Causa Masacre de Margarita Belén día 44
miércoles 22 de diciembre de 2010
UNA DESPEDIDA DE AÑO CON FUEGO CRUZADO
Con fuertes cruces entre las partes se realizó el careo entre el ministro de Educación Francisco Romero y la profesora María del Carmen Mcdonald y el ex soldado y escritor inédito Alfredo Maidana. La causa pasa a cuarto intermedio hasta el 9 de febrero de 2011.
Por Gonzalo Torres
El último día de audiencia del 2010 de la Causa que investiga la Masacre de Margarita Belén - un día que pasará a la historia por las sentencias a los genocidas Videla y Menendéz en Córdoba-comenzó pasadas las 10 de la mañana. El debate en el Chaco fue un día atípicao y tenso: la primera vez que se realizó un careo, por tandas, primero con los testigos el ministro de Educación Francisco Romero y el ex soldado Alfredo Maidana, y después con este y la profesora María del Carmen Mcdonald. Como ya es costumbre, las partes tuvieron varios encontronazos durante la jornada, el mayor fue un pedido de procesamiento por falso testimonio cruzado; desde la querella y fiscalía objetaron la veracidad de los dichos de Maidana en razón de contradicciones y confusiones de peso en su relato. Menos claro fue el pedido de la defensa; falso testimonio para Romero y Mcdonald y un insólito pedido de investigación por una supuesta oferta de pago a Maidana para que declarase. El tribunal decidió posponer una resolución al respecto con el fin de “resguardar la imparcialidad del proceso ya que un pronunciamiento sería prematuro”.
El careo se realizó a pedido de la defensa, después de las contradicciones entre los testimonios de Alfredo Maidana y la dupla Francisco Romero – María del Carmen Mcdonald en debates anteriores de la causa.
Romero manifestó que en el año 2003 la profesora Mcdonald le presentó a un ex conscripto de apellido Maidana que buscaba asesoramiento para escribir un libro sobre su época de soldado en el Regimiento de la Liguria en 1976, con un capitulo sobre la Masacre de Margarita Belén. Romero acercó grabaciones de un par de encuentros de trabajo. La profesora Mcdonald no solo confirmó los dichos de Romero, entregó una agenda en la que registraba sus tareas en la que consignó que se trababa de un libro de Durante su testimonio Maidana dijo que el libro era una ficción y que lo que se grabó fue la lectura de textos que le pasaba Romero.
El careo se realizó de la siguiente manera: La pareja de testigos (Romero – Maidana primero y Mcdonald - Maidana después) sentada de frente al tribunal. La jueza Yunnes leyó una lista con las contradicciones más sobresalientes de los testimonios precedentes de cada uno, para que los testigos ratifiquen o rectifiquen sus dichos. En todos los casos en los que la contradicción persistió (la mayoría) el tribunal habilitaba un dialogo entre los declarantes a fin de aclarar la cuestión. En todo momento los tres testigos mantuvieron la calma y se trataron con respeto, pese a que unos y otro manifestaron cosas diametralmente opuestas.
EL CAREO
La primera contradicción a aclarar fue sobre la cantidad de reuniones y quienes estuvieron presentes. El ministro Romero relató que hubo tres encuentros de trabajo: el 16 de octubre, el 13 de noviembre, y el 4 de diciembre de 2003. En 2009 hubo otro encuentro, con la presencia de Alfredo Germinagni. Maidana dijo que fueron muchos, pero en este caso la contradicción no fue tal: Romero se refería a las reuniones en las que se trabajó en el libro, que efectivamente, Maidana reconoció, fueron tres.
El género del libro
Romero manifestó que desde el comienzo se pensó en un libro autobiográfico. Con posterioridad la profesora Mcdonald aseguró lo mismo cuando testimonió, y manifestó que registró en sus anotaciones que el libro era una “investigación histórica de carácter autobiográfico”. Maidana insistió con que fue una obra de ficción, “con partes de verdad” (cómo aprendió a valorar a su madre, y el orden que le inculcó el Ejército…).
El abogado Mario Bosch le preguntó sobre el título del libro. Romero y Mcdonald afirmaron que el nombre elegido era “Los del Medio”. Maidana lo niega, dice que quería llamarle “Memoria de un soldado” o “Bajo Bandera”. Si era un libro de ficción, porque quería ponerle la palabra “memoria” en el título? Preguntó el querellante.
“Porque para escribir hay que tener memoria” soltó Maidana, y muchos tuvieron que esforzarse para no reír.
La metodología de trabajo
Esta cuestión fue la más problemática. Conforme se avanzaba en la exégesis del testimonio anterior de Maidana su discurso mostraba flaquezas y muchas incongruencias, al punto que sacó de quicio a más de uno con sus permanentes olvidos y su descripción intrincada de los hechos.
Romero explicó que se trabajaba como una entrevista. “Mi trabajo fue tratar de que la palabra de Alfredo, que estaba vedada desde hace 20 años decía él- saliera a la luz. Honro y honraré siempre la profesión de escritor” afirmó.
Sobre esto la profesora Mcdonald precisó: “Maidana pedía que saliera el libro con su palabra. El relato cambia cuando se refiere al 12 y al 13. Es más preciso, cuenta los hechos con sus horarios, qué hacía en el regimiento y describió que la sala de tortura estaba cerca del lavadero y que los calabozos estaban cerca del Casino de oficiales”.
Pero Maidana se mantuvo en sus trece: relató que leyó textos escritos por Romero, siendo este el punto más confuso de su testimonio: el entrevistado lee en voz alta un texto redactado por su entrevistador.
Habilitado el dialogo, Romero amplió su descripción de los hechos: “Maidana relataba y sollozaba (cuando se refería a los hechos del 13), yo hacía preguntas. (En las grabaciones) se escucha que la estructura del relato es oral, tiene los baches propios de la oralidad, las dudas, el relato de todo es de Maidana”.
Al respecto Maidana “explicó” que “lloraba porque era uno de los momentos más tristes de mi vida: me separé. Estaba muy vulnerable”. Con respecto al ritmo de la grabación concedió a medias: “Si, era oral, pero los textos que leía eran de Romero”.
En este punto el abogado querellante Mario Bosch le pidió una aclaración. “Si buscaba un corrector, ¿porqué aceptó leer un texto que no era suyo? – le preguntó. “Porque Romero me dijo que tenía que ponerle algo importante al libro” fue la respuesta.
Las advertencias sobre las implicancias jurídicas del libro y el pago.
Esta es otra de las contradicciones más contundentes. Tanto Romero como Mcdonald le advirtieron de las posibles consecuencias jurídicas de un libro en el que se relata en primera persona cómo sucedió la Masacre, uno de los crímenes emblemáticos del Terrorismo de Estado en el Chaco.
Romero inclusive se tomó el trabajo de contactar a Maidana con Mario Bosch para ponerlo al tanto. Se lo informó sobre la causa en trámite, y se le ofreció seguridad. Maidana no aceptó esto último y se mostró muy seguro: “Mi contribución es el libro” les dijo.
La versión de Maidana fue que se enteró del capitulo de la Masacre cuando leyó el libro. Que no sabía nada sobre la posibilidad de un juicio , porque pensaba que todo era ficción: cuando lo supo salió despavorido.
Además, deslizó una suerte de acusación: “Romero me ofreció dinero (5 mil pesos) no sé si para declarar o para publicar el libro. A mi hijo le dieron 500 pesos…” manifestó Maidana. El señalado relató que “todo trabajo que se encarga se paga” en referencia a los honorarios de Maidana como escritor del libro y a su hijo por el diseño gráfico de la obra.
FISCALÍA: PROCESAR A MAIDANA POR FALSO TESTIMONIO
Después del careo, el fiscal Carlos Amad describió lo que se escuchó de boca de Maidana: “Hemos escuchado cosas absurdas porque miente descaradamente porque Maidana cambia la versión de los hechos segundo a segundo”. En razón de sus contradicciones Amad solicitó se procese a Maidana por falso testimonio.
El fiscal prosiguió su acusación; “Manifestó que nombra a todos los jerarcas del Terrorismo de Estado, cuyos nombres son conocidos por todos, pero también nombra a personal subalternos, y otros detalles solo conocidos por alguien desde adentro. De las grabaciones surge que Maidana miente: se escucha un relato espontáneo por los modos de hablar y las muletillas, y no se siente que lea”. Como para descomprimir se permitió un chiste; “Si esto es ficción entonces yo me tengo que levantar y dedicarme a hacer pozos”.
¡Si! – le replicó el abogado defensor Carlos Pujol, por lo que la presidente del tribunal Gladys Yunnes tuvo que llamar a silencio a las partes y a los imputados.
El querellante Bosch adhirió a los planteos de Amad, haciendo hincapié en las “contradicciones de Maidana con elementos objetivos de prueba, y con la misma lógica”.
Dijo que de las grabaciones surge la voluntad de Maidana de ser grabado. “Nunca dijo que era una ficción. Es absurdo pensar que si Romero fue el autor del texto Maidana enviaría los textos a Romero” precisó. “Lo real es una metodología de entrevista por hechos reales, con pausas, muletillas, e imprecisiones propias de la evocación de la memoria. Mintió y le tomó el pelo al tribunal insultando a la inteligencia con explicaciones absurdas”.
Tanto la querella del doctor Sergio Quiroz, por la subsecretaría de Derechos Humanos, y la de Ataliva Dinani, por la Liga de los derechos del hombre adhierieron a los planteos formulados.
LA DEFENSA: "VALORACION PREMATURA "
Carlos Pujol contraatacó: “A Maidana se le ofreció dinero y esto debe ser investigado.Acá alguien mintió. La única manera de saberlo es con una investigación”.
Esa fue la fundamentación de una acusación de falso testimonio para los testigos Romero y Mcdonald. Además pidió la recusación de los fiscales, “porque el Dr Amad adelantó su opinión”. “Estamos valorando un libro que el propio autor no autorizó a publicar por no ajustarse a la verdad” sentenció en defensa de Maidana.
Más diplómatico pero en idéntica sintonía, el defensor oficial Juan Manuel Costilla aseveró que “El planteo es prematuro. Hay valoración de la prueba. Lo que hay que revalorizar es el testimonio en el juicio oral. Maidana dijo “no soy testigo presencial”. La estrategia de la querella es anular el testimonio y meter el libro”.
Bosch recogió el guante: “La hipotética entrega de dinero ni siquiera fue en la audiencia. Maidana dice “ahora en mi cabeza parece que era para venir al juicio, o capaz para publicar. Es descabellado pedir el falso testimonio para empardar”.
Con respecto a esto último el mismo juez Eduardo Belforte reconoció que Maidana fue “totalmente confuso en las razones por las que se le ofreció dinero”.
Planteados los sendos pedidos contradictorios, después de un cuarto intermedio de diez minutos el tribunal comunicó su decisión de “posponer un pronunciamiento con el fin de resguardar la imparcialidad del proceso” y diferir la resolución solicitada para el momento de las sentencias. Terminó así la última audiencia de 2010 de la causa, que pasó a cuarto intermedio hasta el 9 de febrero.
Fuente:LaHojadelJuicioyCastigo
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