Por Ernesto Carmona
Perfil de la UPLA
La política exterior del neo pinochetismo aspira a detener los procesos políticos latin
oamericanos que buscan un reencuentro con las raíces populares contrario a los intereses estadounidenses. El mismo día de la primera vuelta (13 de diciembre) el abanderado del “pinochetismo sin Pinochet”, Sebastián Piñera, se reunió con la cúpula de la Unión de Partidos Latinoamericanos (UPLA), que celebró un cónclave en Santiago y actuó como "observadora" en los comicios. Se espera una verdadera avalancha de “veedores” de la UPLA en la segunda vuelta del 17 de enero, que también vienen a “aprender” las tácticas verborreicas del pinochetismo reciclado en la Unión Demócrata Independiente UDI) y Renovación Nacional (RN).
La UPLA, que procura captar la clientela reaccionaria de la Organización Demócrata Cristiana (ODCA), trasladó a Chile a personajes derechistas como Armando Calderón Sol, ex jefe de estado de El Salvador (1994-1999) y presidente honorario de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), el partido de extrema derecha derrotado en los comicios que en marzo de 2009 eligieron a Mauricio Funes, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. Al encuentro asistió, además, Azalia Avilés, vicepresidenta de la UPLA y dirigenta del Partido Conservador de Nicaragua.
También participó discretamente el ex alcalde de Río de Janeiro César Maia, un prospecto de la derecha brasilera más conservadora, que tuvo un pasado como militante del Partido Comunista Brasilero (PCB) en los años 60 y cuyo historial evoca la trayectoria de Carlos Lacerda, el gobernador del estado Guanabara (Río de Janeiro) que en 1960-1965 impuso el exterminio físico de los mendigos cariocas. Maia vivió en Chile en los años 60 como exiliado de la dictadura militar que derribó a Joao Goulart (1961-1964), al igual que el ex presidente social demócrata Fernando Henrique Cardoso (1995-2003).
Maia hoy es figura relevante del derechista partido Demócratas de Brasil (DEM), una tienda corroída por la corrupción que debió cambiar su anterior nombre de Partido Frente Liberal. Los cambios de marca son una constante en el partido de Maia, quien perdió la alcaldía de Río después de manejarla -directa o indirectamente- durante 16 años.
Modelo de Partido UPLA
El historial del partido de Maia ilustra cómo se reciclan y reproducen en “el juego democrático” los partidarios de las dictaduras, tal como ocurrió en España con la conversión del franquismo en Partido Popular, la tienda de José María Aznar, y el reciclaje del pinochetismo chileno en dos partidos hermanos pero con rivalidades, la Unión Demócrata Independiente (UDI) y el Partido Renovación Nacional (RN), de Sebastián Piñera.
A comienzos de diciembre de 2009, el gobernador DEM del Distrito Federal de Brasilia, José Roberto Arruda, se desafilió del partido acusado de corrupción. Así, la tienda perdió el único cargo ejecutivo que le quedaba, aunque en la alcaldía de Sao Paulo fue reelegido en 2008 su militante Paulo Gilberto Kassab, pero el control real lo ejercen sus aliados del partido de Partido Social Democracia de Brasil, o sea, la tienda de Cardoso.
El partido de Maia nació en 1966 como Alianza Renovadora Nacional (Arena), nombre casi idéntico al de Alianza Republicana Nacionalista (Arena), el partido de derecha que gobernó 20 años en El Salvador (1989-2009), fundado en los años 80 por Roberto d'Aubuisson, jefe de escuadrones de la muerte. Hoy la tienda está en crisis por la derrota electoral y la expulsión de sus filas del ex presidente Elías Antonio Saca, acusado de facilitar la derrota en las elecciones.
Al amparo del bipartidismo militar -similar al que Chile heredó de Pinochet-, Arena de Brasil asumió la representación de la derecha subordinada a los generales y en 1970 llegó a proclamarse "el mayor partido político de occidente", con más de 70% ciento de los diputados y 41 de 44 bancas de senadores disputadas ese año. En la posterior “transición hacia la democracia” (1980-1985) y para que la gente olvidara –o definitivamente, dejar en la ignorancia a los más jóvenes- que colaboró con la dictadura militar, pasó a llamarse Partido Demócrata Social (PDS), que suena casi igual a Partido Social Democracia de Brasil, la tienda del ex presidente Cardoso.
En 1985 participó en la elección indirecta del presidente Tancredo Neves, pero esta vez contra el deseo de los militares, y cambió de nuevo su nombre a Partido del Frente Liberal (PFL), que colaboró con los gobiernos de José Sarney, Fernando Collor e Itamar Franco y fue el principal aliado de los socialdemócratas tras la elección de Cardoso en 1994, en cuyo gobierno ocupó la vicepresidencia a través de Marco Maciel.
La derrota socialdemócrata de 2002 arrastró a su aliado que perdió así la oportunidad de asociarse al poder emergente representado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Encogido y desteñido, el PFL perdió sus figuras más conocidas como el ex senador y ex gobernador de Bahía Antonio Carlos Magalhaes, y en 2007 adoptó el nombre “moderno” de Democráticos (DEM). (1)
Junto con la alcaldía carioca, César Maia perdió su prestigio político nacional en la elección de 2008, pero se apresta a disputar un cargo de senador por Río de Janeiro en las elecciones parlamentarias y presidenciales de octubre 2010, con pocas posibilidades según las encuestas. Sin embargo, no pierde el optimismo: “Volveremos a disputar la hegemonía en el Senado, a partir de una bancada de por lo menos 13 senadores, y ampliaremos nuestra representación en la Cámara, donde llegaremos a los 70 diputados”, afirmó.
En octubre también se disputa la presidencia de Brasil. La derecha lleva como candidato al actual gobernador del estado de Sao Paulo, José Serra, del Partido de Social Democracia de Brasil. Como ha ocurrido en Chile con Michelle Bachelet y Eduardo Frei, Lula no ha podido transferir su 80% de aceptación a su propia candidata, Dilma Rousseff, secretaria general de su gobierno, quien garantizaría la continuidad de su obra de gobierno.
Realidad UPLA
La UPLA se esfuerza por captar una clientela parecida a la que afilia la Organización Demócrata Cristiana Americana (ODCA), en un continente en que no existe ninguna internacional de la izquierda. La Unión, que reúne escasamente a una veintena de organizaciones como miembros efectivos u observadores, tiene como “observadores” argentinos a la Unión del Centro Democrático (UCEDE) y Recrear Para El Crecimiento (RECREAR).
En Bolivia tiene afiliada a Acción Democrática Nacionalista (ADN); en Canadá, al Partido Conservador; en Chile, a la Unión Demócrata Independiente (UDI) y al Partido Renovación Nacional (RN), las dos tiendas del “pinochetismo sin Pinochet”; en Colombia, al Partido Conservador; en Ecuador, al Partido Social Cristiano; en El Salvador, a la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA); en Guatemala, al Partido Unionista (PU) y al Partido de Avanzada Nacional (PAN); en Honduras, al Partido Nacional (PNH); en Nicaragua, al Partido Conservador; en Panamá, al Partido Panameñista 1939-2008; en Paraguay, al MDR (Movimiento de Dignidad Republicana, Partido Colorado); en Perú, al Partido Popular Cristiano (PPC); en República Dominicana, al Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y a la Fuerza Nacional Progresista (FNP); y en el país de Hugo Chávez, a Proyecto Venezuela.
Están en proceso de ingreso el DEM de Brasil y otro partido derechista de Uruguay, todavía no identificado en su página web, donde antes figuraba también el Partido Integración Nacional de Costa Rica, que desapareció misteriosamente del listado. El Partido Panameñista está en una suerte de limbo, pues el sitio web UPLA no indica si está afiliado o es un mero observador: sólo aparece el nombre de su líder -¿o dueño?-, el empresario Juan Carlos Varela, actual Vicepresidente de Ricardo Martinelli (del Partido Cambio Democrático). Curiosa y, quizás, maliciosamente, en la identificación del Partido Social Cristiano de Ecuador los diseñadores del web site de la UPLA utilizan una imagen muy parecida a un Rafael Correa bastante joven y del tamaño de una estampilla (2).
Mientras la derecha posee dos organizaciones partidarias intra-latinoamericanas y la izquierda no tiene ninguna, la inclinación pragmática en Chile por el “mal menor” -Eduardo Frei- cala hondo en la izquierda local e hizo cobrar vigencia a la célebre frase de Christhopher Morley recordada por la revista Punto Final: “En política siempre debemos optar entre dos males”. La UPLA encarna un “eje internacional del mal” conectado directamente a Washington.
Foto: Chile - Sebastián Piñera y José María Aznar. / Autor: FAES
Notas:
1) Ver http://spanish.peopledaily.com.cn/31617/6841708.html
2) Ver http://upla.net/
Ver tambien:
- Política exterior del “Pinochetismo sin Pinochet” (Parte I)
(Fuente:Argenpress).
La política exterior del neo pinochetismo aspira a detener los procesos políticos latin
oamericanos que buscan un reencuentro con las raíces populares contrario a los intereses estadounidenses. El mismo día de la primera vuelta (13 de diciembre) el abanderado del “pinochetismo sin Pinochet”, Sebastián Piñera, se reunió con la cúpula de la Unión de Partidos Latinoamericanos (UPLA), que celebró un cónclave en Santiago y actuó como "observadora" en los comicios. Se espera una verdadera avalancha de “veedores” de la UPLA en la segunda vuelta del 17 de enero, que también vienen a “aprender” las tácticas verborreicas del pinochetismo reciclado en la Unión Demócrata Independiente UDI) y Renovación Nacional (RN).La UPLA, que procura captar la clientela reaccionaria de la Organización Demócrata Cristiana (ODCA), trasladó a Chile a personajes derechistas como Armando Calderón Sol, ex jefe de estado de El Salvador (1994-1999) y presidente honorario de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), el partido de extrema derecha derrotado en los comicios que en marzo de 2009 eligieron a Mauricio Funes, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. Al encuentro asistió, además, Azalia Avilés, vicepresidenta de la UPLA y dirigenta del Partido Conservador de Nicaragua.
También participó discretamente el ex alcalde de Río de Janeiro César Maia, un prospecto de la derecha brasilera más conservadora, que tuvo un pasado como militante del Partido Comunista Brasilero (PCB) en los años 60 y cuyo historial evoca la trayectoria de Carlos Lacerda, el gobernador del estado Guanabara (Río de Janeiro) que en 1960-1965 impuso el exterminio físico de los mendigos cariocas. Maia vivió en Chile en los años 60 como exiliado de la dictadura militar que derribó a Joao Goulart (1961-1964), al igual que el ex presidente social demócrata Fernando Henrique Cardoso (1995-2003).
Maia hoy es figura relevante del derechista partido Demócratas de Brasil (DEM), una tienda corroída por la corrupción que debió cambiar su anterior nombre de Partido Frente Liberal. Los cambios de marca son una constante en el partido de Maia, quien perdió la alcaldía de Río después de manejarla -directa o indirectamente- durante 16 años.
Modelo de Partido UPLA
El historial del partido de Maia ilustra cómo se reciclan y reproducen en “el juego democrático” los partidarios de las dictaduras, tal como ocurrió en España con la conversión del franquismo en Partido Popular, la tienda de José María Aznar, y el reciclaje del pinochetismo chileno en dos partidos hermanos pero con rivalidades, la Unión Demócrata Independiente (UDI) y el Partido Renovación Nacional (RN), de Sebastián Piñera.
A comienzos de diciembre de 2009, el gobernador DEM del Distrito Federal de Brasilia, José Roberto Arruda, se desafilió del partido acusado de corrupción. Así, la tienda perdió el único cargo ejecutivo que le quedaba, aunque en la alcaldía de Sao Paulo fue reelegido en 2008 su militante Paulo Gilberto Kassab, pero el control real lo ejercen sus aliados del partido de Partido Social Democracia de Brasil, o sea, la tienda de Cardoso.
El partido de Maia nació en 1966 como Alianza Renovadora Nacional (Arena), nombre casi idéntico al de Alianza Republicana Nacionalista (Arena), el partido de derecha que gobernó 20 años en El Salvador (1989-2009), fundado en los años 80 por Roberto d'Aubuisson, jefe de escuadrones de la muerte. Hoy la tienda está en crisis por la derrota electoral y la expulsión de sus filas del ex presidente Elías Antonio Saca, acusado de facilitar la derrota en las elecciones.
Al amparo del bipartidismo militar -similar al que Chile heredó de Pinochet-, Arena de Brasil asumió la representación de la derecha subordinada a los generales y en 1970 llegó a proclamarse "el mayor partido político de occidente", con más de 70% ciento de los diputados y 41 de 44 bancas de senadores disputadas ese año. En la posterior “transición hacia la democracia” (1980-1985) y para que la gente olvidara –o definitivamente, dejar en la ignorancia a los más jóvenes- que colaboró con la dictadura militar, pasó a llamarse Partido Demócrata Social (PDS), que suena casi igual a Partido Social Democracia de Brasil, la tienda del ex presidente Cardoso.
En 1985 participó en la elección indirecta del presidente Tancredo Neves, pero esta vez contra el deseo de los militares, y cambió de nuevo su nombre a Partido del Frente Liberal (PFL), que colaboró con los gobiernos de José Sarney, Fernando Collor e Itamar Franco y fue el principal aliado de los socialdemócratas tras la elección de Cardoso en 1994, en cuyo gobierno ocupó la vicepresidencia a través de Marco Maciel.
La derrota socialdemócrata de 2002 arrastró a su aliado que perdió así la oportunidad de asociarse al poder emergente representado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Encogido y desteñido, el PFL perdió sus figuras más conocidas como el ex senador y ex gobernador de Bahía Antonio Carlos Magalhaes, y en 2007 adoptó el nombre “moderno” de Democráticos (DEM). (1)
Junto con la alcaldía carioca, César Maia perdió su prestigio político nacional en la elección de 2008, pero se apresta a disputar un cargo de senador por Río de Janeiro en las elecciones parlamentarias y presidenciales de octubre 2010, con pocas posibilidades según las encuestas. Sin embargo, no pierde el optimismo: “Volveremos a disputar la hegemonía en el Senado, a partir de una bancada de por lo menos 13 senadores, y ampliaremos nuestra representación en la Cámara, donde llegaremos a los 70 diputados”, afirmó.
En octubre también se disputa la presidencia de Brasil. La derecha lleva como candidato al actual gobernador del estado de Sao Paulo, José Serra, del Partido de Social Democracia de Brasil. Como ha ocurrido en Chile con Michelle Bachelet y Eduardo Frei, Lula no ha podido transferir su 80% de aceptación a su propia candidata, Dilma Rousseff, secretaria general de su gobierno, quien garantizaría la continuidad de su obra de gobierno.
Realidad UPLA
La UPLA se esfuerza por captar una clientela parecida a la que afilia la Organización Demócrata Cristiana Americana (ODCA), en un continente en que no existe ninguna internacional de la izquierda. La Unión, que reúne escasamente a una veintena de organizaciones como miembros efectivos u observadores, tiene como “observadores” argentinos a la Unión del Centro Democrático (UCEDE) y Recrear Para El Crecimiento (RECREAR).
En Bolivia tiene afiliada a Acción Democrática Nacionalista (ADN); en Canadá, al Partido Conservador; en Chile, a la Unión Demócrata Independiente (UDI) y al Partido Renovación Nacional (RN), las dos tiendas del “pinochetismo sin Pinochet”; en Colombia, al Partido Conservador; en Ecuador, al Partido Social Cristiano; en El Salvador, a la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA); en Guatemala, al Partido Unionista (PU) y al Partido de Avanzada Nacional (PAN); en Honduras, al Partido Nacional (PNH); en Nicaragua, al Partido Conservador; en Panamá, al Partido Panameñista 1939-2008; en Paraguay, al MDR (Movimiento de Dignidad Republicana, Partido Colorado); en Perú, al Partido Popular Cristiano (PPC); en República Dominicana, al Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y a la Fuerza Nacional Progresista (FNP); y en el país de Hugo Chávez, a Proyecto Venezuela.
Están en proceso de ingreso el DEM de Brasil y otro partido derechista de Uruguay, todavía no identificado en su página web, donde antes figuraba también el Partido Integración Nacional de Costa Rica, que desapareció misteriosamente del listado. El Partido Panameñista está en una suerte de limbo, pues el sitio web UPLA no indica si está afiliado o es un mero observador: sólo aparece el nombre de su líder -¿o dueño?-, el empresario Juan Carlos Varela, actual Vicepresidente de Ricardo Martinelli (del Partido Cambio Democrático). Curiosa y, quizás, maliciosamente, en la identificación del Partido Social Cristiano de Ecuador los diseñadores del web site de la UPLA utilizan una imagen muy parecida a un Rafael Correa bastante joven y del tamaño de una estampilla (2).
Mientras la derecha posee dos organizaciones partidarias intra-latinoamericanas y la izquierda no tiene ninguna, la inclinación pragmática en Chile por el “mal menor” -Eduardo Frei- cala hondo en la izquierda local e hizo cobrar vigencia a la célebre frase de Christhopher Morley recordada por la revista Punto Final: “En política siempre debemos optar entre dos males”. La UPLA encarna un “eje internacional del mal” conectado directamente a Washington.
Foto: Chile - Sebastián Piñera y José María Aznar. / Autor: FAES
Notas:
1) Ver http://spanish.peopledaily.com.cn/31617/6841708.html
2) Ver http://upla.net/
Ver tambien:
- Política exterior del “Pinochetismo sin Pinochet” (Parte I)
(Fuente:Argenpress).
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