinci, Carlos Gensón, Ricardo Cassano, Osvaldo Tissera y Juan José Castelucci. Maltrechos, torturados, a cada uno lo obligaron a elegir entre los nombres de militares de la región cuál sería su defensor. “Serrano no tenía la pinta de los militares que yo suponía que me habían capturado”, describió Sampini. “Y por eso lo elegí”.

Desde ese profundo Sur en el que construyó su lugar en el mundo, Sampini recordó: “Serrano fue a decirle a mi familia que iba a ser mi defensor. Contó que estábamos complicados. Les llevó una carta mía y, a su vez, me llevó a mí una carta de ellos a la comisaría de Tandil en la que estábamos encerrados. ´Quédense tranquilos, que a mí no me revisan´, les dijo. Ya en la tercera visita que hizo a la casa de mis padres, había muchos otros familiares que iban a escuchar y él no tenía problema de hablar ante ellos”.

Fue “el único de los defensores que pidió la absolución e hizo una defensa mía de mayor calidad que la del resto”, reconstruyó Sampini ante los jueces Roberto Falcone, Néstor Parra y Mario Portela. El anuncio de los 10 años de condena llegó, como una burla bizarra, el 28 de diciembre de 1977. Por esos mismos días, el rumbo de Serrano también estaba sellado. “Fue a la casa de mis viejos a despedirse. Estaba con su familia, que quedó dentro del auto. Contó que lo habían trasladado y que las condenas se iban a publicar en esos días”. Poco después, Elsa Ocaña de Sampini preguntaría al ex coronel Aníbal Verdura por el teniente primero Eduardo Serrano. Verdura, el máximo responsable militar en la zona, tan afecto a las relaciones públicas, simplemente contestó: “El teniente primero no pertenece más al Ejercito: él eligió”.

Licastro y el alzamiento
Serrano reconstruiría, en una declaración testimonial durante 2013, que el episodio que desencadenó en la sanción fue el alzamiento de los regimientos de Azul y Olavarría durante el gobierno de Lanusse. “Lo único que se hizo fue alistar el escuadrón y salimos por la ruta 51. Fue una proclama, se tomó la radio y nos sancionaron a todos”. Su nombre constaba en un listado de “oficiales simpatizantes” en el contexto de un “Ejército paralelo” y esa mención fue otra de las marcas que el poder militar le adosó.

Los “33 Orientales” compartían poco, más allá de sus nombres en una lista gris del Ejército. Algunos se opusieron a la represión, otros eran decididamente peronistas. Hay quienes integran las listas de represores por su participación en delitos de lesa humanidad. Otros fueron funcionarios o embajadores de gobiernos peronistas. Julián Licastro y José Luis Fernández Valoni fueron retirados de prepo del Ejército por su devoción por Perón. El primero estuvo detenido en Trelew cuando Serrano lo visitó –según su propia declaración- a pesar de la expresa prohibición de la fuerza. El segundo terminó como diputado de Acción por la República, el partido de Domingo Cavallo.

Ambos fueron fundadores del Comando Tecnológico Peronista, como respuesta al reclamo de Perón, aún en el exilio, de la necesidad de “acopiar materia gris” para que “el peronismo gane las elecciones si las hay, o sea capaz de arrojar del Gobierno a los actuales mercaderes y traficantes”, según la carta de Perón a Licastro de octubre de 1971. En 1974, el grupo universitario en el que militaba Sampini llevó a Licastro a dar una charla en la Facultad de Ingeniería de Olavarría. Comenzaba a delinearse un círculo que se cerraría años después.

Serrano llegó a Olavarría en 1975. Los últimos estertores del verano del 76 lo encontraron acuartelado en el Regimiento de Tanques 2. Y el 24 de marzo –según consta en su declaración testimonial en la causa Monte Peloni- dispuso de “unos minutos para ir a saludar a su mujer, Susana Lagomarsino, que en ese momento se puso a quemar los libros que tenía”. La familia Lagomarsino tenía un par de marcas que, en las espaldas de un militar, resultaban algo inconvenientes: la militancia en el PRT del hermano político de Serrano derivó en un exilio español, tras varias irrupciones violentas en su casa. Para entonces ya tenía otros estigmas que, a los ojos dictatoriales, lo hacían “poco confiable”.

El grupo de San Vicente
El militar –en una trayectoria bífida que lo corre a veces desde el redil de los represores a una tímida cercanía con las víctimas y viceversa- construyó ciertos vínculos sociales relacionados con su fe católica, que se profundizaron después del golpe. Llegaba desde el círculo más cercano a Verdura y practicaba su fe en una parroquia que siempre fue hostil a la dictadura.

El padre Elías Musse había llegado al templo San Vicente de Olavarría en enero de 1975, casi al mismo tiempo que Serrano. Traía en los pliegues de la sotana conocimientos de ciencias políticas y sociales adquiridos en Chile y una postura tercermundista. Fue el obispo de Azul, monseñor Manuel Marengo, quien aconsejó a Musse que dejara la parroquia ante las amenazas que recibía. Más tarde el sacerdote fue detenido en Mar del
Plata y encarcelado durante más de siete años.

San Vicente, sin embargo, siguió siendo el espacio de reunión de quienes profesaban la fe católica combinada con una raigambre peronista. El historiador Juan Wally fue parte de esos encuentros. En sus crónicas se detiene en uno de los asistentes: “Un capitán del regimiento, Eduardo Serrano, no peronista, rotulado como ‘de izquierda’ por sus camaradas de armas, fue pasado a retiro por Galtieri como integrante del grupo de oficiales denominado los 33 orientales”. Fue el propio militar quien advirtió a Wally que sobre el escritorio de Verdura había un informe que lo señalaba como “peligroso”.

En esos días la parroquia ya estaba a cargo del sacerdote azuleño Leandro Pérez, que sugirió a Serrano que aceptara defender a Sampini. Las reuniones del llamado ‘grupo de San Vicente’ se interrumpieron a mediados de 1977, después de los secuestros masivos en Olavarría.

Paradojas de la historia
Serrano confirmó el 6 de febrero de 1979 que sus pasos en el Ejército no pisaban terreno firme. Ese día se lo calificó como “inepto para las funciones de su grado”. Veinte días después, se quejaba, en un reclamo al comandante en jefe: “Pude comprobar con sorpresa y dolor que mi integridad y capacidad profesional habían sido seriamente cuestionadas y que recaía sobre mí una grave acusación”. Sin embargo, se cuidaba muy bien de aclarar que “mis actuales ideas no se apartan de los principios que sustentan las ideologías que mantiene el Ejército”. Y aseguraba haber “cumplido fielmente todas las misiones que me fueron asignadas” entre ellas “las operaciones contra la subversión”.

Un informe firmado por el teniente coronel Pedro Eugenio Marfil y fechado el 30 de abril de 1980 planteaba que durante la orden de liberación de detenidos dispuesta por Cámpora el 25 de mayo de 1973 “los delincuentes subversivos detenidos coparon el penal e intentaron salir por sus propios medios, antes de que llegara la autorización de Buenos Aires”. Marfil puso en marcha un operativo de custodia con la posibilidad cierta de “abrir fuego contra ellos y aniquilarlos”. Serrano integraba el operativo. Y –se quejó Marfil- mostró “sumo interés en no estar involucrado en tales hechos y pidió cubrir un puesto diametralmente ubicado”. Le fue concedido, dice, “por no ser un elemento de plena confiabilidad”.

Los informes advertían en él “una actitud justificativa para el accionar de los DTS (delincuentes terroristas subversivos) que supo expresar en reuniones en casa de camaradas, compartidas por su esposa. De cadete fue influido por los ex tenientes 1° Licastro y Fernández Valloni, con el primero de los cuales tuvo contacto en una reunión que aquel organizó años atrás”. El informe jugó además, con el antecedente de José Lagomarsino, militante del PRT y hermano de la esposa de Serrano, “prófugo por estar involucrado y conectado con las bandas terroristas”.

Marfil describía que Serrano tenía “ideas preconcebidas y un matiz filosófico”. El informe está escrito a máquina. En una de las copias, Marfil escribe de puño y letra: “Proposición: eliminarlo de la fuerza por considerarlo un elemento no recuperable y que no merece confianza. Solicito el retiro”.

El segundo reclamo de Serrano –en un inexplicable empeño por permanecer dentro del brazo ejecutor del terrorismo de Estado- aparece el 30 de septiembre de 1980, un año y medio después del primero. Pero ya su suerte estaba echada.

En el juicio por el centro clandestino de detención Monte Peloni cerró como un círculo desfasado otra de las profundas paradojas en la historia del teniente primero devenido en matemático doctorado. El mismo hombre que fue quitado de la fuerza por Galtieri, restituido parcialmente en su rango por Raúl Alfonsín y reivindicado por Néstor Kirchner como parte de “Los 33 Orientales”. El mismo que fue citado a atestiguar por la defensa de los represores y luego desistido; el mismo que defendió a un preso político –que en la época se asimilaba poco menos que a la santidad- y que aseguraba que respondía a la ideología del Ejército del genocidio. El mismo sobre cuya esposa preguntó el abogado de represores calificándola de “subversiva”. Porque quemó libros, tenía un hermano del PRT y una simpatía “no oficial” por el brazo político del ERP.

El mismo hombre, con todos los infiernos. Como otra insensatez brutal de la historia.
Fuente:Infojus

22 de diciembre de 2014

OLAVARRÍA-MONTE PELONI: ESTE LUNES SE CONOCERÁ LA SENTENCIA.

Domingo 21 de Diciembre de 2014
El próximo lunes se conocerá la sentencia de Monte Peloni
Se trata del juicio a cuatro militares por crímenes de lesa humanidad cometidos en Olavarría y la zona. La fiscalía pidió prisión perpetua para tres de los acusados y 25 años para el restante.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar del Plata fijó para el 29 de diciembre próximo la fecha de sentencia en el juicio oral por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en el centro clandestino como Monte Peloni ubicado en Olavarría.

Los cuatro acusados pertenecen al Ejército. Se trata del ex sargento Omar “Pájaro” Ferreyra; del ex teniente primero Horacio Leites; del capitán Walter “El Vikingo” Grosse y del teniente coronel Aníbal Ignacio Verdura, quien se desempeñó como jefe de los tres anteriores como máxima autoridad  del Regimiento de Caballería de Tanques 2 “Lanceros General Paz” de Olavarría, y Jefe del Área Militar 124.

Previo a dar sentencia, el tribunal –integrado por los jueces Roberto Falcone, Mario Portela y Néstor Parra- tiene previsto ofrecer a Ferreyra la posibilidad de expresar sus últimas palabras.

En sus alegatos, los representantes del Ministerio Público Fiscal y de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) -que actúa en la causa como parte querellante-, solicitaron la pena de prisión perpetua para Aníbal Ignacio Verdura, Walter Grosse y Ferreyra; en tanto requirieron que Horacio Leites sea condenado a 25 años de prisión.

Durante el juicio que se lleva adelante en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Centro, se ventilan los delitos de privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidio calificado, en perjuicio de 16 víctimas y cometidos en el circuito represivo que comprendía los Centros Clandestinos de Detención (CCD) Comisaría de Olavarría – Regimiento de Caballería de Tanques 2 “Lanceros General Paz” de Olavarría - Brigada de Investigaciones de Las Flores – Monte Peloni (Sierras Bayas de Olavarría) y “La Huerta” de Tandil (intersección de la Ruta Nacional 226 y camino a la Base Aérea Militar Tandil a cargo del Comando de la Brigada de Caballería Blindada).

El último turno de alegatos fue para las defensas, quienes la semana pasada solicitaron la absolución de los acusados. 

La defensora oficial de las defensas oficiales de los represores Verdura y Omar “El Pájaro” Ferreyra, para los que también pidieron la absolución, María Isabel Labattaglia, hizo un alegato técnico de sus defendidos y en ningún momento negó que hayan estado involucrados en los crímenes de los que hablaron los testigos.

“Pidió la absolución por varias cuestiones técnicas. Habló de la falta de responsabilidad por prescripción, y cuestionó el juzgamiento por el plazo razonable; es decir, que ha pasado demasiado tiempo desde la comisión de los hechos”, dijo al portal Infojus Noticias una fuente judicial de la causa.

En el mismo sentido, alegaron las defensas de Walter “Vikingo” Grosse y de Horacio Rubén Leites. Verdura, Grosse y Leites se guardaron el derecho a sus últimas palabras y guardaron silencio como como lo hicieron durante todo el debate.
Fuente:ElArgentino

17 de diciembre de 2014

OLAVARRÍA-MONTE PELONI: LA DEFENSORA OFICIAL DE DOS REPRESORES PIDIÓ ABSOLUCIÓN-EL VEREDICTO SE CONOCERÁ EL 26.

16/12/2014 
Monte Peloni: la defensora oficial de dos represores pidió la absolución 
María Isabel Labattaglia, la defensora oficial, hizo un alegato técnico de sus defendidos, Ignacio Aníbal Verdura y Omar “El Pájaro” Ferreyra.

En la segunda parte de la jornada, comenzaron su alegato Gerardo Ibáñez y María Laura Olea, defensores particulares de Walter “Vikingo” Grosse, otro de los imputados.

La defensa oficial de los represores Ignacio Aníbal Verdura y Omar “El Pájaro” Ferreyra pidió la absolución de sus clientes, pero en ningún momento negó que hayan estado involucrados en los crímenes de los que hablaron los testigos.

María Isabel Labattaglia, la defensora oficial, hizo un alegato técnico de sus defendidos. “Pidió la absolución por varias cuestiones técnicas.

Habló de la falta de responsabilidad por prescripción, y cuestionó el juzgamiento por el plazo razonable; es decir, que ha pasado demasiado tiempo desde la comisión de los hechos”, comentó a Infojus Noticias una fuente judicial de la causa.

La semana pasada, el fiscal federal Walter Romero pidió para ellos la prisión perpetua por los crímenes cometidos en el circuito represivo Tandil–Azul –Olavarría.

La misma pena había exigido para Walter “Vikingo” Grosse, mientras que para el cuarto acusado, Horacio Rubén Leites, reclamó 25 años de cárcel.

Además, solicitó -junto a querella representada por el abogado César Sivo- la revocación de la prisión domiciliaria del ex general Verdura para que cumpla su condena en una cárcel del Servicio Penitenciario Federal.

Hoy Labattaglia se opuso, argumentando que era un derecho que tenía por su edad, y porque no se había fundado lo suficiente.

En su alegato, que duró tres horas, la defensora Labattaglia no negó los hechos –una defensa fáctica-, ni los justificó –una defensa ideológica-.

Fue una defensa en la que cuestionó algunos aspectos técnicos del juicio: el valor de los testimonios de los Juicios por la Verdad, la incorporación por lectura de la declaración del ex policía ya fallecido Miguel Ángel Fuhr, y arremetió contra los dichos del ex sargento Hugo Ivaldo.

Desde 2008, Labattaglia trabaja en la Defensoría Pública Oficial ante el Juzgado Federal de Primera Instancia de Mar del Plata, con sede en Azul.

Además, según informó la agencia de noticias de Olavarría “Comunica”, es jefa de trabajos prácticos de la cátedra Introducción al Derecho de la Universidad Nacional del Centro (Unicen), e integra equipos de investigación académica.

 Sobre los testimonios de estos dos “arrepentidos”, que involucraron directamente a algunos de los imputados, Labattaglia cuestionó su valor probatorio y los acusó –al haber presenciado los hechos que relataban como testigos- de haber incurrido en falso testimonio o haber sido partícipes de esos delitos.

“Esas cuestiones ya habían sido planteadas durante la instrucción de la causa, y se trataron en un incidente por separado, y ya fueron negadas y se encuentran firmes. Es decir, en este expediente la Justicia ya negó que alguna de esas dos posibilidades haya ocurrido”, explicó la misma fuente judicial.

El ex policía bonaerense Fuhr, que actuó en la comisaría 1ª de Olavarría, habló por primera vez en la década del ’80, en la justicia federal de Azul, cuando contó haber presenciado sesiones de tortura en las que intervinieron policías -que están procesados en una segunda causa sobre Monte Peloni- y mencionó entre los militares las conducían al fallecido Juan Carlos Castignani y al propio Grosse. Ivaldo, un suboficial del Ejército que actuó en el Regimiento de Caballería “Lanceros General Paz”, había dicho que Grosse “hacía ostentación de su salvajismo a cada rato” y contó cómo golpeaba con crueldad a un secuestrado de Trenque Lauquen.

Ese relato lo repitió durante la videoconferencia que fue su declaración en este juicio. En la segunda parte de la jornada, comenzaron su alegato Gerardo Ibáñez y María Laura Olea, defensores particulares de Grosse.

El “Vikingo” había anticipado que la acusación en su contra estaba “inundada de falsos testimonios” y que su abogado iba a explicar “las causas de las muertes” que se le imputan.
Gerardo Ibáñez es el hijo de un coronel que murió en 2005, y tiene un largo pedigrí en la defensa de militares acusados de crímenes contra la humanidad: el coronel Alejandro Duret –condenado por la desaparición de Carlos Labolita-, el capitán de navío Jorge Enrique Bautista –que fue quien instruyó el sumario en los hechos conocidos como “La Masacre de Trelew”- y el teniente retirado Ricardo Claudio Gandolfo, por su actuación en el V Cuerpo del Ejército en Bahía Blanca.

ambién defendió al teniente de fragata Julio Alberto Poch, acusado de participar en "los vuelos de la muerte" de la ESMA. A María Laura Olea, su compañera de defensa, también la une un apego ideológico y familiar sobre sus defendidos.

Es hija de Enrique Braulio Olea, ex jefe del Batallón de Ingenieros donde funcionó el centro clandestino de “La Escuelita”, en Neuquén. Para asumir la defensa de su padre, que fue condenado a 25 años por los crímenes en ese lugar, tuvo que renunciar a su cargo como secretaria de la Cámara de Casación, después de que le iniciaran un sumario por incompatibilidad.

Además, es vocera del grupo autodenominado “Hijos y nietos de presos políticos”, que pregonan que los juicios por delitos de lesa humanidad son una farsa jurídica para vengarse de una supuesta derrota militar en la última dictadura.
Fuente:LaVozdeTandil






16-12-2014
Los delitos de lesa ocurridos en el circuito represivo Tandil–Azul –Olavarría
Monte Peloni: el veredicto se conocerá el lunes 29

Hoy terminó la etapa de alegatos. Los defensores de los acusados Walter “Vikingo” Grosse y Horacio Rubén Leites pidieron sus absoluciones. El fiscal había pedido prisión perpetua para tres de los cuatro imputados.
Sol Vazquez
Con el pedido de absolución, por parte de sus defensas, de los acusados Walter “Vikingo” Grosse y de Horacio Rubén Leites, terminó hoy la etapa de alegatos en el juicio de Monte Peloni, en la ciudad de Olavarría. Después del mediodía, los imputados Leites, Grosse y Aníbal Verdura tuvieron la posibilidad de decir sus últimas palabras, pero al igual  que durante el juicio ninguno de los tres quiso hablar. El Tribunal Oral Federal 1 de Mar del Plata dará la sentencia el lunes 29.

La defensa oficial de Grosse terminó hoy de explicarle al TOF, por qué su defendido no merecería ser condenado por la acusación de "homicidio agravado con ensañamiento; privación ilegal de la libertad y torturas". En el mismo sentido, se explayó durante tres horas el defensor oficial de Leites.

Todos los acusados pertenecen al Ejército y estaban asignados al Regimiento de Caballería Mecanizada Tanques 2 que aún tiene asiento en Olavarría.

Los alegatos de la defensa comenzaron ayer con las defensas oficiales de los represores Verdura y Omar “El Pájaro” Ferreyra, para los que también pidieron la absolución. La defensora oficial, María Isabel Labattaglia, hizo un alegato técnico de sus defendidos y en ningún momento negó que hayan estado involucrados en los crímenes de los que hablaron los testigos.

“Pidió la absolución por varias cuestiones técnicas. Habló de la falta de responsabilidad por prescripción, y cuestionó el juzgamiento por el plazo razonable; es decir, que ha pasado demasiado tiempo desde la comisión de los hechos”, dijo Infojus Noticias una fuente judicial de la causa.

Desde el 3 de diciembre, los jueces Roberto Atilio Falcone, Néstor Rubén Parra y Mario Alberto Portela escucharon los alegatos, que comenzaron con las argumentaciones del fiscal federal Walter Romero. Pidió para los imputados Verdura, Ferreyra y Grosse la prisión perpetua por los crímenes cometidos en el circuito represivo Tandil–Azul –Olavarría. Para el cuarto acusado, Leites, reclamó 25 años de cárcel.

Junto a querella representada por el abogado César Sivo, el fiscal pidió al TOF la revocación de la prisión domiciliaria del ex general Verdura para que cumpla su condena en una cárcel del Servicio Penitenciario Federal. La defensora Labattaglia se opuso, argumentando que era un derecho que tenía por su edad, y porque no se había fundamentado lo suficiente. El resto de los acusados están con prisión preventiva en el penal de Sierra Chica.

El TOF informó un cuarto intermedio hasta el lunes 29, a las 11. Ese día, Ferreyra podrá ejercer su derecho de decir las últimas palabras antes de la sentencia. Después del mediodía está previsto que los jueces dicten la sentencia.

El juicio comenzó en agosto y se llevó adelante en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Centro. La etapa testimonial concluyó a fines de noviembre. Antes, el TOF decidió ampliar las imputaciones a Grosse, Ferreyra y Verdura. Este último –acusado de seis homicidios– lo único que dijo es que para la época en la que se produjeron los nuevos hechos que se le indilgaron él ya no estaba destinado en Olavarría. Grosse, por su parte, prefirió guardar silencio y dejar en manos del alegato de su defensor el descargo.
Fuente:Infojus

6 de diciembre de 2014

OLAVARRÍA-MONTE PELONI: LA FISCALÍA PIDIÓ PENA MÁXIMA PARA TRES REPRESORES.

05/12/2014
Monte Peloni: la Fiscalía pidió la pena máxima para tres represores
El fiscal Walter Romero pidió las penas perpetuas para Verdura, Grosse y Ferreyra, mientras que para Leites pidió 25 años. Los cuatro represores están acusados por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el circuito represivo Tandil-Azul-Olavarría. Se solicitó también que sean destituidos de los cargos militares.

Prisión perpetua pidió la Fiscalía para Aníbal Ignacio Verdura, Omar “Pájaro” Ferreyra y Walter “Vikingo” Grosse, tres de los imputados por crímenes de lesa humanidad cometidos en el circuito represivo Tandil–Azul –Olavarría. Para Horacio Rubén Leites el Ministerio Público reclamó 25 años de prisión. Además, el alegato replicó los pedidos de la querella para que los cuatro ex militares sean destituidos de la fuerza y que Verdura cumpla su pena en una cárcel del Servicio Penitenciario Federal. Las audiencias se retomarán el 15 de diciembre con la exposición de las defensas.


Así, el ex coronel Ignacio Verdura, quedó imputado por los homicidios de Jorge Oscar “Bombita” Fernández, Alfredo Maccarini, Rubén Argentino Villeres, Graciela Follini, Amelia Gutiérrez y Juan Carlos Ledesma. También por 21 secuestro y torturas en centros clandestinos. Para el ex sargento Omar “Pájaro” Ferreyra y el ex capitán Grosse la acusación fue por dos homicidios (Fernández y Maccarini), 22 casos secuestro y 14 de tormentos. El caso del ex teniente Leites, a quien no se le adjudican en este proceso ninguno de los homicidios pero sí 20 casos de secuestro y 15 casos de aplicación de tormentos.

En su alegato, Romero contextualizó el accionar de los imputados en el marco del plan sistemático que la dictadura cívico militar llevó adelante para imponer un sistema económico en el país. Habló de la persecución política focalizada a los militantes políticos y de la necesidad de entender esto como un agravante a la hora de pensar las penas para los represores.

Dentro de los pedidos hechos por la Fiscalía, además de las penas, resaltan la destitución de los militares de sus cargos. Con esto lo que se busca es que el Estado deje de pagarles sus pensiones como ex militares. En relación a la prisión domiciliaria de Verdura, Romero pidió que sea revocada.

Los jueces Roberto Atilio Falcone, Néstor Rubén Parra y Mario Alberto Portela del Tribunal Oral Federal 1 de Mar del Plata, pasaron a un cuarto intermedio para el lunes 15 de diciembre. Ese día comenzarán los alegatos de las defensas y se prevé que se extenderán hasta el miércoles. 
La sentencia sería entre Navidad y Año Nuevo. 
Fuente y foto infojusnoticias.gov.ar 
Fuente:LaVozdeTandil

4 de diciembre de 2014

OLAVARRÍA-MONTE PELONI: PIDEN PERPETUA PARA TRES ACUSADOS.

Olavarría: piden perpetua para tres acusados de Monte Peloni
Ocurrió en la primera jornada de alegatos e incluye el cumplimiento efectivo en cárcel común. Alcanza a Ignacio Verdura, Walter Grosse y Omar Ferreyra.

03.12.2014


Los acusados por delitos de lesa humanidad en Monte Peloni Los acusados por delitos de lesa humanidad en Monte Peloni
Por Redacción Diagonales
diagonalesweb@gmail.com

Tres de los imputados por delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención Monte Peloni de Olavarría, recibieron pedidos de prisión perpetua en cárcel común. Fue durante la primera jornada de alegatos del juicio que se realiza en la facultad de Ciencias Sociales de esa ciudad, en la cual los protagonistas fueron las querellas.
Manuel Marañon, representante de la Secretaria de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, pidió la pena máxima para Ignacio Verdura, Walter Grosse y Omar Ferreyra, 25 años para Ruben Leites y la revocación de la prisión domiciliaria Ferreyra.

En la continuidad de las audiencias, este jueves presentarán los alegatos los fiscales. Durante esa jornada se conocerá la fecha en que se brinden los alegatos de las defensas de cada uno de los imputados.

El juicio arrancó el 22 de septiembre, y desde aquella jornada pasaron por la sala testigos, víctimas y los cuatro imputados en la causa. La causa es encabezada por el Tribunal Oral Federal N° 1 de Mar del Plata, conformado por los jueces Roberto Atilio Falcone, Néstor Rubén Parra y Mario Alberto Portela.

Durante el juicio, a Verdura se le agregaron los homicidios calificados de dos matrimonios desaparecidos (Amelia Isabel Gutiérrez y Juan Carlos Ledesma, y Rubén Argentino Villeres y Graciela Noemí Follini) y a Grosse y Ferreyra los de Jorge Oscar Fernández y Alfredo Serafín Maccarini, por los cuales al principio del juicio sólo debía responder Verdura.
Fuente:Diagonales






3-12-2014
Lesa Humanidad
Mañana -por hoy- alegará la Fiscalía
Monte Peloni: pidieron perpetuas para tres de los cuatro imputados

El abogado César Sivo, en representación de la querella, solicitó la pena máxima para Aníbal Ignacio Verdura, Omar “Pájaro” Ferreyra y Walter “Vikingo” Grosse y 25 años de prisión para Horacio Rubén Leites. En la sala solo estaban tres de acusados.
Por: Juan Carrá
Sol Vazquez
Con el pedido de condena a prisión perpetua para tres de los imputados, el juicio por los crímenes de lesa humanidad en Monte Peloni entró en su etapa final. César Sivo, representante de la querella, se inició la ronda de que continuará mañana con la exposición del fiscal federal Walter Romero. Las defensas tendrás su turno el 15 y 16 de diciembre. La exposición de Sivo duró más de cinco horas. Con argumentos detallados y su habitual retórica, el abogado pidió para los ex militares Aníbal Ignacio Verdura, Omar “Pájaro” Ferreyra y Walter “Vikingo” Grosse la pena de prisión perpetua, mientras que para Horacio Rubén Leites solicitó 25 años. Además, Sivo pidió que de ser condenado, Verdura cumpla su pena en un establecimiento carcelario federal y no en su casa.

Los jueces Roberto Atilio Falcone, Néstor Rubén Parra y Mario Alberto Portela del Tribunal Oral Federal 1 de Mar del Plata, iniciaron el debate poco después de las 11. En la sala solo estaban tres de los cuatro imputados. El Pájaro Ferreyra, ausente como en gran parte del juicio por complicada su situación de salud.

Las acusaciones para tres de los represores cambiaron durante el debate oral. Y eso se vio reflejado en la argumentación de Sivo a la hora de pedir pena.  Desde la Fiscalía entendieron que debían pedirle al tribunal que se analizara la posibilidad de que los cuatro ex militares fueron acusados por los seis homicidios que se analizan en la causa.

El argumento: que si eran responsables de los secuestros y las torturas y la muerte se había dado sin que hubieran recuperado la libertad, también eran responsables de esos crímenes.

El Tribunal entendió que el pedido de la Fiscalía podía aplicarse de forma parcial y discriminada según cada caso. Por eso, en esta etapa, las imputaciones quedaron así: el ex coronel Aníbal Ignacio Verdura está acusado está acusado de seis homicidios (Jorge Oscar Fernández, Alfredo Maccarini, Rubén Argentino Villeres, Graciela Follini, Amelia Gutiérrez y Juan Carlos Ledesma), 21 secuestro y 21 aplicaciones de tormentos en centros clandestinos.

El ex sargento Omar “Pájaro” Ferreyra y el ex capitán Walter “Vikingo” Grosse están acusados de dos homicidios (Fernández y Maccarini), 22 casos secuestro y 14 de tormentos. El menos complicado es el ex teniente primero Horacio Rubén Leites, a quien no se le adjudican en este proceso ninguno de los homicidios pero sí 20 casos de secuestro y 15 casos de aplicación de tormentos.

El debate finalizó el 26 de noviembre con la incorporación por lectura de las pruebas documentales y de los testimonios de quienes fallecieron antes de que se produjera el debate oral. La sentencia está prevista para la semana entre Navidad y Año Nuevo.
Fuente:Infojus

3 de diciembre de 2014

OLAVARRÍA-MONTE PELONI: ARRANCAN LOS ALEGATOS EN EL JUICIO.

Miércoles, 03 de diciembre de 2014 
Lesa humanidad: arrancan los alegatos en un juicio oral que se realiza en Olavarría
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar del Plata tiene previsto comenzar a escuchar este miércoles las exposiciones de las querellas. Son cuatro los imputados. Se investigan los delitos de secuestro, tormentos y homicidio
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar del Plata dará inicio este miércoles, desde las 11, a las audiencias de los alegatos en un juicio oral por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura.

Durante la audiencia, el tribunal – integrado por los jueces Roberto Falcone, Mario Portela y Néstor Parra- prevé comenzar a escuchar las exposiciones de las querellas.
En el proceso se encuentran acusados Omar Ferreyra, Horacio Leites, Walter Grosse y Aníbal Ignacio Verdura.

Se investigan los delitos de privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidio calificado, cometidos en el circuito represivo que comprendía los Centros Clandestinos de Detención (CCD) Comisaría de Olavarría – Regimiento de Caballería de Tanques 2 “Lanceros General Paz” de Olavarría - Brigada de Investigaciones de Las Flores – Monte Peloni (Sierras Bayas de Olavarría) – CCD “La Huerta” de Tandil (intersección de la Ruta Nacional 226 y camino a la Base Aérea Militar Tandil a cargo del Comando de la Brigada de Caballería Blindada).

El debate se realiza en la sede de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires, sita en avenida A. del Valle 5737 de la ciudad de Olavarría.

Datos de la causa
Imputados: Omar Ferreyra, grado de Sargento y en su carácter de integrante del Grupo Operaciones del Escuadrón Comando del Regimiento de Caballería de Tanques 2 “Lanceros General Paz” de Olavarría (Área Militar 124 a cargo del Teniente Coronel Ignacio Aníbal Verdura), dependiente del Comando de la Primera Brigada de Caballería Blindada con asiento en Tandil (integrante de la Zona de Defensa 1, Subzona 12 –conf. Directiva del Comandante en Jefe del Ejército 404/75-). Detenido en CPF II de Marcos Paz en  prisión preventiva; Horacio Leites, grado de Teniente 1° y en su carácter de Jefe del Escuadrón “A” del Regimiento de Caballería de Tanques 2 “Lanceros General Paz” de Olavarría (Área Militar 124 a cargo del Teniente Coronel Ignacio Aníbal Verdura), dependiente del Comando de la Primera Brigada de Caballería Blindada con asiento en esa misma ciudad (integrante de la Zona de Defensa 1, Subzona 12 -conf. Directiva del Comandante en Jefe del Ejército 404/75-). Detenido en CPF II de Marcos Paz en  prisión preventiva; Walter Grosse Capitán del Ejército y en su carácter de Oficial de Inteligencia de la Plana Mayor (S2) del Regimiento de Caballería de Tanques 2 “Lanceros General Paz” de Olavarría (Área Militar 124, a cargo del Teniente Coronel Ignacio Aníbal Verdura), dependiente del Comando de la Primera Brigada de Caballería Blindada con asiento en esa misma ciudad (integrante de la Zona de Defensa 1, Subzona 12 -conf. Directiva del Comandante en Jefe del Ejército 404/75-) Detenidos en CPF II de Marcos Paz en prisión preventiva; Aníbal Ignacio Verdura grado de Teniente Coronel del Ejército y en su carácter de Jefe del Regimiento de Caballería de Tanques 2 “Lanceros General Paz” de Olavarría, y Jefe del Área Militar 124 a su cargo, dependiente del Comando de la Primera Brigada de Caballería Blindada con asiento en Tandil (integrante de la Zona de Defensa 1, Subzona 12 -conf. Directiva del Comandante en Jefe del Ejército 404/75), en arresto domiciliario.
Víctimas: Alfredo Serafín Maccarini, Carlos Leonardo Genson, Osvaldo Raúl Ticera, Osvaldo Roberto Fernandez, Jorge Oscar Fernandez, Rubén Argentino Villeres, Graciela Follini de Villeres, Juan Carlos Ledesma, Amelia Isabel Gutiérrez de Ledesma, Lidia Araceli Gutiérrez, Francisco Nicolás Gutiérrez, Mario Elpidio Méndez, Néstor Horacio Elizari, Eduardo José Ferrante, Roberto Edgardo Pasucci y Carlos Butera.
Fuente:CIJ.gov.ar

29 de noviembre de 2014

OLAVARRÍA-MONTE PELONI: CON EL CIERRE DEL DEBATE ORAL, EMPIEZA LA ETAPA DE ALEGATOS.

28/11/2014
Monte Peloni: con el cierre del debate oral, empieza la etapa de alegatos
Será el próximo 3 de diciembre. Los represores Verdura y Grosse se negaron a declarar, después de que el TOF 1 de Mar del Plata decidió ampliarles las imputaciones. Se hicieron inspecciones oculares en los tres centros clandestinos donde pasaron las victimas que forman parte de la causa.


El miércoles, en el cierre del debate, los imputados Aníbal Verdura y Walter “Vikingo” Grosse se negaron a declarar. Con esto se cerró la etapa de debate y los alegatos comenzarán el 3 de diciembre y se prevé que la sentencia sea antes de fin de año.

Los jueces Roberto Atilio Falcone, Néstor Rubén Parra y Mario Alberto Portela del Tribunal Oral Federal de Mar del Plata, encabezaron las inspecciones oculares. En el caso de La Huerta, fue Eduardo José Ferrante y Mónica Fernández, sobrevivientes de ese centro clandestino de detención, quien ofició de guía para el reconocimiento de los diferentes espacios donde estuvo cautivo.

Araceli Gutiérrez y Carlos Genson hicieron lo propio en la Brigada de Las Flores. Ahí pudieron notarse reformas que la sobreviviente identificó con claridad. Tanto Genson como Gutiérrez recordaron que aquella madrugada de septiembre de 1977 cuando fueron llevados a ese lugar tuvieron que bajar un escalón pronunciado y luego cruzar por encima de una tabla superpuesta en una fosa que ya no está, pero sí notaron en ese lugar un espacio cubierto por cemento. Allí fue la última vez que vio a los matrimonios Villeres – Folini y Ledesma - Gutiérrez, como así también a Jorge Oscar Fernández.

En Monte Peloni, además de Araceli –guardiana de ese espacio de la memoria– Carmelo Vincci, Carlos Genson y Juan José Castelucci recorrieron para los jueces, las partes y el público cada rincón del centro clandestino. El piso de madera característico de una de las habitaciones, el escalón de la sala donde eran torturados, el techo a dos aguas: todos los detalles que los sobrevivientes narraron una y otra vez para describir su lugar de cautiverio se materializó ante los ojos de los magistrados. “Esto es terrible”, dijo Roberto Falcone, presidente del Tribunal.

CIERRE DEL DEBATE
El debate terminó en la audiencia del miércoles cuando los dos represores que faltaban ser llamados a una nueva indagatoria –después de que el Tribunal Oral Federal 1 de Mar del Plata decidió ampliar las imputaciones a Verdura, Grosse y Ferreyra–.

El ex general Aníbal Verdura –acusado de seis homicidios– lo único que dijo es que para la época en la que se produjeron los nuevos hechos que se le indilgaron él ya no estaba destinado en Olavarría. Grosse, por su parte, prefirió guardar silencio y dejar en manos del alegato de su defensor el descargo.

El paso siguiente fue la incorporación de la prueba documental por lectura y así se dio por cerrado el debate para dar paso a la ronda de alegatos.

El miércoles 3 de diciembre a las 11 comenzarán los querellantes representados por el abogado César Sivo de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires. El jueves 4 será el turno de la Fiscalía, a cargo de Walter Romero. Las defensas tendrán su oportunidad entre el 15 y 16 de diciembre. La sentencia se prevé para la semana que va entre Navidad y Año Nuevo.
Fuente:LaVozdeTandil

27 de noviembre de 2014

OLAVARRÍA-MONTE PELONI: FUERON INSPECCIONADOS LOS TRES CCD RELACIONADOS CON LA CAUSA.

26/11/2014
Jueces y fiscales verificaron dichos de sobrevivientes y testigos en el juicio
Monte Peloni: Fueron inpeccionados los tres centros clandestinos relacionados con la causa

"La Huerta", galpones ocultos en la espesura de un monte de Tandil 
Los jueces que integran el Tribunal Oral Federal 3 de Mar del Plata, a cargo del juicio que se sigue en Olavarría por los delitos de lesa humanidad que se cometieron en el centro clandestino de detención "Monte Peloni", inspeccionaron hoy tres CCD vinculados con la causa. Los magistrados Roberto Falcone, Mario Portela y Néstor Parra verificaron las declaraciones que formularon los testigos en el proceso en relación con los centros de detención de "La Huerta", en Tandil, la "Brigada de Investigaciones" de Las Flores y el ya mencionada Monte Peloni, en Sierras Bayas, una localidad cercana a la ciudad en la que se lleva a cabo este juicio.

Estos tres lugares en los que estuvieron detenidas y secuestradas varias de las personas que hoy son testigos en la causa se hallaban en el área 1/12/124 del organigrama represivo que el Ejército estableció en el territorio bonaerense en los tiempos del terrorismo de Estado.

“Fue una visita positiva, porque verificamos en estos lugares de detención los testimonios de las víctimas. Desde el Ministerio Público Fiscal quedamos muy conformes.

Dimos otro paso hacia la verdad”, apuntó en diálogo con Télam el fiscal Walter Romero, quien encabeza la acusación en el llamado juicio de Monte Peloni.

La etapa oral de esta causa comenzó el 22 de septiembre y los acusados son los represores Omar Ferreyra ("Pájaro"), Walter Grosse ("Vikingo"), Aníbal Verdura y Rubén Leites, quienes revistaban en el Ejército Argentino y estaban asignados al regimiento de caballería mecanizada Tanques 2 que aún tiene asiento en Olavarría.

Durante el debate, y en base a un pedido del Ministerio Público Fiscal, el Tribunal amplió la acusación sobre Verdura, Grosse y Ferreyra, quienes sumaron cargos por homicidio, tormentos y privación ilegítima de la libertad.
Fuente:Telam









Inspecciones oculares en Tandil en el marco de la causa “Monte Peloni”

Los procedimientos, uno de ellos en “La Huerta” de nuestra ciudad, se realizaron este martes y estuvieron encabezados por el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata. En el debate, que se desarrolla en Olavarría, se juzga a cuatro imputados, por los delitos de secuestro, tormentos y homicidio calificado.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar del Plata realizó este martes tres inspecciones oculares en el marco de un juicio oral que se realiza en la localidad bonaerense de Olavarría por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura.

Los procedimientos se llevaron a cabo en el lugar en donde funcionó el centro clandestino de detención conocido como “La Huerta”, en Tandil; en la Brigada de Investigaciones de la localidad de Las Flores y en el predio “Monte Peloni” de Olavarría, ambos lugares también señalados como centros clandestinos de detención.

En el debate, el tribunal -integrado por los jueces Roberto Falcone, Mario Portela y Néstor Parra- juzga a Omar Ferreyra, Horacio Leites, Walter Grosse y Aníbal Ignacio Verdura.

Cabe recordar que, el 13 de noviembre pasado, los jueces resolvieron ampliar la acusación con respecto a Verdura en relación con los homicidios de Amelia Isabel Gutiérrez, Juan Carlos Ledesma, Rubén Villeres e Isabel Folini; y respecto de Grosse y Ferreyra, en relación a los homicidios de Jorge Fernández y Alfredo Serafín Maccarini (ver resolución adjunta).
El juicio oral se realiza en la sede de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires, sita en avenida A. del Valle 5737 de la ciudad de Olavarría.

Datos de la causa

Imputados: Omar Ferreyra, grado de Sargento y en su carácter de integrante del Grupo Operaciones del Escuadrón Comando del Regimiento de Caballería de Tanques 2 “Lanceros General Paz” de Olavarría (Área Militar 124 a cargo del Teniente Coronel Ignacio Aníbal Verdura), dependiente del Comando de la Primera Brigada de Caballería Blindada con asiento en Tandil (integrante de la Zona de Defensa 1, Subzona 12 –conf. Directiva del Comandante en Jefe del Ejército 404/75-). Detenido en CPF II de Marcos Paz en  prisión preventiva; Horacio Leites, grado de Teniente 1° y en su carácter de Jefe del Escuadrón “A” del Regimiento de Caballería de Tanques 2 “Lanceros General Paz” de Olavarría (Área Militar 124 a cargo del Teniente Coronel Ignacio Aníbal Verdura), dependiente del Comando de la Primera Brigada de Caballería Blindada con asiento en esa misma ciudad (integrante de la Zona de Defensa 1, Subzona 12 -conf. Directiva del Comandante en Jefe del Ejército 404/75-). Detenido en CPF II de Marcos Paz en  prisión preventiva; Walter Grosse Capitán del Ejército y en su carácter de Oficial de Inteligencia de la Plana Mayor (S2) del Regimiento de Caballería de Tanques 2 “Lanceros General Paz” de Olavarría (Área Militar 124, a cargo del Teniente Coronel Ignacio Aníbal Verdura), dependiente del Comando de la Primera Brigada de Caballería Blindada con asiento en esa misma ciudad (integrante de la Zona de Defensa 1, Subzona 12 -conf. Directiva del Comandante en Jefe del Ejército 404/75-) Detenidos en CPF II de Marcos Paz en prisión preventiva; Aníbal Ignacio Verdura grado de Teniente Coronel del Ejército y en su carácter de Jefe del Regimiento de Caballería de Tanques 2 “Lanceros General Paz” de Olavarría, y Jefe del Área Militar 124 a su cargo, dependiente del Comando de la Primera Brigada de Caballería Blindada con asiento en Tandil (integrante de la Zona de Defensa 1, Subzona 12 -conf. Directiva del Comandante en Jefe del Ejército 404/75), en arresto domiciliario.
Víctimas: Alfredo Serafín Maccarini, Carlos Leonardo Genson, Osvaldo Raúl Ticera, Osvaldo Roberto Fernandez, Jorge Oscar Fernandez, Rubén Argentino Villeres, Graciela Follini de Villeres, Juan Carlos Ledesma, Amelia Isabel Gutiérrez de Ledesma, Lidia Araceli Gutiérrez, Francisco Nicolás Gutiérrez, Mario Elpidio Méndez, Néstor Horacio Elizari, Eduardo José Ferrante, Roberto Edgardo Pasucci y Carlos Butera.
Fuente:ElDiariodeTandil

19 de noviembre de 2014

OLAVARRÍA-MONTE PELONI: TRES MILITARES DEBERÁN RESPONDER POR EL DELITO DE HOMICIDIO.

Lesa Humanidad
Estaba acusados solamente de privación ilegítima de la libertad y tormentos
Monte Peloni: tres militares deberán responder por el delito de homicidio

18.11.2014



El Tribunal amplió la acusación a pedido del fiscal federal Walter Romero para tres de los cuatro acusados en el juicio por delitos de lesa humanidad que se está desarrollando en Olavarría.

Tras el pedido de ampliación de acusaciones realizado por el Ministerio Público, el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata que lleva adelante el juicio por los delitos de lesa humanidad cometidos en Monte Peloni, el centro clandestino de detención que funcionó en Olavarría, resolvió hacer lugar al recurso, aunque con algunas limitaciones.

La solicitud del fiscal federal Walter Romero, a la que adhirió el representante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, se basó en el artículo 381 del Código Procesal Penal de la Nación, que expresa: “Si de las declaraciones del imputado o del debate surgieren hechos que integren el delito continuado atribuido, o circunstancias agravantes de calificación no contenidas en el requerimiento fiscal o en el auto de remisión pero vinculadas al delito que las motiva, el fiscal podrá ampliar la acusación”.

Para el Tribunal, integrado por Roberto Falcone, Mario Portela y Néstor Parra, el “delito continuado” al que hace referencia la norma es “una noción altamente imprecisa que proviene de una elaboración dogmática que carece de todo apoyo en la ley”, y por esto señalaron que “resulta más coherente entender que la continuación delictiva se refiere a la posibilidad de ampliar la imputación cuando nuevos elementos de prueba permitan suponer ‘provisionalmente’ que otros bienes jurídicos de las mismas víctimas han sido lesionados en el mismo contexto histórico situacional en el que se produjeron las lesiones que motivaron las acusaciones que ahora se amplían”.

Tras un detenido análisis, los jueces sostuvieron que “corresponde hacer lugar a la ampliación de la acusación respecto de Ignacio Aníbal Verdura -en relación a los homicidios de los que resultaran víctimas Amelia Isabel Gutiérrez, Juan Carlos Ledesma, Rubén Villeres e Isabel Folini- y de Walter Jorge Grosse y Omar Antonio Ferreyra -en relación a los homicidios que tuvieran por víctimas a Jorge Fernández y Alfredo Serafín Maccarini”.

Respecto a Walter Jorge Grosse, Omar Antonio Ferreyra y Horacio Rubén Leites, acusados también por los homicidios de Amelia Isabel Gutiérrez, Juan Carlos Ledesma, Rubén Villeres e Isabel Folini; y de Horacio Rubén Leites implicado por el fiscal en los asesinatos de Jorge Fernández y Alfredo Serafín Maccarini, el Tribunal no aceptó la presentación de los representantes del MPF. Los jueces consideraron que no existen hechos que los vinculen a los imputados con las víctimas.

Hasta el momento, sólo Verdura, dueño de la vida y de la muerte en Olavarría entre 1975 y 1977, estaba acusado por dos asesinatos y el resto sólo debía responder por privación ilegítima de la libertad y tormentos.
Fuente:Fiscales.gob.ar

14 de noviembre de 2014

OLAVARRÍA-MONTE PELONI: EL TRIBUNAL AMPLIÓ LA ACUSACIÓN.

Jueves 13 de Noviembre de 2014
Monte Peloni: el Tribunal amplió la acusación para tres imputados 
El Tribunal Oral Federal de Mar del Palta resolvió ayer ampliar las imputaciones por homicidio agravado al ex general Aníbal Verdura, al ex capitán Walter “Vikingo” Grosse y al ex sargento Omar “Pájaro” Ferreyra en el juicio oral y público que ventila los crímenes de lesa humanidad cometidos en Olavarría durante la última dictadura cívico militar.

Según informó el portal de noticias judiciales Infojus, los jueces Roberto Falcone, Mario Portela y Néstor Parra, decidieron que el ex general, Aníbal Verdura responda por los seis homicidios agravados: además los crímenes de Alfredo Maccarini y Jorge Oscar Fernández, quedó imputado por el de los matrimonios Villeres – Follini y Gutiérrez – Ledesma.

Por su parte, Grosse y Ferreyra, quedaron acusados por los casos Maccarini y Fernández; mientras que el ex teniente Horacio Leites seguirá imputado por las desapariciones forzadas y los tormentos de las más de 20 víctimas que pasaron por Monte Peloni. Con esta resolución, los defensores deberán aportar nuevas pruebas relacionadas con los delitos incorporados a la acusación.

En caso que esto no ocurra, el Tribunal hará las incorporaciones necesarias por lectura y podría dar por cerrado el debate y fijar fecha para la ronda de alegatos. El juicio se retomará el 25 de noviembre con la inspección ocular al centro clandestino de detención La Huerta que funcionó en Tandil.

Ese mismo día, también se inspeccionará la Brigada de Investigaciones de Las Flores y a las 18 será el turno de Monte Peloni. El día siguiente se tomarán las indagatorias a Verdura, Grosse y Leites. Ayer, Omar “Pájaro” Ferreyra se negó a declarar.
Fuente:ElArgentino







13-11-2014
Lesa Humanidad
Las audiencias se retomarán el 25 de noviembre
Monte Peloni: el Tribunal amplió la acusación para 3 de los 4 imputados

Los ex militares Walter “Vikingo” Grosse y Omar “Pájaro” Ferreyra serán juzgados por dos homicidios y el ex general Verdura deberá responder por seis casos. Para los jueces, aún no hay elementos para imputar a Leites por estos hechos. Ferreyra se negó a declarar.
Por: Juan Carrá
Foto:Sol Vazquez
En una nueva audiencia por el juico de Monte Peloni, el Tribunal Oral Federal de Mar del Palta resolvió ampliar las imputaciones por homicidio agravado al ex general Aníbal Verdura, Walter “Vikingo” Grosse y Omar “Pájaro” Ferreyra. En el caso de Horacio Leites, la decisión fue que se siguiera investigando para establecer su grado de responsabilidad en los seis hechos que el Ministerio Público le había imputado. En el cierre de la audiencia, Ferreyra se negó a declarar por estos nuevos cargos. Las audiencias se retomarán el 25 de noviembre con las inspecciones oculares a los tres centros clandestinos del circuito represivo Tandil–Las Fores–Olavarría.

En la resolución que ahora forma parte de las actuaciones del juicio oral y público que ventila los crímenes de lesa humanidad cometidos en Olavarría durante la última dictadura cívico militar, los jueces Roberto Falcone, Mario Portela y Néstor Parra, decidieron que el mandamás de la zona militar, Aníbal Verdura responda por los seis homicidios agravados: además los crímenes de Alfredo Maccarini y Jorge Oscar Fernández, quedó imputado por los de los matrimonios Villeres – Follini y  Gutiérrez – Ledesma. Grosse y Ferreyra, los dos quedaron acusados por los casos Maccarini y Fernández; mientras que Leites seguirá imputado por las desapariciones forzadas y los tormentos de las más de 20 víctimas que pasaron por Monte Peloni.

Con esta decisión, el juicio entró en un impase de siete días hábiles en los que los defensores deberán aportar nuevas pruebas –diligencias o testigos– relacionadas con los delitos incorporados a la acusación. En caso que esto no ocurra, el Tribunal hará las incorporaciones necesarias por lectura y podría dar por cerrado el debate y fijar fecha para la ronda de alegatos.

La próxima audiencia quedó fijada para el 25 de noviembre. A las 10 está prevista la inspección ocular al centro clandestino de detención La Huerta que funcionó en Tandil. Ese mismo día, a las 14, se hará lo propio en la Brigada de Investigaciones de Las Flores y a las 18 será el turno de Monte Peloni. Al día siguiente, la audiencia volverá al Salón de Usos Múltiples de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad del Centro para completar las indagatorias. Verdura y Grosse tendrán entonces su oportunidad de hablar.

En la audiencia de hoy, el Pájaro Ferreyra se negó a declarar. El Tribunal decidió tomarle indagatoria de forma inmediata para no tener que volver a trasladarlo a la sala de audiencias desde el Hospital donde está internado bajo tratamiento por cáncer. Después de más de diez audiencias, los cuatro represores volvieron a estar juntos ante el tribunal.

Los casos
Jorge Oscar “Bombita” Fernándezfue secuestrado la madrugada del 16 de septiembre de 1977. Pasó por Las Flores, Monte Peloni y La Huerta. El 25 de septiembre fue dado por muerto en un enfrentamiento fraguado. Su cuerpo fue entregado a su familia y enterrado en el cementerio de Olavarría.

Alfredo Maccarinifue secuestrado a los 32 años, el 29 de septiembre de 1977 a la salida de  la Unidad Penal 2 de Sierra Chica donde trabajaba como guardia. Pasó por Monte Peloni  desde donde fue llevado a La Huerta. Nunca regresó de ese traslado. Por las pruebas recolectadas por la Justicia, se cree que fue asesinado. El 19 de septiembre de 1978, un año después de su secuestro, se fijó como fecha de su muerte.

El matrimonio de Rubén Argentino Villeres yGraciela Follini de Villeres fueron arrancados de su casa la madrugada del 16 de septiembre del ’77. Su hijo Juan Pablo, de 6 años, pudo ver cuando se los llevaban. Ambos fueron trasladados a la Brigada de Las Flores desde donde los derivaron a La Plata. Siguen desaparecidos.

Amelia Isabel Gutiérrez y su compañeroJuan Carlos Ledesma se habían refugiado en Olavarría después que la represión golpeara su puerta en La Plata. El 17 de septiembre fueron secuestrados. Hicieron el mismo periplo que los Villeres. En la capital de la provincia de Buenos Aires se perdió su rastro.
Fuente:Infojus

11 de noviembre de 2014

OLAVARRÍA-MONTE PELONI: "LAS AMENAZAS NO FRENAN EL PROCESO DE VERDAD y JUSTICIA".

lunes, 10 de noviembre de 2014
"Las amenazas no frenan el proceso de verdad y justicia"

Lo dijo el fiscal del juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino Monte Peloni, cercano a Olavarría. La intimidación estaba dirigida al Tribunal, las querellas y los testigos.

El juicio por los delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detenciones de Monte Peloni, vecino a Olavarría, “va a continuar a pesar de las amenazas” recibidas esta semana por jueces y testigos, porque “es imposible parar este proceso de reparación, de memoria, verdad y justicia”, afirmó el fiscal de la causa, Walter Romero.

El decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Centro (UNICEN), Rafael Curtoni, denunció que en la sede que esa casa de altos estudios posee en Olavarría, y donde se desarrolla el juicio, se recibió una carta con “graves amenazas” hacia los jueces y testigos firmada por un grupo autodenominado CAOS (Comando Argentino Olavarriense Solidario).

Romero dijo que el mismo grupo “ya había realizado otras amenazas similares en los años 2004 -con una especie de collage con un mensaje intimidatorio-, y 2011 -con llamadas telefónicas anónimas-”.

Por ese motivo, las amenazas “también están siendo investigadas”, afirmó; y adelantó que la semana próxima uno de los testigos “podría dar datos que ayuden a descubrir a los que se ocultan detrás de estas maniobras”.

“Quieren amedrentar y asustar pero no van a poder desmoralizar a la gente porque es imposible que se frene este proceso de recuperación de Memoria, Verdad y Justicia”, aseguró Romero.

El fiscal indicó que “existen redes de encubrimiento y hay unos cuantos prófugos en lo vinculado a las causas de delitos de lesa humanidad, por eso creemos que también cuentan con ese apoyo, de hecho, tener un prófugo suele ser bastante caro, así que debe haber apoyo económico también”.

En esa misma línea recordó que el 5 de octubre pasado “se logró detener a una persona que estaba prófuga en esta causa, la que fue encontrada en unas cabañas en Mendoza”.

“Hacía un año y medio que estaba prófugo y yo le pedí al juez que nos delegue la causa, y en tres meses lo encontramos”, relató.

Romero manifestó que “el objetivo de estas acciones es entorpecer, pero el proceso que se está desarrollando en Olavarría para llegar a los responsables del terrorismo de Estado en este lugar, no va a parar, y en realidad lo que están demostrando es que están asustados porque se les termina la impunidad”.

La carta amenazante encontrada advertía que “aplicarán la inversión de la prueba” hacia los testigos y funcionarios judiciales que llevan a cabo el proceso; y señalaba: “Les aseguramos que nuestra condena será más grave que la que vuestra justicia puede aplicar y de cumplimiento efectivo”.

“Partiremos del principio de culpabilidad a fin que los condenados demuestren su inocencia y contraria a la jerarquía que tiene nuestro heroico Ejército Argentino”, decía el texto que intentaba entorpecer la labor del Tribunal Oral Federal de Mar del Plata integrado por los magistrados Néstor Rubén Parra, Roberto Atilio Falcone y Mario Alberto Portela bajo la actuación de los fiscales Romero y Marcos Silvagni.

El expediente se elevó a juicio hace más de dos años y los imputados son el sargento Omar Antonio Ferreyra ("Pájaro"), el capitán Walter José Grosse ("Vikingo"), el general Ignacio Aníbal Verdura y el teniente primero Horacio Leites, quienes están acusados de "homicidio agravado con ensañamiento; privación ilegal de la libertad y torturas".

Todos los acusados pertenecen al Ejército y estaban asignados al regimiento de caballería mecanizada Tanques 2 que aún tiene asiento en esa localidad.

El centro de detención de Monte Peloni se estableció en octubre de 1975, en Sierras Bayas, cerca de Olavarría y pertenecía al área 1/12/124, dentro de la zona 1, en relación a la división territorial que el Ejército diseñó para llevar a cabo la represión
Fuente:CasaPueblos
Envío:Andrea Benítes-Dumont