El gobierno nacional comenzó a elaborar un proyecto de viviendas
Publicado el 13 de Diciembre de 2010
Por Christian Boyanovsky Bazán
En el desarrollo participarán las organizaciones sociales que representan a los vecinos. Unos 100 asistentes del Ministerio que dirige Alicia Kirchner realizaron un censo entre los ocupantes del predio ubicado en Villa Soldati.
Funcionarios del gobierno nacional comenzaron a elaborar por estas horas un proyecto de viviendas tendiente a resolver el conflicto creado a raíz de la ocupación de parte del Parque Indoamericano, en Villa Soldati, donde acampan cerca de 1000 familias en situación de crisis habitacional.
Desde las 15:30 de ayer y hasta esta madrugada, un equipo de casi 100 asistentes del Ministerio de Desarrollo Social censaron a los cerca de 6000 ocupantes. Con los resultados finales de este operativo, se desarrollará el plan, de cuyo éxito dependerá también el despeje del espacio público. Hasta anoche, funcionarios del gobierno nacional no arriesgaban especificar el proyecto, aunque estaba descartado que se tratará de un programa de viviendas sobre algún terreno perteneciente a Nación, muy probablemente fuera de la Ciudad de Buenos Aires.
“A la madrugada tiene que estar terminado el censo: con esa información vamos a poder delinear un plan concreto”, adelantó a Tiempo Argentino Sergio Berni, Secretario de Gestión y Articulación Institucional del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, a cargo del operativo en el Parque Indoamericano.
Por la mañana, el funcionario se reunió con los delegados de los vecinos que ocupan el parque y acordó que la solución debía ir acompañada por el cese de la ocupación. Berni afirmó que en el desarrollo de los proyectos participarían las organizaciones sociales que representan a los vecinos. “Si ellos son parte del problema, también van a ser parte de la solución”, dijo.
Berni, médico cirujano y militar retirado con el grado de coronel, es uno de los dos funcionarios que acompañaron al jefe de Gabinete Aníbal Fernández en la conferencia de prensa del sábado. Fue destinado a los conflictos territoriales desde el primer minuto de la era kirchnerista y fue clave en el llamado “gabinete piquetero” creado en 2003. Hasta ahora se había manejado con un bajísimo perfil público.
Berni explicó que el desarrollo de cualquier plan exige la participación del Estado porteño, tal como había adelantado Fernández. Ayer, sin embargo, había una muy escasa presencia del gobierno de la Ciudad en el predio. Por la tarde, algunos vecinos vieron pasar, la mayoría sin reconocerla, a la Ministra de Desarrollo Social, María Eugenia Vidal. Sólo el ministro de Justicia y Seguridad, Guillermo Montenegro, tuvo algunos encuentros con el subsecretario de Asistencia Crítica del gobierno nacional, Carlos Montaña, en el espacio operativo del ministerio, dispuesto sobre la rotonda que forman las avenidas Cruz y Escalada, frente al supermercado. Recién a las 20, dos funcionarios de bajo rango se acercaron, a bordo de una combi con identificación de la cartera de Vidal para comunicar que la ministra los había enviado ponerse “a disposición del señor Montaña”.
El Ejecutivo porteño envió cajas con frutas, alfajores y viandas, aunque la entrega no se produjo como esperaban los representantes de la toma. Diosnel Pérez, del Frente Popular Darío Santillán, se quejó a este diario de que “dejaron toda la mercadería a cielo abierto y se fueron. Se lavaron las manos, nos tuvimos que encargar nosotros, con la ayuda de la Gendarmería.”
El equipo nacional llegó el sábado a las 17, junto con la Gendarmería y la Prefectura, y se instaló en cuatro combis que funcionan como base operativa, oficinas y dormitorios. Sin embargo, los funcionarios de mayor rango sabían del operativo desde la noche anterior. Lo primero que debió instrumentarse fue el censo, que permitirá dar una respuesta adecuada a la demanda. El cartógrafo Roberto Corti mostró a Tiempo las imágenes satelitales y aéreas donde de las parcelas afectadas por la toma, en total 33 hectáreas, que complementarán la información.
El equipo estará instalado allí hasta que el operativo se dé por finalizado. “Hasta que lo disponga la presidenta”, reforzó Berni, que durante el día de ayer realizó dos viajes al Ministerio de Desarrollo Social para reunirse con la Ministra Alicia Kirchner. En la última de la noche, le presentó los datos preliminares del censo, donde ya se había relevado a cerca de 1000 familias (ver aparte).
“Ahora está más tranquilo”, confió Casilda, una de las miles de mujeres que aguarda en el parque con la esperanza de resolver su problema habitacional. La postal era elocuente. La presencia pasiva de los gendarmes convivía con los ocupantes. El escenario era, sin lugar a dudas, en extremo distinto al que se exhibía días atrás. La otra presencia diferencial fue la de los censistas, que preguntaban a los vecinos datos básicos (nombre, edad, barrio de procedencia, hijos a cargo) y colocaban a cada cual una pulsera celeste inviolable.
El propósito era identificar a los censados para no volver a tomar sus datos por error, y también para que ante alguna emergencia puedan salir y volver a ingresar, ya que la orden que cumplen la Gendarmería y la Prefectura, apostada en las afueras, es no permitir el ingreso de nadie. Esto generó un clima de relativa tensión con algunas personas que se agolparon en las distintas entradas, con el propósito de quedar del lado de adentro del parque y ser beneficiarios también de eventuales proyectos de vivienda, quienes fueron repelidas por la Prefectura
La discriminación, según Zaffaroni
Publicado el 13 de Diciembre de 2010
Por Franco Mizrahi
Para Tiempo Argentino
Luego de los hechos sucedidos en el Parque Indoamericano de Villa Soldati y las declaraciones xenófobas que suscitaron, Tiempo Argentino se contactó con Raúl Eugenio Zaffaroni, ministro de la Corte Suprema de Justicia, docente universitario y autor de varios libros (entre ellos El enemigo en el derecho penal), para conversar sobre la discriminación desde el poder punitivo del Estado y su vinculación con la realidad social del país.
–¿La discriminación en el ejercicio del poder punitivo es una constante?
–El poder punitivo siempre es selectivo, por eso ninguna cárcel del mundo está llena de poderosos, salvo los raros casos en que alguno choca con otro poderoso, pierde y se le retira la cobertura de impunidad. La discriminación es el prejuicio que puede servir de base para la construcción de cualquier “enemigo”. Si la cosa avanza, se lo convierte en chivo expiatorio, se lo sindica como autor o responsable de todos los males, y ese es el inicio del camino hacia el genocidio. El poder punitivo mismo es el que lo ejecuta. Así ha sido en todos los genocidios del siglo pasado. Se trata de una progresión que, por fortuna, en la inmensa mayoría de los casos se interrumpe. Pero eso no debe ser consuelo, porque en algunas funciona hasta el final y en el siglo XX ha costado la vida a, por lo menos, uno de cada 50 habitantes de este planeta: los muertos por masacres estatales son entre unos 100 y unos 150 millones. Las guerras alcanzaron menos de la mitad de esa cifra.
–A partir de los sucesos de Soldati, el jefe de gobierno Mauricio Macri brindó una conferencia de prensa en que afirmó que esos hechos fueron consecuencia de una “inmigración descontrolada y un avance de la delincuencia y el narcotráfico”. ¿Qué opina de esta frase?
–No abro juicio sobre lo acontecido en Soldati ni sobre las responsabilidades penales y políticas al respecto. No conozco directamente la situación y sería un irresponsable si hiciese cualquier comentario. Lo que puedo afirmar es que las declaraciones del ingeniero Macri me parecen, por lo menos, lamentables.
–¿En las cárceles argentinas, hay mayoría de extranjeros?
–Es mentira que haya sobrerrepresentación de extranjeros en nuestras cárceles y en el número de condenados y, menos aún, de bolivianos. Los delincuentes son nuestros, bien nuestros, no lo dude nadie. El porcentaje de extranjeros que tenemos en el país no aumenta, sino que decrece, viene bajando.
–¿Una villa de la argentina es comparable a una favela?
–La pretensión de comparar nuestros barrios precarios con el problema de las favelas cariocas es directamente falaz, o responde a la ignorancia de la realidad de Río de Janeiro, o es descarada y dolosa. Basta mirar el plano de la ciudad de Río de Janeiro para darse cuenta de que la cuestión es diferente: las favelas están en los morros y, por tanto, en toda la ciudad. Bajando de los morros están los barrios residenciales. ¿Tenemos una favela cruzando la Avenida Quintana? Por favor, miren el mapa solamente. Sin contar con otros datos, y sin contar con el problema de la propia policía de Río, bien diferente de nuestra Policía Federal, ¿de qué estamos hablando? Además, Lula no militarizó la seguridad, ni mucho menos. Se trata de una intervención puntual detrás de la cual hay un plan de urbanización de barrios precarios extensísimos, de una magnitud que no se compara con la nuestra. Lo que el ingeniero Macri propone es violar la ley que tanto nos costó y que devuelve dignidad a nuestras Fuerzas Armadas. Los soldados sirven para la defensa nacional y tienen una misión salvadora en este siglo amenazado por catástrofes ecológicas, y no para los intereses políticos coyunturales de nadie.
–Más de uno desearía copiar la política inmigratoria xenófoba que rige en algunos países de Europa…
–No podemos copiar los peores ejemplos de resurgimiento racista europeo. “Vote a Fulano para no tener un extracomunitario debajo de su ventana”: este es el peor ejemplo de propaganda política racista europea de los últimos años. ¿Eso queremos en nuestro país? ¿Eso esperamos de nuestra política? ¿Semejantes bajezas? Eso es la vuelta a lo Völkisch (el nacionalismo racial que dio origen al nazismo), a lo peor de la degradación política, a la pérdida total de ética: ensañarse con el más débil, con el más vulnerable, con el que no tiene cómo defenderse y propugnar su estigmatización e incitar la violencia contra él.
Fuente:TiempoArgentino


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