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26 de agosto de 2021

La Perla: un juicio que trazó la dimensión del espanto.

 

La Perla: un juicio que trazó la dimensión del espanto

El proceso por crímenes de lesa humanidad cometidos en el mayor centro clandestino de detención del interior demandó tres años y ocho meses. Se expuso la historia de 711 víctimas, y 28 represores fueron condenados a prisión perpetua. Este 25 de agosto se cumplen cinco años de la memorable sentencia.


24 de marzo de 2020

La lista de Iliovich.

24 de marzo de 2020 
Ana Iliovich guardó nombres y fechas en un cuaderno que fue clave en la megacausa La Perla 
La lista de Iliovich 
Cada quince días la sobreviviente era llevada a su casa, donde anotó a escondidas todo lo que vio y vivió. Tras la dictadura, entregó esos datos a la Conadep. 
Por Marta Platía
Ana Iliovich volcó sus recuerdos en el libro "El silencio. Postales de La Perla". 
Desde Córdoba
Invierno de 1977. Ya había pasado poco más de un año desde su secuestro el 15 de mayo de 1976, cuando Ana Iliovich se dio cuenta de que los represores la iban a dejar vivir un tiempo más. “Día a día veía a los que se llevaban al pozo y esto me fue enfermando cada vez más”, atestigüó en el megajuicio La Perla-Campo de La Ribera en abril de 2014. 
A esa rutina mortal se sumó en el pesar de la cautiva lo que los torturadores comenzaron a hacerle a algunos de los prisioneros: “Como se sentían dueños de sus vidas y zozobras, los sacaban del campo de concentración y los llevaban a ver a sus padres, a sus familiares”. declaró. Contó que hasta comían en la misma mesa con los aterrorizados parientes de la víctima, como un modo de prolongar la prisión más allá de los sitios de exterminio. Ejercieron así otra refinada, perversa manera del tormento y el terror colectivo. Les permitían a algunos de los que consideraban sus prisioneros directos vivir una ficticia cotidianidad, un fulgor de cercanía familiar, para luego llevarlos de regreso al encierro. A la muerte. A la tortura física, psicológica. A la esclavitud. A La Perla.
Afuera quedaban los seres amados sumergidos en la pavura y la atroz incertidumbre.
Fue después de una de esas visitas a su familia en Bell Ville, donde nació en 1955, cuando Ana tuvo la idea que le ayudaría a sobrevivir a la “literal asfixia” a la “falta de aire” que había comenzado a cerrarle el pecho, el cuerpo, la vida. Empezó a memorizar nombres y fechas y escribirlos cada vez que la llevaban a su casa. De esa manera fue que combatió lo que llamó “el síndrome cucaracha”, frente al tribunal del megajuicio.
Antes de desaparecer como “el ser humano que era”, grababa en su cerebro y de a puñados, los nombres que aparecían en las listas que había en las oficinas de La Perla donde la sometían a trabajo-esclavo junto con otros cautivos. “Dejé de sentirme una cucaracha, que es lo que ellos habían logrado, y me convertí en una cucaracha escribiente”, dijo ante los jueces. Una versión femenina del Gregorio Samsa de Kafka. Una que sirviera para sobrevivir y vivir.
La sala de torturas de La Perla. Fotografía: Nicolás Castiglioni

Ana Iliovich contó que “guardaba” en su mente “de a diez nombres por vez, con sus respectivas agrupaciones y fechas de caída”, tal como la burocracia de la maquinaria de muerte de La Perla había anotado. Y que, cada quince días cuando la llevaban a su casa, se encerraba en su dormitorio y los escribía en “un cuadernito Gloria de esos que llevábamos a la escuela, y que mi papá guardaba con mucho coraje en una caja fuerte”.
Cuando en marzo de 1978 le dieron “la opción para salir del país” que se les daba a los presos reconocidos “a disposición del Poder Ejecutivo Nacional" y voló a Perú, Ana llevó el cuadernito con las listas. Al regreso, en 1983, pudo entregárselo a los miembros de la Conadep.
Treinta y un años después, en el juicio a Luciano Benjamín Menéndez y más de medio centenar de represores, el fiscal Facundo Trotta, en una larguísima audiencia, le preguntó a Ana, nombre tras nombre, por cada uno de ellos. “A muchos no los ví personalmente –aclaró Iliovich– pero estaban en las listas de La Perla. Había nombres desde enero de 1976, desde antes del Golpe. A los que no ví, pero los nombraron, los memoricé. Y cuando no se daban cuenta hasta los anotaba en papelitos mínimos y me los guardaba entre la ropa". 
"Así saqué números de documentos de identidad. No aprendí de memoria esos DNI, eso sería imposible… Pero sí fechas de caídas (secuestros). A otros los anoté porque los conocí personalmente en el tiempo en que estuve en La Perla. Compañeros entrañables… Pero todos los anotados estaban porque los ví o estuvieron, aunque no hayan pasado en la misma época que yo”, recalcó una y otra vez, para que no quedaran dudas.
Así Ana Iliovich nombró al sindicalista René Salamanca, líder de SMATA, uno de los primeros secuestrados y asesinados en La Perla. Y a Tomás Di Toffino, compañero de lucha de Agustín Tosco en Luz y Fuerza, a quien mantuvieron cautivo varios meses y asesinaron en febrero de 1977. Un hombre que “por tener mucha experiencia en resistencia obrera y ser más grande que nosotros, ayudó con su temple y su dignidad a los que éramos más jóvenes”, lo describió después. 
Ana recordó y dio testimonio también por Graciela Doldan, una militante que fue compañera del líder montonero Sabino Navarro, una mujer por la que el represor Ernesto "Nabo" Barreiro “había desarrollado un sentimiento personal”, según él mismo admitió en el  juicio. Y al “Sapo” Ricardo Ruffa. Todos ellos militantes reconocidos antes y después del Cordobazo.
Iliovich también anotó los nombres de Silvina Parodi, la hija embarazada de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo Córdoba, Sonia Torres; y de su esposo, Daniel Francisco Orozco. “Ví los dos nombres en las listas. Los anoté. Silvina y Daniel ya no estaban en el campo cuando yo caí”, le aclaró a la querellante de Abuelas Marité Sánchez, quien luego apuntó que “ese dato es coincidente con lo que sabemos de los traslados que sufrió Silvina hasta que tuvo a su hijo y se lo robaron”.
-¿Y ustedes cómo sabían que los mataban?-, le preguntó el fiscal Trotta en la audiencia.
-Ellos (los represores) comentaban eso. Comentaban incluso cómo los mataban. Que abrían fosas... Y cuando venía el camión -al que los prisioneros rebautizaron como "Menéndez Benz"- todo era más obvio. A la gente la llamaban por números. Todos esperábamos que nos llamaran con nuestro número. Era una cosa absolutamente azarosa y arbitraria... Los “viejos”, los que estábamos hacía tiempo, sabíamos de qué se trataba. Se llevaban a la gente y un tiempo después comentaban sobre “el pozo”. Y el pozo era la muerte. Uno alguna vez al pasar, comentó lo de los fusilamientos, y otras veces pasó que alguno de nosotros vio la manera en que los ataban antes de llevárselos…
En la lista de Iliovich figura la familia Coldman (padre, madre e hija: David, Eva Wainstein y Marina); Rosa Assadourián, a quien mataron en la tortura y cuyo cadáver -aún no se sabe porqué- sí entregaron a su familia. "A Rosa -contó su hermana María Sonia en su testimonio- la mataron de una forma terrible: le arrancaron los ojos, la nariz y la boca". La mutilación como otro modo de sembrar terror a sus deudos.
Ana Iliovich dio fe de haber visto y anotado el nombre de la adolescente Alejandra Jaimóvich, de 17 años, “salvajemente violada y torturada por el plus de ser mujer y judía”. Y a los también jovencísimos Oscar Liñeira y Claudia Hunziker, “que era hermosa hermosa, y tenía el pelo rojo…”. 
La mujer-memoria, la Ana que sobrevivió para escribir y contar, recordó también ante los jueces al albañil Luis Justino “El Negro” Honores, de la UOCRA, quien murió luego de una feroz sesión de tortura en la cuadra de La Perla. De contextura fuerte por su trabajo, fueron varios los testigos que atestiguaron sobre su terrible agonía “durante días y noches” hasta que murió en brazos de otro compañero, Eduardo Porta, que lo cuidó hasta el final.
Iliovich nombró al matrimonio Mónaco-Felipe. Los habían secuestrado en Villa María, donde Ester y Luis acababan de tener una bebé. Ester Felipe es la hermana de Liliana Felipe -la cantante argentino-mexicana-, y su esposo Luis, que trabajaba como periodista en el canal de la Universidad Nacional de Córdoba, hijo del artista plástico del mismo nombre.
-¿Usted los vio?-, quiso saber el fiscal.
-Sí los ví y hablé con ella. Y fue muy terrible porque tenían una bebita muy chiquita (Paula Mónaco Felipe, quien sobrevivió y ahora ejerce el periodismo en México) y ella, Ester, me contó que tenía los pechos llenos de leche… 
En este punto de su testimonio, Iliovich se envolvió en sus propios brazos y se permitió sollozar por breves instantes. "Mire... es de las cosas más terribles que me acuerdo porque después he tenido hijos y sé de qué se trata. Los mataron. A los dos los mataron”, denunció. La testigo anotó en su cuaderno que “fue en febrero de 1978”. Hacía poco menos de un mes que Ester había dado a luz a su beba cuando los secuestraron.
Entre los sindicalistas y dirigentes gremiales, la testigo también recordó a Eduardo Requena, líder de los docentes y a Julio Roberto Yornet, que fueron secuestrados juntos de un bar en pleno centro de Córdoba el 23 de julio de 1976 y fusilados en La Perla.
Iliovich tampoco se olvidó de quienes la secuestraron a ella: “Fueron (Héctor Pedro) Vergez; (Ernesto 'Nabo') Barreiro; (Luis) Manzanelli; (Ricardo 'Fogo') Lardone y (Exequiel 'Rulo') Acosta", declaró. Además aseguró haber visto en La Perla “al 'Chubi' López (José Arnoldo López), a (José Carlos “Juan XXIII) González, a (Emilio César) Anadón, al 'Salame' Hermes Rodríguez, al (coronel Raúl) Fierro, a (Héctor) 'Palito' Romero y al que le decían 'HB' (Carlos Alberto Díaz). Todos torturaban. Claramente, verdugos eran todos”, acusó.
"¿Y a Luciano Benjamín Menéndez lo vio?", le preguntó entonces el fiscal Trotta. “Sí, Menéndez iba bastante seguido a La Perla. A veces entraba en la cuadra y nosotros estábamos con los ojos vendados, pero espiábamos por debajo y lo veíamos. En una ocasión a los detenidos, ya en el ´77, nos hicieron hablar con él. Se trataba de los que íbamos quedando. Esa fue la vez en que lo vi personalmente.
Antes de irse de la sala de audiencias que estaba llena aún cuando el juicio cumplía ya dos años, Ana Iliovich pidió leer fragmentos de un poema en memoria de sus compañeros desaparecidos. Eligió uno de Juan Gelman
“Cada compañero tenía un pedazo de sol/
en el alma/ el corazón/ la memoria/
Cada compañero tenía un pedazo de sol/
y de eso estoy hablando. 
Solcito que se apagaba así/
todavía alumbrás esta noche/
en que estamos mirando la noche/
hacia el lado por donde sale el sol”.
Fuente:Pagina12

26 de agosto de 2017

CÓRDOBA - MEGACAUSA LA PERLA: A UN AÑO DE SU SENTENCIA.

25-08-17 
Megacausa La Perla: a un año de la sentencia
En el CePIA se realizó un debate con los protagonistas del documental La Sentencia. Además se homenajeó a Emi Villares D’Ambra.
El 25 de agosto del 2017, el Tribunal Oral Federal Nº1 de Córdoba leyó la sentencia de la Megacausa de la Perla. Costó aproximadamente 4 años de investigaciones y testimonios para condenar a 28 represores a la pena máxima.
Exactamente un año más tarde, varios protagonistas de aquel día se volvieron a reunir en el Centro de Producción e Investigación en Artes (CePIA) de la Universidad Nacional de Córdoba.
El acto que se llevó a cabo tuvo dos motivos: recordar la sentencia a través del adelanto del documental "La Sentencia. Un día de Justicia" realizado por la Facultad de Comunicación y recordar a la luchadora por los derechos humanos Emi Villares de D’Ambra, fallecida en marzo de este año.
Facundo Trotta (fiscal), Jorge Vasallo (periodista), Liliana Callizo (víctima sobreviviente), Jaime Díaz Gavier (presidente del TOF1) y Guillermo Iparraguirre(realizador del documental) participaron del debate que fue moderado por el periodistaMartín Notafrancesco.
"La Sentencia. Un día de Justicia" es un largometraje documental producido por el Centro de Producción e Innovación en Comunicación de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.
El documental retrata cómo fue el día de la sentencia para varios de los protagonistas del hecho.
“Es un largometraje que se realizó exclusivamente para condensar un día histórico que ocurrió hace exactamente un año, cuando el Tribunal Federal leyó el veredicto de lo que fue el juicio más extenso y más importante de lesa humanidad que hubo en Córdoba”, describió Waldo Cebrero, productor del documental.
El juez Jaime Díaz Gavier expresó: “Se produce una catarata de recuerdos desde que leímos la sentencia después de casi 4 años de intenso trabajo. Creo que realmente se hizo un acto de justicia”.  
Fuente:Cdba24

27 de septiembre de 2016

LA PERLA: DELITOS SEXUALES y CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD.

La Perla: delitos sexuales y crímenes de Lesa Humanidad 
POR FLORENCIA GORDILLO · 
26/08/2016 
En La Perla se juzgaron los delitos sexuales como delitos de Lesa Humanidad. Los actos de violencia sexual, parte del terrorismo de Estado, fueron “tratados como tales” y no subsumidos en la figura penal de “tormentos”. Hubo siete condenas por abuso deshonesto según el artículo 127 primer párrafo del Código Penal s/ley 11.179 –a Mirta Graciela Antón, Carlos Alfredo Yanicelli, Yamil Jabour, Juan Eduardo Molina, Calixto Luis Flores, Alberto Luis Lucero, Raúl Alejandro Contreras– y una absolución por violación agravada según el artículo 119 inc 3 del Código Penal s/ ley 11.179, a Alberto Luis Choux, quien también fue absuelto por abuso deshonesto junto a Eduardo Grandi, Antonio Filiz. Marcelo Luna, Herminio Jesús Antón y Francisco Melfi.

Golpe. Picana. Golpe. Manoseo. Golpe. Violación. Golpe. Delia Galará –ex presa política entre enero de 1976 y abril de 1983– rememora los días detenida en la UP1. “Para mí, ya que me desnudaran era algo terrible, el manoseo y la violación, imaginate”.

Era la tarde. O la siesta. Delia prefiere no recordar el día que llegó una patota del Comando Libertadores de América a su casa. Había sol y la claridad resistió largas horas porque era verano. Tenía 19 años. Vivía con la suegra y el esposo –llevaban veinte días de casados–, él no estaba porque hacía el servicio militar obligatorio. Conversaba con las vecinas en la vereda cuando vio varios autos en la esquina: supo que iban por ella. Vendada y atada, viajó en el suelo de la parte trasera del auto, con los pies de un hombre sobre su espalda. Ahí comenzaron los golpes.

Estuvo diez días detenida en la D2 y después la llevaron a la Unidad Penitenciaria 1. En noviembre del 76 la trasladaron a Campo de la Ribera donde pasó otros 20 días. Era un lugar de derivación donde decidían si trasladaban a los detenidos a La Perla, los incorporaban al circuito legal de cárceles o los liberaban. Calculan que 4500 personas pasaron por Campo de la Ribera, que fue inaugurado en diciembre de 1975 como un campo de exterminio y desde marzo de 1976 –cuando apareció La Perla, el centro clandestino más grande de la provincia– funcionó como centro de detención. Todavía conserva unos piletones donde torturaban gente y los ganchos sobre la pared donde colgaban a los detenidos; en los alrededores hay marcas de balazos. En la sentencia quedó acreditado para el Tribunal que el terrorismo de Estado empezó antes del Golpe. 

Después de pasar por La Ribera, Delia volvió a la penitenciaría. Siguió la cárcel de Devoto y después Ezeiza. Ya no recuerda cuándo ocurrieron los traslados. Salió con libertad vigilada en abril de 1983 pero no pudo moverse de la ciudad hasta las elecciones de fin de año, aunque el Estado de Sitio había terminado en octubre.

Estar en una celda era como encerrar a cuatro personas en un baño. Siempre había rotación para que entre las mujeres no pudieran vincularse demasiado. “No tenés intimidad porque hacés todo ahí. A veces te cortaban el agua por 4 o 5 días entonces la higiene era terrible. Y hacías las necesidades en un tarro que estaba ahí adentro todo el tiempo. Era la denigración total. Y se complicaba por la menstruación, necesitás protección y no tenés nada”. Delia cuenta a Cosecha Roja cómo era sobrevivir en la cárcel de Devoto mientras maneja su Ford Falcon celeste camino a Tribunales. Cuando baja del auto, abre la puerta de atrás y saca dos banners con las fotos de las víctimas del juicio: todavía hay 39 rostros que no se conocen.

“Todo el proceso hormonal de las mujeres era dramático, la mayoría habíamos sufrido mucho en la primera etapa de la detención, tortura, violación. Los milicos te desnudaban y te toqueteaban”, recuerda Delia. Camina agitada por el cigarrillo y ya antes de llegar a Tribunales se abraza con la gente que conoce. Vestida de negro, contrasta con la blancura de su rostro arrugado.

No podían entrar nada a la cárcel. Fabricaban agujas con los huesos que sobraban de la comida, usaban la tela de alguna remera o de las sábanas y así cosían batitas para los bebés que estaban por nacer. Una vez, un mujer tuvo que mostrarle las tetas a un gendarme para que le crea y le avise a su familia que estaba embarazada. Días después recibió ropa pero ya había perdido el bebé de cinco meses en el mismo tacho donde hacía las necesidades.

En la cárcel de Devoto Delia conoció a Cristina Molas, hoy jubilada y militante en Ex Presos Políticos por la Patria Grande. Para ella, las mujeres se callaron por tantos años porque creían que culpa de ellas: “si vos sufriste una violación, vos tenes una responsabilidad”. Los delitos sexuales cometidos durante la dictadura fueron parte parte del terrorismo de Estado pero también responden a prácticas arraigadas en esa sociedad. “La mujer era un objeto de deseo aun cuando estuviera golpeada, vendada, aislada o sucia”.

Cristina vuelve siempre al mismo recuerdo: en Devoto estaba detenida con una chica de Santa Fe que estuvo en una celda de aislamiento: la torturaron durante días, no podía bañarse ni salir a hacer sus necesidades, vivía en la misma habitación estaban sus heces. “Y apareció Leopoldo Galtieri, que en ese momento era comandante del segundo cuerpo, abrió la puerta y le dijo ‘Yo soy Dios y tengo en mis manos tu vida y tu muerte’, después se desabrochó el pantalón y violó a la chica delante de la soldadesca que lo acompañaba”. Cuando Cristina habla de abusos sostiene la mirada fija y con la mano izquierda se pellizca los cachetes de la cara. La piel es blanca y después del pellizco se forma con lentitud una mancha roja. El cuerpo es espacio de revelaciones.

Cristina llegó a Devoto en 1977, cuando había mil presas políticas. Antes estuvo detenida en la UP1 de Córdoba. La celda era chica y dormía sola en un camastro que sobresalía de la pared gris. Había una ventana pequeña con barrotes raquíticos, aunque hiciera esfuerzo no podía ver afuera porque estaba a la altura del techo. La puerta con abertura al medio de 20 x 20 daba al pasillo. Militaba en la Juventud Universitaria Peronista, fue detenida a los 23 y recuperó la libertad cuando tenía casi 30. Pasó por Río Cuarto, la cárcel de Córdoba y después Devoto.

“Recién cuando salí tuve conciencia de lo que no podíamos hacer: yo me paraba frente a la puerta y esperaba que alguien abriera, que alguien prendiera la luz, no podía decidir qué cosas comprar porque no sabía el valor de la plata”, recuerda.

Cuando la liberaron, era un día hermoso y ningún familiar la pudo ir a buscar. “Entonces me quedé mirando el cielo y me di cuenta que era inmenso, que no era el pedacito que a veces veíamos por la ventana. Me hacía daño tanto color y tanta luz”, cuenta a Cosecha Roja sentada en la librería de su amigo donde el blanco encandila y puede hablar del horror delante de la gente que entra y sale.

***

Hasta 1999 la violencia sexual representaba un delito contra la honestidad, después contra la integridad sexual contemplada en el artículo 119 del Código Penal y la ley 26.485, sancionada para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. “A mí me costó mucho entender a los delitos sexuales como hecho individualizado, siempre consideré que eran parte de esa maquinaria de violencia que estaba implícita en nuestra época, cuando el Estado no te protegía como ahora. Después entendí cómo para la sociedad es importante. Es para que se entienda que la violencia sexual no es algo más sino toda una sociedad que impone determinadas normas que uno las tiene que ir sacando de la naturalización”, cuenta Delia en la sala de prensa de Tribunales. El sol hace que su pelo se vuelva más rubio. Escucha la sentencia desde un costado y cuando el juez lee la condena número 15 para Luciano Benjamín Menéndez sostiene la mirada en el televisor y sonríe con delicadeza hacia el costado.

Tardó años en formar pareja otra vez. Tuvo una hija a la que la crió sola, y cuando dice sola remarca la palabra y se escucha valentía aunque nunca la pronuncie. A los 59 años es investigadora en el Campo de la Ribera, hoy convertido en espacio de la memoria. “Entré al área de investigación en el 2011 pero ya venía trabajando desde antes, aportando lo que podía porque estos juicios se arman entre todos. Es armar un rompecabezas en equipo, cada uno aporta una pieza”, dice Delia.

En la sentencia de la Megacausa La Perla se juzgó el abuso a Graciela Di Rienzo que en el juicio señaló con el dedo a la mayoría de los imputados de la policía: Contreras, Filiz, Choux, Antón Rocha. Algunos fueron absueltos. Además, hay otra causa en primera instancia a cargo de la Fiscal Graciela López de Filoñuk que reúne los delitos sexuales de las víctimas que decidieron denunciar. Individualizar cada hecho permitirá conocer cómo operaron las relaciones de poder desde la perspectiva de género entre los genocidas. Todavía muchas mujeres no pudieron denunciar.
Foto: Gentileza Espacio Memoria La Perla
Foto de Delia: Colectivo Manifiesto
Fuente:CosechaRoja
Envío:AexPPCdba.

12 de septiembre de 2016

ENTREVISTA A MARÍA VIRGINIA MIGUEL CARMONA.

Entrevista a María Virginia Miguel Carmona
La fiscal del juicio de La Perla: “Todas las víctimas son inocentes” 
Domingo, 11 de septiembre de 2016 
Diego Bengoa 
Lo destacó al advertir que ningún miembro de los movimientos armados fue sometido a juicio, pese a que “el Estado tenía todas las herramientas para actuar conforme a la ley”. Habló sobre el papel de Isabel Perón

Carmona anticipó que ahora hay mucho por investigar tras el fallo, ya que en el juicio surgieron nuevos hechos. Sostuvo que la Argentina vuelve a ser señera en jurisprudencia sobre derechos humanos Carmona anticipó que ahora hay mucho por investigar tras el fallo, ya que en el juicio surgieron nuevos hechos. Sostuvo que la Argentina vuelve a ser señera en jurisprudencia sobre derechos humanos

La exfiscal Federal de Villa María, María Virginia Miguel Carmona, resaltó que “todas” las víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura militar (y en el año previo al golpe) son inocentes porque a ninguna se la juzgó como correspondía, y consideró que parte de la sociedad confunde el meollo de lo que significan los juicios a los genocidas que se vienen desarrollando en los últimos años.

Carmona fue una de las fiscales (junto al villamariense Facundo Trotta y Rafael Vehil Ruiz) del juicio por los crímenes de lesa humanidad cometidos en los años 70 en los centros clandestinos La Perla, Campo de la Ribera y otros sitios cordobeses, que comprendió causas con 716 víctimas. A poco de instalarse en Esquel para estar a cargo de una Fiscalía, fue entrevistada por EL DIARIO sobre el histórico debate oral y público.

-¿Qué nos deja la sentencia? 
-Creo que implica un gran avance para seguir trabajando en el juzgamiento de crímenes de lesa humanidad y nos sigue posicionando en el mundo como una jurisprudencia señera en el tema de derechos humanos.

También nos señala que el carácter de los delitos no pasa por si fueron cometidos por un gobierno de facto o de un gobierno constitucional, sino cuando el Estado como tal arremente contra su propia población civil de la manera en que ocurrió. Se atacó a parte de la población con todas las herramientas que poseía para aniquilar a las personas que consideraba peligrosas, por sus ideas o sus acciones.

Quedó demostrado que los grupos que operaban en la clandestinidad eran parte del Estado.

-Cuando se hace mención a los grupos que actuaron previo al golpe, ¿se los vincula a los militares que luego usurparon el poder o al Gobierno de Isabel Perón? 
-Están vinculados al Gobierno constitucional, de hecho nosotros pedimos la extradición de Isabel Perón. Por supuesto que también ya operaban las personas que luego plasmarían el golpe.

Los grupos que operaban lo hacían en la clandestinidad pero había todo un aparato estatal en el que participaban personas que tenían una idea muy clara para luchar “contra la subversión”. Esta lucha no se inició con el golpe del 76, venía de antes.

Todavía no conozco los argumentos que dieron los jueces para catalogar como de lesa humanidad los delitos cometidos previos al 24 de marzo de 1976, porque los fundamentos se conocerán el 24 de octubre.

Desde la Fiscalía, en base a pruebas, reflejamos que los hechos previos a ese día abarcan desde marzo de 1975 a marzo de 1976, con muchas víctimas fundamentalmente que pasaron por el Departamento de Informaciones de la Policía Provincial, la D2.

-Hay un sector de la sociedad, que aún hoy, conociéndose todas las atrocidades que cometieron los militares, se centra en lo que hicieron o supuestamente hicieron las víctimas del terrorismo de Estado. ¿Qué puede decir sobre esto? 
-En el juicio se traspola mucho lo que es el pensamiento de la sociedad. Cuando se politiza la cuestión, cuando se utiliza la teoría de los dos demonios, es cuando se pone en tela de juicio a las víctimas. Nosotros en ningún momento desde la Fiscalía dijimos, por ejemplo, que a esta persona que fue víctima no le encontraron armas en el allanamiento que le hicieron en el 76. Si alguien puso una bomba, no se pone en duda, forma parte de la verdad real de los hechos que hubo que investigar. Sin embargo, eso no es lo que está en discusión en el juicio. Acá la cuestión es que el Estado con todo su poder, en vez de secuestrar, torturar y desaparecer, debería haber juzgado.

En primer plano, Eduardo Requena, con compañeros y compañeras en épocas en que abrazaba la docencia. Fue una de las víctimas del terrorismo de Estado en Córdoba En primer plano, Eduardo Requena, con compañeros y compañeras en épocas en que abrazaba la docencia. Fue una de las víctimas del terrorismo de Estado en Córdoba

Tenía todas las herramientas para poder hacer las cosas conforme a la ley. En vez de utilizar los recursos que tenía legalmente, torturó y desapareció gente, optaron por el camino del delito.

Se han visto carteles que indican que las víctimas no eran jóvenes idealistas sino terroristas, y esto aparece porque no se logra entender el meollo del camino de justicia, de lo que se ha juzgado.

-¿Más allá de esto, en el juicio se confirmó que hubo muchos argentinos que resultaron víctimas siendo inocentes, sin tener participación en los grupos guerrilleros? 
-Todas las víctimas fueron inocentes, porque a ninguna persona se la sometió a juicio legalmente. Los imputados de hoy, no dieron la oportunidad de un juicio con el derecho a defensa y demás. No les dieron la oportunidad porque los asesinaron.

Por eso creo que hay que focalizar bien cuál es la discusión en torno a todo este proceso de búsqueda de verdad y justicia.

Cuando se cuestiona el porqué no se juzgan los delitos de los movimientos armados hay que señalar que esto ocurre porque los delitos son de lesa humanidad porque vinieron del Estado. Montoneros no era el Estado. El concepto sobre esta materia lo establece claramente el Estatuto de Roma.

Hay toda una discusión en cuanto al juzgamiento de los supuestos delitos cometidos por los grupos armados, pero nosotros debemos basarnos en la legislación vigente y ésta dispone que los crímenes cometidos por el Estado son los que tienen el carácter de lesa humanidad y por ende son imprescriptibles, no los demás.

-¿Cómo continúa el proceso judicial en cuanto al terrorismo de Estado en la provincia de Córdoba tras el fallo de La Perla?
-Hay todavía mucho por averiguar. Durante el juicio fue constante la aparición de nuevos hechos, por lo que queda mucha tarea por efectuar en adelante.

El megajuicio arrancó el 4 de diciembre de 2012 y se convirtió en el más grande por su volumen en la historia judicial de Córdoba.

Declararon 581 testigos durante la primera etapa. Hace un año comenzaron las exposiciones y los pedidos de condena de parte de los abogados querellantes. El 25 de agosto pasado se conoció la sentencia.

Hubo 28 condenas a prisión perpetua y cinco absoluciones. El exjefe del Tercer Cuerpo de Ejército Luciano Benjamín Menéndez recibió su sentencia número 14, de las cuáles 12 son perpetua. Ernesto Barreiro, la primera.
Fuente:ElDiariodelCentrodelPais

2 de septiembre de 2016

CÓRDOBA - DIFUSIÓN.



Un nutrido grupo de trabajadores de base de Atilra, encabezados por su Secretario General, Héctor Luis Ponce, se hizo presente en la mañana del 25 de agosto ...


Cultura, Prensa y Propaganda - Atilra
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30 de agosto de 2016

LAS MACABRAS CONFESIONES DE "COGOTE DE VIOLIN", TORTURADOR EN LA PERLA.

NUNCA MÁS
Las macabras confesiones de “Cogote de violín”, el torturador de La Perla
La Justicia lo condenó por 784 crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de Córdoba. Murió con prisión domiciliaria, pero antes confesó cómo “operaba” en los interrogatorios ilegales.
Lunes 29 de Agosto de 2016 
Luis Manzanelli murió 286 días antes de que el Tribunal Oral Federal 1 de la provincia de Córdoba le dictara la pena máxima, junto a otros represores como Benjamín Menéndez, por los delitos de lesa humanidad perpetuados en La Perla, uno de los mayores centros clandestinos de la última dictadura militar.

"En algunos momentos pensaba que eso no estaba bien, pero la picana se usaba en casos muy extremos

Murió en noviembre del año pasado, 286 días antes de la sentencia por la mega causa La Perla.

enía 77 años y la Justicia lo había beneficiado con la prisión domiciliaria porque padecía una enfermedad terminal. Sobre su espalda pesaba la imputación por 184 homicidios, 308 privaciones ilegítimas de la libertad y 291 imposiciones de tormentos agravadas. Ya había sido condenado en 1987, pero beneficiado con la Ley de Obediencia Debida, a la que definió como "justa".

"No me imaginé estar preso bajo ningún concepto. Pensé en la cobertura que me habían dado las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Que más o menos estableció una Justicia entre dos bandos. Había un Estado en pugna, nadie lo entiende. Se había librado en el país una guerra revolucionaria, como lo entendió el Juicio a las Juntas".

"Si hubiera salido, no estaría acá. Me podrían haber matado. ¿Cómo se castiga una deserción? Yo no maté a nadie

El centro clandestino de detención donde actuaba el macabro personaje. 
“En algunos momentos pensaba que eso no estaba bien, pero la picana se usaba en casos muy extremos, pero muy extremos. ¿Usted cree que vivíamos con la picana en la mano? No, no era así. El interrogatorio está en el reglamento de Inteligencia”, reveló en una entrevista antes de morir en un hospital de la capital cordobesa, que fue transmitida luego de la sentencia por el ciclo "Tercera Posición" de Rolando Graña, periodista que la llevó adelante.

"No me imaginé estar preso bajo ningún concepto. Pensé en la cobertura que me habían dado las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Que más o menos estableció una Justicia entre dos bandos

Manzanelli ingresó en 1974 al Comando Libertadores de América, escuadrón conocido como “Grupo Interrogador de Detenidos”. Luego quedó a disposición del Comando de Operaciones especiales de La Perla, en el que no sólo formaba parte de los “interrogatorios”, sino que también se encargaba de “capturar” a sus víctimas.

Menéndez y otros 27 represores fueron condenados a prisión perpetua por los crímenes en La Perla. 
“La detención de las personas la hacíamos nosotros. Cuando deteníamos a alguien, lo conducíamos a La Perla”, detalló. Y, aunque dijo haber cuestionado por momentos su accionar, se justificó: “Si hubiera salido, no estaría acá. Me podrían haber matado. ¿Cómo se castiga una deserción? Yo no maté a nadie”.

"Los detenidos podían ser apremiados de distintas formas, pero le puedo asegurar que la picana no era algo de uso comun, de todos los días

Su definición de la descarga de 220 voltios fue, cuanto menos, llamativa. "Para mi una tortura puede ser una conversación también", analizó. "Los detenidos podían ser apremiados de distintas formas, pero le puedo asegurar que la picana no era algo de uso comun, de todos los días".

Tiempo antes de morir, con el avance de la mega causa en curso, el ex suboficial también se había jactado de las torturas como método de obtención de información en una entrevista al diario Clarín. “Los manuales del Ejército de Estados Unidos explican que la mayor fuerte de información es el enemigo. Las Fuerzas Armadas cuando pegan, pegan fuerte, como decía Lanusse: la Patagonia trágica, la Semana trágica, los fusilamientos de junio de 1956”.

Manzanelli también participó en agosto de 1974 de la denominada “Masacre de la Capilla de Rosario”. Con Isabel Martínez de Perón todavía en el poder, el represor presenció el fusilamiento ilegal de 16 miembros del Ejército Revolucionario del Púeblo (ERP) en Catamarca. Los remataron, pese a que se habían rendido tras una operación fallida.
El ex suboficial también participó de la "Masacre de la Capilla de Rosario".
“No se les respetó la vida. Yo también creo que fue una ejecución, pero el Ejército no toma prisioneros”, analizó 40 años después del crimen. “Eran cerca de las 13, del 12 de agosto y se produjo un intercambio corto de disparos y habría provocado algunas bajas entre los guerrilleros, y el resto ante el curso de la acción, optó por levantar los brazos en señal de rendición, pero el tiroteo estaba ya generalizado”, justificó.

"No soy ningún nazi. Tengo muchos amigos judíos. Sí tengo una admiración militar por el ejército alemán

Los sobrevivientes de las garras de La Perla lo recuerdan como un vanidoso, que hablaba en voz baja. Su apodo, “cogote de violín”, era porque no podía levantar el cuello y siempre llevaba la cabeza inclinada hacia la izquierda. “No soy ningún nazi. Tengo muchos amigos judíos. Sí tengo una admiración militar por el ejército alemán”, se jactaba en las audiencias de la mega causa. Una macabra historia.
Fuente:BigBangNews

27 de agosto de 2016

CÓRDOBA - MEGACAUSA LA PERLA: REPERCUSIONES.

Megacausa La Perla: Los catamarqueños que pasaron por el centro clandestino de detención
Los hermanos Casas, Rosario Aredes y Oscar Segura fueron secuestrados en 1976 y aún continúan desaparecidos. 
viernes, 26 de agosto de 2016 
Ayer, y tras cuatro años de juicio oral, la Justicia condenó nuevamente al genocida Luciano Benjamín Menéndez y otros 27 represores a penas de prisión perpetua; además otros 10 fueron sentenciados a penas menores, y cinco fueron absueltos por las violaciones a los derechos humanos cometidos entre 1975 y 1979 en el centro clandestino de detención La Perla

Según los sobrevivientes del genocidio, entre 1976 y 1978, por el centro clandestino La Perla pasaron entre 2.500 y 3.000 víctimas del terrorismo de Estado. En este megajuicio que concentró 21 causas, se juzgaron 700 casos, de los cuáles 311 víctimas aún hoy continúan desaparecidas. Entre ellas figuran 4 catamarqueños: Hugo Francisco Casas, su hermano Carlos Aníbal Casas, Reineri Oscar Segura y Rosario Gudelia Aredes.

Los casos Rosario "Charo" Aredes nació el 20 de abril de 1944 en Pomán. Se trasladó a Unquillo, provincia de Córdoba donde trabajaba en el frigorífico Mediterráneo y era delegada sindical. Fue secuestrada el 26 de marzo de 1976, junto a nueve compañeras del mismo establecimiento y aún continúa desaparecida.

Su hijo Antonio brindó testimonio en una de las audiencias del juicio y recordó que tenía 13 años cuando a las cinco de la mañana irrumpieron en su casa y, al despertar, tenía una bota pisándole la cabeza.

Luego, lo desmayaron de un golpe y se despertó al otro día a las 10 sin saber qué hacer, contó, ya que era hijo único y su madre, soltera. También declaró que tuvo que pedir hogar en una familia donde su mamá había trabajado como empleada doméstica y memoró que fue compañero de estudios y, en algunos casos, de trabajo, de los hijos de los secuestradores de su madre.

"Pero qué tienen que ver los hijos de los secuestradores. No me mueve la venganza. Sólo vengo a declarar porque quiero que el que se llevó a mi madre pague. No tengo una tumba, no tengo sus restos ni a dónde ir a llorarla.

Eso no me parece justo", concluyó al referirse a su madre desaparecida. Hugo Francisco Casas nació el 4 de mayo de 1951 en nuestra Capital. Se trasladó a Córdoba donde se desempeñaba como inspector municipal de tránsito, también trabajaba como obrero de la construcción, estudiaba el secundario y era delegado gremial.

Fue secuestrado junto a su hermano Carlos Aníbal Casas, la mañana del 19 de agosto 1976 de su lugar de trabajo. Permaneció cautivo en el Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio "La Perla”.

Al momento de su secuestro tenía 25 años. Aún continúa desaparecido. Carlos Aníbal Casas nació el 6 de enero de 1956 en nuestra Capital. Vivía en la ciudad de Córdoba donde trabajaba como empleado petrolero privado y obrero de la construcción .

Estudiaba el secundario y militaba en la Unión de Estudiantes Secundarios. Fue secuestrado junto a su hermano la mañana del 19 de agosto 1976 de su lugar de trabajo. Permaneció cautivo en el Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio "La Perla”. Al momento de su secuestro tenía 20 años. Aún continúa desaparecido.

Reineri Oscar Segura nació el 28 de noviembre de 1934 en nuestra ciudad Capital. Vivía en la ciudad de Córdoda. Era ex empleado de Industrias Kaiser Argentina– Renault y delegado gremial por esa fábrica.

Fue secuestrado la tarde del 20 de julio de 1976, de su taller de reparación de radios y televisores en barrio Alta Córdoba. Permaneció cautivo en el Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio "La Perla”. Tenía 41 años cuando lo secuestraron y aún continúa desaparecido. imagen Reineri Oscar Segura
Fuente:ElEsquiu




UNA SENTENCIA HISTÓRICA

"Los vamos a secuestrar", amenazó hoy un represor con cadena perpetua al gobernador de Córdoba
Arnoldo "Chubi" López fue condenado en nueve causas por secuestro, imposición de tormentos agravados y homicidio calificado.
Jueves 25 de Agosto 2016 

CORDOBA.- "Los vamos a secuestrar", amenazó hoy un represor condenado a perpetua al gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, ex preso político de la dictadura. La amenaza surgió de Arnoldo José López, poco después de ser condenado a prisión perpetua en el juicio de la megacausa "La Perla-La Ribera".

López (63), conocido como "Chubi", fue personal civil de Inteligencia durante la última dictadura y estuvo prófugo de la justicia.

En este juicio fue imputado en nueve causas por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados y homicidio calificado.

Al ser consultado por la prensa por estas amenazas, el gobernador cordobés, conocido como "El Gringo" y quien militó en los sectores de izquierda del peronismo en los '70, les restó importancia.

"Me tiene sin cuidado el insulto de López", respondió Schiaretti. "Hemos juzgado a la dictadura genocida juzgando a los represores de Córdoba", aseguró.

Y enfatizó: "Creo que es un día bisagra en nuestra historia". (DYN)
Fuente:LaGacetaSalta



La Perla: tras la sentencia, genocidas amenazaron a familiares de desaparecidos 

Luego de las 28 históricas condenas a perpetua por la megacausa, un ex agente civil de inteligencia sentenciado lanzó fuertes insultos y acusó de corrupto a los jueces.

Después de escuchar la sentencia por la Megacausa La Perla, un genocida amenazó a familiares de desaparecidos presentes en el tribunal. Luego de conocerse las 28 históricas condenas a perpetua, un ex agente civil de inteligencia sentenciado lanzó fuertes insultos y además acusó de corrupto a los jueces.

Unas 10 mil personas coparon los alrededores de los tribunales cordobeses y aplaudieron las sentencias a cada uno de los imputados en el mayor juicio por crímenes de lesa humanidad de Córdoba: 28 represores fueron condenados a prisión perpetua, entre los que se encontraban Luciano Benjamín Menéndez y Enrique Barreiro, hasta ahora impune. Además, hubo cinco absoluciones y el resto de los 43 imputados obtuvo penas de hasta 21 años.

Tras ello, en el momento en que los sentenciados se retiraban del tribunal, los militantes de Derechos Humanos entonaron el conocido canto de "a donde vayan los iremos a buscar".

Uno de los genocidas, el ex agente civil de inteligencia condenado Arnoldo López se detuvo en varias oportunidas gritando insultos de todo tipo y, desafiante, les respondió: "Nosotros también".
https://www.facebook.com/Canal.10.SRT/videos/1411166845590257/
La sentencia -cuyos fundamentos se leerán el 4 de octubre- llegó después de casi cuatro años de juicio. En el proceso, se recibieron cerca de 600 testimonios durante más de mil horas de audiencia.

Los fiscales acusaron por los delitos de privación ilegítima de la libertad, privación agravada, tormentos agravados, tormentos seguidos de muerte, robo calificado, secuestro, violación agravada, homicidio calificado y sustracción de un menor.
Fuente:ElDiario24.com







Mega-causa La Perla: Fallo histórico

Un nutrido grupo de trabajadores de base de Atilra, encabezados por su Secretario General, Héctor Luis Ponce, se hizo presente en la mañana del 25 de agosto en las adyacencias de los Tribunales Federales de la ciudad de Córdoba con motivo de la lectura del histórico fallo sobre la mega-causa La Perla.

Entre las 716 víctimas de La Perla se encuentran nuestros compañeros Pedro Antonio Juárez (Secretario General de nuestra Seccional Córdoba, desaparecido el 15/06/1976), Claudio Humberto Nardini (Comisión Interna Sancor Planta Córdoba, desaparecido el 23/04/1976), Raúl Antonio Cassol (Comisión Interna Sancor Planta Córdoba, desaparecido el 30/03/1976), Oscar José Dominici (Comisión Interna Sancor Planta Córdoba, desaparecido el 01/07/1976), Juan Carlos Galván (Comisión Interna Sancor Planta Córdoba, desaparecido el 15/06/1976) y Pablo Daniel Ortman (Comisión Interna Sancor Planta Córdoba, desaparecido el 10/07/2016).
Las condenas dictadas a los verdugos de La Perla, que incluyen 28 prisiones perpetuas, están en directa relación a la gravedad de sus delitos y refuerzan el rumbo de otros procesos en trámite sobre los delitos de lesa humanidad perpetrados por la última dictadura cívico-militar. También vuelven a dejar en claro que ninguna comunidad que se precie de civilizada puede caer en la desatención o el olvido frente a los crímenes del terrorismo de estado.
Estamos convencidos de que si nuestra vida participa en la lucha cotidiana por un orden más justo y más humano cada acto de esa lucha será una digna y necesaria evidencia para honrar las vidas de nuestros compañeros y de todos los que fueron asesinados en la oscuridad de esa noche feroz que vivimos desde el 24 de marzo de 1976 hasta la recuperación de la democracia. Como dijo nuestro Secretario General, Héctor Luis Ponce: tenemos el deber de homenajear a los compañeros desaparecidos y a todos sus familiares, así como de reflexionar sobre la importancia de tener un proyecto colectivo, común y solidario, porque no nos olvidamos de nuestra historia y porque estamos convencidos que ningún proyecto de estas características es posible sin verdad, sin memoria y sin justicia.
¡Hasta la victoria, siempre, compañeros Juárez, Ortman, Nardini, Cassol, Dominici y Galván!

Cultura, Prensa y Propaganda - Atilra
Hipólito Yrigoyen 4054/56 CABA
1148839200




La Perla – Comunicado de la Mesa Morteros por los Derechos Humanos
Viernes, 26 Agosto 2016 

Tras conocerse la sentencia que emitió el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Número 1, en un juicio más grande la historia de Córdoba, conocido como Menéndez III (o Megacausa La Perla – Campo de la Ribera – D2), la “Mesa Morteros por los Derechos Humanos” emitió un comunicado destacando que “Fue el logro de la justicia con las armas de la paz, sin venganzas estériles. El brillo de este día iluminará a las generaciones por venir…”.- (DOCUMENTO COMPLETO)

Con el entusiasmo que da haber construido una ética ciudadana y una cultura de la perseverancia esperanzada, celebramos este ejemplo de sentencia que condena a 28 represores a cadena perpetua por los delitos de lesa humanidad, a otros entre 3 y 21 años de prisión y la absolución de 5 represores.

Esto confirma el minucioso trabajo y serio de la justicia que durante cuatro años buscó pruebas garantizando la verdad, la memoria y parcialmente justicia, ya que aun faltan los juicios y condenas a los cómplices civiles del terrorismo de Estado.

Es un acontecimiento único en la historia universal, ya que fue hecho por Tribunales Ordinarios, con todos los elementos de defensa jurídica que merece cualquier ciudadano argentino acusado de hechos delictivos.

Fue el logro de la justicia con las armas de la paz, sin venganzas estériles. El brillo de este día iluminará a las generaciones por venir, sabiendo que los que aún sostienen “la teoría de los demonios” faltan a la verdad histórica, influidos por la ideología de la seguridad nacional. Sigamos construyendo entre todos y todas, una sociedad basada en el amor, la memoria y la justicia.
Fuente:LDRadio



CELEBRAMOS EL HISTÓRICO FALLO QUE CONDENA A PERPETUA A 28 REPRESORES DE LA ÚLTIMA DICTADURA CÍVICO MILITAR 

08/26/2016

La Asociación Argentina de Actores celebra la decisión de la Justicia en el marco del proceso judicial llevado a cabo en la provincia de Córdoba, que concluyó con la condena a prisión e inhabilitación perpetuas de 28 acusados por crímenes de lesa humanidad cometidos en los centros clandestinos de detención de La Perla, D2 y Campo La Ribera. Un nuevo paso en el esclarecimiento de las atrocidades cometidas desde el Estado durante la última dictadura cívico-militar.

El exjefe del Tercer Cuerpo de Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, recibió nuevamente una condena a prisión perpetua, que se suma a las 13 condenas perpetuas con las que ya contaba, además de haber sido juzgado en esta oportunidad por el robo de bebés.

La megacausa se había iniciado el 4 de diciembre de 2014, con un total de 52 imputados, 10 de los cuales fallecieron. La pena a reclusión perpetua corrió a su vez para Ernesto Barreiro, Arnoldo "Chubi" José López, Héctor Pedro Vergez, Mirta Antón, Carlos Alberto Yanicelli (exjefe de D2), Jorge González Navarro, Jorge Eduardo Gorleri, Jorge Acosta, Héctor Hugo Chilo, Luis Martela, Luis Gustavo Diedrichs, Carlos Villanueva, Alberto Luis Choux, Oreste Padován, José Hugo Herrera, Juan Eusebio Vega, Ricardo Lardone, Eduardo Grandi, Emilio Morard, Héctor Romero, Yamil Jabour, Juan Eduardo Molina, Alberto Lucero, Miguel Ángel Gómez, Marcelo Luna, Calixto Flores, Herminio Antón y Carlos Alberto Díaz. Cinco de los acusados fueron absueltos, mientras que el resto recibió condenas de diferentes grados.

COMISIÓN DERECHOS HUMANOS
CONSEJO INTEGRAL ASOCIACIÓN ARGENTINA DE ACTORES
Fuente:AsociaciónArgentinadeActores




26/08/2016 

Estuvo casi todo el tiempo junto a Sonia Torres 
Gobernador Juan Schiaretti: "Es un día histórico, Córdoba juzgó a sus genocidas" 

El gobernador cordobés Juan Schiaretti recordó a sus compañeros de militancia de los 70, asesinados en La Perla, y tras la sentencia en el juicio por crímenes cometidos en ese centro clandestino de detención y en el de Campo La Ribera expresó: "Hemos juzgado a la dictadura genocida juzgando a los represores de Córdoba".

El mandatario presenció la lectura del fallo por los crímenes de la megacausa cerca de Sonia Torres, presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Córdoba, quien sigue buscando a su nieto apropiado durante el cautiverio de su hija desaparecida Silvina Parodi. "Esto hace bien al funcionamiento de la democracia.

Los cordobeses podemos decir: hemos juzgado a los genocidas. Este día es una bisagra en nuestra historia”, concluyó. En declaraciones a una radio, Schiaretti afirmó que el fallo por el que fueron condenados 28 acusados en el juicio de La Perla "hace bien al funcionamiento de la democracia" y señaló que se debe "ratificar ´Nunca más´ al terrorismo de Estado, sí a la tolerancia".

"La Justicia le dio a todos estos asesinos la chance defenderse que ellos no le dieron a sus víctimas. En esto hay un gran mérito de las organizaciones de derechos humanos que permanentemente levantaron las banderas y permitieron que hoy juzguemos a la dictadura. Que nunca más se repita", agregó. Antes de entrar a la sala de audiencias, Schiaretti había expresado la razón por la cual decidió seguir el fallo en la sala, junto a familiares y víctimas del terrorismo de Estado.

"Vengo a expresar el respaldo del Estado cordobés a este juicio que llevó adelante la Justicia de la democracia, que trabajó de manera impecable garantizando a los acusados la posibilidad de ser juzgados, algo que ellos le negaron a sus víctimas", expresó.

El gobernador afirmó que el centro clandestino de detención, tortura y exterminio de La Perla "es el símbolo del horror, de la barbarie, la muerte, de la violación a los derechos humanos, de los crímenes de lesa humanidad y del terrorismo de Estado que tuvo la dictadura genocida en nuestra provincia"
Fuente:Telam


Argentina: condena contra genocidas reivindica a víctimas de dictadura


Una histórica sentencia contra represores y genocidas en Argentina se da en medio de un momento en el que el actual gobierno nacional ha mostrado una clara posición sobre el tema de la memoria, la verdad y la justicia con la declaración del presidente Mauricio Macri de no conocer la cifra de desaparecidos y que este era un debate en el que no le interesaba participar, y con el retiro del Estado como querellante en los juicios de lesa humanidad.
teleSUR http://multimedia.telesurtv.net/v/argentina-condena-contra-genocidas-reivindica-a-victimas-de-dictadura/
Fuente:WatsupAmericas.com



Prisión perpetua a genocidas argentinos 

Viernes 26 de agosto, 2016 

Condenan a 28 exmilitares de la última dictadura, incluido Luciano Benjamín Menéndez
El exgeneral Luciano Benjamín Menéndez La justicia argentina condenó a prisión perpetua a 28 exmilitares que cometieron crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar, al terminar una histórica megacausa conocida como “La Perla”.

Durante una hora y 35 minutos, el Tribunal Oral Federal 1 de la ciudad de Córdoba leyó un fallo que absolvió a otros seis represores y condenó a nueve más a penas de dos a 14 años de prisión.

El proceso, que comenzó en diciembre de 2012, es emblemático por su magnitud, ya que se investigaron secuestros, torturas, asesinatos, desapariciones y robo de bebés en contra de 716 víctimas.

Su importancia se debe también al cúmulo de acusados, porque cuando comenzó el juicio el listado incluía a 54 represores pero 11 de ellos murieron en el transcurso de las audiencias debido a su avanzada edad. “La Perla”, ubicado en la ciudad de Córdoba, fue el mayor centro clandestino de detención, fuera de Buenos Aires, que operó durante la dictadura que gobernó Argentina de 1976 a 1983 y que dejó una estela de decenas de miles de desaparecidos.

Las autoridades calculan que a esta cárcel ilegal fueron llevados entre dos mil 500 y tres mil perseguidos políticos. A lo largo de 350 audiencias, 581 testigos, entre ellos 340 sobrevivientes, expusieron ante el tribunal historias y pruebas de los crímenes cometidos en esa prisión clandestina y que son considerados de lesa humanidad, es decir, imprescriptibles.

También se incluyeron delitos cometidos en otros tres centros clandestinos de Córdoba, uno de ellos conocido como “Campo de la Ribera”, que era un departamento policial. Entre los acusados, destaca el exgeneral de 89 años, Luciano Benjamín Menéndez, uno de los represores más temibles de este país y quien este jueves acumuló el récord de 15 condenas, la mayoría a cadena perpetua, por centenares de crímenes.

Durante el juicio de “La Perla”, Menéndez volvió a justificar la represión con el argumento de que en Argentina “hubo una guerra internacional entre nuestra patria y el marxismo”. Aseguró que “el combate a los subversivos” tuvo “la franca aprobación del pueblo argentino” y consideró que “este es un juicio en el que los delincuentes acusan a las fuerzas legales y se presentan a la justicia diciendo que son las víctimas”.

Las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo estuvieron presentes en la lectura del fallo, mientras que las calles alrededor de los tribunales se colmaron de personas que fueron a escuchar la sentencia con la esperanza de que nunca más se vuelvan a repetir estos crímenes.

Argentina es el único país latinoamericano que ha logrado condenar a los represores que, de acuerdo con la justicia, participaron en un genocidio que exterminó a miles de personas durante una de las dictaduras más sangrientas que padeció la región.
Fuente:EjeCentral



Argentina: Cadena perpetua a 28 represores por crímenes de dictadura 


Menéndez, militar destituido de 89 años, alias 'La Hiena', estuvo entre 1975 y 1979 al frente del III Cuerpo de Ejército, una estratégica unidad militar con sede en Córdoba.

Un tribunal argentino condenó hoy a cadena perpetua a 28 acusados, la mayoría exmilitares y policías, por crímenes de lesa humanidad cometidos en La Perla, un emblemático centro de detención clandestino en la provincia de Córdoba durante la última dictadura (1976-1983).

Entre los condenados figura el exgeneral Luciano Menéndez, que con 14 veredictos en contra, entre ellos 12 a cadena perpetua, es hoy en día el represor con más condenas desde el inicio de los juicios por delitos de lesa humanidad cometidos en la dictadura que dejó 30.000 desaparecidos, según entidades de derechos humanos.

"Hoy es un día luminoso", dijo a la AFP Ana Mohamed, testigo y querellante en la causa. "Pensé en los 30.000 compañeros y me sentí acompañada en la calle, ahí estuvo la fuerza, más allá de lo jurídico", agregó

Unas 10.000 personas se concentraron frente a los tribunales de Córdoba, 700 km al norte de Buenos Aires, a la espera de la lectura de la sentencia en un caso emblemático, que fue saludado por un amplio abanico de organizaciones humanitarias, dirigentes de izquierda y partidarios del kirchnerismo que gobernó este país entre 2003 y 2015.

 Apenas conocido el fallo en el interior de la sala de audiencias, el público estalló y entonó "como a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar", un cántico clásico de las organizaciones de derechos humanos. Dos de los condenados hicieron gestos provocadores y lanzaron un "jueces corruptos" cuando salían de un tribunal atiborrado que les gritaba "asesinos, asesinos", mostraron videos desde la sala.

Menéndez, exjefe del Tercer Cuerpo de Ejército (centro del país), fue hallado culpable de 282 desapariciones de personas perpetradas en el campo de concentración La Perla-La Ribera, además de 52 homicidios, 260 secuestros y 656 casos de torturas. En el proceso fueron imputadas 43 personas, por secuestros, torturas, robo de menores y asesinatos contra 705 víctimas, 279 de ellas todavía desaparecidas.

Además de las 28 cadenas perpetuas, entre ellas una a una expolicía, otros diez acusados recibieron penas de entre dos años y seis meses y 21 años de cárcel. Cinco resultaron absueltos, once de los imputados murieron desde que se inició la causa en 2012 y cuatro fueron declarados incapaces.

Entre los condenados, figura el excapitán Ernesto 'Nabo' Barreiro, que fue jefe de los torturadores de La Perla. En 1987 lideró el primer levantamiento contra la democracia de militares 'carapintadas', una intentona golpista sofocada pero que derivó en una ley de amnistía.

Durante el juicio se escucharon 600 testimonios y se ventilaron los crímenes cometidos en los centros 'La Perla', La Ribera y el Departamento de Informaciones de la Policía de Córdoba (D2).

"Seguiré testimoniando. Mi tarea no está terminada", dijo Tina Meschiatti, que estuvo secuestrada en La Perla entre 1976 y 1978. Menéndez, militar destituido de 89 años, alias 'La Hiena', estuvo entre 1975 y 1979 al frente del III Cuerpo de Ejército, una estratégica unidad militar con sede en Córdoba, una zona de fuerte desarrollo industrial y que fuera cuna de históricas luchas sindicales en las décadas de 1960 y 1970.

"La Perla se llevó a los obreros que hicieron el Cordobazo (1969) y las gestas de lucha que hoy son los grandes hitos de la clase trabajadora argentina", dijo Agustín Di Toffino, de la agrupación Hijos (de desaparecidos), cuyo padre Tomás Di Toffino fue un combativo dirigente sindical y una de las víctimas de ese centro clandestino, por el que pasaron unos 5.000 opositores al régimen. Menéndez nunca mostró arrepentimiento y días atrás afirmó ante el tribunal que "no hubo represión ilegal alguna".

"Los delincuentes acusan a las fuerzas legales y se presentan a la justicia diciendo que son víctimas", afirmó. En la sala, estuvieron presentes la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, junto a Sonia Torres la presidenta de Abuelas de Córdoba, cuya hija dio a luz en La Perla, entre otros.
Fuente:CadenaC




Condenan a exgeneral Menéndez a perpetua por delitos en dictadura argentina 

25 August 2016.

Un grupo de personas festejan hoy, jueves 25 de agosto de 2016, en las afueras de los tribunales de Córdoba (Argentina), tras conocerse la sentencia por el caso "La Perla" por delitos de lesa humanidad.

El Tribunal Oral Federal número 1 de la central provincia de Córdoba consideró que el exgeneral argentino Luciano Menéndez, exjefe del Tercer Cuerpo del Ejército, fue autor de delitos de privación ilegítima de libertad, tormentos, homicidios y otros hechos de lesa humanidad ocurridos en los centros de detención clandestinos de "La Perla" y "La Ribera" durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983) .

Un grupo de personas festejan hoy, jueves 25 de agosto de 2016, en las afueras de los tribunales de Córdoba (Argentina), tras conocerse la sentencia por el caso “La Perla” por delitos de lesa humanidad.

El Tribunal Oral Federal número 1 de la central provincia de Córdoba consideró que el exgeneral argentino Luciano Menéndez, exjefe del Tercer Cuerpo del Ejército, fue autor de delitos de privación ilegítima de libertad, tormentos, homicidios y otros hechos de lesa humanidad ocurridos en los centros de detención clandestinos de “La Perla” y “La Ribera” durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983) .

El exgeneral argentino Luciano Benjamín Menéndez fue condenado hoy a prisión perpetua en el juicio a 43 acusados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983) en dos centros clandestinos de detención.

El Tribunal Oral Federal número 1 de la central provincia de Córdoba consideró que Menéndez, exjefe del Tercer Cuerpo del Ejército, fue autor de delitos de privación ilegítima de libertad, tormentos, homicidios y otros hechos de lesa humanidad ocurridos en los centros de detención clandestinos de “La Perla” y “La Ribera”.

El exmilitar, de 89 años, fue encontrado culpable de la desaparición de 282 personas, entre ellas un menor, 53 homicidios, 260 secuestros, 657 casos de torturas y otros delitos como privaciones ilegítimas de libertad y allanamientos. Con esta última, Menéndez suma ya 14 sentencias con penas de cárcel, de las cuales 12 son a prisión perpetua, lo que lo convierte en el represor de la última dictadura más condenado.

El tribunal también estableció prisión perpetua e inhabilitación absoluta para el excapitán Héctor Pedro Vergez y al exmayor del Ejército Ernesto Barreriro, al considerarlos coautores de delitos de lesa humanidad.

La querella de la “megacausa” está liderada por organizaciones de derechos humanos como Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido o Abuelas de Plaza de Mayo. Esta última informó, a través de su cuenta en la red social Twitter, que las “28 cadenas perpetuas” y los “nueve represores” que hoy recibieron penas de cárcel “de dos a 14 años” (más seis absoluciones) reflejan que lo ocurrido en los centros de detención fue terrorismo de Estado.

El juicio de esta “megacausa”, iniciado el 4 de diciembre de 2012, acumula una veintena de investigaciones sobre hechos que ocurrieron entre 1975 y 1978 y que comprenden a 716 víctimas, de las cuales 279 están desaparecidas. Pese a que inicialmente eran 57 los imputados, durante el proceso varios de ellos fallecieron por causas naturales, a lo que se sumó el suicidio de uno de sus imputados, el mayor Aldo Carlos Checchi, apenas dos días antes de que arrancara el proceso.
Fuente:ImpactoNewYork



Cadena perpetua para 28 represores de la dictadura argentina
En sentencia histórica, 28 represores de la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1983) fueron condenados ayer en Córdoba a cadenas perpetua 
Autor: Martin Hacthoun 
26 de agosto de 2016 

Fueron condenados en Córdoba, 28 represores de la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1983). Foto: Prensa Latina

BUENOS AIRES.—En sentencia histórica, 28 represores de la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1983) fueron condenados ayer en Córdoba a cadenas perpetuas, comenzando por Luciano Benjamín Menéndez, responsable de 282 desapariciones.

El exjefe del Tercer Cuerpo de Ejército, hoy de 89 años de edad, recibe así la pena 14 por su participación directa en secuestros, torturas, asesinatos y desapariciones de cuerpos perpetrados en el campo de concentración “La Perla-La Ribera”.

Tras conocerse la condena a Menéndez, la primera dictada en la tarde por el Tribunal Fe­deral Oral No. 1, la gente que se congregó frente al Palacio de Justicia de Córdoba celebró la noticia. Hubo abrazos, lágrimas, emociones por lar­go tiempo contenidas, describieron testigos a Prensa Latina vía telefónica.

La megacausa incluyó 22 expedientes por delitos de lesa humanidad cometidos entre marzo de 1975 y 1979 en los centros clandestinos de detención, tortura y exterminio de Cór­doba conocidos como “La Perla” (el mayor del interior de Argentina durante la última dictadura), “Malagueño o Perla chica”, “Campo La Ri­bera” y “D2”.

Además de los raptos, tormentos y ejecuciones de más de 700 víctimas, 311 de ellas aún desaparecidas, se destaca el hecho de que por primera vez se juzga en Córdoba la apropiación de bebés. Se trata del secuestro y posterior desaparición de Silvina Mónica Parodi de Orozco, embarazada de seis meses y medio, y su marido, Daniel Francisco Orozco, así como la sustracción del bebé de Silvina nacido en cautiverio.

El niño aún es buscado por su abuela, la presidenta de la filial cordobesa de Abuelas de Pla­za de Mayo, Sonia Torres, la madre de Sil­vina Pa­rodi. También recibieron perpetua los principales acusados: Ernesto Barreiro (su primera condena), Arnoldo ‘Chubi’ José López y Héctor Pe­dro Vergez.

La pena a reclusión perpetua corrió a su vez para Carlos Alberto Yanicelli (exjefe de D2), Jorge González Navarro, Jorge Eduardo Gorleri, Jorge Acosta, Héctor Hugo Chilo, Luis Martela, Luis Gustavo Diedrichs, Carlos Villanueva, Alberto Luis Choux y Orestes Padován. Igualmente, fueron sentenciados de por vida José Hugo Herrera, Juan Eusebio Vega, Ricardo Lardone, Eduardo Grandi, Emilio Mo­rard, Héc­tor Romero, Yamil Jabour, Juan Eduardo Mo­lina, Alberto Lucero, Miguel Ángel Gómez, Marcelo Luna, Calixto Flores, Her­minio Antón y Carlos Alberto Díaz.

La única mujer en el banquillo de los acusados, Mirta Antón, fue también condenada a prisión perpetua. La investigación comenzó en diciembre del 2012 con más de 40 imputados y, cuatro años después, por acumulación de causas, llegó a sumar 52, la mayor cantidad en un juicio de estas características. Durante las vistas cerca de 600 personas dieron testimonio en más de mil horas de audiencias.

También hubo nueve condenas de dos a 14 años de cárcel y seis absoluciones. De las 720 víctimas que abarcó la causa, 198 eran gremialistas. Entre las víctimas hubo integrantes de los sindicatos Luz y Fuerza, Me­cá­nicos y Afines del Transporte Automotor, del Caucho, Perkins, Unión de Educadores, de Lecheros y obreros automotrices.

Entre los desaparecidos hubo también trabajadores judiciales, de prensa, empleados pú­blicos, obreros y empleados municipales, de frigoríficos, de la salud, metalúrgicos y de la mesa de resistencia de gremios en lucha organizada en 1975 cuando los sindicatos oficiales fueron intervenidos. (Corresponsal de Prensa Latina en Argentina)
Fuente:GranmaInternacional viernes




26 de agosto de 2016 
Condenan a exgeneral argentino por delitos durante dictadura 
Inicialmente eran 57 los imputados, pero durante el proceso varios de ellos fallecieron por causas naturales
El exgeneral Luciano Benjamín Menéndez fue condenado a prisión perpetua en el juicio a 43 acusados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983) en dos centros clandestinos de detención.

El Tribunal Oral Federal número 1 de la central provincia de Córdoba consideró que Menéndez, exjefe del Tercer Cuerpo del Ejército, fue autor de delitos de privación ilegítima de libertad, tormentos, homicidios y otros hechos de lesa humanidad ocurridos en los centros de detención clandestinos de ‘La Perla' y ‘La Ribera'.

El exmilitar, de 89 años, fue encontrado culpable de la desaparición de 282 personas, entre ellas un menor, 53 homicidios, 260 secuestros, 657 casos de torturas y otros delitos como privaciones ilegítimas de libertad y allanamientos. Con esta última, Menéndez suma ya 14 sentencias con penas de cárcel, de las cuales 12 son a prisión perpetua, lo que lo convierte en el represor de la última dictadura más condenado.

El tribunal también estableció prisión perpetua e inhabilitación absoluta para el excapitán Héctor Pedro Vergez y al exmayor del Ejército Ernesto Barreriro, al considerarlos coautores de delitos de lesa humanidad.

La querella de la ‘megacausa' está liderada por organizaciones de derechos humanos como Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido o Abuelas de Plaza de Mayo. Inicialmente eran 57 los imputados, pero durante el proceso varios de ellos fallecieron por causas naturales.
Fuente:LaEstrelladePanama



Argentina condena a perpetuidad a 28 represores por crímenes de dictadura


La mayoría de los condenados por un tribunal argentino son exmilitares y policías por crímenes de lesa humanidad cometidos en La Perla, un emblemático centro de detención clandestino en la provincia de Córdoba durante la última dictadura (1976-1983).

Un tribunal argentino condenó este jueves a cadena perpetua a 28 acusados, la mayoría ex militares y policías, por crímenes de lesa humanidad cometidos en La Perla, un emblemático centro de detención clandestino en la provincia de Córdoba durante la última dictadura (1976-1983).

Entre los condenados figura el ex general Luciano Menéndez, que con 14 veredictos en contra, entre ellos 12 a cadena perpetua, es hoy en día el represor con más condenas desde el inicio de los juicios por delitos de lesa humanidad cometidos en la dictadura que dejó 30.000 desaparecidos, según entidades de derechos humanos.

"Hoy es un día luminoso", dijo a la AFP Ana Mohamed, testigo y querellante en la causa. "Pensé en los 30.000 compañeros y me sentí acompañada en la calle, ahí estuvo la fuerza, más allá de lo jurídico", agregó.

Unas 10.000 personas se concentraron frente a los tribunales de Córdoba, 700 km al norte de Buenos Aires, a la espera de la lectura de la sentencia en un caso emblemático, que fue saludado por un amplio abanico de organizaciones humanitarias, dirigentes de izquierda y partidarios del kirchnerismo que gobernó este país entre 2003 y 2015.

Apenas conocido el fallo en el interior de la sala de audiencias, el público estalló y entonó "como a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar", un cántico clásico de las organizaciones de derechos humanos.

Dos de los condenados hicieron gestos provocadores y lanzaron un "jueces corruptos" cuando salían de un tribunal atiborrado que les gritaba "asesinos, asesinos", mostraron videos desde la sala. Menéndez, ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército (centro del país), fue hallado culpable de 282 desapariciones de personas perpetradas en el campo de concentración La Perla-La Ribera, además de 52 homicidios, 260 secuestros y 656 casos de torturas.

En el proceso fueron imputadas 43 personas, por secuestros, torturas, robo de menores y asesinatos contra 705 víctimas, 279 de ellas todavía desaparecidas. Además de las 28 cadenas perpetuas, entre ellas una a una ex policía, otros diez acusados recibieron penas de entre dos años y seis meses y 21 años de cárcel. Cinco resultaron absueltos, once de los imputados murieron desde que se inició la causa en 2012 y cuatro fueron declarados incapaces.

Entre los condenados, figura el ex capitán Ernesto 'Nabo' Barreiro, que fue jefe de los torturadores de La Perla. En 1987 lideró el primer levantamiento contra la democracia de militares 'carapintadas', una intentona golpista sofocada pero que derivó en una ley de amnistía.

Durante el juicio se escucharon 600 testimonios y se ventilaron los crímenes cometidos en los centros 'La Perla', La Ribera y el Departamento de Informaciones de la Policía de Córdoba (D2). "Seguiré testimoniando. Mi tarea no está terminada", dijo Tina Meschiatti, que estuvo secuestrada en La Perla entre 1976 y 1978.

- La Perla, reducto de 'La Hiena' - Menéndez, militar destituido de 89 años, alias 'La Hiena', estuvo entre 1975 y 1979 al frente del III Cuerpo de Ejército, una estratégica unidad militar con sede en Córdoba, una zona de fuerte desarrollo industrial y que fuera cuna de históricas luchas sindicales en las décadas de 1960 y 1970.

"La Perla se llevó a los obreros que hicieron el Cordobazo (1969) y las gestas de lucha que hoy son los grandes hitos de la clase trabajadora argentina", dijo Agustín Di Toffino, de la agrupación Hijos (de desaparecidos), cuyo padre Tomás Di Toffino fue un combativo dirigente sindical y una de las víctimas de ese centro clandestino, por el que pasaron unos 5.000 opositores al régimen.

Menéndez nunca mostró arrepentimiento y días atrás afirmó ante el tribunal que "no hubo represión ilegal alguna". "Los delincuentes acusan a las fuerzas legales y se presentan a la justicia diciendo que son víctimas", afirmó. En la sala, estuvieron presentes la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, junto a Sonia Torres la presidenta de Abuelas de Córdoba, cuya hija dio a luz en La Perla, entre otros.
Fuente:PublimetroChile