Acusaciones de Pereyra González a la prensa
El Foro por la Libertad de Expresión expresó su "precupación y rechazo"
El foro por la Libertad de Expresión hizo conocer su rechazo a las acusaciones que se realizaron solapadamente a todos los periodistas que cubren el juicio a los represores que actuaron durante la dictadura militar en San Luis y que hoy son juzgados por asesinatos, torturas y desapariciones. Las mismas forman parte de un escrito que presentó el camarista federal Carlos Pereyra González, en donde habla de un plan en su contra urdido a partir de las declaraciones del testigo José Samper, quien afirmó ante el tribunal que el entonces Secretario del Juzgado Federal había presenciado una sesión de tortura a Graciela Fiochetti, la chica de La Toma que luego apareció asesinada junto a otro hombre en las Salinas del Bebedero.
El texto de la declaración:
Profunda preocupación y rechazo causó entre los periodistas que participan del Foro por la Libertad de Expresión, la Comunicación y la Cultura, las acusaciones del camarista federal Carlos Pereyra González, en donde señala a colegas de participar de presuntas maniobras para descalificarlo en el marco del juicio que se lleva adelante por delitos de lesa humanidad ocurridos durante la dictadura militar en San Luis.
El magistrado puntano, residente en Mendoza, que fuera Secretario del Juzgado Federal de San Luis durante la dictadura, presentó un escrito en donde solicita que se le permita ampliar su declaración testimonial "respecto a los supuestos hechos que me atañen de acuerdo a la declaración testimonial que con posterioridad a la mía vertiera el Sr. José Samper, a las cuales desde ya califico de mendaces, calumniosas y de responder a maniobras que pretenden el descrédito del Poder Judicial de la Nación", esto en el marco de la causa en donde se investiga la muerte de Graciela Fiochetti, las desapariciones de Sandro Santana Alcaraz y Pedro Ledesma, como asi también los apremios sufridos por Víctor Fernández que se ventila desde el 20 de octubre en el Tribunal Oral Federal de San Luis.
En el escrito presentado ante el Tribunal, Pereyra González descalifica los dichos de Samper, que lo acusó de haber visto una sesión de torturas que se le habrían realizado a Graciela Fiochetti en setiembre de 1976, señalando que el del abogado es un "testimonio mendaz, calumnioso y preparado" y allí involucra a la prensa en este presunto hecho en su contra.
"¿Porque el periodismo "sabía" tres días antes de su testimonio lo que Samper recordaría súbitamente tres días después?", se pregunta el camarista, haciendo referencia a comentarios realizados por Gustavo Heredia en Radio Universidad, para señalar seguidamente otra afirmación en forma de pregunta: "No es esto la prueba más acabada de una maniobra que excede el solo testigo mendaz y compromete al periodismo y otros poderes de influencia?".
A esta altura de su carrera, el magistrado debería saber que una de las misiones fundamentales del periodismo es hacer conocer a la sociedad los hechos tal cual se producen y que no es novedoso para nadie que en la búsqueda de la información, un anticipo forme parte de la 'competencia' periodística por la primicia y no puede ser considerado en si mismo como un delito o como una inducción a un testigo a decir tal o cual cosa.
En todo caso, también hay que recordar que el periodismo reflejó los dichos de otros testigos que pasaron por las audiencias, donde cuestionaron la actuación del entonces Secretario y del entonces Juez Eduardo Allende. Por citar solo dos casos, quien fue su compañero de estudios en la Universidad, Juan Vergés, al consultarsele sobre si había hecho la denuncia por los apremios que había sufrido durante su detención, dijo que "a cierta gente no se le podía pedir mas de lo que podía dar", en obvia referencia a que la denuncia caería en saco roto. Lo decía por Pereyra González, su "compañero de habitación", pero también por el entonces juez, con quien había compartido la mesa navideña el año anterior a su detención.
Franklin Anibal Oliveras también hizo referencia a que él mismo había realizado ante los dos funcionarios judiciales nombrados, Juez y Secretario, una denuncia por las torturas recibidas, pero que no había encontrado eco al respecto.
Si bien es cierto lo que afirma Pereyra González que integra un poder judicial que ha sido elegido por diversos gobiernos democráticos, no menos cierto es que el Proceso de Reorganización Nacional dejó sin efecto los principios rectores de la Constitución Nacional e hizo jurar a todos los funcionarios de los poderes Ejecutivos y Judiciales, por los estatutos que estableció la dictadura, lo que no es un hecho menor para un magistrado. No se ha sabido que el Dr. Pereyra González, para permanecer en su cargo, haya sido la excepción de la regla y que no haya prestado ese juramento.
En otro tramo, solicita que se rechace el pedido de compulsa "respecto a mi persona", que en buen romance significa que no se abra una nueva causa para que se investigue el supuesto incumplimiento de deberes de funcionario judicial en el perído apuntado y por el hecho señalado.
También señala a la querella en el marco de ese supuesto "plan" urdido en su contra y más adelante dice que "algunos de dichos protagonistas ya habían preparado el testimonio del Sr. Samper, que con posterioridad a mis declaraciones pretendían comprometerme de manera directa en hecos ilícitos, no habiéndoseme advertido antes, ni durante la audiencia del tenor de las afirmaciones que se harían".
Agrega sobre el particular que se lo ha hecho comparecer como testigo y por lo tanto con la obligación de decir la verdad ante una audiencia en los cuales ya algunos de sus protagonitas sabían que se me intentaría comprometer de manera directa (aunque forzada y absurda) en los hechos ilícitos que se me investigaban. Siendo dichos protagonistas quienes forzaron mi comparencia como testigo".
"Como nadie opera sin algún fin determinado, debo concluir que el resultado de esa maniobra será iniciar en mi contra una investigación sobre los supuestos hechos que se me enrostran".
En el último párrafo se reserva el derecho de realizar acciones peales "por el delito de falso testimono, calumnias y cualquier otro que correspondiera contra los autores, cómplices, instigadores y encubridores del mismo".
Pretender hacer cómplice al periodismo de un supuesto plan urdido en su contra, es por lo menos descabellado y menoscaba la tarea de los comunicadores en su permanente búsquedad de la verdad y la justicia desde el lugar que les cabe en la sociedad.
El foro por la Libertad de Expresión, la Comunicación y la Cultura expresa su profundo rechazo a este intento de censura y las amenazas latentes que quedan sobre los periodistas que intentan de manera acabada y honesta, que la verdad triunfe en el juicio por crímenes de lesa humanidad que se perpetraron en la oscura etapa de la dictadura militar, pero pretenden también que se pueda reconstruir la verdad histórica sobre ese tiempo nefasto para la Argentina, donde se hizo desaparecer a toda una generación, con la complicidad de hombres y mujeres que luego se reciclaron en democracia, más allá de que puedan eludir el largo brazo de la justicia.
Gustavo Senn
Nora Falabella
Carlos Capella
Gustavo Heredia
(Siguen las firmas)
(Fuente:Rdendh).
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