JUICIO A LA PATOTA: DECLARO UNA EX MUJER POLICIA
"Se formó un equipo bastante pesadito"
Ayer se retomaron las audiencias en la causa Díaz Bessone en el marco del juicio que se sigue en los tribunales federales rosarinos por terrorismo de estado. En primer lugar declaró Mirta del Valle Gallardo, ex policía en la Alcaidía de Mujeres de la ex jefatura de Policía de Rosario durante la dictadura. Y en segundo término Héctor Medina, hermano de Oscar, desaparecido durante la última dictadura.
Gallardo relató que cuando le eran entregadas las detenidas provenientes del Servicio de Informaciones "no les permitían preguntarle nombres, direcciones, ya que entraban como NN". "Ellos se presentaban con credenciales truchas, esa era la orden del comandante Feced", dijo la testigo, quien señaló que entre los policías que trabajaban en el Servicio de Informaciones y que llevaban detenidas a la Alcaidía estaban José Lofiego, el "Cura" Marcote, Carlos "Caramelo" Altamirano, César "Ronco" Nast, entre otros. "Se formó un grupo bastante pesadito", apuntó Gallardo.
La ex policía recordó que en una oportunidad le llevaron a una chica joven a quien se negó a dar ingreso ya que estaba "en terribles condiciones de salud" dado los tormentos a los que había sido sometida en el SI. "Uno se arrima y dice: 'un tonto nuevo que tenemos le dio agua, nosotros la 'trabajamos' (le aplicaron picana) y la detenida le pide agua y éste le da'. Cuando el agua se toma es lo más terrible porque va al corazón, me niego a recibirla, me dice que es una orden del comandante. A los minutos recibo un llamado del inspector Corrales que era el secretario de Feced que se movilizaba con él para todos lados, dio la orden de que la reciba. Le dije que no la quería recibir. Corrales me dijo "aténgase a las consecuencias si no la recibe". Se la llevaron no sé a dónde, la chica estaba en las últimas. Eso me costó cualquier cosa, al otro día voy a mi trabajo y me dicen que no trabajo más allí que me presente a la alcaidía de Tribunales, allí me notifican que tengo un arresto de 15 días en mi domicilio sin goce de sueldo con la vigilancia de la comisaría 20, todo por orden de Feced".
Allí relató cómo enfrentó la sanción. "Yo había trabajado con el doctor Jorge Eldo Juárez, que estaba en Faltas. Fui al despacho del doctor Juárez y le conté lo que me pasó. Me dice que ellos iban a actuar, pienso que hablaron a jefatura. Me vinieron a controlar el comisario de la 20 a mi casa, pasaron, vieron que estaba y se fueron. A eso de las 7 me citan que me presente a mi trabajo normal, se ve que los jueces actuaron".
Luego fue el turno de Medina quien en nombre de la Asociación de Ex Presos, pidió a los sobrevivientes que declaren y "no se dejen amedrentar". "Después de lo de Silvia Suppo, Victor Martinez y Julio López, le pido al tribunal que esté a la altura de la historia y tenga el coraje de detener a los imputados", señaló.
El presidente del Tribunal, Dr. Venegas Echague le respondió que el Tribunal "no necesita de coraje ni de estar a la altura de la historia sino que necesita de derecho". "El Tribunal está en condiciones de ordenar las detenciones", respondió Medina. El público lo despidió con un gran aplauso.
Fuente:Rosario12
26/04/2011
Juicio Díaz Bessone
Una ex policía mandó en cana a la patota de Feced
Por Juane Basso.
La ex oficial Mirta Beatríz Gallardo, quien revistió en la Alcaldía de mujeres de la Jefatura de policía de Rosario, deschavó ante el Tribunal Oral Federal (TOF) 2 los nombres y atrocidades de los integrantes de la patota de Feced.
La mujer policía, recordó que trabajó en la Alcaldía de mujeres en la Jefatura de Policía tiempo después del golpe en 1976, hasta entrado el año 1977, y que “antes había trabajado para Juan José Seichuck en Seguridad Personal de la policía provincial”, donde conoció a José Lo Fiego (imputado en este juicio), y Carlos Altamirano (alias Caramelo, procesado en otra parte del mismo expediente).
La testigo consignó que en la Alcaldía en la parte del subsuelo “había sólo subversivas”, a las que traían personal de la policía, de la federal, o de otras fuerzas. Gallardo refirió que todas sabían que los hombres que las traían portaban “credenciales truchas”, y que bajo esos documentos falsos “quedaban registrados en libros de guardia de la Alcaldía”, aunque reconoció que ella conocía sus nombres verdaderos.
La policía retirada ‒que hace unos años recibió un diploma como “policía distinguida” por el Concejo Municipal de Rosario‒, recordó un episodio vivido en la Jefatura que le valió una detención, un posterior traslado y que se ganara el apodo de “la montonera” entre los hombres de la patota de Feced.
“Un día cuatro hombres que decían que eran de la Federal, en mayo del 76 creo, traen a una mujer en un colchón, muy joven, muy bonita. Cuando me acerco veo que ese está muriendo. Le dije «vos estás mal». Ellos contestan «lo que pasa que uno de los nuevos, el boludo, le dio agua después que la trabajamos»”. La testigo explicó que “trabajar” era la manera de decir que le habían aplicado picana.
Gallardo contó que en ese momento ella dijo que “no la iba a recibir, que se iba a morir, que no se va a hacer responsable, que se la lleven”. Y comentó que los que la traían le dijeron que la tenía que recibir, ya que era “una orden del comandante”(Feced). “Yo les pedí entonces que la manden por escrito”,relató Gallardo.
Al rato la llama Corrales, que era el secretario personal de Feced, su mano derecha, describió la testigo y agregó: “Me llama la atención que Corrales no esté detenido, porque manejaba todo, era terrible con los detenidos y con el personal”.
La testigo continuó con el relato del episodio e indicó que finalmente a la mujer no la ingresan en la Alcaldía, y que cuando volvió al otro día a su trabajo no la dejaron entrar, le dijeron que quedaba arrestada por 15 días, y que iba a cumplir el arresto en su casa, pero que primero tenía que ir a la Alcaldía de tribunales.
Gallardo declaró que ahí la detuvieron y como conocía al guardia, pidió ir al baño y se escapó para hablar con el (en ese momento) juez de faltas, Jorge Eldo Juárez, a quien conocía porque había trabajado con él. “Le conté lo que me pasó llorando y muy asustada. Juárez me dijo que se iba a ocupar que me quede tranquila, y a las horas me liberan”.
La ex policía explicó que después de eso la trasladaron dentro de la fuerza a la localidad de Melincué. Pero que desde ese entonces la empiezan a agredir y que le decían cosas como “acá llega la montonera”. También recordó que en un momento amenazaron a su familia, al decirle que le iban a poner una bomba en la casa.
La testigo comentó que luego siguió sufriendo traslados; Vera, Reconquista y otros lugares, hasta que fue cesanteada en el año 1980. Contó además que recién fue reincorporada a la policía en el año 1987.
Gallardo afirmó que en la Jefatuta, “cuando había un procedimiento o traían detenidos, sonaba un silbato, y eso quería decir que nadie podía salir”. Y recordó que un día, que no aguantó la curiosidad se asomó al SI, “vio varios cuerpos colgados”. “No es buena la comparación ‒dijo la testigo‒, pero estaban como se cuelgan las reses de las vacas, parecían estar sin vida. Yo me fui corriendo, estaba descompuesta, mis compañeras me preguntaron que me pasaba y yo no les podía decir, porque me mataban”.
Gallardo recordó además que mientras estuvo hubo dos bebés en la Alcaldía. “A la nena la sacaban una hora por día al sol. Hasta que un día llegué y no estaban más”, señaló.
La testigo brindó varios nombres de los integrantes de la patota entre los que mencionó a “ La Pirincha, Antigiovani, Lo Fiego, Marcote, Altamirano, Nast, Corrales”, y luego acotó: “un grupo pesadito”.
Testimonio Chinche
También declaró este lunes el integrante de Familiares de desaparecidos y dirigente del gremio de los trabajadores telefónicos, Héctor “Chinche” Medina.
Medina, quien fue detenido político y estuvo en numerosas cárceles de la dictadura, ofreció su testimonio para ilustrar el trabajo que despeño Familiares a principios de la democracia, y para dar cuenta de lo que sus compañeros presos de Coronda le relataron de lo que ocurría por aquellos años en el SI.
En ese sentido Medina ‒cuyo hermano Oscar está desparecido‒ recordó a varios de sus compañeros de prisión que venían del SI, como “Ramos, Tossi, Vivono, Seminara”, y relató hechos que ellos le comentaron, que fueron coincidentes con los testimonios que dichas personas ‒también testigos de este juicio‒ ofrecieron oportunamente.
Al cierre de su testimonio, Medina recordó los episodios sufridos por Silvia Suppo (la testigo de la causa Brusa, asesinada el año pasado en Rafaela) y el más reciente de Víctor Martínez (quien estuvo desaparecido dos días la pasada semana), y reclamó en nombre de la asociación de ex presos que todos los testigos vengan a declarar, que no se dejen amedrentar”.
Cabe recordar que el juicio tiene como imputados al ex titular del Segundo Cuerpo, Ramón Genaro Díaz Bessone; a los ex policías rosarinos José Carlos Scortechini, Ramón Rito Vergara, Mario Alfredo Marcote y José Rubén Lo Fiego; y al civil acusado de complicidad con la dictadura Ricardo Miguel Chomicky.
Fuente:RedaccionRosario
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