28 de junio de 2010

INFORME ESPECIAL.
A UN AÑO DEL GOLPE DE ESTADO EN HONDURAS.

Honduras: a un año del golpe de estado contra Zelaya, el presidente Lobo denuncia un complot para derrocarlo
(28/6/2010) El mandatario todavía no consiguió el reconocimiento de la comunidad internacional. Sostuvo que Zelaya puede regresar al país cuando él lo desee.
Este último fin de semana el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, ha denunciado una conspiración para tratar de derrocarlo, tal es así que mostró su preocupación por la inestabilidad política que se vive en el país.
Las declaraciones del mandatario se produjeron cuando se cumple un año del golpe de estado que derrocó al ex presidente Manuel Zelaya.
Al respecto, Lobo ha asegurado que Zelaya puede regresar a Honduras cuando él lo desee, sin embargo el ex mandatario no confía en poder hacerlo con garantías ya que la Justicia lo reclama por presuntos delitos de corrupción.
Lobo gobierna Honduras desde diciembre pasado luego de imponerse en las elecciones celebradas el último 29 de noviembre.
En tanto, Lobo todavía no ha conseguido el reconocimiento de la comunidad internacional, tal es así que su país continúa fuera de la Organización de Estados Americanos (OEA) a causa del golpe. Hoy habrá protestas en el país llevadas a cabo por los movimientos que se opusieron al golpe.


DERROCAMIENTO DE MANUEL ZELAYA, ELECCIONES Y ASUNCION DEL GOBIERNO DE PORFIRIO LOBO, LEGITIMADO POR ESTADOS UNIDOS
Un año de represión y muerte en Honduras
Hoy habrá movilizaciones en todo el país recordando el aniversario del golpe de Estado. El movimiento popular de la resistencia denuncia que continúan los asesinatos selectivos de dirigentes. Se instalará una comisión de la verdad.
Por Mercedes López San Miguel
Hace un año, el presidente Manuel Zelaya era arrancado del poder a punta de fusil. La comunidad internacional alzaba la voz en repudio. Honduras era expulsada de la Organización de Estados Americanos (OEA). Estados Unidos pasaba de condenar el golpe a legitimar las nuevas elecciones que se realizaban bajo un manto autoritario. Entonces fue electo Porfirio Lobo, quien asumió en enero pasado con el beneplácito de Washington, la mayoría de los países centroamericanos y dos de sus aliados sudamericanos: Perú y Colombia, que piden el regreso de Honduras a la OEA. Hoy la represión y los asesinatos selectivos siguen tan vigentes como durante el régimen de Roberto Micheletti, señalan los líderes de la resistencia.
El 10 de junio Lobo denunció que en su país se respiraba un “clima de golpe”. Ello no impidió que partiera a ver el Mundial –su viaje duró lo que la selección en Sudáfrica–. La fiscalía le pidió a Lobo que presentara pruebas. No se supo más del asunto. Según Carlos Reyes, uno de los principales representantes del Frente Nacional de la Resistencia Popular, detrás de la denuncia se esconde una maniobra de Estados Unidos. “El embajador norteamericano, Hugo Llorens, se reunió con dirigentes de organizaciones de derechos humanos y les dijo que el gobierno de Lobo es débil y que necesita respaldo. Y el señor que dice estar amenazado se va a Sudáfrica a ver el Mundial. Todo esto es parte de un guión que pretende aplicar la embajada norteamericana.”
Reyes señala en diálogo telefónico con Página/12 que en su país se instaló una segunda base militar estadounidense. “Lobo inauguró en abril pasado una Base Naval en la zona de La Mosquitia, rica en agua y petróleo. Estados Unidos ya tiene la base Palmerola.”
Manuel Zelaya, exiliado en República Dominicana, suscribe a esta idea de guión. Asegura que su derrocamiento fue “planificado en la base de Palmerola por el Comando Sur de Estados Unidos y que Porfirio Lobo no procede contra los golpistas por subordinación a Washington”. Y agrega a la agencia Telam: “Los militares (hondureños) sólo son ejecutores de la parte violenta del golpe de Estado, igual que (el ex presidente de facto, Roberto) Micheletti es un testaferro; ninguno de ellos tiene capacidad de organizar un golpe de Estado”.
Tanto la administración Obama como los gobiernos de Centroamérica, Colombia y Perú abogan por el regreso de Honduras a la OEA. En la última asamblea general del organismo realizada en Perú, la jefa de la diplomacia norteamericana, Hillary Clinton, enfatizó que el gobierno de Lobo “cumple con sus obligaciones bajo los acuerdos Tegucigalpa-San José” –que incluyeron la formación de un gobierno de reconciliación nacional y una Comisión de la Verdad para investigar las violaciones a los derechos humanos durante el golpe–.
Pero estas medidas no impresionan a aquellos países que se niegan a reconocer a un gobierno que, consideran, es el resultado de unas elecciones celebradas en un marco de ruptura democrática y que reclaman que la situación de Zelaya sea resuelta. Exigen que el derrocado presidente vuelva a Honduras con todos sus derechos y sin ser “perseguido”, una condición sine qua non para los países de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) y de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur). Esta última rechazó la presencia de Lobo en la cumbre Unión Europea-América latina que se realizó en Madrid en mayo pasado.
Reyes afirma que hoy habrá movilizaciones en todo el país y que se instalará una Comisión de la Verdad paralela (ver recuadro). “La Comisión de la Verdad avalada por la OEA y Estados Unidos tendrá resultados en 10 años. Sólo se busca blanquear el golpe. El gobierno intenta invisibilizar la resistencia y la represión.”
El dirigente de la resistencia denuncia ataques y asesinatos selectivos. “La persecución continúa contra el movimiento popular organizado. Es una represión selectiva. La semana pasada un compañero maestro fue amenazado por gente armada en un carro. A otra compañera del magisterio también la amenazaron. Hace unos días asesinaron a un dirigente campesino en la zona del Aguán, donde existe un conflicto de tierras.”
Fuente:Pagina12

EL GOBIERNO DE LOBO APUNTA AL AISLAMIENTO DE SUS OPOSITORES
La estigmatización como política
Los jueces que expresaron públicamente su adhesión al orden constitucional fueron removidos; más de una decena de periodistas fueron muertos por difundir la renovada connivencia de políticos y militares.
Por María Laura Carpineta
En Honduras aún es peligroso hablar de golpe de Estado, de resistencia o de violaciones a los derechos humanos. Los que rechazaron abiertamente el golpe, el 28 de junio de 2009, siguen sufriendo las consecuencias. Los jueces independientes, que expresaron públicamente su adhesión al orden constitucional, fueron removidos por la Corte Suprema, cómplice número uno de las Fuerzas Armadas. Más de una decena de periodistas críticos de la renovada connivencia de políticos y militares fueron acallados por las balas de sicarios este año. Y cada dos o tres días cuerpos de jóvenes, algunos incluso con la remera de la consulta popular que impulsaba Zelaya antes del golpe para reformar la Constitución, aparecen en las afueras de Tegucigalpa, maniatados y con señales de tortura. El gobierno “democrático” de Porfirio Lobo los desestima fácilmente. Son jóvenes pandilleros, “maras”, dice, y eso significa que no habrá investigación, verdad ni justicia.
“En la Honduras de hoy el problema no son sólo las ejecuciones, sino la persecución política, la estigmatización como política de Estado”, advirtió recientemente la defensora de derechos humanos, Berta Oliva. Esa estigmatización se traduce en amedrentamiento, pero más que nada en un aislamiento, que prácticamente raya con la invisibilidad. Los familiares de las víctimas de la represión estatal sólo pueden recurrir a las organizaciones de derechos humanos y a sus amistades más cercanas. En los juzgados les dan trámite a los casos, pero nada más. Los jueces y los fiscales aprendieron su lección hace un mes cuando el tribunal supremo removió a cuatro magistrados y a un defensor del Pueblo por cuestionar públicamente el golpe. Y si les quedó alguna duda sobre la determinación del máximo tribunal, la semana pasada la Corte advirtió que está analizando más casos de funcionarios judiciales que “participaron de actos de índole política”.
Las puertas del Congreso o del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos están igualmente cerradas para todos los que no compartan la historia oficial, que sostiene que lo que sucedió el 28 de junio de 2009 fue una “transición constitucional” para rescatar al país de la “amenaza chavista”. El nuevo Congreso fue electo, como Lobo, bajo el amparo de la dictadura, en unas elecciones boicoteadas por la resistencia y por Zelaya. El comisionado Ramón Custodio, en cambio, ocupa el cargo desde antes del golpe, pero fue un férreo defensor de la dictadura de Roberto Micheletti. Según afirmó Custodio a los medios recientemente, los asesinatos de periodistas son una prueba más de la “inseguridad” que azota al país.
Aun más improbable es que las víctimas y sus familiares consigan ayuda de los medios de comunicación. La mayoría de los diarios, radios y canales de televisión pertenecen a los grandes multimedios, los mismos que durante los siete meses que duró la dictadura financiaron sin tapujos el costoso lobby golpista en Washington. Excepto por algunos medios locales, ninguno difunde las denuncias de la resistencia y cuando informan sobre un asesinato, un secuestro o la aparición de cadáveres, se limitan a publicar la hipótesis policial: guerra entre pandillas juveniles, arreglo de cuentas, narcotráfico y, en algún caso, crimen pasional.
Pero, en la superficie, nada de esto es perceptible. Ya casi no hay militares en las calles, ni están tomadas por manifestaciones o vallas de seguridad. El Mundial de Fútbol acaparó la atención de la mayoría, y las escuelas, los hospitales y las empresas abren y cierran sus puertas todos los días, como si nada hubiese pasado.
Lo mismo sucede en el exterior. Excepto para unos pocos países latinoamericanos –entre ellos la Argentina–, Honduras ya no es un paria ni un motivo de tensas e interminables negociaciones internacionales. A pesar de la amnistía dictada a favor de los responsables de la represión de la dictadura, del exilio forzado de Zelaya, de los más de diez periodistas asesinados en lo que va del año y de las solitarias huelgas de hambre de los jueces independientes despedidos por la Corte Suprema, el presidente Lobo consiguió abrir un camino para volver a la OEA, y esta semana sus vecinos centroamericanos podrían aprobar su regreso al Sistema de Integración Centroamericano (SICA), un trámite del que dependen millones de dólares de préstamos internacionales congelados.
Fuente:Pagina12

PARA ALGUNOS ANALISTAS, SE PONDRIA FIN A LA CRISIS POLITICA
El regreso de Zelaya, ¿un caso cerrado?
Un regreso del ex presidente Manuel Zelaya a Honduras sería, para algunos analistas, una solución a la crisis política; mientras que para otros no haría más que exacerbar la crispación que reina en ese país desde su derrocamiento, en junio de 2009. Hasta ahora, el mandatario derrocado descartó volver por considerar que a su llegada sería entregado a “las cortes golpistas”.
El regreso del presidente electo democráticamente es una de las condiciones que impone el grupo de países liderados por el padre del “socialismo del siglo XXI”, el presidente venezolano Hugo Chávez, y entre los que figuran Argentina y Brasil, para permitir la reincorporación de Honduras a la Organización de Estados Americanos (OEA), de la que fue suspendida tras el golpe de Estado.
“El problema se resuelve de manera muy importante con la vuelta de Zelaya”, dice Francisco Rojas, secretario general de la Facultad Latinoamericana de Sociología (Flacso). El experto agrega: “Eso abriría la puerta para un acuerdo en la OEA y en el Fondo Monetario Internacional (FMI)” para que le puedan llegar recursos financieros frescos a este país, que en dos meses podría tener incluso problemas para pagar salarios a los funcionarios públicos”.
Así, Zelaya podría convertirse en un puente para resolver la crisis política entre la tenaz Resistencia al golpe de Estado y el gobierno del actual presidente Porfirio Lobo. La Resistencia sigue reclamando una Asamblea Constituyente –la causa del golpe de Estado– y desconoce a Lobo, mientras que el mandatario no ha logrado dominar al ala más recalcitrante de su propio grupo, el Partido Nacional, donde persisten –según el propio Lobo– intentos golpistas.
El 27 de mayo pasado, Lobo se ofreció a ir a buscar a Zelaya asegurando que tras su regreso no sería encarcelado. “Le ofrecí traerlo conmigo”, dijo. Sin embargo, el derrocado mandatario considera que a su llegada sería entregado a las “cortes golpistas” que no respetarían sus derechos. Entonces el actual presidente hondureño señaló que “era un caso cerrado”. “Es una decisión de él. No veo que más le puedo decir para garantizarle un trato correcto.” Zelaya debe de tener vívido el recuerdo del tiempo que pasó refugiado en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, acosado psicológicamente por las fuerzas militares de su país.
En realidad, Zelaya no sólo no tiene garantizada al ciento por ciento su seguridad en Honduras, sino que la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía –que hace un año ordenaron su expulsión del poder– se ciernen como una espada de Damocles sobre el ex presidente, que podría ser encarcelado en cuanto ponga los pies en el país. La Corte Interamericana de Derechos Humanos sigue denunciando violaciones en Honduras y en mayo afirmó que a Zelaya no se le garantizaría un juicio imparcial.
Y hay quienes afirman que pesan sobre el mandatario derrocado acusaciones de corrupción. “Aunque sea favorecido por una amnistía a los delitos políticos contemplada en el acuerdo de Guaymuras (alcanzado el 30 de octubre pasado entre el gobierno de facto de Roberto Micheletti y representantes de Zelaya), sobre el ex presidente penden acusaciones de corrupción y malversación de fondos públicos a través de abuso de la autoridad”, recuerda el abogado Germán Leitzelar. “Su obligación es presentarse a los tribunales como cualquier ciudadano y será la Justicia la que decida si es juzgado o no por ellos”, dijo Leitzelar, quien no cree que un regreso de Zelaya sea “la solución ni la conclusión” de la crisis que desde hace un año afecta a Honduras.
Muchos señalan la necesidad de un acuerdo en el Congreso para cambiar a la cúpula de la Corte Suprema de Justicia, que recientemente expulsó a cinco jueces críticos con el golpe de Estado, confirmando los temores de una parte de la población acerca de que nada ha cambiado en el país tras la llegada de Lobo al poder en enero pasado.
A ello se suma la fuerte presencia militar al frente de instituciones que en los últimos años habían sido feudo de civiles, como la compañía telefónica Hondutel, Migración, la Aeronáutica Civil y la Marina Mercante.
Fuente:Pagina12

Comisión de la verdad paralela
La Plataforma de Derechos Humanos de Honduras, con el apoyo del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), instalará hoy una comisión de la verdad paralela a la oficial.

La comisión estará integrada por personalidades nacionales e internacionales, entre los que destacan los argentinos Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, y Nora Cortiñas, fundadora de Madres de Plaza de Mayo. También formarán parte el juez y catedrático español Luis Carlos Nieto, la jueza de la Corte Suprema de Justicia salvadoreña Mirna Perla Jiménez y el abogado canadiense Craig Scott, entre otros.

La comisión tendrá como función principal “investigar y establecer las violaciones de derechos humanos que se produjeron a partir del golpe de Estado del 28 de junio de 2009 y las que se perpetren hasta que finalice su mandato, identificando, de ser posible, a las personas e instituciones responsables”.
Fuente:Pagina12


Continúa suspendida por la OEA
Honduras, 'noqueada' un año después del golpe de estado contra Zelaya

Zelaya toca la guitarra en su actual residencia en Santo Domingo. Efe
El país padece una situación de aislamiento externo y fractura interna
Una parte de la comunidad internacional no reconoce al actual Gobierno de Lobo
Honduras cumple este lunes el primer aniversario del golpe de Estado que sacó del poder a Manuel Zelaya, rompiendo el proceso democrático abierto en 1980 y dejando a un país en una situación de aislamiento en el exterior y fractura en el interior que aún no ha superado.
El
primer año del derrocamiento de Zelaya se cumple en un ambiente de rechazo al Gobierno que desde el 27 de enero pasado preside Porfirio Lobo, del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), que condenó el golpe.
Una parte de la comunidad internacional también sigue sin reconocer al Gobierno de Lobo, mientras que
el país sigue suspendido de la Organización de Estados Americanos (OEA) desde el 4 de julio del año pasado, y el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) aún no ha normalizado las relaciones por la oposición a ello de Nicaragua.
El ex gobernante fue depuesto por los militares y enviado en un avión a Costa Rica, cuando promovía una consulta popular orientada a reformar la Constitución, aún cuando tenía una prohibición legal.
Zelaya, otrora líder del conservador Partido Liberal, que lo llevó al poder en las elecciones de noviembre de 2005, reside en la actualidad en República Dominicana, donde viajó el 27 de enero pasado, el mismo día que debía concluir su mandato de cuatro años.
Presión internacional
Gran parte de la comunidad internacional sigue presionando para que Zelaya regrese al país con todas las garantías y que no se le persiga por cuestiones políticas, elementos que varios países de la región ponen como condiciones necesarias para el reconocimiento del Gobierno de Lobo.
Sin embargo, contra Zelaya pende una orden de captura por cuatro presuntos delitos, entre ellos, abuso de autoridad y traición a la patria, por lo que de regresar deberá responder ante los tribunales de Justicia, según sostiene el fiscal general del Estado, Luis Rubí.
Hasta mayo pasado, Lobo estuvo insistiendo en que Zelaya podría volver al país cuando quisiera y que nadie le haría nada, además de que se le daría un tratamiento especial por su condición de ex presidente, lo que algunos sectores que apoyaron el golpe calificaron de injerencia del gobernante en asuntos del Poder Judicial.
A finales de mayo, Lobo también indicó que estaba dispuesto a traer él mismo a Zelaya de la República Dominicana, y que sobre el tema ya había hablado con el presidente del país caribeño, Leonel Fernández.
El factor EEUU
En declaraciones recientes desde Santo Domingo, Zelaya dijo que no teme regresar a su país y que quiere hacerlo, pero que Estados Unidos se opone.
"Estados Unidos se opone a mi retorno, como es evidente, protegen la impunidad de los golpistas", enfatizó Zelaya.
En la actualidad, Lobo ha dado por "cerrado" el tema de Zelaya, quien entre otras cosas ha pedido a sus ex funcionarios que no respondan ante la Comisión de la Verdad y Reconciliación que el actual presidente puso en marcha el pasado 4 de mayo para que indague los hechos ocurridos antes, durante y después del 28 de junio de 2009.
Mientras, los más afectados por la crisis política de 2009 en Honduras son los pobres, que suman alrededor del 70% de los ocho millones de habitantes que tiene el país.
Fuente:ElMundo.Es


EE.UU. estuvo detrás del golpe de Estado, afirmó Zelaya
Escrito por Carmen Esquivel Sarría
lunes, 28 de junio de 2010

Tegucigalpa, 28 jun (PL) Transcurrido un año de la ruptura institucional en Honduras, los hechos confirman que Estados Unidos estuvo detrás del golpe de Estado, aseguró el ex presidente Manuel Zelaya.
Aunque al principio el Departamento de Estado negó su vinculación, ya se han ido aclarando las causas y los actores intelectuales que se mantenían ocultos, dijo el ex mandatario en una entrevista publicada hoy aquí por el diario La Tribuna.Zelaya fue secuestrado el 28 de junio pasado en su residencia por militares encapuchados, llevado a la base militar de Palmerola y desterrado a Costa Rica.
El propósito de los golpistas fue impedir la realización ese día de una encuesta para conocer la opinión del pueblo en torno a futuras reformas constitucionales.
"A un año del golpe de Estado el pueblo hondureño es testigo fiel del papel que juegan los intereses económicos estadounidenses en este trágico evento", dijo Zelaya.
Denunció que Estados Unidos confirma con sus actos ser el mejor defensor del golpe, en tanto todas las acciones del régimen de facto y del gobierno de Porfirio Lobo favorecen a las transnacionales norteamericanas, especialmente las del petróleo.
En opinión del ex mandatario la decisión del gobierno de Lobo de retirar a Honduras de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA) sigue copia fiel al mandato de Washington.
Por otra parte -dijo- se ha paralizado el proyecto de recuperación de la base militar estadounidense de Palmerola.Zelaya criticó manifestaciones del Departamento de Estado que desconocen las violaciones de los derechos humanos y favorecen la impunidad y los privilegios para los golpistas.
El ex presidente, quien se encuentra en República Dominicana, afirma que su meta es volver a Honduras y lograr el respeto a su dignidad y la de su familia.
Fuente:PrensaLatina

Seguidores de Zelaya marcharon en recuerdo de primer año del golpe
Miles de seguidores del derrocado ex presidente hondureño Manuel Zelaya marcharon hoy por las calles de Tegucigalpa, la capital de Honduras, para recordar el primer año del golpe de Estado que sacó del poder a su gobierno.
Sindicalistas de entes estatales, docentes del sector público, estudiantes y pobladores fueron la principal columna de los manifestantes, a los que se unieron centenares de militantes del ahora partido Liberal, del cual Zelaya es miembro, a fin de protestar por la acción de hace un año.
El domingo 28 de junio del 2009 comandos militares arrestaron a Zelaya en la madrugada y horas después lo expulsaron a Costa Rica.
Las Fuerzas Armadas señalaron que cumplieron una orden emitida por la Corte Suprema de Justicia, que había recibido varias acusaciones contra el ex mandatario de parte de la Fiscalía General por abuso de autoridad y traición a la patria.
En la protesta de hoy, los seguidores de Zelaya denunciaron la violación a los derechos humanos de parte de la actual administración del presidente Porfirio Lobo Sosa, el asesinato de ocho periodistas en dos meses, así como el hostigamiento del que dicen ser objeto de parte de las fuerzas policiales y militares.
Los manifestantes se aproximaron a inmediaciones de la Casa Presidencial, pero no fueron autorizados a llegar a las cercanías de las mismas por responsables de seguridad, que habían ordenado un cordón policial-militar.
Los seguidores de Zelaya, aglutinados en el Frente Nacional de Resistencia, esperaban continuar con varias actividades a lo largo del día, ya que tienen preparados un concierto y la presentación de un libro sobre los hechos del golpe.
También se instalará una Comisión de la Verdad, paralela a la montada por el gobierno y la Organización de Estados Americanos (OEA), que investigará lo ocurrido en el golpe de Estado y las siguientes acciones de violaciones a los derechos humanos.
Según reportes de las cadenas radiales, también se registraron acciones en la zona norte y caribeña de Honduras, con tomas de puentes y carreteras de parte de los seguidores de Zelaya.
Zelaya, que se encuentra en República Dominicana, no ha previsto ningún acto, ni ha enviado declaración a sus seguidores.
En tanto, los simpatizantes del golpe de Estado no tienen ningún evento público y la Unión Cívica Democrática (UCD), adversaria a Zelaya, llamó a sus simpatizantes a vestir de blanco el lunes, conmemorando lo que llaman el "salvamento de la democracia" de Honduras.
Fuente:UltimasNoticias.com

París, 28 jun (EFE).- Reporteros sin Fronteras (RSF) constató hoy el "fracaso vertiginoso" del Estado de derecho y de las libertades públicas en Honduras, en el primer aniversario de un golpe de Estado que le ha convertido en el país más peligroso del mundo para los periodistas, según la organización.
En un comunicado conjunto con la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC) y el Comité por la libre expresión (C-Libre), RSF señaló que desde el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya hasta la investidura de Porfirio Lobo, el pasado 27 de enero, los medios de comunicación opuestos al golpe padecieron "actos de censura, brutalidades, y militarizaciones".
"Fue el caso de 'Canal 36 Cholusat', 'Radio Globo', 'Radio Progreso' y 'Radio Uno', así como de medios comunitarios como la radio (de la etnia) garífuna 'Faluma Bimetu', devastada por un incendio criminal", recordaron.
Asimismo, según RSF, la prensa extranjera tampoco quedó exenta de la censura y del sabotaje, ya que en las primeras horas del golpe de Estado, una decena de periodistas fueron expulsados del país.
Por otro lado, y en lo que RSF consideró un segundo período tras el golpe, a partir de la elección de Porfirio Lobo, el país quedó marcado por el asesinato de ocho reporteros profesionales entre marzo y junio de 2010.
Fueron asesinados Joseph Ochoa (profesional del "Canal 51"), David Meza Montesinos, ("Abriendo Brecha" y "El Patio"), Nahúm Palacios ("Televisora de Aguán - Canal 5"), Bayardo Mairena, ("Canal 4"), Manuel Juárez ("Radio Excélsior"), Luis Antonio Chévez, ("W 105"), Georgino Orellana ("Televisión de Honduras") y Luis Arturo Mondragón ("Canal 19").
Reporteros sin Fronteras recordó, además, que si bien "es posible que todos estos asesinatos no estén relacionados con la violencia política", no se justifica "la actitud de las autoridades", que ignoran posibles vínculos entre algunos de estos crímenes y el estado de agitación política.
Para paliar esta situación, en el comunicado se solicita, entre otras cosas, la instalación de una Comisión Interamericana de Derechos Humanos permanente para Honduras que deberá perdurar hasta que la libertad de prensa en el país mejore.
También se reclama una investigación civil independiente con el apoyo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para que se indague sobre los asesinatos y agresiones a periodistas durante este período y la creación de "auténticos" mecanismos para la protección de los profesionales de la información.
Fuente:ABC


RSF denuncia la violencia ejercida contra los medios de comunicación en Honduras desde el golpe de Estado
Foto: Reuters
TEGUCIGALPA, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -
Reporteros Sin Fronteras (RSF), la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC) y el Comité por la Libre Expresión (C-Libre) expresaron este lunes su malestar por la violencia que se ha ejercido contra los medios de comunicación y sus profesionales en Honduras desde que se perpetrara el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 y que continúa en el mandato del presidente Porfirio Lobo.
El comunicado emitido de forma conjunta por estas organizaciones distingue dos periodos. El primero, que abarca la etapa del régimen interino liderado por Roberto Micheletti, estaría caracterizado por "actos de censura, sabotajes, brutalidades y militarizaciones de medios de comunicación conocidos por su línea de oposición al golpe" que también afectaron a la prensa internacional cuyos periodistas fueron, en muchos casos, expulsados del país.
El segundo periodo, que comprende el mandato de Lobo, ha estado marcado por el asesinato de ocho periodistas y de numerosos defensores de los Derechos Humanos que, según denuncia este escrito, no han sido investigados con la suficiente diligencia debido a la indiferencia del Gobierno hondureño ante estos crímenes.
"Es posible que todos estos asesinatos no estén relacionados con la violencia política que afecta al país desde hace un año. Pero no justifica en ningún caso la actitud de las autoridades que consiste en excluir sistemáticamente, y a priori, cualquier relación entre estos dramas y dicha violencia", recoge el documento.
En este contexto, las organizaciones firmantes solicitan la instalación de una Comisión Interamericana de Derechos Humanos permanente en el país centroamericano, así como la apertura de una investigación civil respaldada por la Organización de Estados Americanos (OEA) con el fin de garantizar su independencia.
En lo que se refiere al ámbito de protección de los medios de comunicación, exigen que se restituyan los equipos sustraídos de las empresas informativas en los saqueos perpetrados por el Ejército y que se respete la "pluralidad y la diversidad informativa para los sectores comercial, público y comunitario".
Fuente:Latam

Resistencia sale a las calles para exigir el regreso de la institucionalidad en Honduras

Organizaciones sociales reclaman el regreso de la institucionalidad a Honduras. (Foto: Archivo)
En España las protestas se hicieron presentes por las víctimas del golpe de Estado de hace un año. (Foto: Efe)

Zelaya se mantiene en el exilio desde el golpe de Estado a su Gobierno.
(Foto: Archivo)
Las marchas convocadas en Honduras y en otras naciones del mundo, tienen por finalidad recordar la represión que se vivió contra el pueblo tras el golpe militar que expulsó al ex presidente Zelaya y dejó en ese país centroamericano una división política y social que después de un año se mantiene


El Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) se unió al pueblo de ese país para marchar este lunes en conmemoración al primer aniversario del golpe de Estado en Honduras contra el ex presidente, Manuel Zelaya y para ejercer presión al cuestionado gobierno de Porfirio Lobo, y dé paso al regreso de la institucionalidad a la nación.
La movilización saldrá de la Plaza El Sol, en el oriente de la capital, y terminará en la Plaza Colprosumah, donde se encuentra un edificio del gremio magisterial, recinto en que los seguidores de Zelaya instalarán la Comisión de la Verdad alterna a la que convocada por el Gobierno el pasado 4 de mayo con la presencia del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.
De acuerdo con la enviada especial de teleSUR a Tegucigalpa, Madelein García la fuerzas de seguridad comenzaron a replegarse en los alrededores de la Casa Presidencial y el Congreso, con el fin de evitar actos de violencia.
Los líderes de la Resistencia aseguran que no tienen enemigos y por el contrario, ellos impulsan al resto del país a seguir en la lucha por sus derechos.Se espera que las movilizaciones y tomas de vías se hagan en todo el país en paralelo a la instalación de la Comisión de la Verdad paralela a la que adelanta Lobo.La Comisión que impulsa el FNRP, está integrada por personalidades cuyo trabajo es reconocido en el mundo por la defensa de los derechos, como el premio Nobel de paz argentino, Alfonso Pérez Esquivel.
La misma recogerá todas las denuncias, elaborará un informe sobre las violaciones a derechos humanos, señalará a los actores intelectuales y materiales del golpe de Estado y luego elevará el caso a la Corte Penal Intenacional, según reportó García.
En esa reunión además estará la también Nóbel guatemalteca,Rigoberta Menchú, junto a otras seis personalidades como una de las fundadoras de la organización argentina Madres de Plaza de Mayo, Nora Cortiñas; y el costarricense Francisco José Aguilar, y el sacerdote belga Francois Houtart.
Xiomara Castro, esposa del ex mandatario derrocado, llegó la víspera a Honduras procedente de República Dominicana, con el propósito de participar en la manifestación.
Seguidores del ex gobernante expresaron recientemente que no confían en la Comisión de la Verdad de la Administración actual y rechazan las indagaciones abiertas contra Zelaya por supuestos actos de corrupción durante su gestión, considerado además como una forma de persecución.
El FNRP está compuesto por organizaciones sociales que liderarán las marchas que están convocadas y recolecta firmas con el fin de presionar al Gobierno de Lobo para que convoque a una Asamblea Constituyente y se permita el regreso de Zelaya al país.
Para el 15 de septiembre, día de conmemoración de la independencia del país, el FNRP espera reunir un millón 250 mil firmas.Más allá de HondurasMás allá de las fronteras del país centroamericano, organizaciones sociales y políticas de varias partes del mundo manifestaron en contra del golpe en Honduras y a la insconstitucionalidad.
España recuerda este lunes a "las víctimas de la represión" luego del golpe militar, al tiempo que exigen al Gobierno de ese país europeo y a la Unión Europea (UE) mayor firmeza para el restablecimiento de la institucionalidad democrática.
"España sigue ejerciendo la presidencia de turno de la UE y queremos denunciar la impunidad que sigue vigente un año después del golpe de Estado", expresó una portavoz de una de las organizaciones convocantes del acto celebrado ante la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.También están incluidos en la convocatoria grupos como Ecologistas en Acción, Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), Red Enlazando Alternativas, Izquierda Anticapitalista o Izquierda Unida.
En la concentración, se dispuso una decena de siluetas de papel en el suelo que representan a las casi 50 víctimas de la represión que sucedió al golpe del 28 de junio del año pasado y se desplegó una pancarta donde se podía leer "Contra la impunidad en Honduras" y entregaron una carta dirigida al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.El texto exige "una posición más firme" del bloque europeo para lograr el "completo restablecimiento de la institucionalidad democrática en Honduras, para que cesen la impunidad y las graves violaciones de Derechos Humanos que se siguen perpetrando".
Los movilizaciones con motivo del golpe de Estado tienen lugar también en otros países para recordar a las víctimas y denunciar que "la impunidad no ha cesado" y que "de una forma u otra se está legitimando al nuevo presidente hondureño, Porfirio Lobo".
Se espera manifestaciones en México, Nicaragua, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos y Venezuela.El domingo, se realizó una vigilia ante la entrada principal de la Embajada de Honduras en El Salvador, organizada por el Movimiento Social en solidaridad con el pueblo hondureño.
"Ha sido un año de lucha, de protestas y de rechazo al golpe de Estado y un año de sufrimiento de la resistencia, pero a la vez es el surgimiento de la unidad popular", dijo Juan Barahona, coordinador nacional del FNRP.Esa convocatoria contó con la participación de organizaciones sociales, estudiantiles y campesinos que llegaron de Ciudad Delgado, Ayutuxtepeque, Mexicanos y otros, así como se espera que durante el transcurso de la noche se integren otras organizaciones del interior del país.
Fuente:Telesur

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