13 de febrero de 2009

EL FUTURO DE MASSERA: ENTRE EL BORDA Y TRIBUNALES.

Se internó en el hospital naval, habrá nuevas pericias
Si la justicia considera que es imputable, enfrentara otro juicio. Si no, ya hay un fallo que había ordenado que cumpliera prisión en una unidad neuropsiquiátrica.
Por Martina Noailles
Massera. El ex jerarca de la Marina tiene 83 años. Fue internado por un "síncope".

Días antes de que una nueva pericia establezca si está demente o sólo simula, el dictador Emilio Massera fue internado por una supuesta afección cardíaca.
El ex jefe de la Armada ingresó al Hospital Naval el martes pasado, luego de sufrir una pequeña pérdida de conocimiento, llamada síncope, en su casa de la Avenida del Libertador, y hasta ayer continuaba en una habitación de la Unidad Coronaria.
En diciembre, un neurólogo enviado por la Justicia italiana concluyó que Massera se encuentra en condiciones de afrontar un juicio.
Al conocer el informe, el juez federal Sergio Torres ordenó que se le realicen nuevos exámenes, algo que iba a ocurrir la semana próxima.Los procesos contra el jefe de uno de los mayores centros clandestinos del país se suspendieron en 2005, luego de que una junta médica dictaminó que Massera no podía prestar declaración ya que era incapaz de comprender sus actos.
Desde entonces, se encuentra en su casa. Allí regresará a menos que la Justicia tome medidas luego de un pedido de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos que alertó sobre el incumplimiento del fallo de la Cámara Federal porteña que hace dos años ordenó que el represor sea alojado en una unidad penal especial dentro de un neuropsiquiátrico.
La última vez que los peritos del Cuerpo Médico Forense examinaron a Massera fue el 12 de agosto pasado. Ese día enviaron un informe a la jueza federal María Servini de Cubría en el que indicaron que "el pronóstico –trastorno psicoorgánico cerebral con importante deterioro cognitivo– es crónico e irreversible".
Sólo cuatro meses después, en diciembre, el perito italiano Piero Rocchini puso en duda la seriedad de aquellos exámenes y concluyó algo totalmente distinto: que el represor "experimenta una moderada declinación psíquica" y que, "pese a posibles intentos manipulatorios, más o menos conscientes, actuados por medio de exageraciones de síntomas psíquicos ficticios", está en condiciones de ser juzgado.
Mientras el informe es analizado por la Justicia romana para determinar si reabre el expediente que se le sigue en ese país, el juez Torres ordenó nuevas pericias. Para esos exámenes, que confirmarán o desecharán el dictamen de Rochini, el magistrado apartó al Cuerpo Médico Forense y convocó otros especialistas.
Hasta la noticia del síncope, estaba previsto que los análisis se realicen la semana próxima y que estén a cargo del doctor Néstor Stingo, de la Asociación Médica Argentina, y de un médico y un psicólogo de la Universidad de Buenos Aires.
El juez Torres, aceptó, además, el pedido de la querella de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos para que cuando se visite a Massera también estén presentes dos peritos de parte.
Las supuestas afecciones cardíacas del miembro de la primera Junta Militar reaviva la polémica acerca de la veracidad de los controles médicos que la Justicia debe hacer a los octogenarios represores.
Olivera Róvere: nuevamente sin fotos
El Tribunal Oral Federal 5 (TOF5), que había impedido a la prensa tomar fotos del enjuiciado ex represor Jorge Olivera Róvere y luego levantó parcialmente la prohibición, volvió ayer a cambiar las normas de trabajo de los periodistas acreditados en ese proceso: ahora obligaron a los cronistas a firmar la aceptación de las medidas que implican resignar la posibilidad de captar imágenes propias.
Los jueces Daniel Obligado (presidente), Guillermo Gordo y Ernesto Frías anularon las acreditaciones permanentes que habían expedido el martes pasado a los periodistas y establecieron la obligatoriedad de acreditarse cada día de audiencia en la sede del tribunal.
Ayer, la Comisión de Acusación del Consejo de la Magistratura pidió informes al fiscal del juicio oral, Félix Crous, sobre los criterios tomados por el tribunal con respecto a la publicidad de los juicios por delitos de lesa humanidad.Mientras tanto, en la tercera jornada del juicio, el tribunal les tomó declaración a los primeros cinco testigos del proceso, familiares de desaparecidos y ex detenidos que relataron ante los magistrados sus padecimientos, con vistas a reforzar la acusación contra Olivera Róvere.
"Me doy por enterado en cuanto a que el tribunal garantiza a los medios televisivos y de audio la emisión de las imágenes y el sonido del debate, de conformidad a lo dispuesto por la Corte Suprema de Justicia de la Nación", reza el texto que debieron firmar los periodistas.
(Fuente:Rdendh-Critica).

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