A 35 años del golpe, taty almeida, madre de plaza de mayo línea fundadora, recordó a su hijo alejandro
“Los milicos no lo hicieron solos”
Publicado el 21 de Marzo de 2011
La dirigente pidió no olvidarse de la complicidad civil con la dictadura. Destacó el legado de Néstor Kirchner en la recuperación de los Derechos Humanos como política de Estado. “Se necesita de los jóvenes convencidos”, afirmó.
Emocionada, nerviosa y con las manos transpiradas Taty Almeida lee los poemas de su hijo Alejandro, que descubrió al día siguiente de su secuestro. El marco fue una charla de “Poesía y memoria” a 35 años del golpe de Estado de 1976 en el edificio recuperado de la ex ESMA. Junto a otros familiares de poetas desaparecidos durante la última dictadura, Taty, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, señala que cada vez que lee alguno de los 24 textos que dejó Alejandro se siente como la primera vez que los encontró. Ese momento en que descubrió que su hijo de 20 años era un joven militante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y poeta.
“Él vivía conmigo y yo encontré sus poemas en una agenda de teléfonos. Ahí conocí una nueva faceta de Alejandro: su militancia, su compromiso político, su amor por su novia Silvia, quien se había exiliado a buena hora en Paris. Yo lo conocí de otra manera, no conocía su militancia ni nada, él no me lo contaba para protegerme. Sigo vibrando cuando las leo, porque él está ahí, a través de lo que decía a los 20 años. Desde las vísceras, estoy feliz de haber parido a mis tres hijos, pero Alejando me parió a mí, a esta Taty que se comprometió con la defensa de los Derechos Humanos y lo seguirá haciendo hasta que Dios diga basta”, cuenta Taty en diálogo con Tiempo Argentino.
–Suele destacar la militancia de su hijo Alejandro, ¿ve similitudes con el fenómeno de la militancia juvenil que se hace cada vez más visible?
–Hay otro entorno, es otro momento político, pero esa entrega se ve también ahora y cada vez más. Esos 30 mil agujeros empiezan a cubrirse con los jóvenes y a medida que militen ,que se comprometan, que se acuerden del más necesitado, los 30 mil desaparecidos van a seguir siempre presentes. Esta semana se cumplen 35 años del 24 de marzo de 1976 y cada vez va más y más gente a las marchas, más jóvenes, eso es lo maravilloso. Son el recambio y esa es la tranquilidad que tenemos las Madres. Cada vez hay más chicos militantes, politizados. No hay que tenerle miedo a esa palabra porque se necesita de esos chicos convencidos, que no van por la coca y el choripan.
–De qué manera influyó Néstor Kirchner en ese fenómeno?
–Néstor, nuestro otro hijo querido, realmente marcó un rumbo y despertó a la juventud, gracias a la decisión política que él tomo, por supuesto, por la lucha inclaudicable de los organismos de Derechos Humanos, los sobrevivientes y ex presos. En él, encontramos por fin un presidente que tomó por primera vez a los Derechos Humanos como política de Estado, a partir de ahí se anularon las leyes (de Obediencia Debida y Punto Final), la Corte Suprema de Justicia las declaró inconstitucionales, empezamos a juzgar en el país a los genocidas, recuperamos los centros clandestinos. Néstor es otro hijo que también hemos perdido pero que no enterramos, lo hemos sembrado y ahí están las semillas y los frutos que son los jóvenes. Eso lo continuó por supuesto Cristina, ella sabe que no está sola, que cada vez la apoya más gente.
–¿Qué debemos recordar a 35 años del último golpe de Estado?
–Hay que recordar que los milicos no lo hicieron solos, sino con la ayuda de los civiles, de la jerarquía eclesiástica, esto hay que recordarlo, porque un país que pierde la memoria corre el peligro de que vuelva a ocurrir. Van a cumplirse 35 años pero ese horror, la palabra desaparecido no empezó precisamente con el golpe. Ya en los años 1974 y 1975 se empieza a practicar desde el Estado constitucional el terrorismo. Entre los 2000 detenidos desaparecidos y asesinados antes del golpe está mi hijo Alejandro. Ahí ya empieza el horror y después del 24 de marzo comienza a ser sistemático, respondiendo a un plan perfectamente organizado como fue el Plan Cóndor. Este jueves 24 de marzo arrancamos a las 17:30 en Avenida de Mayo y 9 de julio y marchamos a Plaza de Mayo, portando la bandera con las fotos de nuestros queridos hijos, con esas caritas que nos miran y nos dicen: “No nos olviden”. La juventud es justamente la que demuestra que no los olvidan.
Cerca del final del evento en el predio donde funcionó uno de los mayores centros clandestinos de detención, Taty lee un poema que su hijo escribió “en caso de que le pasara algo”:
“Si la muerte me sorprende lejos de tu vientre,
porque para vos los tres seguimos en él,
si me sorprende lejos de tus caricias que tanto me hacen falta,
si la muerte me abrazara fuerte como recompensa por haber querido la libertad,
y tus abrazos entonces sólo envuelven recuerdos, llantos y consejos que no quise seguir,
quisiera decirte mamá que parte de lo que fui lo vas a encontraren mis compañeros.
La cita de control, la última, se la llevaron ellos,
los caídos,
nuestros caídos,
mi control, nuestro control
está en el cielo,
y nos está esperando.
Si la muerte me sorprende
de esta forma tan amarga, pero honesta,
si no me da tiempo a un último grito desesperado y sincero,
dejaré el aliento el último aliento,
para decir te quiero.”
FuentedeOrigen:TiempoArgentino
Fuente:Agndh

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