Mariana Zaffaroni. El militar retirado le entregará documentos vinculados a los hechos ocurridos en 1976
"La información que me aporte Silveira quedará entre él y yo"
La hija de los ciudadanos desaparecidos María Emilia Islas y Jorge Zaffaroni está dispuesta a reunirse con el coronel retirado Jorge Silveira. Lo llamará a la cárcel para concretar día y hora de la entrevista que se realizará en mayo.
Mariana Zaffaroni. Concurrirá a la entrevista sin mucha expectativa aunque "es una oportunidad que no quiero desperdiciar".
"En principio tengo que decir que sí, que yo estoy dispuesta conversar con él. Después veríamos las condiciones que pone él y las que pondría yo, pero eso llegado el momento se verá de alguna forma", dijo Mariana a LA REPUBLICA desde Buenos Aires.
La nieta de María Esther Gatti de Islas se contactará telefónicamente con Silveira a la Unidad Penitenciaria Nº 8, para acordar el día y la hora del encuentro y establecer las condiciones que pondrá cada uno. El diálogo podría concretarse en mayo, oportunidad en que Mariana se trasladará a Uruguay. De realizarse el encuentro, sería la primera vez que un integrante de las ex fuerzas represivas solicita reunirse voluntariamente con una de las víctimas de la dictadura militar, sin ser en una sede judicial. Si bien el ex integrante de OCOA insiste respecto a su inocencia en el traslado clandestino de ciudadanos uruguayos desde Argentina en el llamado "segundo vuelo", Silveira adelantó a LA REPUBLICA que aportará documentación a Zaffaroni. "A partir de todo esto, que me enteré en forma casual de lo que había salido en el diario y quiero mantenerlo en lo posible y no es tan posible como a mí me gustaría- dentro del ámbito privado. No es mi intención salir por todos lados a decir lo que yo pienso. Porque si no se pierde un poco el rumbo, de hacia dónde tengo que ir", expresó Mariana. "Consecuentemente con lo que hablé (para Canal 12), estoy dispuesta a hablar con todo aquel que pueda aportar, o pueda decirme algo sobre lo que yo estoy averiguando. La forma de concretar la entrevista con este señor, ya veremos como la hacemos", añadió Mariana. La presunción de que podría tener un hermano o una hermana nacida durante el cautiverio de su madre comenzó a movilizar a la hija de María Emilia Islas y Jorge Zaffaroni a iniciar una investigación. "Tenemos que tener alguna forma directa de comunicarnos él y yo, acercar estas posiciones para ver cómo se llevara a cabo esto", agregó en referencia a Silveira. Tras escuchar a Mariana en una entrevista difundida por Canal 12, en la cual señalaba su intención de hablar con militares que pudieran brindarle información, esencialmente sobre un presunto hermano, Silveira se comunicó con LA REPUBLICA para manifestar su disposición a recibirla en la cárcel de Domingo Arena. Consultada sobre el planteo del ex represor Mariana respondió: "Llegado el momento de que esta posibilidad se transformara en algo concreto, no tiene por qué haber discusión sobre lo que se dijo (en la reunión) o lo que no se dijo. Yo no pienso utilizar lo que él me diga para nada, o sea no tengo por qué tergiversar lo que él me diga ni voy a salir a decir: me dijo tal cosa, y sea diferente a la que me expresó". Aunque Silveira propuso que en el encuentro participara una periodista de LA REPUBLICA, Mariana consideró que la reunión sólo debería tener como interlocutores al militar retirado y a ella. "La entrevista es privada y personal. La información que él pudiera llegar a informarme es para mí. Yo no voy a utilizarla para nada. Me sentiría más cómoda si fuera privada, sin los medios. Esto no es nada contra la prensa, ni ningún medio en particular. El contenido de la entrevista es privado y yo no pienso utilizarlo con un fin de publicidad", precisó Mariana. "Si él realmente tiene algún dato para aportarme, yo seguiré esa línea de investigación. Si el temor que él tiene es que yo pueda tergiversar lo que me diga, esa no es mi intención. Lo que él me cuente va a quedar entre él y yo", aclaró.
Una oportunidad
Respecto a la propuesta del militar retirado condenado a 25 años de prisión por la muerte de los más de 20 ciudadanos uruguayos trasladados en el segundo vuelo, Mariana dijo que creía entender la intención de Silveira, pero que se trasladaría al país por sus propios medios. "Yo tengo que viajar dentro de 20 días a Montevideo. Si me pudiera coincidir la reunión con los días en que voy a estar allí, sería fantástico. Entiende también que en los días que estaré, una visita a una prisión no es algo que se puede arreglar rápidamente. Hay trámites que realizar. Si en mi próximo viaje no puedo concretar la entrevista, sí puedo iniciar los trámites para que se realice más adelante", indicó. Adelantó que combinará "con él cuál de esos días de mayo y en qué horario me pueden autorizar para ir" a la cárcel. Interrogada sobre si tenía expectativas en cuanto a los resultados de la entrevista, Mariana dijo: "No sé. Realmente no voy con muchas expectativas. Yo tengo una búsqueda que estoy realizando ahora, sería bárbaro, pero realmente no voy con mucha expectativa de sacar algo en concreto, pero es una oportunidad que no quiero desperdiciar", puntualizó.
La reunión puede realizarse en el módulo de aislamiento
A diferencia del resto de los procesados por delitos de lesa humanidad, el coronel retirado Jorge Silveira se encuentra en la zona de aislamiento del centro penitenciario ubicado en la calle Domingo Arena. Por decisión personal, el ex represor de OCOA solicitó a las autoridades carcelarias pasar al módulo independiente de la edificación que alberga a casi una veintena de militares y policías retirados. De acuerdo al funcionamiento del establecimiento, para que un recluso reciba una visita debe contar con su anuencia. Al igual que en el resto de los centros carcelarios, los visitantes debe someterse a una revisación por parte de personal policial. Las visitas a los presos por violación a los derechos humanos, se pueden realizar tres veces a la semana. En caso de que la reunión entre Silveira y Mariana Zaffaroni se concrete, el encuentro podrá mantenerse en privado, al contar la edificación con más de una habitación, además del dormitorio. Mariana podrá llamarlo al teléfono del módulo que habita Silveira, sin pasar por ningún filtro previo. Las comunicaciones telefónicas pueden realizarse hasta las 23.00 horas, oportunidad en que se cierran las rejas de cada habitación y se apagan las luces.
PRIMERA REACCION
Víctor Carrato
"En principio, enterarme de esto me tomó de sorpresa porque yo no tenía noticias que esto había pasado. Me enteré leyéndolo en el diario porque me comentaron que había salido en LA REPUBLICA hoy (por ayer)", dijo ayer Mariana Zaffaroni. La joven abogada afirmó que hasta ayer al mediodía no tuvo oportunidad de leer el artículo completo publicado por LA REPUBLICA porque no tenía la computadora donde se encuentra actualmente. "De pronto, alguien me transmitió la invitación por vía de correo electrónico". A renglón seguido, se mostró dispuesta a evaluar la posibilidad de una entrevista con el coronel Silveira. Después se sucederían otras llamadas, y ya con la propuesta más explícita, terminaría aceptando.
El 17 de mayo del año pasado LA REPUBLICA dio a conocer la noticia de que María Emilia Islas de Zaffaroni, madre de la entonces niña Mariana Zaffaroni, cuando fue trasladada a Uruguay desde Orletti en Argentina, estaba embarazada. El último rastro que existe sobre este aspecto son unas declaraciones del liberado Alvaro Nores.
El represor Manuel Cordero le dijo a Nores, en la sede del SID de Bulevar Artigar y Palmar en diciembre de 1976, que iban a dejar a María Emilia Isla Gatti de Zaffaroni viva porque era muy bonita y estaba embarazada.
Para que María Emilia Islas de Zaffaroni hubiera tenido a su hijo o hija, debería haber sobrevivido hasta marzo de 1977. Mariana Zaffaroni -tenía un año y medio cuando sucedieron estos hechos- busca a su hermana o hermano decididamente. Su padre captor fue detenido y procesado en Buenos Aires.
El 21 de mayo de 2009 Mariana Zaffaroni, la tan buscada y querida, hizo su primera aparición pública en Uruguay, cuando fue declarada visitante y ciudadana ilustre por el intendente Ehrlich, junto a otros hijos de padres desaparecidos: Laura Acosta, Juan Cabandié, Paula Logares, Matías Reggiardo, Victoria Torres Ruiz y los uruguayos Carlos D'Elía, Carlos Amaral García, Macarena Gelman, Victoria Julien y Victoria Moyano.
El 30 de agosto del año pasado, en una de las últimas entrevistas a María Esther Gatti de Islas, la abuela de Mariana dijo que seguía buscando a su nieto o nieta de 34 años y a todos los desaparecidos políticos.
María Esther Gatti de Islas, madre de la desaparecida María Emilia Islas Gatti reclamó saber sobre el destino de su nieto/a, hermano/a de Mariana si es que sobrevivió. María Esther falleció en la mañana del 5 de diciembre de 2010, a los 92 años de edad, acompañada de su nieta.
FuentedeOrigen:LaRepublica
Fuente:Agndh

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