14 de agosto de 2009

CALCHAQUÍ; RENUNCIÓ EL GERENTE DEL HOSPITAL.

Los vecinos reclaman que el establecimiento no siga bajo el sistema de gerenciamiento privado como hasta ahora.

MARCHA 28. AYER SE REALIZÓ OTRA MANIFESTACIÓN CONTRA EL HOSPITAL.

El Ministerio de Salud evalúa una "nueva figura jurídica para la administración del hospital" cafayateño, después de los desmanes producidos en la Municipalidad local por parte de vecinos que reclaman el esclarecimiento de dos muertes por supuesta mala praxis en el establecimiento.


El subsecretario de Gestión de la Salud, Alejandro Gravanago, informó que "ya renunció Héctor Molina a la gerencia del nosocomio y por el momento está a cargo el médico Agustín Martínez, quien tiene bajo su mando los servicios de la Zona Oeste, de la cual depende esa localidad".


Gravanago reconoció "problemas de comunicación entre la institución y la comunidad acerca del modelo hospitalario a seguir" y remarcó que el centro sanitario "nunca dejó de ser público y gratuito porque su funcionamiento depende de la Provincia".Gravanago añadió que "ya se iniciaron las causas judiciales y los sumarios administrativos por los casos de mala praxis denunciados".El hospital Nuestra Señora del Rosario se inauguró en 2006 y su manejo quedó en manos de la "Fundación Control Comunitario Cafayate", ya escindida. "Se están evaluando los mecanismos para dar caducidad al convenio con esa fundación y ver qué figura jurídica es la más eficiente para ese hospital", dijo Gravanago.

"Paños fríos"
Con este gesto, el Gobierno Provincial intenta poner paños fríos después del día de furia que se desató el viernes pasado, luego de que unas 300 personas que participaban en la marcha 26 de protesta contra el hospital, rompieran el despacho del intendente Juan Esteban Ocampo.

La gente cafayateña está indignada por la muerte por desatención del niño Iván Condorí y por el abandono realizado al enfermero Armando Mamaní, quien llegó golpeado a la guardia y no lo atendieron por creer que estaba ebrio.Por ello, se le produjo un coágulo que le ha dejado secuelas neurológicas irreversibles.

En Salvador Mazza
En esta localidad, en el límite con Bolivia, los familiares de una paciente que murió por una infección generalizada luego de haberse sacado dos muelas en Bolivia, golpearon brutalmente a los médicos del hospital. Los profesionales huyeron de la ciudad y la atención hospitalaria a una población de 30.000 personas, quedó en manos de dos galenos. Lo peor es que nadie quiere ir a cubrirlos.

El intendente Carlos Villalba analizó el tema y realizó un análisis simplista: "Los problemas para conseguir médicos se deben a la distancia y a que los sueldos no son suficientemente buenos", concluyó.
(Fuente:Rdendh-Eltribunodesalta).

No hay comentarios: