14 de enero de 2011

MENDOZA: EL EAAF IDENTIFICÓ LOS RESTOS DE ANTONIO JUAN MOLINA-TESTIGO ASEGURÓ HABER VISTO A ROMANO EN EL D2.

14 de Enero
LESA HUMANIDAD: EL JUICIO
El Equipo de Antropología Forense identificó el cadáver de un asesinado durante la dictadura
Es el primer reconocimiento tras las exhumaciones que se hicieron el año pasado en una fosa común del Cementerio de Capital
Por DANIEL CALIVARES Y VANESSA LERNER

Miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) lograron la identificación de uno de los cuerpos hallados en el Cementerio de Mendoza y que, junto con otros restos óseos humanos, estaba enterrado en una fosa común. Se trata de Antonio Juan Molina, de quien se sabía que su cadáver había sido arrojado en la fosa del cuadro 33. Los expertos compararon la necropsia con los restos hallados y determinaron que todos los datos psicométricos y de lesiones, como orificios de entrada y salida de bala, coincidían perfectamente, además de la identificación que su padre había hecho de una fotografía del cadáver y el reconocimiento de las huellas dactilares.

Precisamente, el progenitor de Molina, falleció reclamando la exhumación del cuerpo de su hijo, hecho que recién se produjo el año pasado. Los cuerpos y otros restos fueron encontrados a cinco metros de profundidad como resultado de excavaciones realizadas durante los meses de febrero, marzo y junio, y, según afirmaron desde el Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos, todos ellos podrían tratarse de restos de personas desaparecidas en la dictadura. En la Justicia federal tomaron como un hecho altamente positivo que ya se den a conocer identificaciones positivas y se espera con mayor ansiedad el resultado de los estudios de ADN de los restos de cuerpos que yacían en la fosa.

Una testigo aseguró haber visto al camarista Otilio Romano en el D2
Luz Faingold fue detenida el 28 de agosto de 1975. Junto con su novio de ese momento, León Glogowsky, y Susana Liyeras concurrieron a una vivienda adonde el hombre debía hacer un trámite. Allí comenzó su calvario, en el que tuvo que cruzarse con uno de los acusados del juicio por delitos de lesa humanidad, Eduardo Smaha, y dos camaristas acusados de no investigar este tipo de delitos. EL TERROR. Faingold y sus acompañantes fueron detenidos a golpes y fueron encapuchados. “Yo gritaba, tenía 17 recién cumplidos”, explicó la mujer, y agregó: “Me metieron en el piso de un auto, llegamos a un lugar (el D2), fuimos por una escalera, yo seguía gritando, tenía atados muy fuerte los brazos, y ahí me violaron”. “Hubo silencio total, luego me tiraron a una celda, ahí comencé a gritar de nuevo”, explicó ante el tribunal. Así pasó su primer día en el centro clandestino de detención conocido como D2, en donde estuvo alrededor de una semana. “En un momento, me abrieron la celda y vi al que reconozco ahora como el ex fiscal (Otilio) Romano, pensé que era un abogado, le pregunté si me iba y me dirigí hacia la puerta. Me dijo que no y la cerró”, agregó. Ese dato sorprendió a más de uno, porque hasta ahora se sabía que Faingold había tenido un encuentro con el camarista Luis Miret pero nada se sabía de que había visto a Romano. Según explicó Faingold, durante todos estos años no supo quién era, hasta que vio una foto en la que el camarista aparece cenando con otro juez, Julio Demetrio Petra. En tanto, con Miret, la mujer se encontró cuando, estando detenida, tuvo que ir a prestar declaración frente a él, y contó que, en todo momento, el juez le gritó. Tanto Romano como Miret, actualmente imputados, se inclinaron por no dejar en libertad a la joven, quien, luego de estar una semana en el D2, fue trasladada a un hogar de menores. Tras ser liberada, la mujer debió exiliarse, en 1976, para evitar ser detenida nuevamente, y volvió a Mendoza recién en democracia. La querella pidió que el testimonio de Faingold fuera remitido al Consejo de la Magistratura y al juez Walter Bento, que investigan a Romano.
Fuente:ElSolonline.com


Luz faingold ratificó que actuaron durante la dictadura
Una víctima imputó a los jueces Miret y Romano
Publicado el 14 de Enero de 2011
Luz Faingold, detenida, amenazada y violada a fines de 1975 en el centro clandestino D-2 del Palacio Policial de Mendoza, reconoció nuevamente a los jueces Luis Miret y Otilio Romano como los magistrados que se negaron a atender sus denuncias durante la última dictadura.
La testigo declaró ayer en el juicio por delitos de lesa humanidad que se realiza en Mendoza. “En noviembre de 1975, cuando tenía 17 años, llegué con amigos a una casa de reunión, fuimos detenidos, llevados con vendas en los ojos y luego separados. Fui violada en un lugar que no reconozco porque estuve vendada y luego permanecí detenida dos semanas en el D-2”, relató.
Antes de la violación fue amenazada con un revólver en la cabeza para sacarle información sobre jóvenes involucrados en la ‘subversión’ y con la promesa de que si no hablaba su cadáver “iba a aparecer al día siguiente en Papagayos”, un dique natural al oeste de la capital provincial, donde por entonces aparecían periódicamente cuerpos de personas no identificadas.
“Ya presa en el D2 fui visitada por el policía Eduardo Smaha, quien de buenas formas me pedía que revelara nombres y más tarde me atendió el entonces fiscal federal Otilio Romano (ahora juez renunciante de la Cámara Federal de Mendoza) quien no quiso atender mi denuncia sobre la violación y que reconocí hace poco al ver una foto suya en un diario local”, agregó. También reconoció al entonces juez federal Luis Miret, a quien recordó porque luego de escuchar su denuncia le gritó durante media hora antes de dejarla salir.
Luego de ser liberada, Luz Faingold volvió a ser detenida seis meses después del golpe del 24 de marzo de 1976. “Fui apresada otra vez y enviada a un Hogar de Menores y de allí mi familia me envió afuera del país adonde regresé años después”, concluyó.
Fuente:TiempoArgentino


13 de Enero de 2011
Juicio a represores: testigo dijo que Miret y Romano no atendieron sus denuncias
Pachy Reynoso/MDZ

La testigo declaró en el juicio a represores en Mendoza.
Luz Faingold estuvo detenida en el D2 con apenas 17 años. La víctima aseguró haber sido violada luego de haber sido secuestrada. Identificó entre sus secuestradores al ex comisario Eduardo Smaha y señaló que los jueces federales se negaron a recibirle las denuncias de lo que padeció.

Una mujer testigo en los juicios por delitos de lesa humanidad cometidos en Mendoza durante la última dictadura militar declaró que cuando tenía 17 años fue detenida, amenazada y violada a fines de 1975 en el centro clandestino D-2 del Palacio Policial donde, después del golpe del 76, desaparecieron un número indeterminado de presos.

En la decimoséptima sesión de los juicios orales que la justicia federal en esta provincia desarrolla contra una docena de ex militares y policías de alto rango por delitos directos e indirectos contra personas de distinta militancia política en la década de los 70, hoy declaró Luz Faingold, miembro de una reconocida familia mendocina de artistas, actores y músicos.

La mujer, presentada como otro caso de una larga lista de testigos que padecieron torturas y violaciones en el D-2 por los abogados querellantes de familiares de ex presos políticos en Mendoza, declaró que "cuando tenía 17 años fui violada en un lugar que no reconozco porque estuve vendada y luego permanecí detenida dos semanas en el D-2".

La testigo aclaró que tal hecho "ocurrió en noviembre de 1975 cuando llegué con amigos a una casa de reunión y fuimos detenidos y llevados con vendas en los ojos y luego separados".

Luego relató que "allí fui amenazada antes de la violación con un revólver en la cabeza mientras me exigían que dijera nombres de jóvenes involucrados en la subversión porque si no mi cadáver iba a aprecer al día siguiente en Papagayos", un dique natural en el piedemonte al oeste de la capital donde por entonces aparecían periodicamente cadaveres de personas no identificadas.

Entre ellas, prostitutas ajusticiadas por un tal "Comando Moralista Pío XII".

Faingold reseñó que "luego ya presa en el D-2 fui visitada por el policía Eduardo Smaha quien de buenas formas me pedía que revelara nombres y más tarde me atendió el entonces fiscal federal Otilio Romano quien no quiso atender mi denuncia sobre la violación y que reconocí hace poco al ver una foto suya en un diario local".

La denuncia se refiere al ahora juez renunciante que integra la Cámara Federal de Mendoza cuya renuncia no ha sido aceptada por la Corte Suprema de Justicia ni por el gobierno nacional porque está imputado y en juicio por "connivencia" entre otros delitos que intentan demostrarse.

Por último la testigo declaró que también fue entrevistada por el entonces juez federal Luis Miret, otro de los procesados en las diecinueve causas acumuladas que se ventilan, quien "luego de escucharme me retó y gritoneó durante media hora antes de dejarme salir".

Luz Faingold concluyó su declaración bajo juramento informando que "seis meses después del golpe del 24 de marzo de 1976 fui apresada otra vez y enviada a un Hogar de Menores y de allí mi familia me envió afuera del país adonde regresé años después".
Fuente:Mdzol.com


Juicios de lesa humanidad: dramático relato de una mujer violada a los 17 años
Luz Faingold declaró que fue detenida, amenazada y violada a fines de 1975 en el centro clandestino D-2. Asegura que el entonces fiscal Otilio Romano no quiso atender su denuncia.
jueves, 13 de enero de 2011

Una mujer testigo en los juicios por delitos de lesa humanidad cometidos en Mendoza durante la última dictadura militar declaró que cuando tenía 17 años fue detenida, amenazada y violada a fines de 1975 en el centro clandestino D-2 del Palacio Policial donde, después del golpe del 76, desaparecieron un número indeterminado de presos.

En la decimoséptima sesión de los juicios orales que la justicia federal en esta provincia desarrolla contra una docena de ex militares y policías de alto rango por delitos directos e indirectos contra personas de distinta militancia política en la década de los 70, hoy declaró Luz Faingold, miembro de una reconocida familia de artistas, actores y músicos.

La mujer, presentada como otro caso de una larga lista de testigos que padecieron torturas y violaciones en el D-2 por los abogados querellantes de familiares de ex presos políticos en Mendoza, declaró que cuando tenía 17 años fue violada. “Fue en un lugar que no reconozco porque estuve vendada y luego permanecí detenida dos semanas en el D-2", relató.

”Ocurrió en noviembre de 1975 cuando llegué con amigos a una casa de reunión y fuimos detenidos y llevados con vendas en los ojos y luego separados".

”Allí fui amenazada antes de la violación con un revólver en la cabeza mientras me exigían que dijera nombres de jóvenes involucrados en la subversión porque si no mi cadáver iba a aparecer al día siguiente en Papagayos", donde por entonces aparecían periódicamente cadáveres de personas no identificadas, entre ellas prostitutas ajusticiadas por un tal "Comando Moralista Pío XII".

Faingold reseñó que "luego ya presa en el D-2 fui visitada por el policía Eduardo Smaha quien de buenas formas me pedía que revelara nombres y más tarde me atendió el entonces fiscal federal Otilio Romano quien no quiso atender mi denuncia sobre la violación y que reconocí hace poco al ver una foto suya en un diario local".

La denuncia se refiere al ahora juez que integra la Cámara Federal de Mendoza cuya renuncia no ha sido aceptada por la Corte Suprema de Justicia ni por el gobierno nacional porque está imputado y en juicio por "connivencia" entre otros delitos que intentan demostrarse.

Por último la testigo declaró que también fue entrevistada por el entonces juez federal Luis Miret, otro de los procesados en las diecinueve causas acumuladas que se ventilan, quien "luego de escucharme me retó y gritoneó durante media hora antes de dejarme salir".

Luz Faingold concluyó su declaración bajo juramento informando que "seis meses después del golpe del 24 de marzo de 1976 fui apresada otra vez y enviada a un Hogar de Menores y de allí mi familia me envió afuera del país adonde regresé años después".
Fuente:LosAndes

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