
“Quiero que sepan que yo represento a los que vienen bien de abajo y siento orgullo y compromiso”, dijo ayer Mujica.
Uruguay celebró ayer sus elecciones internas de cara a las presidenciales del próximo 25 de octubre y dos nombres fueron consagrados por las urnas para disputar la sucesión del mandatario Tabaré Vázquez: José “Pepe” Mujica, el ex guerrillero tupamaro, representará al oficialista Frente Amplio (FA), y Luis Alberto Lacalle, ex presidente liberal, intentará llegar nuevamente a la presidencia de la mano del Partido Nacional (PN). “Tenemos que pensar que el mundo está cambiando porque Obama está en el gobierno en Estados Unidos, Lula está en Brasil y Evo en Bolivia. Aquí quiero que sepan que yo represento a los que vienen bien de abajo y siento orgullo y compromiso”, expresó Mujica apenas se enteró de su victoria. “Vayan en paz, esta misión está cumplida”, señaló a su turno Lacalle frente a sus militantes en la sede de su partido. Pedro Bordaberry, hijo del ex dictador uruguayo, competirá, a su vez, por el Partido Colorado.
Según las cifras de las consultoras uruguayas Cifra y Factum divulgadas a última hora de ayer en los principales medios uruguayos, Mujica, senador por el FA y ex ministro de Agricultura y Ganadería del presidente Vázquez, derrotó con entre el 54 y el 57 ciento de los votos al ex ministro de Economía y principal competidor Danilo Astori, quien obtuvo un 38 por ciento de los sufragios. Muy por detrás, Marcos Carámbula, intendente del departamento de Canelones, confirmó la mayoría de los pronósticos y quedó en un cómodo tercer lugar con el 9 por ciento de las preferencias de los simpatizantes de la coalición gobernante de centroizquierda, tras lo cual llamó a todos los seguidores del FA a “encolumnarse detrás del Pepe”.
Consciente de que la tarea de construir la fórmula ganadora para octubre recién comienza, Mujica le dedicó al convaleciente Astori sus primeras palabras y lo instó a sumarse como su candidato a vicepresidente. “Aquí falta un compañero que está enfermo. Necesitamos mucho su presencia, su compromiso, su participación por todo lo que representa y por todo lo que tendrá que hacer”, precisó el Pepe, tras lo cual llamó a los militantes frentistas a dejar todo para lograr un segundo período en las urnas en octubre. “En esta hora les pido a los compañeros mucho corazón. No alcanza con la sabiduría si no te da el bobo, si no sentís dolor. Las razones son débiles si no tienen pasión, si no tienen eso que nace en las entrañas. Y eso es lo que hay que poner para llegar a la victoria”, razonó el candidato.
Asimismo, el ex líder tupamaro remarcó la necesidad de ahondar en la senda iniciada por la gestión de Vázquez, la primera en la historia del Uruguay. “Lo fundamental es profundizar la labor iniciada por nuestro presidente, ya que esta obra no está terminada y aún queda mucho por hacer”, explicó el veterano senador.
Astori, a su turno y desde su casa, no quiso dejar de estar presente y le envió sus felicitaciones a Mujica. “Le envío un abrazo a la distancia y le pido que se cuide mucho, porque lo necesitamos para frenar el avance de la derecha, y eso sólo puede lograrse manteniendo la coherencia y la seriedad que el FA supo demostrar hasta ahora”, señaló el que hasta ayer fuera el candidato preferido del presidente Vázquez.
En el tradicional y conservador Partido Nacional, o Blanco, los números, si bien contundentes, fueron más parejos. El ex mandatario (1990-1995) Luis Lacalle, de 67 años, se impuso con entre el 54 y el 57 por ciento de los sufragios frente al 46 por ciento que cosechó su rival, el senador Jorge Larrañaga. “Nuestro partido no sólo ha dado una muestra de extrema vitalidad política al votar de forma masiva y con seriedad; estamos aquí para buscar la máxima confianza de todo el pueblo uruguayo”, les dijo a su seguidores el ex presidente neoliberal. Larrañaga aceptó ir de vice.
Pedro Bordaberry, por su parte, aplastó a sus competidores en el derechista Partido Colorado con un abrumador 77 por ciento de los votos frente a un magro 11 por ciento de las preferencias para Luis Hierro y un 9 por ciento para Alberto Batlle. “Estoy feliz, fue más de lo que esperábamos”, declaró el ex ministro de Turismo e hijo del ex presidente de facto actualmente detenido José María Bordaberry (1973-1985).
Luis Eduardo González, de la encuestadora Equipos, remarcó que la votación, que no era obligatoria, alcanzó una participación del 37 por ciento del electorado sobre los más de 2,5 millones de uruguayos habilitados para ejercer el sufragio, un diez por ciento menos de lo que se estimaba.
Los resultados, en las tres principales internas, no difirieron en mayor medida con lo que estaba pronosticado y en ese sentido no hubo mayores sorpresas en las urnas.
Para consagrarse como los candidatos únicos de cada partido, los postulantes debían lograr la mayoría absoluta de los votos o al menos el 40 por ciento de los sufragios válidos y una diferencia de diez puntos sobre el segundo.
Según diversos analistas locales, la estrategia del oficialismo, consciente de que Mujica representa un perfil más a la izquierda que Astori y por ello menos propenso a conquistar las simpatías del electorado independiente, consistirá en ir por la victoria en primera vuelta, para de ese modo evitar un ballottage en el que Lacalle seguramente sumaría los apoyos no solamente de éstos sino también de aquellos que en primera vuelta voten por el Partido Colorado.
El sucesor de Vázquez asumirá el próximo 1º de marzo de 2010. El duelo recién comienza. Mujica y Lacalle afilan sus cuchillos.
MILITANCIAS Y PRISIONES DE MUJICA
El viejo luchador
Fue tupamaro, estuvo quince años preso en condiciones más que duras, entró a la política en el Frente Amplio, fue diputado, senador y ministro. Y ahora va por la presidencia.
De aspecto rústico y con una forma de hablar muy directa, José “Pepe” Mujica, de 74 años, encandila sobre todo a las clases menos favorecidas de Uruguay. El ex ministro de Ganadería y Agricultura, que durante la dictadura militar (1973-1985) estuvo encarcelado por formar parte de la cúpula del grupo guerrillero Tupamaros, enfocó su campaña en las políticas sociales y educativas para los pobres, al tiempo que trató de tranquilizar a empresarios e inversores. “Mi modelo para Uruguay es Lula, y soy amigo de Chávez. Como Chávez está sentado en un barril de petróleo, se puede permitir unos lujos que Dios me libre. Yo no voy a expropiar”, afirmo el ayer ganador de las internas frenteamplistas.
Tampoco se ha mordido la lengua a la hora de criticar aspectos importantes del sistema económico de su país, como el secreto bancario, lo que le valió duras críticas desde su propio partido. El sociólogo y coordinador general de la empresa de análisis político Factum, Eduardo Botinelli, explicó el valor de su candidatura. “La gente se identifica con el candidato y esto está muy claro en el caso de Mujica: se ven a sí mismos en su ideal de país y en su forma de hablar.” Sin embargo, el sociólogo aclaró que para ganar las presidenciales en octubre, al ex ministro “no le basta con eso, necesita un perfil más serio y aplomado, de centro, para un electorado más clásico”.
Mujica fue uno de los fundadores de la guerrilla urbana Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), que surgió a comienzos de los ’60. A causa de la lucha armada recibió nueve balazos, estuvo preso en 1970 y participó en la masiva fuga de 111 presos de la cárcel de Punta Carretas de septiembre de 1971. Fue recapturado y volvió a escapar de ese penal, hasta que en 1972, cuando las “fuerzas conjuntas” (policías y militares) derrotaron al aparato militar tupamaro, fue detenido y pasó a ser uno de los denominados “rehenes” de la dictadura, que estuvieron presos en diferentes cuarteles del país en condiciones infrahumanas. En 1985, con la restauración democrática, fue liberado en el marco de una amnistía impulsada por el gobierno de Julio Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000).
Mujica, casado con la senadora y también ex tupamara Lucía Topolanski, y sin hijos, fue el primer dirigente histórico del MLN-T en ingresar a la Cámara de Diputados en 1995, luego de una reorganización política de los ex guerrilleros que en 1989 se incorporaron al Frente Amplio.
Tras las elecciones de 1999, pasó a ocupar una banca en el Senado, y cuando en 2005 el FA asumió el primer gobierno de izquierda de la historia del país, el grupo de Mujica, el Movimiento de Participación Popular (MPP), fue el más votado dentro de la coalición. El presidente Tabaré Vázquez lo designó entonces ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, cargo que ejerció hasta marzo de 2008. Tras regresar a su banca en el Senado, lanzó su candidatura. Ahora va por la banda presidencial.
(Fuente:Rdendh).
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