Causas Caballero y Margarita Belén
Una recorrida por las cárceles del terror
Se harán inspecciones oculares a la alcaidía de Resistencia, a la Brigada de Investigaciones, a la Jefatura de Policía y al Regimiento en La Liguria. Se ordenó buscar por la fuerza pública a un ex gendarme y a un ex policía citados como testigos
En la recta final de los juicios por crímenes de lesa humanidad que se desarrollan en el Tribunal Oral Federal: Causa Caballero y Masacre de Margarita Belén, esta semana y la próxima estarán destinadas a realizar inspecciones oculares a distintos lugares vinculados a las causas.
En el caso de la Masacre, para este jueves está prevista una visita al escenario de los fusilamientos el 13 de diciembre de 1976. En tanto, este miércoles, está programada una ronda de testigos –si se presentan, teniendo en cuenta los antecedentes-, con habitantes de la zona donde se produjo la matanza, y que fueron testigos indirectos.
En cambio, en la Causa Caballero, tras una semana sin audiencia debate, el Tribunal encabezado por Víctor Alonso decidió el siguiente cronograma, para tratar de llegar con un fallo antes de fin de año: inspección judicial a la alcaidía (Dirección del Servicio Penitenciario y Readaptación Social), Brigada de Investigaciones (hoy Casa por la Memoria) y a la Dirección de Investigaciones por calle Juan B. Justo, Jefatura de la Policía y a la Base de Apoyo Logístico de Resistencia (ex Grupo de Artillería 7) del Ejército Argentino.
Denominadores comunes: fueron centros de detención –la mayoría clandestinos-, donde se torturaron presos políticos.
CRONOGRAMA
-Lunes 8: alcaidía de Resistencia, a las 8.30, con Carlos “Ratón” Aranda como testigo. Jefatura de Policía, también con Ratón Aranda como testigo. Base de Apoyo Logístico de La Liguria, con Eusebio Esquivel como testigo (fue soldado en 1976 y estuvo detenido en el Regimiento).
-Martes 9: Dirección de Investigaciones por calle Juan B. Justo 473, testigos: José Luis Valenzuela, Eugenio Domínguez Silva –detenido siendo menor de edad- y Carlos Dante Peinó. Ex Brigada de Investigaciones –hoy Casa por la Memoria- por calle Marcelo T. de Alvear, con Víctor Fermín Giménez, Osvaldo Raúl Ufferer y Miguel Nieva (del Equipo Argentino de Antropología Forense) como testigos.
“A las inspecciones a concretarse (…) salvo modificación que el Tribunal dispusiere al momento de concretarse las diligencias, en principio, únicamente deberá preverse el traslado de los siguientes internos: José Francisco Rodríguez Valiente, Gabino Manader, José Marín, Francisco Orlando Álvarez y Rubén Héctor Roldán”, indicaron los jueces.
CON LA FUERZA PÚBLICA
Por otra parte, el Tribunal dispuso que un ex gendarme y un ex policía citados como testigos fueran buscados por la fuerza pública para la testimonial del miércoles 17, ya que todas las veces que fueron convocados no asistieron al edificio de la calle Yrigoyen –que pertenece a Correo Argentino-.
Se trata de Emilio Sacchitella, gendarme retirado acusado de participar en varios operativos para detener-secuestrar militantes políticos. También fue visto junto al ex fiscal Carlos Flores Leyes, cuando éste tomaba declaración a los presos políticos en la sede de Gendarmería por calle Julio A. Roca. Además, está acusado ante otros tribunales federales del país.
En el caso del policía Roberto Serrano, también convocada para el miércoles 17, las fuentes consultadas explicaron que se trata de un agente jubilado que conoce detalles del accionar de la Patota de la Brigada de Investigaciones.
La tercera testigo en cuestión, todos pedidos por los abogados defensores, se trata de Rosa Nélida Rey de Rinessi.
Informe: Marcos Salomón
FuentedeOrigen:ChacoDiaPorDia
Fuente:Agndh
Causa Masacre de Margarita Belén día 36
miércoles 3 de noviembre de 2010
“CUATRO CUERPOS ENSANGRENTADOS Y UN COCHE”
Fue lo que vieron el 13 de diciembre los hermanos Martín y Amadeo Pegoraro en la ruta 11 cerca de la zona de la Masacre de Margarita Belén. También declaró - por segunda vez- el ex soldado Alfredo Pegoraro. El jueves se realiza la inspección ocular en el lugar de los hechos.
Por Gonzalo Torres
El trigésimo sexto día de audiencia de la causa que investiga la Masacre de Margarita Belén tuvo tres testigos de la familia Pegoraro: los hermanos Martín y Amadeo y el ex soldado Alfredo, pariente lejano de los primeros, que fue convocado para ampliar su declaración de principios de septiembre. Los hermanos Pegoraro contaron cómo vieron cuatro cuerpos amontonados, con manchas de sangre, y un coche de color blanco al costado del camino en la ruta 11 a primeras horas de la mañana del 13 de diciembre de 1976.
La audiencia continúa hoy a las 8 30 de la mañana con la inspección ocular del paraje de la ruta 11 donde tuvieron lugar los hechos. Desde la Fiscalía se solicitó la presencia de Miguel Salinas, el fotógrafo de la policía que registró en la zona 17 cadáveres y dos vehículos baleados.
LOS HERMANOS AMADEO Y MARTÍN PEGORARO
Los colonos Amadeo (73 años) y Martín (59) Pegoraro viven en “Costa Inés”, cerca de la localidad de Margarita Belén, a 6 km de la ruta 11 y a unos 15 de la zona de la masacre. Su parecido es sorprendente: son un calco uno del otro, tanto que cuando se retiró el mayor y fue el turno de Martín, a muchos les pareció que el último testigo se había mudado de ropa.
El 13 de diciembre de 1976 los dos hermanos salieron temprano en su camioneta hacia un campo en el que tenían animales que debían soltar a unos 25 km de su casa. Iban por ruta 11 hacia la rotonda de la ruta 90, en dirección a Las Palmas, cuando un retén policial / militar les cortó el paso. Los hermanos explicaron a los uniformados que tenían que “soltar la hacienda” a unos pocos kilómetros y consiguieron el permiso para continuar viaje, acompañados por un policía. “Íbamos con cuiqui por tanto movimiento” reconoció Amadeo. “Cerca del puente del riacho Ortega vimos 4 cuerpos, y un coche blanco, a 60 metros del asfalto, sobre un camino alternativo” relató. Los cuerpos estaban “amontonados y con manchas de sangre”, ubicados en la banquina izquierda yendo para Formosa. “Había uno con el pelo oscuro y largo, podría ser una mujer” describió.
CAMIONES MILITARES Y TIROTEOS DE MADRUGADA
Cuando le llegó su turno de declarar, Martín confirmó en líneas generales los datos brindados por su hermano mayor. Él era el que manejaba la vieja camioneta familiar, incomodado por la presencia de los policías, (todos desconocidos porque ninguno de los agentes era de la zona). Es por eso que vio las cosas de “reojo”: no percibió sangre en los cuerpos. Sí recuerda que el coche estaba con la delantera apuntando hacia el camino de tierra, y con las puertas abiertas, y que había muchos camiones militares en ambas banquinas.
Sobre los prolegómenos de esa mañana, Amadeo contó que cerca de las 3 y media de la madrugada escuchó “cuatro o cinco disparos de escopeta”, razón por la cual decidió retrasar su partida y esperar a que amanezca, acompañado de unos buenos mates.
Sobre el otro Pegoraro, el ex colimba Alfredo, ambos hermanos contaron que apenas lo conocen; “es un pariente lejano” y que nunca les refirió nada sobre el traslado de cuerpos. Martín contó que sí recuerda haber conversado con Rogelio Alfredo Bruno, vecino de Margarita Belén que testimonió en la causa y contó que el ex colimba le dijo que había trasladado cuerpos desde la morgue del Hospital Perrando al regimiento de la Liguria, donde fueron exhibidos. Por último, Martín Pegoraro acercó un dato de interés: “Hay otro Pegoraro, en la “Loma”, vive más cerca de la zona y puede saber algo”.
ALFREDO PEGORARO, SU SEGUNDO TESTIMONIO
Alfredo Pegoraro declaró en la causa a principios de septiembre: su testimonio estuvo plagado de contradicciones respecto de una declaración suya ante el juzgado de instrucción en 2006, y casi le vale ser procesado por falso testimonio. En esta oportunidad Pegoraro respondió únicamente “preguntas ampliatorias”; dijo no haber comentado a nadie que había sido chofer del imputado Luis Alberto Patetta, ni que este haya realizado una arenga en el playón del regimiento la mañana del 13. Reconoció que probablemente comentó a un pariente, (Alfredo Pegoraro, el que vive en la Loma), que vio cuerpos baleados sobre un camión en el regimiento de la Liguria. Al respecto el abogado defensor Carlos Pujol pidió un careo del testigo con Rogelio Bruno. El tribunal decidirá la cuestión más adelante.
TRASLADO DESDE LA MORGUE
En cuanto al traslado de cadáveres explicó que una vez le tocó ser “el soldado de apoyo” de un traslado de un cajón cerrado desde la morque del Hospital a la localidad de Paso de los Libres, en Corrientes, antes de los hechos que se investigan, y en un caso que nada tiene que ver con la causa.
Se cree que puede tratarse de Pablo Alberto Martinelli, militante correntino colaborador de Montoneros que fue asesinado en el Chaco en noviembre de 1976.
Cuando el abogado querellante Mario Bosch solicitó informes del hecho para su posterior investigación, desde la defensa Carlos Pujol hizo una especie de chiste al respecto, mencionando el “caso de Caín y Abel” para alegar una supuesta exageración en la pretensión de investigar por parte del abogado querellante. Tajante, Bosch le replicó que son todavía muchísimos los casos de víctimas del terrorismo de Estado que permanecen sin esclarecer y le enrostró el drama de los desaparecidos, sin ni siquiera el derecho a una tumba: Pujol no tuvo otra opción que reconocer la pertinencia del pedido y guardar un prudente silencio.
Fuente:LaHojadelJuicioyCastigo



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