Fue identificado por el abogado de los hijos de un diputado desaparecido
Conmoción por la detención de un docente
Martín Rodríguez quedó preso luego de declarar en una causa por delitos de lesa humanidad
Conmoción por la detención de un docente
Martín Rodríguez quedó preso luego de declarar en una causa por delitos de lesa humanidad
RODRIGUEZ SALE DEL JUZGADO RUMBO AL PENAL DE MARCOS PAZ. Martín Rodríguez, el profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Salta, está preso. El ex capitán del Ejército, de 63 años, declaró el viernes en el juzgado de San Martín, a cargo de Juan Manuel Yalj, en una causa iniciada por Pablo Llonto, abogado de los hijos del ex diputado Diego Muñiz Barreto. Quedó detenido y alojado en el penal de Marcos Paz, provincia de Buenos Aires.
La información, difundida ayer por el diario Página 12 causó sorpresa y desconcierto (y hasta conmoción) en la comunidad universitaria local, porque Rodríguez gozaba del respeto de sus pares, alumnos y ex alumnos.
La nota del matutino porteño recuerda que "hace treinta años, como capitán del Ejército, Martín Rodríguez interrogaba a secuestrados en Campo de Mayo".
"Su nombre de guerra -añade- era Toro, pertenecía a uno de los grupos de tareas más temidos", contó el ex sargento Víctor Ibáñez años atrás. "Terminó procesado por un asunto de robo de autos. Entre sesión y sesión de tortura les hacía firmar a los prisioneros un formulario de transferencia para quedarse con los vehículos", recordó el ex guardia de El Campito.
Siempre según la investigación de Página 12, "la segunda pieza de la investigación la aportó Juan José Fernández, secuestrado junto a Muñiz Barreto en febrero de 1977. Ambos pasaron por las manos de Luis Patti y luego fueron trasladados a El Campito. El 6 de marzo, adormecidos, fueron arrojados al fondo de un arroyo en el interior de un Fiat 128. Fernández sobrevivió y, antes de exiliarse, declaró ante un escribano".
Más adelante, la nota periodística afirma que "con esos datos, Llonto preguntó al Ejército cuántos capitanes Rodríguez había en Campo de Mayo en 1977. Respuesta: uno. Citado a declarar, Ibáñez no dudó al ver la foto del represor. Era ‘el más salvaje’, agregó".
El grito de Juana
La nota del diario sigue: "No vas a tener perdón", le gritó Juana Muñiz Barreto, que perdió a su padre cuando tenía quince años. Rodríguez se subió al patrullero y, a diferencia de Luis Patti, que se cubría para que no se vieran las esposas, Rodríguez mostró las suyas para la foto", agrega el informe del diario.
Relata luego: "El corazón me latía fuerte contó luego Juana. Ahora siento paz: la satisfacción de haber logrado algo por lo que venimos batallando hace tiempo, la tranquilidad de saber que ya no está entre nosotros como un profesor respetable. Siento haber cumplido con mi deber de hija. Pensé todo el tiempo en mi papá, en lo feliz y agradecida de haberlo tenido quince años, en el orgullo que siento por su valentía, y estoy segura de que él estaría orgulloso de su hija, confesó", consigna la nota y añade: "También pensé en mis hijos: éste es el mejor legado que puedo dejarles", concluyó.
Llonto se mostró satisfecho "porque en un mes, después de años de investigación, cayeron dos de los torturadores más salvajes de Campo de Mayo". El otro es Carlos Somoza, alias "Gordo", ex interrogador del Batallón 601.
Misionero
El artículo de Página 12 también dedica un párrafo a los datos personales del profesor Rodríguez: "Nació el 14 de marzo de 1946 en Posadas, Misiones. Cuando se produjo el golpe de Estado era teniente primero. En diciembre de 1976 ascendió a capitán, grado que anteponía a su apellido y que permitió identificarlo.
En 1976 y 1977 alternó destinos entre la Escuela de Servicios General Lemos y el Comando de Institutos Militares. Sus calificaciones a fines de 1977 demuestran que tenía un óptimo concepto por parte de sus superiores. "Un brillante oficial que prestigia al instituto", escribió el coronel Eugenio Guañabens Perelló, que ahora afronta su primer juicio por crímenes de lesa humanidad".
Quintana, sorprendido
"Me sorprendió tremendamente la noticia porque nunca imaginé lo que dice Página 12, que es la única versión que hay, no tenemos la versión de él, ni de otro medio de prensa", dijo Néstor Salvador Quintana, docente de la Universidad Católica.
"Nos había dicho que iba a declarar ante un juez porque alguien lo había acusado de escuchar una conversación, en la época del proceso, entre un capitán Rodríguez y un teniente", agregó.
"Lo cierto es que toda la comunidad educativa de la Universidad Católica está sorprendida y descolocada ante la noticia, esperando más detalles porque todos tenemos la mejor impresión de el.
Lamentablemente, no podemos hacer especulaciones, hay que esperar".
"Decía que cumplía órdenes"
JULIO NAKHLE, EL TRIBUNO
Martín Rodríguez fue uno de mis profesores en la Universidad Católica, una persona muy querida por nuestro grupo de compañeros y amigos de la facultad. El 1 de marzo tenía que rendir Seminario II con él.
Estaba bastante preocupado porque en diciembre no me fue bien y eso me generaba muchos nervios. Nosotros sabíamos que el era retirado de las Fuerzas Armadas, porque nos comentó en varias oportunidades que había sido militar en la época del golpe. Sólo nos decía que "cumplía ordenes", pero nosotros nunca nos animamos a preguntarle cuáles.
Rodríguez casi siempre se quedaba después de clases charlando con un grupo reducido de cuatro personas. Siempre los mismos: Santiago Tangona, Francisco Sagristá, Nicolás Ruiz y yo. Con nosotros tenía una especial simpatía, él nos conocía desde el primer día de clases. Nadie imaginó un pasado como el que le adjudican.
Solíamos discutir cuando nos decía que antes estábamos mejor. Por lo general, nos daba consejos para ser mejores personas.
El impacto que me generó la foto de él arrestado, fue una sensación inexplicable, de esas que duelen. Me cuesta creer que el hombre de la foto sea nuestro "profe". Ahora será la Justicia la que defina.
Testimonios de ex alumnos:
Nicolás Ruiz: "Me sorprendió la noticia, no lo puedo creer. Al ‘profe’ lo aprecio un montón, es lo único que puedo decir. Nunca me imaginé que haya sido lo que dicen que fue".
Santiago Tangona: "Tengo una sorpresa enorme. El jugaba con mi papá al rugby, siempre tuvimos una relación de amistad, más allá de ser mi profesor. Todos tenemos una sensación muy parecida".
Fuentedeorigen:Eltribunosalta
Fuente:Rdendh
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