20 de marzo de 2011

COLECTIVO CULTURAL.

LIBROS.
SKARMETA GANA IV PREMIO PLANETA
FuenteImagen:ElBibliofiloenmascarado

SANTIAGO DE CHILER, 15 (ANSA) - Antonio Skármeta ganó el IV Premio Iberoamericano Planeta Casa de América de Narrativa por su obra "Los días del Arco Iris", una de las 15 obras finalistas entre un total de 639 recibidas de 33 países. El jurado estuvo integrado por los escritores Angela Becerra (Colombia), Guillermo Martínez (Argentina) y Alvaro Pombo (España), además de Imma Turbau, directora general de Casa de América, y Alberto Díaz, director editorial de Planeta Argentina. La obra aborda la historia del Plebiscito de 1988 que puso fin a la dictadura de Augusto Pinochet. Skármeta dijo hoy que si bien Pinochet "no fue derrotado, permitió desplazarlo" y a su juicio "aún no se ha dicho nada" de todo lo ocurrido en ese tiempo de "luces y de sombras". La obra está inspirada en el actor José Manuel Parada, (protagonista de la película "El Cartero"), quien sufrió la perdida de su hijo tras ser secuestrado y degollado en 1985 por agentes de la dictadura. El premio le fue entregado a Skármeta un año después de lo previsto, ya que originalmente se iba a otorgar en el marco del V Congreso de la Lengua Española, que fue suspendido por el terremoto del 27 de febrero.
JMG
Fuente:AnsaLatina


Puentes de la Memoria

"Participé del Programa Educación y Memoria como abogado del Observatorio de Derechos Humanos de la Ciudad de Buenos Aires (ODH). Fue una charla hermosa, la que compartimos con los alumnos de los últimos años del –viejo y querido- Mariano Acosta.

Tras conversar sobre Memoria y Derechos Humanos, me tocó la sinuosa tarea de hacer palpable la urgencia de batallar por los Derechos Humanos hoy. Discurrí sobre la necesidad impostergable de hacer cumplir las condiciones mínimas de dignidad para la mujer y el hombre que habitan este suelo capitalino. Los Tratados Internacionales no deben ser simples libracos con palabras difíciles e impracticables, consideré.

Intenté explicar que es el Estado quien debe garantizar la realidad fáctica de esa fría letra. Por esto nos organizamos desde el ODH. Para reclamar al Estado local el cese de incumplimientos de la Constitución, cuando manda a respetar los derechos a la Vivienda, a la Educación, a la Salud, entre tantos otros.

Todos deberíamos organizarnos para militar por las causas justas, opiné. En centros de estudiantes, en agrupaciones territoriales. Siempre con la algarabía que genera mirar al horizonte y ver, allí, un sueño de un mundo más justo.

Los pibes, con una formación histórica notable, nos explicaron que ellos estaban incorporando las andanzas combativas de los compañeros desaparecidos y sus mamás.

Allí, en esa formidable y resquebrajada aula magna, los oradores fuimos testigos de algo que se estaba generando en los jóvenes. Quienes estuvimos allí no nos sorprendimos, tiempo después, cuando los jóvenes se organizaron, lucharon e irrumpieron en la escena nacional, en defensa de la escuela pública porteña.

Antes de redactar estas notas, me puse a dibujar -con mi bic negra- unos garabatos en el margen izquierdo de la hoja rayada. Cuando estaba en la secundaria solía hacer lo mismo. Probablemente, aquella vez, mientras mi profe de Historia nos habló -apasionado- de la lucha de las Madres, probablemente, aquella vez, no haya contorneado firulete de tinta alguno.

Hace unos catorce o quince años fui uno de los pibes que escuchaba -sin pestañeos- esta digna Historia argentina.

Hoy milito el porvenir, como lo hacemos tantos, con esperanza y alegría. Muchos de los muchachitos que hoy escuchan a las Madres en las escuelas, sin duda, el día de mañana los encontrará en la misma ruta. La senda que se dirige a lo mejor que tiene el hombre: pelear por igualdad y libertad, por plena vigencia de los derechos humanos para todos, en definitiva, luchar por ser mejores."*

* Palabras escritas por Demian Konfino para el libro Puentes de la Memoria, de Claudio Altamirano. A días de cumplirse el Aniversario N° 35 de la última dictadura cívico - militar, hoy se desarrolló su presentación al público en el tremendo Parque de la Memoria, en Costanera Norte de Buenos Aires, con la presencia de Estela de Carlotto y Martha Vazquez, entre otros compañeros de los Organismos de Derechos Humanos, Legisladores y Maestros. Fuente:Tupacamaria


Presentaron el libro “Alejandro por Siempre…Amor”
17 de marzo de 2011

El Movimiento Octubres, en la ciudad de La Plata, organizó la presentación del libro junto al audiovisual que reúnen poemas escritos por Alejandro Almeida, desaparecido en 1975 e hijo de Taty Almeida, una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo.

La actividad se llevó a cabo en el Centro Cultural Islas Malvinas de La Plata, organizado por El Movimiento Octubres a la que adhirieron numerosas organizaciones sociales, sindicales y políticas.

Alejandro Almeida tenía 20 años y estudiaba medicina cuando desapareció en 1975 durante el gobierno constitucional de Isabel Martínez de Perón. Sus poemas fueron encontrados un día después de su desaparición por su madre, quien los guardo durante 30 años hasta tomar la decisión de publicarlos.

El libro, editado por Baobab y auspiciado por la agencia de noticias Télam, recopila 24 poesías. El mismo está atravesado por un profundo compromiso social y sentimientos de un joven adolescente con una sensibilidad especial. Alejandro perteneció a una generación que también eligió una de las más bellas armas para transformar la realidad, que es la palabra a través de la poesía.

Al respecto, Gastón Harispe, secretario general del Movimiento Octubres, sostuvo que "poder participar de esta presentación es un orgullo", y destacó que “vamos a narrar por mucho tiempo la historia de los movimientos populares” porque “la memoria del pueblo argentino no olvida a los compañeros que dieron la vida por un país más justo”.

Por otra parte, agregó que “hoy la juventud milita, discute y participa porque vuelve a creer en la política” y añadió, que “hoy la Argentina se encuentra en una etapa de de recuperación de los derechos sociales y esto “no sólo nos permite soñar, como lo hizo Alejandro, en un país más justo sino, también sentirnos partes de un proyecto nacional que avanza y recoge las reivindicaciones que nos legaron aquellos compañeros”.
Fuente:LaRoscaPolitica


Campo albornoz

Escribir como quien siembra la tierra
Publicado el 20 de Marzo de 2011
Por Ivana Romero
Osvaldo Aguirre elabora la escritura poética con la paciencia del trabajo agrario. Una poesía de situaciones mínimas.
Escribe a mano, en hojas sueltas o en libretas. Ahí, contó en alguna entrevista, Osvaldo Aguirre registra situaciones mínimas. Como hace la mujer del poema “Diario íntimo”, quizás inspirado en su madre: “En su cuaderno anota / el día de siembra / y la verdad de la cosecha / la fecha y el monto de cada lluvia.” Y también: “tiene una letra / tan clara / que parece dibujar / sobre las líneas / de la hoja, bien parejos, / los surcos de la soja”.

Aguirre piensa la escritura poética de modo análogo al trabajo agrícola, con esa paciencia y morosidad: los poemas de Campo Albornoz fueron escritos a lo largo de los últimos cinco años, en medio de otros libros y textos. El autor (nacido en Colón, Buenos Aires, en 1964, aunque desde chico vive en Rosario) publica desde mediados de los ’90 trabajos de investigación, novelas, ensayos y libros de poesía; entre ellos Tierra en el aire (Gog y Magog, 2010). También es periodista y gestor cultural.

Campo Albornoz era un paraje al sur de Santa Fe que desapareció aunque persistió en el habla de la gente de la zona. Los textos que integran el libro son breves, versos escuetos que registran un instante y, al mismo tiempo, sugieren su cualidad poética al indicar la trama de silencio que los sostiene. Cada uno de ellos es un relato completo aunque como señala Edgardo Dobry en la contratapa, “el carácter narrativo del poema no implica necesariamente su aplanamiento prosaico”. Aluden a lo coloquial, a los saberes transmitidos de generación en generación como secretos que se atesoran por costumbre más que por eficacia, como eso de que “se aplica un sapo / –la parte de la panza / fría– y el dolor / se pasa”. Pero, al mismo tiempo, transforman en hilos delicados muchos lugares comunes de la lengua popular. “El amor / era que él atara / la capota en la plaza / y papá dale rezongar: / ‘ésta es muy chica’”, escribe en “Enriqueta”, una de las series, que lleva por títulos nombres propios.

Los pueblos chicos esconden historias con las que labran sus propios mitos, no siempre políticamente correctos. La maestra rural que encuentra un apuñalado bajo el sauce, el hombre que arma y desarma el Rastrojero, el muchacho excéntrico al que nadie se acerca y está “dele echar pestes contra Perón / y el Consejo Agrario” son personajes que encuentran su minuto de epifanía. Pero están demasiado ocupados en sus cosas como para advertirlo. Y eso los torna adorables. Campo Albornoz recupera la ternura algo melancólica de un tiempo perdido. Los surcos que trazan los versos de Aguirre son depositarios de sus memorias. Pero también evocan las de aquellos criados entre la tierra, el viento y las geografías que ya no están.
Fuente:TiempoArgentino


INTERVENCIONES
ROSTROS PARA LA MEMORIA
17 de marzo de 2011
El mural de "Homenaje a los desaparecidos-Rostros para la Memoria", de Diego Perrota, que acaba de ser presentado en la sede de la SIGEN, es una iniciativa de Elio Kapszuk, director del Espacio de Arte AMIA.

En 2007, Kapszuk se propuso contribuir desde el arte a detener el trabajo cotidiano y corrosivo del olvido, sumando así su gestión a la cantidad de artistas que en forma individual y colectiva vienen creando, promoviendo y participando de las luchas por los derechos humanos y la memoria, con más o menos visibilidad.

Hacer memoria es también recordar no sólo los estragos de la dictadura sino reconocer sus secuelas en el cuerpo social e institucional.

Los dos primeros murales exhibidos en el espacio de Amia y el Multiespacio de Arte de la SIGEN son "Olvido Terminal", de Mariano Sapia que trabaja sobre el holocausto donde se ven unos niños en primer plano, sobre un fondo de fábricas de la muerte y los trenes que vomitan víctimas y "Memoria Argentina" de Omar Panosetti emplazado en el exterior de la SIGEN, que nos cuenta los horrores más próximos del atentado en la AMIA.

En una sola imagen estas dos obras nos relatan toda la historia, en un flash sin ambages.

En cambio, los 20 retratos de 80x80 centímetros de Diego Perrotta, unidos por detrás formando una hilera de caras que nos miran, nos preguntan, testimonian, podría ser una fila de fusilados, podría ser todo el terror en un retrato: las fotos blanco y negro, fotos carnet, fotocopias hechas pancartas en las manos de las madres de los familiares, de los compañeros.

Sobre esas fotos trabajó Perrotta que nació en 1973, que tiene la edad de los HIJOS, sin desprenderse de su propia iconografía, los grandes retratos de personajes coloridos, una hibridación de máscaras africanas y mexicanas, presencias del Día de Muertos, aportando su color rabioso, fantasmagórico, como tatuajes en las paredes, sellos de nuestra historia, que no se olvidan.

Acerca de cada retrato el artista escribió palabras que se inscriben indelebles en nuestra retina: -sueños- militancia-ideología - amor- justicia -lucha -pasión- solidaridad- ternura- compromiso- rebeldía- valor- esperanza-identidad -alegría-igualdad- memoria- dolor -amistad y cambio.

Con esa síntesis el artista nos devuelve en una hilera de 16 metros los rostros para recordar y contradiciendo de alguna manera que no puede haber poesía después de Auschwitz, porque entonces cómo sería la vida llena de muerte y sin cobijo.

El arte se abre paso, atraviesa fronteras y con su carga poética nos hace pensar. Despierta el alma dormida y aunque nos relate pesadillas, tiene un modo de accionar el inconciente como los sueños, que nos proveen de algún sentido para soportar lo inenarrable.

De este modo -y como recordatorio al ciudadano desprevenido- funcionan estas obras que se inscriben en una tradición del muralismo latinoamericano, y aunque están realizados en soportes diversos mantienen el espíritu didáctico y su concepción pictórica en la narrativa de los sucesos históricos y populares.

Nosotros lo supimos en todos estos años que juntando retazos de sueños e historias, pudimos transitar el dolor buscando justicia, iluminados por la perseverancia de muchos y el color de los artistas. La muestra se extenderá hasta el 14 de abril en Corrientes 389.
Fuente:Telam


Murió Argentino Luna
El cantautor falleció esta noche en la Fundación Favaloro luego de una larga enfermedad.
19/03/2011
El deceso de Luna, quien iba a cumplir 70 años el 21 de junio próximo, fue confirmado a DyN por allegados al músico: "Luna murió esta noche en la clínica Favaloro, donde estaba internado desde fines de febrero", dijeron.

El músico, cuyo nombre real era Rodolfo Giménez, había nacido en la localidad bonaerense de General Madariaga, provincia de Buenos Aires.

Padre de cinco hijos nacidos de dos matrimonios, el músico compuso más de 300 canciones, entre ellas "Zamba para decir adios", su primer gran exito, "Mire qué lindo es mi país paisano", "Mirá, lo que son las cosas", "Pero el poncho no aparece", y "Me preguntan como ando".

Durante su extensa trayectoria cosechó La Palma de Plata, El Limón de Oro, El Gardel de Oro, y El Charrúa de Oro, entre otros galardones.

El cantautor había sido internado a comienzos de febrero en grave estado en el hospital de la ciudad de Caleta Olivia, en el norte de Santa Cruz, luego de sufrir una descompensación de tipo abdminal cuando realizaba una gira por la zona.

Luego de permanecer en esa localidad patagónica por 17 días, el 22 de febrero último se autorizó su traslado a Buenos Aires en un vuelo sanitario para continuar su tratamiento en la Fundación Favaloro, donde esta noche falleció.

Luna había sido declarado ciudadano ilustre de General Madariaga, la ciudad que lo vio nacer y desde donde llegaría con su música a públicos de todo el país y de Uruguay, Brasil, España, Estados Unidos, Panamá, Costa Rica y Japón.
Fuente:LaVoz


TEATRO
Puente teatral montevideo-buenos aires

Nueva escena rioplatense
Publicado el 20 de Marzo de 2011
Por Jorge Dubatti


Desde sus orígenes el teatro de ambas orillas estuvo muy conectado. Hoy, el éxito de Las Julietas y el estreno de Trinidad Guevara habla de la renovación de esos lejanos vínculos.


Históricamente, las relaciones entre el teatro uruguayo y el teatro argentino han sido muy fecundas. Durante años se habló de un área o región común en la escena de ambos países, el “teatro rioplatense”. En 1977 Jorge Lafforgue publicó en Biblioteca Ayacucho (Caracas) la monumental antología Teatro rioplatense 1886-1930, que reunió textos de ambas orillas. En el prólogo, David Viñas escribió: “Lo rioplatense tiene como soporte y enmarque un espacio mercantil concreto. Un mercado. Sus antecedentes más lejanos podrían buscarse en la organización de la estancia a fines del siglo XVIII, sistema que va cubriendo la actual provincia de Buenos Aires, la Mesopotamia argentina y la Banda Oriental (sin dejar de lado, por cierto, a la franja riograndense de Brasil)”. Viñas ponía como ejemplos incuestionables de la existencia de una región cultural común la coincidencia argentino-uruguayo-brasileña en el género gauchesco (Martín Fierro de José Hernández, Los tres gauchos orientales de Antonio Lussich y O gaúcho de José de Alencar) y las figuras de Florencio Sánchez y Horacio Quiroga.


En materia teatral, los nombres ilustres que corroboran la existencia histórica de un “teatro rioplatense” son numerosos: Trinidad Guevara, los Hermanos Podestá, Florencio Sánchez, Carlos Mauricio Pacheco, China Zorrilla, Carlos Muñoz, Villanueva Cosse, Jacobo Langsner (nacido en Rumania, pero muy pronto instalado en Uruguay), Juan Manuel Tenuta, Carlos Perciavalle, Mario Morgan, Ricardo Espalter, Enrique Almada, Berugo Carámbula, Gabriela Acher, Leo Maslíah, Adriana Genta, hasta los más mediáticos Osvaldo Laport y Natalia Oreiro. Thelma Biral nació en Buenos Aires pero se radicó desde muy pequeña en Uruguay. Incluso podemos destacar casos menos conocidos: el gran Alejandro Urdapilleta nació en Montevideo (a causa del exilio de sus padres durante el peronismo) y, según investigaciones recientes, Tita Merello habría visto la luz en San Ramón, pueblito de Uruguay, un 25 de diciembre de 1898, con el nombre de Carmen Eusebia Mereles. Y mejor no entrar en la discusión sobre el origen de Carlos Gardel...


¿Qué sucede hoy con el “teatro rioplatense”? ¿Sigue existiendo esa área común? Todo parece indicar que es fuerte la presencia del teatro argentino en Montevideo, pero escasa la presencia del teatro montevideano en Buenos Aires. Junto a las aplaudidas murgas Agarrate Catalina y Falta y Resto, ha habido en los últimos tiempos algunas señales de revitalización del interés porteño por el teatro uruguayo: nos referimos especialmente al éxito de Gatomaquia, dirigido por el “prócer” Héctor Manuel Vidal, y Las Julietas, de la joven directora y dramaturga Marianella Morena. Ambos espectáculos no se limitaron a “pasar” por Buenos Aires, sino que se instalaron a hacer temporada. Y les fue muy bien. Marianella Morena va por más: no sólo acaba de reponer la imperdible Las Julietas en el Camarín de las Musas sino que estrenó el fin de semana pasado, en ElKafka, un nuevo espectáculo, Trinidad Guevara, coproducción argentino-uruguaya sobre la mítica actriz de origen uruguayo que fuera tan importante en la historia de la escena argentina. Trinidad Guevara es, además, el nombre que lleva –en su reconocimiento– un importante premio anual al teatro que otorga la Ciudad de Buenos Aires.


Una de las más dotadas actrices uruguayas, Roxana Blanco, está actualmente en Buenos Aires para grabar una película y no descansa: va de un teatro a otro a ver todas las obras que puede. Le preguntamos cómo encuentra el diálogo teatral Uruguay-Argentina y opina con respecto al éxito de Marianella Morena: “Creo que algo empieza a cambiar y sería bueno que esta puerta que se abre se pueda convertir en una realidad estable de intercambio en creaciones y proyectos compartidos.”


Gustavo Zidan es un productor artístico uruguayo que hace mucho por mantener vivos los vínculos rioplatenses, integrante de La Cuarta Colectivo Artístico y de LA RED de promotores culturales de Latinoamérica y el Caribe. Fue uno de los principales responsables de la llegada de Gatomaquia a la Argentina. Le preguntamos cómo ve, desde su experiencia, las relaciones entre teatro uruguayo y teatro argentino hoy: “Creo que todavía sigue siendo una relación muy dispar, en el sentido en que es mucho más lo que llega desde Buenos Aires a Montevideo, que lo que va desde Montevideo a Buenos Aires. Por ejemplo, tampoco se ha dado la correspondencia o el vínculo fluido entre organismos que por su naturaleza deberían estar emparentados, como el Teatro Solís y la Comedia Nacional Uruguaya con el Teatro San Martín. Creo que Alberto Ligaluppi (el actual director artístico del San Martín) ya está mirando hacia Montevideo y eso es un buen paso”.


Zidan observa que “históricamente ha sido frecuente ver en la cartelera de Montevideo espectáculos argentinos de corte comercial, que suman en sus giras de provincia a nuestra ciudad como plaza. En algunos casos, han sido programados espectáculos que han pasado inadvertidos en la cartelera porteña, de dudosa calidad, pero que vienen integrados por figuras de fuerte presencia en la televisión. Por suerte, desde hace unos pocos años hemos podido recibir los trabajos de figuras como Claudio Tolcachir, Daniel Veronese, Ricardo Bartís, Rafael Spregelburd y algunos más, en esfuerzos incluso económicos que han hecho instituciones como el Solís o el Galpón con la muestra Escenas Argentinas que armamos en el 2010”.


Roger Mirza, profesor de la Universidad de la República y uno de los más importantes historiadores del teatro uruguayo y rioplatense, afirma: “En el sistema de ‘vasos comunicantes’ entre Buenos Aires y Montevideo, como lo llamó el argentino Teodoro Klein, el intercambio entre ambas ciudades con relación al teatro, nace desde los orígenes mismos de la fundación del primer coliseo montevideano, la Casa de Comedias, en pleno período colonial, en 1793. Su primer elenco estable estaba integrado, en su mayoría, por actores provenientes de Buenos Aires, tras el incendio del Teatro de la Ranchería. Ese intercambio de actores, dramaturgos y directores entre ambas capitales se prolongará a lo largo de más de dos siglos hasta el presente y tendrá en Florencio Sánchez al autor ‘faro’ que une a ambas orillas del Plata.”


Para Mirza es muy fuerte la presencia de los dramaturgos argentinos en Uruguay: “En las últimas décadas, las escenificaciones constantes de textos de autores argentinos en Montevideo, desde Vacarezza, Discépolo, Gorostiza, Dragún, Cossa, Pavlovsky, Gambaro, Rovner o del rumano-uruguayo-argentino Langsner, han alimentado ese intercambio. Pero fue la generación de dramaturgos y directores emergentes en los años noventa en la Argentina, como Mauricio Kartun, Daniel Veronese, Ricardo Bartís y el grupo Caraja-jí –sobre todo Javier Daulte, Rafael Spregelburd y Alejandro Tantanian– los que fueron un modelo renovador para los jóvenes teatristas uruguayos a través de sus obras, su concepción de la escena y del actor. Estos argentinos cumplieron un importante papel en la transformación escénica de las últimas dos décadas en Montevideo, junto con los paradigmas de Heiner Müller o Bernard-Marie Koltès. Creadores como Alfredo Goldstein, Iván Solarich, Fernando Beramendi, Mariana Percovich, Ruben Cotello, Marisa Bentancourt, Alberto Rivero, María Dodera, Marianella Morena, Roberto Suárez y más recientemente Gabriel Calderón, entre muchos otros, han incidido en esa renovación y casi todos ellos han escenificado textos de los autores mencionados”.


Efectivamente, en los últimos años en Montevideo se han puesto en escena obras de Veronese (Conversación nocturna, 2005), Kartun (Chau Misterix, 2006; La madonnita, 2007), Spregelburd (Destino de dos cosas o de tres, 1997; Raspando la cruz, 2004; Acassuso, 2009), Daulte (Obito, 1997; Martha Stutz, 1998; Nunca estuviste tan adorable, 2004;, Criminal, 2007), Tantanian (Juego de damas crueles, 1997; La tercera parte del mar, 2007), Bartís (El pecado que no se puede nombrar, 2010), así como La escala humana de Spregelburd, Daulte y Tantanian (2006).


¿Pero cuántas obras de los dramaturgos uruguayos se hicieron en Buenos Aires? Mirza agrega: “Aunque es frecuente que actores y directores uruguayos trabajen también en Buenos Aires, es más raro el caso de los textos dramáticos uruguayos recientes, montados en la capital porteña, aunque existe alguna excepción como Slaughter de Sergio Blanco, que fue escenificado hace dos o tres años por un grupo teatral en Buenos Aires.”


Otra importante historiadora uruguaya, Gabriela Braselli, especialista en teatro y co-directora de la Escuela de Espectadores de Montevideo, observa al respecto: “El teatro argentino fue en los '90 una de las vertientes de influencia para la renovación del teatro uruguayo. El magisterio de Bartís, Kartun, Spregelburd, Veronese, por nombrar sólo algunos, fue decisivo para toda una generación de creadores, sobre todo directores, que buscaban también en los alemanes, poéticas de ruptura con un teatro que sentían envejecido y desgastado.” Sin embargo, Braselli advierte que hoy las cosas han cambiado: “Los creadores uruguayos del siglo XXI son mucho menos dependientes, mucho más eclécticos y arriesgados, no requieren aprobación ni conformidad. Y entonces los referentes son los mismos, pero la influencia es menor, o menos perceptible, más diluida dentro de una compleja estructura de relaciones en la cual el centro es difuso, múltiple e individual.”


Para el productor Gustavo Zidan una de las grandes diferencias entre el teatro de Montevideo y el de Buenos Aires radica justamente en la dramaturgia: “Uno tiene la sensación o la certeza de que en Buenos Aires hay una camada de realizadores que está poniendo en escena, descarnadamente, la realidad de su tiempo, sin concesiones. En Uruguay tenemos muy buenos actores, técnicos y una lista de cinco o seis directores muy importantes, pero tenemos un vacío considerable en la dramaturgia.”


Roger Mirza valora muy especialmente la presencia y los logros de Marianella Morena en Buenos Aires. “Perteneciente a una generación de directores-dramaturgos que irrumpió en los años noventa en Uruguay –reflexiona Mirza–, Marianella Morena se destaca por su sostenida exploración de una dramaturgia que se construye en el espacio escénico mismo, a partir de los cuerpos, palabras y movimientos de los actores, y que puede inscribirse en el teatro posdramático en clara relación con el teatro argentino emergente de los años ochenta y noventa, con las propuestas de Veronese, Spregelburd o Bartís, por ejemplo. Su teatro revisita con inteligencia algunos mitos occidentales como en Don Juan o el lugar del beso (2005) o rioplatenses como Los hijos de Sánchez (2008), o la violencia política como en Elena Quinteros. Presente (2003) y Resiliencia (2009, sobre texto de Carlos Liscano), la violencia de género como Jaula de amor (2008), instantáneas de una biografía como Juan no María (2004, en su propio domicilio), o la mirada irónica sobre el imaginario social de los uruguayos: Las Julietas (2009), es una estética de la condensación, la austeridad y la fuerza expresiva, centrada en el actor.” Toda una trayectoria, avalada ahora por el éxito en Buenos Aires.
Fuente:TiempoArgentino



HISTORIETAS
15/03/2011
Feliz Cumpleaños, mafalda
¿Otra vez sopa?

El 15 de marzo de 1962, el historietista argentino Joaquín Lavado, más conocido como Quino, dibujó por primera vez a Mafalda, la niña que odiaba la sopa y soñaba un mundo mejor y que se transformó en un verdadero fenómeno mundial.

Aunque las versiones sobre la fecha del nacimiento de Mafalda son innumerables, en la carta de presentación que escribió esta niña con ideas revolucionarias y admiradora de Los Beatles luego de mudarse de la revista Primera Plana, donde apareció dibujada por primera vez, al semanario Siete Días, sentenció: “En la vida real yo nací el 15 de marzo de 1962. Mi papá es corredor de seguros, y en casa se entretiene cuidando plantas. Mi mamá es ama de casa. Se conocieron cuando estudiaban juntos en la Facultad, pero después ella abandonó para cuidarme mejor, dice”. Más clarito imposible.

La historia oficial indica que una agencia, que llevaba adelante las campañas publicitarias de la empresa de electrodomésticos Mansfield, le encargó a Miguel Brascó que creara un personaje de historietas que sirviera de “imagen oficial” de la marca, pero el dibujante le pasó el trabajo a su colega Quino y, sin quererlo, sentó la base de un fenómeno que no conoce fronteras y no pierde vigencia pese al paso del tiempo.

El origen del nombre
Según las crónicas de la época, las condiciones que impuso la agencia de publicidad eran que el personaje en cuestión perteneciera a una familia de clase media y que en su nombre estuvieran las dos primeras letras de la marca. Quino, entonces, creó a una niña de unos seis años a la que bautizó Mafalda. Aunque la campaña nunca llegó a concretarse, el dibujante conservó esos primeros bocetos y más adelante le terminaría de dar forma a su personaje más famoso.

Pero en la carta, que apareció en Siete Días, Mafalda señala que “el nombre que me pusieron fue en homenaje a una pibita que trabajaba en la película Dar la cara, que se hizo leyendo el libro del escritor David Viñas”, y agrega: “El 22 de septiembre de 1964, Quino me consiguió una recomendación para trabajar en la revista Primera Plana, y en marzo del ‘65 me llevaron al diario El Mundo”.

Para presentarse en sociedad, Mafalda confesaba en el escrito que admiraba a los Beatles “porque son muy alegres, están de acuerdo conmigo en muchas cosas, y tocan la música que nos gusta a los jóvenes” e incluso que “deberían ser presidentes del mundo, porque tienen influencia sobre mucha gente de todos los países”. También marcaba cuáles eran sus gustos: “Leer, escuchar los noticiosos, mirar la TV (menos las series), jugar al ajedrez, al bowling y a las hamacas”, y lo que le desagradaba: “primero, la sopa, después, que me pregunten si quiero más a mi papá o a mi mamá, el calor y la violencia. Por eso, cuando sea grande, voy a ser traductora de la ONU. Pero cuando los embajadores se peleen voy a traducir todo lo contrario, para que se entiendan mejor y haya paz de una buena vez.”

Niña terrible
En los comienzos de la historieta Mafalda tiene seis años y está a punto de ingresar al jardín de infantes, pero pese a su corta edad representa la aspiración idealista y utópica de hacer de éste un Mundo mejor. Aunque la envuelve un inmenso pesimismo, sus comentarios y ocurrencias son el espejo de las inquietudes sociales y políticas de los años sesenta: le gustaría estudiar idiomas y trabajar de intérprete en las Naciones Unidas para contribuir a la paz mundial y está convencida del progreso social de la Mujer y lo preconiza a ultranza, algo adelantado a su época.

Nunca se fue
Aunque su creador decidió dejar de dibujarla en 1973 porque “me costaba mucho esfuerzo no repetirme y sufría con cada entrega”, el fenómeno no se detendría nunca. El propio Quino, en su sitio oficial de Intenet, confiesa que “el personaje central es una nena porque en ese momento el Movimiento de Liberación Femenina tenía una lucha muy activa” y que odia la sopa porque “representa el autoritarismo que debemos soportar, así como Libertad es muy chiquita porque cuando hay autoritarismo la libertad también lo es”.

Hace poco, el domingo 30 de agosto de 2009 se inauguró una escultura de Mafalda en el barrio porteño de San Telmo, en la esquina de Chile y Defensa, que fue realizada por el artista plástico Pablo Irrgang por encargo del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. A metros de allí, en el edificio donde residía Quino mientras la dibujaba y donde está ambientada la historieta, en la calle Chile número 371, hay una placa que recuerda que en ese lugar nació la entrañable Mafalda. Feliz cumpleaños.
(Fuentes: Wikipedia; Sitio oficial de Quino).
Fuente:RedaccionRosario



CINE
cine documental
Comienza en Rosario el rodaje de “Sustancias elementales” parte II
Parte del equipo que este sábado comenzará a grabar el exitoso ciclo.


Este sábado comenzará a rodarse "Más cerca de la musa inspiradora” , un nuevo capítulo del segundo ciclo televisivo “Sustancias Elementales”, dirigido por el realizador Juan Mascardi. La filmación será en la plaza Florencio Sánchez de Rosario.

La filmación de uno de los capítulos del proyecto que en 2008 ganó el programa "Estímulo a la Realización Audiovisual" del Ministerio de Innovación y Cultura de Santa Fe se desarrollará este sábado 12 de marzo, en la plaza ubicada en la esquina de Mendoza y 1° de Mayo.

Recientemente "Sustancias Elementales" se alzó con el concurso del Plan Operativo de Promoción y Fomento a los Contenidos Audiovisuales Digitales, por lo cual se difundirá por la señal del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa).

Del rodaje participarán los niños músicos de la Orquesta del Barrio Ludueña, debido que "Sustancias Elementales" trabajará en todos los capítulos con música incidental y la participación de artistas locales.

Según figura en el blog del proyecto, “Sustancias Elementales es un ciclo de crónicas periodísticas para televisión que, en su primera etapa, comprende cuatro capítulos de treinta minutos. En cada programa se narra la historia de un grupo vinculada a una sustancia: Tierra, Aire, Agua y Fuego, resaltando valores sociales, culturales, políticos, humanos y medioambientales”.

El primer ciclo de "Sustancias Elementales" se difundió por el canal Encuentro y fue declarado de interés cultural por la Legislatura provincial, mientras que el capítulo de Agua, denominado “Tiburones del Paraná”, que trata sobre el cruce del río de los chicos ciegos de la escuela de natación de Arroyo Seco, fue galardonada en el Festival de Cine Documental 2010, con la distinción Premio Al Mejor Tratamiento Documental.
Fuente:RedaccionRosario


HOMENAJE
DE ANA OBERLIN A SU PAPÁ.
Hoy mi papá cumpliría 70 años, el año pasado escribí esto, hoy lo comparto haciendole caso a mi amiga Flor.
de Ana Pipi Oberlin, el Viernes, 18 de marzo de 2011 a las 15:48
Hoy mi papá cumpliría 69 años. Suelo pensar que si estuviera vivo, nos la pasaríamos peleando. Hace tiempo que me ronda esa idea caprichosa y me causa un poco de gracia tener esa sensación, que es casi una certeza. Seguro no sería la hija que él hubiera querido, no sería su “princesita” como se le daba por decirme cuando yo no caminaba todavía, y quizás él no hubiera sido el papá que a mí me hubiera gustado tener, no sería ese héroe irreal que algunas veces me parece que es.

O tal vez sí, cómo saberlo. Ni siquiera tuvimos la oportunidad de decepcionarnos, de pelearnos, de enojarnos, de objetarnos mutuamente. Casi no nos conocimos.

Hace poco soñé con él. No suelo soñar con él, al menos de manera directa, creo que es una de las únicas veces en que me pasó. Faltaban unos días para que empezara el primer juicio oral contra represores en Rosario, esos días me sentía toda revuelta y bastante decepcionada de algunas personas que hasta ese momento había creído cercanas. Pasaba muchas horas pensando en mi papá, en mis tíos, en los padres de mis amigos que también están desaparecidos y en sus compañeros. Tenía miedo, todo parecía difícil, se me había abarrotado la ansiedad de esperar tantos años, de tantos dolores acumulados, de tanto esfuerzo, de tanta pelea, de tantas ausencias circularmente presentes. Era demasiado consciente de lo que ese juicio significaba para todos nosotros y eso hacía que la cosa fuera más angustiante para mí. Esa noche me fui a dormir deseando poder descansar, llevaba varios días sin hacerlo. A diferencia de otras noches, logré dormirme profundamente relativamente rápido e incluso soñé. Tuve un sueño muy real, de esos que mágicamente no parecen sueños, sino momentos vividos y luego recordados, recuperados más tarde del pasado al ser evocados. Soñé que mi papá entraba en mi habitación mientras yo estaba acostada, se acercaba y se sentaba en mi cama. Con mucha calma, como si el tiempo no existiera, me acariciaba la cara y me miraba a los ojos con una ternura estremecedora. Después, con movimientos que parecían lentísimos, me abrazaba fuerte, muy fuerte. Era un abrazo de una intensidad que era impensable que no fuese real. Se hizo tan tangible, que sentí como si me lo hubiera dado, como si lo hubiera vivido. No puedo explicarlo, es un poco complicado encorsetar en palabras una sensación tan inmensa.

Cuando me desperté, tenía la toda la cara mojada por lágrimas que se ve que me brotaron dormida y la garganta atenazada. Fue muy raro, no sé si puedo decir que fue triste, sólo que fue demasiado real y que la tristeza se la puso darme cuenta de que había sido un sueño y nada más, que mi papá no me había dado ese abrazo que tanto necesitaba en esos momentos.

Al otro día me levanté distinta. No sé cómo ni por qué, pero afronté lo que se venía de otra manera. Me sentí más fuerte, cómo si ese abrazo me hubiera inyectado seguridad para hacer lo que tenía por delante.

Esos días seguí pensando mucho en él, pero empecé a pensar que quizás no nos llevaríamos tan mal y a lo mejor hasta se sentiría orgulloso de mí y yo de él, aunque fuera un viejo cascarrabias, probablemente un machista empedernido, y yo, su única hija, seguramente demasiado rebelde y libre para su gusto.

Ahora sigo teniendo la intriga de cómo seríamos juntos, de las cosas que nos gustaría compartir o de las que nos harían pelear. Pero al menos siento que pude saber lo que era sentir la contundencia de su abrazo. Aunque sea en sueños. Si en definitiva la vida no es mucho más que un sueño sostenido a lo largo del tiempo.
Fuente:Facebook

POESÍA
TORTURADOR Y ESPEJO

Mirate así

qué cangrejo monstruoso atenazó tu infancia

qué paliza paterna te generó cobarde

qué tristes sumisiones te hicieron despiadado

no escapes a tus ojos

mirate

así

dónde están las walkirias que no pudiste

la primera marmita de tus sañas

te metiste en crueldades de once varas

y ahora el odio te sigue como un buitre


no escapes a tus ojos

mirate

así

aunque nadie te mate

sos cadáver

aunque nadie te pudra

estás podrido

dios te ampare

o mejor

dios te reviente.

MarioBenedetti.

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