“Lo digo de frente, no tengo ningún miedo”, dijo Evo al lanzar su osado proyecto.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, planteó adelantar las elecciones generales para presidente y legisladores a junio de 2009, tras una eventual aprobación de la nueva Constitución, en el referendo que el gobierno propone realizar en un plazo de tres o cuatro meses. La propuesta del mandatario se produjo anteanoche, pocas horas después de que el diálogo entre el gobierno y los prefectos (gobernadores) opositores concluyera sin acuerdos ni conclusiones tras 11 horas de deliberaciones.Frustrado este encuentro, del que participaron los gobernadores de cuatro de las nueve regiones de Bolivia, el debate pasó ahora al Congreso nacional, que deberá convocar a una consulta popular para aceptar o rechazar la nueva Carta Magna de corte indigenista y otra que definirá la extensión máxima de los latifundios. “Aprobada de aquí a tres, máximo cuatro meses, esta nueva Constitución, vienen de manera inmediata las elecciones nacionales y lo digo de frente, no tengo ningún miedo, que sería en junio” del año próximo, señaló Morales en un encuentro de movimientos sociales oficialistas, informó ayer en su edición digital el diario boliviano La Razón.Durante un encuentro de la oficialista Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam) realizado anteanoche en la ciudad de Oruro, Morales planteó “que haya nuevo presidente en agosto y nuevos legisladores. Todo el próximo año”.El gobierno, los prefectos de Cochabamba, Oruro, Potosí, La Paz y Pando, la Federación de Asociaciones Municipales (FAM) y bancada parlamentaria del Movimiento Al Socialismo (MAS) firmaron anteanoche el documento de acuerdo nacional, sin el respaldo de los cuatro opositores agrupados en el Consejo Nacional Democrático (Conalde), según el reporte de la agencia oficial de noticias ABI.Luego de las casi 11 horas que duró el encuentro nacional, realizado en instalaciones de la Casa Campestre de Cochabamba, los sectores políticos enfrentados no lograron llegar a un acuerdo de consenso fundamentalmente sobre una serie de cambios al proyecto Constitución que fue aprobado en Oruro en diciembre de 2007. La oposición destacó que el fracaso del diálogo que se prolongó durante 23 días “no puede significar nunca la apertura de un ciclo de confrontación y violencia”, y pidió “hacer esfuerzos para resolver por la vía democrática” las diferencias que subsisten entre el gobierno de Evo y los gobernadores de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando.El prefecto de Tarija, Mario Cossío, atribuyó el fracaso del diálogo a “la imposibilidad de encontrar coincidencias necesarias en los temas centrales de la agenda”. Por su parte, Morales, quien en 2006 asumió con el 54 por ciento de los votos y fue ratificado este año con el 67 por ciento, le adelantó a la prensa su perspectiva electoral para 2009: “Si no me equivoco como presidente, si no nos equivocamos como gobierno, en las elecciones arrasamos”.
Para la Unasur, no hubo fracaso
A pesar del cierre de las conversaciones entre el gobierno boliviano y los prefectos opositores, el jefe de la misión de la Unión de Naciones de Suramérica (Unasur), Juan Gabriel Valdés, negó ayer que el diálogo haya fracasado. “En el diálogo nosotros no hemos visto fracaso, como se ha repetido frecuentemente. Lo que hemos visto fue un avance importante en las aproximaciones de las posiciones que hace dos meses eran impensables”, consideró el funcionario.Valdés argumentó que las negociaciones han permitido “un cambio en las condiciones políticas” que se presentaron en Bolivia hasta antes que se reunieran los presidentes de la Unasur en Santiago de Chile, el pasado de 15 de setiembre, cuando la crisis arreciaba.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, planteó adelantar las elecciones generales para presidente y legisladores a junio de 2009, tras una eventual aprobación de la nueva Constitución, en el referendo que el gobierno propone realizar en un plazo de tres o cuatro meses. La propuesta del mandatario se produjo anteanoche, pocas horas después de que el diálogo entre el gobierno y los prefectos (gobernadores) opositores concluyera sin acuerdos ni conclusiones tras 11 horas de deliberaciones.Frustrado este encuentro, del que participaron los gobernadores de cuatro de las nueve regiones de Bolivia, el debate pasó ahora al Congreso nacional, que deberá convocar a una consulta popular para aceptar o rechazar la nueva Carta Magna de corte indigenista y otra que definirá la extensión máxima de los latifundios. “Aprobada de aquí a tres, máximo cuatro meses, esta nueva Constitución, vienen de manera inmediata las elecciones nacionales y lo digo de frente, no tengo ningún miedo, que sería en junio” del año próximo, señaló Morales en un encuentro de movimientos sociales oficialistas, informó ayer en su edición digital el diario boliviano La Razón.Durante un encuentro de la oficialista Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam) realizado anteanoche en la ciudad de Oruro, Morales planteó “que haya nuevo presidente en agosto y nuevos legisladores. Todo el próximo año”.El gobierno, los prefectos de Cochabamba, Oruro, Potosí, La Paz y Pando, la Federación de Asociaciones Municipales (FAM) y bancada parlamentaria del Movimiento Al Socialismo (MAS) firmaron anteanoche el documento de acuerdo nacional, sin el respaldo de los cuatro opositores agrupados en el Consejo Nacional Democrático (Conalde), según el reporte de la agencia oficial de noticias ABI.Luego de las casi 11 horas que duró el encuentro nacional, realizado en instalaciones de la Casa Campestre de Cochabamba, los sectores políticos enfrentados no lograron llegar a un acuerdo de consenso fundamentalmente sobre una serie de cambios al proyecto Constitución que fue aprobado en Oruro en diciembre de 2007. La oposición destacó que el fracaso del diálogo que se prolongó durante 23 días “no puede significar nunca la apertura de un ciclo de confrontación y violencia”, y pidió “hacer esfuerzos para resolver por la vía democrática” las diferencias que subsisten entre el gobierno de Evo y los gobernadores de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando.El prefecto de Tarija, Mario Cossío, atribuyó el fracaso del diálogo a “la imposibilidad de encontrar coincidencias necesarias en los temas centrales de la agenda”. Por su parte, Morales, quien en 2006 asumió con el 54 por ciento de los votos y fue ratificado este año con el 67 por ciento, le adelantó a la prensa su perspectiva electoral para 2009: “Si no me equivoco como presidente, si no nos equivocamos como gobierno, en las elecciones arrasamos”.
Para la Unasur, no hubo fracaso
A pesar del cierre de las conversaciones entre el gobierno boliviano y los prefectos opositores, el jefe de la misión de la Unión de Naciones de Suramérica (Unasur), Juan Gabriel Valdés, negó ayer que el diálogo haya fracasado. “En el diálogo nosotros no hemos visto fracaso, como se ha repetido frecuentemente. Lo que hemos visto fue un avance importante en las aproximaciones de las posiciones que hace dos meses eran impensables”, consideró el funcionario.Valdés argumentó que las negociaciones han permitido “un cambio en las condiciones políticas” que se presentaron en Bolivia hasta antes que se reunieran los presidentes de la Unasur en Santiago de Chile, el pasado de 15 de setiembre, cuando la crisis arreciaba.
(Fuente:Elciudadano).
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